Bramant y Zanguango cautivan al público

Premios del Público Temporada 2015/16
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Domingo 5 de junio de 2016

Sala Russafa entrega sus Premios del Público, una iniciativa de la que celebra el quinto aniversario y que busca ofrecer un humilde reconocimiento a los profesionales de las artes escénicas. En estos galardones es el público quien decide, como su propio nombre indica. Durante toda la temporada, tras cada representación, los espectadores pueden cumplimentar una papeleta puntuando del 1 al 10 el espectáculo que acaban de ver. Quedan fuera de esta votación los producidos por Sala Russafa o por la compañía valenciana Arden, ligada a la dirección del centro cultural.

La más fuerte, de Bramant Teatre. Premio Urban al Mejor Espectáculo Valenciano de Teatro de Sala Russafa.

La más fuerte, de Bramant Teatre. Premio Urban-Levante EMV al Mejor Espectáculo Valenciano de Teatro de Sala Russafa.

Cuando se cierra la temporada regular, se hace el recuento de votos y de cada espectáculo se saca la nota media, de manera que no influya la cantidad de espectadores ni el número de funciones ofrecida para dar las mismas oportunidades a todas las propuestas que han pasado por el teatro.

Estos premios cuentan con la colaboración de varias entidades que se suman a esta iniciativa, apadrinando las diferentes categorías.  Este año, el Premio Urban-Levante EMV al Mejor Espectáculo Valenciano de Teatro ha sido para ‘La más fuerte’, la última propuesta de Bramant Teatre estrenada en la sala en el mes de abril. Una revisión del clásico de Strindberg que cierra la trilogía naturalista de la compañía.

Cualquiera que nos viera, de Zanguango Teatro. Premio del Público al Mejor Espectáculo Nacional de Sala Russafa.

Cualquiera que nos viera, de Zanguango Teatro. Premio MAKMA al Mejor Espectáculo Nacional de Teatro de Sala Russafa.

El Premio MAKMA al Mejor Espectáculo Nacional de Teatro ha sido para la compañía vasca Zanguango por su pieza ‘Cualquiera que nos viera’, una divertidísima comedia con toques de absurdo y crítica social.

‘Abrazar el abismo’, de la compañía valenciana La Casa Amarilla y con coreografía de Cristina Gómez,  ha obtenido el Premio Picadilly al Mejor Espectáculo de danza.

En cuanto al galardón al Espectáculo Revelación otorgado por Sala Russafa, ha recaído en ‘La noche justo antes de los bosques’, un montaje del texto de Bertrand Marie Koltés dirigido por César Barló para la compañía madrileña AlmaViva Teatro.

Panamá. Premio al Mejor Espectáculo de Títeres de Sala Russafa.

¡Qué bonito es Panamá!, de Títeres de Cuento. Premio C.C. Nuevo Centro al Mejor Espectáculo Teatral para Niños y Niñas de Sala Russafa.

El Premio C.C. Nuevo Centro al Mejor Espectáculo Teatral para Niños y Niñas ha recaído sobre ‘Qué bonito es Panamá!’, de la compañía valenciana Títeres de Cuento dirigida por la veterana Elisa Matallín.

Y en cuanto a la música, el Premio Mondo Sonoro al Mejor Directo ha recaído en una de las propuestas del ciclo de Cine Mudo Musicalizado. Se trata de la banda sonora creada en directo por la formación MKM+ Remi Carreres & Avelino Saavedra para la proyección de la película ‘Nosferatu’ el pasado mes de enero.

El público también recibe premios en Sala Russafa

Los Premios del Público de Sala Russafa también tienen algunas categorías donde los propios espectadores son los galardonados. Se trata del Premio Fundación Bromera al Mejor Trabajo Escolar, realizado por los alumnos que acuden a las funciones para niños que se incluyen en la campaña escolar. Este año se ha reconocido el trabajo de la alumna Minerva Muñoz Tomás, del Colegio San Luis Gonzaga.

Y el Premio Fundación Bromera al Mejor Colegio en Campaña Escolar por su especial respecto y aprovechamiento de la experiencia teatral en Sala Russafa ha sido para el C.E.I Bambi-Abade Valencia.

Por último, entre todas las papeletas de votación recogidas en las que se incluye el nombre y datos de contacto del votante, Sala Russafa escoge una al azar para otorgar el Premio al Espectador 2016, un galardón patrocinado por el teatro y el Restaurante Lamaldo que consiste en una invitación doble para la función que inaugurará la próxima temporada y una cena en el citado local para completar la velada. La afortunada ha sido Paz Jarque López.

Sala Russafa agradece a todas las personas que han querido participar en este pequeño homenaje a quienes se esfuerzan para mantener vivas las artes escénicas creando nuevas propuestas y luchando para llevarlas al público. A los colaboradores de esta iniciativa, que se suman al reconocimiento del público. Y, sobre todo, a los espectadores porque con su asistencia, su atención y su interés no sólo hacen posible la supervivencia de la cultura, sino que la dotan de sentido.

De izquierda a derecha, Pierre Louys Geldenhuys, autor del galardón, Salva Torres, director de Makma, y el representante de Zanguango Teatro, en el momento de entrega del Premio Makma al Mejor Espectáculo Nacional de Teatro en Sala Russafa.

De izquierda a derecha, Pierre Louys Geldenhuys, autor del galardón, Salva Torres, director de Makma, y el representante de Zanguango Teatro, en el momento de entrega del Premio Makma al Mejor Espectáculo Nacional de Teatro en Sala Russafa.

Todos los galardonados con los Premios del Público de Sala Russafa. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Todos los galardonados con los Premios del Público de Sala Russafa. Imagen cortesía de Sala Russafa.

 

Música en directo para el mejor cine mudo

Cine y Música (en vivo!)
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
MKM Special Set y proyección de Nosferatu (viernes 15, a las 20.30h)
Raisa + proyección de El acorazado Potenkim (22 de enero, 20.30h)
La Muñeca de Sal + Fausto (29 de enero, 2016, 20.30h)

Sala Russafa arranca esta semana el ciclo ‘Cine y Música (en vivo!)’ en el que se proyectarán grandes clásicos del cine mudo a los que pondrán banda sonora en directo destacados intérpretes de la escena independiente. Una propuesta que mezcla el vanguardismo de películas que han marcado tanto el rumbo de la historia del cine como el desarrollo de la estética, acompañadas de bandas que representan los caminos más iconoclastas de la nueva escena musical española.

El grupo MKM. Imagen cortesía de Sala Russafa.

El grupo MKM. Imagen cortesía de Sala Russafa.

La primera propuesta viene de la mano la banda valenciana de electrónica experimental MKM, que visitará el escenario de Sala Russafa acompañada por los invitados especiales Remi Carreres, músico de las bandas Glamour y Cosmité Cisne, y Avelino Saavedra, artista plástico, músico y performer.

Fotograma de Nosferatu, de Murnau. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Fotograma de Nosferatu, de Murnau. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Mediante el uso de sintetizadores e instrumentos compondrán una atmósfera onírica e inquietante, perfecta para ambientar la proyección cinematográfica de Nosferatu (15 enero), película muda de 1922 dirigida por Murnau y basada en la obra de Bram Stoker, Drácula. Con una estética tenebrosa y expresionista, el film encontrará un inusitado acompañamiento en el krautrock de MKM, con aura cósmica en loops que revitalizan el espíritu investigador, libre y melódico de los 70’.

El grupo Raisa. Imagen cortesía de Sala Russafa.

El grupo Raisa. Imagen cortesía de Sala Russafa.

La programación se completará en las dos semanas sucesivas. El 22 de enero será el turno de  la banda madrileña Raisa, amante de la psicodelia y el rock experimental de tintes industriales y oscuros.

Fotograma de El acorazado Potenkim. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Fotograma de El acorazado Potenkim. Imagen cortesía de Sala Russafa.

En la que será su primera actuación en Valencia, pondrán música en vivo a  El acorazado Potemkin,  film rodado en 1925 por S.M. Einsestein en homenaje al 20 aniversario de la revolución Bolchevique. Una sesión que ya tuvo la oportunidad de realizar con éxito en el Centro Cultural Conde Duque de Madrid.

La Muñeca de Sal. Imagen cortesía de Sala Russafa.

La Muñeca de Sal. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Y el cierre llegará el 29 de enero con la veterana banda valenciana La Muñeca de Sal, caracterizados por un sonido rock y shoegaze experimental. Serán los encargados de poner música en vivo a Fausto, otro inolvidable clásico de Murnau rodado en 1926 y que recoge con impactante estética expresionista una escalofriante bajada a los infiernos.

Fotograma de Fausto.

Fotograma de Fausto. Imagen cortesía de Sala Russafa.

La UPV recupera revistas históricas de cine

Colección de revistas históricas de cine
Proyecto de digitalización
Equipo de investigadores, documentalistas e informáticos
Universitat Politècnica de València

Un proyecto desarrollado por investigadores, documentalistas e informáticos de la Universitat Politècnica de València ha permitido recuperar y poner a disposición de todo el público una valiosa colección de revistas históricas de cine, como Nosferatu, Vértigo, La Madriguera o Banda Aparte, entre otras.

Estas revistas, ya extintas, fueron editadas en papel a lo largo del siglo pasado. El equipo del proyecto -participan la Facultad de Bellas Artes, la Biblioteca y el Área de Sistemas de la Información y las Comunicaciones (ASIC) de la UPV- ha estado trabajando desde 2013 en su digitalización y posterior indexación para ponerlas a disposición pública desde RiuNet, el repositorio institucional de la UPV, donde ya se pueden consultar (riunet.upv.es).

Portada de Nuestro Cinema,  una de las revistas históricas de cine recuperada por la UPV. Imagen cortesía de la Universitat Politècnica de València.

Portada de Nuestro Cinema, una de las revistas históricas de cine recuperada por la UPV. Imagen cortesía de la Universitat Politècnica de València.

En total, se han recuperado más de 2.400 artículos, en un proyecto de gran valor en el ámbito de la preservación y divulgación del patrimonio cultural, en este caso, cinematográfico.

“Nuestro objetivo era recuperar un material de gran valor histórico, cuyo acceso se había convertido en una tarea casi imposible. Ahora, después de más de un año de trabajo, todos los artículos publicados en estas revistas que datan desde los años treinta pueden encontrarse en RiuNet, quedando al alcance, de forma abierta, de investigadores y demás personas interesadas en estos documentos que forman parte del patrimonio cultural español y que pueden servir de motor para abrir nuevas vías de trabajo en el campo de los estudios fílmicos”, destaca Fernando Canet, investigador principal del proyecto.

Portadas de algunas de las revistas históricas de cine recuperadas por la UPV. Imagen cortesía de la Universitat Politècnica de València.

Portadas de algunas de las revistas históricas de cine recuperadas por la UPV. Imagen cortesía de la Universitat Politècnica de València.

El trabajo se ha enmarcado en el proyecto ‘Estudio y análisis para el desarrollo de una red de conocimiento sobre estudios fílmicos a través de plataformas web 2.0’, dentro del Plan Nacional de I+D+i, financiado por  el Ministerio de Economía y Competitividad del Gobierno de España.

En él han colaborado otras entidades como la Filmoteca de Culturarts IVAC (Instituto Valenciano del Audiovisual y la Cinematografía), la Filmoteca de Cataluña y Donostia Kultura, así como las editoriales Shangrila, Textos Aparte y El viejo topo.

 

Portadas de la revista 'Nosferatu', una de las publicaciones digitalizadas por el equipo de la UPV.

Portadas de la revista ‘Nosferatu’, una de las publicaciones digitalizadas por el equipo de la UPV. Imagen extraída de la red. 

Roberto Mollá en ‘Un país extranjero’

Un país extranjero, de Roberto Mollá
Galería My Name’s Lolita Art
C / Almadén, 12. Madrid
Hasta finales de mayo

«El pasado es un país extranjero, allí hacen las cosas de modo diferente». Esta frase del escritor británico L. P. Hartley, y que Roberto Mollá comenta haber leído por azar en una estación de tren en Tokio, da título a la exposición que ahora presenta en la galería My name’s Lolita de Madrid.

La pintura y el dibujo son el medio de transporte ideal (un tren quizá) para viajar a ese país extranjero donde se hacen las cosas de otra manera. Marcello Mastroiani, en su papel de Pontano en La Notte, se preguntaba si la escritura no sería, tal vez, un impulso irrefrenable pero anticuado.

Obra de Roberto Mollá en la exposición 'Un país extranjero'. Galería My Name's Lolita Art.

Obra de Roberto Mollá en la exposición ‘Un país extranjero’. Galería My Name’s Lolita Art.

Un dibujo a lápiz y gouache de esa escena, en cuyo subtítulo se puede leer “dibujo” en lugar de “escritura” ―Isn’t drawing an irrepressible but antiquated instinct? ―, junto con las tres mesas de dibujo dibujadas, como cazadores cazados, son una reivindicación de ese instinto, de ese viejo hábito. Las mesas de dibujo, cada vez más infrecuentes en los estudios, con sus tableros de inclinación regulable, tienen algo de armatoste, de puente levadizo medieval que, al izarse, aísla al dibujante dejándole solo en un patio de armas donde se lucha, como decía Wyndham Lewis, primero en un bando y luego en el otro, pero siempre por la misma causa. El dibujo o la pintura como puente es una comparación recurrente: a los surrealistas, por ejemplo, les entusiasmaba esta frase de Nosferatu: «Cuando hubo cruzado el puente los fantasmas salieron a su encuentro».

Una vez más los trabajos de Roberto Mollá comparten la incansable voluntad de Picabia de ser absolutamente infiel a cualquier estilo y encuentran estímulo en el corte oblicuo de estéticas y tiempos diversos. En un artículo para Whitewall Magazine, Lilly Alexander escribió: «El tiempo es flexible en el trabajo de Mollá, y diferentes periodos existen simultáneamente».

Obra de Roberto Mollá en la exposición 'Un país extranjero'. Imagen cortesía de la galería My Name's Lolita Art.

Obra de Roberto Mollá en la exposición ‘Un país extranjero’. Imagen cortesía de la galería My Name’s Lolita Art.

Trenes verticales, diamantes de grafito, montañas geométricas, ciencia ficción asiática o vorticismo inglés. Pero los dibujos y pinturas de ‘Un país extranjero’, como el misterioso tren de 2046, no son solamente un vehículo de la ficción, el deseo y la memoria (el diamante triste que súbitamente brilla), sino un documento que deja constancia del trabajo en el taller, de lo que sucede en ese lugar propicio a los hallazgos, donde siempre debería reinar la desconfianza hacia las primeras intuiciones y donde se busca el molde de lo amorfo, el fango simétrico.

‘Un país extranjero’ muestra un paso más en el cambio de dirección en el trabajo de Mollá, cambio que se inició en 2011 con Ricochet (literalmente: cambio de trayectoria que experimenta un objeto al chocar contra una superficie), su última exposición individual en la galería Kesting / Ray de Nueva York.

Detalle de una de las obras de Roberto Mollá en la exposición 'Un país extranjero'. Imagen cortesía de My Name's Lolita Art.

Detalle de una de las obras de Roberto Mollá en la exposición ‘Un país extranjero’. Imagen cortesía de My Name’s Lolita Art.