El libro de artista, V. Técnicas

El libro de artista, V. Técnicas.

Como es sabido, las técnicas son los procedimientos o conjunto de reglas o normas, con los que se pretende obtener un resultado determinado, en este caso, en el campo de la creación artística, las técnicas requieren de destrezas manuales e intelectuales, y el uso de herramientas con saberes aplicados muy variados. Las técnicas artísticas que cito son un grupo que no pretende ser exhaustivo sino representativo:

Incisiones: Las formas, dibujos o signos se realizan mediante cortes o incisiones con diversos instrumentos cortantes. Pueden combinarse con otras técnicas pero existen muchos ejemplos de libros con esta sola técnica como son las obras de Pedro Nuñez o la española Elisa Terroba. El juego de huecos y ausencias del soporte enriquece la visión de este tipo de libros.

Celos, de José Emilio Antón. Imagen cortesía del artista

Celos, de José Emilio Antón. Imagen cortesía del artista

Manuscrito: La base del libro es la escritura manual, que podrá realizarse mediante diferentes grafismos o por la superposición de varios tipos de escritura. Algunos libros emplean textos reales manuscritos, experimentan con la escritura, olas superponen o trabajan la caligrafía al límite de lo legible, por lo que se acercan a la poesía concreta. Por citar algunos ejemplos, Comment toucher mes boules ou mes yeux, de J. Parant. Está escrito con la mano izquierda con la libertad de un dibujo, Sisters of Menon de Susan Hiller, con escritura automática que evoca al surrealismo, y Re-visió de E. Balcells, trabajo en el que parece referirse a ejercicios de caligrafía en cuadernos escolares.

Dibujo: Una de las técnicas utilizadas más primarias, con variantes de grafito, tinta, etc. Aplicadas por diversos procedimientos.

Pintura: En este caso el libro se realizará mediante técnicas pictóricas utilizando materiales propios de la pintura sobre el soporte elegido: Óleo, acrílico, acuarela, etc. Estarían entre los libros de artista, (en adelante, LA) más próximos a la obra pictórica tradicional de soporte lienzo bidimensional.

Es muy usual en España, como por el ejemplo en las obras de Zush/Evru, que realiza numerosos libros en los cuales acumula pinturas, dibujos y escrituras de su propia civilización, o la pintora española Alejandrina y sus carpetas de paisajes, o las obras de Miquel Barceló con diversas técnicas pictóricas, como lo demuestran sus libros sobre Mali.

Tormentas, de José Emilio Antón. Imagen cortesía del artista

Tormentas, de José Emilio Antón. Imagen cortesía del artista

Fotografía: La utilización de la fotografía es fundamental en los primeros pasos de la historia de los LA, gracias a las obras, ya citadas, de Edward Ruscha y Dieter Rot. A los que podríamos añadir Warhol, Osborn, Boltanski, etc.

Collages: La técnica del pegado de materiales, normalmente papel, que denominamos collage, enriquece las superficies a las que se adhieren con infinitas posibilidades. El español Andrés Nagel, tiene muchos ejemplos de este tipo de libros.

IX, de A. Nagel.

IX, de Andrés Nagel. Imagen cortesía de José Emilio Antón

Decollages: En contraposición al collage, el decollage desgarra o despega los materiales originarios o pegados en un principio, creando resultados diferentes en la obra final.

Bordado: Con esta técnica, los hilos forman las imágenes sobre el soporte elegido para construir el libro; como las obras de la ya citada artista María Laï, que utiliza la máquina de coser como una máquina de escribir, inventando novelas ilegibles

Objeto-Encontrado: La posibilidad de que lo encontrado sorprenda en contraposición con lo previsto es un eterno juego que se incorpora a los LA.

Ya hablamos de los surrealistas para los que el objeto podía constituir un hecho artístico.

Así un objeto encontrado puede tener el valor de libro de artista al transformarse por voluntad del artista, tal como preconizaban Marx Erns y los surrealistas.

Técnicas de impresión

La más amplia difusión del libro convencional se debió sin duda a la aplicación de las técnicas de impresión que permitieron su reproducción abaratando costes, lógico es que se le dedique un espacio importante dentro de los LA.

Para los artistas creadores de Libros, además de las posibilidades plásticas que aportan estas técnicas, es importante la opción de realizar varios ejemplares del mismo libro.

Tampografía: Las impresiones se realizan por medio de diversas matrices que una vez entintadas pueden presionarse sobre papel u otro material quedando impresa la imagen invertida de la matriz. El uso de estas impresiones permite la elaboración del libro.

Pájaros de plomo, de Arantxa Gir

Pájaros de plomo, de Arantxa Girón. Imagen cortesía de José Emilio Antón

Calcografía: Se utiliza el grabado calcográfico, en planchas de cobre o zinc y bajo presión de un tórculo apropiado.

Trabajos calcográficos, de Carbajo. Imagen cortesía de José Emilio Antón

Trabajos calcográficos, de Carbajo. Imagen cortesía de José Emilio Antón

Litografía: Basada en el desvío recíproco entre sustancias hidrofóbicas e hidrofílicas, (es decir el rechazo o aceptación del agua por las tintas grasas); las zonas que imprimen y las que no imprimen se encuentran en el mismo nivel.

Serigrafía: Se emplea para reproducir textos e imágenes sobre cualquier material. Consiste en transferir la tinta a través de una malla tensada en un marco, el paso de la tinta se bloquea en las áreas donde no habrá imagen mediante una emulsión o barniz, quedando libre la zona donde pasará la tinta.

Un libro de Ángel Sanz, realizado en serigrafía, tiene el curioso título de HAAR, HAIR, ILEA, KOKA, KOSA, LONG, MATI Y PELO, se trata de una edición de 12 ejemplares con serigrafías de diversos tipos de pelo vistos al microscopio; su curioso nombre es la traducción de pelo, a distintas lenguas, que casualmente tienen todas cuatro letras: alemán, inglés, euskera, búlgaro, croata, vietnamita, letón y español.

Electrografía: La utilización de la electricidad para calentar material de grafito y adherirlo al papel se denomina electrografía. Se utilizan máquinas de impresión para realizar trabajos que denominamos copias electrográficas o fotocopias.

La última generación de impresoras ha permitido un salto hasta competir con la obra gráfica tradicional.

Edoi, de José Emilio Antón. Imagen cortesía del artista.

Edoi, de José Emilio Antón. Imagen cortesía del artista.

Como ejemplo, Ophelia, de E. Balcells, 37 variaciones electrográficas sobre el cuadro de Ofelia del prerafaelista Millais.

En la Facultad de BBAA de Cuenca, España, se creó hace bastantes años el Museo de la Electrografía

Offset: Método de reproducción de documentos e imágenes sobre papel o materiales similares, que consiste en aplicar la tinta, generalmente oleosa, sobre una plancha metálica, compuesta generalmente de una aleación de aluminio. Constituye un proceso similar al de la litografía. La tinta pasa de la placa de aluminio al cilindro porta caucho o mantilla para después pasar al papel, ejerciendo presión entre el cilindro porta caucho y el cilindro de presión. Tal vez sea el sistema que más ejemplares pueda elaborar.

Talismán, cuaderno de apuntes, de José Hernández. Imagen cortesía de José Emilio Antón

Talismán, cuaderno de apuntes, de José Hernández. Imagen cortesía de José Emilio Antón

 

Conferencia de José Emilio Antón, Masquelibros, Madrid, Junio de 2014.
Adaptación y coordinación Vicente Chambó
En la siguiente entrega: LA TEMÁTICA en los LA

Anteriores:

JOSÉ EMILIO ANTÓN, ¿QUÉ ES UN LIBRO DE ARTISTA?
https://www.makma.net/el-libro-de-artista-iii-parte-materiales/
BREVE VISIÓN HISTÓRICA DE LOS LIBROS DE ARTISTA
https://www.makma.net/breve-historia-de-los-libros-de-artista/
POSIBLES CLASIFICACIONES DEL LIBRO DE ARTISTA
https://www.makma.net/libro-de-artista/
EL LIBRO DE ARTISTA, IV PARTE. MATERIALES
https://www.makma.net/el-libro-de-artista-iii-parte-materiales/

 

Déjà vu, imágenes que resuenan

Déjà vu. Relecturas y discronías visuales
Sala de Exposiciones del Edificio del Rectorado
Universitat Politècnica de València UPV
Hasta el 15 de julio de 2014

Somos y no somos, decía Heráclito, para referirse al río en el que jamás entramos dos veces por igual. Esa misma extrañeza es la que nos provocan ciertas imágenes que juraríamos haber visto antes, sin saber dónde ni cómo ni por qué. Lo cierto es que algo resuena en nuestro interior, por evocación de alguna vivencia pasada en forma de imagen que retorna, y no terminamos de localizar la fuente exacta que nos suscita ese temblor presente. Desubicados, zarandeados por el déjà vu (lo ya visto) que genera esa impresión, dudamos siquiera por un instante del ser al que Hamlet interrogaba en su famoso monólogo.

Fotografía de Alberto Adsuara en la exposición 'Déjà vu. Relecturas y discronías visuales'. Edificio del Rectorado de la UPV.

Fotografía de Alberto Adsuara en la exposición ‘Déjà vu. Relecturas y discronías visuales’. Edificio del Rectorado de la UPV.

Déjà vu. Relecturas y discronías visuales agrupa un buen puñado de imágenes con la sana intención de provocar en el espectador esa extraña sensación de lo ya visto y, sin embargo, misteriosamente percibido de nuevo. Ya sea el bravío mar de Alberto Adsuara, la reconocible Ophelia de Marta Blasco, los innumerables rostros femeninos de Javier Gayet, los ventiladores de Irene Pérez Hernández o las Naturalezas muertas de Vanessa Colareta. Todo se muestra idéntico a como lo reconocemos, en tanto elementos de cierta serie de imágenes, para reflejar enseguida esa otra cara extraña del mismo río en el que jamás nos bañamos dos veces.

Serie fotográfica de Javier Gayet en 'Déjà vu. Relecturas y discronías visuales'. Sala de Exposiciones del Edificio del Rectorado de la UPV.

Serie fotográfica de Javier Gayet en ‘Déjà vu. Relecturas y discronías visuales’. Sala de Exposiciones del Edificio del Rectorado de la UPV.

Que las obras mostradas, todas ellas de reciente adquisición por el Fons d’Art i Patrimoni de la Universitat Politècnica de València (UPV), no se hallen ubicadas en ninguna de sus dependencias públicas y, por tanto, exhibidas por vez primera, le agrega extrañeza al déjà vu propuesto por el comisario David Pérez. Extrañeza que tiene que ver tanto con las imágenes que recuerdan otras imágenes similares, como con aquellas otras cuya puesta en escena ha sido pensada para provocar ese efecto de rara percepción. Tal es el caso de las fotografías de Greta Alfaro, cuya mesa repleta de cálidos alimentos contrasta con el nevado paisaje donde se inserta, para observar después otra (¿la misma?) mesa ya devastada en un paisaje agreste.

Obra de David Ferrando en la muestra 'Déjà vu. Relecturas y discronías visuales'. Edificio del Rectorado de la UPV.

Obra de David Ferrando en la muestra ‘Déjà vu. Relecturas y discronías visuales’. Edificio del Rectorado de la UPV.

En el fondo, valga la redundancia por aquello del fondo artístico del que proceden las imágenes, diríase que Déjà vu. Relecturas y discronías visuales alienta cierta desazón motivada por esa interrogación del ser desubicado. Cristina Middel lo acusa en sus fotografías con la representación de dos mujeres asustadas, quién sabe si temerosas de un pasado que amenaza con regresar violentamente o sintiendo miedo por un futuro que inquietantemente se abre. Como se abre el campo por culpa de un supuesto meteorito que David Ferrando muestra como metáfora del engaño. Si la naturaleza no miente, los hombres sí, parece decirnos el artista.

Instalación de Patricia Gómez y María Jesús González en 'Déjà vu. Relecturas y discronías visuales'. Sala de Exposiciones del Edificio del Rectorado de la UPV.

Instalación de Patricia Gómez y María Jesús González en ‘Déjà vu. Relecturas y discronías visuales’. Sala de Exposiciones del Edificio del Rectorado de la UPV.

Álex Francés abre un agujero en esa misma naturaleza para mostrarnos en su interior el cuerpo desnudo de un hombre, éste sí extrañamente carnal, frente al ficticio meteorito de Ferrando. Francisco Sebastián cierra el círculo de esa naturaleza, en su mayoría protagonizada por la muerte, con su bosque gris. La relación de ciertos objetos en un hierático espacio interior, obra de Nuria Fuster, y la piel “extraída” de un solar del barrio del Cabanyal en Valencia y luego “estampada” a modo de pieza escultórica, de Patricia Gómez y María Jesús González, configuran dos muestras más de ese espíritu enigmático que provoca el retorno de algunas imágenes. La pieza sonora de Nacarid López, realizada a partir de la resonancia del entorno escultórico de la UPV, no hace más que agregar misterio al déjà vu propuesto.

Fotografía de Greta Alfaro en la exposición 'Déjà vu'. Sala de Exposiciones del Rectorado de la Universitat Politécnica de València.

Fotografía de Greta Alfaro en la exposición ‘Déjà vu. Relecturas y discronías visuales’. Sala de Exposiciones del Edificio del Rectorado de la Universitat Politécnica de València.

Salva Torres