Los disparates del corazón

Per amor, de Amparo Vayá
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Viernes 12 y sábado 13, a las 20.30h, y domingo 14 de febrero, 2016, a  las 19.00h

Al amor está en el aire este fin de semana, asfixiante para algunos y un delicioso perfume para otros. Cuando Cupido afina su puntería, Sala Russafa estrena en Valencia Per amor (del 12 al 14 de febrero) dentro de su ‘V Ciclo de Compañías Valencianas’ que hasta mediados de abril hace un repaso a nuestra escena exhibiendo el trabajo de cinco formaciones locales.

En su segunda semana de programación, es el turno de la compañía saguntina Vera Teatre, que llega al centro cultural de Ruzafa capitaneada por Amparo Vayá, veterana de los escenarios valencianos que cumple 20 años sobre las tablas. La actriz escribe y dirige esta comedia fresca y alocada, su quinto espectáculo como directora y dramaturga. Un montaje en valenciano que habla de los disparates que puede llevarnos a hacer el corazón.

Per amor, de Amparo Vayá. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Per amor, de Amparo Vayá. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Cuatro personajes interpretados por los actores valencianos Mila Fernández, Miryam Garcés, Toni Llorens y Jaime Vicedo dan vida a seis peculiares escenas en las que encontramos testimonios, juegos amorosos, empresas de contactos, ‘singles’, amados y amantes, desesperados, capaces protagonizar hasta un crimen pasional.

Y es que, ¿quién no ha jugado a ser otro, ha intentado dejar de fumar, ha amado sin mesura o incluso ha escuchado a Los Pecos por amor? Ya lo decía Shakespeare: “¡Oh amor poderoso!, que a veces haces de una bestia un hombre, y otras de un hombre una bestia”. Teatro fresco, dinámico y divertido para hablar de ese sentimiento, brutal y delicado, al que nadie escapa y menos en estos días en los que todo se alía para celebrar el enamoramiento.

Miiedo, de El Perro Azul. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Miiedo, de El Perro Azul. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Miiedo

Dentro de la programación familiar, vuelve al centro cultural de Ruzafa la compañía riojana El Perro Azul, que la pasada temporada presentó la pieza Superhéroe y se hizo con el Premio del Público de Sala Russafa al Espectáculo Revelación gracias al montaje Globe Story. Ahora regresan para estrenar en Valencia Miiedo (13 y 14 de febrero), una propuesta cargada de ternura e imaginación.

Inspirado por el poeta y dramaturgo alemán Friedrich Hebbel, quien escribió que “el miedo llamó a la puerta, la confianza abrió y  fuera no había nadie”, Jorge Padín firma y dirige esta que pieza enseña a los pequeños a mirar con serenidad a los ojos del miedo.

Sobre el escenario, un cubo de madera y unas sábanas que lo mismo son una cama, que la clase del colegio o un barco que capitanea el protagonista, un niño interpretado por Fernando Moreno, acompañado por su perro de peluche, que hace las veces de grumete para  surcar almohadas, entre sueños, recuerdos y pesadillas.

Una pieza con un rico lenguaje poético y un ambiente mágico, cargado de sugerencias, que invita a espectadores a partir de 5 años a reconocer como una parte más de su realidad aquello que les asusta y que les anima a hablar con sus temores cara a cara, armados de tesón y valentía.

Per amor, de Amparo Vayá. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Per amor, de Amparo Vayá. Imagen cortesía de Sala Russafa.

 

Lazarillo, ejemplo de supervivencia

Lazarillo, de Iria Márquez y Chema Cardeña, a partir de la obra anónima Lazarillo de Tormes
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Sábado 31 de octubre (17.00h) y domingo 1 de noviembre (12.30), 2015

Hay quien se empeña en clasificar las cosas y quien prefiere saltarse las barreras. La programación de esta semana de Sala Russafa pasa por alto las etiquetas con el estreno de Lazarillo, una pieza que parte de El Lazarillo de Tormes, obra cumbre de la literatura del S.XVI, para crear un divertido espectáculo para niños.

Iria Márquez y Chema Cardeña son los autores de este texto que sigue la línea característica de la compañía valenciana Arden, revisitando  obras y personajes clásicos para darles una nueva vida. “En nuestras tres producciones familiares anteriores habíamos partido de cuentos clásicos universales para revisitarlos. Ahora hemos querido reivindicar una de las mejores obras de la literatura española que, además, tiene un peso en nuestra cultura importantísimo” remarca Cardeña, quien también dirige la pieza.

Lazarillo, de Chema Cardeña e Iria Márquez. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Lazarillo, de Chema Cardeña e Iria Márquez. Imagen cortesía de Sala Russafa.

La obra original representa una infancia en pleno S.XVI, muy alejada de las situaciones que conocen los niños de hoy día, “pero también muy coincidente, en algunos aspectos. Hemos querido remarcar mensajes como la importancia de luchar por uno mismo, por salir adelante, porque hay muchos chavales que están viendo esto en casa cada día, mientras que en la televisión los héroes parecen ser quienes no hacen nada”, explica el coautor y director de la Lazarillo.

En su salto a las tablas, este clásico se adapta para los más pequeños en un curioso formato. En la versión libre que Arden estrena en Sala Russafa, los protagonistas son dos centenarias marionetas de un viejo teatrillo a las que dan vida los actores Omar Sánchez y J.R. Torres. Cuando descubren que su amo va a retirarlas, intentan remediarlo ensayando duramente una de las piezas que interpretan en su pequeño escenario, Lazarillo de Tormes.

Pero, por más que se esfuerzan y perfeccionan su interpretación, la cosa no mejora, ya que el problema está en el desinterés de los niños por el teatro y por ese tipo de historias. Así pues, el reto no sólo será que la función continúe, sino capturar al público con las andanzas de un joven sirviente que ha de sobrevivir al hambre y a las tretas de sus amos.

Manteniendo el sello de Arden, esta divertida pieza que estará en cartel este fin de semana y volverá en navidades, mezcla el texto original de la obra clásica con las nuevas aventuras de estos dos títeres de carne y hueso en un original montaje para espectadores a partir de 5 años que les acerca una obra y un género, la picaresca, que han marcado nuestra herencia cultural.

Alicia en Wonderland, de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Alicia en Wonderland, de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Alicia en Wonderland

Hasta el día 8 de noviembre, el centro cultural de Ruzafa mantiene en cartel Alicia en Wonderland, una ácida y muy libre versión para adultos del clásico de Lewis Carroll que cumple 150 años. En este caso, Chema Cardeña escribe y dirige esta comedia multidisciplinar en la que Alicia se presenta como una treintañera multititulada que intenta insertarse en la vida laboral.

La pieza cuenta con una espectacular puesta en escena que combina la interpretación con danza y música en directo, incluyendo versiones de Lou Reed, Bob Marley o The Rolling Stones, entre otros, a cargo de la Naipes Band. Las coreografías son del bailarín y Premio Max 2007 Toni Aparisi. Y un nutrido elenco formado por los propios Aparisi (a quien sustituye Miguel Machado en algunas funciones) y Cardeña,  Iria Márquez, Jaime Vicedo, José Doménech, Darío Torrent, Miryam Garcés, Juanjo Benavent y  Rosa López dan vida a particulares versiones del resto de famosos personajes de Carroll en un hábil retrato caricaturesco de nuestra sociedad y clase política.

Cartel de Lazarillo. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Cartel de Lazarillo. Imagen cortesía de Sala Russafa.

‘¿Por qué duele cuando no hay dolor?’

¿Por qué duele cuando no hay dolor?, de Harold Zúñigan
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Del 22 de mayo al 1 de junio

Las carteleras rebosan de estrenos y propuestas para distintos públicos cada semana. Pero rara vez contienen alguna que incluya a personas con discapacidad auditiva. Los cines y los teatros no suelen contar con este tipo de público pero, para paliar este olvido, la joven compañía valenciano-colombiana Theatretk ha creado una pieza en la que dos intérpretes en lengua de signos se incluyen en la puesta en escena, interactuando con los personajes e involucrándose en la historia para contar las aventuras y desventuras de Adam, protagonista de ‘¿Por qué duele cuando no hay dolor?’

Harold Zúñigan es el autor y director de esta pieza que del 22 de mayo al 1 de junio estrena Sala Russafa. “Es el tercer espectáculo de nuestra compañía y cada vez tenemos más claro que queremos trabajar creando un teatro que incluya a todo tipo de públicos, donde la discapacidad no sea una barrera”, explica Zúñigan.

Para que cualquier espectador pueda disfrutar de la representación, el espectáculo propone una adaptación al lenguaje de signos “profesional y ligada a las artes escénicas, que no entorpece el desarrollo dramático, ni saca al resto del público de lo que está sucediendo en escena”, explica el autor y director de la pieza. Además, bajo demanda, se puede disponer de un sistema de audio-descripción para que discapacitados visuales también puedan seguir el espectáculo, lo que convierte a esta pieza en una propuesta única en la cartelera valenciana.

Theatretk no sólo innova elaborando una propuesta inclusiva, sino que crea un nuevo género: la “trauma-comedia romántica”. El protagonista de ‘¿Por qué duele cuando no hay dolor?’ es Adam, un dramaturgo que no tiene más remedio que reconocer que vive traumatizado por algunas relaciones, no necesariamente sentimentales, que ha tenido en su vida.

Para intentar remediarlo y limpiar su Karma, emprende un viaje al pasado cargado de buenas intenciones. Pero solo conseguirá enredarse en antiguos errores, reabriendo viejas heridas en situaciones en las que el humor y el dolor se combinan a partes iguales.

Sala Russafa estrena esta comedia, salpicada de pequeños traumas, que interpretan Ana Ulloa, Laura Martí, Lucía Sáez, Marina Font, Miryam Garcés y Nacho López Murria. El reparto se completa con los ilustradores Emanuela Tringliani y Óscar Sánchez, quienes realizan en directo y sobre el escenario los dibujos que simbolizan ese dolor antiguo, cabezota, que hasta resulta cómico cuando se empeña en reaparecer y seguir doliendo.

Una puesta en escena insólita, que estimula el paladar y los sentidos, para un espectáculo con un punto agridulce, digno de las propuestas más exóticas.

Escena de '¿Por qué duele cuando no hay dolor?', de la compañía Theatretk. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘¿Por qué duele cuando no hay dolor?’, de la compañía Theatretk. Imagen cortesía de Sala Russafa.