Encapsulados en el Gabinete de dibujos

Encapsulados
Gris Emmarcació Magatzem Art
C / Literato Azorín, 14. Valencia
Inauguración: jueves 17 de septiembre, a las 20.00h
Hasta el 30 de octubre de 2015

Hace ocho años Encapsulados celebró su primera exposición en un hotel-cápsula de Tokio situado junto a la céntrica estación de Ebisu, el dios japonés de la suerte, los pescadores y los obreros.  Los habitáculos 610 y 612 apenas tenían algo más de un metro cúbico pero alojaron sin problemas una exposición de 20 pinturas, dibujos y fotografías, que fue transportada hasta las correspondientes cápsulas en un par de bolsas de aseo.

Obra de Victoria Iranzo. Encapsulados. Imagen cortesía de Gris.

Obra de Victoria Iranzo. Encapsulados. Imagen cortesía de Gris.

Algo más pequeño es el Gabinete de dibujos, el célebre escaparate del barrio de Ruzafa en Valencia que se autodefine como «1m3 de galería». Ambos proyectos estaban fatalmente predestinados a encontrarse por su afinidad y maneras, por ser proyectos independientes y autosugestionados, por su afición al coleccionista más heterogéneo. Lo que les diferencia es también lo que les hace fuertes: la sólida cimentación de uno y el alma viajera del otro.

Obra de Javier Palacios. Encapsulados. Imagen cortesía de Gris.

Obra de Javier Palacios. Encapsulados. Imagen cortesía de Gris.

El Gabinete de dibujos alojará la undécima edición de Encapsulados, un proyecto dedicado al pequeño formato y a habitar espacios tan singulares y poco previsibles como, por ejemplo, el interior de un depósito de agua en la Finca Roja de Valencia. Esa querencia por los lugares inusitados le ha llevado en algún momento a cierto grado de encubrimiento y premura. Así sucedió en Hanoi cuando Encapsulados, en un descuido de la policía local, se empeñó en instalar su octava exposición en un altar para difuntos en la céntrica calle Ly Thuong Kiet.

Obra de Alberto Biesok. Encapsulados. Imagen cortesía de Gris.

Obra de Alberto Biesok. Encapsulados. Imagen cortesía de Gris.

La visibilidad del artefacto expuesto es muy limitada en esas ocasiones pero se compensa con la documentación posterior y su circulación a través de una red de simpatizantes encapsulados, cofrades de lo portátil y lo leve. José Oliver, a propósito de la instalación en el Albion Hotel de Miami, definió con mucha exactitud estas exposiciones como «breves y secretas, descubiertas en un descuido, al dirigir uno sus pasos de la piscina a la barra del bar, o al ser convocado clandestinamente por la organización».

Obra de Toni Signes. Encapsulados. Imagen cortesía de Gris.

Obra de Toni Signes. Encapsulados. Imagen cortesía de Gris.

Encapsulados (y también el Gabinete de dibujos) tiene algo de laboratorio. Encierra pequeñas dosis de la sustancia prescrita por los artistas en cápsulas visuales que deben tomarse sin tardanza porque habitualmente en apenas una hora, o incluso unos pocos minutos, se desmonta el artificio. Así fue en los casos mencionados de Tokio, Miami, Valencia y Hanoi. También en Berlín y en Nueva York. Pero ha habido excepciones y esta instalación en el Gabinete de dibujos será una de ellas. Se dejará ver durante algo más de un mes. Abandonará sus prisas y sus discreción. Y, como dijo Degas, «sus secretos correrán por la calle».

Obra de Juan Sánchez. Encapsulados. Imagen cortesía de Gris.

Obra de Juan Sánchez. Encapsulados. Imagen cortesía de Gris.

La materia encapsulada en el Gabinete de dibujos contendrá trazas, gestos y estratos de Alberto Beltrán, Alberto Biesok, Manuel Blázquez, Victoria Iranzo, Luciana Novo, Javier Palacios, Sergio Pilán, Nuria Riaza, Juan Sánchez y Toni Signes. Será cápsula, pero cápsula de liberación prolongada, lo que permitirá espaciar más el tiempo entre tomas.

Obra de Nuria Riaza. Encapsulados. Imagen cortesía de Gris.

Obra de Nuria Riaza. Encapsulados. Imagen cortesía de Gris.

Trazas, la materia se resiste

Trazas, exposición colectiva de obra gráfica
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 12 de octubre

La ‘arqueología industrial’ de Antonio Alcaraz pugnando con ‘el proceso’ kafkiano de Alejandro Rodríguez. O ‘el supermercado de las emociones’ de Óscar Mora librando similar batalla con ‘el proyecto para prisión abandonada’ de Patricia Gómez y María Jesús González. He ahí las diferentes huellas o rastros a seguir de la exposición ‘Trazas’, conjunto de obra gráfica de 18 artistas comisariada por Juan Bautista Peiró que se muestra en el Centro del Carmen.

Obra de Antonio Alcaraz en la exposición Trazas. Centro del Carmen.

Obra de Antonio Alcaraz en la exposición Trazas. Centro del Carmen.

Hablamos de propuestas diferentes que se relacionan entre sí por el vínculo de la materia que se resiste. Todas esas huellas, que los diferentes artistas de ‘Trazas’ representan en sus obras, evocan los sucesivos intentos por domeñar la materia y las igualmente continuas resistencias de ésta por escapar a la racionalidad de quien se atrevió con ella. El paisaje industrial de Alcaraz, pensado en su día para seguir desarrollando cierta productividad, se yergue de pronto autónomo, mostrando lo real de sus estructuras abandonadas.

Obra de Marta Blasco en la exposición Trazas. Centro del Carmen.

Obra de Marta Blasco en la exposición Trazas. Centro del Carmen.

Lo mismo le sucede a los trozos de muro sobre tela negra de Gómez y González, vestigios de una prisión que encerró a los hombres culpables de violar ciertas leyes, para exhibir su lacerante materia. Los siniestros rostros de Alejandro Rodríguez van en esta misma dirección mortificante, que Óscar Mora ironiza con sus 600 cajas de cartón de serigrafía estampada, antesala de aquella materia convertida en banal espectáculo.

Obra de Patricia Gómez y María Jesús González en la exposición Trazas. Centro del Carmen.

Obra de Patricia Gómez y María Jesús González en la exposición Trazas. Centro del Carmen.

‘Trazas’ es una exposición de obra gráfica que delata ese vaivén de la modernidad impulsora del orden racional que, a modo de reverso, muestra las huellas de la materia que se resiste a ser configurada bajo estrictos parámetros lógicos. Por eso hay xilografías, grabados, papel tallado a mano, serigrafías, instalaciones y proyecciones mostrando, desde diferentes puntos de vista, esa constante relación entre la materia sometida y su huella como depósito de rastros más profundos.
Jonay N. Cogollos recoge esas huellas en su ‘Street marks’, conjunto de 24 piezas que tomando a la calle como referencia evoca signos de pinturas ancestrales. Eva Mengual y Laura Pilar Delgado se hacen eco de ciertas huellas negras derivadas de cierta impresión, en el doble sentido del material que sirve de base expresiva como del impacto que provoca su rastro. Rubén Martínez convierte el ‘EON’ en la proyección de magmáticas formas, que Miguel Ángel Ríos transforma en abstractos cuadros mediante el grabado calcográfico.

Obra de Jonay N. Cogollos en la exposición Trazas. Centro del Carmen.

Obra de Jonay N. Cogollos en la exposición Trazas. Centro del Carmen.

Marta Blasco toma el cuerpo semidesnudo de una joven para mostrar de forma velada su figura, próxima a desintegrarse en el fondo matérico del que parece proceder o a punto de ser engullida por él. Los ‘tres cuerpos, tres tumbas’ de Rosell Meseguer, junto a sus 21 piezas de grafito sobre papel, siguen el mismo rastro de esa materia resistente al servicio de su instrumentalización simbólica.
Manuel Blázquez, Frédéric Coché, Altea Grau, Susana Guerrero, LUCE, Rubén Martínez y María José Planells muestran diversas formas de acceder a esa huella de lo humano, a veces demasiado humano, en combate con la naturaleza interior y exterior que nos conforma. ‘Trazas’ que merece la pena rastrear para que ‘el supermercado de las emociones’ que Óscar Mora revela adquiera el estatuto superior del sentimiento no fingido.

Instalación de Óscar Mora en la exposición 'Trazas'. Centro del Carmen.

Instalación de Óscar Mora en la exposición ‘Trazas’. Centro del Carmen.

Salva Torres

Refréscate en Paz y Comedias

Manuel Blázquez / Anna Talens / Ana Esteve Llorens / Rocío Garriga
Colectiva
Galería Paz y Comedias
Plaza Colegio del Patriarca, 5. Valencia

La Galería Paz y Comedias de Valencia muestra estos días una refrescante propuesta expositiva con cuatro de sus interesantes artistas.

Anna Talens. Das Mädchen vom Meer (La niña del mar), 2013. Óleo sobre papel. 22 x 17 x 17 cm. Cortesía Galería Paz y Comedias.

Anna Talens. Das Mädchen vom Meer (La niña del mar), 2013. Óleo sobre papel. 22 x 17 x 17 cm. Cortesía Galería Paz y Comedias.

La obra de Anna Talens (Valencia, 1978) se mueve entre el poder expresivo del propio material y la evocación de emociones y sentimientos cotidianos. Sus obras resultan de la unión de objetos encontrados con partes manufacturadas. Los materiales escogidos cuidadosamente, ya sea por su antigüedad o por su procedencia, se encuentran en el espacio del estudio de la artista. Los híbridos resultantes de este juego emanan, gracias a su ligereza, delicadeza y sutileza, una sensación de paz que atrae al espectador que, inmerso en un mundo que se mueve velozmente, se reencuentra con un extraño sosiego. En sus obras recurre a la utilización de seda, cobre, vidrio y papel entre otros materiales, siendo cada uno de sus objetos el resultado de la construcción de un lenguaje propio que va definiéndose con cada experiencia.

Anna Talens. Cinco jaulas, 2013. Litografías originales del S. XIX, papel, tinta y poliamida. 20 x 27 x 20 cm. Cortesía Galería Paz y Comedias.

Anna Talens. Cinco jaulas, 2013. Litografías originales del S. XIX, papel, tinta y poliamida. 20 x 27 x 20 cm. Cortesía Galería Paz y Comedias.

Manuel Blázquez. Paccioli II, 2014. Papel cortado a mano. 297 x 297 mm. c/u. Cortesía de Galería Paz y Comedias.

Manuel Blázquez. Paccioli II, 2014. Papel cortado a mano. 297 x 297 mm. c/u. Cortesía Galería Paz y Comedias.

En un momento donde asistimos a una tercera revolución editorial, basada principalmente en una reproducción digital, Manuel Blázquez (Valencia, 1978) se propone estudiar uno de los roles que puede cumplir el papel desde un punto de vista plástico o artístico. El artista desvela con este trabajo, de forma concreta y contrapuesta, algunos de los problemas contemporáneos más evidentes: la rapidez con la que suceden los acontecimientos, la velocidad del flujo informativo, la obsolescencia de los materiales, entre otros. Milímetro es un trabajo iniciado hace cuatro años y que, bajo su aspecto frío y minimalista, trata aspectos por los que Manuel Blázquez siempre ha tenido un gran interés: diferencia–repetición, crecimiento–decrecimiento, lleno–vacío, entre otros. Lo inesperado del caso es el tratamiento de un material corriente como el papel que, cortado manualmente milímetro a milímetro, adquiere un nuevo sentido semántico.

Manuel Blázquez. Paccioli II (detalle), 2014. Papel cortado a mano. 297 x 297 mm. c/u. Cortesía de Galería Paz y Comedias.

Manuel Blázquez. Paccioli II (detalle), 2014. Papel cortado a mano. 297 x 297 mm. c/u. Cortesía Galería Paz y Comedias.

Ana Esteve Llorens. Variación de protector cuádruple I, 2014. DM, esnalte acrílico y laca. 90 x 175 x 15 cm. Cortesía Galería Paz y Comedias.

Ana Esteve Llorens. Variación de protector cuádruple I, 2014. DM, esnalte acrílico y laca. 90 x 175 x 15 cm. Cortesía Galería Paz y Comedias.

Los últimos proyectos de Ana Esteve Llorens (Valencia, 1975) surgen como propuesta de estudio y acotación a través de la escultura del concepto de tiempo y de su transcurso, y de la asimilación del espacio, mediante el análisis de estructuras secundarias. Las obras  se plantean desde la intersección de dos escalas: una proveniente de la ampliación de estos objetos y otra de la reducción de elementos existentes en estructuras arquitectónicas. En todas ellas el plano describe la lógica constructiva de las esculturas. El análisis, deconstrucción, reconfiguración y adaptación de estos elementos ofrece vías de reflexión sobre la propia sintaxis escultórica y sobre las formas del tiempo, así como los conceptos de actualidad,  duración, cambio, y adaptación.

Ana ESteve Llorens. Alteración Circular I-II-III, 2014. DM, esmalte acrílico y laca. Medidas variables. Cortesía Galería Paz y Comedias.

Ana ESteve Llorens. Alteración Circular I-II-III, 2014. DM, esmalte acrílico y laca. Medidas variables. Cortesía Galería Paz y Comedias.

Rocío Garriga. Act without words II (detalle), 2014. Semillas, papel, madera y cristal. 30 x 86 cm. Cortesía Galería Paz y Comedias.

Rocío Garriga. Act without words II (detalle), 2014. Semillas, papel, madera y cristal. 30 x 86 cm. Cortesía Galería Paz y Comedias.

La obra de Rocío Garriga (Albacete, 1984) detalla en su misterio la complejidad de la poesía por la que fluctúan las palabras jamás pronunciadas, y cada uno de sus conceptos es una espléndida mirada que nos descubre el nutrido universo de su significado. La artista sugiere un retrato de la realidad a través de los sentidos, la textura, el color, e incluso la distancia en la imprecisión del acomodo. Nos sorprende su conjugación de materiales, tanto físicos como ideológicos, así como sus conclusiones poéticas y sabias. El discurso de Rocío es un examen de las cosas por el deleite de encontrar en ellas algo más alto de lo que supone su propia naturaleza, pero respetando el criterio cohesivo de la percepción común.

Rocío Garriga. Act without words II, 2014. Semillas, papel, madera y cristal. 30 x 86 cm. Cortesía Galería Paz y Comedias.

Rocío Garriga. Act without words II, 2014. Semillas, papel, madera y cristal. 30 x 86 cm. Cortesía Galería Paz y Comedias.

Un recorrido dialogado con Mathieu Mercier

Perderse en “desilusiones ópticas”. Un recorrido dialogado por la exposición de Mathieu Mercier

Mathieu Mercier. Pliegue (Soufflet / Cocotte), Papel negro plegado, 2012. Imagen cortesía galería Luis Adelantado

Mathieu Mercier. Pliegue (Soufflet / Cocotte), Papel negro plegado, 2012. Imagen cortesía Galería Luis Adelantado

Visito la última exposición de la Galería Luis Adelantado en Valencia donde me espera el artista francés Mathieu Mercier (París, 1970) para acompañarme y conversar sobre su última muestra y primera individual en España. El artista francés, galardonado en 2003 con el premio Marcel Duchamp, ha consolidado su trayectoria en esta última década tras haber pasado por los centros más prestigiosos de su país (Centre Georges Pompidou, Palais de Tokyo, Musée d’Art Moderne de la Ville de Paris) y exponer su trabajo en un amplio ámbito internacional. Actualmente presenta sus últimos trabajos en España acercándonos nuevas propuestas que ha creado para la galería valenciana. 

Tras una breve presentación -es la segunda ocasión que me encuentro con Mercier, ascendemos a la última planta poniéndome sobre aviso que la exposición se presenta como espacios independientes a cada sala y sujetos a las variaciones estéticas y conceptuales de las piezas exhibidas. Solo existe una unión en todo el conjunto expuesto: una « suite » que forma un eco o trazo reiterativo al suspenderse en los muros que introducen cada una de las salas una serie de dibujos inspirados en los objetos de la serie Sublimation y que retoman de forma técnica la expresión de estos.

Inmediatamente Mercier me sitúa frente a una serie fotográfica (Glasses, 2012) en la que el protagonista es un vaso de agua dispuesto sobre un fondo y una superficie diseñada en barras al bies, horizontales y verticales en color blanco y negro. Evidentemente el efecto visual del agua en el contenedor de cristal nos prepara para una visión deformada de la realidad que se suma al juego de las líneas bicolor. Lo que pronto me suscita formularle la primera cuestión referente al título de la exposición : Desilusiones ópticas y que acierto rápidamente a recordar que es un título con el que Mercier se siente cómodo, puesto que ya lo ha empleado en un par de sus últimas muestras en Friburgo (Désillusions d’optique) y en Berlín (Optische Enttäuschung).

Johanna Caplliure: Señor Mercier, puedo adivinar que “desilusiones ópticas” más que un título es un concepto que emplea para definir el efecto que producen sus obras. ¿Qué puede decirme al respecto?

Mathieu Mercier: En realidad es un título que se origina de una conversación con un crítico francés sobre lo que le sugiere mi trabajo. Retomar este título es una forma de dicha, pero también de presentar un mundo imaginario. Dar un nombre a una exposición o a una obra es ofrecer una información, un contenido que para mí debe explorar el espectador vía interpretación.

Mathieu Mercier. Sin Título (Glasses), impresión fotográfica, 2012. Imagen cortesía galería Luis Adelantado

Mathieu Mercier. Sin Título (Glasses), impresión fotográfica, 2012. Imagen cortesía Galería Luis Adelantado

J.C.: Insisto en que este título más que una forma de nombrar un trabajo o el efecto de este es más bien un concepto intrínseco a la obra.

M.M.: Sí, es un método. De hecho, la “desilusión” procede de alguna manera de la verdad. Puesto que la desilusión se opone a la ilusión, igual que lo irreal se sitúa en  oposición a la realidad. La “desilusión óptica” es pues un juego que engaña a la percepción o a la interpretación; las dos palabras tienen algo en común puesto que son formas de interpretación de lo real que pasan por los ojos. No se trata especialmente de encantamientos. De hecho, lo que podemos observar en estas fotografías es un fenómeno simple que todo el mundo conoce: un vaso lleno de agua la cual deforma como el efecto de una lupa y que se suma a un tejido de líneas. El conjunto de cuestiones que me interesa remarcar está ligado a la percepción, a la interpretación, al fondo cognitivo o, en cierta manera, a la psicología o, también, a la filosofía. Se trata de cuestiones que pueden desarrollarse en un ámbito totalmente doméstico como, por ejemplo, el vaso de agua en una cocina con un tejido o trapo de rayas de fondo. ¡Es posible hacer grandes obras en una cocina! Es la manera en la que nos relacionamos con las cosas las que hacen la obra y no el uso de ciertos materiales o técnicas. En realidad, todo tipo de experiencia simple que visualmente crea ritmo, inexactitud, distorsiones, o rezuman azar son las que más me importan.

En efecto, las “desilusiones ópticas” son de alguna manera como jugar a un acto de prestidigitación, pero sin truco.  Es decir, no es una demostración espectacular, sino que es anti-espectacular. Si bien el tema puede ser entendido de manera compleja, al mismo tiempo el espectador puede abordarlo de una manera simple.

J.C. Sí. Es cierto que viendo esta pieza observamos un juego de magia sin los trucos del mago. Se trataría más bien, si me permite, de una forma de portar el objeto como usted lo observa poniéndolo ante el espectador en una intención de experiencia fenomenológica de este.

M.M. Efectivamente la fenomenología está presente. Según la asociación de ideas deconstruimos lo que pensamos sobre la obra que más tarde volvemos a construir mentalmente. De hecho, lo que me interesa es la manera en la que las reminiscencias, los recuerdos que tenemos de una obra hacen su reaparición mental sobre quien la ha visto. Lo interesante de las artes plásticas es la síntesis de ideas que nos producen observándolas un único segundo, aún sin interesarnos, un solo instante y ya es demasiado tarde: las ideas ya están en la cabeza. Entonces podemos tener un sentimiento que nos provoca la obra y que no tenemos ganas de analizar, puesto que los sentimientos son complejos de explicar y, además, de ellos no hallamos una respuesta inmediata, pero que, sin embargo, en su percepción la mente no se agota.

En fin, a la inversa de lo habitual podríamos decir que “uno ve lo que conoce”. Hay un total de información que no necesita de reflexión y que, no obstante, suscita emociones. Y esto precisamente es lo que podemos apreciar en las artes visuales. Antes de todo y en cierta manera, es una forma de mostrar eventualmente por parte del hombre una intuición, demostrar una duda que en cada percepción renueva la mirada sobre las cosas. Por ejemplo, en la pintura que tenemos a la izquierda (Sin título, 2013) podemos observar un cuadro negro pintado en spray, la misma pintura que se emplea para los tags en la calle, y que nos ofrece una aparición de luz a través de las sombras. Una escena que cualquiera ha podido contemplar: la luz que penetra por una ventana creando sombras en el suelo. La aparición de la luz crea un desplazamiento de lo figurado. Esta realidad que juega sobre la luz, las sombras, el tiempo, porque sería como una suerte de reloj solar, es decir, una especie de medición temporal, son cuestiones de carácter metafísico que todos hemos vivido. Contrariamente, suponer el sentido de lo que puede evocar profundamente esta experiencia o el sentimiento que elabora en sí son reflexiones que pocas personas efectúan. Y sin embargo, el soporte del conjunto de ideas y de cuestiones que se nos ofrecen están por doquier.

J.C. De hecho, considero que una parte importante de su trabajo se instala en el propio objeto mostrado. Un objeto que lleva consigo una vivencia, que podría entenderse como una fantasmagoría o un recuerdo. Quizá entendido este como una huella o marca en el cerebro y que tras el paso de diez años se nos devuelve a la mente como un objeto de conocimiento.

M.M.: Lo que me parece sorprendente es que no hay forzosamente una relación entre la conexión de lo que estamos viviendo y el recuerdo. Es decir, no es forzosamente un lugar, una imagen, una música lo que nos acerca a la exactitud del recuerdo que nos viene a la mente. Esto es lo interesante. Y en ello vemos, por tanto, una asociación existente. Vivimos una cosa y recordamos otra. ¿Por qué? Pues en mi opinión, en este caso hay una cuestión metafísica, filosófica, detrás.

Vista de la exposición de Mathieu Mercier en la Galería Luis Adelantado, Valencia

Vista de la exposición de Mathieu Mercier en la Galería Luis Adelantado, Valencia

M.M. En esta pieza observamos una escena de teatro entre dos objetos en papel negro: una pajarita de papel y un fuelle de cámara de fotos. La pajarita que ha sido plegada previamente le falta alguna de las etapas del pliegue en su realización y esto la dota de un lado artificial, puesto que somos conscientes de esa falta natural del pliegue. Por otro lado, el fuelle (fuelle de cámara de fotos) enmarca la relación de la mirada del sujeto, es decir, entre el artista y el modelo. Una escena teatral que representa una relación, en cierta manera, telescópica.

Continuamos con una serie de objetos que he improvisado en mi estancia en Valencia. Una serie de jarrones que configuran un protocolo espacial, una especie de ikebana, un proyecto poético improvisado. 

En la siguiente sala soy yo la que se detiene un instante sobre los ecos, los dibujos en la pared. Mathieu Mercier me explica que la inspiración de esas piezas se origina a partir de ciertos símbolos que la Bauhaus empleaba en sus diseños: la estrella de colores, las velas e incluso algunos símbolos cabalísticos que se asociarían a un cierto ejercicio ritual por parte de algunos miembros de la escuela y que en los trabajos del francés se formulan con sumo sentido espiritual. Los dos sugerimos bromeando que las velas que emplea en sus piezas, guiño a la anécdota relatada, nos servirían para rogar por la Modernidad.

En fin, Mercier acusa en esta idea una necesidad de llevar el objeto, sea de manera religiosa o fetichista a materializar ciertos aspectos numinosos o misteriosos.

Justo al lado, seguimos con la mirada una pequeña pieza de carácter matemático. Una tabla negra de dimensiones rectangulares perfectas sobre la que se deposita una barita blanca. Las formas opuestas, los colores contrarios formulan un juego espontáneo que nos recuerda a un cigarrillo sobre un cenicero, un tiza sobre un pizarra negra, un bastón de mando en orden jerárquico o autoritario, o una varita mágica. 

Mathieu Mercier. Sin título, Corian blanco y negro, 2012. Imagen cortesía Galería Luis Adelantado

Mathieu Mercier. Sin título, Corian blanco y negro, 2012. Imagen cortesía Galería Luis Adelantado

Descansamos un instante y nos sentamos sobre Last Day Bed (2012), una pieza en mármol que nos transporta a la famosa pieza de mobiliario de los años 50’ creado por Mies Van der Rohe. Una cama-sofá que como me explica Mercier hace referencia al diván del psicoanalista, pero también, por su material pesado, a una tumba. Un canapé que se colocaba en el centro del hogar como el último lecho en el que dormir, soñar o concebir niños.

Vista de la exposición de Mathieu Mercier en la Galería Luis Adelantado, Valencia. En el centro, Last Day Bed, 2012

Vista de la exposición de Mathieu Mercier en la Galería Luis Adelantado, Valencia. En el centro, Last Day Bed, 2012

J.C.: La serie Pantone (2013) quizá sea la más conocida en nuestro país. En ella podemos distinguir un scanner doble con el que registra el objeto a escanear y la propia máquina.

M.M. Lo primero que encontramos es un scanner doble para escanear radiografías médicas, documentos transparentes, diapositivas o negativos. De este aparato me interesa el efecto de viraje en el que podemos ver la otra parte del escáner. En cierto modo, la máquina se fotografía. Y esta idea me interesa especialmente en el proceso de producción de imágenes. Puesto que la respuesta sobre la técnica está en la propia imagen. Por un lado, podemos encontrar en ella una dimensión mecánica propia del escáner y, por otro lado, una distorsión de la realidad: el escáner no opera como una fotografía en un registro instantáneo, sino que es un registro punto por punto. Lo que conlleva una ligera distorsión de lo real y paradójicamente un sentimiento de hiperrealismo.

J.C.: Viendo esta obra en la que se escanea un pantone, en el que se expone parte de las herramientas ligadas a la creación de imágenes, me planteo las relaciones que puede tener este tipo de obras asociadas a la profesión del diseñador y me pregunto cuál es el fin de acercar una realidad seriada como esta al espectador.

M.M.: Por un lado, las respuestas a las cuestiones están ahí mismo. Es decir, en el contexto de trabajo. El contexto en el que trabajo es el lugar donde vivo. Por ejemplo, cuando viví en los EEUU mi trabajo se transformaba según como iba viviendo la realidad allí y según los materiales que iba encontrando en ese mismo lugar. De hecho, podría decirse que en ese momento mi trabajo devenía de alguna forma americano. Igualmente que en mi estancia en Valencia he experimentado con ciertos objetos que he conservado en la exposición y que podría decirse que poseen una influencia española.

J.C.: En esta misma obra hay un objeto que me interesa especialmente: las flores. Una idea que me parece pertinente en su trabajo es la manera en que pone en relación objetos “vivos”: las flores, unos plátanos o un cirio encendido y objetos “muertos”.

M.M.: Sí, es cierta esa asociación. El plano vegetal y animal aparece a menudo en mi obra. Seguido de otros elementos primarios como pueden ser la tierra, el agua, el fuego o el aire. De hecho, la persona responsable de la exposición debe cambiar los objetos: las velas, los plátanos… Ciertamente, la aparición de lo real de lo vivo en los sentimientos me interesa profundamente. Aunque, sinceramente no existe una voluntad por mi parte de hacer participar al espectador. El acto relacional se hace mediante la esencia de las obras, no por el hecho de que el espectador sea activo. Eso entraría en el dominio de la estética relacional y este no es mi trabajo. Aunque considero que la estética siempre es relacional.

Ambos asentimos con la cabeza.

Mathieu Mercier. Sin título (Pantone 713-15M), Impresión fotográfica, 2013. Imagen cortesía Galería Luis Adelantado

Mathieu Mercier. Sin título (Pantone 713-15M), Impresión fotográfica, 2013. Imagen cortesía Galería Luis Adelantado

J.C.: Volviendo a la forma seriada de los objetos, observo que su trabajo atrae a grupos de jóvenes diseñadores, arquitectos, a revistas de moda que hacen de su nombre un apelativo de estar à la mode. Y esto me hace preguntarme, si no teme que ese movimiento de la tendencia le comprometa como un artista moderno, a la moda.

M.M.: ¿En serio? (Muy sorprendido). Veamos. El problema de la moda es que a menudo llega después. Ella agota el tema, vacía su sentido declinándolo. Antes hemos visto las experiencias Op-Art simples que he creado arriba (Glasses, 2012), tras una investigación de un pintor de los años 50-60, muy explotado a finales de la década de los 60’ en moda y que ha sido reactualizado hoy día, pero completamente integrado al mismo nivel del movimiento.

Cada época tiene formas que en un momento dado han sobresalido en un terreno y que han sido explotadas de manera multiplicada en el sentimiento de actualidad, pero sin forzosamente deplorar su sentido. De hecho, en este trabajo: una referencia a la reja modernista que evoca la obra de Mondrian (Sin título, 2009), lo que más me ha interesado es como el lenguaje de investigación de la Modernidad ha entrado en el lenguaje corriente por el grafismo, por la publicidad. Considero que hoy día las formas a la moda son una manera de recorte de piezas de la geometría. Yo mismo hace diez años que he trabajado con la forma diamante (Diamant, 2004) y he comprobado como algunos artistas también tenían esta intuición en la construcción de figuras vectoriales. También observo que en la actualidad se da como una fuerte tendencia en la ropa o en el diseño: gente que resitúa estas formas porque otra marca o artista ya lo ha hecho, sin conocer sus referencias. Por lo tanto, en cuanto a la tendencia puedo decir que hay una actualidad de ciertas cosas que luego olvidamos. La única manera que yo puedo demostrar lo contrario es mediante mi trabajo: el tema principal es un desplazamiento de los signos y de las representaciones mentales sobre la totalidad. También, es cierto que hay una forma de influencia en el trabajo de algunos artistas o al menos que algunos estamos mirando hacia un mismo objeto, pero es diferente.

En cuanto a lo que puede evocar mi trabajo, para algunos es complicado, para otros es bueno, para otros tantos es justo. Uno de los trabajos por los que soy más reconocido es el neón en forma de lazo que produje hace diez años. Posteriormente han sido muchos los artistas que han comenzado a introducir el neón soplado. En aquel momento en el que lo realicé no sabía muy bien porque lo estaba empleando, estaba investigando principalmente en la forma y no tenía ningún tipo de voluntad de hacer una pieza neón como ahora que cualquier artista escribe en neón sobre un muro. Esto es realmente insoportable. Efectivamente la afirmación publicitaria de una idea es mucho más fuerte cuando hacemos uso de los medios publicitarios que si desafiamos con una idea poética. Si este empleo puede afectar a aquellos que se interesan por el arte, que son conscientes de un fondo de contemporaneidad, y acceden al mensaje en ese proceder es algo que no alcanzo a saber si funciona.

J.C.: Señor Mercier, agradezco esta reflexión.

M.M.: En cierta manera son cuestiones de importancia que nos atañen a todos. Las obras tienen una intención de perennidad, no caducan como la moda. Colocar figuras como Jeff Koons, Damien Hirst o Maurizio Cattelan como representantes de una economía va en detrimento de su obra y son efectos de lo que puede resumir un periódico a través de la exaltación de ciertas stars. Es como si tomásemos dos stars de la música pop, Madonna y Michael Jackson, para explicar lo que sucede en el terreno de la música, de la industria musical. Sería completamente ridículo.

En el caso del mercado del arte es importante el coste que suscitan las obras, el precio del trabajo de un artista sube gradualmente junto a la capacidad de avanzar y renovarse. Así como también es importante la capacidad de los galeristas para sostener la presencia de la escena artística. Todo entraría en el flujo de una economía de producción. De hecho, la mayor parte de las obras expuestas en Valencia han sido producidas aquí lo que me ha hecho trabajar las impresiones y las piezas en corian junto a profesionales de esta ciudad y, por tanto, con sus empresas. Es algo realmente complejo.

Seguimos avanzando a lo largo de la exposición por la últimas piezas todavía en importante grado de experimentación, me confiesa Mercier. Son piezas que ha creado en Valencia con materiales de la ciudad que todavía los plantea de manera intuitiva. Me explica que alguna de ellas, una cruz en madera especialmente, han sido inspiradas por la religiosidad de los edificios que ha podido conocer en la ciudad y que los tonos naturales de los elementos se podrían asociar a ciertas ideas de la naturaleza de estas tierras o incluso aquellas de ultramar que en la obra en tránsito se representan con la tela de un saco de exportación de alimentos que llevan como sello un insecto sacado de un libro de entomología.

M.M.: En este grupo la idea de unión es un viaje de conocimiento, una deformación de conocimiento casi postcolonial. Esta es la manera en la que podía unir lo espiritual, la música, la forma en la que la música africana ha podido influenciar nuevas músicas (a través de la pieza de Corian con la trompeta) y,  por último, las imágenes de los insectos sobre un sello (Insect Stamp I, II y III). El insecto representado como lo haría la entomología y el sello, la filatelia. Dos formas de coleccionar y viajar presentes en el siglo XIX y los gabinetes de curiosidades.

J.C.: Un conocimiento, si me permite decir a través del escarabajo dibujado en el sello, parasitario.

M.M.: Sí. Se trataría de un sentimiento que es reconstruido sobre una mentalidad colonial. Una forma de concebir como las formas circulan, se deforman.

Por último, retomamos las nuevas piezas en corian de la serie Sublimation (2013). Una especie de chimenea de etanol que desprende fuego.

Mathieu Mercier. Serie Sublimation. Corian con incrustaciones de corian y chimenea, 2013. Imagen cortesía Galería Luis Adelantado

Mathieu Mercier. Serie Sublimation. Corian con incrustaciones de corian y chimenea, 2013. Imagen cortesía Galería Luis Adelantado

J.C.: La serie Sublimation también es uno de sus proyectos más relevantes. ¿Podría, una vez más, explicarnos en qué consiste la sublimación en sus piezas?

M.M.: Por supuesto. Tengo que decir que excepcionalmente esta pieza de corian ha sido realizada por el fabricante de una forma distinta a la que suelo trabajar en la que el dibujo se imprime caliente o se realiza como si fuese un tatuaje sobre el material. Esta es precisamente la técnica de la sublimación. Lo interesante de la sublimación en mi trabajo es que evoca la técnica, es el paso físico del estado sólido al gaseoso sin pasar por el estado líquido.

J.C.: En cierta manera, como un proceso alquímico.

M.M.: Exactamente un proceso alquímico de desaparición. De hecho, la relación  con la ciencia o bien con la psicología de la sublimación tiene un punto de vista espiritual también. Todas estas ideas están contenidas en la manera en la que podemos construir cognitivamente las asociaciones entre el fuego y el gráfico dibujado en la pieza de corian: en apariencia un cuadro de teoría del color, pero que en realidad muestra un cuadro de valores que pertenecen al objeto. En este caso, los valores físicos representan la llama de fuego y el etanol.

La llama asciende ante nuestra mirada. Aparece y desaparece. Mientras, el etanol se consume.

J.C.: Señor Mercier, gracias por sus reflexiones y por acompañarme en esta jornada de opening. Le deseo una buena estancia y le auguro éxito en nuestro país.

M.M.: Gracias y hasta la vista en París.

 

Horas después Mathieu Mercier se alzaba ganador con el Primer Premio de Adquisición de Obra Abierto Valencia 2013, junto al artista Manuel Blázquez de la Galería Paz y Comedias, patrocinado por Gandía Blasco y organizado por LaVac.

Johanna Caplliure

ABIERTO VALENCIA en imágenes (I)

El pasado 26 de septiembre tuvo lugar la primera edición de Abierto Valencia, evento organizado por LaVAC (Asociación de Galerías de Arte Contemporáneo de la Comunidad Valenciana) con motivo de la  inauguración conjunta del principio de la temporada artística de sus 20 galerías, presentando para su primera edición más de 30 artistas nacionales e internacionales.

Una celebración para el arte y la cultura, con un amplio programa de exposiciones, conferencias, recorridos, conciertos y premios en la línea de los eventos que se celebran en otros grandes núcleos del panorama internacional.

En esta edición se pudo disfrutar de las obras del conocido artista conceptual francés Mathieu Mercier en Luis Adelantado, las exquisitas fotografías del argentino Humberto Ribas en el nuevo Espai Visor, las pinturas del ya histórico Valerio Adami en Rosalía Sender, la obra de la artista peruana Andrea Canepa en Rosa Santos. Las propuestas más radicales estuvieron presentes en Mr. Pink con Tactelgraphics y Kessler Battaglia con Ferrer y Mora, el escultor suizo Lucas Ulmi en SET espai d´art, en Punto Sandra Paula, Ana Elena Pena, y Rocío Verdejo nos hablan de “La inocencia” mientras Paz y Comedias presentó la obra de Manuel Blazquez «Milímetro»; también las veteranas Benlliure Del Palau con una selección de sus artistas y Galeria Cuatro, reciente incorporación a LaVac, con la exposición de Jorge Carla BajoCabe destacar la conferencia de Manuel Segade, comisario de la sección opening de Arco, en la joven y enérgica Espai Tactel acompañando la exposición de Joan Morey, también pudimos asistir al concierto de UKE en Kir Royal. En Alicante se vieron las telas de Ferran Gisbert en Aural y en Javea las pinturas de Francesc Daranas en Isabel Bilbao y en Castellón, en Canem la obra del escultor Bernhard Lehmann y Collblanc la obra de Claudia Martínez.

Todas las exposiciones permanecen abiertas al público en el horario habitual. Puedes encontrar más información aquí mismo:
-Galería Paz y Comedias: Manuel Blázquez. Milímetro
-Galería Luis Adelantado: Mathieu Mercier. Desilusiones ópticas
-Espai Visor. Humberto Rivas. Works: 1978-2007
-Galería Punto. Ana Elena Pena / Sandra Paula Fernández / Rocío Verdejo. La inocencia
-Set Espai d’Art: Lucas Ulmi. Laberintos visuales
-Espai Tactel. Joan Morey. Espolones
-Galería Rosalía Sender. Valerio Adami
-Galería Cànem. Bernhard Lehmann. Pan y agua
-Galería Collblanc. Claudia Martínez. Iloveyou
-Galería Aural. Ferran Gisbert. Pintura como instalación
-Galería Mr. Pink. Tactelgraphics. Lost boys
-Galería Cuatro. Jorge Carla. Obra original
-Abierto Valencia calienta motores
-Abierto Valencia: la fiesta del arte
-Abierto Valencia: aforo completo
-Noche pletórica de Abierto Valencia

Os presentamos una galería de imágenes, a cargo de la fotógrafa Asun Bonilla, con un recorrido por algunas de las inauguraciones que tuvieron lugar esa agitada noche para los artistas, galeristas, críticos, comisarios, coleccionistas y amantes del arte contemporáneo.

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Si quieres ver más imágenes de Abierto Valencia 2013, pincha aquí.

Manuel Blázquez. Milímetro

Manuel Blázquez. Milímetro
Galería Paz y Comedias
Plaza Colegio del Patriarca, 5. Valencia
Hasta el 15 de noviembre de 2013

¿Cuál es la diferencia fundamental entre ciencia y arte? Copérnico demostró que Ptolomeo estaba equivocado. Einstein hizo lo propio con Galileo. Lo que yo me pregunto desde el arte es lo siguiente: ¿Por qué Goya con su obra no demuestra ni necesita demostrar que Velázquez estaba equivocado?

Eduardo Chillida

 

Triptico de Vergina

No es raro encontrar en el arte de nuestros días propuestas que partan del ámbito científico para desarrollar después tesis que defiendan lo formal como algo característico de la plástica contemporánea. Fue esta una de las líneas de actuación que llevó a cabo Eusebio Sempere a finales de los años 60 en colaboración con el Centro de Cálculo de la Universidad de Madrid. A través de sus trabajos realizados con computadoras desarrolló el binomio entre arte y tecnología. Ya en pleno siglo XXI, Olafur Eliasson utiliza la tecnología y el uso del laser mediante programación informática para trabajar el papel, obteniendo como resultado un libro de artista que refleja 454 perfiles diferentes de su vivienda particular.

La propuesta de Manuel Blázquez, valenciano afincado en Creta,  refleja la premisa  de partir de la ciencia, aunque utilizando una técnica de corte manual que bien podría salir de un  ordenador, pero eliminaría el toque personal  de la obra. De este modo,  como demuestra Eduardo Chillida con sus preguntas, obtiene un resultado, a veces indefinible,  que acaba por diferenciar el arte de la ciencia.

La serie Tríptico de Vergina, viene a ser una propuesta artística de difícil clasificación. El  conjunto se compone de tres piezas minimalistas que podrían partir del libro de artista, pero que se acaban pareciendo más al objeto escultórico o a la arquitectura. Utilizando el corte y vaciado del papel como origen de su proceso creativo,  el artista se enfrenta a una estructura compuesta por folios de gran tamaño, uno encima de otro. La pila puede variar en su altura, entre 800 y 1500 hojas, mostrando de forma variable un cubo rectangular blanco y neutro.

Del mismo modo que el escritor se sitúa frente a la hoja en blanco, ante la inmensidad envolvente del papel níveo, la estructura invade al artista, desde su desnudez blanca y absoluta, envuelta y rodeada  por el espacio. A partir de ese momento empieza el buen hacer de Manuel: sus experiencias vitales combinadas con su pericia creativa lo llevan a realizar un vaciado progresivo dentro de un marco o perímetro pensado previamente. De este modo va realizando líneas de corte en cada uno de los folios, eliminando fragmentos de éstos de forma sucesiva, de abajo a arriba, dando lugar a una estructura escalonada que asciende progresivamente hacia su creador. Mediante ese proceso de vaciado que conlleva el corte transversal de cada folio transformará e introducirá  el espacio del objeto original, dotándolo de vida.

Acabado el proceso de tallado, las tres piezas que componen la serie  adquieren un nuevo significado. La primera ofrece un corte horizontal, la segunda vertical y la tercera en diagonal, asumiendo esta última una mayor complejidad en su elaboración. El espacio interior creado es consecuencia y al mismo tiempo origen del volumen compositivo exterior. Al envolver con el marco los espacios interiores de la estructura, consigue definirlos y hacerlos visibles a los ojos del observador.

Hay dos elementos clave para percibir y entender el Tríptico de Vergina en toda su amplitud. Por un lado el color blanco, que para el artista lleva en sí mismo la neutralidad que requieren sus piezas para transmitir el espacio creado en toda su pureza. Y por otro, la relación de esta serie escultórica con la monumentalidad arquitectónica, y más concretamente con los templos funerarios. Vergina es el nombre de la ciudad dónde se ubica tumba de Filipo II, gobernante de Macedonia y padre de Alejandro Magno. Este mausoleo, en su sentido descendente y misterioso guarda una clara relación con las obras del artista, en las que deja ver reminiscencias del mundo funerario, como una introspección espiritual. Desde lo vasto hacia lo mínimo, las tres estructuras reducen  su sentido hacia una especie de entrada. Se trata de una falsa puerta que no llegamos a alcanzar, aunque está siempre dentro de ese espacio concreto, limitado a la forma esencial y básica, como ocurría también en  algunas de las ideas del minimalismo.

Cierto es que la arquitectura antigua está patente en la obra de Manuel Blázquez, pero no debemos olvidar que se trata un creador del siglo XXI. Partió pronto de Valencia para vivir en diferentes lugares del mapa europeo, entre ellos Francia , Italia, o Grecia. A través de sus viajes y el buen hacer artístico ha conseguido que sus propuestas guarden una clara relación con la actualidad: la escalinata situada a los pies  del Arco de La Défense en Paris, es también un claro reflejo y referente de las influencias de Manuel y de ese mundo que lo rodea, que nos envuelve a todos. De este modo, con su obra Manuel nos muestra un viaje, en el tiempo y en el espacio, desde la antigüedad hasta la actualidad. Situando siempre, como punto de partida, una entrada misteriosa hacia algún lugar… ¿Hacia dónde nos lleva? ¿Hacia dónde vamos? Metáforas visuales de la sociedad actual.

 

Manuel Blázquez. MM Aspros potamos 1A, 2012. Papel cortado a mano. 297x210x50 mm. Imagen cortesía de Galería Paz y Comedias

Manuel Blázquez. MM Aspros potamos 1A, 2012. Papel cortado a mano. 297x210x50 mm. Imagen cortesía de Galería Paz y Comedias

Manuel Blázquez. MM Mediana V2, 2012. Papel cortado a mano. 297x210x25 mm. Imagen cortesía de Galería Paz y Comedias

Manuel Blázquez. MM Mediana V2, 2012. Papel cortado a mano. 297x210x25 mm. Imagen cortesía de Galería Paz y Comedias

Manuel Blázquez. MM Mediana V1, 2012. Papel cortado a mano. 297x210x25 mm. Imagen cortesía de Galería Paz y Comedias

Manuel Blázquez. MM Mediana V1, 2012. Papel cortado a mano. 297x210x25 mm. Imagen cortesía de Galería Paz y Comedias

Manuel Blázquez. MM Fibonacci, 2013. Papel cortado a mano. 1000x700 mm. Imagen cortesía de Galería Paz y Comedias

Manuel Blázquez. MM Fibonacci, 2013. Papel cortado a mano. 1000×700 mm. Imagen cortesía de Galería Paz y Comedias

Manuel Blázquez. MM Vergina II, 2012. Papel cortado a mano. 297 x 210 x 50 mm. Imagen cortesía de Galería Paz y Comedias

Manuel Blázquez. MM Vergina II, 2012. Papel cortado a mano. 297 x 210 x 50 mm. Imagen cortesía de Galería Paz y Comedias

 

Paco Linares Micó

Noche pletórica de Abierto Valencia

Abierto Valencia. Cena celebración del día de apertura de las galerías de LaVAC
Centro del Carmen del Consorcio de Museos de la Generalitat Valenciana
C / Museo, 2. Valencia
Celebrada el jueves 26, a las 22.00 horas

El “trabajo en equipo”, que tanto ha destacado Olga Adelantado, presidenta de la Asociación de Galerías de Arte Contemporáneo de la Comunidad Valenciana (LaVAC), ha dado sus primeros frutos. Tras el prólogo del pasado año, las 20 galerías de LaVAC han dado un gran paso adelante con la primera edición de Abierto Valencia, que se cerró con una cena celebración en el Centro del Carmen abarrotada de público, en su mayoría galeristas, artistas, comisarios, coleccionistas de arte y responsables de instituciones públicas y privadas.

Los restaurantes Kiaora, Mulandhara y Samsha pusieron las 6.000 tapas de la cena, para sellar el maridaje entre arte y gastronomía tan de moda últimamente. Después de las copas y el finísimo llantar, subieron al escenario, donde se proyectaban imágenes de las obras de los artistas de las diferentes galerías de LaVAC, Olga Adelantado, Reyes Martínez, secretaria de la asociación, Mira Bernabeu y Rosa Santos, como vocales, e Ismael Chappaz, tesosero, junto a la consellera de Cultura, María José Català, el secretario autonómico de Cultura, Rafael Ripoll, el director del Centro del Carmen, Felipe Garín, y José Gandía Blasco, encargado de otorgar el premio adquisición de obra.

Momento de la celebración en el Centro del Carmen de Abierto Valencia. Imagen cortesía de LaVAC.

Momento de la celebración en el Centro del Carmen de Abierto Valencia. Imagen cortesía de LaVAC.

El premio al mejor proyecto expositivo fue a parar a Espai Tactel, por el montaje de la obra de Joan Morey. Y Gandía Blasco adquirió obra de Manuel Blázquez, de la galería PazYComedias, y de Mathieu Mercier, de Luis Adelantado. Premios que pusieron el broche a la primera edición de Abierto Valencia. En el Centro del Carmen, arropando con su presencia esta declaración de intenciones de LaVAC en defensa de los intereses del arte y de la cultura, estuvieron, entre otros, representantes institucionales públicos y de entidades privadas, como los mencionados María José Catalá, Rafael Ripoll, Felipe Garín y José Gandía Blasco, además de Carmen Alborch, Consuelo Císcar o Juan Soto.

Ambiente de la celebración en el Centro del Carmen de Abierto Valencia. Imagen cortesía de LaVAC

Ambiente de la celebración en el Centro del Carmen de Abierto Valencia. Imagen cortesía de LaVAC

Y al calor de la noche y de los parabienes por el éxito de esta primera edición de Abierto Valencia, se hizo inevitable pensar a futuro. LaVAC quiere seguir creciendo; ampliar las expectativas generadas. Y puesto que en ciudades como Madrid, Barcelona o Palma de Mallorca, la fiesta de apertura de galerías se extiende por espacio de tres o cuatro días, ¿por qué no hacer lo propio en Valencia? Rafael Ripoll tomó buena nota de ello: “No es mala idea ampliarlo a un par de días; se puede pensar”, dijo en petit comité. Como también adelantó la intención de la Conselleria de Cultura de adquirir obra en la próxima edición de Abierto Valencia.

Tiempo habrá de reflexionar en torno a la recién estrenada iniciativa. De momento, valga apuntar esa animada confluencia de intereses en torno al arte y la cultura. Ya sólo falta que tanto ánimo se traduzca igualmente en una apuesta económica decidida por parte de las instituciones públicas y privadas, tras dejar constancia fehaciente de su voluntad. La jornada de puertas abiertas de las galerías y el colofón festivo invitan al optimismo. Que tan buenos presagios no se los lleve el viento de la simple declaración de intenciones.

Reyes Martínez, secretaria de LaVAC, leyendo el comunicado de los premios. Detrás, de izquierda a derecha, Mira Bernabeu, Rosa Santos, Felipe Garín, Ismael Chappaz, María José Català, Olga Adelantado, José Gandía Blasco y Rafel Ripoll. Imagen cortesía de LaVAC.

Reyes Martínez, secretaria de LaVAC, leyendo el comunicado de los premios. Detrás, de izquierda a derecha, Mira Bernabeu, Rosa Santos, Felipe Garín, Ismael Chappaz, María José Català, Olga Adelantado, José Gandía Blasco y Rafel Ripoll. Imagen cortesía de LaVAC.

Salva Torres

ABIERTO VALENCIA: la fiesta del arte

Abierto Valencia. Comienzo de la nueva temporada
LaVAC: Galerías de Arte Contemporáneo de la Comunidad Valenciana
Galerías abiertas de 16.00 a 22.00 horas.
Cena celebración en el Centro del Carmen, a las 22.00h
Jueves 26 de septiembre

Mientras la crisis económica sigue su curso, la sociedad, cansada de su letanía, mira para otro lado en busca de soluciones que las altas instancias demoran o aplican con torpeza de criterio. La Asociación de Galerías de Arte Contemporáneo de la Comunidad Valenciana (LaVAC), que agrupa un total de 20 salas, arrancará el jueves la temporada con nuevos bríos, desoyendo las voces agoreras que suenan ya a palabras gastadas. Adiós, tristeza.

Obra de Frances Daranas, en Galería Isabel Bilbao. Imagen cortesía de Abierto Valencia

Obra de Frances Daranas, en Galería Isabel Bilbao. Imagen cortesía de Abierto Valencia

Y ahí están, celebrando la primera edición de lo que han dado en llamar Abierto Valencia: una jornada de puertas abiertas de sus espacios expositivos (de 16.00 a 22.00h), que culminará con una cena en el Centro del Carmen (de 22.00 a 1.30), en la que se entregarán premios y permitirá compartir con profesionales del arte y público en general la entrada del nuevo curso artístico. Para acceder a la fiesta o show cooking, a cargo de los restaurantes Samsha, Mulandhara y Kiaora, deberán sacarse las pertinentes entradas, que únicamente se venderán por anticipado en las galerías de LaVAC.

Obra de Lukas Ulmi en Set Espai d'Art. Imagen cortesía de Abierto Valencia

Obra de Lukas Ulmi en Set Espai d’Art. Imagen cortesía de Abierto Valencia

La mezcla de exposiciones, con obra de más de 30 artistas nacionales e internacionales, conferencias, visitas guiadas, conciertos y arte culinario, no es más que la prueba del salto cualitativo que las galerías de arte de la Comunidad Valenciana han dado este año. Tras un largo periodo de cierta dispersión organizativa, quizás fomentada por la tan cacareada desunión de un sector que suele mirarse al ombligo de sus propios artistas, LaVAC, quizás también cansada de esa triste inercia y soliviantada por los discursos paralizantes de la crisis, ha cerrado filas en torno a una idea: “Trabajar en equipo para poner en marcha iniciativas conjuntas que dinamicen el sector del arte en la Comunidad Valenciana”, explica, impulsadas sus palabras por este nuevo aire, la presidenta de LaVAC, Olga Adelantado.

Obra de Claudia Martínez en Collblanch. Imagen cortesía de Abierto Valencia

Obra de Claudia Martínez en Collblanch. Imagen cortesía de Abierto Valencia

Otra buena noticia es que, frente al goteo de bajas de otros años, la asociación arranca la temporada con los mismos espacios, a los que incluso se suma la incorporación de Galería Cuatro. Un total de 20, que exhibirá obra, en este arranque, de artistas como Mathieu Mercier (Luis Adelantado), Humberto Rivas (Visor), Valerio Adami (Rosalía Sender), Andrea Canepa (Rosa Santos), Tactel Graphics (Mr. Pink), Ferrer y Mora (Kessler Battaglia), Lukas Ulmi (Set), Joan Morey (Espai Tactel), Manuel Blázquez (PazYComedias), Jorge Carla (Cuatro) o Sandra Paula, Ana Elena Pena y Rocío Verdejo (Punto), junto a las colectivas de Benlliure y Del Palau. En Alicante, Ferran Gisbert estará en Aural, Frances Daranas en Isabel Bilbao (Jávea), mientras en Castellón, Cànem presentará a Bernhard Lehmann, y Collblanc a Claudia Martínez.

Obra de Jorge Carla en Galería Cuatro. Imagen cortesía de Abierto Valencia

Obra de Jorge Carla en Galería Cuatro. Imagen cortesía de Abierto Valencia

Manuel Segade, comisario de la sección Opening de ARCO, ofrecerá una conferencia en Espai Tactel, para fomentar un debate que se hace necesario en torno al castigado sector de la cultura. Asimismo, un jurado compuesto por Felipe Garín, Enric Pastor, Agustín Pérez Rubio y José Gandía Blasco, se encargará de dictaminar los premios al mejor proyecto expositivo y a la mejor adquisición, que se entregarán en la fiesta celebración del Centro del Carmen, dependiente del Consorcio de Museos, quien junto a la Conselleria de Educación, Cultura y Deporte, apoyan esta primera edición de Abierto Valencia.

Obra de Bernhard Lehmann en Galería Cànem. Imagen cortesía de Abierto Valencia

Obra de Bernhard Lehmann en Galería Cànem. Imagen cortesía de Abierto Valencia

Un total de 11 bodegas de la Asociación de Terres dels Alforins presentarán sus vinos, en la cena elaborada por Víctor Manuel Rodrigo (Restaurante Samsha), Alejandro Platero (Mulandhara) y Yelel Cañas (Kiaora). Estos tres prestigiosos cocineros valencianos elaborarán cada uno cerca de 2.000 tapas para las alrededor de 400 personas previstas por la organización. El arte culinario rematando el Abierto Valencia de las galerías de arte contemporáneo. Bon appétit.

Obra de Valerio Adami en Galería Rosalía Sender. Imagen cortesía de Abierto Valencia

Obra de Valerio Adami en Galería Rosalía Sender. Imagen cortesía de Abierto Valencia

SHOW COOKING: 6.000 TAPAS

Los chefs de Samsha, Mulandhara y Kiaora adelantan a MAKMA los contenidos de las 6.000 tapas (2.000 cada uno), cuatro saladas y una dulce, que servirán durante la fiesta en el Centro del Carmen.

Víctor Manuel Rodrigo (SAMSHA): Mejillones tigre con concha comestible / Falsas papas arrugás con mojos picones / Aceitunas corporativa de tres sabores / Bonito tai con base de arroz de sushi / Piedras de tres chocolates diferentes.

Alejandro Platero (MULANDHARA): Cremoso de coliflor con caviar de Riofrío / Patata trufada con jamón y crujientes / Fósil de boquerón con emulsión de algas / Tarta de manzana versión Mulandhara.

Yelel Cañas (KIAORE): Bloody Marie de gazpacho con espuma de rúcula / Pulpo con salpicón de capuchinas y emulsión de escabeche / Mini zanahorias creciendo, tierra de remolacha y sustrato de verduras tai / El típico blanco y negro pero al vapor y con mayonesa de pimientos y ruibarbo / Maceta de chocolates.

Obra de Mathieu Mercier en Luis Adelantado. Imagen cortesía de Abierto Valencia

Obra de Mathieu Mercier en Luis Adelantado. Imagen cortesía de Abierto Valencia

Salva Torres