Jaque a ‘El rey’

El rey, de Teatro del Barrio, dirigida por Alberto San Juan
Teatre El Musical
Plaza del Rosario, 3. Valencia
Sábado 6 y domingo 7 de febrero, 2016, a las 20.30 y 19.00h

El rey es una ficción cuyo personaje central se llama Juan Carlos I. Un hombre que, en el epílogo de su vida, cae de la cima al sótano. Al menos, simbólicamente. Un hombre que, al parecer, ya no sirve. Aunque sirvió mucho. Pero, ¿para qué y para quiénes? Esta obra, escrita y dirigida por Alberto San Juan, plantea preguntas sobre el papel que ha jugado la monarquía en España en los últimos cuarenta años y sobre sus objetivos para el futuro.

En este relato libre interpretado por los actores Luis Bermejo, Alberto San Juan y Guillermo Toledo otros personajes son Don Juan de Borbón, Francisco Franco, Chicho Sánchez Ferlosio, Henry Kissinger, Adolfo Suárez o Felipe González. Un mundo de hombres en lucha por construir el mundo tal como lo conciben. Una reflexión que plantea preguntas sobre el papel que ha jugado la monarquía española en los últimos cuarenta años, sus fines y sus objetivos para el futuro.

El rey, de Alberto San Juan. Imagen cortesía de Teatre el Musical.

El rey, de Alberto San Juan. Imagen cortesía de Teatre el Musical.

Esta obra es la quinta producción de Teatro del Barrio, un proyecto cultural en forma de cooperativa, con sede en el barrio madrileño de Lavapiés, y que tiene como objetivo cuestionarse la política, la sociedad, la economía y el arte de una manera diferente. Un proyecto sin ánimo de lucro, sostenido por una comunidad de socios y que ha producido otros proyectos teatrales como Ruz-Bárcenas o Las guerras correctas.

El rey ha conseguido un gran éxito de público en sus representaciones en Madrid y en su gira por toda España. Las entradas de venta anticipada para sábado y domingo en El Musical se han agotado dos semanas antes de las funciones. Solo saldrán a la venta en la taquilla del teatro el mismo día del espectáculo una mínima proporción de localidades que por ley se reservan para ventanilla.

El rey, de Teatro del Barrio. Imagen cortesía de Teatre El Musical.

El rey, de Teatro del Barrio. Imagen cortesía de Teatre El Musical.

 

“Soy un consentido del poder y eso es triste”

Yo, Quevedo, de Moncho Borrajo
Teatre Talia
C / Caballeros, 31. Valencia
Hasta el 7 de diciembre

Dice de su último espectáculo ‘Yo, Quevedo’ que es una crítica “muy voraz” contra la monarquía, personificada en el anterior Rey Juan Carlos. Pero, por muy voraz que sea, parece que la provocación ya no es motivo de escándalo. “Es muy difícil provocar ahora”, asume con resignación Moncho Borrajo. “La gente está más acostumbrada, ya no se sorprende tan fácilmente”. Diríase que la provocación, más que en la ficción, está del lado de la realidad, nutrida de continuos casos de corrupción. “Yo soy un consentido del poder y eso es muy triste porque significa que estás en sus manos”. De manera que Moncho Borrajo se limita a actuar en salas pequeñas, “porque ya no te dejan estar en los grandes medios”.

‘Yo, Quevedo’, que se presenta en el Teatro Talia, sigue en la línea de lo que más le motiva al humorista gallego: “Me gusta la provocación y la escatología”. La primera, queda dicho, forma parte ya de la propia sociedad, de forma que el recurso a la sorpresa quedaría en manos de la segunda. Si no fuera porque la escatología se relaciona con lo inmundo tanto con la predicción del apocalipsis, también de moda. Así las cosas, a Moncho Borrajo no le queda otra que meterse en la piel de Quevedo y, como el ilustre provocador del Siglo de Oro, “atacar dando la cara, cosa que no hizo el ladino Góngora”.

Moncho Borrajo en 'Yo, Quevedo'. Imagen cortesía de Teatre Talia.

Moncho Borrajo en ‘Yo, Quevedo’. Imagen cortesía de Teatre Talia.

Para ello, Borrajo hace uso de un 70% de guión escrito y un 30% de improvisación, para lo cual Quevedo le viene de perilla. “Me identifico con él; creo que somos personas necesarias”. Necesarias en tiempos de gruesos debates, donde predomina lo gordo del lenguaje, su grasa, frente a las magras palabras. “Mis tacos siempre han sido para molestar, pero a mí me educaron sin odio”. Por eso apela, más allá del grueso espectáculo, a la inteligencia. “Entonces molestaba que el maricón fuera inteligente”. Y lanza uno de sus tantos titulares: “A la gente hay que juzgarla de cintura para arriba, que es donde está el corazón y la cabeza”.

La trama de ‘Yo, Quevedo’ se ubica en una clínica para artistas descarriados, lo que permite a Borrajo desdoblarse en el hiperbólico literato del Siglo de Oro y en el irreverente humorista actual. “Es una crítica directa con nombres y apellidos, porque si antes estaban los brotes verdes de Zapatero, ahora está quien se los ha fumado”. Y arroja otro de sus titulares: “Ahora tenemos Rinconete, Cortadillo y Nicolás”. Toda esa crítica voraz forma parte de su manera de entender el teatro o el cabaret por el que siente más inclinación: “La mejor forma de decir verdades es con pomada, con humor”. Aunque enseguida suelte un exabrupto: “Este país está llenos de tontos”.

El espectáculo del Talia, que permanecerá en cartel hasta el 7 de diciembre, cuenta con la participación de Lucía Bravo, en el papel de una “enfermera tipo Alguien voló sobre el nido del cuco”, y Carlos Latre, poniéndole voz al Rey Juan Carlos y al presidente Rajoy. Borrajo, que anunció su retirada cuando cumpla 70 años (ahora está punto de los 65, edad en la que murió Quevedo), piensa cerrar con ‘Moncho Panza’ la trilogía que inició con ‘Golfus Hispánicus’. Como recuerda en un soneto Moncho Borrajo, haciendo de Quevedo: “Tan solo soy, cual cómico pretendo, utilizando mi humilde destreza, sacaros del umbral de la tristeza, donde nos tienen ladrones de abolengo”.

Escena de 'Yo, Quevedo', de Moncho Borrajo. Imagen cortesía de Teatre Talia.

Escena de ‘Yo, Quevedo’, de Moncho Borrajo. Imagen cortesía de Teatre Talia.

Salva Torres

«La desmemoria de Suárez es la de muchos otros»

‘La gran desmemoria. Lo que Suárez olvidó y el Rey prefiere no recordar’, de Pilar Urbano
Jornadas literarias de la Institució Alfons el Magnànim
MuVIM de la Diputación de Valencia

Pilar Urbano llega, se sienta y, en cuanto le dan la palabra, se lanza por el tobogán de la historia para narrar hechos silenciados durante mucho tiempo. Escuchándola, en el preciso instante en que se cumplen 100 días de la campaña de promoción de su controvertido libro ‘La gran desmemoria. Lo que Suárez olvidó y el Rey prefiere no recordar’, se cae a pedazos la difundida teoría de la Transición modélica en España. De eso nada. Las casi 900 páginas del libro lo desmienten. Por eso ha levantado furibundas reacciones en su contra.

“La prensa ha hecho la omertà, el silencio informativo, a mi libro”, afirma con rotundidad, momentos antes de protagonizar en el MuVIM la jornada literaria de la Institució Alfons el Magnànim. Considerada una “autora molesta, lo cual es un honor”, Pilar Urbano desgrana en el volumen los entresijos del 23-F, sus antecedentes y secuelas, con abundante documentación probatoria, siguiendo los parámetros del mejor periodismo de investigación. “Me dedico al reportaje de tomo y lomo”, puntualiza irónica. Reportaje que le ha llevado a sufrir la inquina de quienes prefieren seguir manteniendo en secreto todo cuanto rodeó a la “chapuza salvaje del golpe de Estado de Tejero”.

Pilar Urbano, en el MuVIM. Imagen cortesía de la Diputación de Valencia.

Pilar Urbano, en el MuVIM. Imagen cortesía de la Diputación de Valencia.

“La desmemoria de Suárez tiene que ver con lo físico, lo cual ha permitido al Rey dormir en paz. Pero esa desmemoria no es sólo de Suárez, sino de muchos otros que sabían lo que ocurrió y jamás han escrito nada”. Pilar Urbano se refiere, por ejemplo, a la implicación del Rey en la trama golpista del 23-F. “El Rey no tuvo nada que ver, aunque sabía lo de Armada”, cuya operación fue paralizada doce días antes, aunque no abortada, puesto que el propio Armada, Cortina (del CESID) y Tejero reactivaron el plan golpista.

Pilar Urbano se sumerge en lo que considera “agujero negro” de nuestra más reciente historia, “como el criminal que vuelve al lugar del crimen para, en lugar de borrar las huellas, desvelar lo que pasó”. Lo hace utilizando “fuentes nuevas”, la de aquellos que “una vez pasado el tiempo ya no tienen nada que perder”, y cita a ex diputados, ex alcaldes, ex ujieres o gente que estaba en segunda fila, como el diplomático Máximo Cajal, “que se enteró de todo”.

Pilar Urbano, en el MuVIM. Imagen cortesía de la Diputación de Valencia.

Pilar Urbano, en el MuVIM. Imagen cortesía de la Diputación de Valencia.

“No es un libro de ficción”, recalca, para defenderse de quienes, rizando el rizo, han dicho que se trataba de “novela ficción” (¿?). “Por eso se ha perseguido, porque es un libro de historia y la historia duele, pica, escuece”. Como cuando dice que el Rey, como capitán general de Franco, “daba continuidad al franquismo”. De ahí que durante los seis primeros meses de su reinado se debatiera entre “el miedo y la prudencia”, motivados por la negativa de que se instalara la democracia en España. “Se abogaba entonces por una apertura y renovación, pero parsimoniosa”, resumida en la frase: “Los socialistas pueden esperar; los comunistas deben esperar”.

“Este libro se ha intentado que no saliera”, pero una vez publicado su autora subraya que todos los medios “querían entrevistas en exclusiva, para después irse descolgando todas por órdenes de arriba”. De la abdicación del Rey afirma que se debe a varios factores acumulativos: “La serie de desgracias en torno a la familia real, los hechos acaecidos al propio Rey y las pasadas elecciones del 26-M, rompiendo el mapa del bipartidismo”, con la irrupción de grupos como Podemos, “que no se sabe todavía si son bengala o motor de cambio”. Abdicación, en todo caso, express, que ha pillado por sorpresa a todos. La prueba, dice Urbano, “es que no estaba hecha ni la ley de aforamiento, ahora que se estaba planteando lo de los increíbles 10.000 aforados que tenemos en este país”.

La escritora y periodista Pilar Urbano. Imagen cortesía del MuVIM de la Diputación de Valencia.

La escritora y periodista Pilar Urbano. Imagen cortesía del MuVIM de la Diputación de Valencia.

Salva Torres

Joaquín Leguina en los Desayunos Makma

Desayunos Makma
Joaquín Leguina
C / Virués, 6 (esquina calle Barcas). Valencia
Jueves 20 de febrero, a las 11.00h

Desayunos Makma, tras arrancar el pasado día 6 de febrero con los valencianos nominados a los Goya, Álex Montoya y Adriana Navarro, prosigue con su serie de entrevistas en Lotelito de Valencia, en esta ocasión con el que fuera primer presidente de la Comunidad de Madrid, Joaquín Leguina.

Autor de ensayos y novelas, Leguina viene a Valencia para presentar su último libro ‘Historia de un despropósito’, cuyo subtítulo ya anticipa el blanco de sus críticas: ‘Zapatero, el gran organizador de derrotas’. Publicado en Editorial Temas de Hoy, el ex secretario general de la Federación Socialista Madrileña repasa los años de Zapatero como presidente del gobierno, radiografiando, no sólo su figura, sino el legado que dejó como consecuencia de sus ambiguas políticas.

El equipo directivo de Makma, compuesto por José Luis Pérez Pont, Vicente Chambó y Salva Torres, entrevista a Joaquín Leguina este jueves a las 11.00 horas en Lotelito, para desmenuzar el contenido de esa ‘Historia de un despropósito’.

Desayunos Makma

Desayunos Makma

Revolución! «Un grito contra la resignación»

Revolución!, de Chema Cardeña
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Estreno: jueves 10 de octubre
Hasta el 10 de noviembre

“You say you want a revolution / We all want to change the world / But when you talk about destruction / Don’t you know that you can count me out” (Dices que quieres la revolución / Todos nosotros queremos cambiar el mundo / Pero cuando hablas de destrucción / Sabes que no puedes contar conmigo) (Revolution, The Beatles).

En ésas estamos. Queremos la revolución, sin duda cansados del injusto tratamiento adoptado tras la crisis económica por las clases dirigentes. La queremos para cambiar el rumbo errático al que nos conducen las torpes medidas gubernamentales. Pero nos preguntamos, con Michel Foucault, “no sólo si la revolución es posible, sino también si es deseable”. Deseable tras comprobar, igualmente, los efectos indeseados de tan explosivas revoluciones pasadas. 

Actores de Revolución! presentando el espectáculo en la Plaza San Valero de Russafa.

Actores de Revolución! presentando el espectáculo en la Plaza San Valero de Russafa.

Aprovechando el arranque de la tercera temporada teatral de la Sala Russafa, precisamente con el espectáculo Revolución!, dirigido por Chema Cardeña y coproducido por la propia sala y Arden, los actores salieron a la calle para presentarla antes de su estreno y, de paso, avivar el debate. “Es un grito contra la resignación”, afirma Cardeña. Un grito que viene a recordar algo fundamental: “El poder pertenece al pueblo y eso es algo que se nos olvida”. Como se nos olvida, subraya Cardeña, la Declaración de los Derechos del Hombre, cuya toma de conciencia figura también entre los propósitos de Revolución!

Actores de Revolución! durante la presentación del espectáculo en la Plaza San Valero de Russafa.

Actores de Revolución! durante la presentación del espectáculo en la Plaza San Valero de Russafa.

Un total de 18 intérpretes, entre actores y músicos, participan en la obra que hasta el 10 de noviembre permanecerá en la Sala Russafa. Actores que recrearán la Revolución Francesa y músicos que, mediante temas de Pink Floyd, David Bowie, Queen, Sex Pistols o el citado Revolution de The Beatles, darán el toque atemporal a una comedia que, tratando la convulsión vivida a finales del XVIII, no deja de reflejar el malestar popular que se vive hoy en día. “Quizá sería poco realista decir que estamos igual que en los días previos a la toma de la Bastilla, pero, medio en broma medio en serio, más de uno habla de volver a instaurar la guillotina”, explica Chema Cardeña.

María Antonieta (Rosa López), durante un momento de la presentación de Revolución! en la plaza San Valero de Russafa.

María Antonieta (Rosa López), durante un momento de la presentación de Revolución! en la plaza San Valero de Russafa.

Durante la presentación por las calles de Russafa, los actores de Revolución! ya lanzaron duros reproches a María Antonieta, interpretada por una Rosa López que devolvía impasible cada una de las críticas sentada en la terraza de un café de la Plaza San Valero. El pueblo, guillotina en mano, contra la Monarquía. En la Sala Russafa rodará la cabeza de María Antonieta, sembrando de terror lo que pretendía ser la causa por la libertad. “Fue el momento en que la Revolución se desintegró en la guerra, en la guerra civil en el interior y en las guerras extranjeras en el exterior, con lo cual el poder del pueblo, recientemente conquistado pero nunca debidamente consolidado, se deshizo en un caos de violencia”, tal y como recoge Hannah Arendt en su libro Sobre la revolución.

Actores de Revolución! durante la presentación del espectáculo en la plaza San Valero de Russafa.

Actores de Revolución! durante la presentación del espectáculo en la plaza San Valero de Russafa.

La propuesta escénica de Sala Russafa y Arden pretende precisamente eso: combinar comedia y reflexión, historia y música, ebullición pasada traída al presente más inmediato para que sopesemos los pros y contras de una revolución que conmueve. Como conmueve la voluntad de los responsables de Sala Russafa, Chema Cardeña, Juan Carlos Garés, David Campillos y Mª Ángeles Marchirant por sacar adelante propuestas culturales en tiempos tan aciagos. Pero ahí está no sólo Revolución!, con la que arrancan, sino las interesantes TV & Miseria de la II Transición, de Carmen Portaceli (5-8 de diciembre), la multipremiada Juana, la reina que no quiso reinar, de la compañía andaluza Histrión (22-24 de noviembre), o las valencianas Quijote, de Bambalina (14-17 de noviembre), Desalmados, de Ananda Dansa (28 de noviembre al 1 de diciembre) y Las rameras de Shakespeare, de Arden (19 de diciembre al 6 de enero). También habrá programación infantil, conciertos, presentaciones de libros y colaboración con festivales. ¡Viva la revolución teatral de Sala Russafa!

Un momento de la obra Revolución! Imagen cortesía de Sala Russafa

Un momento de la obra Revolución! Imagen cortesía de Sala Russafa

Salva Torres