Molotov incendió Valencia

Molotov
Espai Rambleta
Carrer de Pius IX, s/n. València
Viernes 1 de Julio de 2016

Las paredes de la ciudad estaban pegadas de los carteles que rezaban que la banda más peligrosa de habla hispana iba a venir a sacudir Valencia. Su disco, para mí cassette, ‘¿Dónde jugarán las niñas?’, lo tenía medio roto de darle vueltas, sus letras me habían impactado mucho, su música me había dejado noqueado y su canción-himno ‘Gimme the Power’, me había abierto los ojos a unos horizontes diferentes. Algo se me había revuelto por dentro con esos mejicanos.

Debía ser el ´97 o ´98 en la Roxy Club, no lo recuerdo bien, y aunque he mirado en la red no hay información al respecto. Aquella noche no pude asistir al concierto, me quedé sin ver a Molotov en su apogeo, cuando hacían correr ríos de tinta de los periódicos más conservadores, cuando acababan de golpear en castellano a una pacata sociedad. Aquella noche estuve triste, es el primer recuerdo que tengo de querer ir a un concierto de rock.

Por eso el día 1 de julio la cita con la banda no podía eludirse, hubiera sido casi un pecado, aunque eso resultara una ironía con este grupo. Y ahí estaba yo, en la Rambleta, en una de las noches en las cuales cumplía con una deuda que tenía con mi Yo del pasado, con mi Yo preadolescente que deseaba romper las reglas, con mi Yo ilusionado por sentir el fuego de un concierto recorriendo mis tuétanos.

Imagen de la portada del disco 'Agua maldita', de Molotov.

Imagen de la portada del disco ‘Agua maldita’, de Molotov.

Molotov llegaba con una gira enorme por la península para celebrar sus veinte años desde su fundación, su primer trabajo discográfico, el anteriormente mencionado ‘¿Dónde jugarán las niñas?’, no apareció hasta el ´97. Los cuatro pistoleros de Ciudad de Méjico no sacan disco desde 2014, ‘Agua Maldita’, con el que lograron el Grammy Latino a mejor grupo de rock. Curiosamente, con el elepé que les catapultó a la fama internacional ‘¿Dónde jugarán…?’ sólo consiguieron la nominación, pero no el premio, supongo que todavía no estábamos preparados para lo que podían hacer los mejicanos.

Como ya he dicho, el concierto se iba a celebrar en La Rambleta y como no venían a presentar ningún disco en especial, podríamos disfrutar esa velada de temas de todos sus trabajos, a modo de grandes éxitos. El hall de La Rambleta estaba completamente vacío, todavía quedaba una hora para el inicio del concierto, previsto para las 23.00 horas, pero aquella imagen me hizo preconizar lo peor: esa misma noche Alan Parsons Project tocaba en Viveros.

El tour manager me había citado a las 22.00 para poder realizar con ellos una entrevista, por desgracia llevaban algo de retraso y llegó más tarde, con lo cual tuve que acelerar las preguntas y dejarme alguna sin formular. Junto al tour manager descendí las escaleras que conducían a la sala, donde en unos minutos iba a haber una descarga monstruosa de rock´n´roll. Comprobé mientras bajaba que el aforo estaba casi lleno. Cruzamos una puerta y allí estaban los chicos de Molotov, junto a ellos reposaba una enorme paella que tenía una pinta fantástica y botellas de tequila.

Molotov, en un momento del concierto en Espai Rambleta. Fotografía: Javier Caro.

Molotov, en un momento del concierto en Espai Rambleta. Fotografía: Javier Caro.

Nos estrechamos las manos y en los pocos minutos que tuve para conversar con ellos se mostraron muy amables. Quizás estábamos los asistentes al bolo ante la banda más importante de rock latino, y eso para Valencia era una muy buena señal. “No nos podíamos creer que el disco (‘¿Dónde jugarán las niñas?’) fuera a ser un éxito en todo el mundo”, comentan al ser preguntados por el repentino triunfo de su ópera prima. Molotov siempre ha sido un grupo con letras delicadas, por decirlo de alguna forma, sobre todo en su primer elepé; quizás la bisoñez o la temperatura de sus ideales fueran los causantes de esa rabia: ¿habrían sufrido censura por ello?

«No hemos tenido censura, quizás una canción (ndr: con el tema ‘Quítate que ma´sturbas, Perra arrabalera’) en algún sitio, pero no más”. Molotov son de Méjico y siempre se han posicionado de una forma muy concreta a nivel político; ahora Donald Trump parece una gran amenaza mundial y sobre todo para su país vecino: “Es una cortina de humo, no va a pasar nada, hasta en su país le tienen miedo, pero si gana es algo muy malo para México”. Nos despedimos, ya que el tiempo apremia y en breve van a comenzar su bolo. Una lástima no haber dispuesto de más tiempo, muchas preguntas se me han quedado en el tintero, pero tenían que concentrarse para poder darlo todo en directo.

El inicio se retrasó más de lo conveniente, pero eso ayudaba a que la sala fuera llenándose poco a poco hasta casi completarse. Molotov saltaron a la tarima con mucha fuerza; en la primera parte de su show nos deleitaron con canciones de todos sus álbumes, muy potente el trallazo de ‘Chinga tu Madre’, pero no fue hasta su primer bis que no arremetieron con temas del calado de ‘Gimme The Power’, con un momento catártico entre todos los asistentes, que se hermanaban ante un himno en castellano que ha derribado todas las fronteras. He de reconocer que desde el primer compás a uno se le ponían los pelos de punta.

Molotov, en un momento de su actuación en Espai Rambleta. Fotografía: Javier Caro.

Molotov, en un momento de su actuación en Espai Rambleta. Fotografía: Javier Caro.

Continuaron con ‘Frijolero’ y ‘Hit me’. No paraban de cambiarse las posiciones entre ellos, turnándose en la batería, en el bajo y en la voz. El tequila, cómo no, estaba muy presente encima del escenario: ‘Marciano’, ‘Amateur’ o ‘Parásito’ fueron temas que cayeron contra nosotros en un aplastamiento sonoro de mucha calidad y con un sonido muy nítido, menos alguna vez que sufrían algún acople bastante molesto. Cuando el calor de la sala se hacía pegajoso y el vaho inundaba el recinto, Molotov se marcharon del escenario a meditar su tercer asalto. ¿Podrían ganar por KO?

Emergieron entre cánticos que les reclamaban ‘Puto’, una canción que les encumbró al olimpo de los chicos malos del rock. Pero antes de sacudirnos un buen sopapo con esa canción, nos dejaron afónicos con ‘Mátate teté’, para mezclarla con ‘Puto’ y hacer saltar por los aires nuestros cráneos. Por cierto, en medio de ‘Puto’ tuvieron que volver a dejar claro, como ya han hecho en múltiples ocasiones, que “no es una canción homofóbica, va contra nuestros políticos”. Y así, con el listón tan alto que no se veía, nos dejaron ir a casa a dormir todo el cansancio que nos habían provocado. Yo, todavía en estado de shock, había saldado mi deuda (aunque siempre me quedaré con la espinita de aquel concierto) y además los había conocido en persona, aunque con muchas prisas. Una lástima. El próximo año celebran los veinte de ‘¿Dónde jugarán las niñas?’, otra buena excusa para pasarse por estos lares. Estaremos atentos.

Javier Caro

Lo nuevo de Mist y Lülla en Sala Russafa

Mist y Lülla
Sala Russafa
C / Dénia, 55. Valencia
Viernes 29 (20.30h) y sábado 30 de mayo (23.00h) de 2015

Sala Russafa centra su programación semanal en la música. El viernes 29 marcará el regreso de Mist, que vuelve tras siete años de silencio con un nuevo disco, ‘The Loop of Love’. Un descanso que su líder, Rick Treffers, ha aprovechado para dar salida a proyectos personales como ‘El Turista Optimista’, una divertida y entrañable colección de canciones en español surgida de la experiencia de vivir en Valencia los últimos cuatro años.

Rick Treffers, líder de Mist. Cortesía de Sala Russafa.

Rick Treffers, líder de Mist. Cortesía de Sala Russafa.

Este holandés creó Mist en Amsterdam, en 2002. La banda publicó tres álbumes y un EP que alcanzaron repercusión en Holanda, España, Alemania, Méjico y Chile, presentándolos en varias giras por Europa y América del Sur, y haciéndose un hueco en la música independiente nacional, gracias a su estrecha relación con nuestro país.

Ahora, afincado en España, retoma su antiguo proyecto con un nuevo disco en el que recupera su característico sonido onírico, lleno de pasajes cálidos, íntimos y envolventes. ‘The Loop of Love’ crea bucles en los que Treffers entra y sale para hablar del amor, de la intención de soltar lastres del pasado para empezar de nuevo, mezclando el optimismo como cierta nostalgia y melancolía.

Para defender este nuevo trabajo en directo en España, ha integrado en la banda a destacados músicos de la escena local como Gilberto Aubán (Gilbertástico), Remi Carreres (Comité Cisne), Sergio Devece (Corcobado) o Javi «Galope» (La Muñeca de Sal). Además, en su actuación en Sala Russafa contarán con la colaboración especial de la vocalista Rebeca Ibáñez (Uncle Son). Y Marta Domingo aportará su voz y violín en una velada de pop evocador, marcada por la cercanía, la sensibilidad y el positivismo que caracterizan a Treffers.

La banda valenciana Lülla. Fotografía: Rubén Soler.

La banda valenciana Lülla. Fotografía de Rubén Soler cortesía de Sala Russafa.

La programación musical del fin de semana se completa con la presentación en directo del tercer trabajo de la banda valenciana Lülla (sábado 30 mayo 23h). Una formación que cumple diez años sobre los escenarios y donde se encuentran músicos de la escena independiente valenciana como Juanjo Frontera (Frontera y Uncle Son), Javier Lacasta (Lola Puñales), Diego López (Ontario), Carolina Otero (The Someone Else’s y Mad Robot) y Juan Terol (Trinidad y Ontario).

Su anterior trabajo, ‘Fall in love with your self because I love no more’ (2012) tuvo una buena acogida por críticos como Julio Ruiz (Disco Grande, Radio 3), Pilar Arzak (Peligrosamente juntos, Radio 3), Carlos Pérez de Ziriza  (El País, Efe Eme, Rolling Stone…), Eduardo Guillot (Levante-EMV, Rockdeluxe, ByTheFest…) o Raúl Serrador (Mondo Sonoro), entre otros. Y fue seleccionado entre los mejores discos de la Comunidad Valenciana por publicaciones especializadas.

En Sala Russafa recorrerán las canciones de su nueva propuesta ‘Lülla’, editado por Malatesta Records. Un disco homónimo, influido por el género negro, en el que caben historias de asesinatos aparentemente involuntarios, mórbidas infidelidades descubiertas, novias de las sombras, inquietantes despedidas de femmes fatales, noches con niños perdidos (o abandonados) o leonas enamoradas de las dulces cebras que van a devorar… Elegantes medios tiempos que crean una atmósfera íntima y que se alternan con temas más luminosos,  combinando los instintos más salvajes y las emociones más desnudas.