MediArte, la inexperiencia es un grado

MediArte, muestra creativa de estudiantes
II Exposición de fotografía, creación audiovisual y publicidad
CEU Universidad Cardenal Herrera
Palacio de Colomina
C / Almudín, 1. Valencia
Hasta septiembre

El paro juvenil en España rebasa la tasa del 55%. Eso por abajo. Pero si miramos en la dirección contraria, resulta que el desempleo entre mayores de 55 años se ha cuadruplicado tras el estallido de la crisis en 2007. Nada por aquí, nada por allá. Hace ahora casi diez años se hablaba de los jóvenes JASP (Jóvenes Aunque Sobradamente Preparados). Alguien, con malicia, habló de jóvenes becarios que se pasaban Julio Agosto y Septiembre Puteados. Luego vino lo de lo generación Ni-ni (Ni estudia, Ni trabaja). Y ahora se habla de generación perdida, diferente a la de Dos Passos y compañía, pero igualmente zarandeada por la depresión económica.

Obra de Anabel Fajardo en la muestra creativa de estudiantes 'MediArte', en el Palacio de Colomina. Imagen cortesía de los responsable de 'MediArte'.

Obra de Anabel Fajardo en la muestra creativa de estudiantes ‘MediArte’, en el Palacio de Colomina. Imagen cortesía de los responsable de ‘MediArte’.

Hasta ahí las tristes cifras. Porque si nos fijamos en lo que esos jóvenes realizan, al amparo de la universidad, resulta bochornoso comprobar el modo en que se dilapida el talento de buena parte de esa juventud. MediArte, con tan sólo dos años de existencia, es una muestra de esa creatividad estudiantil fomentada en la Universidad Cardenal Herrera. El Palacio de Colomina acoge una selección de Trabajos Fin de Grado de alumnos de las disciplinas de Humanidades y Comunicación. Un centenar de obras, desde fotografías a cortometrajes y documentales, pasando por videoclips, videocreaciones, música, audiovisual publicitario, diseño gráfico, blogs y creaciones sonoras que, a falta de consideraciones técnicas, muestra un numeroso caudal de buenas ideas.

Obra de Berni Mir en la muestra creativa de estudiantes 'MediArte', en el Palacio de Colomina. Imagen cortesía de MediArte.

Obra de Berni Mir en la muestra creativa de estudiantes ‘MediArte’, en el Palacio de Colomina. Imagen cortesía de MediArte.

La experiencia, que todos estos jóvenes creativos han de acumular, se compensa con la inquietud observada en sus trabajos. De manera que, en su caso, la inexperiencia es un grado, fruto de la vitalidad que a veces rebasa la calidad de las propias obras. Obras de todos los estilos y temáticas. Giselle Selva, por ejemplo, se centra en la problemática social ‘Al otro lado del charco’. Paula Tudón hace lo propio centrándose en los ‘Iaios’. Berni Mir apuesta por la vista en espectacular picado como forma de atraer la mirada del espectador. De la sangrienta cacería se ocupa Héctor Portolés, mientras Pilar García-Contell ‘cambia de tercio’ centrándose en la polémica tauromaquia.

Obra de Eva Corberá en la  muestra creativa de estudiantes 'MediArte', en el Palacio de Colomina. Imagen cortesía de MediArte.

Obra de Eva Corberá en la muestra creativa de estudiantes ‘MediArte’, en el Palacio de Colomina. Imagen cortesía de MediArte.

Del espacio melancólico, claustrofóbico, carcelario o siniestro se hacen cargo Beatriz Barba, Pedro Torres, Eva Corberá y Javi Abadía, respectivamente. Sugerente es la interpretación que hace del frío Sabrina Montoro, en su serie de fotografías titulada ‘It’s cold in(out)side’.  De los rostros y tatuajes, cada cual a su manera, se ocupan Laura Pérez, Andrea Bellot, María Miquel y José Montero (explotando la ya manida doble cara), Ester Morell, Rubén Prados, Yazmina Villani y Murad Odeb. Agata Koszulinska le saca partido a la perfección publicitaria en un ingenioso montaje de imágenes que viene a quebrar la seducción imaginaria. Inquietante resulta la ‘Vivencia’ de Anabel Fajardo.

Obra de Javier Abadía en la muestra creativa de estudiantes 'MediArte', en el Palacio de Colomina. Imagen cortesía de MediArte.

Obra de Javier Abadía en la muestra creativa de estudiantes ‘MediArte’, en el Palacio de Colomina. Imagen cortesía de MediArte.

Los cortometrajes, videocreaciones, videoclips y documental ocupan un lugar destacado en MediArte, si bien hay momentos en que el sonido de unos (videocreaciones) dificulta la escucha de otros (documental). En todo caso, se advierte la calidad de las imágenes. Como sorprende la música de Black & White Keys Dúo con su Classic’s Live Music. De nuevo, jóvenes inexpertos en posesión de un alto grado de inquietud, a falta de un contexto que favorezca su proyección artística. MediArte, en su segunda edición, promovida por Raúl Cruz, Carolina Hermida, Manuel Millán, Vicente Peñafort y Begoña Siles, consolida lo apuntado en su despegue. Cuestión de insistencia.

Obra de Beatriz Barba en la muestra creativa de estudiantes 'MediArte', en el Palacio de Colomina. Imagen cortesía de los responsables de MediArte.

Obra de Beatriz Barba en la muestra creativa de estudiantes ‘MediArte’, en el Palacio de Colomina. Imagen cortesía de los responsables de MediArte.

Salva Torres

«La crisis de credibilidad es peor que la económica»

Petros Márkaris, autor de ‘Pan, educación, libertad’
Invitado al Festival Valencia Negra
Librería Cosecha Roja

Petros Márkaris (Estambul, 1937) más que cruzarse de brazos ante la crisis económica, los despliega para subrayar su posición enérgica. El escritor griego, autor de la trilogía sobre la crisis que concluye con Pan, educación, libertad, sólo se serena cuando habla de literatura, de su comisario Kostas Jaritos. Entonces, el descontento con lo que está pasando en su país, fácilmente extrapolable al nuestro, se torna amable sonrisa, yendo y viniendo de la política a la literatura como quien da un portazo y enseguida abre risueño la puerta. Sólo la ficción, que en el caso de Márkaris sirve para revelar los estragos de la crisis, puede amortiguar su desazón por lo que está pasando.

Petros Márkaris, posando en el barrio de Ruzafa en Valencia. Fotografía: Santiago Carrión.

Petros Márkaris, posando en el barrio de Ruzafa en Valencia. Fotografía: Santiago Carrión.

“Existe la posibilidad de que caigamos todavía más”. Lo dice amparado en una evidencia: “En los países del sur se está destruyendo la clase media, que es la columna vertebral”. Sin esa columna, Márkaris piensa que el derrumbe proseguirá, por mucho que los políticos lo nieguen. “Los políticos no aprenden, porque nos decían que esto no iba a durar y la crisis se ha quedado y no se va”. Ni siquiera los cantos optimistas que anuncian cierta recuperación se los cree el autor de Con el agua al cuello y Liquidación final, que completan esa trilogía sobre la crisis. “Los políticos embellecen las cosas”, lo cual le lleva a tildar de “cínicos” a quienes sostienen que esto “va a mejor”.

Con ser la crisis económica de suma gravedad, Márkaris pone el acento en otro aspecto de la misma, que enuncia en forma interrogativa: “¿La crisis de credibilidad no es todavía peor que la económica?”. Y aquí, quien sabe si azuzado por el propio comisario Jaritos, arroja una infinidad de pistas. Por ejemplo, la similitud entre los periodos de transición política acaecidos en Grecia y España. Similitud de entusiasmo, de errores y de nefastas consecuencias. “Cometimos los mismos errores, difíciles de detectar por el incontrolable entusiasmo, que los políticos aprovecharon”.

Petros Márkaris en la librería Cosecha Roja del barrio de Ruzafa en Valencia. Fotografía: Santiago Carrión.

Petros Márkaris en la librería Cosecha Roja del barrio de Ruzafa en Valencia. Fotografía: Santiago Carrión.

Esa mezcla de pasión política y pulsión económica es la que Márkaris denuncia ofreciendo nuevas pistas. “En periodos de crisis, Europa bascula hacia la derecha”. Y recuerda que mientras en Estados Unidos tenían a Roosevelt, “en Europa teníamos a Mussolini, Hitler y Franco”. Su cruda radiografía de la situación, le lleva a afirmar que el mito actual europeo lo sería Laocoonte devorando a sus hijos: “En Europa nos comemos unos a otros”. Por eso le asusta el Parlamento que pueda salir de las elecciones del 25 mayo, con partidos de extrema derecha ganando posiciones y celebrando, a su juicio, “el rapto de las niñas en Nigeria, porque ganan votos de quienes se asustan y tienen dudas”.

La marcha de Europa la ve, por tanto, con recelo. No entiende que los políticos sigan valorando la salida de la crisis en términos exclusivamente económicos. “Se busca una construcción económica y no política”. Y agrega: “Cómo se puede hablar de éxito y de que la crisis ha pasado, cuando hay un 35% de desempleo y un 60% de paro juvenil” en su país. Sólo cabe una razón: que la crisis se está superando “porque los inversores ganan más o porque invierten en Grecia”. Al presentar su novela en Hamburgo, advirtió un cansancio por parte de la clase de trabajadora, que se preguntaba  si valía la pena “trabajar toda la vida para al final tener que ir contando céntimo a céntimo”. Y de nuevo, la interrogación: “¿Qué crisis hemos pasado?”

Café y pipa de Petros Márkaris en la librería Cosecha Roja. Fotografía: Santiago Carrión.

Café y pipa de Petros Márkaris en la librería Cosecha Roja. Fotografía: Santiago Carrión.

Petros Márkaris, que estuvo en la librería Cosecha Roja de Valencia invitado por la organización del festival Valencia Negra, dedicado al género negro literario, concluyó diciendo que los temas sobre los que transcurre buena parte de las obras creativas son dos: “El amor y el dinero; se enamorarán y matarán”. Pasión y destrucción, sin  término medio. Muy de género negro. Y muy a tono con la novela ganadora del I Premio de Novela Negra Cosecha Roja, que fue a parar al argentino Fabio Nahuel Lezcano, autor de Crímenes apropiados, de entre un total de 288 obras presentadas a concurso.

Márkaris, tras dar por concluida su trilogía sobre la crisis, busca nuevos horizontes a su comisario Kostas Jaritos, que se ocupará de asuntos de capitalismo menos salvaje y más dado a temas existenciales. Eso sí, que conste que las aceradas críticas del escritor griego tienen su razón de ser: “Soy crítico con la Unión Europea y con mi hija, porque la amo”.

El escritor griego Petros Márkaris, con su pipa, en el barrio de Ruzafa en Valencia. Fotografía: Santiago Carrión.

El escritor griego Petros Márkaris, con su pipa, en el barrio de Ruzafa en Valencia. Fotografía: Santiago Carrión.

Salva Torres