Moda y diseño solidario para Orphanage Africa

‘Encuentros con la Moda Española’
Roche Bobois
Plaza de Alfonso el Magnánimo 5, Valencia

La sede valenciana de la firma Roche Bobois, comandada en la ciudad por la familia Serra, ha acogido ‘Encuentros con la Moda Española’, una acción solidaria dentro de un circuito que abarca otras ciudades de la geografía española y que recopila diez piezas únicas del sofá ‘Mah Jong’, diseñadas para la ocasión por diez sólidos creadores españoles, cuyas intervenciones le imprimen un singular carácter, con el objetivo de ser subastadas online a través de Wardhouse, como fin último para recaudar fondos a beneficio la ONG ‘OAfrica’.

El proyecto focaliza su atención sobre uno de los diseños de referencia de la firma francesa -el sofá ‘Mah Jong’, creado por el artista alemán Hans Hopfer en 1971- y retoma el estrecho vínculo de la marca con la moda. ‘Encuentros con la moda Española’ se gesta fruto de un encuentro entre Gregory Dias, director comercial de Roche Bobois en España y Latinoamérica, y Lisa Lovatt-Smith, editora de moda de la revista Vogue hasta hace algo más de una década. Lovatt-Smith reside actualmente en Ghana y es la precursora de la ONG ‘Orphanage África’, que se centra principalmente en la infancia, bien reunificando a los niños con sus familias biológicas o gestionando casas de acogida para niños sin hogar, donde les forman y ofrecen apoyo en su transición a la vida adulta, entre otras acciones directas.

Lisa Lovatt-Smith, fundadora de la ONG 'OAfrica'. Fotografía cortesía de la firma.

Lisa Lovatt-Smith, fundadora de la ONG ‘OAfrica’. Fotografía cortesía de la firma.

Con tales propósitos solidarios, Roche Bobois nutre este proyecto con la aportación creativa de Agatha Ruiz de la Prada o el exuberante print de sus botones, la sofisticación y moderna sensualidad cual segunda piel de Andrés Sardá, así como el Ikat -ornamentación textil originaria del Antiguo Oriente- mezclado con la fantasía y el lino, junto a motivos en zigzag con reminiscencias menorquinas, sello personal que aporta Avellaneda para esta causa.

Igualmente, Custo Barcelona, a ritmo de “Whatever will be will be”, insinúa el fluir de la vida y la libertad para estampar su particular patchwork. Oriente y el arte constructivista de principios del siglo XX marcan en rojo, azul, blanco y siena el protagonismo de la abstracción y la simetría para Devota & Lomba. Por su parte, la propuesta de Ion Fiz es un latente ejercicio de introspección personal a modo de dibujos naif, recuerdo infante de sus propias correrías creativas sobre los sofás y sillones de su casa familiar.

Así mismo, el poderío gitano de Juana Martín fusiona el colorido y la pureza de los flamencos, la carrucha -o volante típico de los trajes regionales del sur- y la sofisticación de la pedrería en una sola pieza, sin olvidarse de las líneas depuradas de sus colecciones. Desde Galicia, pasando por Montevideo, Canadá y Nueva York hasta recalar en Barcelona, Purificación García tiene clara su aportación creativa al Mah Jong, mediante minimalismo, artesanía y detalles étnicos que combinan a la perfección en su pieza.

La actriz Rossy de Palma, embajadora de 'OAfrica' en España. Fotografía cortesía de la firma.

La actriz Rossy de Palma, embajadora de ‘OAfrica’ en España. Fotografía cortesía de la firma.

Como embajadora de OAfrica en España, Rossy de Palma aporta su impronta y simbólica personalidad en la elección de telas wax y la técnica del batik asiático, en algodón 100%, como soporte del color, la luz y la intensidad de África. Una tela ghanesa adquirida junto a Lisa Lovat-Smith ha sido inexorablemente el elemento inspirador para su diseño.

Y, para concluir, un joven y laureado Xevi Fernández incorpora a su discurso, en clave de prosopopeya, la inspiración del cosmos creativo de su pieza, presentando colores vivos -verde menta y manchas negras- de apariencia agresiva, pero a la postre inerme. “El MAE (Mostrum post acto) es un ferus anfibio de la familia de los mentolis modularis que vive en espacios domésticos”.

‘Mah Jong’ o el sofá para “Vivir a ras de suelo”. Solidaridad con ‘OAfrica’.

Una selección de 'Mah Jong' pertenecientes al proyecto 'Encuentros con la Moda Española', de Roche Bobois. Fotografía cortesía de la firma.

Una selección de ‘Mah Jong’ pertenecientes al proyecto ‘Encuentros con la Moda Española’, de Roche Bobois. Fotografía cortesía de la firma.

Merche Medina

 

Google Maps, el desenfoque necesario

Yasmina Morán / Sergio Luna, Out of focus
Centro del Carmen
C/ Museo, 2. Valencia
Hasta el 8 de febrero de 2015

Marshall McLuhan, allá por 1964, hacía referencia a una observación de Howard K. Smith acerca de la televisión: “Las cadenas se alegran si levantas una polémica en un país a veinte mil kilómetros de aquí. No quieren controversia, ni verdadera disidencia en casa”.

Si bien actualmente se mantienen las presiones sobre los medios que informan acerca de asuntos incómodos a las estructuras de poder, lo cierto es que las cosas han cambiado con el tiempo y con el desarrollo de nuevas tecnologías de la comunicación, así como con su aplicación en herramientas dispuestas a la interacción de los usuarios. La energía eléctrica fue el principio de estos cambios, no solo por su aplicación práctica a la vida de las personas sino por los cambios de comportamiento social que ha llevado consigo. McLuhan1 indicaba que “puesto que la energía eléctrica es independiente del lugar o de la operación productiva, crea patrones de descentralización y de diversidad (…). Las personas apiñadas alrededor de un fuego o de una vela por la luz o el calor tienen menos oportunidad para dedicarse a pensamientos o actividades independientes, que las personas que disponen de luz eléctrica”. Es largo el proceso de aprendizaje humano para otorgar al individuo la autonomía necesaria, para lograr la libertad suficiente que rompa con los comportamientos gregarios, pues una cosa son las proclamas de libertad e igualdad de las cartas magnas y otra bien distinta son los límites establecidos por el pensamiento convencional. Nuestros usos y costumbres a lo largo del tiempo nos han definido como una sociedad conformista, poco dada a elevar su queja más allá de la barra de un bar.

Yasmina Morán / Sergio Luna. Out of focus. Cortesía de los artistas

Yasmina Morán / Sergio Luna. Out of focus. Cortesía de los artistas

El proyecto de Sergio Luna y Yasmina Morán, Out of focus, viene a contradecir esta última afirmación, como parte de un proceso de reconquista simbólica de la autonomía personal, que casa con la recientemente recuperada capacidad de respuesta ciudadana ante los abusos de las élites. El proyecto Out of focus establece su eje de acción en la plataforma de realidad virtual Google Street View, que se ocupa de realizar una cartografía global en continuo crecimiento, mediante imágenes tomadas periódicamente en los espacios públicos de las urbes. Un propósito que en ocasiones violenta los límites de la privacidad y redefine el sentido del espacio público propiciando una representación ficcional, hiperrealista, que transforma los lugares en escenografías y los sujetos pasan a ser interpretados objetualmente.

Yasmina Morán / Sergio Luna. Out of focus. Cortesía de los artistas

Yasmina Morán / Sergio Luna. Out of focus. Cortesía de los artistas

En la página web de Google Street View se menciona que “el nuevo Google Maps recoge todas las imágenes de cualquier ubicación, desde el espacio hasta a pie de calle, en un único sitio, lo que te permite explorar el mundo desde cualquier ángulo”. El problema es que esa “exploración” topa en ocasiones con límites legales o, cuanto menos, puede generar situaciones incómodas que la compañía ha ido abordando, desde el difuminado de rostros a las matrículas de coches para preservar la privacidad. De entre esas mejoras, se da la opción a los usuarios de solicitar el difuminado de sí mismos, de sus familiares, su automóvil o su casa.  Una medida que desea transmitir la idea de libertad y potestad individual, al abrigo del espejismo de la participación2.

Yasmina Morán / Sergio Luna. Out of focus. Cortesía de los artistas

Yasmina Morán / Sergio Luna. Out of focus. Cortesía de los artistas

La acción de Sergio Luna y Yasmina Morán a través de este proyecto consiste en adoptar diferentes personalidades para comunicarse con Google y lograr modificar el gran tapiz de Street View, desenfocando rostros, vehículos y viviendas, provocando “accidentes” en la metarrealidad representada. Ese es el derecho que asiste a los ciudadanos en el escenario comunicacional como miembros de comunidades identificables, cuyas relaciones en público “hace del anonimato una auténtica institución social (…) Permanecer en el anonimato quiere decir reclamar no ser evaluado por nada que no sea la habilidad para reconocer cuál es el lenguaje de cada situación y adaptarse a él”3. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha reconocido recientemente el “derecho al olvido”, que supone la defensa de la protección de datos frente a principios como la libertad de expresión, y obliga a buscadores como Google a suprimir información relativa a terceras personas que así lo soliciten. En el caso de Street View, el remapeo se repite cada cierto tiempo y condiciona en todo caso al usuario a repetir la gestión de “desenfoque”, pues nos encontramos con una máquina del tiempo que no solo nos permite el desplazamiento geográfico, sino también temporal.

Yasmina Morán / Sergio Luna. Out of focus. Cortesía de los artistas

Yasmina Morán / Sergio Luna. Out of focus. Cortesía de los artistas

En 1984 William Gibson acuñó el término ciberespacio en su novela Neuromante, considerando la ciberciudad como una “alucinación consensual”. “El concepto de ciberciudad propone la imbricación y convergencia de dos relaciones en (y entre) los lugares urbanos: las mediadas por las nuevas tecnologías y las articuladas a través de la presencia humana y el movimiento (…) Podemos considerar la ciberciudad, desde ese enfoque, como una ciudad metáfora en la cual las dimensiones de tiempo y espacio de la ciudad tradicional están siendo modificadas y reconstruidas por el impacto de las nuevas tecnologías, particularmente por Internet”4. De este modo el territorio se convierte en un “fluido de imágenes sin relación espacial y temporal entre ellas, ya que se emiten todas al mismo tiempo. En la ciberciudad los límites desaparecen y los espacios urbanos se sumergen en un continuo, mientras el tiempo se reduce a repeticiones compulsivas”5.

Out of focus interviene en la representación de lo real con el propósito de introducir elementos de subjetividad que alteren el patchwork visual creado por Google. Esa imagen totalizadora y su empeño por convertirse en una realidad absoluta se ve interpelada por la creación de historias ficticias que Luna y Morán logran insertar en esa construcción artificial, cuestionando los límites de la percepción, la vulneración de la privacidad y la ineludible estructura de vigilancia en la que los individuos se ven envueltos. La capacidad de intervención se encuentra limitada, por lo que no es fácil ir más allá de los gestos que, aunque no logran cambiar el estado de las cosas, sí nos ofrecen estímulos para la reflexión acerca del funcionamiento del mundo que nos rodea.

Yasmina Morán / Sergio Luna. Out of focus. Cortesía de los artistas

Yasmina Morán / Sergio Luna. Out of focus. Cortesía de los artistas

José Luis Pérez Pont


1 McLUHAN, Marshall. Comprender los medios de comunicación. Las extensiones del ser humano. Paidós Ibérica, Barcelona, 2009.
2 MIESSEN, Markus. La pesadilla de la participación. Dpr, Barcelona, 2014.
3 DELGADO, Manuel. El espacio público como ideología. Los libros de la catarata, Madrid, 2011.
4 VV.AA. Paseando por la ciberciudad: tecnología y nuevos espacios urbanos. UOC, Barcelona, 2006.
5 GARCÍA VÁZQUEZ, Carlos. Ciudad hojaldre. Visiones urbanas del siglo XXI. Gustavo Gili, Barcelona, 2004.