Hunter, a la caza de otras miradas

La otra mirada, de Hunter (Félix Gordero)
Club Náutico de Villajoyosa. Alicante
Hasta el 20 de septiembre de 2015

El trabajo del artista Hunter se caracteriza por el uso del street art como forma de expresión. Conocido como arte urbano o callejero, haciendo referencia a todo el arte en la calle, normalmente considerado ilegal. El arte urbano engloba formas de expresión artística callejera. Desde mediados de los años 90 el concepto evoluciona para definir el trabajo de un conjunto heterogéneo de artistas que han desarrollado un modo de expresión artística en las calles mediante el uso de diversas técnicas (plantillas, murales, posters….), alejándose del famoso graffiti. El arte callejero busca sorprender al espectador utilizando lugares públicos bastante transitados.

Por regla general contiene mensajes “revolucionarios” criticando la sociedad e invitando al levantamiento y a la lucha social, la crítica política o, simplemente, a la reflexión. Todo ello ha llevado a someter a una dura crítica a los artistas que actualmente intervienen el espacio público, entendiendo como regla general que dañan el espacio tanto público como privado. Debate abierto y aún no superado, no diferenciando los conceptos de graffiti o street art con vandalismo callejero.

Hunter, a pesar de inspirarse en los conceptos tradicionales del street art, posee una mirada más global sin necesidad de acotar sus trabajos a las formas de expresión callejera. De la misma manera que el artista Banksy abandona de forma puntual las calles para trasladar su arte urbano a museos y centros de arte de todo el mundo, sin perder sus raíces artísticas; Hunter ha combinado a lo largo de su formación creativa proyectos artísticos realizados ad hoc, que le permiten conservar un lenguaje muy personal, desarrollando múltiples facetas artísticas sin perder su influencia con el street art, buscando una continua evolución y desarrollo como artista visual.

Detalle de la tarjeta de presentación de la exposición La otra mirada, de Hunter, en el Club Náutico de Villajoyosa.

Detalle de la tarjeta de presentación de la exposición La otra mirada, de Hunter, en el Club Náutico de Villajoyosa. Cortesía del autor.

De esta forma Hunter comienza su trabajo conceptual desde su ordenador creando bocetos de aquello o aquellas personas, con una mirada muy personal de la sociedad que le ha tocado vivir, también en común con la filosofía de los graffiteros que buscan diferenciarse dentro de la sociedad en la que viven. Pero no solo con una visión local, de su entorno más inmediato, sino también con un enfoque más global, utilizando internet para viajar a otras culturas y a otras sociedades.

El proyecto La otra mirada realizado expresamente para el Club Náutico de Villajoyosa no es más que esa mirada pero desde el mar, en dos direcciones, una más interna, buscando comparaciones del mundo marino con la sociedad en la que vivimos, y otra externa, tendiendo la mano a los profesionales que viven del mar.

Las personas de diferentes culturas urbanas cambian y se mutan en otra especie, esta vez recubierta de escamas y que gracias a sus branquias pueden respirar bajo las profundas aguas, agrupándose en bancos de peces que comunicados entre sí deambulan con exquisita coordinación formando figuras geométricas entre las miles de tonalidades del color azul del Mar Mediterráneo. Con grandes similitudes con la sociedad contemporánea, donde nos encontramos “en red” comunicados entre sí a través de las redes sociales.

Hunter consigue plasmar el mundo marino en sus lienzos utilizando imágenes captadas en internet, aludiendo al concepto del “apropiacionismo”, movimiento artístico que sigue el procedimiento de la apropiación de imágenes con el objetivo de articular un discurso nuevo. Tal como establece Dolores Furió Vita en su artículo “Apropiacionismo de imágenes”, Departamento de Escultura, Universidad Politécnica de Valencia, “podemos afirmar que las prácticas artísticas contemporáneas han dejado de ser algo cerrado, finalizado, convirtiéndose en una cadena infinita de producción creativa, basada en la apropiación, la intertextualidad y la relectura. Como comenta Alicia Serrano (1), el hecho de que el autor haya utilizado la apropiación como método creativo no debe llevarnos a pensar que sus obras carecen de personalidad o de calidad estética. Muy al contrario, ya sólo el proceso de selección de imágenes preexistentes denota la personalidad y las preferencias del artista”.

En esa misma línea, continuando una serie de obras que ya viene desarrollando con un lenguaje propio y muy característico, Hunter presenta en esta exposición retratos de marineros. Personajes en blanco y negro de miradas penetrantes de gran realismo, transmitiendo un dramatismo enfatizado por la utilización del carbón.

Rostros rayados con aerosoles o sprays creando líneas transversales sobre el lienzo, formando una inquietante descontextualización de la imagen, con el único fin de sorprender al espectador aludiendo a sus influencias del arte urbano.

1 SERRANO VIDAL, Alicia, Apropiacionismo, remezcla y postproducción: el Found Footage en el siglo XXI” en Estéticas del Media Art, José L. Crespo Fajardo (Coord.), Grupo de investigación Eumed.net (SEJ 309), Universidad de Málaga (España), 2013. p.16.

El viejo, de Hunter, en la exposición La otra mirada del Club Náutico de Villajoyosa. Cortesía del autor.

El viejo, de Hunter, en la exposición La otra mirada del Club Náutico de Villajoyosa. Cortesía del autor.

Antonio Cervera

Barcelona o muerte

Barcelone ba Barsakh, de Nacho Gil y Cristina Vergara
Sala SGAE
C / Blanquerías, 6. Valencia
Jueves 5 de febrero, a las 19.00 h

Conquistar el paraíso o morir ahogados en el mar.  Los senegaleses que se enfrentan a los peligros de un incierto viaje tienen un lema, Barcelona o Barsaj. Barcelona representa su ilusión de alcanzar un territorio propicio a realizar sus sueños, un triunfo similar al del famoso club de fútbol que todo el mundo admira. Barsaj significa la muerte, el más allá, un fracaso que les costará la vida. Cuando consiguen llegar a la tierra prometida muchos exclaman: ¡Barcelona, Barcelona! o ¡Barça, Barça!, expresando así su satisfacción por haber alcanzado su objetivo.

Fotograma del cortometraje 'Barcelone ba Barsakh', de Nacho Gil y Cristina Vergara. Imagen cortesía de los autores.

Fotograma del cortometraje ‘Barcelone ba Barsakh’, de Nacho Gil y Cristina Vergara. Imagen cortesía de los autores.

‘Barcelone ba Barsakh’, en lengua wólof de El Senegal,  es el título de un cortometraje de ficción de 13 minutos, dirigido por Nacho Gil y Cristina Vergara, que se estrena en la SGAE  el 5 de febrero, a las 19 horas. Producido por Faules, fue rodado durante una semana de la pasada primavera en localizaciones de Valencia: Benimaclet, la playa de la Malvarrosa, la Ciudad de las Artes y las Ciencias, los Viveros, etcétera.

Cuenta la historia de Demba, personaje interpretado Thimbo Samb, un senegalés de 27 años que posee un gran talento dramático y forma parte del grupo de teatro de CEAR.  “Thimbo es una persona carismática y alegre que demuestra un gran talento interpretativo”, dice Vergara. “En Valencia estudió interpretación pero tuvo que dejar las clases para poder ganarse la vida. Su historia personal y sus experiencias nos ayudaron a escribir la historia de Demba, que es un poco su otro yo, aunque dimos al relato un tono onírico más que realista”.

Fotograma de 'Barcelone ba Barsakh, de Nacho Gil y Cristina Vergara. Imagen cortesía de los autores.

Fotograma de ‘Barcelone ba Barsakh, de Nacho Gil y Cristina Vergara. Imagen cortesía de los autores.

Colaboración de CEAR

Los guionistas contaron con la colaboración de representantes de CEAR (Comisión Española de Ayuda al Refugiado), que les ayudaron a conocer la realidad de la inmigración y los dramas que viven sus protagonistas. Además, les conectó con los dos actores que forman parte de su grupo teatral, Thimbo Samb y Abdoulaye Sy.

El proyecto nace con la intención de crear un cortometraje de ficción que aborda algunos aspectos de la realidad de la inmigración. “Tenemos noticia de cientos de muertos en el mar Mediterráneo y nadie hace nada por evitar esta tragedia”, dice Vergara. “La inestabilidad y los conflictos de algunos países, los saqueos de sus recursos naturales o la especulación con los precios de los alimentos, son algunos de los motivos que les impulsan a huir. Los países del norte tenemos una gran responsabilidad en ese aspecto”.

El cortometraje trata también el tema de las oportunidades, de la capacidad de elección de las personas en momentos claves de su vida. “Muchas deciden arriesgar sus vidas y las de sus hijos por un futuro incierto”, añade Vergara. “La suerte se torna decisiva y crucial en el viaje. Una vez superada la prueba, las dificultades continúan. Se enfrentan a los CIE, la falta de cobertura sanitaria y los problemas que les ponen las autoridades locales para poder realizar la venta ambulante”.

Fotograma de Barcelone ba Barsakh, de Nacho Gil y Cristina Vergara. Imagen cortesía de los autores.

Fotograma de Barcelone ba Barsakh, de Nacho Gil y Cristina Vergara. Imagen cortesía de los autores.

‘Barcelone ba Barsakh’ ha sido un proyecto muy especial para Nacho Gil. “Durante la fase de guión la historia fue evolucionando y en todo momento tuvimos muy presente de qué manera queríamos transmitir las ideas que queríamos incorporar en el guión”, dice el director. “Estudiamos las posibilidades de elección, la soledad del protagonista, pero a su vez, su alegría y su energía que le llevan a hacer amistades y a iniciar vínculos con personas cercanas”.

La historia arranca cuando Demba lleva ya un par de meses viviendo en Valencia, después de un duro viaje. Es un momento de inflexión en la vida del personaje, todo ha cambiado y en el camino ha sufrido una gran pérdida. El mar y el cielo de Valencia son nexos muy importantes en la historia. “Por una parte, el mar nos acerca a las raíces de Demba, a su ciudad natal Kayar en Senegal, donde el mar alimentaba a su familia, le daba trabajo y esperanzas”, dice Gil. “Pero también le arrebató algo muy preciado, y ha sido un terrible adversario al que superar en su peligroso viaje”.

Para recrear el viaje de Demba el guion incluye un pasaje sonoro que transmite sensaciones de peligro y drama, compuesto por Miguel Gómez Ortín, autor de la banda sonora del corto. Junto a Thimbo Samb, los actores  valencianos Marta Rey y Jesús Martínez, y Abdoulaye Sy, joven inmigrante senegalés de Dakar, que encarna a Aziz, amigo de Demba.

Fotograma del cortometraje de Nacho Gil y Cristina Vergara.

Fotograma del cortometraje de Nacho Gil y Cristina Vergara.

Bel Carrasco