A Pinoxxio le crecen las nominaciones a los Max

Finalistas valencianos a los Premios Max
XIX Premios Max de las Artes Escénicas
Teatro Circo Price
Ronda de Atocha, 35. Madrid
Lunes 25 de abril de 2016

La profesión teatral valenciana suma un total de 16 finalistas en la XIX edición de los Premios Max de las Artes Escénicas. A la espera de que el próximo lunes 25 de abril se conozcan los ganadores, durante la gala que tendrá lugar en el Teatro Circo Price de Madrid, la Fundación SGAE, a través de su Consejo Territorial de la Comunidad Valenciana, reunió el martes 19 de abril a los finalistas con sello valenciano, porque “siempre hay que celebrar cualquier buena noticia y, sin duda, que en un momento como el actual, en el que las artes escénicas han sufrido tanto la presión de la crisis, haya 16 finalistas en los Max es motivo más que suficiente para celebrarlo y, de paso, brindar para que el próximo lunes el teatro y la danza valencianos logren muchos galardones”, dijo el director de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) de la Comunidad Valenciana, Antonio Martínez.

En similares término se expresó el presentador del acto, Santiago Sánchez (dramaturgo y miembro del Consejo Territorial de la SGAE de la Comunidad Valenciana), quien manifestó que llegar a la final “es ya un buen premio, porque eso es ya una muestra de la creatividad de los profesionales de la Comunidad Valenciana y del excelente estado de salud que atraviesa”.

Toni Aparisi. Fotografía de Vicent A. Jiménez / SGAE.

Toni Aparisi, al micrófono, y Rosángeles Valls. Fotografía de Vicent A. Jiménez / SGAE.

Entre los finalistas destaca la presencia de la obra Pinoxxio, de la compañía Ananda Dansa, en nueve categorías: Mejor Espectáculo Infantil o Familiar, Mejor Producción Privada de Artes Escénicas, Mejor Composición Musical para Espectáculo Escénico (por la música original de Pep Llopis), Mejor Coreografía (por Rosángeles Valls y Toni Aparisi), Mejor Diseño de Espacio Escénico ( Edison Valls), Mejor Diseño de Vestuario (Pascual Peris), Mejor Bailarina Principal (Ana Luján), Mejor Bailarín Principal (Toni Aparisi) y, por último, Mejor Elenco o Intérprete Solista de Danza (por el trabajo sobre las tablas de Paloma Calderón, Sara Canet, Esther Garijo, Miguel Machado y Cristina Maestre).

En representación de toda la compañía, Rosángeles Valls quiso agradecer a la Fundación SGAE el esfuerzo que realiza “cada año por sacar adelante los Premios Max, un regalo que hace a todo el sector de las artes escénicas, porque, más allá del impulso que reciben los ganadores, ayuda a visibilizar el trabajo que realizamos todos los profesionales de la danza y el teatro en España”.

También en el ámbito de la danza, la alcoyana Sol Picó, quien se excusó por no poder asistir al acto celebrado en la Sala SGAE Centre Cultural de Valencia, figura como finalista en la categoría de Mejor Coreografía, con ‘We women’. Cienfuegos Danza, por su parte, se han alzado como finalistas con su espectáculo conmemorativo XV Años CienfuegosDanza en los apartados de Mejor Espectáculo de Danza y Mejor Elenco o Intérprete Solista de Danza. “Es un gustazo estar en los Premios Max. Y un gustazo, porque, además, con esta producción celebramos los quince años de la compañía”, afirmó el director artístico y coreógrafo Yoshua Cienfuegos.

Toni Benavent, en la SGAE. Fotografía de Vicent A. Jiménez / SGAE.

Toni Benavent, en primer término, Rosa Pérez Garijo y Carles Alberola. Fotografía de Vicent A. Jiménez / SGAE.

En la categoría de Mejor Espectáculo Musical aparece, con sello valenciano, ‘L’aneguet lleig’ (El patito feo), de Albena Produccions y Centre Teatral Escalante/Diputació de València. Una obra cuya presencia entre los finalistas de los XIX Premios Max se debe, según explicó el productor Toni Benavent, al “esfuerzo y voluntad de las personas involucradas en la producción, pero también de las instituciones”. En esta línea, la diputada de Teatres, Rosa Pérez Garijo, apuntó frente a todos los profesionales que asistieron al acto: “Aquí me tenéis, con los ojos y los oídos bien abiertos, dispuesta a ayudar a un sector que, como es el vuestro, ha pasado por tantos años de sequía”.

Por último, el galardón al Mejor Espectáculo Revelación cuenta entre sus finalistas con doble presencia valenciana: ‘Penev’, de La Teta Calva, y ‘Nosotros no nos mataremos con pistolas’, de Wichita Co. Esta última, además, compite también en el apartado de Mejor Autoría Revelación , por el texto de Víctor Sánchez. En representación de ‘Nosotros no nos mataremos con pistolas’, la actriz Silvia Valero, acompañada por los también actores Román Méndez de Hevia y Bruno Tamarit, expresó su “sorpresa y agradecimiento por haber llegado como finalistas en los Max, dado que algo que empezó como una sencilla aventura está funcionando muy bien. Vamos cumpliendo metas y cumpliendo sueños, porque, de hecho, jamás habíamos soñado con poder llegar hasta aquí”.

Por parte de La Teta Calva, el autor, actor y director Xavo Giménez se mostró también “impresionado por estar aquí y el próximo lunes en Madrid, en la gala de los Max, ya que Penev es nuestro primer espectáculo, un montaje muy pequeñito y barato”. Y concluyó: “La presencia de tantos profesionales valencianos entre los finalistas de los Max debería poner en alerta a nuestras instituciones. Porque aquí hay profesionales ya veteranos junto a los nuevos, como nosotros o Wichita Co., y porque creo que si tuviéramos más ayuda y recursos no sé realmente hasta dónde podría llegar el teatro y la danza valencianos”.

Organizados por la Fundación SGAE, en colaboración con la Academia de las Artes Escénicas de España (AAEE), los Premios Max de las Artes Escénicas pretenden reconocer el talento de los profesionales del teatro y la danza en nuestro país y contribuir a la promoción de los espectáculos de la temporada. Los Premios Max se han consolidado a lo largo de estos años como el reconocimiento más amplio en el ámbito de las artes escénicas en el Estado español. Los ganadores de esta edición de 2016 se darán a conocer el próximo 25 de abril durante la gala que se celebrará en el Teatro Circo Price de Madrid.

Premios Max.

Algunos de los finalistas a los Premios Max 2016. Fotografía de Vicent A. Jiménez / SGAE.

El Bailarín de los Zares

Francisco Miralles. Pasos de baile para una leyenda, de Rosario Rodríguez
L’Eixam Edicions
Presentación del libro en SGAE
C / Blanquerías, 6. Valencia
Lunes 21 de septiembre, 2015, a las 21.00h

Que un chico muestre desde la tierna infancia una querencia especial por la danza siempre despierta suspicacias y recelos. Mucho más si, como es el caso, hablamos de la sociedad conservadora del pasado siglo y de un entorno popular, en la periferia de Valencia en el límite con las huertas del norte. Francisco Miralles (1871-1932) nació en tales circunstancias, pero eso no evitó que desarrollara su vocación contra viento y marea, robando horas al sueño y al descanso. Su dedicación y entusiasmo tuvieron recompensa, pues llegó a triunfar en los escenarios de todo el mundo. Talento, tesón y buena fortuna confluyeron en la increíble trayectoria de Miralles. De aprendiz en la fundición de Salvador Gens a artista invitado en la Rusia de los Zares. De bailarín en los grupos populares de la Feria de Julio de Valencia a maestro de artistas en la Ópera de París.

Nacido en una humilde familia de la calle Murviedro, hoy Sagunto, dedicada al comercio de lonas y utensilios de cáñamo, manifestó desde muy niño su vocación y, tras cursar estudios con los más prestigiosos profesores de la época, llegó a triunfar en los escenarios de Europa, Rusia y Estados Unidos. Conocido como El bailarín de los zares, impartió clases de danza española a los bailarines de la Ópera de París. Entre sus alumnas más célebres, Mariemma, Manuela del Río, Nana de Herrera y la escritora Anaïs Nin. Grabó también numerosos discos como intérprete de castañuelas de sus propias obras para concierto.

Rosario Rodríguez, autora del libro Francisco Miralles. Pasos de baile para una leyenda. Cortesía de la autora.

Rosario Rodríguez, autora del libro Francisco Miralles. Pasos de baile para una leyenda. Cortesía de la autora.

Rosario Rodríguez, profesora del Conservatorio Superior de Danza de Valencia,  acaba de recuperar la figura de este artistas olvidado en un libro que se presenta el 21 de septiembre en la sede de la SGAE, Francisco Miralles. Pasos de baile para una leyenda. (L’Eixam Edicions). “Miralles era conocido entre los amantes de la danza española por haber sido el maestro de la gran artista Mariemma cuando  vivía en París con su familia”, dice Rodríguez. “Sin embargo, más allá de su nombre y de unos cuantos datos inconexos, en su mayoría erróneos, poco se sabía de este maestro”.

A partir de una conversación casual, Rodríguez se interesó por la figura del bailarín y profundizó en ella con la ayuda de sus familiares, del historiador Rafael Solaz, y los materiales recopilados por el musicólogo Eduardo Ranch Fuster, ofrecidos por su hija Amparo Ranch.

“Desde que Miralles se inició en la danza de la mano de maestros como Ramón Porta Ricart, en el ámbito de la tradicional, y de Vicente Moreno, en el de la académica, no dejó de triunfar”, cuenta Rodríguez. “De Valencia pasó a Andalucía y de allí a Cataluña, donde fue contratado, en 1898,  por unos agente franceses, iniciándose así su carrera internacional”.

Collage realizado con fotografias de la colección Paul Darby & Wyss.

Collage realizado con fotografias de la colección Paul Darby & Wyss.

Moscú y París

En su trayectoria destacan sus éxitos en la Rusia Imperial, que visitó en más de treinta ocasiones a lo largo de diez años, llegando a ser conocido como el Bailarín de los Zares. Paralelamente, bailaba en los mejores teatros europeos, especialmente parisinos.

“Fue en la capital francesa donde triunfó rotundamente con su papel de Le Bohémien en el espectáculo Dolly de Gabriel Fauré, en 1913, en el Théâtre des Arts bajo la dirección del que sería más adelante director de la Ópera de París, Jacques Rouché. Así empezó su relación con la Ópera que le llevó en la siguiente década a ser contratado por Gustave Ricaux, uno de los maestros más reputados de dicho coliseo, para que dirigiera los cursos de danza española en su prestigiosa escuela privada.

“Allí completaron su formación muchísimos alumnos y alumnas de la Ópera de París, que acudían a las clases de Miralles para adquirir los conocimientos de nuestra danza, muy valorados entonces en Francia”, explica Rodríguez. “Con la mujer de Ricaux,  maestra y primera bailarina de la Ópera de París, Miralles formó pareja de baile. A la sazón, como si viviera una segunda juventud, obtuvo grandes éxitos cuando ya llevaba más de cincuenta años en los escenarios”.

Portada del libro Francisco Miralles. Pasos de baile para una leyenda. Fotografía: Paul Darby & Wyss. Diseño: Carmen Nácher Rodríguez.

Portada del libro Francisco Miralles. Pasos de baile para una leyenda. Fotografía: Paul Darby & Wyss. Diseño: Carmen Nácher Rodríguez.

Bailarines exiliados

Rosario Rodríguez  forma parte del cuerpo de Catedráticos de Música y Artes Escénicas de la Comunidad Valenciana, desde 2004, y ejerce como profesora en el Conservatorio Superior de Danza de Valencia. “Tenemos muchos bailarines valencianos triunfando por el mundo”, afirma. “Este exilio de artistas se debe a que en España la danza no ocupa el lugar que se merece. En la Comunidad Valenciana ha sufrido mucho, tanto por la crisis económica como por el desapego institucional a la danza y a la cultura en general de los últimos gobiernos. Ante esta situación, muchos artistas se han visto obligados a desarrollar sus carreras en el extranjero”.

Rodríguez destaca a Marcos Mora, director de la compañía La Veronal. Nacido en Ontinyent, obtuvo en el año 2013 el Premio Nacional de Danza en la modalidad de creación, y hoy es reclamado por las mejores compañías del mundo por su labor coreográfica. Otro artista notable es Vicente Gregori Aznar, que desarrolló su carrera como bailarín de danza clásica en Dinamarca, siendo Primer Bailarín y Primer Arlequín del Teatro Tivoli de Copenhague durante más de veinte años.

El 21 de septiembre Rosario Rodríguez presenta su libro en la Sala SGAE. Le acompañarán Josep Manel García Company, director del Instituto Superior de Enseñanzas Artísticas de la Comunidad Valenciana; Mª José Alemany Lázaro, del cuerpo de Catedráticos de Música y Artes Escénicas del Conservatorio Superior de Danza de Valencia;  Rafael Arnal i Torres, de L’Eixam Edicions y Pep Llopis, presidente del Consejo Territorial de SGAE de la Comunidad Valenciana.

Bel Carrasco