Así será el monumento a las víctimas del metro

La Asociación de Víctimas del Metro 3 de Julio de Valencia convocó hace un año el Proyecto 3 de Julio,  un concurso artístico con el objetivo de homenajear a las víctimas del accidente y recordar que un hecho así no debe volver a suceder. La Asociación ha huido de la realización de un encargo a un artista y ha optado por el formato de convocatoria para proponer “una intervención artística contra el olvido,  para toda la sociedad valenciana, un proyecto vivo, que perdure en el tiempo y en la memoria colectiva. Que sea un punto de reflexión y de referencia, que marque un hito de cambio en la ciudadanía, que nos recuerde el compromiso de construir una sociedad mejor.”

Según las bases de la convocatoria, se parte de una concepción de arte en el espacio público desde un planteamiento de convivencia e integración de estímulos, que marca como destinatarios al conjunto de la ciudadanía, no necesariamente especialistas, habitantes de ese entorno. En un momento como el actual, en el que el espacio público es la escena en la que se pone de manifiesto el malestar de la sociedad por la crisis en el modelo de gobernanza,  es importante incidir en la recuperación de su carácter dinámico y la significación no agotada de sus caracteres y posibilidades, invitando a su reformulación y ampliando su campo de acción a través del territorio digital.

Anja Krakowski. Prime Time. Cortesía Asociación Víctimas del Metro 3 de Julio.

Anja Krakowski. Prime Time. Cortesía Asociación Víctimas del Metro 3 de Julio.

El jurado, compuesto por Manuel Borja-Villel (director del Museo Reina Sofía de Madrid), Agustín Pérez Rubio (director artístico del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires), Vicente Todolí (Director de Hangar Bicocca de Milán), José Luis Pérez Pont (crítico de arte, comisario del Proyecto 3 de Julio) y Beatriz Garrote (presidenta de la Asociación de Víctimas del Metro 3 de Julio), tras valorar los perfiles artísticos presentados en la primera fase de la convocatoria seleccionó a los siguientes:

Equipo Mixuro (Javier Molinero Domingo & María Oliver Sanz)
Diana Larrea Gimeno
Fermín Jiménez Landa & Escif
Javier Núñez Gasco
Anja Krakowski

En una segunda fase, en la que los artistas mantuvieron un encuentro muy emotivo con la Asociación para conocer de primera mano los acontecimientos, dispusieron de un plazo para presentar sus propuestas. https://www.youtube.com/watch?v=Sx2Ju4qhC0I).

Tras ser publicadas en la web http://avm3j.barretfilms.com/ se habilitó un periodo de votación on line para que la ciudadanía pudiera contribuir con su voto a la decisión final de la obra artística que se convertirá en el elemento de homenaje y lugar de memoria para las víctimas del accidente y sus familias, así como para la sociedad en su conjunto. 1.154 personas han participado activamente en la votación y han contribuido con ello a seleccionar la obra que será finalmente instalada en el espacio público de la ciudad de Valencia.

De un modo singular, cabe destacar que el resultado del voto popular ha coincidido con el voto mayoritario expresado por los componentes del jurado, designando el proyecto de Anja Krakowski,, titulado “Prime Time”, como el elegido para ser llevado a cabo. La artista, nacida en Hagen (Alemania) en 1965, reside en Valencia y cuenta con una dilatada experiencia profesional. http://www.anjakrakowski.es/

Anja Krakowski. Prime Time. Cortesía Asociación Víctimas del Metro 3 de Julio.

Anja Krakowski. Prime Time. Cortesía Asociación Víctimas del Metro 3 de Julio.

La intervención “Prime Time” plantea la creación de un lugar que persigue cumplir tres funciones: presencia literal, función crítica y función discursiva. Se proyecta un espacio-estancia creando un habitáculo semi-confinado que permita a los familiares y la población en general conmemorar y homenajear a las víctimas del accidente del metro. El diseño, según la artista, se inspira en cierta medida en las reflexiones de Louis Kahn, en tanto que el lugar, la estancia, como un espacio mental y pre-arquitectónico, cuyas dimensiones reducidas permiten que el encuentro entre personas se convierta en un acto performativo en el que puede que llegue a decirse lo que nunca antes haya sido dicho.

Con el fin de generar una imagen de un eficiente impacto y que pertenezca al ámbito de la descripción “inambigüa”, más que a un denso sistema simbólico de representación, la artista ha optado por recurrir a una denotación accesible y de lectura clara: un “muro” de relojes de estación con las manecillas paradas a las 13.03 h. (hora exacta en la que ocurrió el accidente). Esta imagen pretende designar un hecho concreto del pasado, un instante que irrumpe y trunca la línea de tiempo en lo privado, pero que a la vez marca el inicio de nuevas temporalidades que se abrirán a los espacios públicos de la consciencia social.

Anja Krakowski. Prime Time. Cortesía Asociación Víctimas del Metro 3 de Julio.

Anja Krakowski. Prime Time. Cortesía Asociación Víctimas del Metro 3 de Julio.

Toda la información del proyecto de Anja Krakowski aquí:
https://drive.google.com/file/d/0BySDsxObo6gXTXRWVi1ORDZjejA/view

Con el propósito de contribuir económicamente a sufragar la realización del monumento en memoria de las víctimas, la Asociación ha puesto en marcha una campaña en Verkami con la que solicita la colaboración:
http://www.verkami.com/projects/12333-proyecto-3-de-julio

 

Anja Krakowski. Prime Time. Cortesía Asociación Víctimas del Metro 3 de Julio.

Anja Krakowski. Prime Time. Cortesía Asociación Víctimas del Metro 3 de Julio.

El 3 de julio de 2006 un fatídico accidente produjo la muerte de  43 personas y dejó heridas de diferente consideración a 47 más. Desde entonces la Asociación ha mantenido viva una lucha ciudadana para que la memoria de sus familiares sirva para que nunca más vuelva a suceder algo así.

Proyecto 3 de Julio. Rápido, vota!

La Asociación de Víctimas del Metro 3 de Julio de Valencia convocó hace unos meses un concurso artístico, con el objetivo de homenajear a las víctimas del accidente y recordar que un hecho así no debe volver a suceder. La Asociación manifiesta que a través del Proyecto 3 de Julio proponen “una intervención artística contra el olvido,  para toda la sociedad valenciana, un proyecto vivo, que perdure en el tiempo y en la memoria colectiva. Que sea un punto de reflexión y de referencia, que marque un hito de cambio en la ciudadanía, que nos recuerde el compromiso de construir una sociedad mejor.”

El jurado, compuesto por Manuel Borja-Villel (director del Museo Reina Sofía de Madrid), Agustín Pérez Rubio (director artístico del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires), Vicente Todolí (Director de Hangar Bicocca de Milán), José Luis Pérez Pont (comisario del proyecto) y Beatriz Garrote (presidenta de la Asociación de Víctimas del Metro 3 de Julio), tras valorar los perfiles artísticos presentados seleccionaron a los siguientes, que ahora presentan sus proyectos:

Equipo Mixuro (Javier Molinero Domingo & María Oliver Sanz)
Diana Larrea Gimeno
Fermín Jiménez Landa & Escif
Javier Núñez Gasco
Anja Krakowski

Los artistas, tras reunirse con la Asociación para conocer de primera mano los acontecimientos, han dispuesto de un plazo para presentar sus propuestas, que pueden ser visitadas y votadas pinchando aquí.  El resultado del voto popular será sumado al de los miembros del jurado, que se reúne el martes 30 de junio por la tarde, donde se determinará la intervención que finalmente será llevada a cabo e instalada en el espacio público en homenaje a las víctimas. Rápido, vota!

Si quieres apoyar la producción de la obra, puedes hacer tu aportación a través de Verkami. Pincha aquí.

Según las bases de la convocatoria, se parte de una concepción de arte en el espacio público desde un planteamiento de convivencia e integración de estímulos, que marca como destinatarios al conjunto de la ciudadanía, no necesariamente especialistas, habitantes de ese entorno. En un momento como el actual, en el que el espacio público es la escena en la que se pone de manifiesto el malestar de la sociedad por la crisis en el modelo de gobernanza,  es importante incidir en la recuperación de su carácter dinámico y la significación no agotada de sus caracteres y posibilidades, invitando a su reformulación y ampliando su campo de acción a través del territorio digital.

El 3 de julio de 2006 un fatídico accidente produjo la muerte de  43 personas y dejó heridas de diferente consideración a 47 más. Desde entonces la Asociación ha mantenido viva una lucha ciudadana para que la memoria de sus familiares sirva para que nunca más vuelva a suceder algo así. Durante estos años manifiestan haber planteado numerosas preguntas que nadie les ha contestado: “Hemos vivido la comisión de investigación más corta de la historia de Les Corts Valencianes con numerosos técnicos vetados y los que no lo fueron, estaban aleccionados. Hemos sufrido indefensión en la fase de instrucción de un juicio que no llegó a celebrarse y también hemos soportado la censura de  la televisión pública valenciana entre otros maltratos.  En resumen, por reclamar responsabilidades hemos soportado el desprecio de un gobierno que sólo ha querido silenciar nuestra voz y la memoria de los que perdimos aquel 3 de julio.”

El próximo 3 de julio de 2015, cuando se cumplen 9 años del accidente, la Asociación de Víctimas ha convocado su última concentración en la Plaza de la Virgen de Valencia, con el compromiso de los nuevos responsables políticos en la Generalitat de investigar lo sucedido y depurar responsabilidades.

Plaza-Virgen-Metro

¿Qué queremos? Igualdad y pluralidad

Hace justo una semana aparecía publicado en la revista MAKMA un artículo de Alberto Adsuara bajo el título “¿Qué quieren?: miradas de mujeres”. El título ya dice mucho de lo que posteriormente será el contenido del mismo, pues a través de esa pregunta, más su posterior respuesta, es presentada en palabras, una opinión sobre una cierta acción que visibiliza el trabajo de las mujeres artistas en nuestro país.

Según el autor, las mujeres no dejamos de quejarnos. Y quejarnos, junto con llorar, es algo que para el patriarcado ha sido muy femenino. Nos quejamos por quejarnos, sin razón y además con vacío de inteligencia. Pues yo le digo, como feminista y progresista, que esto es mucho más que una simple queja, como usted lo plantea, esto es un cabreo. Un cabreo a través del cual exigimos igualdad situando además la idea de diferencia en el centro de nuestra actividad, de ahí que nuestras miradas sean plurales, como también lo son nuestros cuerpos. De esta manera es como dejamos de ser “la mujer”, cuya falta de diferencias, nos equipara a una serie, y cuya singularidad y falta de individualidad, usted nombra en el artículo.

Las mujeres han creado desde el inicio de los tiempos. Otra cuestión es que sus obras hayan sido reconocidas y su huella haya sido respetada por las generaciones siguientes. Y a la vista está que esto no ha sido así porque la historia de cualquier disciplina ha sido escrita desde el punto de vista masculino. La cuestión no es tener un pene o una vagina para poder ejercer o no de artista, porque el feminismo es plural, como lo son nuestros cuerpos, sino que es una cuestión mucho más peliaguda donde intervienen otros intereses. La mirada masculina ha sido la que ha dominado y preservado su estatus dentro de la Historia del Arte, plasmando en los lienzos cuerpos de mujeres desnudas para su propio deleite y disfrute erótico, algo que podemos comprobar a través de un paseo por las salas de un museo como el Prado. Nosotras no hemos entrado a los museos como artistas por derecho propio sino como mujeres desnudas objetualizadas, algo que muy bien denunciaron a partir de los años setenta del siglo XX las Guerrilla Girls y que continúan denunciándolo.

A lo largo del artículo usted coloca a las mujeres en una posición subordinada e incluso nuestras demandas de igualdad las pone en entredicho al cuestionarse que no sabe muy bien lo que perseguimos, si presencia o poder. Yo le digo que ambas cosas. Presencia para que nuestros trabajos sean visibles, y poder, o mejor dicho y utilizando un lenguaje feminista, que el arte sea una herramienta a través de la cual podernos empoderar visibilizándose nuestros trabajos y las diferencias con el patriarcado en los diferentes ámbitos artísticos. Pero no se crea que por tener una vagina nuestro trabajo está vacío de contenido intelectual y que por este motivo para el día 8 de marzo las salas se tengan que abrir para que expongamos únicamente a lo largo de ese mes. No, para nada, pues nuestro trabajo es mucho más que arte hecho por mujeres con toda la carga de negatividad que el patriarcado ha otorgado a la palabra femenino, porque nuestro trabajo es político, combativo y resistente.

Cada mes de marzo se nos recuerda que la igualdad, aunque pensemos que no es una utopía, no es real. Sí, ese mismo día, junto con el 25 de noviembre, en el que aparecen diferentes estadísticas sobre brechas salariales y de cifras de violencia de género y de feminicidio que nos estampan contra la cruda realidad y que nos recuerdan que todavía nos queda mucho camino por recorrer. ¿Nos estamos quejando también?

Como usted sabrá el artículo 26 de la Ley de Igualdad del año 2007 plantea acciones positivas, que no discriminaciones positivas que fomenten la participación de las mujeres en una sociedad que no es igualitaria. Una de esas acciones positivas ha sido el Festival Miradas de Mujeres que usted nombra en su artículo, así como el resto de festivales sobre mujeres artistas y diferentes exposiciones y conferencias que favorecen nuestro empoderamiento. Pero vayamos por partes. Esas acciones positivas, que usted considera que nosotras las imponemos (por cojones) y que nos las paga el papá estado, fomentan la igualdad partiendo de la base de que existe una desigualdad, y a través de la misma acción positiva se pretende que no se prive a la población de un país de poder disfrutar del trabajo realizado por mujeres artistas. Estas acciones positivas abren nuevos caminos, nuevas perspectivas y también nuevas miradas. Nosotras no llevamos ningún tipo de etiqueta en la que se nos identifique como mujeres discriminadas. Para nada, sino que consideramos que nuestro trabajo también es una herramienta para visibilizar la desigualdad de una sociedad patriarcal que impide que nuestras miradas se renueven. Y de eso se trata, de renovación, de regeneración y de que lenguajes anquilosados en el pasado, den paso a fuerzas performativas que produzcan nuevos efectos en la sociedad para dejar de ser lo otro del sistema.

Dentro del mismo artículo usted nombra que tras la finalización del franquismo las mujeres galeristas fueron las que ostentaron el poder en el arte, las mismas que subvirtieron aquello que Dalí consideraba de nosotras y que manifestó en presencia de Juana Mordó: “las mujeres no pueden hacer nada en materia de arte porque les faltan los testículos”. Pero que haya mujeres galeristas importantes en este país, no significa que la igualdad reine en el mundo del arte. Por ejemplo le recuerdo que los grandes museos de nuestro país siguen siendo dirigidos por hombres como es el caso del IVAM, dirigido por José Miguel García Cortés, el Reina Sofía, dirigido por Manuel Borja-Villel, el Museo del Prado dirigido por Miguel Zugaza o la dirección artística del Museo Thyssen que le corresponde a Guillermo Solana. Y sí, las mujeres formamos parte de sus equipos directivos de conservación y de restauración, pero los grandes puestos de trabajo les corresponden a ellos, por lo que tal vez le suene qué es el techo de cristal, tan sutil, apenas perceptible, pero muy duro de romper.

Una asociación como MAV (Mujeres en las Artes Visuales) a la cual le remito, y organizadora del Festival Miradas de Mujeres, cada año publica diferentes informes sobre el panorama artístico actual en el que las mujeres todavía jugamos con bastante desventaja, a pesar de ser muchas más las alumnas matriculadas en las facultades de Historia del Arte y de Bellas Artes. Sin ir más lejos, solamente un 23% de mujeres artistas han expuesto este año en ARCO[1]. Por lo tanto, desde el Festival Miradas de Mujeres y desde el feminismo estamos llevando a cabo prácticas que nos permitan alcanzar una cultura democrática de la que nutrirnos todos y todas. Nosotras ya tenemos claro que tanto nuestros cuerpos, como nuestras miradas son plurales, son diversas, pero en concreto usted no, porque como feministas y plurales no nos califica, sino, más bien y esto es mío, como hembristas, como lo opuesto a machismo porque usted ve quejas femeninas donde yo veo masculinidad herida y molesta. Así que para aclarar términos y posturas, le remito a la definición de feminismo, a su diversidad y a su pluralidad y a sus ganas de expansión.

Teresa Legarre, Irene Ballester y Lucía Peiró, junto  a Álvaro de los Ángeles (de espalda), Salva Torres y José Luis Pérez Pont. Foto: Consuelo Chambó.

Teresa Legarre, Irene Ballester y Lucía Peiró, junto a Álvaro de los Ángeles (de espaldas), Salva Torres y José Luis Pérez Pont. Foto: Consuelo Chambó.

Irene Ballester Buigues


[1] Informe MAV nº 14: presencia de mujeres artistas en ArcoMadrid 2015
http://www.mav.org.es/index.php/observatorio/informes-y-propuestas

 

Seleccionados en el Proyecto 3 de Julio

La Asociación de Víctimas del Metro 3 de Julio de Valencia convocó hace unos meses un concurso artístico, con el objetivo de homenajear a las víctimas del accidente y recordar que un hecho así no debe volver a suceder. La Asociación manifiesta que a través del Proyecto 3 de Julio, comisariado por José Luis Pérez Pont, proponen “una intervención artística contra el olvido,  para toda la sociedad valenciana, un proyecto vivo, que perdure en el tiempo y en la memoria colectiva. Que sea un punto de reflexión y de referencia, que marque un hito de cambio en la ciudadanía, que nos recuerde el compromiso de construir una sociedad mejor.”

El jurado, compuesto por Manuel Borja-Villel (director del Museo Reina Sofía de Madrid), Agustín Pérez Rubio (director artístico del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires), Vicente Todolí (Director de Hangar Bicocca de Milán), José Luis Pérez Pont (crítico de arte) y Beatriz Garrote (presidenta de la Asociación de Víctimas del Metro 3 de Julio), tras valorar los perfiles artísticos presentados, han seleccionado a los siguientes:

Equipo Mixuro (Javier Molinero Domingo & María Oliver Sanz)
Diana Larrea Gimeno
Fermín Jiménez Landa & Escif
Javier Núñez Gasco
Anja Krakowski

El proyecto entra ahora en una segunda fase, en la que los artistas tras reunirse con la Asociación para conocer de primera mano los acontecimientos, disponen de un plazo para presentar sus propuestas, que serán nuevamente valoradas por el jurado para determinar la intervención que finalmente será llevada a cabo e instalada en el espacio público.

Según las bases de la convocatoria, se parte de una concepción de arte en el espacio público desde un planteamiento de convivencia e integración de estímulos, que marca como destinatarios al conjunto de la ciudadanía, no necesariamente especialistas, habitantes de ese entorno. En un momento como el actual, en el que el espacio público es la escena en la que se pone de manifiesto el malestar de la sociedad por la crisis en el modelo de gobernanza,  es importante incidir en la recuperación de su carácter dinámico y la significación no agotada de sus caracteres y posibilidades, invitando a su reformulación y ampliando su campo de acción a través del territorio digital.

El 3 de julio de 2006 un fatídico accidente produjo la muerte de  43 personas y dejó heridas de diferente consideración a 47 más. Desde entonces la Asociación ha mantenido viva una lucha ciudadana para que la memoria de sus familiares sirva para que nunca más vuelva a suceder algo así. Durante estos 8 años manifiestan haber planteado numerosas preguntas que nadie les ha contestado: “Hemos vivido la comisión de investigación más corta de la historia de Les Corts Valencianes con numerosos técnicos vetados y los que no lo fueron, estaban aleccionados. Hemos sufrido indefensión en la fase de instrucción de un juicio que no llegó a celebrarse y también hemos soportado la censura de  la televisión pública valenciana entre otros maltratos.  En resumen, por reclamar responsabilidades hemos soportado el desprecio de un gobierno que sólo ha querido silenciar nuestra voz y la memoria de los que perdimos aquel 3 de julio.”

Plaza-Virgen-Metro

Proyecto 3 de Julio. Bases

La Asociación de Víctimas del Metro 3 de Julio de Valencia convoca un concurso artístico, con el objetivo de homenajear a las víctimas del accidente y recordar que un hecho así no debe volver a suceder.

El 3 de julio de 2006 un fatídico accidente produjo la muerte de  43 personas y dejó heridas de diferente consideración a 47 más. Desde entonces la Asociación ha mantenido viva una lucha ciudadana para que la memoria de sus familiares sirva para que nunca más vuelva a suceder algo así. Durante estos 8 años manifiestan haber planteado numerosas preguntas que nadie les ha contestado: «Hemos vivido la comisión de investigación más corta de la historia de Les Corts Valencianes con numerosos técnicos vetados y los que no lo fueron, estaban aleccionados. Hemos sufrido indefensión en la fase de instrucción de un juicio que no llegó a celebrarse y también hemos soportado la censura de  la televisión pública valenciana entre otros maltratos.  En resumen, por reclamar responsabilidades hemos soportado el desprecio de un gobierno que sólo ha querido silenciar nuestra voz y la memoria de los que perdimos aquel 3 de julio.»

La Asociación de Victimas del Metro 3 de Julio manifiesta que a través de esta convocatoria proponen «una intervención artística contra el olvido,  para toda la sociedad valenciana, un proyecto vivo, que perdure en el tiempo y en la memoria colectiva. Que sea un punto de reflexión y de referencia, que marque un hito de cambio en la ciudadanía, que nos recuerde el compromiso de construir una sociedad mejor.»

El proyecto cuenta con el apoyo de Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló (AVVAC), la Associació Valenciana de Crítics d’Art (AVCA) y la Plataforma Valenciana x la Cultura (PVxC).

47-43 Victimas Metro Valencia

BASES
La calle, como espacio público dinámico y de relaciones, permite un análisis que supera la enumeración de los elementos físicos que la conforman. Como espacio de transición, lugar de todos, la percepción de espacio público de la que parte esta convocatoria aúna los elementos sociales y comunicativos a los estéticos y funcionales a la hora de plantear una intervención artística en recuerdo de las víctimas del accidente de metro del 3 de julio de 2006 en Valencia.

Esta aproximación a la idea de arte en el espacio público, desde un planteamiento de convivencia e integración de estímulos, marca como destinatarios del mismo al conjunto de ciudadanos, no necesariamente especialistas, habitantes de ese entorno. En un momento como el actual, en el que el espacio público es la escena en la que se pone de manifiesto el malestar de la sociedad por la crisis en el modelo de gobernanza,  es importante incidir en la recuperación de su carácter dinámico y la significación no agotada de sus caracteres y posibilidades, invitando a su reformulación y ampliando su campo de acción a través del territorio digital.

OBJETO DE LA CONVOCATORIA.
El objeto de esta convocatoria es la selección y realización de un proyecto de arte público de carácter permanente, para ser instalado en Valencia.

PARTICIPANTES.
Esta convocatoria va dirigida a artistas y creadores que, individualmente o en equipo, desarrollen sus proyectos e intervenciones en el ámbito del espacio público, residentes en el estado español, sin límite de edad ni nacionalidad.

INSCRIPCIÓN.
Cada participante o equipo podrá presentar una sola solicitud.

Documentación a aportar:
-Ficha de inscripción correctamente rellenada.
-Fotocopia de un documento de identificación del participante o de los miembros del equipo.
-Curriculum artístico del participante o equipo.
-Dossier  de proyectos realizados o ideas para el espacio público.
-Cualquier otra documentación que se estime oportuna.
Toda esta documentación se remitirá  integrada en un único pdf por participante o equipo.

Plazo, forma y lugar de presentación.
Las solicitudes, acompañadas de la documentación requerida, se remitirán  de forma electrónica integradas en un único pdf por participante o equipo, del 3 de julio al 17 de noviembre de 2014, al siguiente correo electrónico: proyecto3dejulio@gmail.com

PROCESO DE SELECCIÓN.
Fases de selección.
Se establecen dos fases de selección:

1ª. A partir de las solicitudes recibidas para participar en PROYECTO 3 de Julio, aportando la documentación indicada y sin que se establezca la exigencia de presentar inicialmente un proyecto específico para esta convocatoria; el comité de selección designará, de entre los solicitantes, a los cinco artistas o equipos que serán invitados por la Asociación de Víctimas  del Metro 3 de Julio durante unos días para recabar información, convivir y contrastar experiencias de modo previo a la elaboración de proyectos. Este encuentro será clave para estimular los fundamentos del proyecto que cada participante desarrolle.

2ª. La segunda selección se hará en base a los cinco proyectos específicos presentados por los participantes seleccionados, que debidamente desarrollados mediante descripción explicativa por escrito, planos, maquetas virtuales y cualquier otro soporte que facilite su comprensión, se mostrará al público a través de las redes sociales y el blog de la propia Asociación.

En la segunda fase de selección, durante el periodo de exposición digital de los proyectos de los cinco artistas seleccionados, se ofrecerá a la ciudadanía la posibilidad de ejercer su voto a favor de la propuesta que desearía que resultase seleccionada para ser instalada, de modo permanente, en el espacio público de Valencia. El proyecto que resulte más votado por la voluntad popular, contará con un voto a sumar a los emitidos por los componentes del comité de selección, contribuyendo en el resultado final del proceso de selección.

Reunido nuevamente el jurado, resultará un único seleccionado que recibirá el encargo de ejecutar su proyecto conforme a la propuesta presentada.

EJES DE VALORACIÓN.
Al establecerse dos momentos o fases de selección, es necesario aclarar que para la primera fase de selección, realizada a partir de todas las solicitudes válidas recibidas y dando como resultado a cinco artistas o equipos seleccionados, se tendrá en cuenta su perfil creativo y la documentación aportada como referencia para valorar su idoneidad a los objetivos expresados en las bases de esta convocatoria. Para presentarse a la convocatoria no se requiere a los participantes la elaboración inicial de una propuesta de intervención.

En la segunda fase de selección, para la valoración de los proyectos elaborados por los cinco participantes seleccionados, serán factores determinantes para la elección del proyecto finalista:

-La calidad artística del proyecto y su presentación.
-La adaptación de la intervención propuesta al espacio indicado para su ubicación.
-Su capacidad de relación e integración tanto con el entorno como con las circunstancias que lo impulsan desde la Asociación de Víctimas del Metro 3 de Julio.
-La capacidad del proyecto para mantenerse activo al incorporar el desarrollo de estímulos de carácter digital que permitan la participación ciudadana on line, rompiendo con la lógica estática del monumento tradicional.
-La adecuación del proyecto a los objetivos marcados en la convocatoria.
-El cumplimiento con los requisitos establecidos en la normativa municipal del Ayuntamiento de Valencia.

Como requisito, se establece que los proyectos habrán de ser originales y no haber sido premiados, seleccionados o publicados en ninguna otra convocatoria de premios o ayudas.

Del mismo modo, los proyectos deberán tener en cuenta el carácter permanente de la instalación, a la hora de realizar sus planteamientos.

COMITÉ DE SELECCIÓN
-Un representante de la Asociación de Víctimas del Metro 3 de Julio, con voto de calidad.
Manuel Borja-Villel. Director del Museo Reina Sofía de Madrid.
José Luis Pérez Pont. Presidente de la Associació Valenciana de Crítics d’Art (AVCA). Comisario del Proyecto 3 de Julio.
Agustín Pérez Rubio. Director artístico del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA).
Vicente Todolí. Director de Hangar Bicocca de Milán.
Actuando como asesor técnico, el arquitecto del Ayuntamiento de Valencia, con voz y sin voto.
Actuando como secretario/a, el secretario de la Asociación de Víctimas del Metro 3 de Julio, con voz y sin voto.

Publicación de la resolución.
El comité de selección realizará la valoración de las solicitudes presentadas y resolverá la selección de cinco artistas, que accederán a la segunda fase de la convocatoria. La resolución de la selección de participantes se hará pública a partir del 3 de noviembre de 2014 y se comunicará por escrito a todos los participantes y a los seleccionados.

DERECHOS Y OBLIGACIONES DE LOS ARTISTAS SELECCIONADOS.
Los artistas seleccionados serán invitados por la Asociación de Víctimas del Metro 3 de Julio a visitar Valencia con el objetivo de facilitar el contacto con el entorno que habrá de estimular y acoger sus propuestas. Esta invitación incluye el desplazamiento, estancia y manutención durante los días que en su momento serán acordados. Para el supuesto de equipos de artistas, cuando se hallaren seleccionados, los gastos de esta invitación se encontrarán cubiertos para dos de sus miembros.

Los artistas, transcurrido un plazo de tres meses desde la fecha de resolución del comité de selección, presentarán los proyectos correspondientes, destinados a su valoración y a su divulgación pública, mediante un dossier que incluirá:

-Descripción explicativa por escrito del proyecto de arte público presentado, con la motivación, los contenidos, la adecuación al espacio indicado, materiales a utilizar, características técnicas de la instalación, aspectos técnicos de montaje y ubicación.
-Materiales visuales, gráficos o sonoros significativos para la comprensión de la instalación.
-Maqueta virtual de la instalación.

El incumplimiento de los plazos o compromisos adquiridos por los seleccionados se entenderá como una renuncia a su participación en esta convocatoria.

El artista cuyo proyecto resulte finalista, se hará cargo de los gastos derivados de su producción, transporte e instalación, en base a la dotación económica asignada, en los plazos que en su caso sean acordados por la organización.

El incumplimiento de alguna de estas obligaciones implica la retirada de la dotación económica.

DOTACIÓN ECONÓMICA.
Se establece una dotación económica de al menos 9.000 euros para la ejecución del proyecto y la remuneración del artista finalista, que obtendrá por este concepto un 15% del presupuesto total conforme al Manual de Buenas Prácticas en las Artes Visuales.

ACEPTACIÓN DE LAS BASES.
La participación en esta convocatoria supone la plena aceptación de las bases. Las resoluciones del comité de selección serán inapelables y la organización se reserva el derecho de interpretación de las bases, así como la solución de cualquier incidencia que pudiera surgir.

El comité de selección, en el caso de que las solicitudes no reuniesen la calidad necesaria, podrá reducir el número de artistas seleccionados o declarar desierta la convocatoria.

La organización se reserva los derechos de publicación y reproducción de los materiales gráficos que se deriven de los proyectos y de la instalación finalista. Igualmente se reserva el derecho de publicar aquellos datos de la solicitud aportados por los seleccionados, con la finalidad de difundir la actividad y promocionar a los artistas.

INFORMACIÓN Y SOLICITUDES:
Correo electrónico: proyecto3dejulio@gmail.com
http://asociacionvictimasmetro.blogspot.com.es/

Plaza Virgen Metro

Bartomeu Marí: «¿Qué es hoy un museo público?»

Bartomeu Marí i Ribas (Ibiza, 1966) da las claves del nuevo modelo de museo que está poniendo en marcha en el MACBA, inspirado en el IVAM de los años 90, y su visión de los procesos de transformación que están operando en el terreno de lo público. Tras pasar por la Foundation pour l’Architecture de Bruselas y el IVAM de la primera época, fue director del centro de arte contemporáneo Witte de With de Rótterdam. Actualmente dirige el Museu d’Art Contemporani de Barcelona, a la vez que preside el CIMAM.

En 2011 formaste parte del equipo redactor de la Estrategia para las Artes Visuales, que contó con el apoyo del sector profesional del arte en España y que pretendía marcar una hoja de ruta que evitara los constantes cambios de rumbo derivados de los vaivenes electorales. Aunque resulte sorprendente, era la primera vez que en más de treinta años de democracia en España se marcaba un plan estratégico en materia de artes visuales. El actual Ministerio de Cultura ha obviado ese documento y el trabajo de consenso que representa. ¿A que crees que se debe?

Tradicionalmente, en este país, los gobiernos que entran destruyen o ignoran lo que el gobierno precedente ha hecho y creo que ese “deshacer”, el hecho de no utilizar nada de ese documento forma parte de esta tradición. Es una gran lástima que esa reflexión se iniciara al final de una legislatura. Pero también creo que el actual gobierno tiene una imagen de la cultura, y sobre todo del sector del arte, muy diferente a la idea que se tenía cuando se hizo el plan.

En Europa, hace ya años, el papel de la cultura cambia y el arte deja de ser un elemento básico en el crecimiento y la maduración del individuo. De formar parte de la educación que recibimos para desarrollar nuestras capacidades como personas, pasa a ser “un capricho de ricos” (quien lo quiera, que lo pague): de ahí la retirada de inversiones públicas al sector cultural en general.

 

¿Qué opinas de las políticas culturales y económicas del Gobierno de España y en qué medida crees que afectan al sector del arte?

Yo no tengo claro que el gobierno español tenga una política cultural propicia al desarrollo del arte. Y creo que la subida del IVA para las actividades culturales es una buena prueba de ello. Además creo que la política cultural española tradicionalmente ha sido muy centralista, con lo que se puede leer prácticamente solo a través de instituciones que están ubicadas en Madrid.  Los que no vivimos en Madrid  no solemos tener muchas oportunidades de disfrutar la política cultural del Estado español.

 

Hace seis meses que fuiste elegido presidente del Comité Internacional de Museos y Colecciones de Arte Moderno (CIMAM), ¿qué propósitos te has marcado al frente de esa organización?

CIMAM es una ONG, una organización profesional formada por miembros del ámbito de  los museos (directores, conservadores, y otros profesionales de ese ramo) y su actividad principal es reflexionar sobre el presente y “los futuros” de la institución museística como institución pública. En eso hay bastante coincidencia entre todos los miembros; y hay cada vez más miembros del CIMAM que provienen de partes no occidentales del mundo, representan instituciones que trabajan en condiciones muy diferentes a las nuestras y expresan valores comunes de formas muy diversas. Es muy importante mantener y desarrollar la excelencia científica, el rigor y la elegancia en esos debates. Esos debates son los que le dan voz a la organización, son los que le dan la razón de ser, y dentro de esos debates ocupa una preocupación principal la deontología del sistema.

Creo que el mundo ha cambiado mucho, y por tanto, también en los últimos diez años, por ejemplo, las instituciones museísticas están cambiando para adaptarse a esos contextos diferentes. Creo que en el presente ya se plantean de una manera muy seria preguntas del tipo ¿qué es hoy un museo público?; ¿en qué consiste la libertad intelectual, y de qué manera se preserva?; ¿cómo reorganizar las relaciones entre bien común e intereses privados? La actividad de las instituciones públicas, como son los museos, no debe estar afectada por las presiones y los condicionantes del mercado, que lo ha invadido prácticamente todo. Es un hecho que los medios de comunicación masivos fundamentalmente atienden a hechos cuantitativos. La figura del crítico de arte ha desaparecido.

El CIMAM ha crecido mucho en Sudamérica, se está implantando en Asia, pero creo que hay regiones como África y como Oriente Medio donde están emergiendo nuevos tipos de instituciones que deseamos que formen parte de los debates que el CIMAM promueve. La manera como se crea y conserva patrimonio, se educa, se escribe historia y se difunden los valores del arte ocurre cada vez más a través de iniciativas que no se pueden tipificar exactamente como museos en sentido Occidental. Al mismo tiempo, también aparecen muchos museos, tanto en China como en las Antiguas Repúblicas Soviéticas o en Rusia, que son de hecho colecciones privadas con facultad de venta de obras. El CIMAM debe estar muy atento a esas nuevas prácticas y esa es una de sus funciones: argumentar qué instituciones se reconoce como “museo de arte contemporáneo” y a cuáles no.

 

Desde 2008, que fuiste nombrado director del MACBA mediante una convocatoria, ¿qué cambios coyunturales y qué medidas has aplicado en el museo para adaptarlo a la situación actual?

El contexto en el cual el museo opera cambió radicalmente en muy poco tiempo: entre 2009 y 2011 hay cambios económicos y cambios políticos evidentes. El económico ya lo conocemos: una crisis profunda que afecta a todos los sectores de la sociedad. El cambio político se sitúa más allá de los partidos que gobiernan: tiene que ver con el cambio profundo en la consideración de qué es y para qué sirve lo público y qué papel deben jugar las administraciones con relación a la cultura pública, a la educación del ciudadano, al bienestar.

Uno de los cambios fundamentales es el cambio del sistema productivo del museo. El MACBA ha pasado de funcionar en 2009 con casi catorce millones de euros, a funcionar en 2013 con casi diez millones de euros.  Por debajo de unos mínimos el proyecto del MACBA no puede mantenerse y no tiene sentido para mí. Nuestra apuesta es aumentar los recursos propios a través de la activación de diferentes “palancas de crecimiento” para volver a acercarnos a esa cifra de catorce millones de euros, que es la que idealmente debería poder gestionar el museo.

Yo empecé a trabajar en 1989 en Bruselas en un contexto económico y en una institución bastante modestos, y tengo el recuerdo de disfrutar muchísimo porque tenía total libertad. Seremos capaces de mantener nuestra capacidad creativa, crítica y de calidad con la complicidad de los públicos, que son quienes tienen la llave del futuro de nuestras instituciones culturales.

macba_ext_770x473

Recientemente se ha hecho público que el MACBA va a poner en marcha un nuevo modo de trabajo, incorporando un equipo de investigación externo integrado por Beatriz Preciado y Valentín Roma. ¿Qué significa esto en la práctica y cuales son los objetivos?

Valentín Roma y Beatriz Preciado no forman parte del equipo del MACBA: son personas que tienen una implicación muy profunda en el programa pero que están fuera de la dinámica cotidiana del equipo. El museo se dota con ellos de dos profesionales de tremenda calidad y que son absolutamente claves para reinventar la dinámica del museo. El modelo está bastante inspirado en el IVAM que conocí a mediados de los años 90, y en el que un equipo productor dentro del museo se alimentaba muy bien de talento externo, es decir, comisarios, críticos, artistas, etc.

 

¿Qué efectos tendrá en la programación del museo y qué líneas de trabajo se han pensado para espacios como el Convent dels Àngels y La Capella, que dependen del MACBA?

El programa de actividades se fortalece y se enriquece mucho. Hemos reforzado la coherencia interna de todo el Programa, con P mayúscula, más allá de las exposiciones. Todo esto pasa por injertar mutuamente el programa de exposiciones con los programas públicos: conectar lo sensible con la actividad intelectual, aquello que se percibe con aquello que se piensa. Creo que es una de las razones de ser del museo hoy en día: el museo debe coser de nuevo lo sensible y lo intelectual. En el poco tiempo que llevamos trabajando con Valentín y con Beatriz el Programa se ha hecho mucho más complejo y recuperaremos la capacidad de producir nuevas publicaciones de gran calidad. Al mismo tiempo, hemos potenciado también las líneas de mediación, que son las que deben “fidelizar” a estos nuevos públicos que el museo debe conquistar.

Todo el programa se articula en torno a seis grandes líneas que tienen que ver con aquellas preocupaciones que creemos que explican el mundo de hoy: la idea de “descolonizar el museo”, de integrar todas las reflexiones y aportaciones que sitúan el arte como una de las prácticas centrales en los procesos de emancipación individual, colectiva y política; lo que denominamos “la máquina de escribir”, las técnicas y los procedimientos de la escritura, tanto en sentido literal como metafórico, son muy importantes en la práctica del arte y en el trabajo que el museo hace, la escritura de la historia y la de las diferentes ficciones;  las “historias heterodoxas”, el hecho de que la historia que nos interesa no es pura, no es unívoca, es polifónica e híbrida; la “arquitectura como práctica cultural” no sólo tiene que ver con el patrimonio arquitectónico sino con todos aquellos dispositivos construidos que nos hacen vivir juntos, y la ciudad es el principal instrumento que tenemos para hacer eso; las “tecnologías de la conciencia” estudian como las nuevas tecnologías están afectando la constitución del propio yo, de la conciencia propia; la idea de “cuerpo político” vincula todo ello a la necesidad de empezar a pensar desde el cuerpo, de poner carne y piel al museo, de dotarlo de un sistema nervioso: el cuerpo es un campo de batalla político pero la primera piedra del edificio sensible y activo.

 

El déficit en la presencia de mujeres en las programaciones y en las colecciones de los museos es patente. En el estudio que lo revelaba, el MACBA no salía bien parado. ¿Cuáles crees que son las causas y que medidas correctoras se pueden aplicar?

Es una preocupación central en nuestro programa actual, tanto en el programa de exposiciones como en el de adquisiciones. Creo que venimos de una tradición que es profundamente machista y blanca. Es la historia de la cual procedemos.

 

En esa línea, también se escuchan quejas que reclaman una mayor presencia de artistas catalanes y españoles en la programación del MACBA. Parece que la red de museos y centros de arte contemporáneo de Barcelona no satisface actualmente las necesidades de los artistas jóvenes y de media trayectoria, que no acaban de encontrar su lugar en ese entramado. ¿Qué lugar crees que deben ocupar los artistas catalanes en las programaciones públicas? ¿Cuál es tu apuesta desde el museo que diriges?

Yo rechazo la idea que el MACBA no se ha ocupado de los artistas de su entorno. Creo que hemos aumentado considerablemente esa atención en los últimos años. Siempre se puede hacer más, sí, y ahora todo parece indicar que es el momento de hacerlo. Pero creo que hay que interrogarse con más precisión sobre cuál es el tejido institucional que tiene esta ciudad y cómo está funcionando.

Mi impresión es que el tejido institucional dedicado al arte es amplio, si lo comparamos con otras capitales europeas. No deberíamos confundir un problema económico estructural con la falta de atención del MACBA hacia los artistas, críticos o galeristas de su entorno. La salud del sistema no depende del MACBA. Las diferentes administraciones públicas no están haciendo una reflexión seria y profunda sobre la sostenibilidad y el funcionamiento de este sistema, no vemos que las diferentes administraciones estén dialogando para coordinarse y debajo de todo ello está una economía muy adversa. Tampoco es una solución esperar que el museo arregle todos los problemas: el museo debe hacer de museo y en ningún momento deberíamos perder de vista en qué consiste eso.

 

Ya nadie discute la incorporación de la función pedagógica que deben desarrollar los museos. ¿Aporta el MACBA alguna innovación en ese terreno?

Hemos desarrollado dos tipos de acción educativa: uno con las escuelas, con los profesores, y otra con los individuos, los visitantes en general. En las escuelas incidimos en la formación del profesorado y con los adultos hemos trabajado y desarrollado mucho la tecnología de la visita guiada que es uno de los mejores instrumentos educativos que hay: el contacto directo con las obras de arte. La educación no es algo que se puede reducir a las escuelas, es una transformación que todos estamos haciendo en todo momento. Es muy importante ver al museo y a las experiencias del arte como una manera de alfabetizarnos visualmente o sensitivamente en un mundo en el que cada vez están cambiando con más rapidez los códigos visuales y estéticos.

 

Da la impresión de que muchos de los logros obtenidos por el sector profesional del arte en Cataluña están sufriendo un retroceso, desde fuera se aprecia una sensación de desmantelamiento. La Associació d’Artistes Visuals de Catalunya ha sido un agente muy activo y su papel ha sido importante para establecer otras normas del juego. ¿En que situación se encuentra todo eso a tu parecer?

Hay que diferenciar lo que es la crisis económica de las crisis institucionales y de la crisis de ideas. Creo que es un momento en el que la crisis económica está teniendo unas consecuencias en otros tejidos de la sociedad de los que el artista no escapa. Y como he dicho antes, en un contexto económico en el que se están desmantelando diversas áreas de lo que antes conformaba el servicio público, la parte del arte es la que actualmente el ciudadano considera de las menos importantes y por tanto, más fácil de suprimir.

Forma parte todo ello de este gran movimiento en el que, en general, Europa a distintas velocidades, ha ido cediendo. Creo que en Gran Bretaña sucedió hace 20 años, en Alemania también ocurrió en torno a hace 10 años, y en España está ocurriendo ahora. Estamos viviendo un proceso de desaparición de las esferas públicas como promotores culturales. Me parece una lástima pero también me parece que es el momento de darnos cuenta de que hay que hacer las cosas de manera diferente. No creo que la participación del Estado, el dinero público, vuelva en muchos años, si es que vuelve nunca. La cultura pública debe financiarse de otra manera. Y nunca debe confundirse con los intereses privados en el espacio público. La relación entre bien común e intereses privados debe reescribirse.

 

¿Se remunera el trabajo de los artistas que exponen en el MACBA?

Sí, desde hace muchos años.

 

¿Qué opinas de esta reivindicación profesional?

Los artistas que trabajan con el MACBA tienen un contrato y cobran unos honorarios por su trabajo. Nadie se hace rico trabajando con este museo, pero creo que tratamos a todos los profesionales de forma decente y adecuadamente remunerada. Me parece algo lógico. El museo también se beneficia en numerosas ocasiones de la generosidad de artistas que, por ejemplo, donan obras a la colección.

MACBA_3274_r_770x653

En algunos casos los museos se convierten en cotos privados, hay ejemplos clamorosos. ¿Qué tipo de relación existe entre el MACBA, los agentes sociales de la cultura catalana y la sociedad?

El MACBA es un museo que todavía debe ser descubierto por los ciudadanos que lo han creado. Ese es uno de los grandes retos que nos hemos planteado desde hace unos años: aumentar la repercusión en el ámbito donde podemos crecer más, que es en del visitante local. El MACBA es la institución que realiza la cartografía de la cultura de nuestro tiempo y quiere ser motor fundamental de debates necesarios hoy. Más allá del arte, su epicentro, el MACBA es un museo abierto a la literatura, a la música, a la arquitectura, a la danza, al teatro, a la poesía, al cine…  Ir al museo hoy en día ya no es ir a ver imágenes, es ir a  protagonizar y compartir actos y experiencias muy diferentes que tienen relación entre sí, pero que conforman el abigarrado y muy amplio espectro de sensibilidades.

 

Las galerías de arte cumplen una función de divulgación del arte contemporáneo, más allá de su propósito de mercado. ¿Qué efectos está teniendo la crisis en el tejido de galerías de arte de la ciudad de Barcelona y de Cataluña? ¿Será capaz el museo de cubrir esa función si se sigue reduciendo el número de galerías?

Yo creo que Barcelona y Cataluña tienen un mercado del arte muy fiel, pero desgraciadamente todavía bastante frágil. La crisis tiene unos efectos brutales en ese ámbito y hace que cada vez menos artistas puedan vivir de su trabajo. Yo espero que las galerías tengan una actitud también de reconversión y de adaptación a un mercado que en sí mismo se ha transformado. Del mismo modo que las instituciones debemos adaptarnos,  los artistas sabrán resituarse en este contexto y el negocio de las galerías deberá también encontrar su lugar. Hace 30 años el mundo del arte contemporáneo español era muchísimo más reducido y muchísimo más precario que ahora: en una generación hemos dado un salto tremendo.

 

¿En la política de adquisiciones del MACBA se contempla alguna medida en ese sentido? En cuanto a las galerías.

La política de adquisiciones del MACBA se basa en la calidad de las obras de arte como criterio fundamental. Siempre hemos tenido una atención prioritaria hacia las galerías de nuestro contexto: en igualdad de condiciones se ha optado siempre por las galerías del entorno. Creo que la mejor manera de contribuir al desarrollo del sistema es seguir aplicando esos criterios de calidad con nitidez, exigencia y continuidad.

 

Se celebran los 25 años de la creación del IVAM. ¿Cual fue tu experiencia en el período que trabajaste allí?

Para mí fue una experiencia absolutamente fabulosa, aprendí el nudo de casi todo lo que sé ahora. Esa experiencia fue demasiado corta: sólo dos años. Pero recuerdo como un gran privilegio poder estar trabajando en el ámbito del arte contemporáneo y del arte moderno, de las vanguardias de principios del siglo XX. Creo que eso fue la gran apuesta y la gran calidad de ese museo, que también fue a buscar la calidad y el interés del arte fuera de los caminos trazados por las convenciones, el mercado o la moda. Cuando miramos el programa de exposiciones del IVAM encontramos una autentica enciclopedia de arte contemporáneo de primerísima calidad. Y exposiciones como las de Eva Hesse, Robert Smithson o Gordon Matta-Clark serían hoy irrepetibles. Y no hay más que ver un dato objetivo muy importante y es que un gran número de catálogos de esas exposiciones son hoy en día objetos de coleccionismo.

Estuve en el IVAM de 1993 hasta finales de 1995. Recuerdo mi llegada al IVAM: yo vivía en Bruselas y el día que me fui de Bruselas para basarme en Valencia, compré un periódico español y ví la composición del gobierno que acababa de ser nombrado en ese momento con Carmen Alborch como Ministra de Cultura. Me llevé las manos a la cabeza pensando en qué lio me había metido. Llegué al IVAM con el pasillo que llevaba al despacho de Carmen Alborch invadido por los trípodes de las cámaras de televisión que la estaban entrevistando. Coincidí en ese tiempo con la dirección de José Francisco Yvars que fue un director brillante, que hizo y dejo trabajar a su equipo. El alma de todo aquello fue, como sabe todo el mundo, Vicente Todolí, con un grupo de profesionales de primera categoría, con gran calidad humana.

 

Actualmente el Consejo Rector del IVAM está compuesto por políticos, excepto dos personas que pertenecen al ámbito universitario.

La mayoría de las instituciones de  nuestro país están regidas –con bellas excepciones-  por personas a quienes el arte no les apasiona. Deberíamos tener más patronatos absolutamente enamorados y apasionados por el arte.

 

En Cataluña, ¿cómo andáis de intromisión política en la cultura?

Yo no tengo intromisiones en el funcionamiento del museo, el patronato del MACBA es elegante en ese sentido.


¿Y en general percibes intromisión política en Cataluña?

Yo creo que en general Cataluña es un territorio donde la cultura se considera como algo todavía importante y somos muchos los que estamos trabajando en este sector con una gran libertad y convicción. De todas maneras la cultura no es impermeable al devenir de las ideas políticas, y por tanto, no somos una realidad completamente aislada de las ideas políticas del momento. Otra cosas son los gustos personales de cada cual …

Bartomeu Marí en el MACBA. Foto: Miquel Coll.

Bartomeu Marí en el MACBA. Foto: Miquel Coll.

(Transcripción: Ana Flores Díaz)

José Luis Pérez Pont