La destrucción de la memoria de Endika Basaguren

‘Borrar las huellas de la memoria’, de Endika Basaguren
Art Room (Espacio Experimental)
Sta María 15, Madrid
Del 5 al 26 de julio de 2018
Inauguración y performance: viernes 5 de julio de 2018 a las 20:00

La performance de Endika Basaguren “Borrar las huellas de la memoria” recala en Art Room (Espacio Experimental) como punto de destino de un largo viaje, después de haberse presentado en lugares como Bilbao, Galeria Arte Extremo (Lisboa), Culturgal (feria de las industrias culturales gallegas), Espazo de Arte Contemporánea (Pontevedra), el festival internacional de performance Latitudes (Sta cruz de la Sierra, Bolivia), y el festival internacional Itinerant (Nueva York). De este modo, Endika ofrece la oportunidad de disfrutar en directo su performance ‘Borrar las huellas de la memoria’, pieza indispensable para entender su último trabajo de nombre homónimo, que presenta en Madrid.

Becado para su realización por la Diputación Foral de Bizkaia, ‘Borrar las huellas de la memoria’ se trata del trabajo más íntimo y personal del artista bilbaíno. Si Henry Michaux solía definir al artista como aquel que se resiste de manera absoluta al impulso de no dejar huellas, nunca como hoy la fiebre por dibujar un rastro ha marcado tanto la cultura.

Imagen de una de las acciones de Endika Basaren. Fotografía cortesía del artista.

Imagen de una de las acciones de Endika Basaren. Fotografía cortesía del artista.

Allí están Facebook o Instagram y su respectiva obsesión por dejar una señal capaz de probar cualquier experiencia. Facebook resulta una mezcla del sueño de Beuys (todos somos artistas) con la actitud de Oscar Wilde (todo es susceptible de ser arte) . Tal vez ahora lo más inquietante se juegue en la negativa a dejar rastro, con el artista convertido en un borrador de pistas.

“Mi propuesta es precisamente la de actuar como borrador, como destructor de mi propia obra y pasado, para que esa acción genere una nueva obra que defina lo que soy. Lo cierto es que los artistas siempre han tenido una pulsión destructiva que complementa la creativa. Para crear algo nuevo hay que destruir lo que había previamente. El arte avanzado es la destrucción de lo anterior”.

Rauschenberg es el gran ejemplo de que se puede crear destruyendo. Con ‘Erased de Kooning’ realizó la primera obra que surgía de la destrucción de otra pieza consagrada en el mundo del arte. Una creación por eliminación y no por adición. Una serie de artistas trabajaron después de forma similar: El grupo Fluxus, Wolf Vostell y sus decollage o la artista contemporánea Valerie Hegarty.

“Todas las acciones destructivas de estos artistas se han realizado para romper con el arte del pasado, reflexionar sobre la historia del arte, pero en mi caso esa ruptura es con mi propia obra y con mi propia historia. En esta línea, he destruido buena parte de mi trabajo; obra realizada durante aproximadamente 6 años, que siempre he mantenido oculta, quizás como negación de lo que en ese momento fui. Se trata de una etapa/obra con la que no me identifico debido a la falta de consciencia y lucidez a la hora de ejecutarla”.

Imagen del políptico 'Per-ma-ne-cer', de Endika Basaguren. Fotografía cortesía del artista.

Imagen del políptico ‘Per-ma-ne-cer’, de Endika Basaguren. Fotografía cortesía del artista.

Las últimas piezas que quedan de aquella etapa son las que se destruirán en la performance que se realizará en Art Room, siendo que algunas estuvieron aquí expuestas en el año 2006. De esta acción y de la destrucción de las últimas piezas se creará una serie de obras exclusivas y firmadas en directo para los asistentes.

La última exposición puramente pictórica que realizó Endika Basaguren fue precisamente la primera individual que hubo materializado en la entonces llamada galería Catarsis (Investigación y Arte). Es por ello que la destrucción en este espacio de esos últimos vestigios pictóricos que le atormentan cierra un ciclo artístico para el artista, invitando al visitante a participar de esa catarsis creativa tan íntima.

Imagen de una de las acciones de Endika Basaren. Fotografía cortesía del artista.

Imagen de una de las acciones de Endika Basaren. Fotografía cortesía del artista.

 

“10 Sentidos es un festival de participación”

Desayunos Makma en Cafetería La Nau (Centre Cultural La Nau)
‘Invisibles’. Festival 10 Sentidos
Diversas sedes de Valencia
Del 3 al 20 de mayo de 2018
Con Meritxell Barberá e Inma García, directoras del festival
Entrevista realizada por Merche Medina, Salva Torres y Jose Ramón Alarcón, del equipo de redacción de Makma

El Festival 10 Sentidos incoa, a partir del viernes 3 de mayo de 2018, el corpus de su séptima edición, cuya venidera agenda programática se formula bajo el lema ‘Invisibles’. Con tal motivo, desde Desayunos Makma conversamos con Mertixell Barberá e Inma García –responsables de su dirección artística y técnica, respectivamente– con el fin de reflexionar acerca del presente concepto vertebrador y, en consecuencia, desgranar los hitos más relevantes su contenido.

Festival 10 Sentidos. Makma

INVISIBLES

“Los nadies: los hijos de nadie,
los dueños de nada”
(‘Los Nadies’, Eduardo Galeano)

Tomando como referencia los versos del periodista y escritor uruguayo Eduardo Galeano, ‘Invisibles’ focaliza la atención sobre el velado y turbio horizonte de la exclusión social, cuyas razones deben encontrarse en inicuas y hostiles divergencias económicas y etnográficas, “por condición sexual o de raza”, por motivos físicos, psicológicos o etopéyicos.

Atendiendo a las premisas con las que se enarbolaron los encuentros anteriores, Mertixell Barberá considera que, en cierto modo, “invisibles es un concepto mucho más amplio. Cada año el lema ha ido hacia un colectivo concreto”; es por ello que “podría resumir los lemas de todas la ediciones hasta ahora e, incluso, los futuribles, porque, al fin y al cabo, siempre tratamos de visibilizar a través de propuestas artísticas una cuestión que afecta al avance de cualquier comunidad”. En ‘Invisibles’ se encuentra “toda esa parte teórica y social, los aspectos y nuestras caras invisibles, incluso en el sentido estético” del término, apunta Inma García.

Tal y como reza en su tríptico programático, “están ahí, pero no los vemos. Las prisas, los horarios rígidos y los convencionalismos nos impiden detenernos y valorar su presencia. No es cómodo verlos y por eso lo evitamos. Y si no se ven no existen. No forman parte de eso que llamamos sistema o no ocupan un lugar suficientemente reconocible en nuestra sociedad”.

ACTIVIDADES

Si las dos ediciones precedentes –’A lo caos’ y ‘PorMayores’–, amén de consumar su especificidad argumental, consolidaron una apuesta morfológica por la multiplicidad de sedes, en 2018 no solo se consuma, sino que se incorporan nuevos espacios –como la Biblioteca Valenciana, en el Monasterio de San Miguel de los Reyes, verbigracia– y el festival retorna, a la par, al germen arquitectónico de sus cuatro primeras celebraciones, el Centre del Carme, sumándose a IVAM, MUVIM, Espai Rambleta, Espacio Inestable, Centre Cultural La Nau, Palau de les Arts, La Filmoteca Valenciana, la Galería Pepita Lumier o la Plaza del Ayuntamiento, entre otros.

Imagen del espectáculo ‘Giulio Cesare, Pezzi Staccati’, de Roemo Castellucci. Fotografía cortesía de Festival 10 Sentidos.

Imagen del espectáculo ‘Giulio Cesare, Pezzi Staccati’, de Roemo Castellucci. Fotografía cortesía de Festival 10 Sentidos.

ROMEO CASTELUCCI

De este modo, serán más de medio centenar las actividades que nutrirán el cronograma del Festival 10 Sentidos, de entre las que destaca, como cabeza de cartel, el artista y dramaturgo italiano Romeo Castellucci, quien retoma y porta al festival uno de sus más ínclitos y convulsos espectáculos, ‘Giulio Cesare, Pezzi Staccati’ –en la Biblioteca de San Miguel de los Reyes (16/17 de mayo)–, inspirado en el texto trágico de William Shakespeare; una pieza de honda y heterodoxa “visibilización de la voz”, acerca de la que Inma García señala que “es tan radical en muchas cosas que es preferible no desvelar nada”.

CONSTANZA MACRAS

Uno de las representaciones más relevantes, ‘Hillbrowfication’ –en Espai Rambleta (19 de mayo)-, porta la rúbrica de la coreógrafa argentina Constanza Macras y su compañía interdisciplinar DorkyPark, quien trabaja y reside en Berlín desde hace varias décadas. Sin duda, un objetivo cumplido para 10 Sentidos, si bien “llevamos años intentando traerla”, señala Barberá.

Constanza, quien habitualmente “trabaja con un colectivo concreto de personas amateur para reflejar algún aspecto social”, procura reflexionar, con ‘Hillbrowfication’, en torno de la violencia y la xenofobia, a través de la puesta en escena de una veintena de niños y jóvenes –de entre los 5 y los 22 años– del Hillbrow Theatre Project de Johannesburgo, un centro cultural gestado “para intentar que los niños pasaran en él el mayor tiempo posible cuando no estuvieran en la escuela, e intentar estar el menor tiempo en la calle”, matiza Mertixell Barberá, quien sintetiza que “hablan de una ciudad invisible que no existe y les gustaría que fuera su ciudad; una ciudad del futuro donde no haya delincuencia, ni violencia, ni droga”; una singular distopía en la que una invasión alienígena procura una metamorfosis del orden social orientado por las habilidades de cada individuo para bailar.

LA SUBTERRÁNEA

A través de la propuesta escénica ‘Ser Visibles’ – en Espacio Inestable (8 de mayo), la formación La SubTerránea comanda un proyecto de trabajo con diversos colectivos invisibles de la ciudad. “Cada año pedimos a un director de escena que trabaje con colectivos que tengan que ver con el lema del festival y que cree una pieza ex profeso en work in progress, para presentearse en el contexto” de 10 Sentidos, indica Barberá.

‘Ser Visibles’ se encontrará vertebrada por ex prostitutas, mujeres que fueron víctimas de violencia de género, adolescentes transexuales e inmigrantas refugiados. “Ahora mismo son diecisiete personas (creo que llegaremos a las veinte), pero el proceso está siendo brutal, porque entre la compañía y nosotrs estamos generando entrevistas con colectivos, con personas de manera independiente”, señala Inma García.

Inma García y Mertixell Barberá, directoras del Festival 10 Sentidos, junto con Jose Ramón Alarcón y Salva Torres, durante los #DesayunosMakma en la Cafetería La Nau. Fotografía: Merche Medina.

Inma García y Mertixell Barberá, directoras del Festival 10 Sentidos, junto con Jose Ramón Alarcón y Salva Torres, durante los #DesayunosMakma en la Cafetería La Nau. Fotografía: Merche Medina.

SONIA GÓMEZ

La coreógrafa catalana Sonia Gómez, mediante ‘Dancers. Proyecto de Transmisión’ y ‘Bailarina’ – en el Centre del Carme (6 de mayo)–, postula una muestra de su trabajo “en los límites de la performance, no tanto danza ni teatro, con conceptos muy autobiográficos’, recuerda Meritxell.

Si en ‘Bailarina’ se desarrolla “un solo con pautas de movimiento muy básicas, para generar el concepto espacial”, con ‘Dancers’ la performer “contacta con varias bailarinas locales para que se aprendan su solo dos días antes, a modo de transmisión de su trabajo”, recalca Inma. En 10 Sentidos  este proceso de transmisión se vincula con un grupo diletante formado por mujeres de la limpieza.

MARCO CANEVACCI

De entre las diversas proposiciones e intervenciones artísticas debe destacarse ‘Plastique Fantastique’ –en el claustro renacentista del Centre del Carme (a partir del 3 de mayo)–, del reconocido artista del arte efímero Marco Canevacci, quien “instalará una burbuja gigante transparente, jugando con los conceptos de visibilidad/invisibilidad”, perfila Inma García, con el fin de “generar un espacio de arquitectura efímera en el que ocurran cosas”, avanza Barberá, como el concierto inaugural ‘Spectre [LIVE]‘, del artista sonoro Edu Comelles, o el citado proyecto de Sonia Gómez.

DIMITRI DE PERROT

El artista suizo Dimitri de Perrot postulará la instalación sonora con fotografías ‘Dreams & Nightmares’ – en el MuVIM ( a partir del 4 de mayo)–, con la que reflexionar acerca de “lo que queda a nivel sonoro y visual cuando los refugiados pasan por determinados lugares y, posteriormente, abandona”, indica Meritxell Barberá; un oscuro espacio de tránsito por el que conducirse mediante “sonidos, imágenes y sensaciones”.

PLAZA DEL AYUNTAMIENTO

Como ya se ha erigido en habitual, la explanada de la plaza del consistorio acogerá, el sábado 12 de mayo, una dilatada jornada de actividades, a modo de popular y citadina muestra de acción de los principales preceptos del presente año, contando con la participación de Danza Mobile, la compañía de teatro catalana Kamchàtka, el site-specific de Eduardo Guerrero y la “invisibilidad de los artistas callejeros”, o las instalaciones artísticas de Edu Comelles –y su recreación visual y sonora del antiguo diseño de la Plaza del Ayuntamiento proyectada por el arquitecto Javier Goerlich– y Juan Gonzáles, quien en ‘Offine’ visibiliza mediante la fotografía a grupo de personas sin techo y sus respectivas fórmulas de interacción y comunicación, invisibilizadas económica y tecnológicamente.

Inma García y Mertixell Barberá, directoras del Festival 10 Sentidos, durante los #DesayunosMakma en la Cafetería La Nau. Fotografía: Merche Medina.

Inma García y Mertixell Barberá, directoras del Festival 10 Sentidos, durante los #DesayunosMakma en la Cafetería La Nau. Fotografía: Merche Medina.

CERTAMEN COREOGRÁFICO

Uno de los estribos ineludibles que conforman el cronograma del festival se polariza en torno de su Certamen Coreográfico –en Espai Rambleta (9/10 de mayo)–, para cuya presente edición han recibido casi 300 propuestas nacionales e internacionales. Sin duda, “cada vez nos cuesta más hacer esa selección (de finalistas). Son 10 píldoras de lo que es el mapa internacional de la coreografía más emergente”, si bien “cada vez son más los profesionales que se están llevando y programando piezas que ven aquí”, destaca Barberá.

El Festival 10 Sentidos se completa, además, con la rúbrica de autores y compañías de inquietantes propuestas y discursos contraventores, como Kor’sia, Platform-K & les Ballets C de la B o Stopgap Dance Company, entre otros; la incursión en ‘#Territorio Chirbes. Este hombre tiene en su cabeza un mundo’, espectáculo e instalación escénica a cargo del dramaturgo valenciano Toni Tordera en el Centre del Carme, al igual que la ‘València Invisible’ de Laura Clos y Núria Vila; la cáustica discursiva de Telmo Irureta en el MuVIM; el Ciclo de Cine Invisibles en la Filmoteca Valenciana; la ruta ‘Libros Visibles en las librerías valencianas’; conferencias como ‘La ilustración y la novela gráfica como herramientas de visibilización’, a cargo de Cristina Durán y M. Ángel Giner Bou en Galería Pepita Lumier o las confluencias de ‘Arte y Acció Social’ en el Centre Cultural La Nau, con las que “generar un encuentro con expertos que trabajan en la materia ‘Arte y Solidaridad’ y la conversación expositiva con cinco colectivos, vía convocatoria, que cuentan sus respectivos proyectos artísticos”, manifiestan ambas.

Un vasta y fértil nómina de creadores y materias que auxilian a solidificar su norte reflexivo, en tanto que “el Festival 10 Sentidos siempre va a buscar esa idea de visibilizar la denuncia social, asociado a cómo a través del arte posiblemente no se cambiará el mundo, pero sí propone los debates y la reflexión necesaria para que al final se planteen y se debatan los problemas que sí afectan al avance de una comunidad y a nuestra sociedad”, delibera Meritxell Barberá.

“No sólo es un festival de exhibición, es un festival de participación. Desde lo inicios dijimos que esto tiene que servir para algo, no solo para mostrar cosas, sino para que la gente sea un espectador activo, participativo y se integre en los proyectos”, asevera Inma García.

Sin duda, legítimas ratificaciones para un 10 Sentidos que cuenta, así mismo, con un compromiso renovado por parte de Caixa Popular que asegura su pervivencia durante los próximos tres años. “Estamos convencidas de que el festival tiene mucha vida, porque es diferente, tiene su propia identidad y, además, con el que cada vez nos sentimos más comprometidas”, concluyen.

Más información en Festival10Sentidos.com

Meritxell Barberá e Inma García, directoras del Festival 10 Sentidos, instantes previos a la conversación en #DesayunosMakma. Fotografía: Merche Medina.

Meritxell Barberá e Inma García, directoras del Festival 10 Sentidos, instantes previos a la conversación en #DesayunosMakma. Fotografía: Merche Medina.

Jose Ramón Alarcón

 

El Festival 10 Sentidos más radical

Festival 10 Sentidos
Bajo el lema ‘Invisibles’
Mayo de 2018
Diversos espacios en Valencia

El Festival 10 Sentidos ultima los detalles de la programación de su VII edición, que se celebrará en mayo. Bajo el lema ‘Invisibles’ esta cita en València, que cuenta con el apoyo principal de Caixa Popular, pretende fijar su mirada en aquellas personas que son condenadas por nuestra sociedad a ser invisibles. Los creadores europeos más radicales y vanguardistas coincidirán en este encuentro que apuesta por las artes vivas. Todos ellos se unirán al objetivo de colocar en lugares bien visibles situaciones marginales o problemáticas que no logran el suficiente eco en nuestra sociedad.

El Festival abre a la venta de entradas para algunos de los montajes que se podrán ver en mayo en València. Toda la información se puede encontrar en la página web www.festival10sentidos.com. Caixa Popular se implica una vez más en esta edición para formar parte y colaborar mientras se pone en marcha toda la estructura y la programación. La entidad sigue comprometida en dar soporte a esta cita que aúna dos de los pilares fundamentales de su filosofía, la cultura y la solidaridad. Caixa Popular confía en 10 Sentidos y prolonga su colaboración para los próximos tres años.

Romeo Castellucci. Imagen cortesía de Festival 10 Sentidos.

Romeo Castellucci. Imagen cortesía de Festival 10 Sentidos.

10 Sentidos cuenta este año con la participación de Romeo Castellucci, dramaturgo, artista plástico y escenógrafo italiano y uno de los referentes del espacio teatral vanguardista en Europa. “Si el teatro no es radical, se convierte en decoración y consuelo; y el teatro no está para consolar a nadie”, ha indicado el creador, que actuará por primera vez en València y lo hará los días 16 y 17 de mayo en el marco incomparable de San Miguel de los Reyes. León de Oro en la Bienal de Venecia este artista, que no deja indiferente a nadie, presentará ‘Giulio Cesare, Pezzi Staccati’, un espectáculo conceptual, en el que Castellucci recupera partes de su histórico ‘Julio César’, que en los años noventa escandalizó y entusiasmó.

Dorky Park, de Constanza. Imagen cortesía de Festival 10 Sentidos.

Dorky Park, de Constanza Macras. Imagen cortesía de Festival 10 Sentidos.

También pasará por 10 Sentidos Constanza Macras, coreógrafa argentina afincada en Berlín, que disecciona con sus obras distintas situaciones sociales delicadas. Entre sus temas predilectos están la inmigración y la condición humana en las grandes urbes. Sus coreografías se relacionan con los debates que agitan la sociedad europea. “No me gustan los trabajos puristas. Disfruto más con una escena más sucia, caótica y dinámica”, ha asegurado la artista. Fundadora de la compañía DorkyPark, que integra bailarines, actores y músicos con intérpretes de 4 a 72 años, combina en sus trabajos texto, música en vivo, danza y vídeo. Presenta en Espai Rambleta, el 19 de mayo, ‘Hillbrowfication’, que se desarrolla en un vecindario de Johannesburgo, donde el orden social se basa según las habilidades para el baile de cada persona y donde han de sobrevivir a la xenofobia y violencia de la ciudad. Será la primera vez que su trabajo se represente en València.

Les Ballets C de la B fueron fundados en los años 80 por el coreógrafo belga Alain Platel y llaman la atención por sus piezas enérgicas que asocian la danza con el teatro, el circo o la música. Junto con Platform-K proponen ‘Monkey Mind’, una pieza dirigida por Lisi Estaras en la que trabaja con artistas con distintas capacidades en una reunión que intenta romper todo tipo de tabúes. Se ofrece en Espai Rambleta el 20 de mayo.

Sonia Gómez es performer, coreógrafa y bailarina y llega a 10 Sentidos como una de las figuras más destacadas de la escena contemporánea de nuestro país. Pondrá en marcha ‘Dancers’, un proyecto de transmisión y taller que llevará a cabo con un grupo amateur de mujeres. Además representará su solo ‘Bailarina’, que gira alrededor del deseo de moverse. Se podrán ver el 6 de mayo en el Centre del Carme.

La Subterránea, este año en Festival 10 Sentidos.

La Subterránea, este año en Festival 10 Sentidos.

Por su parte, la compañía valenciana La Subterránea  ha sido invitada por el Festival 10 Sentidos para que lleve a cabo la propuesta ‘Ser visible’, un proyecto comunitario con personas de diferentes colectivos y que se representará el 8 de mayo en Espacio Inestable. El trabajo de esta formación se caracteriza por la búsqueda de lenguajes escénicos y por su compromiso.

El bailaor Eduardo Guerrero es una de las figuras más destacadas del flamenco actual  y va dejando su impronta en los certámenes y escenarios más importantes. Nacido en Cádiz traerá su fuerza y su brío al Festival para presentar ‘A mi forma y a mi aire’ el 11 de mayo en el Audi Center Valencia y ‘El arte en cualquier esquina’ el 12 y 13 de mayo en la plaza del Ayuntamiento y el MuVIM.

La VII edición de 10 Sentidos también contará con Kor’sia, una compañía creada por cuatro jóvenes artistas con  la necesidad de comunicarse y la urgencia de utilizar un lenguaje, el del cuerpo, que la palabra no puede expresar. Representan el 13 de mayo en el Palau de les Arts ‘Cul de Sac’, pieza que explora los límites físicos y mentales que se oponen a los deseos de realización de todo ser humano.

Stopgap Dance vuelve a 10 Sentidos para homenajear a Ginger Rogers y Fred Astaire con ‘Bill&Bobby’, el 20 de mayo en el MuVIM. 10 Sentidos regresa en su VII edición, tras cuatro años, al Centre del Carme, que fue su sede inicial. Además ocupará por primera vez espacios como San Miguel de los Reyes, Espai Rambleta, el MuVIM, el IVAM, Audi Center Valencia, Espacio Inestable, Carme Teatre o los mercados de València. Estos enclaves se unen a otros habituales en el festival como el Palau de les Arts, La Nau, la Filmoteca, la galería Pepita Lumier y la plaza del Ayuntamiento. También se asomará a entornos de la ciudad menos visibles para llamar la atención sobre ellos.

Imagen de uno de los espectáculos de Festival 10 Sentidos, por cortesía del festival.

Imagen de uno de los espectáculos de Festival 10 Sentidos, por cortesía del festival.

La ‘fotografía construida’ de Leila Amat en Railowsky

‘Al amor de los años’, de Leila Amat
Librería Railowsky
Grabador Esteve 34, Valencia
Del 9 de febrero al 22 de abril de 2018
Inauguración: viernes 9 de febrero, a las 19:30

La Librería Railowsky acoge, a partir del 9 de febrero, la exposición ‘Al amor de los años’, de Leila Amat (Madrid, 1987), una selección fotográfica que permite aproximarse al imaginario semántico y estético de la artista, que podrá visitarse hasta el próximo 22 de abril de 2018.

Leila Amat. Makma

A lo largo del último lustro, Leila Amat se ha revelado como un sólido exponente contemporáneo de la denominada Fotografía construida o Fotografía escenificada realizada en España, cuyos mimbres metodológicos deben transitar la performance, la instalación, el pictoralismo como vehículo de escenificación, concibiendo este tipo de propuesta fotográfica como un semiótico artefacto cultural que ahonda en la resignificación de los objetos y los símbolos culturales.

Bajo el marco de este estructurado y sistemático procedimiento, Amat implementa su horizonte proposicional mediante el concepto fenomenológico del yo –territorio excelsamente transitado por Pierre Molinier, Claude Cahun o Cindy Sherman, cuyas obras respectivas deben ser estimadas como ínclitos ejemplos de este subtipo de Fotografía construida–, en tanto que “la fotografía se convierte en una herramienta mediante la cual (la artista) canaliza su interior para explicarlo y hablar de sí misma” –tal y como rubrica la autora–.

Imagen de la obra 'Raíces', de Leila Amat, presente en la exposición. Fotografía cortesía de Librería Railowsky.

Imagen de la obra ‘Raíces’, de Leila Amat, presente en la exposición. Fotografía cortesía de Librería Railowsky.

Leila Amat se sirve de la memoria para manipular la realidad, mixtificar la información generada intrínsecamente (imaginación) –“en ausencia de estímulos del ambiente, somos capaces de inventar”– y explotar la singularidad del individuo, mediante un necesario ejercicio reflexivo gobernado por el autorretrato o la recreación de personajes y la omnipresencia de la artista en el espacio natural; “ser yo misma fotógrafa y modelo me permite vivir al máximo la experiencia de la fotografía, fusionarme con la obra y poder transmitirla tal y como la llevo dentro, a fin de poder interpretar y transformar la realidad”.

‘Al amor de los años’ permite, así mismo, atestiguar la voluntad de Leila Amat de concebir cada fotografía como si de un cuadro se tratase, atendiendo a cuestiones relativas a propedéutica, método y unicidad: “a pesar de que se pueden establecer series (muy pequeñas), desde el principio quise que cada imagen fuera en sí misma un universo, un mundo paralelo en el que vivir e interpretar un personaje que no era en la vida real”.

Imagen de la obra 'Tea time', de Leila Amat, presente en la exposición. Fotografía cortesía de Librería Railowsky.

Imagen de la obra ‘Tea time’, de Leila Amat, presente en la exposición. Fotografía cortesía de Librería Railowsky.

 

Paula Valero: hoy no, mañana

Paula Valero. Elogio de la procrastinación
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Inauguración: viernes 2 de febrero de 2018

La procrastinación es un concepto utilizado actualmente que se resume en el modismo: “deja para mañana lo que puedas hacer hoy”, y que en nuestros días  corresponde a la imagen del agotamiento común frente a la aceleración y precarización de nuestras existencias, colapsadas por una cantidad de trabajo y obligaciones que no llegamos a desempeñar en su totalidad.

Elogio de la procrastinación, de Paula Valero. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Elogio de la procrastinación, de Paula Valero. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Elogiar la procrastinación tiene por objetivo valorarla como gesto de desobediencia a la colonización de la vida por la producción. Al no hacer todo lo que se supone que tenemos que hacer  se plantea una revuelta contra el tiempo del trabajo, una afirmación de libertad absoluta y una relación positiva y de confianza con la vida en un sentido de continuidad que contrasta con el actual sentido de un no-futuro que nos gobierna.

Este ‘Elogio de la procrastinación’, que el Centre del Carme acoge, funciona como dispositivo que se inscribe en la forma de hacer de Paula Valero, mediante un carácter procesual, performativo y una reflexión compartida. Se compone de una exposición con piezas realizadas ex profeso para el proyecto y con un programa de intervenciones artísticas junto con las proposiciones de otros invitados e invitadas.

Elogio de la procrastinación, de Paula Valero. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Elogio de la procrastinación, de Paula Valero. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Accionar la maquinaria: juntos, aquí, ahora

‘Here, Together, Now’ Convocatoria Tangent
Entrevista a Diana Guijarro
Museo de Arte Contemporáneo de Alicante
Plaza Sta. María, 3. Alicante
Hasta mayo de 2018

En abril de 2017 se publicaban las primeras convocatorias públicas que el Consorcio de Museos de la Comunidad Valenciana ponía en marcha en relación con materias clave museísticas que, en numerosas ocasiones, se dejan fuera del programa por falta de tiempo o recursos. Proyectos sociales, de mediación o de educación son quizá algunas de las asignaturas pendientes de muchas instituciones.

El MACA (Museo de Arte Contemporáneo de Alicante) es una de las instituciones afortunadas de contar con uno de estos programas. ‘Tangent’, la convocatoria relativa a mediación cultural tiene lugar desde el pasado mes de octubre hasta el próximo mes de mayo. Diana Guijarro, comisaria alicantina, es ideadora y guía en todo este complicado proceso que es mediar con la sociedad en un museo. Además, recientemente se anunció que su proyecto ‘Totalidad e infinito. Economías de la transferencia en otro (s) tiempo (s) para el arte.’ ha sido seleccionado en la convocatoria 365 VLC, donde podremos ver tres exposiciones a lo largo de un año en la sala Carlos Pérez del Centro del Carmen. De momento, nos desvela algunas clave de ‘Here, Together, Now’.

¿Por qué el título ‘Here Together Now’?

El título del proyecto fue algo que surgió cuando ya tenía avanzada la idea sobre la que quería investigar. Ante todo me interesaba plantear una programación que permitiese reflexionar sobre el dilema de la incomunicación dentro de la creación contemporánea y para ello consideré que era necesario apoyarse en 3 pilares: los diferentes tipos de públicos, el museo entendido como una institución dispuesta a ser renovada y las prácticas artísticas contemporáneas.

Quería proponer dinámicas colaborativas que explorasen las posibilidades que implica un aprendizaje experimental y donde a través de una experiencia compartida y comprometida, se llegase a una reflexión crítica sobre nuestra presencia y participación en los espacios culturales.

De modo que desarrollé la idea de accionar el museo apoyándome en diversos planos, un concepto que se extendería en una especie de presente continuo y que se activaría durante cada sesión por sus participantes (Aquí Juntos Ahora). Ellos serían los responsables de poner en marcha la maquinaria reflexiva empleando otras esferas comunicativas.

¿Cómo reacciona el público ante la permisividad de realizar acciones no convencionales en el museo?

Llevamos dos meses aproximadamente desarrollando las actividades y la actitud del público es muy abierta respecto a todo aquello que se le propone. Me refiero a las diversas formas de desenvolverse,  experimentar y  ocupar el espacio expositivo, siempre bajo unas pautas claras de trabajo y fomentando el respeto hacia el espacio, las obras y hacia los otros.

Creo que si lo analizamos con cierta perspectiva es un factor sobre el que habría que reflexionar, apostar por actividades que exploren otro tipo de capacidades y que se apoyen en el sentido crítico de sus participantes supone asumir un mayor grado de riesgo al programar lo que implica ser flexible y readaptar la investigación. Es un cambio necesario si queremos invitarles a pensar desde otros ángulos.

La mediación es una herramienta que sirve como puente, en este caso entre la institución cultural y el público, pero no hay que olvidar que es el espectador quien tiene ahora una responsabilidad nueva y debe ser capaz de activar su mirada y su presencia de forma más activa, porque con su experiencia completa unas obras o exposiciones que no tienen una lectura única.

Taller Re-Ocupar el Museo. Imagen cortesía Diana Guijarro.

Taller Re-Ocupar el Museo. Imagen cortesía Diana Guijarro.

¿Se amplía así también no solo la forma de entender y ver arte, sino también una nueva manera de “sentir” el museo?

Sí, la estructura de la programación busca amplificar miradas y acercar el museo de otros modos pero esto tan sólo puede lograrse si tenemos la posibilidad de utilizar el espacio expositivo y cultural como espacio compartido. Cuando permitimos que el territorio cultural se active de forma diferente y hacemos que los participantes se sientan parte integrante de él hacemos de la institución algo no ajeno a nosotros.

Tras el desarrollo de las sesiones intercambiamos impresiones con los asistentes y es gratificante escuchar que sienten el espacio diferente, con sus ritmos y sus tiempos, que se han sentido más libres y que al apoyarse en la emoción, se han encaminado hacia otro tipo de comprensión del arte.

Dentro de las actividades se emplea la metáfora de que el museo es una maquinaria que nosotros accionamos, actuamos como una especie de interruptor diferencial y nuestra presencia y participación activa es la que provoca otras historias paralelas igualmente válidas.

¿Es necesaria una actitud predispuesta en el participante o es algo que puede trabajarse?

Hasta ahora todos los participantes han tenido una actitud muy predispuesta con el desarrollo de las actividades. No obstante, ante actividades experimentales es necesario un trabajo de acercamiento más continuado en el tiempo, no es fácil ni sencillo llegar a todo tipo de público y la comunicación es muy importante.

A esto habría que añadir que son prácticas con las que se busca generar comunidad y donde el participante debe concienciarse de manera progresiva, formando parte de esa construcción simbólica.

Si bien en la difusión de todas ellas aportamos información sobre las líneas que se trabajarán durante cada sesión, las claves de la actividad y sus dinámicas propias sólo se conocen en el momento de su desarrollo. Es una forma de compartir la experiencia, de vivir el presente y de sacar a los participantes de su “zona de confort”.

Algunos talleres planteados son para diferentes segmentos de edad, ¿cómo trabajas ese tema y por qué decidiste plantearlos así?

Cuando comencé a preparar el proyecto decidí programar las actividades con la mayor amplitud posible respecto a los parámetros a trabajar y jugar así con las posibilidades de conjugar diferentes segmentos de edad.

Atendiendo a los conceptos y dinámicas que se iban a tratar, consideré que una gran mayoría de estas actividades podrían ser intergeneracionales. Mi propósito era interconectar la experiencia de niños y mayores re-mezclando al público familiar con el juvenil y adulto, posibilitando otras lecturas del espacio expositivo.

Algunas actividades se orientan únicamente a público adulto simplemente por los conceptos, que se encuentran algo más ligados a la re-interpretación de los mensajes y de la colección, y por tanto contienen una carga conceptual más profunda. Pero en su gran mayoría las actividades conjugan a todo tipo de público, su respuesta ante las dinámicas propuestas supone para mí una valiosa herramienta de observación a la hora de conducir esta investigación progresiva.

Las acciones performativas o la comunicación con el cuerpo es una constante en ‘Here Together Now’, ¿por qué esa técnica?

Una de las premisas de esta programación era la de conseguir desmontar etiquetas en torno al conocimiento del arte contemporáneo y por esta razón las actividades trabajan diversos planos adscritos a las prácticas artísticas, relacionando las disciplinas desde otros puntos de vista.

Me interesaba ante todo profundizar en prácticas no objetuales o al menos en aquellas donde el objeto no fuese la parte esencial de la actividad. El cuerpo ocupa en exclusiva uno de los bloques de trabajo pero es cierto que es una constante que atraviesa todo el proyecto a modo de espina dorsal. Es algo que está unido de forma intrínseca a la filosofía experimental, del aquí y del  ahora, un medio con el que poder entender el cuerpo como presencia activa pero también como herramienta colaborativa a la hora de participar en el museo y de construir comunidad.

Atender a esa unión entre cuerpo y museo nos hace ser más conscientes de la acción y del tiempo, como si la exposición se convirtiese en una cápsula del presente donde reflexionar sobre nuestros modos de estar y hacer junto a los otros.

Puede parecer que la mediación es el conjunto de diferentes apuestas pensadas para un momento preciso asociado a una exposición concreta, ¿cómo tratas de que tus talleres no sean efímeros?

Bueno, inevitablemente en lo que a su desarrollo práctico se refiere tienen un principio y un final, pero la esencia de estos talleres busca configurar todo un planteamiento que se dirige hacia la creación de un circuito paralelo de información, capaz de retroalimentar los contenidos que emanan desde la institución.

La idea de trabajar a partir de cuatro planos interconectados (huella, cuerpo, palabra y elementos) se fundamenta en la posibilidad de extender las actividades más allá de un momento concreto o exposición determinada, permitiendo a los participantes enlazar con cierto sentido crítico los conceptos que se van trabajando.

Por esta razón la mayoría de las actividades se ramifican a lo largo de las diferentes exposiciones, obras y del propio edificio museístico.

Sería fantástico dejar una impronta en todos los participantes sobre la experimentación compartida, una línea elástica de conocimientos que quede en nosotros como experiencia adherida y que nos sirva para reflexionar en un futuro sobre nuestro acercamiento al arte contemporáneo, independientemente del espacio cultural en el que nos situemos.

Taller 'Espejismos'. Imagen cortesía Diana Guijarro.

Taller ‘Espejismos’. Imagen cortesía Diana Guijarro.

Y es que dejar huella es la utópica función del arte y de cualquier espacio cultural. Una importante labor que siempre está presente en la mente de todos los profesionales del mundo de la cultura ya que, y recordando a Selma Lagerlof, Premio Nobel en 1909, “la cultura es lo que queda cuando se olvida todo lo que se aprendió”.

Para consultar la programación de ‘Here, Together, Now’ pincha aquí.

María Ramis

20 años dando caña

20 Anys amb Patrícia Pardo
Teatre Micalet
C / Guillem de Castro, 73. Valencia
Del 20 al 24 de septiembre de 2017

Patricia Pardo (Alaquàs, Valencia, 1975) es una cápsula concentrada de teatralidad. Un cóctel de esencias escénicas. Dramaturga, escritora teatral, pedagoga y directora de la compañía que lleva su nombre, se considera clown más que actriz, incluso ahora que la coulrofobia está tan en boga a causa de la película ‘It’. Gracias a una inquebrantable vocación, esfuerzo y tesón lleva dos décadas presente en los escenarios.

Un éxito que bien merece una celebración como la que tiene lugar esta semana en el Teatre Micalet, del 20 al 24 de septiembre:  ’20 anys amb Patrícia Pardo’. Una selección de sus montajes y la presentación del libro ‘Patrícia Pardo. Obra escollida. 1996-2017′, un resumen de su obra teatral, circense y poética ilustrada con cómics, dibujos y collages de Alba Cobo, Esteban Hernández, Po Poy y César Sebastián, que incluye artículos de Isabel Marcillas y Ramon X. Rosselló.

El fandango de Marx, de Patrícia Pardo. Imagen cortesía de la compañía.

El fandango de Marx, de Patrícia Pardo. Imagen cortesía de la compañía.

“He organizado este aniversario con normalidad y mucho ajetreo, como una fase más de mi trabajo, pero con el deseo de visibilizar mi trayectoria, que las mujeres creadoras no debemos escondernos tras cortinas de falsa modestia”, dice Pardo, cuya compañía ha sido recientemente galardonada en el Gothenburg Fringe Festival.

A principios de septiembre viajó a Suecia, donde presentó su montaje ‘Cul Kombat’ en dos de los tres festivales que componen la red Nordic Fringe Network. En el Gothenburg Fringe Festival ganó el Premio Most Mesmerizing Award, mientras que en el Stockholm Fringe Festival fue seleccionado para abrir el certamen.

“Como compañía de teatro independiente que somos, vamos ligeros de equipaje en nuestras giras”, comenta Pardo, “entre dos y cinco intérpretes, según el montaje”. El secreto de la supervivencia está en “vivir plenamente la vocación, una pasión que da sentido a todo. Conformarse con cierta precariedad y cubrir las necesidades básicas manteniendo el equilibrio entre épocas de vacas gordas (las menos) y vacas flacas. El pago que se obtiene es la resistencia. Se consigue vivir dignamente a base de diversificarse en distintas facetas”.

El fandango de Marx, de Patrícia Pardo. Imagen cortesía de la compañía.

El fandango de Marx, de Patrícia Pardo. Imagen cortesía de la compañía.

La semana Pardo se inició el día 20 con la presentación de su libro y de ‘Cos Mortal’, “una selección de escenas incluidas en él que trazan una especie de cartografía de la ciudad combinando su cuerpo social y su cuerpo íntimo, y que constituye un homenaje indirecto a Vicent Andrés-Estelles”, explica Pardo. Serán interpretadas por Rosanna Espinós, Verònica Andrés, Amparo Oltra, Begoña Tena y Pau Gregori bajo la dirección de Eva Zapico, Jaume Pérez y la propia Patrícia Pardo, con música en directo a cargo de Luna y Panorama de los Insectos.

El jueves 21 se pondrá en escena ‘El fandango de Marx’, un canto a la periferia que combina la gestualidad del clown y los malabares y equilibrios circenses con el teatro delirante, salpicado de música tradicional valenciana interpretada por Begoña Tena. Jotas, fandangos, malagueñas, cant d’estil, con participación de la Banda Sinfónica de la Unió Musical d’Alaquàs dirigida por Enric Parreño.

Comissura, de Patrícia Pardo. Imagen cortesía de la compañía.

Comissura, de Patrícia Pardo. Imagen cortesía de la compañía.

El viernes le toca el turno a ‘Comissura’ de gira por todo el mundo desde 2012. Siete números de clown en los que confluyen una trapecista sin bragas, una mujer depilada ahogada en 20 litros de cera y un bocadillo XXL. Junto a Patrícia Pardo, que asume las labores de autoría, dramaturgia y dirección, Roge Magdaleno en el doble papel de guitarrista y excéntrico. Esta representación contará con un intérprete de signos en el escenario para hacer accesible la obra a la comunidad sorda.

La mencionada ‘Cul Kombat’ llegará el sábado al Micalet. Un duelo interpretativo, incluso físico, entre Eva Zapico y Patrícia Pardo que, bajo la apariencia de una función de circo para mayores, reivindica con humor la eliminación de las categorías de género y denuncia la falta de derechos sobre el cuerpo en un mundo en el que la palabra desigualdad cada vez tiene más presencia. Una vez finalizada la representación se llevará a cabo un debate con el público. Un nuevo pase de ‘Cos Mortal’, en esta ocasión acompañado de subtítulos en valenciano, cerrará el domingo 24 de septiembre la semana Pardo.

“Patrícia Pardo es una de las mejores autoras que tenemos en València”, afirma Guadalupe Sáez también dramaturga. “No hay nadie que escriba como ella, nadie que tenga su universo, ni tampoco nadie que consiga transmitir la belleza que existe en lo feo, el humor de lo perverso y la melancolía de lo alegre”. Según la actriz Amparo Oltra, “trabajar con Patrícia Pardo es firmar un compromiso, un matrimonio con la realidad. Una relación íntima con la poética, una exigencia corporal, rigurosa. Una manera de amar el arte, desesperada”, señala Oltra.

Cul Kombat, de Patrícia Pardo, con Eva Zapico. Imagen cortesía de la compañía.

Cul Kombat, de Patrícia Pardo, con Eva Zapico. Imagen cortesía de la compañía.

Bel Carrasco

La cultura audiovisual LGTBIQ en CentroCentro

‘Nuestro deseo es una revolución. Imágenes de la diversidad sexual en el Estado español (1977-2017)’
El Porvenir de la Revuelta. Memoria y Deseo LGTBIQ
CentroCentro
Plaza Cibeles 1, Madrid
Hasta el 1 de octubre de 2017

En el marco del programa de actividades ‘El Porvenir de la Revuelta. Memoria y Deseo LGTBIQ’, CentroCentro ha acogido la inauguración de la exposición ‘Nuestro deseo es una revolución. Imágenes de la diversidad sexual en el Estado español (1977-2017)’. La muestra plantea una revisión de la cultura audiovisual LGTBIQ desde 1977 hasta el presente, a través de un centenar de obras –vídeo, fotografía, escultura, pintura, dibujo, artes gráficas, instalación, performance–, de 60 artistas y colectivos.

La exposición, comisariada por Juan Guardiola y Juan Antonio Suárez,  se podrá visitar en la planta 1 de CentroCentro, con entrada gratuita, hasta el 1 de octubre de 2017.

Imagen de 'Il penduto', de Gregorio Prieto y Eduardo Chicharro. Fotografía cortesía de Fundación Gregorio Prieto, Valdepeñas y Madrid.

Imagen de ‘Il penduto’, de Gregorio Prieto y Eduardo Chicharro. Fotografía cortesía de Fundación Gregorio Prieto, Valdepeñas y Madrid.

Una revolución cultural y artística

“La lucha por la igualdad y el reconocimiento de las minorías sexuales en el Estado español, que se inicia oficialmente con la manifestación a favor de los derechos de los homosexuales en Barcelona en junio de 1977, no sólo tuvo impacto en los terrenos social y legislativo”, explican los comisarios.

“La presencia cada vez más abierta y normalizada de lesbianas, gais, transexuales y bisexuales en la vida pública también repercutió en la producción cultural, y este impacto es lo que se ha querido revisar con este proyecto. Presenta una panorámica de lo que además de ser una revolución social fue también una revolución artística y cultural que, lejos de quedar circunscrita al ámbito de la galería y el museo, influyó en la cultura popular y en la manera de habitar el espacio social”.

‘Nuestro deseo es una revolución’ muestra cómo diversas prácticas artísticas y discursivas gais, lésbicas y queer han combinado la experimentación formal, los lenguajes de las vanguardias artísticas, así como la iconografía y modos de hacer de las subculturas de la calle para politizar la representación del cuerpo y la sexualidad, para cuestionar el funcionamiento de las esferas pública y privada y para releer la historia hegemónica que invisibiliza a los sujetos marginales, todo ello alimentado por un espíritu lúdico y transgresor.

Imagen de 'Los diez mandamientos chochonis', de Costus. Fotografía cortesía de Legado Costus.

Imagen de ‘Los diez mandamientos chochonis’, de Costus. Fotografía cortesía de Legado Costus.

“Esta exposición recuerda la tradición de experimentación formal ligada a la disidencia sexual en el arte, una experimentación motivada por la conciencia de que para dar cuenta de una revolución sexual y social sin precedentes, aún en marcha, había que reinventar los modos de crear y narrar, de articular imágenes y de utilizar los medios artísticos”, explican Guardiola y Suárez.

Un recorrido a través de más de cuatro décadas de creación

El recorrido de la exposición comienza con ‘El archivo intermitente’ de las décadas anteriores a la transición en el que lesbianas, transexuales y gais tienen presencia, especialmente en los intentos de documentar los bajos fondos de las grandes ciudades, en la obra gráfica de artistas de vanguardia como Gregorio Prieto, o en al ámbito de la cultura popular como la copla y el cine musical. A continuación, ‘Militancias’ reúne una muestra del arte abiertamente político de los inicios del movimiento de liberación sexual, protagonizado por el documental, que recoge testimonios de manifestaciones y encuentros y fue canal de información alternativo a los medios mayoritarios.

El cuerpo desbordado, histriónico y excesivo protagoniza el siguiente apartado, ‘El cuerpo en performance’, que se acerca los años del Rrollo barcelonés y la Movida madrileña y a diferentes manifestaciones artísticas de los años setenta y ochenta: cómic, cine, música, fotografía, pintura o performance. El recorrido continúa con ‘Activismos antisida’, un reflejo de cómo artistas y colectivos se valieron de la fotografía, el cine, el vídeo, y la escritura, así como de formatos efímeros como carteles, grafitis, pegatinas, camisetas y pins para expresar la rabia contra la pasividad de los gobiernos ante la epidemia, para contrarrestar la información oficial sobre la crisis y para fomentar la solidaridad con los afectados. Asimismo, esta sección incluye trabajos que emergieron con un tono más elegíaco y reflexivo para recordar a las y los ausentes y reflexionar sobre la mortalidad.

Imagen de 'Montjuic', de Francesc Ruiz. Fotografía cortesía del autor y Galería Espacio Mínimo.

Imagen de ‘Montjuic’, de Francesc Ruiz. Fotografía cortesía del autor y Galería Espacio Mínimo.

‘Guerreras y bolleras’ refleja en un siguiente apartado el aumento significativo en la presencia de lesbianas en la escena artística desde principios de los años noventa; mientras ‘El género en disputa: trans*’ aborda el reposicionamiento de este colectivo en las últimas décadas, desde los márgenes hacia una posición más central, mientras que ‘Masculinidades’ se acerca a los nuevos parámetros que rigen la masculinidad homosexual.

Próximos al final del recorrido, ‘Cíbercuir’ dedica un espacio a la llegada de internet y la generación, a través de este medio, de nuevos circuitos de fantasía, comunicación y reinvención personal; por su parte, ‘Intimidad, sexualidad y fetichismos’ se adentra en la producción artística que refleja la revisión de las estructuras de la intimidad, la sexualidad y las relaciones interpersonales que desencadenó la lucha por la igualdad sexual. Por último, ‘Memorial queer’ recuerda a algunos sujetos no normativos cuyas huellas han sido borradas por la historia oficial, y una sala audiovisual completa la muestra con una selección de creaciones en torno al Postporno y el poder  subversivo de la imagen.

Artistas y colectivos presentes en la muestra:

Carlos Aires, Florencia Aliberti, Pedro Almodóvar y Fabio McNamara, Alexander Apóstol, Manu Arregui, Cecilia Barriga, Cabello/Carceller (Helena Cabello y Ana Carceller), Biel Capllonch, Tino Casal, Gabriel Casas, Eduardo Chicharro, Javier Codesal, Joan Colom, Fito Conesa, Costus (Juan José Carrero y Enrique Naya), Xavier-Daniel, Diego del Pozo, Luis María Delgado, Dias & Riedweg (Mauricio de Mello Dias y Walter Stephan Riedweg), David Domingo, Lucía Egaña, Els 5 QK’s, Equipo Palomar (Mariokissme y R. Marcos Mota), Pepe Espaliú, Jacinto Esteva, Alex Francés, Carmela García, Miguel Ángel Gaüeca, Jean Genet, Coco Guzmán, Juan Hidalgo, William James, Jeleton (María Angeles Alcántara y Jesús Arpal), Jana Leo, LSD, Jesús Martínez Oliva, Marisa Maza, Pepe Miralles, Joan Morey, Nazario (Nazario Luque Vera), Ocaña, O.R.G.I.A,Pedro Ortuño Mengual, Alvaro Perdices, Pablo Pérez Mínguez, Guillermo Pérez Villalta, Ventura Pons, Post-Op, Gregorio Prieto, Rodrigo (Rodrigo Muñoz Ballester), José Romero Ahumada, Francesc Ruiz, Subtramas   (Virginia Villaplana Ruiz, Diego del Pozo, Montse Romaní), Toy Tool Films, Video-Nou Azucena Vieites, Virginia Villaplana Ruiz e Iván Zulueta.

Imagen de 'Travestidos en una calle, vistos a través del vidrio de un bar, en el distrito 5, conocido popularmente  como el barrio Chino, en Barcelona', de Gabriel Casas. Fotografía cortesía de Núria Casas i Formiguera y Archivo Nacional de Catalu ña.

Imagen de ‘Travestidos en una calle, vistos a través del vidrio de un bar, en el distrito 5, conocido popularmente como el barrio Chino, en Barcelona’, de Gabriel Casas. Fotografía cortesía de Núria Casas i Formiguera y Archivo Nacional de Cataluña.

 

El Gabán como percha artística

Setze&Gaban, de Cazadoras Asociados
Tapinearte
C/ d’En Bou, 10 / Plaza de Tapinería. Valencia
Miércoles 5 de abril, a las 20.00h, de 2017

El colectivo Cazadoras Asociados presentó el miércoles 5 de abril la exposición ‘Setze& Gaban’ en la Galería Tapinearte. Durante la presentación, la intervención de Tomàs Verdú, vistiendo esta prenda Setze & Gaban, aportó una dimensión performativa  a la exposición al desplazarse  e interactúar entre el público.

Los artistas de Cazadoras Asociados, Joan Verdú, Lukas Ulmi, Rubén Tortosa, Sebastián Nocolau, Bia Santos, Pepe Romero, Manuel Rey Fueyo, Guillermo Peytó Roggen, José Morea, Antonio Girbés, JARR, Antoni Domènech, Enrique Carrazoni, Calo Carratalá, Vèronique Boussière, Julio Bosque, Ximo Amigó, han decidido hacer del  gabán un contenedor y espacio expositivo que se inaugura como la galería más pequeña y que mejor abriga del circuito artístico.

Setze&Gaban. Imagen cortesía de Cazadoras Asociados.

Tomás Verdú vistiendo Setze&Gaban. Imagen cortesía de Cazadoras Asociados.

Cada una de las obras presentadas, con su propia y marcada autoría, está dotada de vida propia por sí misma y, a su vez, actúa como pieza de un conjunto que configura una reflexión sobre el objeto artístico contemporáneo. La heterogeneidad de soportes, lenguajes, géneros, técnicas…, con las que desarrolla su investigación artística cada uno de los autores es una de las características de las exposiciones de Cazadoras Asociados.

En esta ocasión, han adaptado su formato al espacio de intervención, portable e itinerante, que determina esta prenda, y a pesar del reducido formato  de la exposición, diversidad de técnicas y lenguajes están representados en la muestra, como la fotografía (con la obras de A. Girbés y E. Carrazoni), dibujo (C. Carratalá) pintura (J. Verdú, M. Rey Fueyo, G. Peyró-Roggen, Jarr, J. Morea) el collage (V. Boussière, X. Amigó), técnicas mixtas (P. Romero. Sebastián Nicolau, J. Bosque), escultura (L. Ulmi, Bia Santos, A. Doménech), arte digital-impresión tridimensional (R. Tortosa).

Tomás Verdú vistiendo Setza&Gaban. Imagen cortesía de Cazadoras Asociados.

Tomás Verdú vistiendo Setza&Gaban. Imagen cortesía de Cazadoras Asociados.

Justicia y Arte en Movimiento en la Contour Biennale de Malinas

‘Polyphonic Worlds: Justice as Medium’
Contour Biennale 8
Diversas sedes
Malinas (Bélgica)
Hasta el 21 de mayo de 2017

La ciudad belga de Malinas acoge, hasta el 21 de mayo, la octava edición de Contour Biennale, cuya presente propuesta de contenidos culturales se polariza en torno del polisémico concepto de Justicia, bajo el título ‘Polyphonic Worlds: Justice as Medium’ (‘Mundos polifónicos. La Justicia como Medio’) y la dirección curatorial de la comisaria de origen indio Natasha Ginwala.

Enclavada en la región flamenca de la provincia de Amberes, la histórica y renovada urbe de Malinas uniforma una relevante extremidad de su arquitectura con el fin de procurar refrendo institucional a este proyecto artístico, que ha logrado consumar sus principios desde aquellas primeras incursiones en el videoarte que perfilaron la génesis de Contour Biennale, en 2003.

Desde entonces, esta cita ineludible en el cronograma septentrional del país ha procurado nutrirse de múltiples dispciplinas emparentadas con el Arte en Movimiento, es decir, aquellos léxicos que encaminan sus postulados hacia el universo de la imagen en curso, el audiovisual, el arte de acción o las instalaciones cinéticas.

‘Polyphonic Worlds: Justice as Medium’ no solo asienta sus principios en un territorio de longeva historiae iudicialibus –no en vano, en Mechelen (denominación neerlandesa de Malinas) se encuentra el gótico Palacio del Gran Consejo, otrora corte suprema de los Países Bajos borgoñones, cuya edificación se remonta al ocaso del siglo XV–, sino que procura concitar la aproximación de más de una veintena de artistas internacionales a los turbios lindes semióticos contemporáneos de la Justicia –cuyas intricadas y dispares morfologías terminan por someter al individuo–, con el fin de poner en cuestión la inextricable y desequilibrada semántica de los poderes legislativos.

De este modo, en el proemio curatorial ‘Bodies Before the Law’, Natasha Ginwala apunta que “con los límites de la justicia ahora desenmarañándose en una crisis volátil de ética en el presente global, Contour Biennale 8 se involucra en una visión polifónica que recuerda la historia acústica de las Tierras Bajas, al tiempo que presenta un paisaje notacional que es multifónico, con connotaciones que se escuchan como una conciencia plural y, en ocasiones, como estados de discordia. Esta edición se propone cuestionar los límites preconcebidos entre la percepción de legalidad e ilegalidad dentro de la experiencia actual de la estadidad”.

La bienal parte del centro de arte contemporáneo The Garage –próximo a la catedral gótica brabantina de San Rumoldo–, sede en la que se formulan nueve propuestas, de entre las que debe destacarse el video ‘Black Beach / Horse / Camp / The Dead / Forces’ (2016), de la puertorriqueña Beatriz Santiago Muñoz, filmada en la isla de Vieques (Puerto Rico), campo de tiro de la Armada de Estados Unidos durante más de medio siglo, actualmente en arduo proceso de descontaminación; igualmente reseñables el trabajo de la belga Ana Torfs y sus veinticico versiones del concepto de verdad o los límites de la visibilidad postulados por el norteamericano Trevor Paglen en su instalación ‘Code Names’.

Otros cinco emplazamientos citadinos vertebran ‘Polyphonic Worlds: Justice as Medium’: el Aldermen’s House o Casa del Concejal –el más antiguo testimonio arquitectónico (s. XIII) de cuantos primigenias sedes de los ayuntamientos se conservan en el país–; la Court of Savoy (Tribunal de Saboya) –reconstruido como el Palacio de Margarita de Austria (insigne archiduquesa de Austria y princesa consorte de Asturias)–, sede actual del Tribunal de Primera Instancia; la House De Clippel (popularmente, ‘La Emperatriz’) –una renombrada casa solariega del siglo XV–; la House of the Great Salmon, situada junto al muelle y paradigma de la arquitectura renacentista de los Países Bajos; y el Warehouse and Co-working Space, un almacén industrial destinado, en otro tiempo, a la fábrica de muebles y que en la actualidad se erige en galpón colectivo para el teatro experimental, amén de otras dedidaciones.

Sobresalen del croquis programático tres proyectos de heterodoxos acentos. El colombiano Pedro Gómez-Egaña, de excelsa trayectoria internacional, reporta una exquisita y compleja morfología a su instalación móvil ‘The Moon Will Teach You’ –planteada ex profeso para la buhardilla de la Casa del Gran Salmón–, que el artista formula como “un estudio que va desde lo acústico hasta lo cinético, para aprender de las características mínimas y las crónicas incrustadas de un sitio”, a partir de las que “empiezo a considerar cómo escenificar el trabajo de modo tal que existe tanto un aparato mecanicista como una participación humana en la composición de una escena. La audiencia a menudo es guiada a presenciar una sensación de transporte en el proceso de convertirse en parte del trabajo. El trabajo implica el trazado de la proximidad y la distancia, donde las construcciones hechas a mano y automatizadas se contrapesan como un entorno inmersivo y la percepción del tiempo se recompone continuamente”.

Por su parte, el jordano Lawrence Abu Hamdan interviene con sutileza acústica los jardines del Palacio de Margarita, mediante ‘The recovered manifesto of Wissam (inaudible)’, una instalación sonora vertebrada por la ubicación de altavoces de pétrea morfología, distribuidos entre las plantas, de cuyo interior emana una repetitiva y contumaz lectura en torno de la taqiyya –un arraigado concepto islámico relacionado con la ocultación o disimulo de las creencias religiosas cuando estas pudieran ser motivo de persecución– por parte de un hombre llamado Wissam, cuya grabación hubo sido fortuitamente hallada y recuperada por Abu Hamdan de entre cuantas viejas cintas de cassette suelen emplearse en las montañas del Líbano para envolver y proteger los frutales de las aves e insectos.

Y por último, Basir Mahmood, artista pakistaní que proyecta, en el Warehouse and Co-working Space, el proyecto ‘Monument of Arrival and Return’, un audiovisual de nueve minutos protagonizado por un grupo de guardas del ferrocarril y portaequipajes (“conocidos localmente como coolies, de acuerdo con la expresión colonial británica), quienes son exhortados por Mahmood a improvar con diversos utensilios y objetos domésticos, con el fin de reflexionar a través de su determinación como “un iniciador que pone en movimiento colisiones de personas y escenarios improvisados para crear historias originales; como un observador que se teletransporta dentro o fuera de las situaciones cotidianas que está observando, para ver íntimamente: desde dentro y desde fuera”; y sentencia que “mi propio viaje como cineasta se inscribe, así, en la larga historia del movimiento de los coolies (‘”Kuli”) que fueron transportados como mano de obra contratada durante el Imperio Británico a través de plantaciones, unidades industriales, astilleros y plataformas ferroviarias”.

Ocasión decisiva, por tanto, para aventurarse por el mapa artístico, diegético e histórico de una ciudad, Malinas, erigida en hallazgo polisémico.

Más información en VISITFLANDERS.COM

Contour Biennale 8 tiene lugar en la ciudad de Malinas (Bélgica) hasta el 21 de mayo de 2017. Fotografía: Merche Medina.

Contour Biennale 8 tiene lugar en la ciudad de Malinas (Bélgica) hasta el 21 de mayo de 2017. Fotografía: Merche Medina.

J.R. Alarcón y M. Medina