Callejero ilustrado

Valencia Se Ilustra
Cafetería Llépol
C / Navellos, 10. Valencia

Que Valencia es tierra de artistas no es ninguna novedad, pero la cantera de dibujantes, pintores y creadores plásticos en general nunca fue tan rica y variada como ahora. Aprovechando esa ebullición creativa que se plasma en el mundo del cómic, de la novela gráfica y la publicidad, Espai Rambleta, en colaboración con Cervezas Alhambra, ha lanzado un desafío al colectivo de ilustradores. Representar su visión personal de algunos de los hitos más característicos de la ciudad, bien sean barrios, monumentos o lugares de interés. Valencia Se Ilustra se concibe como un callejero o plano en imágenes con un toque artístico subjetivo y original.

La Casa Judía, de Pepitagrilla. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

La Casa Judía, de Pepitagrilla. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Las obras que se presenten se darán a conocer vía on line a través de Instagram y mediante una serie de exposiciones de periodicidad trimestral que culminará el próximo verano con una muestra conjunta de todos los artistas participantes.

La primera entrega de este callejero iconográfico ya se puede visitar en la cafetería Llépol (Navellos, 10). Las seis primeras firmas son: Lawerta, María Rodilla, Pablus, Laura Castelló, Atypical Valencia y Pepitagrilla. En una efusión de colorido e imaginación recrean sobre el papel los populares barrios de Benicalap y el Cabanyal, edificios emblemáticos como Alcosa, Rambleta o La Casa Judía y tótems urbanos como la Estació del Nord. Una visión nueva y refrescante de la ciudad que todos conocemos y que adquiere una dimensión calidoscópica.

Obra de Jorge Lawerta. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Obra de Jorge Lawerta. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Nuevos talentos

Por otra parte, en Espai Rambleta se ha puesto en marcha las residencias de doce jóvenes, cuatro de ellos valencianos, seleccionados por el proyecto europeo Under 25, Alternative routes to ripen through theater. Los elegidos, de entre 18 y 24 años disfrutan  las residencias y laboratorios  impartidos por profesionales: Roger Bernat, Cristina Blanco, Bea Fernández (La Poderosa), Agost Produccions y La Dula. Este proyecto consiste en un proceso de convivencia, creación y crecimiento de estos nuevos artistas  que concluirá en una muestra colectiva el próximo 28 de julio. Finalizará la estancia en Valencia, continuará en Torres Vedras (Portugal) y en Manchester (Gran Bretaña).  Todo el proceso será contado por los propios alumnos a través de un  blog y una cuenta de Instagram creadas para la ocasión.

«El objetivo de Under25 es facilitar la emergencia de nuevas voces, discursos y producciones únicas y contemporáneas, así como promover el intercambio cultural y lingüístico entre los países participantes, siempre con el fin de estimular la creación de nuevos públicos y trabajo con las audiencias», señalan los organizadores.

Espai Rambleta, la Escuela del Actor  e Inestable son la representación valenciana de esta iniciativa que, mediante los laboratorios, dibujarán algunas de las líneas motoras del proyecto. La investigación en nuevos lenguajes y nuevas dramaturgias, nuevas audiencias y relaciones con los espectadores, y nuevos espacios de residencia.

Benicalap, de María Rodilla. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Benicalap, de María Rodilla. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Alcosa, de Pablus. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Alcosa, de Pablus. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Bel Carrasco

Las dos Españas de Wichita Co

A España no la va a conocer ni la madre que la parió
Sala Ultramar
C / Alzira, 9. Valencia
Del 5 al 7 de febrero de 2016, a las 20.00h

Wichita Co. presenta en la Sala Ultramar su último trabajo A España no la va a conocer ni la madre que la parió. La pieza, estrenada en el Festival Russafa Escènica, regresa a los escenarios valencianos con tres únicas funciones en la Sala Ultramar. El trabajo de esta joven compañía valenciana podrá verse de viernes a domingo, del 5 al 7 de febrero, a las 20 horas.

«Wichita Co. estrenaba en nuestra sala su primer trabajo y desde Ultramar nos gusta que los jóvenes creadores puedan contar con nuestro escenario para mostrar sus trabajos, es una apuesta por la autoría y la continuidad de las nuevas dramaturgias”, comentan desde la sala.

La pieza es un recorrido por dos momentos históricos: 1982 y 2018. Un trabajo de marcado carácter actoral que cuenta entre su elenco con el premio a mejor actor, Bruno Tamarit, a mejor actriz, Silvia Valero, y la premio crisálide Lara Salvador. Todos ellos recibían el premio por su trabajo en la anterior producción de esta compañía Nosotros no nos mataremos con pistolas.

Cartel de la obra 'A España no la va a conocer ni la madre que la parió'. Imagen cortesía de Sala Ultramar.

Cartel de la obra ‘A España no la va a conocer ni la madre que la parió’. Imagen cortesía de Sala Ultramar.

La célebre frase que Alfonso Guerra pronunció al final de la Transición da título a esta obra, planteada en torno a dos generaciones de jóvenes en una familia española de izquierdas. En la primera parte, los hermanos Nadia e Iván se reúnen en la casa familiar la noche de aquel octubre de 1982 en la que Felipe ganaría las elecciones por amplia mayoría. Acompañados de sus parejas, deberán decidir qué hacer con su madre, una mujer que ha dedicado su vida a la causa comunista y que, viendo fracasar su proyecto, parece haber perdido la cabeza. ¿Qué lugar reservará a sus padres un país entregado al futuro y a la celebración?

Los hijos de aquellos jóvenes protagonizan la segunda parte de A España…, esta vez en el año 2018 y en un nuevo contexto de renovación política. La abuela ya ha fallecido y una nueva hornada de treintañeros -cuatro primos- se cita en la casa abandonada. De nuevo deberá dilucidarse el destino de ese espacio, repleto de simbolismo y memoria, pero de dudoso encaje en el presente. Quizá los viejos ideales puedan arrojar luz sobre las inconsistentes vidas de los protagonistas.

A España no la va a conocer ni la madre que ni la parió. Imagen cortesía de Sala Ultramar.

A España no la va a conocer ni la madre que ni la parió. Imagen cortesía de Sala Ultramar.