Espai Tactel abre con Toormix galería en Barcelona

Secret Diaries, de Fito Conesa y Michael Roy
Espai Tactel Toormix
Ca l’Alegre de Dalt, 55. Baixos C. Barcelona
Del 30 de noviembre de 2018 al 1 de febrero de 2019

Espai Tactel abre sede fija en Barcelona de la mano del estudio Toormix con la exposición ‘Secret Diaries’ el viernes 30 de noviembre. Espai Tactel Toormix continúa la línea de difusión de prácticas contemporáneas iniciada en la galería Espai Tactel de Valencia.

La exposición-diálogo ‘Secret Diaries’ es un acercamiento a la construcción de la masculinidad mediante el uso del diario íntimo que presenta la obra de Fito Conesa (Cartagena, 1980) y Michael Roy (La Rochelle, 1973).

Diario de Fito Conesa. Imagen cortesía de Espai Tactel Toormix.

Diario de Fito Conesa. Imagen cortesía de Espai Tactel Toormix.

Fito Conesa reside en Barcelona desde donde creó y dirigió el proyecto Habitació 1418 para el CCCB y MACBA. Obsesionado con la comunicación, con lo desconcertante de las segundas lecturas y lo sobre-entendido, Conesa se basta con un par de paréntesis y dos acentos divergentes para tricotar un nuevo lenguaje entre lo material y lo performativo.

Muro de Michael Roy. Imagen cortesía de Espai Tactel Toormix.

Muro de Michael Roy. Imagen cortesía de Espai Tactel Toormix.

El trabajo de Michael Roy es particularmente el hacer sin hacer: realizar una película sin una cámara, crear una obra de arte a partir de imágenes o textos preexistentes, una ficción basada en otras ficciones. Cruza los universos, los compagina y nos invita a apropiarnos de sus obras y ficciones con el propósito de dejarnos crear las nuestras.

Con una clara vocación para encontrar nuevos caminos para la reflexión y a su vez potenciar la búsqueda de nuevos retos e inspiración, el estudio Toormix de Barcelona se alinea con la galería Espai Tactel de València para abrir un nuevo espacio en la capital condal. Concretamente ubicado en el espacio taller del mismo estudio y con la idea de fusionar arte, pensamiento, diseño y experimentación, nace Espai Tactel Toormix Barcelona.

Interior de Espai Tactel Toormix por cortesía de la galería.

Interior de Espai Tactel Toormix por cortesía de la galería.

Además de la programación que la misma galería llevará a cabo a través de exposiciones, ya sean individuales o colectivas, el espacio abarcará nuevas propuestas expositivas en colaboración con Toormix y debates centrados en la reflexión acerca del discurso artístico, la mezcla de disciplinas, el proceso de trabajo, la experimentación y con un papel relevante en el diseño entendido como una forma de pensar y conceptualizar ideas y proyectos.

Toormix es un estudio de diseño especializado en branding, comunicación y experiencia de usuario. Creado el año 2000 en Barcelona por Ferran Mitjans y Oriol Armengou, en Toormix usan el pensamiento creativo y el diseño para crear experiencias de marca innovadoras a través de cualquier soporte con un claro enfoque en las necesidades del usuario así como en la comprensión de los retos y objetivos de los negocios.

Fachada de la nueva galería Espai Tactel Toormix por cortesía de la sala.

Fachada de la nueva galería Espai Tactel Toormix por cortesía de sus responsables.

Además, disponen de un área llamada Toormix Next en donde exploran nuevos caminos, desarrollan proyectos propios desde una perspectiva design-driven y  generan contenido acerca de cómo el diseño es un motor de innovación y transformación a través de eventos, curadoría y docencia. Uno de los proyectos más recientes de Next ha sido la creación de un espacio gastronómico en Barcelona, el restaurante Bicnic, en donde se fusiona la cocina y el diseño de la mano del chef Víctor Ferrer y el equipo del gastrobar Betlem a través de diferentes fórmulas.

Para el nuevo espacio en Barcelona, Espai Tactel contará con Patricia Carrasco como directora del proyecto, la cual ha estado vinculada a diversos proyectos galerísticos y culturales desde 2005 como Ana Mas Projects – masART Galeria, Halfhouse, B,14, Galería Encantada o el festival DOCfield Barcelona.

Vista del interior de la nueva galería Espai Tactel Toormix por cortesía de sus responsables.

Vista del interior de la nueva galería Espai Tactel Toormix por cortesía de sus responsables.

Posible teoría de la causalidad narrativa

Fade to Grey, de Michael Roy
Espai Tactel
C / Dénia, 25. Valencia
Inauguración: viernes 23 de junio, a las 20.00h
Hasta el 4 de agosto de 2017

Sabemos que los relatos albergan poder, así que iniciemos uno de ellos a fin de intentar invocar un tipo de realidad…

Uno de los orígenes del mundo (contemporáneo) es la aparición de un dispositivo automático capaz de “capturar” la imagen. Este hecho no sólo generó una quiebra en la noción de representación sino también en la idea de lenguaje. Durante el periodo romántico, la lengua había adoptado la misión de “acompañar la historia de los hombres y el alma de los pueblos”, la fotografía marca el final de esa hegemonía y plantea un nuevo periodo en el que la palabra queda subordinada a la imagen. Nociones como documento o imagen verdad evidencian la fragilidad del texto, tanto oral como escrito, mostrando su aleatoriedad y polisemia. Ni tan siguiera un enjambre de un millar de palabras podía mermar las resistencias de la imagen.

“El lenguaje es un objeto concreto” (Jean Lescure, ‘Breve historia de Oulipo’, 1973)

Obra de Michael Roy. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Michael Roy. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Pensemos en otro posible inicio…

En el principio fue la palabra. El propio Lévi-Strauss comienza El pensamiento salvaje con “una reflexión sobre la nominación y la expresión de lo concreto mediante lo abstracto”. Tanto las palabras, como los relatos tienen poder, incluso definen nuestra forma de percibir las imágenes ya que condicionan los regímenes de pensamiento.

“A felt a nostalgia for ages yet to come” (Saint Etienne, ‘Language Lab’, Finisterre, 2002)

Video de Michael Roy. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Video de Michael Roy. Imagen cortesía de Espai Tactel.

En ese espacio de fricción entre la imagen y la palabra incorporemos un tercer elemento, el tiempo, o mejor dicho, su ficción: la imagen tiempo.

El cine propició un nuevo modo de alfabetización, hemos crecido incorporando la idea de montaje sin tener la necesidad de explicitarla o explicarla. No necesitamos conocer el postestructuralismo o la semántica para intuir la arbitrariedad del signo, el hecho de que cada elemento se define en relación con el resto. Una imagen anterior condicionará la lectura de las siguientes. Nuestra formación en la imagen tiempo nos lleva a identificar una escena anterior con el pasado y a vincularla con la que estamos viendo en ese momento.

“Existe un estrecho parentesco entre las maneras en las que se forman los valores significativos de un cinegrama y de una imagen onírica” (Jean Epstein, ‘El pecado contra la razón. La imagen contra la palabra’, ‘El cine del diablo’, 1947)

Video de Michael Roy. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Video de Michael Roy. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Todos estos principios nos conducen a un ámbito de indefinición, sentimos que hemos llegado a un relato que, en realidad, ya ha sido iniciado, ha comenzado en multitud de ocasiones y, al entrar en él, permanecemos silentes intentando identificar los signos, reconocer los recuerdos de otros que, por su familiaridad, casi podemos sentir como propios.

En 1980 Julia Fodor, que sería posteriormente conocida como Princess Julia, mira a cámara e inicia un recitado en francés, “Devenir gris”. La imagen se convierte en un referente permitiendo que Fade to Grey se convierta en el tema mas popular del grupo Visage.

Michael Roy, 2017, presenta su segunda exposición individual en Espai Tactel, el título de la muestra, el mismo que el del segundo single de Visage, ‘Fade To Grey’.

Video de Michael Roy. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Video de Michael Roy. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Interior: una galería de arte

Concebir un espacio arquitectónico como si fuese uno cinematográfico. No porque se presente ante nosotros una tramoya sino porque cada elemento nos conduce a otras imágenes: stills, capturas… Desconocemos si estas piezas son documentación previa al rodaje o se trata de la propia película expandida en el espacio. Ventanas. Imaginarios familiares y en conflicto. Frente a la noción del cine concebido como imágenes fotográficas nos encontramos con que lo que predomina es la imagen texto. Algo que podemos identificar con los orígenes del cine pero que, como señala Deleuze en ‘La imagen tiempo’, está también presente en nuestra cinematografía, tanto en la moderna como en la cotidiana. La fotografía, sobre todo cuando se vincula al relato, está más entrelazada a la palabra que lo que nuestros tópicos preconizan.

Si leemos las primeras, ‘Forest Knoll Drive’, nos encontraremos ante un bajorrelieve que, a su vez, es el título del video (2006) que se encuentra junto a ella. Una búsqueda rápida en internet nos sitúa de nuevo a un territorio conocido: una dirección de Los Ángeles, California.

El contenido del video, como el del resto piezas de la exposición, nos remiten a una estrategia planteada por el artista desde los años 90, la de no generar otras imágenes sino simplemente ‘posar su mirada’, seleccionar. Esta recolección de momentos, al igual que los instantes que componen nuestra memoria, esta cargada de ruido, deteriorada y distorsionada, efecto que se enfatiza por los sistemas empleados para registrarlas -capturas de imagen, decoupages, fotocopias…-.

El trabajo de Michael Roy, como ya veíamos en su pieza ‘I remember’ (2016), no sólo nos remite a construcciones nostálgicas, sino a los modos con los que hemos construido esas memorias. Hasta qué punto nuestras vivencias, recuerdos, deseos nos son propios o fruto de una construcción social y cultural, de relatos que otros han creado para generar esos grandes imaginarios.

Al mismo tiempo nos presenta una reflexión sobre el hacer, habitamos un mundo cada vez más plagado de imágenes así que cómo podemos posicionarnos ante él. Roy elige el intentar hacer sin hacer, confrontarnos con lo ya creado que, por otra parte, nos ha creado a nosotros mismos.

Pero su obra no se conforma con exponer lo que es visible, genera ámbitos de resistencia, nos obliga a confrontarnos con nuestros recuerdos y, a partir de ellos, dar sentido. En ‘The secret diary of’ (2011) mediante palabras tapadas Roy generaba espacios de vacío que universalizaban y nos invitaban a completar el sentido. En ‘Fade to Grey’ (2017) el espacio en blanco abandona su supuesta neutralidad para convertirse en otra enorme tachadura. El blanco no sólo delimita sino que construye, una sábana define al espectro, una línea, una frontera. El intentar acotar obliga a pensar en una disminución, como evidencia Peters en su cartografía, pero también una latencia basada en lo que se está intentando definir.

Y en ese espacio que se hace autoconsciente y en el que pueblan fantasmas de nuestro imaginario, nosotros, confrontándonos con un relato que alguien ha dispuesto pero no ha cerrado. ¿Qué ha ocurrido? ¿Cuándo? ¿De qué manera? ¿Somos actores cuyo acto es el de solo mirar? ¿Ha terminado la sesión o vuelve a iniciarse, una y otra vez?

Obra de Michael Roy. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Michael Roy. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Fundido a…

“Al fin y al cabo, la palabra ‘arte’ significa etimológicamente ‘actuar’, no ‘hacer’, sino ‘actuar’. En cuanto actúas, eres un artista” (Marcel Duchamp, citado por Maurizio Lazzarato, ‘Marcel Duchamp y el rechazo del trabajo’, 2014)

Obra de Michael Roy. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Michael Roy. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Eduardo García Nieto

¿Existen los Paraísos Terrenales?

Paraísos terrenales
Sebastian Chisari, Christto & Andrew, Alex Francés, Miguel Ángel Gaüeca, Jules Julien, Javi Moreno, Miguel Rael, Michael Roy, Eduardo Sourouille, Javier Velasco
Iniciativa de Black Refuge
Las Naves
C / Joan Verdeguer, 16. Valencia
Inauguración: jueves 23 de junio
Hasta el 30 de julio de 2016

Blue is the universal love in which man bathes – it is the terrestrial paradise. (Derek Jarman, Blue, 1993)

No hay otros paraísos que los paraísos perdidos (Jorge Luis Borges, Los conjurados, 1985)

Algunas palabras están colmadas de anhelo. Quién no desearía el paraíso, no lo buscaría, no perseguiría su esencia, identificándolo, tal vez por un instante.  ¿La pesquisa debería iniciarse en el lugar en el que existió, la tierra, o en el lugar que ocupa en nuestro imaginario?

Las palabras son llaves, por ejemplo, Pardes, el término hebreo que designa al jardín, al paraíso y que, al mismo tiempo, funciona como acrónimo de las cuatro posibles formas de interpretación: literal, alusiva, exegética y secreta o mística. La palabra se torna múltiple, poliédrica  y el relato nos indica así las formas de desestabilizarlo, invitándonos a explorar sus distintas capas de sentido.

Obra de Javier Velasco. Imagen cortesía de Black Refuge.

Obra de Javier Velasco. Imagen cortesía de Black Refuge.

¿Acaso te pedí, Creador, que de mi arcilla Me hicieses hombre? ¿Acaso te rogué Que de la oscuridad me ascendieses? (John Milton, El paraíso perdido, 1667)

El jardín de las delicias y el origen, el texto que desea ocupar un lugar al que retornar. La sociedad occidental ha soñado ese espacio, lo ha narrado, recreado, intentando que la idea fuese algo más real.

Pero es imposible habitar el paraíso, pese a que este, incómodo, resida en nosotros. El malestar por este lugar se plasma de manera clara en Frankenstein (1818) de Mary W. Shelley. La novela se inicia con una cita de Milton, pero su presencia continúa a lo largo de todo el relato. El paraíso perdido es una de las lecturas del ser creado por Víctor Frankenstein que rápidamente se identifica a sí mismo con Satán. Tenemos así a  un personaje sin nombre, en busca, a lo largo del relato, de un igual mientras se esfuerza por aprender los códigos del entorno, vive ocultando su naturaleza debido a la presión social y que, al descubrir la idea del paraíso, decide identificarse con la fuerza negativa que nos expulsó de él. Podemos argumentar que una realidad mítica, incapaz de habitar el presente, pues reside en el pasado como perdida y en el futuro como promesa, no debería condicionar nuestra personalidad como le ocurre al protagonista de la novela, pero eso sería obviar que los relatos construyen nuestras identidades.

Obra de Álex Francés. Imagen cortesía de Black Refuge.

Obra de Álex Francés. Imagen cortesía de Black Refuge.

(…) si es posible que los lineamientos del paraíso terrenal surjan de la vida ordinaria, entonces esta última tiene que haber sido concebida, no como algún tedioso lugar de contingencia secular y existencia «normal», sino más bien como el producto final de la maldición y el encantamiento (Fredric Jameson, Documentos de cultura, documentos de barbarie. La narrativa como acto socialmente simbólico, 1981)

Uno de los elementos que aparecen en el análisis que Jameson hace de las narraciones mágicas es el paraíso. Este teórico defiende que, al igual que otras realidades míticas, su elaboración parte de nuestra realidad más próxima; no podemos entenderlo sin construirlo desde nosotros mismos. Así que edificamos una idea que nos excluye y que, además, esta dotada de una característica como es la naturalización (1).  Las teorías feministas ya señalaron el subterfugio de lo “natural” y lo “neutro” como valedores de un status quo en el que es muy fácil sentirse desplazado o no integrado.

Obra de Jules Julien. Imagen cortesía de Blak Refuge.

Obra de Jules Julien. Imagen cortesía de Blak Refuge.

El paraíso se convierte así en una heterotopía perversa pues es un lugar ritual  vinculado con lo hegemónico. Este hecho nos obliga a vivir en la constante búsqueda de este no lugar, mientras dejamos que esta travesía nos trasforme, sin ser conscientes que su posible hallazgo nos encerraría en la norma. Aunque, como la palabra y su sentido, puede que la norma se desordene, fragmentándose.

Una exposición colectiva son fragmentos, en este caso, diez artistas que nos permiten aproximarnos a distintos paraísos o, mejor dicho, a como esta idea nos ha trasformado, modificando nuestras identidades.

Encontramos así propuestas atravesadas por estas realidades, en las que nociones como recuerdo, deseo, ruina, cuerpo… se entrelazarán proponiéndonos distintas lecturas de la misma palabra.

Obra de Sebastián Chisari. Imagen cortesía de Black Refuge.

Obra de Sebastián Chisari. Imagen cortesía de Black Refuge.

Sebastian Chisari (Casablanca, Marruecos; 1990) utiliza la huella para hablarnos del deseo, de cómo un mismo escenario puede generar múltiples interpretaciones.  Christto & Andrew (San Juan, Puerto Rico, 1985 y Johannesburgo, Sudáfrica, 1987) parten del análisis de una identidad en conflicto como es la de la sociedad de Qatar. Alex Francés (Valencia, 1962) toma el cuerpo como espacio de representación y ausencia donde la manualidad del tejido se confunde con lo orgánico de las formas.  Miguel Ángel Gaüeca (Bilbao, 1967) reflexiona sobre la dificultad de conseguir los ideales de belleza para construir un relato en torno a la imagen, el recuerdo y la perdida.  Jules Julien (Bagnols-Sur-Cèze, Francia, 1975) nos confronta con una hiperrealidad construida en la que un color, el azul, condiciona nuestra recepción al estar cargado de connotaciones culturales.

Obra de Javi Moreno. Imagen cortesía de Black Refuge.

Obra de Javi Moreno. Imagen cortesía de Black Refuge.

Javi Moreno (Sant Joan d’ Alacant, 1982) recurre al cuerpo adolescente para enunciar los conflictos sobre su sexualización, inocencia o nuestro anhelo de juventud.  Miguel Rael (Lorca, España, 1974) trabaja sobre lo intangible, sobre el misterio y la capacidad de comunicar de la forma y el signo. Michael Roy (La Rochelle, 1973) se sirve de “Me acuerdo” de Joe Brainard y Georges Perec para construir un relato sobre la memoria. Eduardo Sourrouille (Basauri, Bizkaia; 1970) nos habla de nuestras redes familiares y de afecto utilizando a los animales como personificación de actitudes y comportamiento. Javier Velasco (La Línea de la Concepción, Cádiz; 1963) contrapone la artificialidad del laboratorio –azul de metileno, mercurio..- con la organicidad de nuestros cuerpos para evidenciar conflictos.

Y a todo esto se suma otra identidad, la de la persona  que, con su propio paraíso interior, contempla esta muestra.

(1) Para una lectura del paraíso y su relación con lo “natural” véase Northrop FRYE, Anatomía de la crítica: cuatro ensayos, Monte Avila, Caracas, 1977

Eduardo García Nieto

SUMMA o el eje Valencia, Madrid, Lisboa

Summa Contemporary Art Fair 2015
Matadero Madrid
Paseo de la Chopera, 14. Madrid
Del 10 al 13 de septiembre de 2015

Summa vuelve a Matadero por tercer año consecutivo como «plataforma de acción en torno al arte contemporáneo», de «impronta internacional» y como una feria «atenta al contexto social y cultural en que se produce el arte, con particular atención a las circunstancias políticas que motivan las obras de algunos de los mejores creadores de nuestro tiempo», según explica Paco de Blas, el nuevo director de Summa Contemporary Art Fair 2015.

La feria, que se celebra del 10 al 13 de septiembre, cuenta en su Programa General con 30 galerías, principalmente del eje que atravesando Madrid (con ocho salas) conecta Valencia y Alicante (cinco) con Lisboa (cuatro). Además, hay galerías de Palma de Mallorca, Almagro, Buenos Aires, Sao Paulo, México, Bogotá, San José de Costa Rica, Miami, Alabama y Ottawa.

Portada de 'Sinsonte', de la editorial Versos y Trazos.

Portada de ‘Sinsonte’, de Víctor Escandell. Cortesía de la editorial Versos y Trazos.

Las secciones Transversal, Trazos y Madrid Foto añaden más participación, por lo que finalmente son alrededor de medio centenar las galerías que presentan obra de sus artistas en Summa. La novedad este año viene de la mano de Summa Mag, proyecto editorial comisariado por Marisol Salanova que contará con los sellos Versos y Trazos (Valencia), Micromegas y Ad mínimum microediciones (Murcia), Chucherías del Arte (Mérida), Nocapaper Books & More (Santander), Input (Madrid), Libros del Zorro (Barcelona), Editoriales Pai-Pai (Delirio, Arrebato y La uña rota), de Salamanca, y Editorial Vortex (Valparaíso, Chile).

Versos y Trazos es un joven sello valenciano de literatura infantil y juvenil, cuya década de trayectoria editorial se peculiariza por su apuesta en pro del álbum ilustrado como distintiva herramienta de difusión de sus contenidos, polarizados en torno de la ficción pedagógica (colección ‘El baúl de los cuentos’), la recuperación poética de autores de la generación del 27 -entre otros- (colección ‘Poetas para todos’), el relato corto (‘Los que llegan por la noche’, del valenciano Vicente Marco) y la novela gráfica (‘Sinsonte’, del ilustrador Víctor Escandell) -esta última erigida en un proyecto heterodoxo, tanto por su formato como por su contenido filosófico.

Obra de Michael Roy. Cortesía de Espai Tactel.

Obra de Michael Roy. Cortesía de Espai Tactel.

A las galerías de Madrid Aina Nowack / ACC, Espacio Mínimo, Fernando Pradilla, Rafael Ortiz, Lucía Mendoza, Max Estrella, Ponce + Robles y My Name’s Lolita, se suman (valga la redundancia) a SUMMA las procedentes de la Comunidad Valenciana: Área 72, con obra de Victoria Iranzo, Inma Femenia, Oliver Johnson y Guillermo Ros; Aural, con Juanjo Martín Andrés, Isaac Montoya y PSJM;  Espai Tactel, con Eduardo Hurtado, Michael Roy y Luis Úrculo; Luis Adelantado, con doble representación de Allan Villavicencio, por la galería de México, y Darío Villalba, por la valenciana en la sección Trazos y, por último, Rosa Santos, que acude a Summa con Xavier Arenós y Andrea Canepa.

Instalación de Xavier Arenós. Cortesía de la galería Rosa Santos.

Instalación de Xavier Arenós. Cortesía de la galería Rosa Santos.

En esa reivindicación del arte contemporáneo, Summa incluye la sección ‘Cómo coleccionar arte político’, comisariada por Jota Castro y que pretende ligar arte y compromiso, dos palabras de moda, en ese afán por contextualizar la obra de los creadores en el conflictivo marco social en que desarrollan sus trabajos. También habrá arte contemporáneo africano, de la mano del comisario Miguel Amado, así como la profundización en el arte de los años 70 y 80 del pasado siglo en la sección Trazos. Madrid Foto se centrará en la generación de fotógrafos españoles contemporáneos poco difundida en nuestro país.

Obra de Isaac Montoya. Galería Aural de Alicante.

Obra de Isaac Montoya. Galería Aural de Alicante.

Michael Roy: En busca del placer perdido

The Spirit & The Flesh, de Michael Roy
Espai Tactel
C / Denia, 25. Valencia
Inauguración: viernes 26 de junio, a las 20.00h
Hasta el 7 de agosto, 2015

“Unos pasos crujen en la nieve. Una llamada seca. Es medianoche. Entran como una exhalación Victor, François y una girl morena y viva, a la que cada uno sujeta por un brazo. Sus grandes ojos están llenos de rabia.

Victor: –Te presentamos a Patricia, una amiga. Ha dado un escándalo en el café Brevoort. Y François y yo teníamos cosas que hablar.

François: –Le hemos dado a elegir entre dos sanciones. Un poco de aceite de ricino (…) o tú. Ella te ha preferido.”

Este episodio, con el que Henri-Pierre Roché abre su novela inacabada Victor, narra el momento de lo que será el inicio del triángulo amoroso formado por Victor –pseudónimo de Marcel Duchamp–, Patricia –Béatrice Wood, una chica joven de la “alta sociedad”, apasionada por el teatro– y el mismo Henri-Pierre Roché en la Nueva York de las vanguardias.

Obra de Michael Roy en 'The Spirit & The Flesh'. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Michael Roy en ‘The Spirit & The Flesh’. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Michael Roy presenta en Espai Tactel ‘The Spirit and the Flesh’, una exposición en la que reinterpreta la historia de autoficción escrita por Roché y construye un guión alternativo a través de la ampliación del relato, de la apropiación de la vida de los protagonistas y de sus obras.

Roy se posiciona como un réalisateur que, a partir de las memorias de Roché, deja entrever cómo era Duchamp en la intimidad de sus relaciones, pero también cómo lo era el mismo autor. Ambos, interesados por la búsqueda del placer, enamorados con frecuencia y amantes de cualquier mujer deseable que pasase a su alcance.

Obra de Michael Roy en la exposición 'The Spirit & The Flesh'. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Michael Roy en la exposición ‘The Spirit & The Flesh’. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Siguiendo a Jacques-Alain Miller, la causa del deseo o la misma condición de amor –lo que Freud llamó Liebsbedingung–, depende de la singular historia de cada sujeto, respondiendo a detalles aparentemente insignificantes del otro y que catalizan su desenlace.

En este sentido, en el triángulo formado por Duchamp-Wood-Roché nada pudo preverse, ninguno de sus protagonistas podía adivinar la causa de su doble atracción. Pero entonces, ¿cómo sobrellevar una triangulación amorosa? ¿Cuál es el código de esta forma de amor? Roché escribe sobre Victor (Duchamp): “Ante el capitalismo sentimental es preciso un determinado “comunismo” sentimental –¿Se merece uno la exclusividad? ¿Es buena para los dos? En algunos casos sí cuando es natural. En otros no”.

Obra de Michael Roy en la exposición 'The Spirit & The Flesh'. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Michael Roy en la exposición ‘The Spirit & The Flesh’. Imagen cortesía de Espai Tactel.

José Luis Giner Borrull