Proyecto Nuevos Comisarios de Room Art Fair

Proyecto Nuevos Comisarios
Room Art Fair

ROOM ART FAIR abre la convocatoria a comisarios noveles para su participación en la Feria a través de sus proyectos. Cada trabajo seleccionado será mostrado durante los tres días de RAF5 en una de las suites del Petit Palace Santa Bárbara (Madrid).

Además de la exhibición, propiciaremos el establecimiento de relaciones entre los comisarios seleccionados, las galerías, editoriales, media partners y coleccionistas que participarán en esta quinta edición. Los proyectos seleccionados aparecerán en el catálogo que se publicará y difundirá ampliamente.

Además, el comisario y un acompañante se alojarán gratuitamente en el hotel donde se celebra ROOM ART FAIR #5 los días 25, 26, 27 y 28 de febrero.

Proyecto Nuevos Comisarios. Imagen cortesía de Room Art Fair.

Proyecto Nuevos Comisarios. Imagen cortesía de Room Art Fair.

BASES

Plazo:

El plazo de recepción de proyectos de comisariado queda abierto del 21 de diciembre al 1 de febrero de 2016.

Participantes:

Siguiendo con los objetivos principales de ROOM ART FAIR, queremos dar visibilidad a nuevos comisarios con poca experiencia en la práctica curatorial.

Podrán concurrir comisarios de cualquier nacionalidad de forma individual o colectiva, en este segundo caso deberán nombrar un representante del equipo curatorial.

Proyectos:

Los criterios de valoración se centrarán en que los proyectos presentados tengan en cuenta y se ajusten a la filosofía de ROOM ART FAIR, esto es: propuestas novedosas, con formatos cómodos, uso de diversos soportes y técnicas que se adecuen a la suite de un hotel de aprox. 20/25 metros cuadrados. Buscamos proyectos que sean elaborados teniendo en cuenta la fisionomía y concepto de habitación de un hotel, aunque la temática es totalmente libre.

Máximo 3 artistas por proyecto.

Se seleccionarán máximo 3 proyectos.

Proyecto Nuevos Comisarios. Imagen cortesía de Room Art Fair.

Proyecto Nuevos Comisarios. Imagen cortesía de Room Art Fair.

Condiciones:

Además de los límites de exponer en una habitación (no estará permitido sacar ninguna pieza del mobiliario de las habitaciones), hay que tener en cuenta que: cada habitación cuenta con un plasma que se podrá utilizar para el visionado de vídeo y un ordenador portátil con conexión a Internet. Para el uso del plasma el comisario en ese caso deberá utilizar su propio reproductor de dvd u ordenador y cableado necesario (Euroconector para DVD y cable RGB para ordenador).

Cada habitación cuenta con mobiliario básico y baño. Se valorarán aquellos proyectos que utilicen las diferentes partes de la habitación.

El comisario, en caso de ser necesario, deberá correr con los gastos de transporte de las piezas. Desde la organización invitamos a pensar en proyectos portátiles, efímeros, sin grandes necesidades técnicas.

Está totalmente prohibido pintar, dañar o alterar… cualquier elemento de la habitación. Los comisarios asumirán los costes de una posible reparación por los daños causados. Solo se podrán utilizar para colgar obras 10 cuelgafáciles que la organización proveerá. Cualquier otro tipo de perforación está prohibida.

Al comisario se le entregará la llave de su habitación/espacio expositivo y será quien la custodie durante los días de celebración de la feria. El comisario no podrá exigir ninguna responsabilidad a la organización de Room Art Fair por pérdida, daño o accidente de cualquier tipo ocasionado al material, objetos, piezas o personal situados dentro del hotel durante la celebración de la Feria.

Obligaciones de los comisarios:

La presentación de su trabajo a esta convocatoria compromete al comisario a no retirar su propuesta antes de hacer público el fallo del Jurado.

Una vez seleccionado deberá ejecutar el proyecto presentado.

Encargarse del montaje de la exposición.

Estar presente durante la celebración de ROOM ART FAIR, en caso de que el comisario no pueda acudir por motivos de causa mayor nombrará un representante que será el responsable a efectos legales.

Los comisarios, al igual que el resto de participantes, deberán cumplir con los horarios de apertura y cierre fijados por la Feria.

Los comisarios no podrán comercializar ninguna de las piezas expuestas en su proyecto de comisariado.

En caso de incumplimiento de alguna de estas obligaciones por parte del comisario o equipo comisarial, la organización se reserva el derecho de negar la participación en ROOM ART FAIR.

Facilitará los datos e imágenes que se le soliciten desde la organización tanto para el catálogo digital como para cualquier otra difusión.

ROOM ART FAIR queda exenta de cualquier responsabilidad derivada de la relación entre comisarios y artistas.

Nino Maza, Celine Beslu. Proyecto Nuevos Comisarios. Imagen cortesía de Room Art Fair.

Nino Maza, Celine Beslu. Proyecto Nuevos Comisarios. Imagen cortesía de Room Art Fair.

Jurado:

La organización de ROOM ART FAIR 5 seleccionará un máximo de 3 proyectos. El fallo se publicará a partir del 5 de febrero de 2016 y se comunicará a los comisarios elegidos vía correo electrónico.

Desde la publicación del fallo se estimará que el comisario seleccionado renuncia a su participación en ROOM ART FAIR si en el plazo de 5 días naturales no ha aceptado dicha participación.

Documentación a presentar:

Dossier del proyecto, debe incluir:

Título

Justificación discursiva (no más de dos páginas)

Relación de artistas y piezas del proyecto (ficha técnica e imagen de las mismas)

Currículum del comisario

Fotocopia del DNI o similar (pasaporte, NIE…)

Únicamente se aceptarán los proyectos que se envíen en formato pdf, a la dirección de correo electrónico (pnc@roomartfair.com) con el asunto: PNC // Nombre del proyecto. En ningún caso se tendrán en cuenta los trabajos enviados por correo postal.

ROOM ART FAIR se compromete a la eliminación de todos aquellos proyectos que no hayan resultado seleccionados. ROOM ART FAIR se compromete a guardar absoluta confidencialidad de los proyectos presentados a esta convocatoria.

Difusión

ROOM ART FAIR podrá difundir los proyectos seleccionados por los medios que considere oportunos.

Sobre ROOM ART FAIR:

RAF nació en 2011 con la intención de ser la feria más accesible y alternativa del circuito madrileño y concentrar la producción más reciente de artistas emergentes en espacios no tradicionales de exhibición. La feria se desarrolla desde hace cuatro ediciones en diferentes hoteles de Madrid, donde cada habitación acoge una exposición a cargo de las galerías, espacios de arte y comisarios independientes que participan. Estas habitaciones se convierten en espacios de exhibición durante el día y en lugares de descanso durante la noche, una acción que fomenta la convivencia y las sinergias entre diferentes agentes del sector.

INFORMACIÓN DE CONTACTO

Para más información sobre PNC, escríbenos a pnc@roomartfair.com

Visite nuestra página web: www.roomartfair.com

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Proyecto Nuevos Comisarios. Imagen cortesía de Room Art Fair.

Proyecto Nuevos Comisarios. Imagen cortesía de Room Art Fair.

 

Museo de Cerámica: ni IVAM, ni MuVIM

60 años del Museo de Cerámica de Valencia
Director: Jaume Coll
C / Poeta Querol, 2. Valencia

Un gran panel cerámico (6×2 metros) de una cocina valenciana con escena de época, pieza recuperada por González Martí que data de 1789, dialoga con otro panel obra de Arcadio Blasco, de su serie Muros para defenderse del miedo (1970). Uno al lado del otro simbolizan buena parte de la historia que atesora el Museo Nacional de Cerámica González Martí, ahora que celebra su 60 cumpleaños. El primero, porque dadas sus dimensiones recuerda la dificultad que tiene el museo para exhibir piezas que, por su tamaño, necesitan dependencias mayores. Los ecos de la tan anunciada como sucesivamente postergada ampliación de su espacio siguen resonando. Y el muro de Arcadio, artista fallecido el pasado año, parece igualmente llamar la atención de un museo que defiende orgulloso su rico patrimonio.

Frente al IVAM o el MuVIM, museos tan propicios al controvertido eco mediático, el Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí (en lo sucesivo, y por abreviar, González Martí) se yergue silencioso en el palacio del Marqués de Dos Aguas. Pero es un silencio, ya es hora, que clama al cielo. “Es el museo de su especialidad más visitado de Europa”, subraya Jaume Coll, director de la institución dependiente del Ministerio de Cultura. Las cifras son harto elocuentes. “Tenemos más de 130.000 visitas anuales, lo que supone doblar las que tiene el Museo Nacional del Azulejo de Lisboa, que es todo un referente”. El resto de museos de cerámica europeos suelen alcanzar una media de 30.000 visitas.

Jaume Coll, director del Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí. Fotografía: Jose Cuéllar.

Jaume Coll, director del Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí. Fotografía: Jose Cuéllar.

No sólo eso. Jaume Coll señala que las webs turísticas especializadas colocan al González Martí como “la quinta atracción turística de Valencia”, tras los parques y el Mercado Central, pero de nuevo como el primer museo en número de visitas. Ni el IVAM, ni el MuVIM, ni el Bellas Artes: el González Martí despunta por encima del resto de espacios museísticos de la ciudad. Con menos pompa, la cerámica es todo un reclamo. Entonces, ¿por qué aparece siempre como en un segundo plano? “Bueno, la gente lo conoce”, apunta Coll, sostenido por la elocuencia de las cifras, “pero no sabe lo que significa; por qué es un museo tan singular”.

Lo dice mientras grupos de estudiantes y personas que aguardan una visita guiada adensan con sus voces las salas del González Martí. Salas repletas de una cerámica singular, que Jaume Coll va describiendo a su paso deletreando cada una de las piezas. Y es que “la producción valenciana no es cualquier cosa”, destaca el director. Por ejemplo, la cerámica de Alcora, con su Real Fábrica de Loza del siglo XVIII. “A nivel europeo es la que produce más cantidad y calidad, alcanzando los dos millones de piezas que van a América”. Manises, cuya cerámica “colorista y de dibujos más populares, menos académicos, despunta en el XIX”. Yendo hacia atrás, está la loza dorada, “imitación del metal y producto estrella del siglo XIV”, además de la implantación de la loza que imitaba a la porcelana como uno de los episodios del siglo X.

Jaume Coll, de perfil, con una de las piezas cerámicas del museo al fondo. Fotografía: Jose Cuéllar.

Jaume Coll, de perfil, con una de las piezas cerámicas del museo al fondo. Fotografía: Jose Cuéllar.

Jaume Coll también destaca con orgullo “el gran eco de nuestras exposiciones en el extranjero”. Y cita, como uno de los múltiples ejemplos, la de Lisboa, con 38.000 visitantes, cuando lo normal suele estar en torno a los 23.000. Los grandes pavimentos, alguno de casi 80m2, como el de la Real Fábrica de Azulejos que data de 1808 expuesto en Dallas o Nueva York, protagonizan algunas de esas exposiciones foráneas, a falta del espacio que el González Martí demanda desde hace un tiempo que se hace ya excesivamente largo.

Jaume Coll se muestra cauto, pero se le ve dolido por la “caída en picado” del presupuesto que limita su capacidad de gestión, “aunque el servicio que prestamos sigue siendo igual de digno”. Para este año de celebración por los 60 años del Museo de Cerámica, tienen previsto realizar una exposición de video y fotografía con testimonios e imágenes de cuando se creó el museo en 1954, así como destacar entre las habituales piezas del mes un jarrón de los años 20 de Juan Bautista Huerta, que es junto al que se firmaba y que aparece en todas las imágenes de la época.

El González Martí viene reivindicando con sus cifras de visitantes, su patrimonio y sus actividades, el lugar que por méritos propios merece la cerámica. “Es un arte más y eso fuera de España se entiende, pero aquí no se valora lo suficiente, por prejuicios de nuestra sociedad; es un problema de educación”. De ahí el Curso del Prado impartido en el Museo de Cerámica recientemente a profesionales, con el fin de que la gente sepa el trabajo de dominio de las técnicas y calidad del producto. “Hay que saber mirar y no sólo quedarse con que todo esto es muy bonito, sino conocer lo que representa la cerámica del pasado y el patrimonio que aquí tenemos”. Al arqueólogo Jaume Coll se le nota que lo suyo es seguir excavando.

Jaume Coll. Fotografía: José Cuéllar

Jaume Coll. Fotografía: José Cuéllar

Salva Torres

Martínez-Medina: el placer de asomarse al interior

Diseñando una vida. José Martínez-Medina
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 30 de marzo

Alguien le llamó el Le Corbusier de los barcos. Porque además de diseñador, interiorista y coleccionista de obras de arte, José Martínez-Medina (1919-2006) fue igualmente un adelantado a su tiempo en lo que se refiere al interiorismo de barcos, siendo pionero en una faceta por la que se distinguió entre los años 50 y 80 del pasado siglo. El Centro del Carmen acoge un amplio muestrario de su trabajo, en lo que viene a ser un homenaje al empresario que transformó el mobiliario en obra de arte. Algunas de sus sillas son todavía hoy objeto de admiración y referencia obligada para todo aquel que se introduce en el mundo del diseño.

Imagen de la exposición dedicada a José Martínez-Medina. Centro del Carmen

Imagen de la exposición dedicada a José Martínez-Medina. Centro del Carmen

Martínez-Medina, siguiendo esa estela de Le Corbusier, hizo lo que el maestro suizo pregonaba: “La arquitectura debe acercarse a la ingeniería sin renunciar a la emoción”. Dicho y hecho. Como recordó Felipe Garín, director del Centro del Carmen, Martínez-Medina fue un “hombre culto”, que estudió Bellas Artes, estableció contacto con los mejores diseñadores extranjeros y “se metió en cosas que nadie lo hacía”, como el referido interiorismo de barcos. Y lo hizo aunando precisamente los avances tecnológicos, cuyo desarrollo favoreció en su actividad empresarial, con la gran pasión que ponía en cada uno de sus trabajos. Ingeniería y emoción.

Algunas de las sillas obra de José Martínez-Medina en la exposición 'Diseñando una vida'. Centro del Carmen.

Algunas de las sillas obra de José Martínez-Medina en la exposición ‘Diseñando una vida’. Centro del Carmen.

Tanto es así, que a su más conocida faceta como empresario del sector mobiliario, se le unió esa otra menos conocida, pero sin duda reveladora de su espíritu creativo. Aprovechó las blancas paredes de su tienda, para improvisar la que sería una de las primeras galerías de arte en Valencia. Año 1961. Allí expusieron, “todos los sábados y sin ánimo de lucro” (Garín dixit), artistas entonces primerizos y actualmente reconocidos, como Andreu Alfaro, Manolo Valdés, Yturralde o Anzo, entre otros, algunas de cuyas obras forman parte de la exposición homenaje.

Obra de Manolo Valdés de la colección de José Martínez-Medina en la exposición 'Diseñando una vida'. Centro del Carmen.

Obra de Manolo Valdés de la colección de José Martínez-Medina en la exposición ‘Diseñando una vida’. Centro del Carmen.

Diseñando una vida reúne en el Centro del Carmen una selección de esa obra pictórica que Martínez-Medina fue comprando en plan mecenas, junto a sillas, butacas, mesas, lámparas o escritorios de su larga actividad empresarial dentro del sector mobiliario. Como señala Manuel Martínez Torán, comisario de la exposición, en la muestra “se puede apreciar toda la evolución que han tenido sus diseños desde mediados de los años 30 hasta principios de siglo”, llegando “incluso a ser reeditados en los últimos años, pudiéndolo considerar uno de los modelos que identifican más nuestro diseño mediterráneo y español”.

Silla de José Martínez-Medina en la exposición 'Diseñando una vida'. Centro del Carmen.

Silla de José Martínez-Medina en la exposición ‘Diseñando una vida’. Centro del Carmen.

La silla Cáceres, las butacas Japan o Lady, el sofá Duna, la mesa Paul McCobb, tallas colgantes, maderas, tapizados o engranajes, forman parte de una exposición que se completa con vitrinas, imágenes y maquetas, configuradoras de esa vida que José Martínez-Medina diseñó con fervor artístico e industrial. “Hace falta vocación de querer producir y querer vender algo”, reza en una de las paredes de la exposición. Teresa Alapont, también en labores de comisaria, subrayó el “valor añadido” que siempre han llevado asociado los muebles de Martínez-Medina, en tanto “sello de identidad de quien lo posee”.

Su hermano José Miguel, que dijo estar descubriendo cosas que no había visto, señaló esa mezcla de labor industrial y creatividad artística del homenajeado. “Valoraba la belleza y los pequeños detalles de las cosas”, apelando a esa visión emprendedora de Martínez-Medina como crucial para fomentar la industria valenciana. Diseñando una vida es una reflexión acerca de ese carácter inquieto, artesanal y tremendamente enriquecedor del empresario que, lejos de especular con su trabajo, produce bienes tangibles y perecederos. El Le Corbusier de barcos, de seguir con vida, ya estaría surcando la calle en busca de nuevas ideas.

Una de las instalaciones de la exposición dedicada a José Martínez-Medina, 'Diseñando una vida'. Centro del Carmen

Una de las instalaciones de la exposición dedicada a José Martínez-Medina, ‘Diseñando una vida’. Centro del Carmen

Salva Torres