Tanteando el oro

‘Oxido’, de Alicia Torres
Casa de Cultura de Puçol
C/ Santa Teresa, 10. Puçol (Valencia)
Hasta el 26 de noviembre de 2017

La joven artista valenciana presenta su nueva exposición ‘Oxido’ en la Casa de la Cultura de Puçol. Se trata de un proyecto de investigación artística entorno a la pintura contemporánea seleccionado en la convocatoria CREANT 365 del Ayuntamiento de Puçol.

En la muestra vamos a poder disfrutar del trabajo de Alicia Torres y de su derivada experimentación con los distintos materiales. La artista utiliza el pan de oro como material y como concepto, por lo que en esta exposición nos situaremos en los límites entre la pintura y lo pictórico, sus piezas surgen como figuras retóricas que tratan de aludir a dichos términos sin hacer uso apenas de la propia pintura.

El color dorado, amarillo y precioso convive en nuestro imaginario colectivo, como el marco brillante capaz de iluminar y resaltar nuestros cuadros; por lo que mediante la experimentación con el pan de oro, ha descubierto que la oxidación causada por la resina acrílica se ha convertido en su principal modo de creación.

Oro oxidado: vocablos supuestamente incompatibles y el arte de la alquimia como técnica de producción. El oxígeno transforma las piezas, las construye y las destruye; arte y naturaleza y viceversa. Formas orgánicas y moldeables que juegan con la luz que las atraviesa, lo expandido cobra sentido para ser en el contexto y lo pictórico se define como secuela de la pintura.

Instalación de Óxido de Alicia Torres.

Instalación de Óxido, Alicia Torres. Imagen cortesía de la artista.

Un brindis con los incombustibles Fleshtones

The Fleshtones
Gira 2017
Barcelona, Guadalajara, Vitoria, Donosti, A Coruña, Cangas de Morrazo, Zaragoza, Valencia, Castellón, Orihuela, Tarazona de la Mancha, Estepona, Sevilla, Córdoba, Madrid, Gijón, Bilbao.
Presentación álbum ‘The Band drinks for free’
Sala 16 Toneladas
20 de Enero 2017 a partir 23 horas

Otra vez están por estos lares, como casi todos los años tal y como viene sucediendo desde hace varias décadas.

Diecisiete citas en el 2017, ignoro si esa cifra es una casual coincidencia o si la singular, ocurrente y cachonda personalidad de estos americanos ha sido capaz de que ese número de conciertos sea deliberado.

Un brindis con los Fleshtones 1

En esta ocasión, los fabulosos e incombustibles Fleshtones, celebran el 40 aniversario desde que debutaron en el CBGB, el mítico club neoyorkino de punk-rock y new wave ubicado al sureste de Manhattan. Y puestos a festejar aniversarios también podría decirse que se cumplen 35 años desde la publicación de su primer y gran obra maestra “Roman gods”.

Un brindis con los Fleshtones 2

Conocidos popularmente como ‘los Hermanos Marx del rock ‘n’ roll’, ahora nos traen un nuevo disco que vio la luz en el mes de octubre del pasado 2016, con título “The band drinks for free”, probablemente uno de los mejores trabajos que los ilustres señores Peter Zaremba, Keith Streng, Ken Fox y Hill Milhizer han grabado en las últimas décadas donde, junto a una extraordinaria versión del “Love like a man” de Alvin Lee con los Ten Years After, exhiben ese inimitable, estimulante y ocurrente cóctel de rock, soul, garage, beat, new wave y powerpop que tantas alegrías ha proporcionado a esa parte de la Humanidad que es fiel e imperturbable fan de esta banda.

Quien desee pasar un rato divertido de rock ‘n’ roll no debería dejar pasar una de estas oportunidades. Desde el pasado 12 de enero en Barcelona (Marula café), hasta el 29 de enero en Bilbao (Kafe Antzokia), pasando por Guadalajara (Oxido), Vitoria Gasteiz (Hell Dorado), Donosti (Bukowski), A Coruña (Mardi Grass), Cangas de Morrazo (Salason), Zaragoza (Casa del Loco), Valencia (16 Toneladas) , Castellón (San antonio Pop Festival), Orihuela (La Gramola), Tarazona de la Mancha (Star), Estepona (Louie Louie), Sevilla (Sala X), Córdoba (Ambigú) y Gijón (Nuevo Savoy).

fleshtones 16 toneladas

Brindemos con los Fleshtones, por su música, por sus discos, por sus directos, por sus flexiones, por su inagotable fiestón (mejor decir ‘fleshton’). Que su grandeza nos acompañe. Por muchos años más!!!!

Juanjo Mestre

El caos ordenado de Lorenzo Belenguer

An Orderly Chaos, de Lorenzo Belenguer
Colectiva ‘We Could Not Agree’, comisariada por Geoff Leong
Semana de la Frieze Art Fair
Parking QPark
Cavendish Square. Londres

Con su instalación ‘An Orderly Chaos’ Lorenzo Belenguer ha participado en la exposición colectiva que reunió un gran número de artistas multidisciplinares en un céntrico parking de Londres. El tercer nivel del parking QPark, bajo el suelo de la concurrida plaza Cavendish Square, acogió durante seis días consecutivos del mes de octubre, la muestra colectiva organizada por Geoff Leong por segundo año consecutivo.

Más de 120 artistas seleccionados por 10 comisarios que son a su vez artistas, que conocen el escenario artístico de la ciudad en la que se mueven y forman parte activa del mismo, participaron en un evento que combina escultura, cine, fotografía, pintura e instalaciones, incluyendo charlas y presentaciones además de música en directo, con la idea deliberada de abogar por lo inesperado y fomentar la curiosidad.

An Orderly Chaos, pieza de Lorenzo Belenguer, en la colectiva 'We could not agree'. Imagen cortesía del artista.

An Orderly Chaos, pieza de Lorenzo Belenguer, en la colectiva ‘We could not agree’. Imagen cortesía del artista.

Aprovechando el impacto mediático y llegada de coleccionistas, dealers, comisarios y gente relevante en el mundo del arte a Frieze Art Fair, ‘We could not agree’ se presentó como una metáfora del arte alternativo o underground, no sólo en su mensaje directo y visceral sino incluso en su localización. A poca distancia de las carpas de Frieze Art Fair, se dispuso un improvisado espacio expositivo subterráneo de 20.000 metros cuadrados de recorrido circular, perfectamente delineado. Los coches y motos que ocupan las plazas delimitadas por rectángulos negros, han dejado su lugar durante unos días a vídeos, instalaciones, pinturas y fotografías. Esta división, como comentaba Lorenzo, hace más fácil la sección espacial y el encuadre expositivo de cada una de las obras a modo de escenario.

Situado en el pasillo central se encontró la escultura del artista valenciano Lorenzo Belenguer, ‘An Orderly Chaos’. Unas redes metálicas en esta ocasión son la base de su trabajo que, superpuestas en rectángulos imperfectos que se cortan entre sí, nos proponen un paso más en su investigación acerca de sus esculturas-pinturas. Para realizar esta instalación utilizó lo que se denomina objetos encontrados, elementos en un estado de desuso o descartados a los que invita a ser parte principal de su mensaje artístico. Es una reinterpretación, como indicó el propio artista, del movimiento italiano Arte Povera de finales de los 60 y principios de los 70 que le sirve  de inspiración y guía. El minimalismo es otro de sus faros, según aseguró el artista, con la utilización de las líneas y la geometría, junto a la reducción de elementos superfluos y la conceptualización básica de sus partes.

Su propuesta forma una estructura que se convierte en un entresijo geométrico que se encarama en forma de diferentes planos superpuestos, que dan profundidad y sentido pictórico a la obra. Su intención, según argumentó Lorenzo, es la de conseguir darle tridimensionalidad a la pintura. La realidad se convierte en su lienzo imaginario y unos toques minúsculos de colores primarios, son un contraste con el  óxido trabajado de los metales que utiliza. Londres ha sido una fuente de inspiración para este artista valenciano que llegó a la capital británica y decidió convertirse en artista. Los objetos encontrados que usa en sus series, se contraponen con sus dibujos donde la línea y la ausencia de relleno contrasta con la única cosa que, según comentó, es imposible de controlar: las manchas de colores primarios que usa y que se encuentran en cada una de sus obras.

Escultura de Lorenzo Belenguer. Imagen cortesía del autor.

‘An Orderly Chaos, escultura de Lorenzo Belenguer, en la colectiva ‘We Could Not Agree’ de Londres.  Imagen cortesía del autor.

Miguel Mallol