Teenland se alza con el premio La Cabina

Teenland, de Maria Gratho Sorensen, premio La Cabina
Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia
Del 5 al 15 de noviembre de 2015

La película danesa dirigida por Maria Gratho Sorensen, Teenland, se ha alzado con el máximo premio del jurado de Sección Oficial valorado en 1.000 euros del Festival La Cabina. Un mediometraje de ciencia-ficción que el jurado ha calificado de “irreverente” y “rebelde”.

Fotograma de Teenland.

Fotograma de Teenland, de Maria Gratho Sorensen, mediometraje ganador del festival La Cabina.

Teenland (Dinamarca, 2014) narra la historia de Sally, una joven que vive recluida en una institución en la que, junto a otras adolescentes, intentan tratar sus poderes sobrenaturales como si de enfermedades mentales se tratase. Maria Gratho dirige un mediometraje de gran personalidad que juega con imágenes y momentos musicales que potencian la liberación de los instintos juveniles.

James Franco, director junto a Travis Mathews, de Interior. Leather Bar. Imagen cortesía de La Cabina.

James Franco, director junto a Travis Mathews, de Interior. Leather Bar. Imagen cortesía de La Cabina.

El jurado, compuesto por Javier Tolentino, Hélène Vaysisières, Sergio Caballero, Áurea Ortiz Villeta, Pedro Uris y Pablo Hernández Miñano, también ha querido reconocer el trabajo de James Franco y Travis Mathews otorgando un Mención Especial a Interior. Leather Bar. Franco y Mathews reimaginan los 40 minutos censurados y perdidos de A la caza, protagonizada en 1980 por Al Pacino. El largometraje estuvo rodeado de una gran polémica y recibió amenazas, por un lado, por mostrar sexo homosexual explícito y, por otro, por la estereotipación que se hacía del colectivo gay. El mediometraje es una reflexión sobre la libertad creativa y sobre el sexo homosexual en el cine.

Fotograma de Terremere, de Aliou Sow. Imagen cortesía de La Cabina.

Fotograma de Terremere, de Aliou Sow. Imagen cortesía de La Cabina.

Por su parte, el mediometraje Terremere, coproducido por Francia y Senegal, se alzó con el Premio del Público y su director, Aliou Sow, subió a recoger el galardón y agradeció este reconocimiento a los asistentes. La película narra la historia de Abdoulaye, un joven de 20 años que vive en la periferia de una ciudad francesa. Tras la muerte de uno de sus hermanos en un accidente de coche, decide llevar el cadáver al pueblo de sus padres en Mauritania. La película muestra el conflicto de identidad de estos personajes que se ven obligados siempre a vivir en la periferia.

Fotograma de El gran vuelo, de Carolina Astudillo. Imagen cortesía de La Cabina.

Fotograma de El gran vuelo, de Carolina Astudillo. Imagen cortesía de La Cabina.

El Premio Amalgama, valorado en 400 euros, se lo llevó la española Carolina Astudillo por su película El gran vuelo. Un documental que nos acerca a la vida de Clara Pueyo Jorneet, militante del Partido Comunista que durante los primeros años de la dictadura franquista escapa de la prisión de Les Corts de Barcelona por la puerta principal. En ese momento su rastro se pierde para siempre. Había vivido en constante fuga y pretendía huir también de la rigidez de su propio partido.

Fotograma de A Serious Comedy. Imagen cortesía de La Cabina.

Fotograma de A Serious Comedy. Imagen cortesía de La Cabina.

También en Sección Oficial cabe destacar los premios a Mejor Dirección, otorgado a Jean-Guillaume Sonnier por Petit Homme (2014, Suiza), Mejor Guión para el mediometraje hispano-iraquí A Serious Comedy y Mejor Actor y Mejor Actriz para los protagonistas de la angustiosa Todo irá bien, Simon Schwarz, y la deliciosa Lulu, Malin Crépin.

Palmarés completo de la octava edición del Festival La Cabina:

MEJOR MEDIOMETRAJE

TEENLAND, de Maria Gratho Sorensen

MENCIÓN ESPECIAL

INTERIOR. LEATHER BAR, de James Franco y Travis Mathews

PREMIO DEL PÚBLICO

TERREMERE, de Aliou Sow

Fotograma de Petit homme. Imagen cortesía de La Cabina.

Fotograma de Petit homme. Imagen cortesía de La Cabina.

MEJOR DIRECCIÓN

Jean-Guillaume Sonnier, por Petit Homme

MEJOR GUIÓN

Lander Camarero, Nizar Rawi y Mohammed Rohaima por A serious comedy

MEJOR ACTOR

Simon Schwarz, por Todo irá bien

Fotograma de Lulu, con Malin Crépin en el centro de la Imagen. La Cabina.

Fotograma de Lulu, con Malin Crépin en el centro de la Imagen. La Cabina.

MEJOR ACTRIZ

Malin Crépin, por Lulu

MEJOR FOTOGRAFÍA

Jan-Marcello Kahl, por Nocebo

MEJOR MÚSICA

Philippe Langlois, por Lobos solitarios en modo pasivo

G.J. Echternkamp, Morgan Kibby y Eben Smith por Para los que siempre es complicado

AMALGAMA

PREMIO AMALGAMA

EL GRAN VUELO, de Carolina Astudillo

MENCIÓN ESPECIAL

DIME QUIÉN ERA SANCHICORROTA, de Jorge Tur Moltó

Fotograma de Teenland, de Maria Gratho Sorensen. Imagen cortesía de La Cabina.

Fotograma de Teenland, de Maria Gratho Sorensen. Imagen cortesía de La Cabina.

«¡Estrellas Michelín, con tanto hambre infantil!”

‘Maná’, de Daniel Ramón y Pedro Uris
Editorial Carena

Un grupo de científicos de distintos países sueña con elaborar el alimento universal que acabe con el estigma del hambre en el mundo. Veinte años después varios de ellos mueren en extrañas circunstancias. El científico español que estuvo presente en aquella reunión es el único superviviente y será el protagonista de un trepidante thriller biotecnológico, ‘Maná’ (Editorial Carena), escrito al alimón por Daniel Ramón y Pedro Uris, que se presentó en La Nau.

Un científico holandés muere al caer por un acantilado en un paraje desierto del norte de Europa. Aparentemente, es un accidente. En Helsinki, un científico chileno es asesinado por un chapero. Aparentemente, es un crimen de móvil sexual, pero esa misma noche un grupo de vándalos arrasa sus laboratorios y llena las paredes con pintadas contra los alimentos transgénicos. En Berlín, un científico alemán pierde la vida en un atentado contra sus laboratorios, que la policía atribuye a un grupo de radicales antisistema. Aparentemente, una trágica coincidencia. Antes de morir, el científico alemán ha enviado un mensaje a su hija, una activista con la que ni siquiera se hablaba, en el que pide que contacte con un colega español.  Es, en síntesis, el argumento de una historia que combina el  ritmo cinematográfico y la intriga con la divulgación científica, y que aborda temas polémicos de actualidad, como los transgénicos.

Portada de la novela 'Maná', de Daniel Ramón y Pedro Uris. Editorial Carena.

Portada de la novela ‘Maná’, de Daniel Ramón y Pedro Uris. Editorial Carena.

¿Cómo se han repartido el trabajo?

De la única manera posible para que la novela tuviera esa imprescindible condición de obra única, sin repartírselo. Participando ambos de todos los apartados del proceso de creación y de escritura, aunque a cada uno de nosotros siempre se le pidiera un poco más cuando se trataba de sus habilidades particulares.

En la hipótesis de que el maná de la Biblia existiera, qué tipo de alimento sería. ¿Tal vez paella valenciana?

El maná de nuestra novela no tiene valor gastronómico, aunque entendemos la ironía de la pregunta al asociar el término con la gastronomía. La paella es un excelente maná, pero sabemos que todos los pueblos tienen su maná particular y que siempre es exquisito, simplemente porque todo un pueblo no se puede equivocar y disfrutar de un plato nacional que carezca de valor gastronómico. Sólo hay que tener la mente lo suficientemente abierta para encontrarlo.

¿Llegará un día en que se podrá realmente elaborar ese alimento universal  y que nadie pase hambre?

Para que ese día llegue hará falta que los dirigentes de los países ricos tomen las medidas sociales y políticas oportunas para ayudar a los países donde hay hambruna. Sin eso, la ciencia, transgénica   o no transgénica, no tiene nada que hacer. Cuando esas medidas se tomen, la investigación en biotecnología será una potente herramienta de apoyo, pero no la única.

¿Son los transgénicos un camino hacia ese futuro ideal o un peligro para el equilibrio medio ambiental?

Son sin duda un camino que no se abrirá hasta que se tomen las medidas previas de las que hablamos. También pueden dar solución a muchos problemas agronómicos en países ricos, incluyendo reducción del impacto ambiental. Esto ya ocurre con alguno de los desarrollos transgénicos que ya se cultivan y que han conseguido reducir un 90% el uso de pesticidas. Pero hay que controlar su cultivo, como habría que controlar el de los cultivos orgánicos o los convencionales hasta asegurar que su uso se da en el marco de un desarrollo sostenible.

Pedro Uris, en el estrado, y Daniel Ramón, sentado de blanco en el centro de la mesa, presentando su libro 'Maná', Editorial Carena. Imagen cortesía de los autores.

Pedro Uris, en el estrado, y Daniel Ramón, sentado de blanco en la mesa, presentando su libro ‘Maná’, Editorial Carena. Imagen cortesía de los autores.

La acción se desarrolla en lugares muy variopintos. ¿Cómo se han  documentado para ambientar los escenarios?

Hemos estado en todas  las ciudades en las que sucede la historia: París, Wageningen, Berlín, Helsinki, etcétera, y también en los espacios concretos de la acción. Hemos estado en la habitación de hotel en la que tiene lugar uno de los clímax de la novela, o en el edificio Tacheles donde se concentran los movimientos alternativos. Hemos buscado y fotografiado los domicilios de nuestros personajes e incluso nos sentamos en el mismo banco de parque en el que muere uno de ellos.

Todo el mundo está a favor de la Ciencia y a la hora de la verdad, al menos en España, los científicos se ven obligados a emigrar. ¿Por qué esta absurda paradoja?

Por una falta de altura de miras de nuestra clase política. Hasta que la investigación científica no sea considerada una cuestión de estado, como lo debería ser también la educación o la sanidad, no tendremos nada a hacer. Parece mentira que para cuestiones tan importantes no se pueda llegar a un mínimo consenso, pero desgraciadamente es así.

¿La tecnología nos salvará del colapso o habrá que colonizar otros planetas para que la humanidad pueda sobrevivir?

No podemos sobrevalorar a la ciencia. El colapso lo debemos de evitar analizando lo que estamos haciendo mal y empezando a tomar medidas para evitar esos fallos.

¿No les parece obscena esa obsesión actual por la gastronomía cuando millones de personas en el mundo pasan hambre?

No tanto obscena como deprimente. Contrasta hablar de estrellas Michelín en nuestro país cuando somos el segundo país de la UE en hambre infantil.

Doctorado en Ciencias Biológicas, Daniel Ramón es director científico de Biópolis,  miembro asesor de la Càtedra de Divulgació de la Ciència de la Universitat de València, y fue galardonado con el Premio Europeo de Divulgación Científica Estudi General con la obra ‘Els gens que mengem’. Pedro Uris es escritor, crítico y realizador cinematográfico. Colaborador habitual de  la Cartelera Turia, es el autor de la novela ‘Cita con la eternidad’.

Pedro Uris (izquierda) y Daniel Ramón, autores de 'Maná', Editorial Cariena. Imagen cortesía de los autores.

Pedro Uris (izquierda) y Daniel Ramón, autores de ‘Maná’, Editorial Carena. Imagen cortesía de los autores.

Bel Carrasco