La seducción del cartel

Mensajes desde la pared. Carteles en la colección del Museo de Bellas Artes de Bilbao (1886-1975)
Museo de Bellas Artes de Bilbao
Plaza del Museo, 2. Bilbao
Hasta el 18 de enero, 2016

El Museo de Bellas Artes de Bilbao inaugura una muestra con más de doscientos carteles de fondo propio. Son carteles comerciales, turísticos, taurinos, de cultura y entretenimiento, de ferias y congresos, deportivos y políticos. Abarcan un período de casi cien años (de 1886 a 1975) y reúne a autores de la talla de Picasso, Dalí, Miró o Chillida. Pueden verse por ejemplo los famosos carteles que el fotógrafo Richard Avedon creó para The Beatles, el de Milton Glaser para Bob Dylan, los de Saul Bass para varias películas de Otto Preminger, o el de Dorotea Fischer-Nosbish para el de Billy Wilder protagonizada por Marilyn Monroe, La tentación vive arriba.

Cartel de Bob Dylan, por Saul Bass. Cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Cartel de Bob Dylan, por Milton Glaser. Cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

El cartel moderno, como todo acto publicitario, entra en el orden (o desorden) de la seducción. Visitar un lugar turístico, comprar una marca, acudir a un espectáculo o difundir una idea política, se convierten en objetos de seducción, y por supuesto en producto. Algo que hay que consumir. El consumismo es el objetivo final. Y la seducción, el medio.

Uno de los carteles de la exposición Mensajes desde la pared. Cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

El cartel arranca a mediados del siglo XIX como uno de los nuevos lenguajes del liberalismo económico, es decir, de la burguesía. La burguesía, excluida de todo protagonismo en los gobiernos feudales y absolutistas, se reivindica cuando estos se derrumban proclamando la autoridad del individuo como auténtico eje social. Aunque también para convertirlo en el perfecto consumista, en el eterno comprador que mantendrá el nuevo orden basado en esa consideración de que absolutamente todo puede ser considerado producto, incluido por supuesto el propio consumidor.

Cartel de John Lennon en la exposición Mensajes desde la pared. Cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Cartel de John Lennon en la exposición Mensajes desde la pared. Cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

También las litografías de contenido político que pueden verse en esta exposición, demuestran cómo el aparato propagandístico se unió a esa corriente liberal desde la convicción o la necesidad de considerar la idea política también un producto que había que difundir, a través de la cual había que persuadir, seducir, para satisfacer los propios intereses de cada partido.

Cartel de la exposición Mensajes desde la pared. Cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Cartel de la exposición Mensajes desde la pared. Cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Una situación no muy distinta de la actual, donde la relación (individual o colectiva, pública o privada) se basa en el intercambio, el servicio, la funcionalidad, el uso y la persuasión. Una muestra de este gran escenario propagandístico, de este enorme trabajo persuasivo y seductor, son estas litografías donde la creatividad de los autores se mantiene en perfecto equilibrio con lo que, no lo olvidemos, debe anunciar. Que para eso están.

Cartel de Marilyn de la película La tentación vive arriba en la exposición Mensajes desde la pared. Cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Cartel de Marilyn de la película La tentación vive arriba en la exposición Mensajes desde la pared. Cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Iñaki Torres

“Este país necesita un oleoducto de humor”

Rokambol News, de Toni García
Editorial Drassana

Rocambolesco es sinónimo de inverosímil y extraordinario. El término procede de Rocambol, personaje literario creado en el siglo XIX por el escritor francés Pierre Alexis Ponson du Terrail, que representa una mezcla de aventurero, ladrón y gentilhombre. Rokambol News es el título que eligió Toni García para su blog de noticias absurdas, surrealistas, sazonadas con ironía y sátira a raudales, a veces tan increíbles que parecen ciertas.

Lo inició en 2011 y ahora la editorial Drassana publica en papel una selección de las entradas más provocativas con el subtítulo: Noticias para leer en la Estación Espacial Internacional. Políticos, bancos o la Iglesia oficial, entre otros entes y sujetos son objeto de su mordacidad saludablemente corrosiva, que recuerda los buenos tiempos de La Codorniz con una mayor dosis de acidez y mala leche.

Rita Barberá, ex alcaldesa de Valencia.

Rita Barberá, ex alcaldesa de Valencia.

He aquí algunos titulares: “Santiago Calatrava se querella contra la ley de la gravedad. Wert se plantea erradicar el acento andaluz. Rouco y Gallardón se plantean acortar la duración del orgasmo femenino (La fecundación no tiene porqué ser una fiesta). Rita Barberá amenaza con dar una patada en la corteza terrestre. Un hombre del tiempo enviaba lluvias torrenciales al pueblo de su ex. Descubren millones de cartas a los Reyes Magos en casa del Ratón Pérez”.

El autor adereza estas perlas informativas con una colección de anuncios por palabras que no tiene desperdicio: “Motivador de Gym se ofrece a gandules. Hola, estoy interesado en hacer el amor lo antes posible. Entidad bancaria busca clientes para hacerles una cosa muy buena”….y otros de ese cariz.

Toni García procede del mundo de la publicidad, director creativo nada menos, pero se interesa por la música y otras Bellas Artes, aunque reconoce que dibujar bustos no es lo suyo. Ha trabajado de guionista para productoras de TV, como especialista en escritura de sketches. Primero para Valencia, después para Madrid, y finalmente para El Terrat, la productora de Andreu Buenafuente.

“Cuando la crisis empezó a cerrar productoras y el trabajo comenzó a escasear decidí invertir el tiempo en este proyecto porque había visto otras páginas, como El Mundo Today, The Onion o Barcelona, que me gustaban y consideré que podría sacar adelante algo parecido”, cuenta. “Al principio escribía noticias surrealistas, sin carga política, pero enseguida la indignación me superó y ahora el 90 % de los posts tienen que ver con las barbaridades del Gobierno”.

¿En qué fuentes alimenta su blog?

La prensa, Facebook, Twitter, el Telediario de la 1 y las portadas de La Razón y el ABC sirven bastante material para pergeñar luego la noticia. Lo más difícil es saber cuánta dosis de exageración ha de llevar para que sea ligeramente creíble, aunque muchas veces me tiro de la moto y entro de lleno en el surrealismo más evidente. El lema del blog es Al borde de la realidad pero continuamente estoy tropezando y cayendo en ella. De hecho, algunas veces los lectores se quejan de alguna noticia de Rokambol, siendo descabellada, se aproxima demasiado a la realidad.

Redacte un anuncio por palabras para vender este libro.

Vendo libro de noventa páginas lleno de mentiras tan formidables que parecen de verdad. Toni. Visa, domicilio, hotel.

Imagen de uno de los programas de humor 'Vaya Semanita'.

Imagen de uno de los programas de humor ‘Vaya Semanita’.

¿Valencia es tierra rokamboleska por excelencia o nos ganan vascos y catalanes?

Si se refiere a si en Valencia hay tradición de periodismo satírico, creo que los vascos y catalanes nos llevan mucha ventaja. Jamás en Valencia ha habido un Vaya Semanita o un Polonia.

¿A qué puesto político le gustaría optar?

Me gustaría ser elegido Santo Pontífice. Para plantear el despido más gigantesco de la historia reciente. Luego encargaría a Sotheby´s la venta de todo el patrimonio de la Iglesia católica e igualaría la renta per cápita de todos los países a la de Suiza. Con un tercio del resto del dinero compraría un piso, un apartamento en la playa y un automóvil nuevo a todo el mundo. Con otro veinte por ciento del capital restante siete fuerabordas a cada familia, aunque vivan en la montaña y no tengan acceso a ningún caudal de agua apropiado. Con otro diez por ciento les volvería a comprar otro piso a todos, y finalmente el resto a plazo fijo para proporcionar una renta universal a todo bicho viviente.

¿Qué diferencia la risa tonta de la lista?

Bueno, creo que la risa lista te hace partícipe y cómplice porque también pones de tu parte para acabar el chiste. Y con la ventaja de que luego se te quedan pegados algunos restos en el hipotálamo. La otra también es magnífica pero se acaba enseguida.

¿Por qué nos reímos del mal ajeno?

Creo que inconscientemente para sobrellevar mejor los males propios.

¿Cuántas dosis de humor le hacen falta a este país?

Más que dosis, le hacen falta cientos de miles de camiones cisterna porque salvo raras excepciones, todo es drama. Bueno, más que camiones cisterna creo que sería más práctico establecer una red de oleoductos.

Portada de Rokambol. Editorial Drassana.

Portada de Rokambol. Editorial Drassana.

¿Se considera humorista, bufón o periodista interplanetario?

Me gustaría decir que soy periodista porque realmente estoy informando de la actualidad, pero resulta que lo hago como un humorista, y parezco un bufón.

Calatrava, Rita Barberá, González Pons, el Ministro Wert. ¿Tiene algún personaje preferido al que hincar el diente?

Son muchísimos pero si tuviera que quedarme con alguno sería con Cospedal, la reina del cinismo. Me fascina el titánico esfuerzo que hace para no reírse cada vez que hace una declaración de prensa tratando un tema serio.

Algún tema sobre el que nunca haría rokambol.

Pues no sé si hay algún tema general que no pueda abordarse con humor si se hace con la medida exacta. Pero en asuntos más concretos, como el caso de un niño desnutrido o un maltratador, creo que sería muy difícil.

¿Hay algo que quiera añadir por el mismo precio?

Me gustaría llamar la atención sobre el importantísimo trabajo de los modestos agentes culturales que, sin ningún apoyo institucional, se arriesgan a sacar adelante los proyectos más diversos. Como el caso de Llibres de la Drassana, (www.drassana.net) la editorial valenciana que ha publicado el libro de Rokambol, y que en solo un año de vida ya ha editado catorce títulos. También destacar la colaboración de la ilustradora Carla Fuentes, (www.littleisdrawing.com) que se ha ocupado de proporcionarle carácter y valor a la portada.

Toni García, autor del libro Rokambol.

Toni García, autor del libro Rokambol, de Editorial Drassana. Cortesía del autor.

Bel Carrasco

Mazurier contra Barberá: Queso, no chorizos

Solo Queso, parada de Bertrand Mazurier
Mercado de Russafa. Valencia

Bertrand Mazurier (París, 1962) regenta desde hace cuatro años Solo Queso, una pequeña y coqueta parada en el mercado de Russafa donde vende quesos sólo españoles y vinos para acompañar sus delicatesen, comprados, prescindiendo de intermediarios, a productores artesanales.

Ahora, Mazurier, que lleva instalado en España desde 1999, ha conseguido cierta celebridad: desairó a la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, al negarse a darle la mano y aceptar su propaganda electoral. “Su gestión ha sido buena para sus bolsillos pero mala para los demás. Se gasta para presumir pero las infraestructuras dan pena. Deja un ayuntamiento hiperendeudado y además el PP recorta en sanidad y educación”, asegura.

“Simplemente, no quería hacer el paripé de saludarla”, dice Mazurier, que sólo recuerda una visita de Barberá al mercado de Russafa fuera de periodo electoral. “Las condiciones del mercado dan pena pero parece que no hay dinero para mejorar”. Mientras, la recuperación que vende Mariano Rajoy no se nota en esta parte de Valencia. “Cada vez viene menos gente, aunque yo aguanto porque tengo una clientela fiel que en gran parte viene de fuera del barrio”.

Mazurier dice, en tono jocoso, que está pensando en cambiar el nombre de su establecimiento: “Solo queso, nada de chorizo”. Confiesa ser votante de Compromís, pero niega que su iniciativa haya estado manipulada por ese partido, al que Barberá acusa de reventar, de manera organizada, alguno de sus actos públicos. “Sólo quería manifestar que siento vergüenza de algunos políticos”.

Betrand Mazurier. Imagen cortesía de eldiariocv.es

Betrand Mazurier. Imagen cortesía de eldiariocv.es

Voro Maroto

¿Viven las series de TV una edad dorada?

Nueva ficción española
Con Javier Olivares, Paco Plaza y Rafael Maluenda
Festival Valencia Negra
Filmoteca de Valencia
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Jueves 14 de mayo de 2015

¿Viven las series de televisión una edad dorada? La pregunta fue puesta sobre la mesa por Rafael Maluenda, director de Cinema Jove, en el encuentro organizado por el festival Valencia Negra en la Sala Berlanga de la Filmoteca. A su lado estaban Javier Olivares, guionista de ‘El Ministerio del Tiempo’ o ‘Isabel’, entre otras, y Paco Plaza, director de la película de terror ‘REC’. Maluenda enmarcó el asunto en el “momento especial que vive [en general] la ficción española”. Olivares saltó raudo: “Vivimos un ‘mientras tanto’, porque no hay un antes y un después”.

Fotograma de 'La Cabina', de Antonio Mercero. Valencia Negra. Filmoteca de Valencia.

Fotograma de ‘La Cabina’, de Antonio Mercero. Valencia Negra. Filmoteca de Valencia.

Y luego se fue refiriendo a las sobresalientes series que se hacían en televisión antes de la aparición de las privadas, desde ‘Anillos de oro’ (“la mejor”) a ‘Farmacia de Guardia’ pasando por ‘Los gozos y las sombras’. Incluso se refirió al creador de la exitosa serie ‘Black Mirror’, Charles Brooker, todo un enamorado de ‘La Cabina’, de Antonio Mercero, mediometraje que muchos de los seguidores españoles de Black Mirror desconocen. “Ahora se produce en España muy bien, pero ha habido muchas otras edades de oro”, apostilló Olivares.

Fotograma de REC3, de Paco Plaza. Valencia Negra. Filmoteca de Valencia.

Fotograma de REC3, de Paco Plaza. Valencia Negra. Filmoteca de Valencia.

Paco Plaza reconoció que ‘Rec’ era “un caso aislado y un experimento” que se encontró con el éxito inesperado, en un país como el nuestro donde “no tenemos industria, más allá de que la relación entre un vasco y un andaluz provoque risa” [en clara alusión a ‘Ocho apellidos vascos’]. Y puestos que el encuentro en la Filmoteca en torno a la ficción española se enmarcaba en Valencia Negra, festival de género negro, Plaza apuntó que este género estaba “fagocitado por los telediarios”.

Fotograma de 'Requisitos para ser una persona normal', de Leticia Dolera.

Fotograma de ‘Requisitos para ser una persona normal’, de Leticia Dolera.

Y siguió refiriéndose al género negro como algo muy típico de nuestro país: “La grabación de los políticos es puro ‘Torrente’ [de Santiago Segura]. Termina por hacerte gracia el tío que te está destrozando la vida”. Paco Plaza, que el 5 de junio se estrena como productor con ‘Requisitos para ser una persona normal’, de Leticia Dolera, también subrayó que la política de la ficción española para crecer pasaba por “ampliar nuestro mercado a Latinoamérica”, cosa que ya habría hecho Francia de tener tantos países bajo una lengua común.

Imagen de la serie 'El Ministerio del Tiempo', de Javier Olivares. Valencia Negra. Filmoteca de Valencia.

Imagen de la serie ‘El Ministerio del Tiempo’, de Javier Olivares. Valencia Negra. Filmoteca de Valencia.

Javier Olivares recordó que el éxito de ‘El Ministerio del Tiempo’ se debía tanto al apoyo de la infinidad de seguidores con que cuenta la serie, como al hecho traducido en datos de ser “la más vista en audiencia en diferido”. Hasta en twitter, un “destroza personas”, según el guionista, “se habla bien de ella”. El Ministerio del Tiempo, prosiguió Olivares, “ha abierto un debate acerca del tipo de público que ve las series”. Un público que no ve la televisión y que necesita otros instrumentos de audiencia. “Es un público huérfano de respeto”, agregó.

Javier Olivares, escéptico en todo momento con respecto a la línea marcada por Rafael Maluenda en torno al auge de las teleseries españolas, calificó la cultura en nuestro país de algo “ínfimo y ágrafo”. “Aquí se nos sigue viendo como titiriteros”. Nada que ver a su juicio con, por ejemplo, Inglaterra donde tienen a la BBC “todo un símbolo del país”.

En cuanto al trasvase de directores del cine a la televisión, opinó que se debía al hecho de que ahora “a la televisión ya no se le mira por encima del hombro”, aunque admitió que las relaciones entre unos y otros “chirrían” porque el medio televisivo impone cierto trabajo en equipo, al que el director de cine no está acostumbrado por aquello de sentirse autor único. “El guionista del cine español se está muriendo porque una película (cosa que no ocurre en las series) es la historia exclusiva del director”. Ah! Y jamás las series españolas podrán competir con nadie “hasta que duren 50 minutos en lugar de 70”.

Imagen de 'El Ministerio del Tiempo', de Javier Olivares. Festival Valencia Negra. Filmoteca de Valencia.

Imagen de ‘El Ministerio del Tiempo’, de Javier Olivares. Festival Valencia Negra. Filmoteca de Valencia.

Salva Torres

Donde habita el olvido

No es cierto que el poder corrompa. El poder, sencillamente, produce amnesia. Del mismo modo que la melancolía, hoy tipificada como depresión, fue una enfermedad corriente a  finales del siglo XIX, la no menos dañina amnesia política, o el olvido sistemático del que ciertos políticos hacen gala  será, con seguridad, una de las patologías características de finales del siglo XX y comienzos de éste. Un olvido selectivo y una falta de pigmentación sanguínea, que impide el rubor en situaciones vergonzantes, en las que un ciudadano normal parecería un crustáceo cocido, son los síntomas más evidentes de esta dolencia. Bajo esta óptica, por tanto, podemos comprender no solamente el sistemático incumplimiento de programas electorales por parte de los dos partidos que se alternan en el poder, sino las recientes declaraciones de Felipe Garín, director del Consorcio de Museos de la Comunidad Valenciana, el pasado 24 de junio en este mismo medio, las cuales son el motivo por el que se escribe este artículo.

Pero vayamos por partes. Sería terriblemente indecoroso señalar con un dedo acusatorio a cualquier persona cuyas acciones, palabras o sentimientos son producto de una enfermedad. Por no mencionar que olvidos, sean pequeños o grandes, tenemos todos: ¿quién no se ha visto nunca en la situación de apelar al donde dije digo, digo Diego? Sin embargo, lo que sí se puede hacer es argumentar y razonar, lo cual, si el sentido común imperara en las instituciones culturales  valencianas, tendría que ser la constante dentro del marco de una democracia plena y saludable, pero como ya se ha dicho en alguna otra ocasión recientemente, tenemos la cultura que tenemos (sic), y punto. Y si dicen las malas lenguas que falta comunicación entre las instituciones valencianas y los profesionales del sector del arte, habrá que hacer oídos sordos porque en realidad no hace falta, y es que ya hay una comisión científico-técnica que lo resuelve todo. Para mí, particularmente, el mero hecho de calificar de científica a una comisión encargada de dar el visto bueno a las exposiciones del Consorcio podría aparecer en una antología del dislate, pero nos estamos desviando del tema. El tema es que a estas alturas la comisión científico-técnica todavía no le ha explicado a don Felipe Garín cual es la diferencia entre pagar la producción de una pieza y ponerle un marco, y de que no hay argumento científico que sostenga que el único profesional que no debe cobrar por trabajar en un proyecto expositivo es el artista, como de hecho sucede, de modo que al parecer no sólo no hay comunicación entre el Consorcio y los profesionales del arte, sino que ni tan siquiera hay comunicación entre los propios integrantes de tan magna institución. A ver si un día de estos le explican que en la producción van incluidos todo tipo de gastos, honorarios del artista incluidos.

Porque el artista, y este es otro tema, no es exactamente un trabajador (sic). Al artista las obras le crecen en el estudio por generación espontánea. No son fruto de años de estudio y dedicación, las más de las veces pasando por la Universidad, y el alquiler del taller, los materiales frecuentemente costosos y las horas de trabajo físico y mental son pequeñas bagatelas que corren a cuenta de esa tía ricachona que cualquier artista que se precie tiene a la vuelta de la esquina, encantada de resucitar la antigua costumbre del mecenazgo. De modo que si cede para una exposición alguna de esas obrillas de poca monta que nada le han costado de realizar, pues que no se le suba el ego a la parra que todavía no ha llegado a la categoría de pintor normal. Los cuales habrá que suponer que son los que pintan las paredes de blanco, es decir, los auténticos profesionales.

Esto viene a cuento de que todavía recuerdo la alegría, no exenta de cierto escepticismo, con la que Nacho París, el anterior presidente de AVVAC, tras una reunión con Felipe Garín hará ya más de año y medio, nos transmitió a algunas personas la firme convicción que había mostrado el director del Consorcio respecto a la obvia obligación moral del pago a los artistas en las exposiciones, ejemplificando que a él mismo, tras dar una conferencia, le habían pagado con un libro, a lo que él se había preguntado dónde estaba el libro para pagar al electricista que fuera a su casa. Pero ya se sabe la epidemia que está asolando la política, haciendo estragos en los más inopinados recuerdos de nuestros dirigentes. Algunos de ellos olvidan incluso que su labor consiste en servir a la ciudadanía, y hay que recordarles que la tarea principal del Consorcio de Museos consiste en promover una política museística sostenible y de calidad, que para eso cuentan con un presupuesto de más de dos millones de euros, como se dijo en una rueda de prensa a principios de año. Por tanto, sostenible significa que apoyan y enriquecen el tejido cultural de la región, pagando a los profesionales por su trabajo y ofreciendo una programación expositiva de calidad, que es la única forma de que ese dinero público, de todos los ciudadanos, revierta en la sociedad.  Puesto que si priorizan la financiación privada de las exposiciones y no pagan a los artistas, la gran pregunta que a todos nos gustaría que nos respondieran es a qué pesebres van a parar tantos dineros, y en qué medida ese reparto beneficia a nuestra sociedad. Puesto que con unos presupuestos tan jugosos, y unos resultados tan magros, resulta como mínimo chocante la comparativa con el EACC de Castellón, el cual ha mantenido una política expositiva con unos estándares de calidad muy superiores a la del Consorcio, con una quinta parte de ese dinero y pagando a los artistas, por supuesto. Por no hablar de las maravillas que harían con ese mismo dinero al norte de los Pirineos.

Por otro lado, tengo que aclarar que jamás he puesto en duda la caballerosidad y gentileza, de la que puedo dar fe, de don Felipe Garín: con lo que tengo problemas es con su memoria. Es por eso que creo oportuno repetir, una vez más,  este tema hace tiempo superado, y es que el hecho de que los artistas cobren por su trabajo ya no es un tema de debate. Trabajar y no cobrar tiene un nombre, y es algo que, tras la Revolución francesa y la declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, se abolió, en Francia, en 1794, y no hay mucho más que decir al respecto. Quizás tan sólo haya que recordarlo.

Ernesto Casero es artista y miembro de la junta directiva de AVVAC

 

Ver visiones: el pensamiento inerte

Ver visiones. Reinterpretando el presente
Centro del Carmen
C/ Museo, 2. Valencia
Comisariado por Álvaro de los Ángeles y José Luis Pérez Pont
Hasta el 13 de julio de 2014

Pilar Beltrán (Galería Cànem) / Javier Palacios (Galería Espai Tactel)
CIS: Las infraestructuras / Los problemas de índole económica

Vista de sala con obra de Pilar Beltrán en Ver visiones. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de la artista y Galería Cànem.

Vista de sala con obra de Pilar Beltrán en Ver visiones. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de la artista y Galería Cànem.

Infraestructura y economía devienen entes incapaces de transformar una sociedad cuando sus fallos impiden a ésta expresarse culturalmente como una totalidad. De hecho, cuando interrogamos a po­líticos, cómo les gustaría que fuera la cultura recibimos unas respuestas totalmente contrarias a las expresiones artísticas y culturales de hoy día. En este sentido, basta con observar la vacuidad del arte oficial. Con lo cual encontramos un fenómeno general muy importante en los movimientos artísticos que se contraponen a cualquier poder en nuestra contemporaneidad: Una constante oposición al lige­ro pensamiento oficial que resulta invariablemente vacío y hueco. Por tanto, encontramos una significativa preocupación de la sociedad por las infraestructuras y los problemas de índole económica, hecho que lleva a reflexionar y cuestionar a través de diferentes expresiones artísticas temas tales como: la emigración, el capitalismo, el desempleo, el debilitamiento de las infraestructuras que imposibilita la mejora en educación, cultura o sanidad. De modo que hallamos con frecuencia una reveladora reflexión crítica a través de la cultura que se contrapone a los planteamientos políticos u oficiales.

Pilar Beltrán. Cercanías, 2011-2012. Imagen electrónica sobre lienzo (3,50 x 14.000 cm), bobinas niqueladas (60 cm diametro), unidades de frenado, soportes de madera. Instalación de dimensiones variables. Imagen cortesía de la artista y Galería Cànem.

Pilar Beltrán. Cercanías, 2011-2012. Imagen electrónica sobre lienzo (3,50 x 14.000 cm), bobinas niqueladas (60 cm diametro), unidades de frenado, soportes de madera. Instalación de dimensiones variables. Imagen cortesía de la artista y Galería Cànem.

Pilar Beltrán. Cercanías, 2011-2012. Imagen electrónica sobre lienzo (3,50 x 14.000 cm), bobinas niqueladas (60 cm diametro), unidades de frenado, soportes de madera. Instalación de dimensiones variables. (detalle). Imagen cortesía de la artista y Galería Cànem.

Pilar Beltrán. Cercanías, 2011-2012. Imagen electrónica sobre lienzo (3,50 x 14.000 cm), bobinas niqueladas (60 cm diametro), unidades de frenado, soportes de madera. Instalación de dimensiones variables. (detalle). Imagen cortesía de la artista y Galería Cànem.

En la obra de Pilar Beltrán, surge implícita esta preocupación que se hace patente principalmente en su serie “Other Journeys”. A través del estudio de los fenómenos migratorios, analiza como los medios de comunicación producen un gran impacto social con noticias que van cayendo en el olvido, diluyéndose con la aparición de nuevas tragedias. Descubrimos por tanto, una manipulación mediática tras la que se esconden los poderes políticos y económicos preocupados porque nuevos “ruidos” terminen con cualquier responsabilidad inherente a ellos. ‘Tampa/Dover’, ‘El Rincón del Rumor del Recuerdo’, ‘La noche’ (2006), o ‘Un segundo de luz. Señales e interferencias’ (I) y (II) son trabajos que reaccionan contra los inadecuados modos de expresión de estos poderes. Mediante fragmentos periodísticos, fotografías o videoproyecciones la artista cuestiona las pérdidas humanas o naufragios de la inmigración. El eterno dilema de las dos orillas que encontramos de rabiosa actualidad, y que nos podría remitir a la actual tragedia de Ceuta, donde una decena de inmigrantes fallecieron al recibir disparos de la guardia Civil cuando trataban de cruzar a nado la frontera. Apenas unos meses sin que el Ministerio del Interior haya asumido responsabilidades, parece un hecho ya olvidado.

Pilar Beltrán. Cercanías, 2011-2012. Imagen electrónica sobre lienzo (3,50 x 14.000 cm), bobinas niqueladas (60 cm diametro), unidades de frenado, soportes de madera. Instalación de dimensiones variables. Imagen cortesía de la artista y Galería Cànem.

Pilar Beltrán. Cercanías, 2011-2012. Imagen electrónica sobre lienzo (3,50 x 14.000 cm), bobinas niqueladas (60 cm diametro), unidades de frenado, soportes de madera. Instalación de dimensiones variables. Imagen cortesía de la artista y Galería Cànem.

Pilar Beltrán. Cercanías, 2011-2012. Imagen electrónica sobre lienzo (3,50 x 14.000 cm), bobinas niqueladas (60 cm diametro), unidades de frenado, soportes de madera. Instalación de dimensiones variables. (detalle). Imagen cortesía de la artista y Galería Cànem.

Pilar Beltrán. Cercanías, 2011-2012. Imagen electrónica sobre lienzo (3,50 x 14.000 cm), bobinas niqueladas (60 cm diametro), unidades de frenado, soportes de madera. Instalación de dimensiones variables. (detalle). Imagen cortesía de la artista y Galería Cànem.

En este sentido, la artista, ya se había planteado con la serie fotográfica ‘Madres e hijos, Tiempo de espera, tiempo de partida’ (1998-2006), y con el presente work in progress ‘La Remor del Record’ (2005) una suerte de reflexión sobre los ciclos migratorios actuales y sus repercusiones sociopolíticas. La instalación nos habla del tiempo del viaje a través de un recorrido de cercanías (Castellón-Valencia) interrogán­donos sobre: El paso del tiempo, el paisaje, el regreso al hogar, el sentimiento de pertenencia a una comunidad, el camino recorrido como proceso de pensamiento. Cuestiones idénticas tanto en nuestra sociedad, como en las consideradas del tercer mundo, pero desvirtuadas por los medios políticos, eco­nómicos y de comunicación a través de léxicos que favorecen cada vez más al capitalismo.

Vista de sala con obra de Javier Palacios. Foto: Nacho López. Imagen cortesía del artista y Espai Tactel.

Vista de sala con obra de Javier Palacios en Ver visiones. Foto: Nacho López. Imagen cortesía del artista y Espai Tactel.

Javier Palacios desde una depurada y sintética técnica pictórica desvirtúa y despoja a través de una serie de bolsas de basura, el valor de la obra de arte como objeto mercantil, devolviéndole su inmediatez poé­tica. “Entes” que se transforman en la otredad, en la problemática del sujeto como alternativa. El pro­blema generado por los medios de producción de consumo masivo han situado a los objetos, y en este caso un elemento como sería una bolsa, donde desechamos lo que ya no nos sirve, en un primer plano.

Vista de sala con obra de Javier Palacios. Foto: Nacho López. Imagen cortesía del artista y Espai Tactel.

Vista de sala con obra de Javier Palacios en Ver visiones. Foto: Nacho López. Imagen cortesía del artista y Espai Tactel.

En cualquier caso, no trataría tanto del objeto en sí mismo sino como la sintaxis y elaboración que a tra­vés del cromatismo y el proceso pictórico nos remite a un mundo menos real de lo que nos hace creer la omnipotente realidad del consumo y el beneficio económico. Y, por encima de todo, el hecho de que la economía ha desarrollado nuevas infraestructuras que favorecen y enaltecen objetos tan contaminantes y absurdos como una bolsa, como símbolo de los poderes económicos capitalistas que han sumido en una profunda crisis la sociedad. Palacios, la enaltece y transforma irónicamente mediante una abstrac­ción objetual que escapa a su valor inicial.

Vista de sala con obra de Javier Palacios. Foto: Nacho López. Imagen cortesía del artista y Espai Tactel.

Vista de sala con obra de Javier Palacios en Ver visiones. Foto: Nacho López. Imagen cortesía del artista y Espai Tactel.

Las bolsas adquieren vida propia a través de una luz incandescente que surge de su interior. Parecerían dotadas de pasión o al menos vida propia, dejando a un lado el mundo inerte para el que fueron con­cebidas, y vengarse quizás de un sujeto que se sentía convencido de dominarla. Así pues, la bolsa de basura designa el mundo real, el mundo del consumo y sus desechos, pero también su propia ausencia, volatilidad y en especial, la del sujeto.

Bolsas, desechos, sufrimiento humano, o inmigración. Planteamientos que nos remiten a una verdad alarmante: una crisis económica, pero sobre todo a una crisis que no permite pensar con libertad, una dictadura económica y política escondida tras el consumo capitalista y la manipulación de los medios. La cultura se ocupa de descubrírnoslo, de ahí, casi nada.

Rosa Ulpiano

Ver visiones: la crisis de valores

Ver visiones. Reinterpretando el presente
Centro del Carmen
C/ Museo, 2. Valencia
Comisariado por Álvaro de los Ángeles y José Luis Pérez Pont
Hasta el 13 de julio de 2014

Equipo Realidad (Galería Punto) / Lukas Ulmi (Set Espai d’Art)
CIS: La Administración de Justicia / La crisis de valores

Lukas Ulmi. Desafiando el espacio, 2014. Hierro. 850 x 600 x 350 cm. Foto: Nacho. Imagen cortesía del artista y Set Espai d'Art.

Lukas Ulmi. Desafiando el espacio, 2014. Hierro. 850 x 600 x 350 cm. Foto: Nacho López. Imagen cortesía del artista y Set Espai d’Art.

Unos años iniciado el siglo XXI, el llamado de la era de la información, en el que las redes sociales transmiten a cada segundo el devenir de lo que está sucediendo en cualquier lugar del planeta, a una velocidad de vértigo, nos encontramos con unos datos que nos acercan a la realidad y nos revelan las verdaderas preocupaciones de la sociedad contemporánea. A través de los estudios del Centro de Investigaciones Sociológicas -CIS- descubrimos que la principal dificultad actual es el desempleo. Una sociedad que no genera trabajo, no crece, se estanca… Los problemas económi­cos, los grandes casos de corrupción y fraude y el desencanto con nuestros políticos, nos llevan a desconfiar de los valores existentes en la sociedad actual. La sucesión de escándalos políticos, económicos y financieros con cifras escalofriantes hace que vayamos cayendo en el desánimo y la apatía. ¿Es este el mejor ambiente para cultivar los valores humanos? Se está perdiendo el respeto -tanto de los mayores a los jóvenes como de los jóvenes hacia los mayores- y los códigos de convivencia hacen aguas y en cambio, crece el odio, el egoísmo, la violencia, la indiferencia, el individualismo, en definitiva, conductas antisociales y deshumanizadas. ¿Contribuye a esta crisis de valores la televisión o las redes sociales? En el siglo XXI y valiéndonos precisamente de los mass media deberíamos fomentar la pluralidad -formada por un conjunto de singularidades, con unas características e identidades propias-, la tolerancia y el respeto hacia las ideas que no son las nuestras y desde las expresiones artísticas se puede contribuir a impulsar valores como la sensibi­lidad, la creatividad o las emociones.

Lukas Ulmi. Desafiando el espacio, 2014. Hierro. 850 x 600 x 350 cm. Foto: Nacho. Imagen cortesía del artista y Set Espai d'Art.

Lukas Ulmi. Desafiando el espacio, 2014. Hierro. 850 x 600 x 350 cm. Foto: Nacho López. Imagen cortesía del artista y Set Espai d’Art.

Equipo Realidad. Brigadas internacionales, 1973. Oleo sobre lienzo. 150 x 150 cm. Foto: Nacho. Imagen cortesía de Galería Punto.

Equipo Realidad. Brigadas internacionales, 1973. Oleo sobre lienzo. 150 x 150 cm. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de Galería Punto.

Y llegados a este punto, ¿cómo puede colaborar la administración de Justicia en la recuperación de los valores? Precisamente, jueces y fiscales pueden y deben marcar límites a determinadas políticas antisociales y luchar con la ley en la mano contra la corrupción, la violencia de género, el racismo… acercándose a los problemas de la sociedad.

Equipo Realidad. Vista del Alcazar de Toledo, 1974. Oleo sobre lienzo. 200 x 200 cm. Foto: Nacho. Imagen cortesía de Galería Punto.

Equipo Realidad. Vista del Alcazar de Toledo, 1974. Oleo sobre lienzo. 200 x 200 cm. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de Galería Punto.

En este momento de crisis, de valores y económica, y que tan profundamente afecta a la sociedad, que existan galerías de arte independientes, no sujetas al poder político y sus imposiciones, que apuesten por el arte contemporáneo y que, al mismo tiempo, se conviertan en puntos de encuen­tro culturales en sus ciudades, dando oportunidades a los artistas y contando con la colaboración de los críticos de arte, merecen, sin duda, el reconocimiento social.

Equipo Realidad. Paisaje urbano: vista de la rambla frente a la plaza del teatro de Mayo del 37, 1973. Oleo sobre lienzo. 82 x 101 cm. Foto: Nacho. Imagen cortesía de Galería Punto.

Equipo Realidad. Paisaje urbano: vista de la rambla frente a la plaza del teatro de Mayo del 37, 1973. Oleo sobre lienzo. 82 x 101 cm. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de Galería Punto.

Dentro del arte valenciano de la segunda mitad del siglo XX surge, en 1966, el Equipo Realidad formado por Jorge Ballester, recientemente fallecido, y Joan Cardells, dos artistas, hijos de artistas que, casualmente, se encuentran en clase en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos y descubren todas las afinidades que les unen y que nacen de la conciencia cívica de cambio social, cultural y laboral que se fomenta desde los sectores intelectuales, universitarios y obreros en los últimos años del franquismo. El compromiso político y la crítica social junto con un rechazo del informalismo y su sustitución por un realismo trabajado desde la modernidad europea y americana pronto situarán al Equipo Realidad en la vanguardia creativa. De hecho, en su declaración de principios afirman: nosotros pensamos que la obra de arte debe estar comprometida con el sentido del progreso moral del hombre y ayudar al desarrollo del grupo social al cual ese hombre pertenece. Este grupo seguirá activo hasta 1976, ya iniciada la transición democrática.

Equipo Realidad. Iglesia de Santo Domingo Castro de Rio, 1974. Oleo sobre lienzo. 100 x 100 cm. Foto: Nacho. Imagen cortesía de Galería Punto.

Equipo Realidad. Iglesia de Santo Domingo Castro de Rio, 1974. Oleo sobre lienzo. 100 x 100 cm. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de Galería Punto.

Las obras que hoy se muestran, forman parte de la serie Hazañas bélicas o Cuadros de Historia, trabajada entre 1973 y 1975 y en la que reflexionan sobre la Guerra Civil. Está realizada a partir de unas pésimas fotografías en blanco y negro, -una fantasmagoría, decía Cardells- que publicaba una enciclopedia popular editada en fascículos y que, reproducidas en tonos grises, actúan sobre los rasgos identificadores tratando la imagen, alterándola, hasta conseguir desenfocarla contribu­yendo así a realzar la lectura irónica de las obras: Lo que nos interesa no es la realidad, sino su imagen.

Equipo Realidad. Paisaje: la sierra de Caballs bombardeada por las tropas de Yagüe y García Valiño en 1937, 1973. Oleo sobre lienzo. 110 x 110 cm. Foto: Nacho. Imagen cortesía de Galería Punto.

Equipo Realidad. Paisaje: la sierra de Caballs bombardeada por las tropas de Yagüe y García Valiño en 1937, 1973. Oleo sobre lienzo. 110 x 110 cm. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de Galería Punto.

Lukas Ulmi. Desafiando el espacio, 2014. Hierro. 850 x 600 x 350 cm. Foto: Nacho. Imagen cortesía del artista y Set Espai d'Art.

Lukas Ulmi. Desafiando el espacio, 2014. Hierro. 850 x 600 x 350 cm. Foto: Nacho López. Imagen cortesía del artista y Set Espai d’Art.

El escultor suizo afincado en Valencia Lukas Ulmi contribuye a esta exposición con la instalación Desafiando el espacio, realizada para este espacio en el que la contemplamos ahora. A través de la ligereza de los más de ocho metros de sus enormes construcciones geométricas que realiza con finas varillas de hierro, crea unos juegos espaciales minimalistas. Los volúmenes se mueven, se encuentran, tropiezan entre sí, traspasan los muros en un equilibrio inestable que contribuye a dar sensación de movimiento y nos llevan más allá de la creatividad artística, a traspasar fronteras, a plantearnos cuál es el límite.

Lukas Ulmi. Desafiando el espacio, 2014. Hierro. 850 x 600 x 350 cm. Foto: Nacho. Imagen cortesía del artista y Set Espai d'Art.

Lukas Ulmi. Desafiando el espacio, 2014. Hierro. 850 x 600 x 350 cm. Foto: Nacho López. Imagen cortesía del artista y Set Espai d’Art.

Frente a los trabajos consolidados y reivindicativos de un momento político determinado, pero ya pasado, de Equipo Realidad, se encuentran los contenedores vacíos, silenciosos, fruto de esta sociedad en crisis de Lukas Ulmi pero que al mismo tiempo, esperan el camino hacia valores como solidaridad, confianza, colaboración, profesionalidad, compromiso, credibilidad o respeto. En defi­nitiva, a la espera de un mundo más justo.

Lukas Ulmi. Desafiando el espacio, 2014. Hierro. 850 x 600 x 350 cm. Foto: Nacho. Imagen cortesía del artista y Set Espai d'Art.

Lukas Ulmi. Desafiando el espacio, 2014. Hierro. 850 x 600 x 350 cm. Foto: Nacho López. Imagen cortesía del artista y Set Espai d’Art.

Pilar Tébar