BILBAOARTE 2017

Convocante: FUNDACIÓN BILBAO ARTE FUNDAZIOA en colaboración con FUNDACIÓN BILBAO BIZKAIA KUTXA BBK
Dotación: más de 20 becas de entre 2.000 y 5.000 euros
Plazo de admisión: hasta el 11 de noviembre

CONVOCATORIA DE BECAS PARA LA REALIZACIÓN DE
PROYECTOS ARTÍSTICOS DE LA FUNDACIÓN
BilbaoArte PARA EL AÑO 2017
Plazo de presentación: hasta el 11 de noviembre de 2016
La FUNDACIÓN BILBAO ARTE FUNDAZIOA, en su deseo de potenciar la cultura e
impulsar la producción artística de los jóvenes creadores, colabora con la
FUNDACIÓN BILBAO BIZKAIA KUTXA BBK, en la edición de la presente
convocatoria de becas para la realización de proyectos artísticos.
Dicha convocatoria tiene como objeto la puesta en marcha de un programa de
ayudas económicas y asistenciales para la realización de proyectos artísticos.
La naturaleza de estas ayudas incluye cualquier disciplina artístico-plástica,
tanto individual como grupal, cuyo compromiso sea el de ser realizada a lo largo
del año 2017.
En caso de incumplimiento de este compromiso por razones de causa mayor
será potestad de la Fundación Bilbao Arte Fundazioa tomar la decisión que se
estime conveniente al respecto. Su decisión será inapelable.
Pueden presentarse a esta convocatoria todas las personas que acrediten una
trayectoria artística y académica solvente con independencia de edad y origen.
Sólo quedan excluidos quienes hayan gozado de esta beca en los últimos tres
años o quienes hayan disfrutado tres ayudas provenientes de esta convocatoria
a lo largo de su existencia.
La selección de los proyectos será realizada por los jurados designados al
respecto por la propia Fundación. La composición de dichos tribunales se dará
a conocer públicamente en la web de la Fundación Bilbao Arte Fundazioa antes
de la publicación de su decisión.

Para la duración de los proyectos becados se estiman dos modalidades de
tiempo que deberán ser explicitadas en la hoja de inscripción de los proyectos
presentados.
 De seis meses de duración, con dos plazos enero-junio y julio-diciembre.
El solicitante deberá señalar qué período prefiere o si le es indiferente, en
cuyo caso será la propia Fundación la que designe el período que se beca.
 De doce meses a partir de enero de 2017.
Los artistas seleccionados se comprometen a cumplir la normativa de
funcionamiento de Bilbao Arte, a mantener su residencia durante el tiempo de
la beca en el entorno de Bilbao, a desarrollar su proyecto y a interactuar con los
diferentes tutores y asesores que la Fundación pone a su servicio para fortalecer
su trabajo. Al final de su estancia cada artista dejará, en contraprestación a la
ayuda recibida, una pieza significativa de su creación para que forme parte de
la colección pública de la Fundación Bilbao Arte.
Bilbao Arte, además de facilitar el uso de todas sus instalaciones (ver página web
con el detallado equipamiento de la Fundación), establece un servicio de
asesoramiento a través de los Maestros de Taller quienes atenderán y apoyarán
las necesidades técnicas. Igualmente, a lo largo de su permanencia, Bilbao Arte
invita a diferentes profesionales y artistas para que ejerzan una labor de
monitorización y análisis que contribuya a reforzar y expandir los proyectos de
los artistas. Dichas prestaciones se realizarán de manera individual y colectiva
en función de las necesidades que se detecten a la vista de los proyectos
seleccionados.
La Fundación Bilbao Arte, como Centro de Producción entiende que su
aportación fundamental, además de las ayudas económicas para material, incide
en su prestación al colectivo artístico de una serie de tecnologías de producción
así como las propias instalaciones y el personal cualificado que interactúa con
las personas becadas. En consecuencia, serán valorados especialmente los
proyectos que en su presentación aporten un documentado plan de trabajo en
el que se utilice de manera significativa las instalaciones de Bilbao Arte.
Esto es, quienes en el desarrollo de sus proyectos contemplen un uso
continuado de los talleres de Nuevas Tecnologías, Media Lab, Escultura y
construcción, y Serigrafía y grabado. (Consulten la página web para tener
cumplida información sobre la tecnología y medios que Bilbao Arte pone al
servicio de las propuestas becadas).
La percepción de estas becas no es incompatible con que se pueda recibir otro
tipo de ayudas complementarias para el mantenimiento, viajes y otros gastos
que no incluyen las becas de la Fundación Bilbao Bizkaia Kutxa BBK.
Tanto se solicite seis meses o un año de permanencia, las modalidades de las
becas contemplan tres categorías:

A. BECAS DE PRODUCCIÓN CON CESIÓN DE ESTUDIO
Dichas becas contemplan una ayuda económica y el uso de un Espacio de Cesión
Temporal en la Fundación Bilbao Arte Fundazioa para proyectos que requieran,
de manera justificada, la utilización de un estudio: pintores, escultores,…etc.
Así mismo, las becas con cesión de estudio facultan no sólo el uso de dichos
espacios sino también la posibilidad de acceder al resto de las infraestructuras
de las que dispone el Centro en sus diferentes talleres de producción.
La asignación de un Espacio de Cesión/ Estudio supone su uso continuado
durante el periodo aprobado para la realización del proyecto.
Una ausencia prolongada e injustificada y/o la falta de aprovechamiento del
estudio para el uso para el que ha sido concedido, implica la pérdida automática
del espacio y de la ayuda económica.
Dicha cancelación supone igualmente la renuncia al uso de los materiales
patrocinados por la Fundación Bilbao Bizkaia Kutxa así como el reintegro de las
cantidades recibidas en materiales hasta el momento de cesar el uso del espacio.
En esta modalidad se convoca un mínimo de doce becas. Los becados
dispondrán de un estudio y contarán con una dotación económica de hasta
4.000 euros en concepto de gastos de producción para los proyectos de carácter
anual y de hasta 2.000 euros para los proyectos semestrales.
B. BECAS DE PRODUCCIÓN SIN CESIÓN DE ESTUDIO
Dicha modalidad contempla la realización de proyectos cuya producción NO
necesita el uso continuado de un estudio, bien porque el/la solicitante posee su
propio local de trabajo en el territorio de Bizkaia, bien porque la naturaleza del
proyecto no hace necesario el uso permanente de un estudio como espacio de
producción.
Al margen de ello, los becados en esta modalidad pueden hacer uso de los
diferentes talleres que posee la Fundación Bilbao Arte Fundazioa: Nuevas
tecnologías: plotter, laboratorio analógico, sala de edición, plató de filmación:
fotográfica y audiovisual,…etc; Medialab: impresoras 3D, scanner 3D, cortadora
laser, fresadora; Escultura y construcción: carpintería de madera, carpintería
metálica, soldadura, hornos de cerámica,…etc. y Grabado y serigrafía : tórculos,
mesas de estampación, insoladora, plancha térmica, herramientas específicas,
etc.) .
Los artistas seleccionados para las Becas de Producción tendrán a su disposición
las infraestructuras de las que dispone el Centro así como el asesoramiento,
ayuda y coordinación, cuando fuera necesario, de los maestros responsables de
Taller.
Durante el período de realización de los proyectos aprobados en esta modalidad,
los artistas seleccionados se comprometen a establecer un seguimiento con el
tutor asignado para evaluar el desarrollo de su proyecto artístico a través de
una serie de encuentros estables y continuados.
El incumplimiento de este requisito significará la pérdida inmediata de la ayuda
y de los derechos que la misma reporta.
En esta modalidad se convoca un mínimo de doce becas para gastos de
producción con una cuantía máxima de 4.000 euros cada una para la modalidad
de un año de duración y de 2.000 euros para los proyectos a desarrollar en el
plazo de seis meses.
Se valorará especialmente aquellas propuestas que versen sobre la realidad del
contexto de Bilbao y que, en su concreción, tengan necesidad de utilizar los
diferentes medios materiales y personales que a través de los citados talleres,
ofrece Bilbao Arte.
C. BECAS DE COLABORACIÓN
Los artistas becados en esta modalidad se comprometen a colaborar como
asistentes de los Talleres con una dedicación de cuatro horas diarias y un
máximo de 20 semanales.
Dicha modalidad contempla paralelamente el desarrollo de sus propios
proyectos artísticos a lo largo de su período de colaboración en el resto del
horario.
Los interesados deberán apuntar además de su trayectoria curricular y la
especialidad en la que están interesados, un proyecto para ser desarrollado a lo
largo de su estancia en el Centro.
En esta modalidad se convoca un máximo de cuatro becas, con una cuantía de
5.500 euros cada una y una duración única de once meses, del 15 de enero al
15 de diciembre de 2016. Dicha beca se hará efectiva en aportaciones mensuales
de 500 euros.
La falta de asistencia o el incumplimiento de las bases anularán
automáticamente la percepción de la beca.
(…)
DOCUMENTACIÓN A PRESENTAR

EN CUALQUIER MODALIDAD:
1. Los interesados en cualquiera de las tres modalidades deberán aportar un
dossier del proyecto a realizar que contenga los siguientes apartados:
o Ficha de inscripción
o Breve explicación del proyecto sintetizada en 30 líneas máximo.
o Imágenes, bocetos y trabajos realizados previamente que guarden alguna
relación con el proyecto presentado
oUn currículum personal con los méritos académicos y profesionales (en el
caso de grupos, se presentará los currículum de todos y cada uno de los
miembros).
2. Todo tipo de documentación gráfica complementaria, catálogos, bocetos
e imágenes que se estime oportuna y que ayuden a complementar la
comprensión del proyecto.
EN LAS MODALIDADES DE PRODUCCIÓN CON Y SIN CESIÓN DE ESTUDIO
3. Los solicitantes de la beca de cesión de estudio y/o beca de producción
deben aportar un presupuesto estimativo de los gastos (impuestos
incluidos) del material necesario para la realización del proyecto. El total
de ese presupuesto, con los límites señalados, será el que se concederá
a la solicitud para la producción del proyecto.
Quedan excluidos de este concepto la compra de equipamiento no
fungible que exceda de un 20% de la cuantía total de la beca.
Otros gastos como viajes que tengan una relación directa con la
producción del trabajo y subcontratas no podrán superar el 35% del
presupuesto total aprobado.
Se recuerda que los aspirantes que también demanden el uso de vivienda
deberán consignar los gastos fijados en el punto D en el desglose de gastos.
Toda la documentación debe presentarse en los puntos 1 y 3 mecanografiada,
en copia única en formato Din–A4 y en un CD o lápiz óptico en formato PDF.
La documentación del punto 2 no es necesaria remitirla en PDF.
EL JURADO
 El jurado para las modalidades Becas de Producción con y sin Cesión de
Estudio estará constituido por tres profesionales de prestigio reconocido
en el mundo de la creación, la formación, la reflexión crítica y la gestión
artística.
 El jurado de las modalidades de Becas Colaboración y Becas Residencia
estará constituido por la dirección y el equipo académico de la Fundación
Bilbao Arte Fundazioa.

Bases completas
Portada: proyecto Quercus, de José Jurado, premiado en 2015

‘La Mina’ que todo lo absorbe

La Mina, de Miguel Ángel Jiménez
Estreno en cines: viernes 29 de julio de 2016

El cineasta vasco Miguel Ángel Jiménez, director de películas tan bellas y dolorosas como Ori (2009) y Chaika (2012), ha rodado un thriller sobrecogedor que ha titulado La mina, una historia de familias marcadas por el amor de padres, hijos y hermanos contaminados por un entorno claustrofóbico.

«Cuando se vive en zonas muy desestructuradas económicamente en medio de una naturaleza que aísla a sus habitantes, los personajes solitarios chocan entre sí; todos anhelan tener en quién apoyarse, tener una familia que les sea fiel. Y algunos idealizan esa idea hasta llegar a hacer cosas terribles por conseguirlo», explicó el director.

Fotograma de 'La Mina', de Miguel Ángel Jiménez.

Fotograma de ‘La Mina’, de Miguel Ángel Jiménez.

La película, que se estrenó el 29 de julio, cuenta el regreso al hogar de un presidiario que dejó atrás una esposa y un hijo, quienes quedaron a cargo de su hermano pequeño, el pastor de la pequeña congregación en la que viven, secretamente enamorado de su cuñada.

El joven, que está decidido a recuperar a su familia, acepta un empleo de vigilante nocturno de la mina inactiva en la que murió su padre y que, durante años, hasta que se cerró, fue el sustento de todo el pueblo.

A pesar de que la mina real donde se rodó la cinta está situada en Asturias, en concreto, en Monsacro, en la Foz de Morcín, nadie discute que sus protagonistas viven y proceden de Kentucky, no solo por el parecido del entorno de ambas regiones, sino porque Jiménez ha sabido crear un ambiente inequívocamente estadounidense.

Cartel de 'La Mina', película de Miguel Ángel Jiménez.

Cartel de ‘La Mina’, película de Miguel Ángel Jiménez.

Rodada en inglés, con la mayoría de actores extranjeros que viven en España, y apoyada en una potente banda sonora creada e interpretada por el protagonista, el cantante country Matt Horan, líder de la banda Dead Bronco, la película recrea un momento atemporal de la vida de estos jóvenes, perdidos en el ostracismo de la rutina.

El director reconoció que desde el principio tuvo en mente la oscarizada cinta Winter’s Bone (2010), de Debra Granik, y que le sirvió de inspiración para «ambientar la granja con basura, la típica cama elástica y juguetes de los niños tirados por ahí», como reflejo de la deprimida vida del sur.

Fotograma de 'La Mina', de Miguel Ángel Jiménez.

Fotograma de ‘La Mina’, de Miguel Ángel Jiménez.

Del nord al sud-est

‘Diàlegs (vol. 1)’ de Lourdes de la Villa y Rafael Tormo i Cuenca
Comissariat: Izaskun Etxebarria
Octubre Centre de Cultura Contemporània
C/ Sant Ferran, 12. Valencia
Hasta el 19 de junio de 2016

‘Diàlegs’ és el títol d’una sèrie d’exposicions basades en converses amb artistes que posen en relació produccions d’art contemporani de dos territoris geogràfics: el basc i el valencià.

Emprant el vídeo com a base del treball curatorial s’han elaborat entrevistes, tant en suport paper com en vídeo, que aprofundeixen en la comprensió de les obres i mostren als artistes en el seu context. D’aquesta forma, en apropar-nos a la sala d’exposicions, podrem trobar no només les obres realitzades sinó també als artistes parlant del seu treball.

Aquesta primera edició acull ‘Somni de l’Observador’ de l’artista basca Lourdes de la Villa, que es va exposar parcialment a la sala Rekalde (Bilbao) entre el 15 de maig i el 18 d’abril de 2014 i, per primera vegada de manera íntegra, a la sala Portalea d’Eibar (Guipúscoa) entre el 6 i el 29 de març de 2015, juntament amb el treball de l’artista valencià Rafael Tormo i Cuenca ‘Implosió Impugnada 22: Estat de setge; gest de col·leccionar’, exposada per primera vegada a l’Antic Ajuntament d’Alberic (Ribera Alta) entre el 7 de novembre i 5 de desembre de 2014.

Després del seu pas per Eibar aquesta primera edició es tanca amb una selecció de la mostra que podrà veure’s a l’Octubre Centre de Cultura Contemporània (València) del 19 de maig al 19 de juny de 2016.

Vista general. Imatge cortesia de la organització.

Vista general. Imatge cortesia de la organització.

¿Se puede abrazar el abismo?

Abrazar el abismo, de La Casa Amarilla
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Sábado 23 y domingo 24 de enero, 2016.

La danza vuelve al escenario de Sala Russafa con el estreno absoluto de la pieza Abrazar el abismo (23 y 24 enero), una propuesta marcadamente poética de la compañía valenciana La Casa Amarilla. Sobre el escenario, cuatro bailarinas recrean la dinámica entre el movimiento, la huella que deja y cómo ese espacio es reocupado por otra persona. Así, el abismo nunca es un vacío, sino todo lo contrario: un lugar en el que se almacenan vivencias, sentimientos y experiencias de los que ya pasaron por él.

Cartel del espectáculo 'Abrazar el abismo', de La Casa Amarilla. Sala Russafa.

Cartel del espectáculo ‘Abrazar el abismo’, de La Casa Amarilla. Sala Russafa.

Con dramaturgia del escritor y creador audiovisual Álvaro Moliner y música original de Edu Marín, Cristina Gómez dirige esta sensible pieza que interpreta junto a Ana Lola Cosín, Nuray Imankulieva y María Martí. A través de las coreografías, la ambientación sonora y una cuidada iluminación descubrimos cómo las historias no son más que una sucesión de huellas dejadas y retomadas por personajes que van llenando el vacío. La compañía valenciana, una de las más inquietas del panorama local, presenta un nuevo espectáculo manteniendo su línea de investigación en la que el cuerpo se convierte en una herramienta narrativa sin límites y cargada de emoción.

On, el funambulista. Imagen cortesía de Sala Russafa.

On, el funambulista. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Otra sensible propuesta llega de la mano de la compañía asturiana Luz, Micro y Punto, que estrena en Valencia On, el funambulista (única función el 24 de enero), un espectáculo que ha pasado por varias localidades de Asturias y Galicia, así como por Madrid, Cataluña y País Vasco, entre otros puntos de España. Una extensa gira que le ha llevado hasta Malta a esta joven formación, revelación en FETEN 2014, fundada por Patricia Toral y Chantal Franco. Se les une la compositora e intérprete Verónica R. Galán, autora de una banda sonora envolvente realizada con piano, acordeón y efectos sonoros conseguidos con un metalófono, cuyos pasajes musicales interpreta en directo.

Un retroproyector, imaginación, luz y sombra son las bases de un onírico espectáculo en el que el público se introduce en el interior de On, una marioneta funambulista, en busca constante de equilibrio. Una puesta en escena etérea, relajante, llena de color, fantasía y maestría que deja con la boca abierta a grandes y pequeños, permitiéndoles presenciar en directo cómo se montan cada una de las escenas que componen este viaje, con decorados hechos a mano a partir de materiales de un solo uso, para cada función. Una propuesta artesana para tocar, con los elementos más simples, lo más sencillamente humano.

Abrazar el abismo, de La Casa Amarilla. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Abrazar el abismo, de La Casa Amarilla. Imagen cortesía de Sala Russafa.

‘T’estimo, però no tant’ se estrena en Valencia

T’estimo, però no tant, de José Luis Alonso de Santos, dirigido por Miquel Murga
Ciclo Compañías Nacionales
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Del 13 al 15 de noviembre de 2015

Sala Russafa arranca su ‘Ciclo Compañías Nacionales’, que durante un mes ofrecerá cuatro estrenos en la Comunidad Valenciana de formaciones venidas de diferentes puntos de España. La primera es la catalana Teatro Gaudí, que esta semana estrena en la Comunitat T’estimo, però no tant. Más adelante vendrán los espectáculos Cualquiera que nos viera (20-22 nov) de la compañía Zanguango, del País Vasco; La Maratón de Nueva York (27-29 nov), de los madrileños Criadero de Morsas; y los sevillanos Producciones Imperdibles presentarán una versión de Los monólogos de la vagina.

Todas ellas tienen en común el género, la comedia. Pero proponen diversos acercamientos, unos desde el enredo, otros echando mano de los gags visuales, otros renovando la puesta en escena tipo monólogo… “Es una selección de compañías de mediano formato pero gran calidad artística que, hasta ahora, no han tenido acceso a mostrar su trabajo en la Comunitat. En cierto sentido, las salas privadas valencianas estamos asumiendo algunas funciones del teatro público, como la exhibición de piezas más allá de los musicales populares o montajes con rostros famosos que encontramos en algunos teatros públicos”, admite Juan Carlos Garés, gerente de Sala Russafa, quien espera que esta dinámica poco a poco se vaya equilibrando.

Escena de T'estimo però no tant. Cortesía de Sala Russafa.

Escena de T’estimo però no tant. Cortesía de Sala Russafa.

El ciclo arranca con una versión catalana, actualizada y revisada de Pares y Nines, de José Luis Alonso de Santos, dramaturgo y Presidente de la Academia de las Artes Escénicas. T’estimo, però no tant retoma esta divertida pieza estrenada hace casi tres décadas, con gran éxito nacional de público y crítica. La nueva versión traslada sus protagonistas a L’Eixample de Barcelona, a un piso que dos amigos cuarentones comparten eventualmente, pese a su difícil relación, ya que ambos estuvieron casados con la misma mujer. Una historia que se complica cuando entra en sus vidas Nines, una joven vecina.

El comunicador, actor y director de escena Miquel Murga dirige esta comedia llena de enredo que habla sobre la amistad y las relaciones personales en estado puro, cuando las situaciones de crisis hacen aflorar lo más genuino de cada personalidad.

Tres personajes radicalmente opuestos son los protagonistas a los que interpretan tres actores catalanes. Josep Linuesa, con una sólida carrera cinematográfica y televisiva con títulos como El Cónsul de Sodoma, además de una larga trayectoria teatral con montajes como ¡Qué desastre de función!, es Robert, un profesor de instituto. El veterano de la escena catalana Ferran Castells, es Fede, un informático en un estado muy poco racional, y la seductora Nines está interpretada por la joven Mónica Corral, quien debuta con esta historia de amor y amistad, con toques de humor y cierto erotismo.

Imagen de ¿Caperucita roja?. Cortesía de Sala Russafa.

Imagen de ¿Caperucita roja?. Cortesía de Sala Russafa.

¿Caperucita roja?

Sala Russafa acoge además el estreno en la Comunitat Valenciana  de ¿Caperucita Roja? (14 y 15 nov), la nueva propuesta de la veterana compañía zaragozana Teatro Arbolé. Con 36 años de profesión y galardones como el Premio Nacional de Artes Escénicas para la Infancia (2009), abordan el popular cuento creado por Charles Perrault  desde una nueva perspectiva, de ahí que incluyan su título entre interrogantes.

En esta nueva versión con títeres, el Lobo ya no es el peligro al que ha de enfrentarse la niñita perdida en el bosque, de camino a casa de su abuela. Manteniendo su moraleja sobre la importancia de obedecer a los mayores y la enseñanza sobre los peligros de la vida, ¿Caperucita Roja? se deshace de los mensajes negativos sobre los animales y presenta un final menos trágico, haciendo gala de un derroche de ingenio a la hora de dar una nueva vida en las tablas a esta famosa historia.

Escena de T'estimo, però no tant. Cortesía de Sala Russafa.

Escena de T’estimo, però no tant. Cortesía de Sala Russafa.

Enrique Rubio: “La nostalgia está de moda”

Desayunos Makma en Lotelito
Con Enrique Rubio, propietario de Cuadernos Rubio y autor de ‘Mi mamá me mima’ (Espasa)
Entrevistado por Vicente Chambó y Salva Torres, del equipo de dirección de MAKMA

Enrique Rubio lo reconoce, primero por lo bajini y luego abiertamente: “Nos la han atribuido, pero la verdad es que no se encuentra en los Cuadernos Rubio”. Se refiere a la famosa frase Mi mamá me mima, ahora convertida en título del libro que viene a rendir homenaje a su padre Ramón Rubio, fundador de la empresa en 1959, y que supone “un viaje a la nostalgia”. Viaje a través de imágenes y frases recordatorias de aquellos primeros cuadernos de caligrafía y matemáticas aparecidos en el franquismo. Eso sí, la frase ya es propiedad de la empresa valenciana: “La hemos registrado”.

Enrique Rubio, con Eva Montesinos al fondo, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Enrique Rubio, con Eva Montesinos al fondo, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Enrique Rubio recogió el testigo de su padre ya avanzada la década de los 90, tras escuchar a alguien decir: “¿Pero aún existen los Cuadernos Rubio?” Y lo primero que hizo, en un momento de pérdida de identidad de la empresa, fue recuperar la imagen tradicional de los colores verde y amarillo de los cuadernos, y cambiar las frases con el fin de adaptarlas a los nuevos tiempos. De aquellas ‘África está habitada por negros’, ‘Los indios viven en chozas’ o ‘¿Cumples los diez mandamientos?’, se ha pasado a frases comprometidas con la igualdad, el medio ambiente, las energías renovables o la salud.

Enrique Rubio, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Enrique Rubio, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“En los periodos de bonanza es cuando hay que prepararse para la crisis”

“De la marca no se vive y había que modernizarse”, explica Enrique Rubio. Modernización en los contenidos y en la forma de trabajar en plena era de Internet. De hecho, el 29 de octubre inauguran imprenta en su nueva nave de Quart de Poblet, donde además presentarán ese mismo día su Aula Museo en la que se recrea un aula de los años 60 con productos de la época.

Todo ello después de crecer en facturación y de vender “más que hace siete u ocho años”. ¿La clave? “En los periodos de bonanza económica hay que prepararse para la crisis, porque sabemos que éstas son cíclicas”. Lo que ha permitido a Cuadernos Rubio ser en todo momento una empresa saneada con facilidad a la hora de obtener financiación bancaria en tiempos de vacas flacas. Su salto al mercado alemán hace un par de años así lo demuestra. “Se vende en Alemania, pero cuesta”, reconoce Rubio, aunque subraya que se trata del mismo problema con el que se encontró su padre cuando empezó en España. También está previsto impulsar la publicación en Latinoamérica: “Está previsto que lo hagamos en 2016”.

Enrique Rubio, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Enrique Rubio, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“Ahora los niños escriben mucho menos; su infancia es la del ordenador”

Mi mamá me mima, cuya redacción de textos para la editorial Espasa ha sido obra de Mariola Cubells, va en esa línea de recuperar el pasado con vistas a impulsarse hacia el futuro. “Se está poniendo de moda lo retro; su poder nostálgico”. Enrique Rubio no sabe exactamente por qué, pero lo cierto es que la nostalgia vende. “A la gente le emociona recordar las tardes en que coloreaban alguno de aquellos cuadernos”.

Ejemplar del libro 'Mi mamá me mima', de Enrique Rubio, en los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Ejemplar del libro ‘Mi mamá me mima’, de Enrique Rubio, en los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

O los ejercicios de caligrafía. “Ahora los niños escriben mucho menos, porque su infancia es la de los ordenadores, los videojuegos, las multipantallas o los iPads”. Y, sin embargo, “se ha demostrado que la caligrafía tiene un valor pedagógico muy grande, porque estimula partes del cerebro que en la infancia se halla en plena transformación”. De ahí quizás el éxito hoy en día de Cuadernos Rubio. Como se recoge en el libro, “si alguien en aquel momento le hubiera dicho [a su padre] que en 2014, por ejemplo, se iban a vender más de cuatro millones de ejemplares de aquellos cuadernillos artesanales, probablemente se hubiera partido de la risa”.

Enrique Rubio, con Eva Montesinos a su lado, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito, con Salva Torres (de blanco) y Vicente Chambó. Foto: Fernando Ruiz.

Enrique Rubio, con Eva Montesinos a su lado, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito, con Salva Torres (de blanco) y Vicente Chambó. Foto: Fernando Ruiz.

“En Cataluña existe un nacionalismo muy potente”

En el mercado nacional, Cuadernos Rubio se vende casi por igual en casi todas las comunidades autónomas. “Quizás algo más en Andalucía, por tener más población”, y algo menos en Cataluña, “porque si estás solo en castellano te penaliza, cosa que no ocurre en Valencia, ni tampoco en Galicia o el País Vasco”. Con todo, hace tres años que se ha traducido al catalán y, como destaca Rubio, “se nota en las ventas”. Como se nota, a tenor de su experiencia, que en Cataluña “existe un nacionalismo muy potente”.

La noticia en El Mundo Comunidad Valenciana

Salva Torres

Patrícia Pardo y la fuga de ‘cerebros’ en arte

Companyia Patrícia Pardo – Drama i Circ
C / Alberic, 15 – 3. Valencia

La autora e intérprete Patrícia Pardo, en un artículo para la revista literaria L’Aiguadolç, analiza la programación de los últimos 10 años de festivales y salas públicas valencianas. Artículo en el que avanza que de las 171 obras de teatro y circo exhibidas en la Mostra de Teatre d’Alcoi a lo largo de estos diez últimos años, solo 11 obras las firman autoras valencianas o tienen autoría compartida con una mujer. En el caso de la Muestra de Teatro Español de Autores Contemporáneos de Alicante, en toda su historia (que se remonta a 1993), de las 547 obras seleccionadas solo 16 las firman autoras valencianas o tienen autoría compartida con una mujer.

Patrícia Pardo en un momento de su obra 'Comissura'. Fotografía: Jordi Pla. Companyia Patrícia Pardo.

Patrícia Pardo en un momento de su obra ‘Comissura’. Fotografía: Jordi Pla. Companyia Patrícia Pardo.

En el comunicado emitido por la Companyia Patrícia Pardo, en relación con dicho artículo, se apunta cómo «la falta de apoyo a la nueva escena valenciana (donde la mujer se vincula exponencialmente) y la ausencia de un plan estratégico en cultura son origen de la emigración de compañías, autores y directores valencianos. No solo en ciencia, también en arte perdemos ‘cerebros’ los valencianos».

La otra opción -se agrega- «es resistir e intentar exportar las creaciones que se hacen desde la Comunidad. Aun así, las compañías que se lanzan en la internacionalización tienen que construir relaciones bilaterales desde cero por no contar con el apoyo institucional de su Comunidad como lo pueden tener a través de programas y convenios las Comunidades de Catalunya, Aragón o País Vasco».

Patrícia Pardo en un momento de 'El fandango de Marx'. Companyia Patrícia Pardo.

Patrícia Pardo en un momento de ‘El fandango de Marx’. Companyia Patrícia Pardo.

Trabajando la internacionalización desde 2012, la compañía Patricia Pardo ha conseguido despertar un interés fuera de sus fronteras creando vínculos con ciertos países y ciudades. En los próximos meses, México, Islandia y Catalunya acogerán las dos obras de la compañía: ‘Comissura’ y ‘El fandango de Marx’, donde se  ofrecerán una visión del trabajo de esta creadora valenciana.

En mayo, la compañía pasará por México presentando ‘Comissura’ en el Centro Cultural de España del DF y en el Festival Cosmicómico de Teatro Alternativo Internacional de Zacatecas. En Junio, el Festival Inund’Art de Girona acogerá el domingo 5 la obra ‘El fandango de Marx’, la nueva creación de la compañía.

Patrícia Pardo en 'Comissura', en el Teatro Calderón de Zacatecas (México). Fotografía de Sergio Salinas cortesía de Companyia Patrícia Pardo.

Patrícia Pardo en ‘Comissura’, en el Teatro Calderón de Zacatecas (México). Fotografía de Sergio Salinas cortesía de Companyia Patrícia Pardo.

Y para terminar el verano, en agosto, se representarán las dos obras de la compañía en Islandia, primero en Reykiavik y días después en Rif. El prestigioso poeta gallego-islandés Elías Knörr es el encargado de la traducción de las obras de Pardo. Ya colaboraron cuando ‘Comissura’ visitó por primera vez Islandia, y ahora que ‘El fandango de Marx’ también se atreve con la isla de hielo, Knörr vuelve a formar parte del equipo de esta compañía.

Patrícia Pardo en un momento de su espectáculo 'Augusta'. Companyia Patrícia Pardo.

Patrícia Pardo en un momento de su espectáculo ‘Augusta’. Companyia Patrícia Pardo.

 

André y Dorine, contra el Alzheimer

André y Dorine, de Garbiñe Insausti, Joé Dault, Edu Carcamo e Iñaki Rikarte
Compañía Kulunka Teatro (País Vasco)
Centre Teatral Escalante
C / Landerer, 5. Valencia
Domingo 26 de abril, a las 18.00h

En el patio de butacas siempre se mezclan risas y alguna que otra lágrima en las más de 200 funciones de ‘André y Dorine’ que se han realizado por una veintena de países (China, Francia, USA, Nepal, Taiwán, Siberia, Ecuador, Argentina, Cuba, Rusia, Finlandia, Turquía…). Una pieza que el Escalante estrena en Valencia el próximo domingo 26 con una función benéfica a favor de la AFAV (Asociación de Familiares Alzheimer Valencia).

Su director, Iñaki Rikarte, explica que el proyecto surgió a raíz de una noticia que vieron en un diario sobre el filósofo André Gorz:  «Nos inspiró la idea de tratar el amor en la vejez porque es algo de lo que rara vez se habla. Poco a poco, mientras se desarrollaba la trama, entró el tema del Alzheimer para reflexionar sobre el pasado, la identidad que conforman nuestros recuerdos, quiénes somos cuando empezamos a olvidar lo que fuimos».

Imagen de 'André y Dorine', de Kulunka Teatro. Cortesía de Centre Teatral Escalante.

Imagen de ‘André y Dorine’, de Kulunka Teatro. Cortesía de Centre Teatral Escalante.

En el trato de esta dolencia han huido de clichés para dirigirse a todos los públicos porque los niños, adolescentes y adultos extraen lecturas muy distintas sobre esta historia en la que tres actores interpretan a 15 personajes en el viaje al pasado y redescubrimiento de una pareja de ancianos tocada por el alzhéimer. Una enfermedad capaz de borrar momentos de su biografía, pero también de hacer que André y Dorine los vivan como si fuera la primera vez.

Humor y emoción se entremezclan en esta pieza sin palabras, que utiliza la gestualidad, la expresividad estética de las máscaras y una sensible ambientación musical. «Elegimos este tipo de puesta en escena porque queríamos que cada espectador pusiera el rostro y las expresiones a los personajes, según sus sentimientos al ver la obra. Creemos que el público también hace la función, por eso una misma escena a unos les despierta una sonrisa mientras que otros ríen abiertamente y otros se conmueven. Es realmente gratificante pensar que estamos tocando a la gente, que de verdad les generamos emociones», comenta el director de la obra, ganadora de galardones como el Premio Villanueva Mejor Espectáculo en 2011 (La Habana, Cuba) así como el Premio del Público y a la Mejor Dramaturgia en el BE FESTIVAL 2012 (Birmingham, Reino Unido).

El director del Escalante, Vicent Vila, vio ‘André y Dorine’ en la pasada edición de la Mostra Internacional MIM de Sueca y tuvo claro que tenía que ser una de las apuestas fuertes de la programación para esta temporada.  «Había que traer esta obra para que se pudiera ver en Valencia por su calidad artística y, sobre todo, por su temática social», comenta Vila, para quien el espacio adecuado para este tipo de propuestas es, sin duda, el teatro público.

Imagen de André y Dorine, de Iñaki Rekarte. Teatre Escalante

Imagen de André y Dorine, de Kulunka Teatro. Cortesía de Centre Teatral  Escalante.

Nacho Valle: «Que abran los ojos»

La galería Valle Ortí de Valencia cierra sus puertas tras casi cuarenta años. Nacho Valle ha estado al frente los últimos doce, cuando tomó el relevo a su padre, creando una apuesta con carácter propio que ha servido para proyectar a algunos de los nuevos valores artísticos de la órbita valenciana y abrir un camino de internacionalización en dos direcciones.

Conforme se ha ido deteriorando la política cultural en la Comunitat Valenciana, las galerías han mostrado una mayor voluntad de asumir en sus programaciones los riesgos y el apoyo a los creadores que las instituciones públicas han desatendido. Una situación que tiene su origen en decisiones políticas anteriores a la llegada de la crisis económica, pero que como cualquier veneno administrado progresivamente va mostrando sus efectos irreversibles. La sociedad globalizada y la deslocalización de las responsabilidades quieren mostrarnos que no hay un culpable determinable, aunque aquí conocemos sus nombres y apellidos.

Nacho Valle responde con franqueza a esta entrevista con un pie en Nueva York, donde ha asumido la dirección de la Y Gallery. No duda y apunta a los responsables de la situación de la cultura y el arte en Valencia. Las cosas no suceden sin más.
El silencio ya no es la opción.

José Luis Pérez Pont

Nacho Valle, en la galería Valle Ortí de Valencia. Foto: Miguel Lorenzo

Nacho Valle, en la galería Valle Ortí de Valencia. Foto: Miguel Lorenzo

En tu experiencia personal y profesional al frente de Valle Ortí durante estos años, ¿qué ha sido lo mejor y lo peor?

Lo mejor ha sido desarrollar un proyecto personal expositivo y poder contar con los artistas que me habían entusiasmado desde que empecé. Preparar las exposiciones, ir a los estudios, ver las obras que iban a la galería, recibir la visita del público en la sala, estar en las ferias, preparar los books y conocer a mucha gente dentro del mundo el arte.
Lo peor ha sido el desamparo que hemos tenido en la ciudad, darse cuenta que estamos completamente solos, que no les importamos, no tienen en cuenta el esfuerzo tan grande que estamos haciendo. Siempre quise hacer este proyecto aquí, en Valencia. Lo malo ha sido darme cuenta poco a poco de que no, que en Valencia no se puede hacer. Eso ha sido lo peor. Me he ido dando cuenta de las taras que tiene la ciudad, de los obstáculos que ha habido que ir salvando hasta que ha llegado uno que ha sido infranqueable.

 ¿Qué fue lo que te decidió para tomar el testigo de la galería? ¿Cuales fueron tus propósitos?

Siempre lo tuve bastante claro. La galería era algo que me encantaba, era un sitio mágico, hipnótico, también era un lugar con muchas cosas de mi padre. Mi padre era muy coleccionista –yo también lo soy- y en la galería había objetos, muñecos, esculturas, cuadros, había de todo, era un sitio al que me encantaba ir, además del contacto con las exposiciones y las inauguraciones. Cuando venían los artistas, que siempre eran muy amigos de mi padre, ver lo que hacían, cómo dibujaban, cómo escribían… me parecían una pasada. Cuando estaba estudiando me di cuenta de que quería empezar a ir de ayudante a la galería y poco a poco cuando volví de Londres tuve claro que quería llevarla en serio, pero la galería era de mi padre y por mucho que me decía “vas a llevarla tú”, pues en realidad no era así. Cuando ya tenía decidido que me iba a montar mi galería, qué tipo de artistas quería llevar y hasta tenía decidido donde la iba a poner –en el primer bajo donde Tomás March tuvo la galería Temple-, a mi padre le diagnosticaron cáncer y se paralizó todo. Hablé con mis hermanos y les propuse llevar yo la galería, ocupándome de la programación sin consultar con nadie. Me dijeron “sí” y con el tiempo les dije que la galería me gustaría quedármela yo y estuvieron de acuerdo. A mi padre le encantaba que yo estuviera involucrado con la galería, había mucha compenetración entre él y yo.

 ¿En qué medida crees que has influido mediante tu galería en el panorama artístico y cultural de Valencia? ¿Hasta dónde te habría gustado llegar?

No lo sé, me gustaría pensar que he influido, de hecho parte del bagaje anímico que me llevo es pensar que hemos hecho muy buenas exposiciones y que eso quedará en el recuerdo de la gente, de exposiciones que vio en la galería. Hay artistas que nos ha costado mucho traer, tanto a nivel personal de convencerlos, de involucrarlos en el proyecto, como a nivel económico de producción y de trabajo. Hay exposiciones que nos ha costado un gran trabajo montar. Recuerdo una que nos costó una semana y media trabajando día y noche haciendo turnos, uno llegaba y se iba otro, haciendo una instalación enorme, pidiendo colaboración a gente para tener suficientes proyectores, porque hemos hecho un trabajo de supervivencia, nosotros no podíamos permitirnos cuatro proyectores o unos focos de teatro… hemos colaborado mucho entre nosotros, entre algunas galerías. Pero se han hecho exposiciones que nos ha costado mucho hacer, me gustaría pensar que eso ha servido para que la ciudad pudiera disfrutar de una mejor calidad expositiva, con exposiciones que las instituciones no hacen. A nuestra galería siempre ha venido mucha gente, mucha gente joven, gente de la universidad y me gustaría pensar que hemos influido en ellos, en su creatividad, en su carrera, en sus iniciativas. Han sido diez años de exposiciones y yo siempre he intentado que tuvieran el máximo nivel.
Me habría gustado retirarme aquí. Siempre pensé que me jubilaría en la galería, en la calle Avellanas. Me hubiera gustado seguir incorporando artistas, seguir desarrollando el proyecto y hacer cada vez Valle Ortí más grande y más internacional, pero desde Valencia es muy difícil. Es complicado traerte a un artista que está exponiendo en Nueva York o en Londres a esta ciudad. Una ciudad que ya sabes que no va a tener ninguna influencia, que no va a vender nada, que no va a conseguir mucho… es muy difícil venderle que venga a Valencia, te va a decir: a Valencia, ¿a qué? Es duro, le tienes que decir que no va a vender, no le puedes engañar, en Valencia no hay coleccionistas y en la inauguración va a haber mucha gente joven pero no va a haber coleccionistas, porque en Valencia escasean. Y si los hay son tan especiales que prefieren irse a Madrid o Copenhague. Me he encontrado a coleccionistas de Valencia en inauguraciones en Bruselas, Copenhague… y gente que me decía que era un coleccionista valenciano, a pesar de que yo nunca lo había visto en la galería. Es frustrante. Llevo ocho años en ARCO, ¿cómo es que nunca ha pasado ese coleccionista por el stand? ¿Cómo nunca ha tenido la curiosidad o la inquietud de acercarse por mi galería? Eso es Valencia. Es duro. A mi personalmente me ha ido debilitando el ánimo, a pesar de que soy una persona con mucho ánimo, pero tiene un fin y llega un punto que entras en reserva. Me hubiera gustado llegar hasta el final, pero llega un momento que son demasiados obstáculos y no puedes seguir invirtiendo en una labor que no es la tuya por amor al arte y, o cambias, o vas a tener que empezar a bajar el nivel; para eso prefiero acabar. No voy a hacer exposiciones que no me gusten, ni más baratas porque el artista esté más cerca… no, no es mi objetivo ni el de la galería. Llegado ese momento decides.

¿Qué motivos han pesado más a la hora de optar por cerrar la galería?

Básicamente no se planteó un cierre como tal, era un cambio de localización, íbamos a cerrar el espacio de Valencia porque no tenía ningún sentido tener un espacio de 250 m. como el nuestro en el centro de Valencia haciendo exposiciones de artistas de Chicago –como el que tenemos ahora- con lo que ha costado el transporte de la obra y que viniera él… no tiene sentido. Yo no quería cerrar en Valencia, me unen muchos recuerdos a ese bajo y a ese nombre. Me ha costado mucho, me da mucha pena cerrar la galería de mi padre. Definitivamente nos hemos dado cuenta en el último año. La idea era que Valle Ortí siguiera on line hasta reinventarse de alguna forma. Ahora se va a reinventar en otro sitio, el proyecto sigue, pero la galería en Valencia cierra.
Me llevo a Nueva York el bagaje de Valle Ortí, con mis artistas, mis contactos y mis coleccionistas. Voy a hacer de los dos proyectos uno, voy a imprimirle el carácter de Valle Ortí. He encontrado este trabajo para dirigir la Y Gallery de Nueva York cuando en realidad no me ha dado tiempo ni a redactar mi currículum.
Si Valencia quiere un espacio tendrá que apoyarlo. Me voy porque no me han apoyado. Las subvenciones de 2010 a las galerías valencianas para ir a ferias las pagaron la semana pasada, más de mil cien días después. El IVEX todavía me debe dinero. Solo les preocupa hacerse la foto, se olvidan de que deben ayudar. En otras comunidades autónomas han recibido un apoyo que en la Comunitat Valenciana nunca hemos tenido. Las galerías que aguanten, que creo que van a ser dos, será con las ventas que realizan fuera en ferias. Por ejemplo, EspaiVisor podría estar en Berlín o en Motilla del Palancar, no le sirve de nada estar en Valencia, si está aquí es circunstancialmente. Eso es lo que le ha pasado a Valle Ortí, que nosotros estábamos haciendo un esfuerzo tanto físico como económico por tener un espacio aquí, pero hay cosas que ya no tienen sentido, ya no. Durante un tiempo sí lo tenía, pero cuando ya has cogido la velocidad de crucero que te permite estar donde tienes que estar no puedes ir hacia abajo, no puedes ir hacia atrás. En España una galería fuera de Madrid es difícil que pueda aguantar y yo a Madrid no me quiero ir. Como decía mi abuela, para hacerla “ben grossa”, si te vas vete.

¿Cuantas ventas has hecho a museos o colecciones dependientes de la Generalitat Valenciana o del Ayuntamiento de Valencia?

Una vez, una sola venta en doce años, hasta este año en ARCO que compraron a todas la galerías valencianas. Dos ventas en total a las instituciones públicas valencianas.
En una ocasión el IVAM compró toda una serie de la artista Cristina Lucas que yo había expuesto en la galería, pero la compra la hicieron a través de la galería Juana de Aizpuru de Madrid. Cuando necesitaron la información de la obra de Cristina Lucas no se la pidieron a Juana de Aizpuru, me la pidieron a mí, que ya es para echarse a llorar. Esa compra habría supuesto mucho para Valle Ortí, por una parte como crédito de la galería frente a la artista, además de una inyección de dinero importante que te aseguro que Juana de Aizpuru no la necesita. Esa es la realidad de esta ciudad, es como vivir en una familia desestructurada en la que tu padre es alcohólico y tu madre es ludópata y ves que tu única opción es irte de casa. Esto es lo que sucede en Valencia. La gente que maneja esto están enfermos de ambición o no sé exactamente el mal que tienen, pero esto es un desgobierno. Es una tras otra y debilita, no ya como galerista sino como ciudadano. He tenido cuatro negocios en Valencia y no invierto ni un euro más, ni un minuto más.

¿Cuantas veces has recibido en tu galería la visita de directores de museos valencianos y de responsables políticos en materia de cultura?

Dos visitas en doce años, y porque había un evento organizado por todas las galerías y era casi ineludible hacerlo, la otra vez fue la noche que se inauguró la temporada el año pasado.

 ¿A que crees que se debe esa desatención?

A que les da completamente igual todo. No tienen respeto, no tienen educación, no tienen consideración ni interés. Esto es como un cortijo, “ella” (refiriéndose a la directora del IVAM) compra lo que le da la gana sin ningún tipo de asesoramiento, hace las exposiciones que quiere… no está cualificada para nada de esto. Les da completamente igual. Ni siquiera tienen el respeto de pasar por las galerías valencianas, es tan flagrante la poca consideración y lo poco que les importa esta ciudad y el mundo del arte que no cumplen ni el mínimo canon de visitas y cortesía. En el polo opuesto te encuentras museos como Artium, dirigido por Daniel Castillejo, que está al pie de la calle, que es capaz de venirse de Vitoria a Valencia para la inauguración de un artista que le interese, que conoce a todos tus artistas, que sabe cuales son sus proyectos, que pregunta para saber de aquellos a los que no conoce. Ese museo que tiene mucho menos presupuesto que el IVAM está compuesto por gente joven, gente inquieta, gestores con ganas, con inauguraciones que concitan a profesionales de toda España, comisarios, galeristas, críticos, artistas… Cuando comparas las exposiciones que hacen con las que hace el IVAM es terrible. No puede usar el museo como si fuera suyo, y ella lo hace. Yo no voy en contra de un partido, de un museo ni de una señora, estoy en contra de lo que pasa. La gente se tiene que dar cuenta de que esto es insostenible.

Se ha hablado mucho del progresivo desprestigio del IVAM en los últimos años, ¿qué opinión tienes?

El IVAM no puede estar más desprestigiado. Lo sabe todo el mundo en Valencia, en España y fuera de España. El IVAM es como un pollo sin cabeza. No te sabría citar una exposición del IVAM, la última que recuerdo es de James Turrell y fue hace ya unos años. No va nadie al museo, nadie te dice voy a ir el domingo al IVAM. Vas a ver más arte en el rastro que en el IVAM. El desprestigio es total. Da igual que haya dinero o que no haya dinero. Las cosas se pueden hacer bien o mal y ella ha decidido hacerlas mal. Cuando decides comprar de golpe artistas chinos de ese modo, cuando haces exposiciones en el museo a tu peluquero o a tu diseñador, cuando metes a tu hijo en bienales… Hacer las cosas de ese modo es como quien va al rastro y compra lotes de vinilos y por uno de Mozart te dan otro de Georgie Dann. Ella misma se ha puesto el adjetivo y es impresentable, es sangrante, es doloroso. A ella la acuso directamente de gran parte de lo que pasa. Ella podría haber hecho muchas cosas y no las ha hecho. Ahí estamos.

¿En que medida crees que afecta a las galerías de arte valencianas la devaluación del IVAM?

Directamente, porque tiene una implicación total. El IVAM era la imagen de la ciudad, era el buque insignia. Eso nos da y nos quita. Se supone que las galerías tendríamos que ir de la mano del IVAM y tendría que contar con nosotros. El IVAM tiene que tener un contacto con la ciudad, tiene que hacer un patriarcado con las galerías y mantener una relación tanto con artistas nacionales como con artistas internacionales. El IVAM tiene que dar oportunidades a los jóvenes artistas valencianos y ayudar a consagrar a los que ya tienen un trabajo. Un museo como el IVAM, que tiene en sus fondos obras de artistas que nadie sabe quienes son, es alucinante que no tenga obras de artistas valencianos como Xisco Mensua, Mira Bernabeu o Chema López. Es increíble, porque además los ha visto crecer. Se pueden realizar millones de actividades donde los artistas participen, el IVAM debería dirigir la política cultural. Con un IVAM completamente despótico y prepotente como el que tenemos todo eso se enturbia y no se consigue nada. No se puede meter la cabeza en el agua porque no se ve. Otra ciudad sería Valencia si el IVAM hubiera hecho en estos años todo lo que en realidad ha dejado de hacer.

 ¿Cómo ves la situación artística y cultural en Valencia?

Muy mal. Vamos a ver, la situación artística la veo bien en cuanto a que en Valencia hay un gran potencial a todos los niveles, hay una gente increíble. Pero ese potencial increíble no se ha podido desarrollar como en otros sitios. Veo grupos de artistas que representan al País Vasco, Madrid o Andalucía que lo han tenido más fácil que aquí. No hemos sabido encontrar el camino, aunque creo que hemos tenido más obstáculos que en el resto de España y no solo a nivel artístico, también a nivel musical, etc. A nivel intelectual alternativo le veo un gran potencial, dentro del zombieland en el que vivimos, dentro de esta plaza sitiada, de esta casa tomada, hay un 5% que resiste. Cada vez se van a ir más, yo cada diez días tengo una despedida de alguien que abandona Valencia. Se ha trabajado mucho para aguantar. A mi me ayudaron mucho Tomás March y Pep Benlloch, pero no se ha podido. Se ha intentado pasar el testigo pero llega un momento en el que deja de tener sentido. Mi proyecto aquí es inviable y más con el tiempo que viene. Hay gente como Álvaro de los Ángeles que después de tanto tiempo ha tenido que volver a trabajar en una galería, porque no era capaz de vivir como crítico, a pesar de ser un crítico extraordinario. ¿Quién escribe mayoritariamente en los catálogos de las instituciones públicas valencianas y a quien se encarga los comisariados? Habitualmente a momias totalmente alejadas de la realidad. Son todo continentes sin contenidos, catálogos que son carne de reciclaje, sin sentido. No se cuenta con la gente cualificada, muchos ya se han ido, pero aún quedan. Quedan artistas jóvenes que creo que son muy buenos, pero no se cuenta con ellos, como tampoco se cuenta con los jóvenes críticos y comisarios ni se ha contado con las galerías. No se cuenta con nadie y al final la gente tiene que hacer trabajos de guerrilla desde espacios non profit, con cero presupuesto, pidiendo los marcos a no se quién y haciéndolo todo por amor al arte. Pero por amor al arte uno se cansa, no puede ser así toda la vida. No puede haber artistas lavando platos, deberían tener menos obstáculos. La gente está preparada, pero no se cuenta con ella. La vida cultural la veo insuficiente. La gente con dinero no quiere apoyar la cultura, quiere coches, quiere eventos, pero no quiere eso y sin ese apoyo no se puede mantener el sistema del arte. La oferta cada vez será menor.

¿Alguna sugerencia a quienes tienen en sus manos la posibilidad de marcar una nueva hoja de ruta?

Sí, que sean más humildes, muchísimo más humildes. Que salgan a la calle y tengan contacto con la vida cultural valenciana. En cuanto hagan un pequeño esfuerzo van a recibir mucho más de lo que están dando. Que intenten colaborar con los artistas, que intenten hacer exposiciones que tengan sentido, que no quieran dirigirlo todo. Que vean los proyectos que hay, que consulten con otra gente, que sean menos caciques. Por ejemplo, que pregunten a Nuria Enguita, a José Luis Pérez Pont, a Álvaro de los Ángeles qué podría hacerse en el Centro del Carmen. Se podrían hacer cosas con sentido que implique a los profesionales y coleccionistas valencianos, en vez de traer colecciones de no sé donde que nadie se entera. Que vean la temperatura de la ciudad, que pidan consejo… pero es que no lo van a hacer. Que abran los ojos, porque los tienen cerrados. Pero no lo van a hacer. En Valencia la gente tiene que dar un paso al frente y decidir el tipo de ciudad que quiere, la ciudad tiene que despertar.

¿Qué retos te planteas para tu nueva etapa al frente de la Y Gallery en Nueva York?

Quiero imprimirle un poco del carácter de Valle Ortí. Esta galería que está ubicada en Nueva York y muy enfocada a Latinoamérica, quiero imprimirle un carácter más europeo a nivel artístico, de coleccionistas y de estilo. Nuestra galería siempre ha sido una galería que no ha sido como otras galerías españolas, hemos intentado incorporarle una estética de artistas nórdicos, nuestro proyecto ha sido un proyecto muy personal, creo que allí puede encajar muy bien. Mis objetivos son internacionalizarla un poco más. Básicamente trabajar, porque a mí este trabajo me encanta. A mí las semanas se me hacen cortas. Creo que va a ser más fácil y más difícil. Más fácil porque voy a tener una respuesta inmediata de la gente y más difícil porque voy a tener que trabajar muchísimo más. Mi objetivo es también intentar hacer ARCO, quisiera lanzar puentes entre los dos proyectos, linkearlo todo. Definirlo y seguir desarrollando el proyecto que aquí se había quedado finito. Tirar para delante y seguir lo que han sido estos últimos diez años de Valle Ortí. Hemos estado formándonos para lo que viene, para cada vez hacerlo mejor. Cada vez que volvía de la feria de Basel miraba y veía que la galería era mejor que el año anterior. Es seguir con esa inercia, pues aunque la galería ha ido evolucionando, en Valencia habíamos entrado en una inercia que no era agradable y me estaba desgastando mucho. Tengo 41 años y me quiero comer el mundo, lo necesito. Quiero acción.

Nacho Valle, en la galería Valle Ortí de Valencia. Foto: Miguel Lorenzo

Nacho Valle, en la galería Valle Ortí de Valencia. Foto: Miguel Lorenzo