La memoria histórica en los cantos tradicionales

De coros, danzas y desmemoria, de Art al Quadrat
Centre del Carme
C / Museo, 2. València
Hasta el 31 de mayo de 2020

El Centre del Carme Cultura Contemporània presenta el último trabajo de las valencianas Mónica y Gema del Rey Jordà (Art al Quadrat), ‘De coros, danzas y desmemoria’ un proyecto de recuperación de la memoria histórica a través de la tradición oral. Se trata de un proyecto de investigación y videocreación que continúa la línea trazada por Art al Quadrat sobre la recuperación de la memoria histórica a través del lenguaje contemporáneo y enlaza con su trabajo anterior, ‘Las jotas de las silenciadas’ (2016), donde se recuperan cinco historias de mujeres de Teruel cantadas en jotas. 

Esta exposición permite continuar mostrando que la represión que impuso el franquismo en toda España, especialmente en la vida de la mujer, no fue un acto aislado, sino que se utilizó de forma sistemática castrando y marcando a varias generaciones de mujeres. El objetivo de Art al Quadrat es trascender el relato histórico para recuperar la memoria de las damnificadas por la guerra civil y posguerra, a las que siguen sin serles reconocido el sufrimiento ocasionado, restituyendo y sanando heridas antes de que desaparezcan sus memorias.

Vista de la exposición ‘De coros, danzas y desmemoria’, de Art al Quadrat. Imagen cortesía del Centre del Carme.

‘De coros, danzas y desmemoria’ es un proyecto “que surge de una necesidad que observamos durante la producción de una obra anterior: ‘Las Jotas de las silenciadas’, grabada en Teruel, donde recopilamos historias de cinco mujeres durante la Guerra Civil mediante cantos tradicionales. En aquel momento trabajamos codo con codo con la asociación Pozos de Caudé, dando voz a las historias de mujeres fusiladas y represaliadas”, explican las artistas.

Con la prolongación de este proyecto, en ‘De coros, danzas y desmemoria’, se emula a la Sección Femenina de FET y de las JONS con la organización Coros y Danzas de España, fundada en 1939 y que cesó su actividad en 1977. Este grupo confeccionó un imaginario del folclore español apropiando y vinculando la cultura popular al ideal del nacionalcatolicismo del franquismo. La recopilación se realizaba mediante las misiones, de manera poco rigurosa, a la merced de la buena voluntad más que de procedimientos científicos. 

Obra de la exposición ‘De coros, danzas y desmemoria’, de Art al Quadrat. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Según las artistas, “se recogían canciones, danzas e indumentaria en toda España que, por cierto, se pueden consultar en la Biblioteca Nacional. También fueron característicos los conocidos concursos provinciales y nacionales. Las actuaciones viajaron al extranjero exportando la cara «amable» del régimen, entrando allí donde la dictadura no podía acceder con política”.

“En nuestro proyecto transformamos los Coros y Danzas en la recuperación tanto del folclore crítico, ese elemento que la Sección desnaturalizó, como de las historias de mujeres, que normalmente son las grandes olvidadas de la historia, porque entre otros, recibieron castigos considerados menores, como el rapado del cabello o violaciones”.

En la obra fluctúan cinco ejes: la historia, las cantantes, el tipo de canto, la localización (las grabaciones se realizan en los lugares donde ocurrieron las historias) y en paralelo, la situación personal de las creadoras como artistas-gemelas-mujeres.

‘De coros, danzas y desmemoria’, de Art al Quadrat. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Sobre las historias recuperadas, Art al Quadrat ha extendido su investigación al resto de la geografía española, como es el caso de la maestra María Anievas en Castilla y León, depurada de su cargo, el asesinato grupal de las 17 rosas de Guillena (Sevilla) o la violación en grupo que sufrió la rapsoda Fidelita Díez en Torrelavega (Cantabria). 

En resumen, en la exposición se recogen 11 localizaciones, que se visualizan por orden cronológico vital y de grabación: València, Castilla-La Mancha, Andalucía, Galicia, Castilla y León, Cataluña, Canarias, País Vasco, Santander, Madrid y Teruel (la última proveniente de la obra anterior). No obstante, el proyecto sigue abierto en un futuro, puesto que todavía quedan muchos lugares por recorrer y muchas historias por contar y cantar. 

Vista de ‘De coros, danzas y desmemoria’, de Art al Quadrat. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Según Art al Quadrat, “lo que ha sido una grata sorpresa, es el descubrimiento de las cantantes. Con su trabajo contribuyen a la recuperación y conservación del folclore desde un punto de vista actual y contemporáneo. Sin duda el trabajo toma forma gracias a ellas, a su interpretación y al compromiso con el tema tratado”.

La exposición que se podrá ver hasta el 31 de mayo, se completará con una publicación que recoge los textos teóricos de Irene Llàcer quien extrae 11 ideas que hablan de las 11 historias contadas en los audiovisuales; el de Irene Ballester, remarca cómo la historia del arte ha perpetuado el patriarcado a través de la aceptación de la violencia hacia las mujeres a través de su mitología e iconografía; el de Lola Martín es un relato escrito en primera persona de una mujer violada y el nacimiento del hijo fruto de esta violación durante el franquismo contándolo por primera vez a sus descendentes poniendo de relieve la memoria transgeneracional; y por último, el texto de Susana Blas, que llega a la sanación a través del análisis del proceso de trabajo de Art al Quadrat.

Vista de la exposición ‘De coros, danzas y desmemoria’, de Art al Quadrat. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Ver visiones: la educación

Ver visiones. Reinterpretando el presente
Centro del Carmen
C/ Museo, 2. Valencia
Comisariado por Álvaro de los Ángeles y José Luis Pérez Pont
Hasta el 13 de julio de 2014

Carmen Calvo (Galería Benlliure) / Art al Quadrat (Coll Blanc Espai d’Art)
CIS: La educación

Vista de sala con obras de Carmen Calvo y Art al Quadrat en Ver visiones. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de las artistas, Galería Benlliure y Coll Blanc Espai d'Art.

Vista de sala con obras de Carmen Calvo y Art al Quadrat en Ver visiones. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de las artistas, Galería Benlliure y Coll Blanc Espai d’Art.

Entre las preocupaciones que se citan recurrentemente en los sondeos sociológicos llevados a cabo por el CIS está la educación, cuestión que también forma parte de la base de los planteamientos de la obra de Carmen Calvo (Valencia, 1950) y de Art al Quadrat (Gema y Mónica del Rey Jordá, Valencia, 1982).

Sendas entienden la educación como una parte fundamental en la transmisión de la cultura, no obvian que asimismo es la encargada de enseñar cuál es el orden establecido, cuáles son los pará­metros de dominación o cuáles son las estructuras llamadas objetivas, así como muestran que el radio de acción en el que se imparte la educación no sólo se ciñe a la escuela, sino se extiende a la familia y a la religión.

Carmen Calvo. De pies breves, respirando corto..., 2008. Técnica mixta, collage, tapiz. 142 x 193 x 12 cm. Imagen cortesía de la artista y Galería Benlliure.

Carmen Calvo. De pies breves, respirando corto…, 2008. Técnica mixta, collage, tapiz. 142 x 193 x 12 cm. Imagen cortesía de la artista y Galería Benlliure.

En De pies breves, respirando corto, 2008, y Sí, los demás no existen, 2008, Carmen Calvo parte de la combinación de objetos descontextualizados para generar una nueva lectura, que pese a lo poética que resulta, muestra con ironía ciertos aspectos de nuestra cultura.

La artista suele trabajar con elementos encontrados, o adquiridos en rastros, su obra en general es todo un gesto fetichista de recuperación de objetos, una atenta selección y una posterior reubicación de los mismos. Aquí, sea el tapiz, las flores, o la estola sacerdotal dejan de ser elementos funcionales o cotidianos y pasan a ser símbolos que representan la cultura occidental. Son símbolos cuya combina­ción da lugar a nueva lectura en la que se subrayan problemas sociales cuyo origen se encuentra en la base de nuestra educación, en las ideas que conforman un modo de entender el mundo.

Carmen Calvo. Si, los demás no existen, 2008. Técnica mixta, collage, tapiz. 138 x 203 x 15 cm. Imagen cortesía de la artista y Galería Benlliure.

Carmen Calvo. Si, los demás no existen, 2008. Técnica mixta, collage, tapiz. 138 x 203 x 15 cm. Imagen cortesía de la artista y Galería Benlliure.

Carmen Calvo, respondiendo a la pregunta elaborada por el CIS, explica que el principal problema que existe en España es una falta de profesionalidad basada en la deficiente formación cultural de diversos sectores, entre ellos el oficial. Cualquier sector, sea el de las artes plásticas, del cine, la literatura… debería estar al margen del ámbito político, en cuanto a su dirección, reservándose ésta únicamente para profesionales de la materia.

Art al Quadrat. A 2.143 km. de distància, 2012.Técnica mixta. Nueve vitrinas con marcos digitales, objetos y sobres. Dimensiones variables. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de las artistas y Coll Blanc Espai d'Art.

Art al Quadrat. A 2.143 km. de distància, 2012.Técnica mixta. Nueve vitrinas con marcos digitales, objetos y sobres. Dimensiones variables. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de las artistas y Coll Blanc Espai d’Art.

Art al Quadrat apuntan que este tipo de encuestas acumulan una serie de respuestas ya clasifica­das que representan el problema principal que identifican: separar cada una de las preocupaciones. Así, desvincular el desempleo de la corrupción y ambas a su vez de la economía, hace pensar que funcionen de un modo independiente entre ellas, separando la política de la vida. Sin embargo, explican, la política afecta a todos los aspectos de la vida cotidiana, y es precisamente por ello que manifiestan en su obra artística la preocupación de no desvincularlos. Apuestan por llevar a cabo un proyecto de vida en el que se incluyan en una misma respuesta las preocupaciones contenidas en las encuestas del CIS.

Hay que destacar que la obra de Art al Quadrat está fuertemente marcada por el hecho natural que Gema y Mónica son hermanas gemelas, hermanas que no sólo comparten su carga genética, sino que se aúnan en un proyecto de vida inseparable de su obra.

2143 km. Viaje de ida y vuelta, 2012, es un relato en formato videocarta de la primera separación física entre las dos gemelas; una conversación intercambiada durante los cuatro meses de estancia de Mònica en Viena y de Gema en su lugar de origen, Sagunto.

Vista de sala con obras de  Art al Quadrat en Ver visiones. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de las artistas y Coll Blanc Espai d'Art.

Vista de sala con obras de Art al Quadrat en Ver visiones. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de las artistas y Coll Blanc Espai d’Art.

Usando un lenguaje sencillo y una narración lineal, muestran a través de la ausencia y la añoranza la estrecha vinculación que hay entre ellas, así como la que ambas sienten con el territorio en el que han crecido, incluyendo con cierta nostalgia imágenes del entorno en el cual se han educado. Se detienen en pequeños detalles, sin importancia aparente, como son los cambios que suceden en el barrio, las obras que se inician en el momento en el que Mónica parte, imágenes del merca­do, de la comida, de las fiestas del pueblo, de la familia y de los quehaceres de Gema en Sagunto. Breves relatos que encuentran respuesta tras quince días, después de recorrer los 2143 km que dista Sagunto de Viena hasta que el envío llega de nuevo al buzón. Ahora la videocarta de Mónica está basada en elementos similares pero propios de la cultura austriaca: de nuevo el mercado, la comida, su nueva familia, su nuevo barrio y sus progresos en la investigación por la cual sucede esta separación. Es todo un intercambio de cotidianidad relatado en un único trabajo donde se unen las experiencias personales con el modo de entender inseparablemente la política de la vida. Un planteamiento que, tal y como ellas exponen, les ha llevado a enfrentarse a cuestiones como si es posible, en la coyuntura económica actual, llevar a cabo éste proyecto de vida con las premisas expuestas; o si es posible plantear una alternativa paralela a la corriente establecida.

Alba Braza