Suicidio interruptus en Sala Russafa

Gloomy Sunday, de la compañía Theatretk
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
19-21 de mayo, a las 20.30h, y domingo 22 de mayo de 2016, a las 19.00h

¿Qué pasa si uno lleva tres años intentando matarse cada domingo en el mismo sitio y nunca lo consigue? Es el curioso suicidio-interruptus que plantea ‘Gloomy Sunday’, el nuevo espectáculo que la compañía valenciana Theatretk, residente en Sala Russafa, que durante esta temporada ha aprovechado las instalaciones del centro cultural para crear el espectáculo que estrena esta semana.

Tras el pseudónimo de Harlan Pinter se esconde el autor de esta comedia absurda que dirige Harold Zúñigan. Su protagonista es Benjamín Phreiz -al que da vida José Zamit-, un joven filósofo, apasionado lector de Camus que, tras muchos años de introspección y reflexión, encuentra la respuesta al porqué de la existencia: el absurdo. Una vez descubierto, ya no desea seguir viviendo, puesto que todo es accidental, no responde a razonamientos ni trasciende más allá de lo puramente anecdótico. Decidido a abandonar este mundo, el propio absurdo se cruzará en su camino, impidiéndole por los motivos más peregrinos completar el suicidio que cada domingo, desde hace tres años, intenta acometer.

Gloomy Sunday. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Gloomy Sunday. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Uno de esos motivos es Elena Fernández -interpretada por Grazia Hernández- una mujer terriblemente oportuna (o inoportuna, según se mire), que da al traste con gran parte de sus intentos al no comprender por qué Benjamín no desea seguir viviendo. “Es un personaje que termina resultando entrañable y que es bastante más profundo de lo que parece. Creo que, de alguna manera, representa la ignorancia de nuestra sociedad actual, a la gente que simplemente acata la inercia de las normas y pautas, sin llegar a imaginar si quiera que quizá habría que replanteárselas. Para ella, si uno está en este mundo, tiene que vivir”, apunta el director de la pieza.

El tercer vértice del triángulo es el inmigrante El hadji cheikh Mbaye, un africano que tampoco entiende la decisión vital del protagonista, pero por motivos muy distintos: para él lo que carece de razón es la muerte porque la vida sí está llena de sentido. “El choque cultural es muy interesante. Lo que para un filósofo occidental ensimismado son problemas, para él no tienen la más mínima importancia. No sufre de una manera trascendental buscando su lugar en el mundo, simplemente se dedica a disfrutar de él”, apunta Zúñigan.

Gloomy Sunday. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Gloomy Sunday. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Precisamente a este personaje da vida el cantante y bailarín africano Asso Mbaye, encargado de las coreografías y la percusión que se interpreta en directo. La puesta en escena se completa con la escenografía de los artistas plásticos Óscar Sánchez y Racso Zechnas, que aportan una cuidada estética al árbol en torno al cual gira el ritual de suicidios-interruptus del protagonista.  Y con un montón de sobrecillos de azúcar (con las lapidarias frases existenciales del filósofo protagonista al dorso) que inundan el escenario.

Una de las canciones que forma parte de este espectáculo, como no podía ser de otro modo, es una versión de ‘Gloomy Sunday’, famoso tema compuesto por el pianista húngaro Rezső Seress en 1933 de la que toma su título. Un tema legendario, versionado por grandes intérpretes como Billy Holliday, pero que no pudo emitirse durante 61 años en la BBC por la su fama como inductor a la melancolía y al suicidio.

La compañía valenciana Theatretk hace caso omiso de la superstición en este montaje, el cuarto que dirige Zúñigan, quien ya estrenó en Sala Russafa su ‘trauma-comedia romántica’ ¿Por qué duele cuando no hay dolor? (2014) y el drama con música de jazz en vivo ‘Alguien va a venir’ (2012), escrito por el dramaturgo noruego Jon Foss. “Me gusta innovar un poco en los géneros, hacer propuestas que no sean comedias o dramas al uso. Pero para mí lo más importante es que, sea con la risa o con la emoción, se hable de temas esenciales para la vida y desde un punto de vista que implique cierta reflexión”, comenta el joven director de escena.

“Creo que hay dos tipos de teatro: el importante, que habla de temas de actualidad y saca a la luz situaciones se deben conocer, y el esencial, que retrata nuestra esencia como seres humanos, las cosas que ahora y siempre nos van afectar. Me gustaría pensar que nuestras propuestas, humildemente, se encuentra ente este último”, confiesa el director de ‘Glommy Sunday’, que estará en cartel durante todo el fin de semana en Sala Russafa.

Gloomy Sunday. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Gloomy Sunday. Imagen cortesía de Sala Russafa.

‘¿Por qué duele cuando no hay dolor?’

¿Por qué duele cuando no hay dolor?, de Harold Zúñigan
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Del 22 de mayo al 1 de junio

Las carteleras rebosan de estrenos y propuestas para distintos públicos cada semana. Pero rara vez contienen alguna que incluya a personas con discapacidad auditiva. Los cines y los teatros no suelen contar con este tipo de público pero, para paliar este olvido, la joven compañía valenciano-colombiana Theatretk ha creado una pieza en la que dos intérpretes en lengua de signos se incluyen en la puesta en escena, interactuando con los personajes e involucrándose en la historia para contar las aventuras y desventuras de Adam, protagonista de ‘¿Por qué duele cuando no hay dolor?’

Harold Zúñigan es el autor y director de esta pieza que del 22 de mayo al 1 de junio estrena Sala Russafa. “Es el tercer espectáculo de nuestra compañía y cada vez tenemos más claro que queremos trabajar creando un teatro que incluya a todo tipo de públicos, donde la discapacidad no sea una barrera”, explica Zúñigan.

Para que cualquier espectador pueda disfrutar de la representación, el espectáculo propone una adaptación al lenguaje de signos “profesional y ligada a las artes escénicas, que no entorpece el desarrollo dramático, ni saca al resto del público de lo que está sucediendo en escena”, explica el autor y director de la pieza. Además, bajo demanda, se puede disponer de un sistema de audio-descripción para que discapacitados visuales también puedan seguir el espectáculo, lo que convierte a esta pieza en una propuesta única en la cartelera valenciana.

Theatretk no sólo innova elaborando una propuesta inclusiva, sino que crea un nuevo género: la “trauma-comedia romántica”. El protagonista de ‘¿Por qué duele cuando no hay dolor?’ es Adam, un dramaturgo que no tiene más remedio que reconocer que vive traumatizado por algunas relaciones, no necesariamente sentimentales, que ha tenido en su vida.

Para intentar remediarlo y limpiar su Karma, emprende un viaje al pasado cargado de buenas intenciones. Pero solo conseguirá enredarse en antiguos errores, reabriendo viejas heridas en situaciones en las que el humor y el dolor se combinan a partes iguales.

Sala Russafa estrena esta comedia, salpicada de pequeños traumas, que interpretan Ana Ulloa, Laura Martí, Lucía Sáez, Marina Font, Miryam Garcés y Nacho López Murria. El reparto se completa con los ilustradores Emanuela Tringliani y Óscar Sánchez, quienes realizan en directo y sobre el escenario los dibujos que simbolizan ese dolor antiguo, cabezota, que hasta resulta cómico cuando se empeña en reaparecer y seguir doliendo.

Una puesta en escena insólita, que estimula el paladar y los sentidos, para un espectáculo con un punto agridulce, digno de las propuestas más exóticas.

Escena de '¿Por qué duele cuando no hay dolor?', de la compañía Theatretk. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘¿Por qué duele cuando no hay dolor?’, de la compañía Theatretk. Imagen cortesía de Sala Russafa.