Tirisiti, la tradición popular dignificada

Betlem de Tirisiti, Bien de Interés Cultural
Teatro Principal de Alcoi
Carrer Sant Tomàs, 5. Alcoi (Alicante)
Mes de diciembre, 2014

El mes de diciembre es uno de los más esperados por los niños y los no tan niños en Alcoi. El telón se vuelve a levantar en el Teatro Principal para ver las representaciones del ‘Betlem de Tirisiti’, una muestra única en Europa, declarada Bien de Interés Cultural por la Generalitat hace 12 años.

Alrededor de 25.000 espectadores llenarán las butacas de la sala, 140 centros, venidos de distintos puntos de la Comunidad se reirán con las andanzas del hostelero, Tirisiti, su mujer, Tereseta, ‘el bou’, ‘l’agüelo’, el sereno y otros personajes.

El Tirisiti es un modelo  de cultura popular con mayúsculas. El retablo navideño se ha engrandecido gracias al estricto y minucioso trabajo de la compañía teatral La Dependent, que ha dotado de calidad y prestigio una tradición navideña de teatro de títeres nacida hace casi 140 años en unos  barracones.

Imagen del Betlem de Tirisiti de Alcoi. Fotografía: Paco Grau.

Imagen del Betlem de Tirisiti de Alcoi. Fotografía: Paco Grau.

Transmitido de forma oral hasta los años 90

Querido, mimado, cuidado, Tirisiti se ha convertido en una de las grandes joyas del patrimonio inmaterial cultural alcoyano junto a los Reyes Magos y las fiestas de moros y cristianos.

El texto del retablo navideño se transmitió de forma oral desde sus orígenes hasta los años 90. Sus inicios se remontan a finales del siglo XIX. Tres barracones competían en la Navidad por atraer al público a sus representaciones de títeres. El propietario de uno de ellos, José Esteve Carbonell compró los dos belenes y los fusionó. Él popularizó el personaje de Tirisiti, que gozaba de la simpatía de los espectadores. El Belén siempre estuvo asociado a barracones, el último construido ex profeso en los años 90. Fue en  el 2006 cuando el Tirisiti se instala en el Teatro Principal. Desde entonces vive una de las etapas de mayor apogeo.

Imagen del Betlem de Tirisiti de Alcoi. Fotografía: Paco Grau.

Imagen del Betlem de Tirisiti de Alcoi. Fotografía: Paco Grau.

El Tirisiti, heredero de una tradición mediterránea con elementos populares y religiosos

Muchas son las cualidades de la representación que ha llegado a nuestros días. Refleja una tradición mediterránea de teatro de títeres de pequeño formato que combina la temática popular y la religiosa.

De los 30 minutos de función hay una primera parte más sacra. Tirisiti tiene una breve intervención para no darles posada a la Sagrada Familia. Después, se desarrolla el nacimiento de Jesús, la adoración y la huida a Egipto. Los textos de la historia sagrada se narran en castellano. Las escenas más costumbristas son en valenciano.

La segunda parte, más popular, se presta a la participación del público. Tirisiti, un personaje gandul, creído e interesado, vivirá una serie de peripecias. El ventero saldrá presuroso, avisado por la narradora y el público, porque el sacristán corteja a su mujer, Tereseta, a la entrada de misa.

-‘Baixa, Tirisiti, no veus que no et senten. Baixa que et furten la dona’- le insiste la narradora.

El popular ventero se atreve a torear aunque al final acabe llorando cuando el toro entra en la casa.

Narradora. Què t’ha passat?

Tirisiti. El bou m’ha “tupat”.

Narradora. T’ha “tupat”?.

Tirisiti. M’ha fet mal!

Narradora. Que t’ha fet mal? Què t’ha fet?

Tirisiti. M’ha fet un forat!

Narradora. T’ha fet un forat? I on?

Tirisiti. En el cul!

Narradora. En el cul? Però no plores, home, que eixe el tenim tots…

Tras el incidente con el toro, salen las escuadras de moros y cristianos, Sant Jordi, suena el himno de fiestas.

‘Que boniques són les festes -dice Tirisiti- pero són molt curtetes’.

La representación finaliza con el viaje frustrado de Tirisiti a la Luna. Harto de todos, el ventero cogerá el globo de Milà (espectáculo muy popular en 1880) mientras se despide del público.

Imagen del Betlem de Tirisiti de Alcoi. Fotografía: Paco Grau.

Imagen del Betlem de Tirisiti de Alcoi. Fotografía: Paco Grau.

Un retablo único con títeres de varillas

Uno de los aspectos que le aportan un especial interés al Tirisiti es la técnica utilizada, que está casi en desuso. Son títeres de varilla que se mueven a través de unas guías. En la representación sólo hablan el narrador, el Sereno y Tirisiti. Lo que dice el ventero resulta a veces difícil de entender porque lo hace a través de una lengüeta metálica. El narrador, que conversa con él, repite sus palabras para que el público las pueda entender.

Dos semanas se tarda en preparar el montaje, en el que se cambian hasta las butacas del teatro. En el escenario trabajan seis personas, cuatro manipulando los títeres, la narradora y un técnico.

Imagen del Betlem de Tirisiti de Alcoi. Fotografía: Paco Grau.

Imagen del Betlem de Tirisiti de Alcoi. Fotografía: Paco Grau.

Un espectáculo que nunca cansa

El Tirisiti se inicia en diciembre con las representaciones para grupos y desde el 20 hasta el 5 de enero son las funciones para el público. Como novedad, este año se ha elaborado material didáctico para que los alumnos de los colegios hagan diversos trabajos y conozcan la historia y los personajes.

Es todo un misterio el saber por qué gusta tanto a los niños. Míriam Espinós, la coordinadora de la Campaña Escolar, asegura que hay niños que lo ven 4, 5, o 6 veces. Todos los años acude un niño ciego que después de la representación va al escenario a tocar los títeres. Entre los grupos también van centros de la tercera edad. Y en las sesiones abiertas al público no falta a su cita un grupo de médicos del hospital la Fe que se trasladan a Alcoi en autobús.

Pep Sellés, uno de los manipuladores del Tirisiti, se muestra orgulloso del trabajo que han llevado a cabo. «Hemos creado la necesidad que llegue la Navidad para ver de nuevo el Tirisiti. Le hemos dado categoría teatral al espectáculo y también nos hemos esforzado para conseguir que haya una mayor participación del público en la representación».

El resultado es espléndido. Todo está cuidado, hasta el más mínimo detalle. El Tirisiti es una joya y como tal hay que engalanarla cuando sale a escena. Un tesoro de todos del que podemos disfrutar y sentirnos orgullosos.

El Belén del Tirisiti de Alcoi. Fotografía: Paco Grau.

El Betlem de Tirisiti de Alcoi, Bien de Interés Cultural. Fotografía: Paco Grau.

Carles Figuerola

Una dama nada tonta

La dama boba, de Lope de Vega

Teatro Clásico Mediterráneo

Reanimados por las tórridas temperaturas estivales, los clásicos salen de sus panteones y se pasean por los escenarios desde Mérida a Sagunto. Casi un fenómeno paranormal teniendo en cuenta la precariedad que afecta a vivos y muertos, incluidos zombies. Lo que ya es un auténtico prodigio es que nazca una compañía dedicada a tales menesteres. Un prodigio posible que se llama  Teatro Clásico Mediterráneo cuyo primer montaje, La Dama boba de Lope de Vega, ha cosechado un importante premio.

“Crear una compañía de teatro en época de crisis no es nada fácil”, dice Victoria Savelieva, directora de la compañía, que desde el 2000 imparte en España masters para estudiantes y profesionales, ciclos de conferencias y cursos de alto perfeccionamiento dirigidos a actores de ópera y de teatro dramático. “La cuestión artística no ha sido ningún problema para mí. Tengo una larga experiencia en ese terreno y he sido varias veces contratada en España para montar espectáculos en diversas ciudades y espacios. Ahora bien, he tenido que ponerme las pilas para resolver otros asuntos importantes, como la búsqueda de la financiación o los problemas administrativos. Espero que estos esfuerzos den fruto y en Valencia pueda aportar  algo de valor con esta nueva compañía”.

Escena de La dama boba, de Lope de Vega, por Teatro Clásico Mediterráneo. Imagen cortesía de la compañía.

Escena de La dama boba, de Lope de Vega, por Teatro Clásico Mediterráneo. Fotografía: Yuri Saveliev.

En uno de sus cursos en Valencia, Savelieva conoció como alumnos a los actores y actrices que ahora integran la compañía: Pilu Fontán, Margot Mouth, Alberto Baño y José Olmos, y con los que piensa seguir trabajando en el futuro. En la obra La Dama boba las dos mujeres encarnan, respectivamente, a Finea y Nise. Baño interpreta a Laurencio y Lieso, y Olmos se despliega en la figura del narrador, además de otros personajes.

El montaje de La Dama boba, cuando se cumplen los 400 años de su estreno y los 450 del nacimiento de Lope, se representó en la Sala Carolina y en el Festival Llavoreta al que la compañía ha sido invitada a actuar en la próxima edición. Por otra parte, en el Primer Certamen Iberoamericano de Teatro Ciudad de Trujillo, celebrado en dicha ciudad de Cáceres del 12 al 14 del pasado julio, la joven compañía se alzó con galardón y premio. “Nuestro espectáculo gustó tanto que nos han propuesto volver en noviembre o diciembre”, comenta Savelieva.

Los actores de Teatro Clásico Mediterráneo saludando al término de La dama boba. Imagen cortesía de la compañía.

Los actores de Teatro Clásico Mediterráneo saludando al término de La dama boba. Fotografía: Yuri Saveliev.

Su función como directora, alumna de grandes directores rusos como Efros o Vasiliev, ha sido analizar con precisión cada movimiento, cada gesto, cada matiz de los cambios psicológicos de los personajes de esta comedia, así como la capacidad de juego de los intérpretes. “De esta combinación de profesionalidad, rigor y frescura, surge un espectáculo en el que brilla  la riqueza filosófica y la profundidad psicológica plasmadas por el autor de un texto, escrito en el año 1613, tan maravilloso y de tal calidad artística que se mantiene tan actual como las pasiones que en él se describen”, señala Savelieva.

Para darse  a conocer la nueva compañía ofreció una jornada de puertas abiertas en la Real Sociedad de Agricultura y Deportes de Valencia. “Pudimos contrastar nuestro trabajo con las opiniones de un público muy diverso, con múltiples grados de formación”, comenta Savelieva. “La impresión general fue que el auditorio apreciaba el respeto y el cariño que nos inspiran el autor, su obra y su época, así como el dinamismo y la viveza que se obtienen de la cercanía con el espectador”.

Escena de La dama boba, de Lope de Vega, por Teatro Clásico Mediterráneo. Imagen cortesía de la compañía.

Escena de La dama boba, de Lope de Vega, por Teatro Clásico Mediterráneo. Fotografía: Yuri Saveliev.

Bel Carrasco