Spinal Tap, la supuesta banda heavy

This is Spinal Tap, de Rob Reiner
Básicos de la Filmoteca
Filmoteca de Valencia
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Jueves 5 de mayo, 2016, a las 19.00h

La Filmoteca  proyecta el jueves 5 de mayo, a las 19.00h, en la sala Berlanga, el falso documental ‘This is Spinal Tap’ (1984) del director norteamericano Rob Reiner. La proyección se enmarca dentro del ciclo semanal Básicos Filmoteca, que en esta edición se centra en la historia del cine documental. La presentación del documental y del posterior coloquio corren a cargo de Eduardo Guillot, crítico cinematográfico y musical.

Fotograma de This is Spinal Tap. Imagen cortesía de La Filmoteca de Valencia.

Fotograma de This is Spinal Tap. Imagen cortesía de La Filmoteca de Valencia.

‘This is Spinal Tap’ es un falso documental de tintes paródicos sobre Spinal Tap, una ficticia banda británica de heavy metal, ya en decadencia, creada por el director de la película y sus actores principales. La película está protagonizada por Christopher Guest (Nigel Tufnel, guitarrista líder), Michael McKean (David St. Hubbins, vocalista y guitarrista), Harry Shearer (Derek Smalls, bajista) y el propio director, Rob Reiner (Marty DiBergi, director del documental).

Los cuatro fueron también los autores del guión de este documental que parodia todos los tópicos de la cultura rock y de la vida de sus estrellas. A raíz del rotundo éxito conseguido por la película, Spinal Tap llegó a sacar discos posteriormente, haciendo incluso giras de presentación de los mismos. A pesar de ser una película de culto, ‘This is Spinal Tap’ nunca llegó a estrenarse en salas comerciales en nuestro país y su exhibición pública se ha visto reducida a festivales y circuitos especializados.

Fotograma de Spinal Tap. Imagen cortesía de La Filmoteca.

Fotograma de Spinal Tap. Imagen cortesía de La Filmoteca.

 

La conciencia monetaria de López-Aparicio

Sobre el cómo y el cuanto, de Isidro López-Aparicio
Galería pazYcomedias
Plaza del Colegio del Patriarca, 5. Valencia
Hasta el 27 de junio, 2015

“Me preocupa el valor que se les da a las cosas”. Isidro López-Aparicio se refiere no a su “precio justo”, sino al “obsesivo” por desproporcionado que adquieren esas cosas una vez pasadas por la trituradora del voraz mercado. Y como él, más que dar “un mensaje cerrado”, lo que le motiva es “incentivar la reflexión”, ha decidido extender el proyecto que hasta finales de junio presenta en la Galería pazYcomedias a otros cinco países europeos. De manera que las decenas de monedas de euro, en cuyo canto ha grabado frases interrogativas acerca del poder del dinero, saldrán de Valencia en dirección a Grecia, Alemania, Francia, Italia y Suiza.

Sobre el cómo y el cuánto, de Isidro López-Aparicio en pazYcomedias. Cortesía de la galería.

Sobre el cómo y el cuánto, de Isidro López-Aparicio en pazYcomedias. Cortesía de la galería.

El ultimátum a Grecia para el pago de su deuda antes del 30 de junio se convierte en el marco idóneo para difundir la idea de López-Aparicio: “Posicionarnos ante el valor real de las cosas”. Ese día, las monedas de euro con preguntas en su canto escritas en griego del tipo ¿eres libre? o ¿cuál es el valor?, circularán de mano en mano por los establecimientos helenos en busca del ciudadano inquieto que las descubra. Lo mismo sucederá, en sus respectivos idiomas, en esos otros países elegidos. A partir de ahí, la reflexión es libre. “No trato de adoctrinar, pero como artista pescador que soy siempre trato de pescar algo”.

Y su pesca tiene mucho que ver con la interrogación de cuanto nos rodea, porque el arte lo concibe así: como un espacio de reflexión donde las preguntas abundan por encima de las respuestas. De hecho, no busca “el impacto inmediato”, a pesar del llamativo proyecto comisariado por José Luis Pérez Pont, sino apelar a esa “conciencia monetaria” a la que alude su propuesta ‘Sobre el cómo y el cuánto’ que exhibe en pazYcomedias, en diálogo con la intervención sonora de Isidoro Valcárcel.

Monedas de Isidro López-Aparicio en pazYcomedias. Imagen cortesía de la galería.

Monedas de Isidro López-Aparicio en pazYcomedias. Imagen cortesía de la galería.

Las 120 monedas grabadas en Valencia, como parte de la estrategia expositiva, ya circulan por ahí, la mitad de las cuales como objeto artístico que se puede comprar en la galería. “Es una burla al sistema”, reconoce Isidro López-Aparicio. Lo es porque al tiempo que esas monedas de euro tienen su precio en el mercado del arte, la gente las adquiere en su circulación diaria sin tener que pagar más de lo que valen. “Se pone en cuestión el arte como mercado especulativo”, precisa Pérez Pont.

“El objeto simbólico el mercado lo convierte en valor”. Y López-Aparicio pone el ejemplo del muro de Berlín, cuya caída propició la venta inmediata de los trozos de ese muro objeto de intensos dramas. También cuestionó el artista granadino los paraísos fiscales con una instalación en Suiza hace 20 años, cuando entonces “había 60, frente a los 100 que hay ahora”. Esa desproporción entre el valor de uso y el valor de cambio está en el núcleo de los trabajos de López-Aparicio.

Instalación de Isidro López-Aparicio en pazYcomedias. Imagen cortesía de la galería.

Instalación de Isidro López-Aparicio en pazYcomedias. Imagen cortesía de la galería.

Su “conciencia monetaria” nos sitúa en el  momento puntual en que la moneda del euro se pone en tela de juicio en Grecia. “Dentro de poco las monedas y los billetes pueden desaparecer por las tarjetas de plástico y el auge de los móviles”. De ahí que vea en su propuesta cierto “carácter arqueológico”. Arqueología desplegada en pazYcomedias a base de máscaras, sillas de la universidad de Valencia fuera de su contexto académico, lápices hechos con billetes de dólar o ese rifle que apunta a la moneda de un franco a modo de diana. Arqueología de objetos desechables cuya utilidad subvierte los márgenes del mercado.

Monedas de Isidro López-Aparicio en pazYcomedias. Imagen cortesía de la galería.

Monedas de Isidro López-Aparicio en pazYcomedias. Imagen cortesía de la galería.

Salva Torres

“Un manicomio es la mejor métafora de España”

La sonrisa de las iguanas, de Pablo Sebastiá
Editorial Reino de Cordelia

Un periodista bipolar, una chica con trastornos de personalidad, un exhibicionista y voyeur, un esquizofrénico paranoide con tendencias homicidas. Una selecta fauna de chalados deambula por la última novela de Pablo Sebastiá, ‘La sonrisa de las iguanas’ (Reino de Cordelia), una demencial parodia sobre la España de la crisis y de los recortes. Todo empieza cuando  Enric Marededú, concejal independentista del Ayuntamiento de Barcelona, sufre un prolapso, doloroso episodio de eclosión intestinal mientras intenta defecar en su cuarto de baño. Operado de urgencia es ingresado en un hospital público, donde comparte habitación con un joven gitano y su bulliciosa familia. Harto del follón, recurre a sus influencias para ser trasladado a una suite individual del Instituto Mental Europeo. Ignora que su estancia va a ser mucho más movida de lo que nunca pudo imaginar.

Pablo Sebastiá, autor de 'La sonrisa de las iguanas'. Imagen cortesía del autor

Pablo Sebastiá, autor de ‘La sonrisa de las iguanas’. Imagen cortesía del autor

La acción de la novela se desarrolla en la sección de Agudos del Instituto Mental Europeo. ¿La locura ayuda a comprender mejor al ser humano?

La locura es intrínseca al ser humano. Todos estamos tocados del ala. Unos más y otros menos, pero no conozco a nadie que esté completamente cuerdo y equilibrado. Otra cosa es que, según el grado de sufrimiento mental de cada cual, se necesite más medicación o menos.

¿Hay chifladuras buenas y malas como ocurre con el colesterol?

No lo creo. La chaladura siempre genera tensión, estrés y angustia. Algunos lo sobrellevamos mejor que otros, pero no por ello dejamos de sufrir.

Un manicomio como metáfora de un país ¿Estamos todos locos o acabaremos estándolo si esto sigue así?

No hay escenario que nos sirva tan bien como metáfora de lo que es hoy España que un manicomio. La salud mental de los españoles está más que en entredicho.

¿Cuál fue la chispa que desencadenó en su cerebro este hilarante incendio forestal?

No fue una sola, sino muchas. Tal vez la primera fue ver como los españoles criticamos la falta de carrera profesional y de formación universitaria de nuestros representantes públicos para constatar, poco después, que en la agrupación política de moda, Podemos, si algo se echa en falta es precisamente la experiencia laboral de sus cabezas visibles. Por no hablar de sus capacitaciones técnicas constatables. ¿Dónde está la coherencia ciudadana aquí? Otra chispa que me motivó a escribir esta brutal sátira de la actualidad fue corroborar que los partidos políticos mayoritarios no entendían que la sociedad lleva años exigiendo un cambio de actitud. Parece que sean sordos, ciegos y mudos. Otra chispa la constituye la absoluta certeza de que el mundo sindical, empresarial y financiero español no es tan corrupto como inepto. Lo cual, sabiendo lo corruptos que muchos de ellos son, los deja en muy mal lugar.

Pablo Sebastiá, autor de 'La sonrisa de las iguanas'. Imagen cortesía del autor.

Pablo Sebastiá, autor de ‘La sonrisa de las iguanas’. Imagen cortesía del autor.

¿Tuvo que sacarse un máster en salud física y mental antes de ponerse manos a la obra? ¿Cómo prevenir el terrible atasco intestinal?

No necesité licenciarme en psiquiatría. Con perder la cabeza me bastó. Respecto al atasco intestinal, poco puedo decir. Solo recomendar a los lectores  que no lean el diario sentados en el trono. Un doloroso prolapso puedes sobrevenirles si en cinco minutos no han levantado sus traseros de la taza.

¿Qué tipo de trastornos mentales caracterizan a nuestros políticos? ¿Se atrevería a trazar el diagnóstico de los más mentados en los medios?

Es difícil saberlo con certeza, aunque resultaría creíble oír en las noticias que Rajoy sufre cierto complejo de Edipo, que Mas padece esquizofrenia paranoide, que Sánchez tiene complejo de inferioridad y que Pablo Iglesias sufre de narcisismo incurable.

¿Por qué España carece de una tradición de literatura de humor a diferencia de otros países?

Tal vez porque nos tomamos a nosotros mismos demasiado en serio. Y eso es malo.

Sobrecubierta de 'La sonrisa de las iguanas', de Pablo Sebastiá. Reino de Cordelia.

Sobrecubierta de ‘La sonrisa de las iguanas’, de Pablo Sebastiá. Reino de Cordelia.

¿Qué tiene la iguana que no tengan otros bichos repelentes como hienas, serpientes o arañas?

La iguana es un animal curioso. He visto vídeos en los que una gigantesca iguana mata a un perro de un solo coletazo. En cierta medida, y entendiendo que por ahí va su pregunta, las iguanas son como muchos agentes antidisturbios. Bichos capaces de abrirle la testa a alguien sin inmutarse.

Hasta ahora usted ha sido habitual de la novela negra. ¿A qué se debe este cambio de rumbo? ¿Seguirá en esa línea tras la estela de Tom Sharpe?

Me he sentido muy cómodo siguiendo la estela de Tom Sharpe. No descarto continuar en ella si los lectores creen que es el camino adecuado.

Hablando de novela negra, ¿no estamos ya un poco saturados de este género?

Tal vez sí. Con los géneros literarios suele ocurrir esto. Las editoriales se mueven por modas. Hace diez años era imposible entrar en una librería sin tropezar con decenas de novelas de templarios, conspiraciones eclesiásticas y misterios sin respuesta. Hoy le toca al género negro. Mañana Dios dirá.

Pablo Sebastiá, autor del libro. Imagen cortesía del autor

Pablo Sebastiá, autor del libro ‘La sonrisa de las iguanas’, de Reino de Cordelia. Imagen cortesía del autor

Bel Carrasco

Jordi Milán: “Las bodas son puro teatro”

Campanadas de Boda, de La Cubana
Teatro Olympia
C/ San Vicente Mártir, 44. Valencia
Del 24 de abril al 1 de junio

Una enorme tarta nupcial presidía el centro de la Plaza de la Reina de Valencia. Coronaba el gigantesco pastel una pareja simbolizando a unos recién casados, cuya altura, en contrapicado, se correspondía con la del Micalet. Tamaña bravuconada, ¿para qué? Pues para presentar el último espectáculo de La Cubana, Campanadas de Boda. Llegados desde Madrid, algunos de los actores del elenco artístico descendieron de una lujosa limusina blanca para bailar con sus trajes nupciales alrededor de la tarta.

Integrantes de La Cubana posando en la Plaza de la Reina de Valencia. Imagen cortesía de La Cubana.

Integrantes de La Cubana posando en la Plaza de la Reina de Valencia. Imagen cortesía de La Cubana.

¿Hacían el indio? Diríase que sí, a tenor del griterío que acompañaba sus pases alrededor de la hoguera que simbolizaba el pastel blanco y rosáceo. La Catedral, al fondo, enmudecía. Tambores de guerra, siempre en tono de parodia, contra la “parafernalia” que, a juicio de Jordi Milán, director del espectáculo, representan las bodas. “No nos reímos de ellas, sino de la parafernalia que montamos al casarnos”. En eso, después de todo, consisten los ritos: en la puesta en escena de aquello que representa algo muy valioso para los seres humanos.

Integrantes de La Cubana posando en la plaza de la Reina de Valencia. Imagen cortesía de La Cubana.

Integrantes de La Cubana posando en la plaza de la Reina de Valencia. Imagen cortesía de La Cubana.

La risa, por tanto, tiene su razón de ser. “Todas las bodas son puro teatro”, subrayó Milán. Y tanto más teatro, tanta más boda a representar, de ahí el espectacular montaje de La Cubana en la Plaza de la Reina, como adelanto de las Campanadas de Boda que traerán a Valencia. El Teatro Olympia acogerá la función del 24 de abril al 1 de junio, dos años después de ser estrenada en el Teatro Tívoli de Barcelona, adonde volverá para cerrar una gira que, cuando llegue a Valencia, llevará 630 funciones y 450.000 espectadores.

Actores y director de La Cubana posando en la Plaza de la Reina de Valencia. Imagen cortesía de La Cubana.

Actores y director de La Cubana posando en la Plaza de la Reina de Valencia. Imagen cortesía de La Cubana.

“Va de bodas y de bodorrios”, explicó Milán, tras su visera negra y sus gafas negras, sin aclarar la diferencia. En todo caso, quedó claro que una boda “es un gran espectáculo de teatro”. Y, como tal, La Cubana se lo monta a lo grande para dejar en buen lugar al teatro y, pese a todo, a la parafernalia que entrañan esas bodas parodiadas. Escrita y dirigida por Jordi Milán, Campanadas de Boda pone en escena la historia de dos hermanas que llegan a Valencia a finales de los 70 para montar un pequeño puesto de flores, que luego será un gran negocio llamado Mañicas Flowers. De lo que les sucede a estas dos mañas y sus correspondientes parejas, trata el espectáculo.

Música, baile, vodevil y humor de brocha gorda o fina pincelada, según lo requiera cada ocasión, son los ingredientes del menú con los que La Cubana parodian el rito nupcial. Se ríen “de los preparativos, de la distribución de los invitados, de los regalos” que, según Milán, dibujan la parafernalia del gran teatro que supone toda boda. En la Plaza de la Reina ofrecieron un aperitivo. El resto del ágape nupcial será servido ya dentro del Teatro Olympia a finales de abril, para permanecer en Valencia durante todo el mes de mayo. “Aseguramos dos horas de diversión”, remachó Milán. Y es que a la gente le va la marcha, sobre todo, por lo que se ve, si es nupcial.

Integrantes de La Cubana posando en la plaza de la Reina de Valencia. Imagen cortesía de La Cubana.

Integrantes de La Cubana posando en la plaza de la Reina de Valencia. Imagen cortesía de La Cubana.

Salva Torres