Mazower o los grilletes del poder, en Barlin Libros

‘Gobernar el mundo’, de Mark Mazower
Editorial Barlin Libros
Desde el 8 de mayo de 2018

La editorial valenciana Barlin Libros publica ‘Gobernar el mundo’, libro inédito en castellano del historiador británico Mark Mazower, profesor y catedrático por la Universidad de Columbia (NY).

Justo un año después de su lanzamiento a la aventura editorial con la recuperación del clásico ‘La Europa negra’ —también de Mazower—, sobre la historia europea del siglo XX, los valencianos, especializados en traducción de ensayos de autores internacionales, parecen decididos a seguir la senda de acercarnos la obra de uno de los pensadores más importantes del mundo en la actualidad, al publicar otro de sus libros totémicos.

‘Gobernar el mundo’ es una obra de culto, ampliamente valorada en el ámbito anglosajón, que hasta ahora no estaba disponible para el público lector en castellano. Una obra que navega las aguas de diversas disciplinas —como la historia, la ciencia política o las relaciones internacionales—, que nos presenta una visión realista y certera de todos los procesos históricos que han contribuido a dar forma a las instituciones internacionales que nos gobiernan.

Barlin Libros. Makma

Sus páginas dan cuenta del eterno enfrentamiento entre idealismo y realismo, explicando cómo de esta inestable alquimia entre ideas y poder han surgido algunos de los organismos más influyentes e importantes del mundo, tales como la ONU, el Fondo Monetario Internacional o la Organización Mundial del Comercio.

“¿Qué llevó en su momento —se pregunta Mazower—, a las grandes potencias a querer someterse a poderes por encima de sí mismas, que a priori no hacían más que limitar el suyo propio?”. La clave de esta importante obra está en cómo el británico va desgajando el modo en que, de manera nada aparente, las grandes potencias han sabido hacer uso de las instituciones internacionales y su prestigio para imponer condiciones y realidades que de otra manera les habría sido imposible.

El volumen, que aterriza en librerías el 8 de mayo, lo publican los valencianos Barlin Libros: un sello que en apenas un año y con tan solo siete libros en el mercado, ya ha sabido hacerse un hueco en el convulso panorama editorial patrio.

Barlin Libros. Makma

 

‘Refugio ilustrado’ de APIV en la 51ª Feria del Libro

‘Refugio ilustrado. Entre el ataúd y la maleta’, de APIV
51ª Feria del Libro de Valencia
Jardines del Real o Viveros
San Pío V, s/N, Valencia
Del 23 de abril al 1 de mayo de 2016

La exposición anual de la Associació Professional d’Il·lustradors de València – APIV-, dedicada este año a las personas refugiadas, se inaugurará el próximo 23 de abril en la Fira del Llibre de València con el título ‘Refugio ilustrado. Entre el ataúd y la maleta’. La asociación, que lanzó en enero la campaña gráfica Refugio ilustrado “en apoyo de las personas migrantes, víctimas de esta llamada ‘crisis de los refugiados’ y de la inoperancia de los países europeos”, ha recibido en tres meses más de 270 ilustraciones provenientes de nueve países de Europa y Latinoamérica, además de la participación del artista sirio Yaser Safi. Todas las ilustraciones de la campaña pueden verse en las páginas www.refugioilustrado.tumblr.com y www.facebook.com/refugioilustrado

Como cada año desde 2007, la Associació Professional d’Il·lustradors de València -APIV- participa en la Fira del Llibre de València con una exposición y una serie de actividades relacionadas con la divulgación de la ilustración y el cómic. Si el año pasado la exposición de APIV giró en torno a la figura del cantautor Ovidi Montllor y la canción comprometida, este año, la terrible realidad que viven las personas refugiadas sumada a la voluntad de los y las profesionales de la ilustración de aportar su trabajo para alzar la voz y denunciar esta situación, ha impuesto la elección del tema de la exposición.

 

Cartel de la exposición 'Refugio ilustrado'. Fotografía cortesía de APIV.

Cartel de la exposición ‘Refugio ilustrado’. Fotografía cortesía de APIV.

Según la Agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR), en la actualidad, alrededor de 60 millones de personas en todo el mundo se han visto obligadas a abandonar sus casas y a buscar protección en otro lugar; la cifra más alta de desplazados desde la Segunda Guerra Mundial. A la terrible situación que atraviesan desde hace décadas las personas refugiadas o en busca de asilo que huyen de países como Afganistán, Irak, Eritrea, Pakistán, Nigeria, Somalia, Sudán, Gambia o Mali, la guerra que azota Siria desde hace cinco años y el desplazamiento forzoso de cientos de miles de personas hacia las fronteras europeas, ha convertido esta triste realidad en un gran fenómeno mediático, manipulado en muchos casos con fines ideológicos y sirviendo de excusa para la promulgación de leyes reaccionarias, restrictivas y con claros tintes xenófobos.

Los países europeos, entre ellos España, no están respondiendo ni con la celeridad ni la eficacia suficientes a la llamada de auxilio que ensordece sus fronteras. El último movimiento, el acuerdo entre la Unión Europea y Turquía según el cual las personas migrantes irregulares y refugiadas en Grecia son deportadas a Turquía a cambio de reubicar en Europa a refugiados que ya estén regularizados en Turquía —un mercadeo del que se habla eufemísticamente como “mecanismo temporal para desincentivar las llegadas irregulares”—, ha dado como resultado la transformación de algunos centros de acogida en centros de internamiento y la detención arbitraria de personas en grupo, en ocasiones durante semanas, mientras esperan noticias sobre sus peticiones de asilo y sobre su futuro, tal como denuncian las oenegés y los voluntarios internacionales.

Ilustración César Barceló, participante en la exposición 'Refugio ilustrado'. Fotografía cortesía de APIV.

Ilustración César Barceló, participante en la exposición ‘Refugio ilustrado’. Fotografía cortesía de APIV.

Ante esta vergonzosa situación, y convencida del poder comunicativo y sensibilizador de la ilustración, la Associació Professional d’Il·lustradors de València -APIV- impulsó en el mes de enero una campaña gráfica abierta en apoyo de las personas migrantes, víctimas de esta llamada “crisis de los refugiados” y de la inoperancia de los países europeos. Una campaña titulada Refugio ilustrado que, en los últimos tres meses, ha ido creciendo gracias a las aportaciones altruistas de los más de 270 ilustradores e ilustradores que han participado desde diversos países como Siria, Rusia, Italia, Francia, Irlanda, México, Chile, Argentina o España. Entre todas las imágenes, han sido seleccionadas las 150 que componen la exposición “Refugio ilustrado. Entre el ataúd y la maleta”, que se inaugurará el próximo día 23 de abril a las 13.00 en la carpa de la Generalitat Valenciana de la 51ª Fira del Llibre de València. Antes de la inauguración, a las 11.00 en el Museo de Ciencias Naturales de los Jardines de Viveros, tendrá lugar una mesa redonda en la que se abordará la situación de las personas refugiadas desde diferentes ópticas. Participarán en esta mesa Javier de Lucas —catedrático del Instituto de Derechos Humanos de la Universitat de València—, Jaume Durá —en representación de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado CEAR—, Esther Sánchez —en representación de la Agencia de la ONU para los refugiados ACNUR— y una representante de la plataforma ciudadana Valencia Ciudad Refugio.

Desde APIV, consideramos que los y las profesionales de la ilustración, el cómic o las artes plásticas y visuales, pueden contribuir con sus imágenes a despertar el espíritu crítico y la conciencia de una sociedad en cuyo seno la fe en la humanidad pierde fieles a pasos agigantados. La ilustración, como la poesía, es un arma cargada de futuro. El trabajo de los ilustradores y las ilustradoras, entendido como la comunicación gráfica de las ideas, tiene, entre otras muchas virtudes, la facultad de convertirse en un grito silencioso, en un arma de sensibilización masiva, en un potente esperanto de carácter universal.

Nuestra intención con esta campaña es la de tratar de propiciar la reflexión, la fraternidad y la solidaridad entre la sociedad española y exigir responsabilidades a nuestros gobernantes locales, estatales y autonómicos. Con este fin, las ilustraciones seleccionadas para esta exposición ofrecen un retrato general de la situación de las personas refugiadas desde diversos puntos de vista: la vida diaria en los campos de refugiados, la solidaridad o la insolidaridad por parte de la ciudadanía y los Estados, la manipulación informativa o las condiciones en las que serán recibidas las personas refugiadas en nuestro país.

Ilustración de Luis Demano, participante en la exposición 'Refugio ilustrado'. Fotografía cortesía de APIV.

Ilustración de Luis Demano, participante en la exposición ‘Refugio ilustrado’. Fotografía cortesía de APIV.

El primer artista invitado a sumarse a la campaña fue el pintor y grabador sirio Yaser Safi con su obra Militarization de 2014. En la exposición, podrán verse las obras de ilustradores e ilustradoras de diferentes generaciones, estilos y trayectorias como Juan Berrio, Sonia Pulido, El Roto, Ajubel, Javier Olivares, Rocío Araya, Pep Carrió, Enrique Flores, Erica Fustero, Riki Blanco, Diego Flisfisch, Cachetejack, Luis Demano, Núria Tamarit, Julia Cejas o Joan Negrescolor.

Una sociedad como la nuestra, que no hace tanto tiempo padeció en sus carnes el exilio forzoso de cientos de miles de personas tras una guerra cruenta y fratricida, no puede olvidarse ahora de sus abuelos desperdigados por Europa y Latinoamérica. Si hacemos eso, si permitimos que se mire hacia otro lado, que se comercie con la vida y la dignidad de las personas, la historia no nos va a perdonar.

Decía André Malraux que el arte es lo único que resiste a la muerte; la obra de arte como un acto de resistencia. Esperamos que estas ilustraciones, con su subjetividad, su grado de opinión y su impacto emocional, no sólo nos ayuden a comprendernos y a reaccionar a tiempo sino que queden como testigo y documento de lo que alguna vez permitimos o estuvimos a punto de permitir.

Ilustración de Enrique Flores, participante en la exposición 'Refugio ilustrado'. Fotografía cortesía de APIV.

Ilustración de Enrique Flores, participante en la exposición ‘Refugio ilustrado’. Fotografía cortesía de APIV.

APIV

 

Retorna el cine documental de Plisson

El gran día, de Pascal Plisson
Cines Kinépolis
Avenida de Tomás y Valiente s/n, Paterna, Valencia
Estreno el 29 de enero de 2016

Mañana viernes, el Kinépolis de Paterna estrena El gran día, la película sucesora de la gran triunfadora de los premios César 2014 en la categoría de documental, Camino a la escuela, ambas dirigidas por el director francés Pascal Plisson.

Como en Camino a la Escuela, El gran día vuelve a centrarse en la vida de cuatro jóvenes de países remotos del planeta que llevan meses y años preparándose para afrontan ese día un desafío que cambiará para siempre sus vidas y les acercará más a sus sueños. Una vez más, el director francés se adentra en la realidad de dos chicos y dos chicas de entre 11 y 19 años para contar una conmovedora y maravillosa historia sobre el esfuerzo humano, la importancia de la educación, la dedicación, la esperanza y el coraje.

El documental, distribuido en España por Abordar Casa de Películas, se estrenará mañana 29 de enero en 60 salas de todo el país. El gran día cuenta con el apoyo de la ONG internacional para la ayuda de la infancia, Save The Children, y de los principales fondos y entes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) dedicados a la infancia y la cultura, Unicef y Unesco, respectivamente, y la Obra Social “la Caixa”. Un apoyo nacional e internacional que reconoce el valor humano, educativo y cultural de un largometraje apto para todos los públicos, y especialmente dirigido a niños y adolescentes.

Un instante fotográfico de la película 'El gran día'. Imagen cortesía de OS la Caixa.

Un instante fotográfico de la película ‘El gran día’. Imagen cortesía de OS la Caixa.

La película, que también goza de la colaboración de la Fundación Atresmedia y Europamundo, saldrá en los cines de toda España en versión original subtitulada en castellano y catalán, y en versión doblada al castellano, catalán y euskera. Pascal Plisson (1959, París) es un director y guionista autodidacta, ganador del premio César al mejor documental en 2015 por Camino a la escuela y autor de diversos documentales sobre la naturaleza y África, como Massai, guerreros de la lluvia.

El documental narra la historia de Nidhi (15 años, India), Deegii (11 años, Mongolia), Tom (19 años, Uganda) y Albert (11 años, Cuba), dos chicas y dos chicos procedentes de diferentes puntos del mundo que, a pesar de sus diferencias, comparten la misma pasión y perseverancia por llegar a sus metas, mejorar su situación y la de sus familias.

Sus historias conmueven por los desafíos tan diferentes que deben afrontar y por el que se han estado preparando durante meses e, incluso, años: un examen de acceso de matemáticas, una audición para jóvenes contorsionistas, el examen final para convertirse en guarda forestal y un combate de boxeo para acceder a una prestigiosa escuela.

Nidhi quiere ser ingeniera. Vive en el norte de la India (Benares) y su familia no tiene los medios necesarios para facilitarle el acceso a la Universidad. Además, el hecho de ser niña en la India es un reto mayor. Sin embargo tiene una posibilidad de cumplir su sueño: aprobar el “Súper 30”, una prueba a la que anualmente se presentan más de 5.000 aspirantes y que únicamente superan los 30 mejores. Pasar la prueba le permitirá formarse y prepararse durante un año para el examen de ingreso en la Universidad.

La joven Deegii, tiene un claro objetivo: quiere convertirse en contorsionista profesional. Su sueño es formar parte de uno de los mejores circos del mundo en Singapur. Por ello, se prepara para una audición que puede lanzar su carrera y, si la supera, le dará acceso a un programa de formación donde podrá continuar sus estudios y formación. Tras años de entrenamiento, Deegii sólo tiene cuatro minutos para convencer al jurado de que es una de las mejores.

Fotograma de la película 'El gran día'. Imagen cortesía de OS la Caixa.

Fotograma de la película ‘El gran día’. Imagen cortesía de OS la Caixa.

Por su parte, Tom quiere ser guarda forestal. Después de dos largos años de preparación y estudio, llega el momento de realizar el examen de ingreso. Si lo supera verá cumplido su sueño de trabajar en su pasión: la protección del medioambiente y de los animales de su país, Uganda, y más concretamente del Parque Nacional Queen Elizabeth.

Por último, El gran día nos traslada a la parte pobre de la Habana, donde vive Albert. El joven sueña con convertirse en el mejor boxeador de su generación. Para conseguirlo debe ser aceptado en la Academia de Estudios del Deporte, donde podrá adquirir los conocimientos necesarios sobre este deporte y continuar con su formación escolar. Pero para poder ser aceptado debe participar en la competición más importante de su vida.

La localización de los personajes y el casting fueron decisivos en la construcción de un documental. Tras tiempo de investigaciones y viajes, se priorizaron historias reales, únicas, que mostraran el día a día del joven en su cultura (su entorno, medio ambiente, familia, hogar, etc.). Los 4 protagonistas seleccionados no son actores. Se hicieron entrevistas con cada uno de ellos y sus familiares: el entusiasmo y entrega de todos ellos fue un factor clave para su elección. Fruto de la colaboración de la Obra Social “la Caixa”, la película inspirará un sólido proyecto educativo que se desarrollará en escuelas de toda España. Dirigido, principalmente, al alumnado de entre 12 y 16 años, el proyecto tiene como objetivo que los escolares descubran realidades distintas a las suyas y puedan generar debate en clase sobre diferentes temas que la película aborda, tales como los valores de la perseverancia, el esfuerzo y la autosuperación.

La película de Pascal Plisson recuerda el importante rol que la familia y la comunidad educativa juegan en la consecución de retos profesionales de los jóvenes, particularmente, en países donde el nivel de pobreza es elevado; así como la necesidad de la educación en dichas circunstancias.

Las escuelas y centros educativos podrán acceder a sesiones personalizadas de visionado de El gran día, así como a su material didáctico preparado, a través del formulario accesible en la página web: www.elgrandia.org

 

La sostenibilidad en un mundo totalizado

7 000 000 000
Artistas participantes:
Anetta Mona Chişa y Lucia Tkáčová, Basurama, Carlos Motta, Daniela Ortiz y Xose Quiroga, Johan Grimonprez, Juan José Martín Andrés, Julieta Aranda and Anton Vidokle, Nuria Güell, Oliver Ressler, Oliver Ressler y Zanny begg, Regina José Galindo,The Otolih Group, Tue Greenfort y Ursula Biemann.
Espai d’Art Contemporani de Castelló -EACC-
C/ Prim, s/n. Castellón
Inauguración: 31 de enero, 20 h.
Hasta el 27 de abril de 2014

Los comisarios, David Arlandis y Javier Marroquí, nos adelantan el enfoque y los contenidos de su nuevo proyecto.

7 000 000 000 es un proyecto que parte de la idea de desarrollo sostenible. Este concepto, como es bien sabido, surgió de un informe de la ONU publicado en 1987 con el simbólico nombre de “Nuestro futuro común” aunque también se le conoce como Informe Brundtland. El trabajo de la Comisión Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo de Naciones Unidas, encabezada por la entonces primera ministra de Noruega Gro Harlem Brundtland definió el desarrollo sostenible como la acción de “satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las del futuro para atender sus propias necesidades” y para ello, cualquier plan de acción pasaba necesariamente por el trabajo en tres áreas fundamentales: sostenibilidad económica, sostenibilidad social y sostenibilidad medioambiental. Lo que se ha llamado el triángulo de la sostenibilidad.

Sin duda, desde entonces, se ha conseguido que sea una idea presente tanto en la agenda política de instituciones oficiales de todo tamaño, como en la política desplegada por los propios ciudadanos a través de redes más o menos complejas de iniciativas colectivas o incluso particulares. Sin embargo, se ha dado una cierta perversión en el uso de la expresión ya que a menudo se reduce la idea a su faceta medioambiental o, a la sumo, a la relación de la economía con la ecología. Y a la vez, cada día se hace más y más evidente que el sistema actual no va a ser capaz de evolucionar positivamente y dar respuesta a las demandas tanto a nivel local como global. Por ello, deben plantearse otros modelos de desarrollo diferentes que habrán de mostrarse más sostenibles. Estos modelos tendrán que basarse necesariamente en un entendimiento más amplio de la actividad humana, uno que mire directamente a la totalidad de la vida.

7 000 000 000 hace referencia a la cifra estimada de habitantes en el mundo ya que el problema del desarrollo sostenible abarca a la totalidad de las personas, tanto individual como colectivamente, y además, comprende todas las facetas de su vida. De hecho, nos basamos en la idea de Biopoder y Biopolítica que reformulan Michael Hardt y Antonio Negri en Imperio. Afirman que el poder dominante hoy abarca la totalidad de las relaciones sociales, las mentes y los cuerpos. Pero precisamente por ello, la capacidad de producción de la multitud conserva y explota la capacidad creadora de realidad social. Parafraseándoles podemos afirmar que vida, producción y política son un circuito ininterrumpido dominado globalmente por el modo de producción capitalista pero, a la vez, en esta situación, todas las fuerzas de la sociedad tienden a activarse como fuerzas productivas; todos los poderes de la humanidad son convocados a contribuir a la reproducción global del trabajo, la sociedad y la vida. Es decir, la dominación llega hasta la vida misma, pero la resistencia también se encuentra en el desarrollo de la vida de los 7.000.000.000 de habitantes del planeta. Así pues, todas las facetas de la vida están relacionadas unas con otras, todas forman parte del gran escenario de la producción de nuestra contemporaneidad y en este mismo espacio es donde se produce la posibilidad de sublevación de forma creativa.

El perfil de los proyectos incluidos en el EACC responde a una manera muy concreta de hacer: la del artista como investigador, una manera de entender el arte y la práctica artística desde una posición crítica enfocada a la creación de conocimiento usando herramientas más cercanas a la investigación que a la producción estética de bienes de consumo. Se huye así del modelo contemplativo y se llega al entendimiento de la exposición como un lugar y un tiempo de producción de conocimiento colectivo, pero a la vez, como una ocasión para el encuentro de intereses comunes y, por último, como una ocasión para la activación de la acción social y política.

El espacio expositivo es un lugar de encuentro donde se aprende, donde pasan cosas, se incita a la reflexión crítica y se favorece el intercambio. En muchos de los proyectos que forman parte de 7.000.000.000 se fuerza a este cambio fundamental en el papel del espectador, que de hecho deja de ser mero espectador para convertirse en participante. Pensemos por ejemplo en el proyecto de Basurama Laboratori Públic de Castelló que crea un grupo de trabajo con ciudadanos de Castellón para documentar de manera autónoma zonas sensibles a la destrucción y el consumo del territorio. La manera de hacerlo es conectar a distintas asociaciones locales que ya están trabajando en esa línea para proponerles utilizar una serie de herramientas creadas por The Public Laboratory, una organización de EEUU que promueve el uso de herramientas de toma de datos de ecología a las poblaciones que lo necesiten (fotos aéreas, fotos térmicas o espectrofotometría, por ejemplo) con precios y tecnologías asequibles en licencias libres.

Ocurre algo similar, en cuanto a la necesidad de participación, con la pieza Rescate de Nuria Güell que se configura como una oficina activa instalada en el EACC que difundirá diferentes posibilidades creativas para revertir la insostenible situación económica que vivimos, ofertando asesoramiento gratuito a los ciudadanos interesados. En ambos casos la pieza -si es que podemos seguir hablando en esos términos- es inseparable de la participación ciudadana. No existe una obra más allá de la participación.

Sin embargo, la participación se da más allá de la propia obra, o al menos, más allá de la exposición de la misma. El Laboratori Públic de Castelló tiene la intención de crear un grupo de trabajo que continúe con su labor tras la clausura de la muestra y lo aprendido en Rescate se seguirá poniendo a disposición de la ciudadanía a través de la persona encargada de dar la información y asesoramiento a quienes lo pidan y que tras la clausura seguirá dándola en el Casal Popular de Castelló. Un ejemplo más podría ser Time/Bank, una de las iniciativas que encontramos en el EACC que supone la apertura de una sucursal de Time/Bank, un banco del tiempo que cuenta ya con sucursales en Bélgica, Berlín, Frankfurt, New York, Moscú y la última Ljubiana; y que colaborará con otra iniciativa similar, la Ecoxarxa, que se está desarrollando fuera del ámbito artístico. Time/Bank es un proyecto que consta de una instalación en la que podemos ver material diverso y documentación relacionada con las primeras iniciativas de banco de tiempo. La segunda parte trata de poner en marcha esa sucursal de banco de tiempo, con voluntad de continuidad, en la ciudad. Lo que se persigue es favorecer la implantación real de un modelo económico alternativo donde se intercambia con el tiempo como moneda.

Las tres obras de las que hemos hablado hasta el momento son, o bien nuevas producciones para 7 000 000 000, pensando siempre en la ciudad Castellón -como Laboratori Públic de Castelló o Rescate- o bien adaptaciones de iniciativas que ya se han desarrollado en otros lugares y que se adaptan a la ciudad y el espacio del EACC, como Time Bank. Esta última estrategia también se sigue en la obra de Daniela Ortiz y Xose Quiroga NN 15.518 que aunque se realizó en La Capella en Barcelona por primera vez, se vuelve a montar en el EACC y se vuelve a organizar una jornada de participación ciudadana para Castellón. En este aspecto, se ve claramente cómo los proyectos coinciden en la necesidad de articular lo global con lo local. 7 000 000 000 desde su propio título alude directamente a lo global y habla de temas que incumben a la totalidad de la población pero, aún así, es necesario siempre ver qué pasa con esos temas en lo local, en el mismo espacio donde se ubica la exposición.

En este perfil de artista hay algo que suele repetirse y es un tiempo muy dilatado. Lo podemos ver claramente en el caso de las obras de Carlos Motta. Por ejemplo, We Who Feel Diferently es un trabajo que ha llevado años de investigación previa y años de desarrollo y producción. El resultado toma la forma de una base de datos documental que casi podríamos llamar enciclopédica sobre la cultura queer. Para ello, ha entrevistado a especialistas de distintos ámbitos, activistas LGBTQQI, académicos, artistas y personalidades influyentes dentro del discurso queer de distintas procedencias como Colombia, Corea del Sur, EEUU. El relato que conforman todas estas entrevistas es una historia de diferentes desarrollos de las políticas sexuales en distintos países. We Who Feel Diferently es un proyecto que hace de la diferencia bandera y que ve en ella una oportunidad para pensar e imaginar de manera diferente a la retórica del discurso dominante.

En realidad todo el proyecto 7 000 000 000 se podría leer en esa consigna de “Siempre es posible crear nuevos mundos” que tan bien representa el pensamiento de Antonio Negri. Es algo que el arte ha estado trabajando desde hace décadas. Es el mensaje de que puedo ocuparme de pensar otros modos de actuar, ensayar alternativas y proponer formas sociales distintas. Lograr, de este modo, eliminar la imagen de necesidad, naturalidad y unicidad de la actual configuración político-cultural dominante y demostrar que existen múltiples alternativas. Y esto, a la luz de la crisis que vivimos es más importante que nunca. Pensemos en cuantas veces estamos escuchando por parte de la política global el discurso de que es lo único que podemos hacer o es el peor de los males posibles. Son muchas las obras presentes en este proyecto, casi todas, las que nos pueden llevar a esta idea de que existen otras maneras de hacer. Por ejemplo, tenemos Take the Square de Oliver Ressler. Una videoinstalación de tres canales que muestra el surgimiento de movimientos sociales con una capacidad creativa inconmensurable. Son, entre los tres vídeos, 88 minutos en los que vemos a activistas de los movimientos 15M en Madrid, Plaza Sintagma en Atenas y Occupy Wall Street en Nueva York discutiendo las posibles formas nuevas de organización social y política. Otro de los trabajos donde también se puede ver de manera extensa la diversidad de maneras de hacer es Radical Ecology and Tender Gardening de Johan Grimonprez, un video blog dividido en cinco categorías: Biotecture, Guerilla Gardening, Transition World, Radical Ecology y Off the Grid. Un trabajo que te lleva a una idea clara: sólo podremos solucionar totalmente los graves problemas medioambientales que tenemos cuando cambiemos profundamente nuestro sistema de producción capitalista. Pero que también te lleva a interrogantes tan interesantes como la relación entre esta producción, el medioambiente y la consiguiente alimentación de las personas. Es un ejemplo claro de lo absolutamente imbricados que están los tres vértices de los que hablaba el Informe Brundtland.

Pensemos también en Egyptian Chemistry de Ursula Biemann que explora la importancia del Nilo en Egipto. Un papel que se desempeña de una forma muy parecida a como veíamos con Grimonprez pero en sentido inverso, ya que aquí no partimos de la sociedad para que, a través de la economía, se altere el medioambiente y recaiga de nuevo en la sociedad; sino que en el caso del Nilo, es éste el que pone en marcha la rueda: su medio configura la economía y ésta la sociedad que acaba de nuevo afectando al primero y el segundo.

Una de las grandes cuestiones al hablar de sostenibilidad es la energía, un tema siempre presente en las cumbres y en la agenda política pero del que seguimos sin poder ver resultados significativos. En 2011 un terremoto causó en Fukushima el mayor desastre nuclear desde Chernobil, The Otolith Group presentó en 2012 The Radiant, un film resultado de una investigación en la que mezclan imágenes de la catástrofe con fragmentos de antiguos filmes propagandísticos en los que la energía nuclear y la propia construcción de la planta se asocian a la idea de progreso. Este contraste se complementa con entrevistas a expertos en energía nuclear y sus efectos radioactivos. Con Fukushima se volvió a dar protagonismo al debate sobre la energía y cómo abastecer las necesidades de consumo de las grandes ciudades. Las energías limpias cada vez están ganando más terreno pero otra parte de la industria sigue centrando sus esfuerzos en conseguir una mayor eficiencia lanzando cada año nuevos productos y usando las mismas viejas fuentes de energía. Ante esta situación hay voces que están reclamando un cambio de hábitos que nos lleve al consumo consciente.

Exceeding 2 Degrees propone exactamente eso, un pequeño cambio que llevado a gran escala en nuestras viviendas y edificios públicos repercutiría en una menor demanda de energía y en un ahorro económico. Este proyecto fue presentado el la 8ª Bienal de Sharjah y consistió en variar en dos grados la temperatura de la sala de exposiciones para conseguir bajar el gasto energético. Además el dinero ahorrado se invirtió para la reforestación del amazonas. En el EACC de Castellón repetirá la acción, bajará la calefacción del centro dos grados para ahorrar energía y con el dinero comprará una porción de selva amazónica a través de la organización medioambiental Nepenthes para salvaguardarla de la explotación global. Además, esta estrategia muestra una de las realidades más crueles de nuestro sistema desde hace siglos, que no es otra que la de la diferencia abismal entre zonas ricas y pobres del planeta.

Juan José Martín Andrés con su obra Infografías para entender el capitalismo en tiempos de crisis pone nombres y cifras a estas avergonzantes relaciones de desigualdad entre países. Así mismo la obra de Regina José Galindo viene denunciando desde hace años esta situación. En Saqueo se hizo incrustar en los dientes oro nacional de Guatemala. Cuando la operación estuvo concluida cogió un avión y viajó hasta Berlín, allí volvió a acudir a un quirófano para que el cirujano alemán le quitará el oro nacional, reproduciendo así el saqueo que el norte hace al sur desde hace siglos.

Esta es una pieza muy dura, como todas las de Regina José Galindo, y con una crítica, una denuncia muy áspera. También es una crítica muy contundente la que hacen Anneta Mona Chişa & Lucia Tkácová en When Labour Becomes Form que habla de la trampa en la que se encuentran las mujeres de entorno a 45 años, con una doble discriminación laboral por edad y por género y la obligación cultural de ser ellas las que se ocupen del trabajo reproductivo, de los cuidados de los mayores y los niños. Para hacer su pieza publicaron un anuncio en el periódico buscando una mujer de mediana edad en paro y ofreciéndole su fee por participar en la exposición, como pago por hacer un macramé diseñado por las artistas y que representa una gráfica que denuncia con datos reales, tomados por el Gobierno Eslovaco, las enormes diferencias en el campo laboral cuando las mujeres llegan a su mediana edad.

En este sentido, es un buen momento para explicitar un punto que nos parece muy importante. Encontramos en esta muestra, en realidad como reflejo de todo el arte crítico, piezas que hacen denuncias muy potentes de situaciones totalmente insostenibles -como la que acabamos de ver-; también piezas que van más allá y no muestran sólo la denuncia, aquello que no funciona, sino que muestran propuestas reales que llevan a cabo personas o colectivos para solucionar esas cuestiones que nos afectan en nuestro día a día -como Take the Square de Olvier Ressler-; pero también tenemos propuestas -como la de Laboratori Public de Castelló, Time/Bank o la obra de Tue Greenfort- que directamente lo que hacen es crear propuestas de solución, de mayor o menor calado. En todo momento, son conscientes de su limitación, de la imposibilidad de que su acción llegue a un movimiento tal que alcance su objetivo de una manera universal; sin embargo, su trabajo está pleno de valor al imaginar otros modos de actuar, ensayar alternativas y proponer formas sociales distintas. Lograr, como decíamos, eliminar la imagen de necesidad, naturalidad y unicidad de la actual configuración político cultural dominante y demostrar que existen múltiples alternativas.

No cabe duda de que en el proceso de invención de un nuevo mundo, las potencialidades que hacen realidad el cambio no son estas prácticas artísticas sino los movimientos sociales. Lo que ocurre es que unos y otros viven un proceso de asimilación, cada vez trabajan más estrechamente. Esto se hace muy evidente, por ejemplo, en los grandes encuentros de los distintos grupos alter-globalización en los que la performance es ya un elemento esencial; o en la utilización del video como herramienta creativa y de difusión de experiencias. Pero esto son sólo formas evidentes. Lo más importante es que el arte está aportando al crecimiento de nuevas formas sociales su capacidad imaginativa, creativa. Estas prácticas han decidido firmemente ser partícipes de la invención de un nuevo mundo. La habilidad de los artistas para buscar soluciones creativas sale “fuera del arte” y son utilizadas sobre el tejido social. La división de especialidades de la modernidad deja huecos donde no llega ninguna de las formaciones académicas convencionales. Ahí es donde el artista puede actuar aportando alternativas creativas, pensando de una manera diferente, transversal, ensayando nuevas formas sociales, económicas, medioambientales…

Hub de empresas

El proyecto 7 000 000 000 no se mueve en el terreno de lo utópico, los proyectos hablan todos de realidad y de hechos. Como actividad paralela a la exposición, se ha organizado un encuentro de empresas para dar visibilidad a pymes que están trabajando día a día en cuestiones de sostenibilidad.

La intención es doble, por un lado, sacar del terreno de lo “artistico” el discurso del proyecto, ya que no tiene sentido hablar de sostenibilidad únicamente a través de proyectos vinculados al “arte” -aunque siempre defenderemos que estos proyectos ya poco o nada tienen que ver con el arte, entendido como una forma cultural ya muy lejana. Y por otro, dar a conocer a la ciudadanía una serie de empresas que les están ofreciendo la posibilidad de actuar sobre el mundo de una manera distinta, sencillamente cambiando su consumo.

Para ello, en la planta superior del EACC se va a diseñar un display con información básica sobre estas empresas y servicios que podrá estar disponible para el visitante en cualquier visita al Centro de arte; y además en febrero tendrá lugar un encuentro físico con estas empresas. Se configurará como una charla en la que todas las empresas tendrán la oportunidad de explicar sus servicios o productos a los ciudadanos de Castellón.