Convent Carmen, clausurado en el mes del coronavirus

Comunicado de los responsables de Convent Carmen
Plaza Portal Nou, 6. Valencia
Marzo de 2020

Convent Carmen se halla clausurado desde el pasado 4 de marzo por decisión del Ayuntamiento de València. No están siendo días sencillos para las personas que formamos parte de este proyecto. En nuestra rueda de prensa del mismo miércoles ya advertimos que nos hallamos ante un ejercicio desproporcionado de violencia administrativa. Una lectura más pausada y pormenorizada de la resolución de cierre firmada por Manuel Latorre, Secretario Municipal del Ayuntamiento de València, y por Lucía Beamud, Concejala Delegada de Espacio Público, empeora este diagnóstico y permite descubrir que las verdaderas causas del cese son grotescas y, en esencia, inexistentes.

En primer lugar, cabe destacar que la resolución es nula de pleno derecho. El Ayuntamiento de València ha violado el procedimiento legalmente establecido al omitir el trámite de audiencia en las causas que han motivado la decisión de cierre. Ello supone una vulneración flagrante del artículo 82 de la Ley 39/2015 de Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas y produce una indefensión jurídica tal que Convent Carmen ha optado por acudir directamente a los tribunales de justicia para solicitar el correspondiente amparo a través de la tutela judicial efectiva. De forma indirecta, esta omisión esencial en el procedimiento permite intuir la voluntad arbitraria de decretar un cierre por encima de las posibilidades que concede el Derecho. Así lo manifestamos el pasado miércoles en rueda de prensa y así lo ratificamos hoy por escrito.

Interior de Convent Carmen.

Por otro lado, y con anterioridad a la notificación de la resolución, desde el Ayuntamiento fue filtrada abundante y confusa información a los medios de comunicación acerca de diversas cuestiones que situaban a Convent Carmen fuera de la Ley: daños al patrimonio, tildarnos de restaurante, hacer mención a obras ilegales o acusarnos de incumplimiento de la normativa acústica son solo algunos ejemplos. Tras el ruido, las nueces: ninguna de estas cuestiones, que siempre hemos negado, ha dado soporte (lógicamente) a la resolución de cese. Tan solo ha sido la guarnición para predisponer un estado de opinión favorable a las hipótesis del Ayuntamiento que permitiera estigmatizar, a su vez, las prácticas de Convent Carmen. Estas líneas quieren servir también para reivindicar el compromiso de nuestra organización con el cumplimiento de la normativa. Destruir siempre resultó más sencillo que crear.

La resolución firmada por Lucía Beamud establece solo 3 cuestiones para motivar el cese de la actividad. En primer lugar, se acusa a Convent Carmen de falsedad en la DERE al haberla presentado “sin obras de habilitación”, pese a que el Ayuntamiento requirió la DERE de obras posteriormente y ello no solo permitió el inicio de la actividad, sino que hasta la fecha no ha supuesto la menor objeción por parte del Servicio de Actividades. En segundo lugar, también se nos acusa de no haber marcado en el modelo documental de la DERE la casilla relacionada con la ambientación musical, algo que fue igualmente subsanado antes del inicio de la actividad mediante la presentación de los correspondientes certificados acústicos, validados asimismo por el Organismo de Control Autorizado. Por último, la resolución se refiere también a la discrepancia entre el carácter efímero o indefinido de la actividad, una cuestión no solo resuelta desde el punto de vista documental, sino que la misma doctrina de los actos propios de la Administración avala. A ningún evento efímero se le permite permanecer abierto 17 meses de forma ilegal.

Público asistente a una de las actividades de Convent Carmen.

En síntesis, tras meses de instrucción y acusaciones públicas contra Convent Carmen, la ingente lista de agravios que el Ayuntamiento de València puede esgrimir queda reducida a 3 simples cuestiones formales, de escasa o nula envergadura legal. Tres elementos que no ponen en duda ni el cumplimiento efectivo de la normativa ni el impacto de la actividad en su entorno, pero que dejan en la calle a más de 50 personas, la mayoría de ellas menores de 30 años, y desposeen a la ciudadanía de un proyecto pionero destacado incluso por el jurado que designó a València Capital Mundial del Diseño en 2022. En este sentido, la actuación del Servicio de Actividades vulnera frontalmente el principio de proporcionalidad, recogido en el artículo 4 de la Ley 40/2015 de Régimen Jurídico de la Función Pública, que establece claramente que las Administraciones Públicas deberán elegir “la medida menos restrictiva” a la hora de exigir “el cumplimiento de requisitos para el desarrollo de una actividad”. A todas luces no ha sido el criterio seguido por el Ayuntamiento con Convent Carmen, sino todo lo contrario.

Dadas las circunstancias, la vía legal será el escenario donde trataremos de hallar el viraje en los acontecimientos al que el propio Alcalde de València se refirió el pasado miércoles. De hecho, a día de hoy la interlocución por parte de las instituciones sigue siendo inexistente. La inversión realizada, la escala y recorrido del proyecto o los daños ya ocasionados anticipan una demanda patrimonial millonaria. Y, más allá de los efectos inmediatos para todas las personas que formamos parte de Convent Carmen, la consecuencia más lamentable será que, de resultar ciertas nuestras razones, el coste de este desenlace lo terminará pagando la ciudadanía. La misma ciudadanía que, por cierto, reclama que el proyecto sea reabierto cuanto antes.

Sala de Convent Carmen.

Seis artistas intervienen la finca de Ausiàs March

Inventar el espacio 2020, de Ana Serratosa
Intimidades colectivas, comisariado por Pedro Medina
C / Cabillers, 3. Valencia
Febrero de 2020

Fue desvelando el proyecto poco a poco, a ritmo de violín y poesía. Jerahy García puso la música y Jaime Siles y Shirin Salehi, la lectura de poemas. Luego fue el comisario Pedro Medina quien introdujo las claves del ascenso posterior por las escaleras de la finca de la calle Cabillers de Valencia, donde vivió el poeta Ausiàs March. Seis artistas aguardaban con sus respectivas obras, estratégicamente colocadas en el rellano y sucesivos pisos del edificio. Ana Serratosa, responsable del proyecto Inventar el espacio 2020, lo ha llamado Intimidades colectivas. Seis artistas cohabitando entre sí, para demostrar que el espacio que conduce a los diferentes pisos de la finca puede dar mucho de sí.

Obra de Shirin Salehi. Foto: Makma

“Intervenir un espacio es un modo de habitarlo, una manera de darle vida para producir significados nuevos en su interior. Por ello, todo el que trabaja en la creación de espacios, suele guiarse por alguna definición preferida de lo que significa habitar”. Y Pedro Medina citó a la escultora Eva Lootz: “Habitar es ser amigo de lo dado”, lo que establece, dijo el comisario, “una alianza entre lo nuevo y lo heredado”.

Obra de Venske & Spänle. Foto: Makma

Lo nuevo proviene de la rehabilitación de la finca de Cabillers y lo heredado tiene que ver con el espíritu de Ausiàs March que sirve todavía de aliento al edificio. Presente y pasado dándose la mano, como se la dan entre sí los artistas Venske & Spänle, Bernardí Roig, Javier Riera, José Luis Albelda, Bob Verschueren & Dominique Sintobin, y la propia Shirin Salehi. Todos ellos demostrando, con la sutileza o radicalidad de sus respectivos trabajos, que subir por unas escaleras puede convertirse en un acto que excede el rutinario movimiento de ascenso, para convertirse en una ascensión cuasi mística.

Para entender la magnitud de la intervención artística en el espacio, Medina aludió a Martin Heidegger que, en Construir, habitar, pensar, se refiere al efecto “que tiene un puente cuando es colocado sobre dos espacios que en nada se diferencian del resto de la orilla”. Descubriéndose, de esta forma, “que el artista tiene la capacidad de inferir un nuevo significado al espacio con su intervención”, ligando lo íntimo “a esta manera de relacionarse con el espacio”. El comisario del proyecto de Ana Serratosa, tras explicar la doble acepción que en el idioma inglés tiene la palabra intimidad, apuntó que se podía abrir “el habitar artístico de un espacio a una intimidad compartida y colectiva, y al mismo tiempo privada”.

Obra de Bernardí Roig. Foto: Makma

La incursión dentro del edificio de la calle Cabillers, que se realizó en grupos de 15 personas para que el ascenso por las escaleras fuera fluido y, efectivamente, más íntimo, depara, como destacó Medina, una primera sorpresa: “Los smörfs [singulares esculturas de mármol] de Julia Venske y Gregor Spänle, fascinantes criaturas invertebradas, de rostros y extremidades ocultos, cuya naturaleza marmórea surge ahora de las entrañas del mismo inmueble”. 

Esto sucede nada más entrar en la finca. Después, al fondo y debajo de la escalera, hay una figura “inquietante” de Bernardí Roig. “Sus ojos están cerrados y su expresión está claramente turbada, pues alberga un profundo malestar”, explicó Medina. La apesadumbrada figura parece sostener sobre sus espaldas la escalera entera de la finca a modo de martirologio. 

Obra de José Albelda. Foto: Makma

“Fascinación y estupefacción se reúnen así en el inicio del recorrido”, para después ir ascendiendo por las escaleras impulsados por cierto deseo, que Medina vinculó, aludiendo al Diccionario etimológico de la lengua latina, con cierta forma de “desviar la mirada de las estrellas hacia el suelo, para poder moverse por el mundo. Sin embargo, ello tuvo una terrible consecuencia: produjo en la humanidad un hondo anhelo por algo perdido”. El deseo aparece, así, vinculado a cierta imposibilidad, que motiva el acto creativo de narrar esa pérdida.

Imagen de Javier Riera. Foto: Makma

“La solución”, señala el comisario, “es volver a mirar al cielo, girar de nuevo la cabeza y contemplar las estrellas”. Justo en ese momento se divisa una nueva parada: “Las capillas de José Albelda, que invitan al recogimiento y a una experiencia directa y pausada de la obra”. Un ciervo proyectado en las paredes de la escalera acompaña el ascenso del visitante. “Siluetas de ciervos que han sido extraídas por un lento proceso de rotoscopia a partir de imágenes grabadas por Javier Riera de animales en libertad”, recoge el texto que acompaña la exposición. 

Obra de Bob Verschueren y Dominique Sintobin. Foto: Makma

La instalación de Bob Verschueren, serie de ramas de las que parecen brotar palabras poéticas, sirven de vasos comunicantes entre las piezas “para que germine un poema de Ausiàs March, habitante ilustre del edificio”, precisó Medina. Shirin Salehi, por su parte, acoge la poesía del místico sufí Hafez, “también él un poeta medieval como March”, para construir con sus poemas “una delicada estación, un recoveco que invita de nuevo a la reflexión y al recogimiento”. ¿Y qué hay al final del ascenso?, se interroga por último el comisario: “Los confines gozosos de un universo iluminado que permite otra epifanía: nuevos smörfs que emergen del propio edificio, como resultado de esta catártica metamorfosis”, concluye. El espíritu de Ausiàs March, revivido.

Obra de Venske & Spánle. Foto: Makma

El tiempo trenzado de Encarna Sepúlveda

‘Trenzando el tiempo’, exposición de Encarna Sepúlveda
Fundación Chirivella Soriano
Palau Joan de Valeriola, C/ Valeriola, 13, Valencia
Hasta el 29 de marzo de 2020

Mostrando el resultado de más de tres décadas dedicadas a la producción artística, ‘Trenzando el tiempo’ es una cuidadosa selección de obras que ofrece un recorrido por la carrera de la artista valenciana Encarna Sepúlveda. El título de la muestra define el planteamiento que se ha seguido a la hora de abordar esta exposición, pues se trata de entrelazar distintas etapas pictóricas en un mismo espacio, entrecruzando distintos tiempos pretéritos con el presente. El verbo ‘trenzar’ alude a la inherente geometría empleada en las obras de Sepúlveda las cuales se agrupan, entretejen y expanden cuando la mirada del espectador impacta sobre sus superficies.

Encarna Sepúlveda en la Fundación Chirivella Soriano. Fotografía cortesía de la Fundación.

Encarna Sepúlveda comenzó su periplo en el mundo artístico tras graduarse en Bellas Artes en 1989 y, desde entonces, se ha dedicado exclusivamente a la actividad artística, en la que se incluyen obras pictóricas y escultóricas. Su trayectoria ha estado compuesta por numerosas exposiciones tanto individuales como colectivas y su obra ha sido mostrada en numerosas ocasiones en ARCO, además de encontrarse presente en diferentes colecciones públicas y privadas.

Actualmente, presenta esta retrospectiva individual, comisariada por ella misma y la también artista Carolina Ferrer. La muestra abarca un conjunto de trabajos desde el 2002 al 2019, mostrando algunas obras inéditas para el público valenciano. El planteamiento no ha sido tanto llevar a cabo una exposición retrospectiva propiamente dicha, sino más bien un work in progress. En este sentido, Encarna Sepúlveda aclara que se trata de una manera de mostrar sus presupuestos pictóricos e intereses plásticos a lo largo de estos años y que, en gran medida, siguen vigentes. Un momento de reflexión, revisión personal y análisis en profundidad del propio quehacer artístico, donde la artista se permite una pausa para observar su trabajo desde otro ángulo y perspectiva.

Exposición Trenzando el tiempo. Fotografía cortesía de la artista

La obra, enmarcada en el ámbito de la abstracción geométrica, ha visto reducido paulatinamente el papel de otras formas orgánicas propias de fases anteriores, convirtiendo la geometría en el eje central de su lenguaje plástico. Así, se podría decir que, con el tiempo, ha depurado su lenguaje formal y, en los últimos años, su producción artística ha experimentado una suerte de despojamiento en sus elementos compositivos. Sepúlveda afirma que su pretensión es, en realidad, perseguir lo esencial y prescindir de lo accesorio. Quizá, todo ello responda a un intento de dotar de mayor fuerza y rotundidad a las imágenes, a lo que contribuye un uso del color muy contrastado y una paleta más reducida. Todas sus series se entrelazan de un modo natural, inevitable e indisoluble; “la urdimbre que las une es muy clara para mí”, comenta Encarna Sepúlveda, “aunque sus hilos resulten invisibles al espectador”. Según la propia autora, sus últimos cuadros contienen todos los anteriores que ahora se le antojan como una lenta y obstinada preparación de los últimos.

En esta exposición, junto a la obra de etapas anteriores tales como ‘Disonancias’, ‘Retazos’, ‘Recortando la pintura’, ‘La corteza del eco’ y ‘Ángulos del vacío’, encontramos una nueva serie de título homónimo a la exposición. Esta ha sido creada exprofeso para la muestra a lo largo de 2019. Abarca desde piezas de gran formato realizadas en acrílico sobre tela, hasta obra sobre papel, así como una pieza escultórica, site specific, situada en la planta baja del palacio. Asimismo, Encarna Sepúlveda incide en la importancia del espacio expositivo, así como en su conquista por parte de los artistas en pro de la convivencia entre contenido y continente. En esta ocasión es más relevante si cabe, pues el Palacio Joan de Valeriola con su singular arquitectura gótica, no sólo acoge la obra, sino que la realza e incluso la redimensiona.

Exposición trenzando el tiempo. Fotografía cortesía de la artista.

En definitiva, se trata de un reclamo expositivo importante del año a nivel cultural y en la ciudad de Valencia. La Fundación Chirivella Soriano nos ofrece la posibilidad de realizar un recorrido inédito por la trayectoria de Encarna Sepúlveda, donde las fases de su obra, a modo de hebras, se entretejen para que desde la perspectiva del tiempo, el espectador contemple todo aquello realizado y proyecte sobre el futuro las infinitas posibilidades con las que la artista puede seguir entrelazando geometrías.

Andrés Ávila Valverde

Rocío Márquez evoca en Les Arts sus añorados ‘jueves’

Visto en El Jueves, de Rocío Márquez
Palau de les Arts
Avda. del Professor López Piñero, 1. València
Sábado 22 de febrero de 2020, a las 21.00h

Rocío Márquez cantará temas de su último álbum ‘Visto en El Jueves’ en su debut en el Palau de les Arts el sábado 22 de febrero en el Teatre Martín i Soler. La ‘cantaora’, encumbrada por la prensa como la voz de la nueva generación del cante jondo, protagoniza la segunda sesión de ‘Les Arts és Flamenco’, el primer ciclo que el centro de artes dedica a este género, y que inauguró con el exitoso concierto de Diego el Cigala, con todas las localidades agotadas el pasado mes de diciembre.

En ‘Visto en El Jueves’, la intérprete onubense hace gala de su personalidad inquieta y de su enorme curiosidad con un repertorio en el que la brecha entre lo flamenco y lo no flamenco, el cante y la canción, queda desdibujada, con canciones versionadas de grandes artistas, así como palos flamencos recreados. Un álbum que evoca las grabaciones encontradas en el mercadillo de antigüedades de la calle Feria en Sevilla, conocido como «el de los jueves».

Portada del disco ‘Visto en El Jueves’, de Rocío Márquez, realizado por Manuel León, con fotografía de Celia Macías y diseño de Ricardo Barquín.

Canciones de Bambino, Rocío Jurado, Paco Ibáñez, Concha Piquer, El Cabrero, Turronero, Pepe Marchena, José Menese y Manuel Vallejo se cruzan y entremezclan con serranas, ‘abandolaos’, fandangos, malagueñas, rondeñas, peteneras, bulerías, marianas, romances y rumbas en el quinto trabajo discográfico de la artista Rocío Márquez.

Tras prescindir de la guitarra en sus dos anteriores proyectos (‘Firmamento’ y ‘Diálogos de viejos y nuevos sones’), Rocío Márquez vuelve al instrumento angular del flamenco de la mano de Canito. Entre ambos, y arropados por las percusiones de Agustín Diassera, asumen el reto de exprimir sus posibilidades expresivas desde los parámetros de naturalidad y sencillez musical y transitando por una constante experimentación de arreglos y melodías. Las entradas para la actuación de Rocío Márquez, así como para el resto de conciertos de este ciclo, tienen un precio único de 30 euros. 

Juan Cortés, Duquende, actuará en Les Arts en su ciclo de flamenco.

‘Les Arts és Flamenco’ 

En su búsqueda de nuevos públicos y disciplinas, Les Arts ha puesto en marcha, el ciclo ‘Les Arts és Flamenco’ dentro de la temporada 2019-2020. El pasado mes de diciembre, Diego el Cigala inauguró el primer monográfico del teatro de ópera valenciano dedicado a este género con todas las localidades agotadas en el Auditori.

Rocío Márquez será la encargada de abrir este sábado el ciclo de conciertos en el Teatre Martín i Soler, por cuyo escenario pasarán también en los próximos meses dos de las figuras de relevancia en el cante jondo: Duquende y Manuel Lombo.

Juan Cortés, Duquende, actuará en Les Arts el próximo 13 de marzo acompañado de la guitarra de Diego del Morao y de las palmas, coros y compás de Los Mellis. Descubierto por Camarón de la Isla con tan sólo ocho años y heredero de la tradición del mítico genio del flamenco, el ‘cantaor’ de Sabadell es una de las figuras más respetadas por la honestidad y sentimiento profundo de sus interpretaciones.

Por su parte, el día 25 de abril, Manuel Lombo visitará el Teatre Martín i Soler con su nuevo proyecto ‘P’alante y p’atrás’, junto a Macarena López y Sara Jiménez. El artista de Dos Hermanas se ha erigido como uno de los nombres que ha introducido savia nueva en el cante jondo gracias a sus interpretaciones y composiciones procedentes del pop o del ‘jazz’, sin renunciar a la tradición.

Rocío Márquez. Imagen cortesía de Les Arts.

Los jueves de Flumen

València a Escena
Teatro Flumen
C / Gregorio Gea, 15. Valencia
De enero a abril de 2020

Una versión postapocalíptica de ‘Divinas palabras’, una tierna historia de amor y humor, un alegato feminista, una visión de la relación paternofilial y una comedia caricaturesca en homenaje a Los Luthiers y Monty Python. Es el variado menú de la primera edición de València a Escena, un ciclo organizado por el Teatro Flumen dedicado en exclusiva a las compañías valencianas cuyo objetivo es impulsar, apoyar y dar espacio al talento más cercano. El ciclo se extiende de enero a abril, con funciones todos los jueves, a las 20.30 horas.

La idea es incluir diferentes propuestas y lenguajes escénicos  -danza, circo y teatro-, y tanto a compañías veteranas como emergentes. El programa de esta primera edición está compuesto por cinco obras elegidas por su calidad y la pluralidad de temáticas y géneros que abarcan con la intención de alcanzar distintos públicos. Consciente de la dificultad que tienen los artistas locales para mostrar su trabajo, Jose Saiz, director artístico del Teatro Flumen,  pretende apoyarlos mediante este ciclo que les da acceso al  recién remodelado local de Gregorio Gea. Después de cada función tendrá lugar un encuentro con el público.

Divinas palabras. Imagen cortesía de Teatro Flumen.

València a Escena se inició con ‘Divinas Palabras’ de Arrel Teatre, que se presentó el 16 de enero y estuvo también los dos jueves siguientes hasta el 30 de enero. A partir de una de las obras cumbres de Ramón del Valle Inclán, cuya temática sigue de plena actualidad, se ofrece una visión  contemporánea e innovadora. El montaje plasma una sociedad con valores morales en decadencia, un pueblo ignorante y manipulado por la clase política, y un mundo gobernado por la codicia, lo grotesco y la barbarie.

En su versión parten de la danza Butoh, conocida como de la oscuridad,  que se origina en el Japón de posguerra, entre cuerpos mutilados y una sociedad completamente desvastada y desesperanzada tras el horror de Hirosima y Nagasaki. Se trata de un abanico de técnicas de danza creadas, en 1950, por Kazuo Ōno y Tatsumi Hijikata  que reflexionan sobre la cultura nipona posterior al desastre nuclear. Se caracteriza  por el uso de movimientos erráticos y grotescos, en muchos casos repetitivos. Los temas suelen versar sobre la identidad, la ansiedad, el caos, críticas a la sociedad, la construcción del género o  la orientación sexual.

La línea estética de estas ‘Divinas palabras’ refleja la esencia de lo conocido como postapocalíptico, territorio dominado por la suciedad, lo roto, lo estrafalario, el cuero, los remaches…Ingredientes de una sociedad en decadencia cuyos miembros intentan redimirse.

Al Anochecer. Imagen cortesía de Teatro Flumen.

Seguirá ‘Al Anochecer’, de Al Anochecer Producciones, 6 y 13 de febrero, una pieza de dos personajes: Él y Ella. Dos seres exiliados del mundo que anhelan y temen por igual amar y ser amados. Una obra íntima, de pocas palabras y muchos silencios, de desencuentros absurdos y pasiones enterradas entre la basura. Una tierna historia de amor y de humor.

‘Segarem Ortigues amb els Tacons’ de Teatro del Contrahecho, que se presenta en valenciano el 20 y el 27 de febrero y en castellano el 5 de marzo, es un texto atrevido y transgresor protagonizado por cuatro mujeres que se enfrentan a una dura realidad. El machismo, el movimiento feminista y la prostitución son abordados en este montaje.

La pieza siguiente es ‘Sobra el Griego’ de Stres de Quatre, que podrá verse el 26 de marzo, una comedia caricaturesca en la que se brinda homenaje a Les Luthiers, El Tricicle, Monty Python o Leo Masliah entre otros. Stres de Quatre pone la guinda al ciclo València a Escena, el 2 de abril, con ‘Las Heridas del Viento’. David tiene la sensación de no conocer a su padre y tras su muerte encuentra unas cartas que le revelan una sorprendente información. Decide ir más allá y averiguar de una vez por todas qué clase de hombre era su padre.

Segarem ortigues amb els tacons. Imagen cortesía de Teatro Flumen.

Tirant, lo caballeresco en clave femenina

Tirant, adaptación de Paula Llorens a partir del clásico de Joanot Martorell
Dirección: Eva Zapico
Teatre Rialto
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Hasta el 26 de enero de 2020

‘Tirant’, la producción del Institut Valencià de Cultura (IVC), en coproducción con la Compañía Nacional de Teatro Clásico, acaba su exhibición en el Teatre Rialto de València. Esta producción se estrenó en febrero de 2019, dentro de la temporada 2018-19 en el Rialto. Después la obra se representó en Madrid, en la sede de la Compañía Nacional de Teatro Clásico, y en el Teatre Principal de Castelló. También ha realizado una gira por el Circuito Cultural Valenciano que ha mostrado el espectáculo en ciudades como Elche, Canals, Gandia, Monóver, Alzira, Altea, Alcoy, Vila-real o l’Alcúdia y al acabar la exhibición en el Rialto irá al Teatre Principal de Palma de Mallorca.

Paula Llorens, la artífice de esta adaptación de la obra de Joanot Martorell, recibió por este texto el premio a la mejor versión en los Premios de las Artes Escénicas de la Generalitat Valenciana 2019. La obra, dirigida por Eva Zapico, está interpretada por Maribel Bayona, Ramón Ródenas, Sergio Ibáñez, Antonio Lafuente, Mar Mandli, Raquel Piera, Lucía Poveda y Kike Gasu.

Tirant, de Eva Zapico, adaptación de Paula Llorens. Imagen cortesía del IVC.

El gran clásico valenciano y universal, la primera novela moderna según muchos estudiosos, da pie a un montaje que huye de la recreación museística y dialoga con el presente apostando por la palabra y el teatro físico. La versión de Paula Llorens ha respetado al máximo la lengua del siglo XV con el fin de que el público disfrute de su maravillosa sonoridad y de la música que nace de las palabras.

El ‘Tirant’ es una novela caballeresca, pero es mucho más que esto. Es una mezcla de escenas fantásticas, hechos históricos, estrategias militares, escenas cortesanas, episodios eróticos y toques de humor. En esta versión se resalta la dualidad entre el amor y la muerte y se convierte a Carmesina y a los otros personajes femeninos en el motor de la historia, ya que Joanot Martorell construyó unos personajes femeninos enormemente ricos y la novela da una gran relevancia al punto de vista femenino.

Con esta versión, Eva Zapico se ha recreado en todo el universo visual que la obra genera: las batallas, los sonidos, las luces, el mar, la tierra, las texturas o la sangre que narra a partir de la plástica de las imágenes mientras que da a la palabra el espacio que requiere.

Tirant, de Eva Zapico, adaptación de Paula Llorens. Imagen cortesía del IVC.

‘Fin de siglo’, la belleza lúbrica del amor

‘Fin de Siglo’, de Lucio Castro
Argentina, Estados Unidos, 2019
Con Juan Barberini, Ramón Pujol y Mia Maestro
Estreno en España: viernes 13 de diciembre de 2019

Como si se tratara de una visión profética, la opera prima de Lucio Castro (Buenos Aires, 1975), ‘Fin de Siglo’, trae consigo un buen augurio para el director argentino, que encamina su trayectoria fílmica con una pieza estremecedoramente bella y sugestiva. Seleccionado por el Departamento de Cine del MoMA de Nueva York para formar parte del ciclo ‘The Contenders 2019’, su fortuna crítica podría llevar al filme a triunfar, hasta convertirse en un clásico de culto. La película ha tenido una muy buena acogida tanto por parte de la critica española como internacional, y se estrenará en los cines de nuestro país el próximo 13 de diciembre de 2019.

Fotograma de ‘Fin de Siglo’, de Lucio Castro. Fotografía cortesía de Filmin.

En las antípodas de las ficciones de consumo rápido a las que hemos terminado por acostumbrarnos, los ochenta y cuatro minutos de la cinta nos conducen a una historia de amor casual, en la que confluyen lenguajes que transitan entre el ayer y el hoy. Sin caer en la fantasía estereotipada e hiperexplotada por el cine más comercial –donde abundan personajes construidos para satisfacer al público heteronormativo–, la obra expone relatos crudos y personajes reales en los que por fin poder vernos reflejados. Huyendo de las consabidas narrativas de adolescentes que descubren su sexualidad de manera temprana, los  protagonistas de ‘Fin de Siglo’ comienzan a peinar canas y construyen discursos maduros basados en vivencias adultas, donde prima la experiencia. La sexualidad explícita de algunas de las escenas quizás sorprenda al espectador menos avezado que, sin duda, podrá aprender y disfrutar de la belleza lúbrica del filme y sus diálogos. 

Fotograma de ‘Fin de Siglo’, de Lucio Castro. Fotografía cortesía de Filmin.

A través de planos fijos, a modo de ventana indiscreta, Lucio Castro consigue satisfacer nuestro deseo escópico de mirar sin ser vistos y nos permite acceder al mundo de Ocho, sus pensamientos, dudas y deseos. Los planos subjetivos nos permiten empatizar con el personaje, conocerlo de una manera casi inconsciente a través de esos momentos en los que el silencio se adueña del tiempo y la soledad es grata compañera. Rutinas que remedan a las propias y que consiguen que el espectador naufrague en la realidad del protagonista. 

Fotograma de ‘Fin de Siglo’, de Lucio Castro. Fotografía cortesía de Filmin.

La gama de colores poco satinados y fríos, con predominancia de matices añiles, contrasta con las tonalidades cálidas que explotan la anatomía de ambos actores. Haciendo uso de imágenes recurrentes en nuestro imaginario colectivo –como la del hombre emergiendo del mar junto con un brillante caleidoscopio de planos y encuadres–, Lucio Castro consigue conjugar la sexualidad de Ocho con el entorno en el que habita. Lugares laberínticos en los que la vegetación y el hormigón armonizan en una particular visión de la ciudad de Barcelona. Espacios como el Museu del Perfum, el Museu Nacional d’Art de Catalunya o el Parque del Laberint d’Horta acompañan a Javi y a Ocho mientras fantasean con proyectos y futuros en los que el cambio de centuria supone un antes y un después en sus vidas.  

El filme, de manera límpida, expone las complejidades del mundo relacional en coexistencia con la sencillez con la que hoy en día planteamos nuestros encuentros sexuales, gestionados por aplicaciones que han terminado por asesinar al ya ajado coqueteo. Normas y reglas que se desvanecen en lo etéreo cuando uno vive enamorado del hoy.

La vida sin tiempo, el tiempo sin vida, dicotomías presentes en el filme y por las que nos dejamos llevar, abandonándonos al presente más absoluto, donde la perdurabilidad del futuro y sus cadenas son un súcubo que se escapa por la ventana cada mañana de sábado. Amaneceres en camas extrañas que, en ocasiones, nos hacen sentir como en casa. Miradas que con los primeros albores del sol atraviesan el alma y hacen de lo fugaz un instante eterno, en el cual dudamos si aún soñamos o jamás estuvimos tan despiertos.

¿Qué queda de nosotros cuando cerramos la puerta tras un encuentro? ¿Qué se lleva el otro al irse? Souvenirs emocionales que nos persiguen como pesadillas en sueños recurrentes, acentuando la soledad patente o la deseada, haciendo figura nuestros miedos y deseos. ‘Fin de siglo’ no deja indiferente; conectando pasado, presente y futuro, construye una narrativa compleja en la que proliferan las visiones especulares de aquello que pudo ser y nunca fue. Relatos que nos incomodan y desorientan, interpelándonos directamente a reconocer las posibilidades de nuestro presente. 

Fotograma de ‘Fin de Siglo’, de Lucio Castro. Fotografía cortesía de Filmin.

Andrés Herraiz Llavador

Un ballet para los Goya

‘Tututú’, de Rosa y Mercedes Perís Medina
14 minutos
España, 2019
Cortometraje animado nominado a los Premios Goya 2020

El ballet llega a los Goya de la mano de ‘Tututú, una animación dirigida y producida por las hermanas Rosa y Mercedes Perís Medina (1984, València). Su primer corto muestra una historia metafórica de sentimientos, emociones, deseos y relaciones humanas, cuya inspiración parte estéticamente del ballet y te envuelve gracias a la música de Juan Ferrer, compositor e investigador de sonidos en clave contemporánea.

Fotograma del cortometraje ‘Tututú’, Rosa y Mercedes Perís Medina.

Estas dos artistas interdisciplinares destacan el papel protagonista que tienen el dibujo, la pintura y la animación en sus obras. La importancia que tiene para ellas la carga estética confluye con el movimiento, ya sea real o fantástico, de sus figuras. Sin embargo, faltaba en el mundo de la narración y, para ello, fue clave la estancia que Rosa realizó en la Abadía de Fontevraud, donde se relacionó con otros profesionales de la animación y aprendió sobre escritura del guion. No obstante, siempre han mantenido la materia sensible como medio para trasmitir ideas y sensaciones. Del mismo modo, la participación en festivales supuso un jarro de agua fría, pues se suele premiar la narración por encima de la capacidad técnica del dibujo, por lo que Rosa se pregunta: “¿Cómo vamos a considerar obras de arte a los cortos si muchas veces se juzga la animación como un medio cinematográfico, si se la juzga más en relación con el cine de acción real que al medio plástico?”.

Fotograma del cortometraje ‘Tututú’, Rosa y Mercedes Perís Medina.

El guion de ‘Tututú’ quedó en espera hasta que decidieron dar el salto hacia la producción, retomándolo y trabajándolo en profundidad. El mundo profesional resultó una verdadera liberación, pero no exenta de miedos sobre el posible buen reconocimiento de su obra por el público. Una vez manos a la obra, comenzaron con el guion grafico o story board, el diseño de los personajes y los fotogramas clave. Para ello, Rosa realizó un importante número de dibujos principales, permitiendo una mayor precisión a la hora de establecer dónde iban los dibujos intermedios que realizaba y coloreaba Mercedes.

Respecto al tema, el ballet surgió del interés por dibujar el movimiento y se relaciona con otra de sus estancias, en este caso, en la Kunsthochschule für MedienKöln de Colonia, y al espectáculo al que pudo asistir. En una tarima de madera, los pasos de los bailarines resonaban fuertemente, dejando caer el peso de sus cuerpos y chocando la visión grácil de sus movimientos. Esta experiencia y el universo estético del ballet inspiró a Rosa para dibujar y, fruto de ello, es este cortometraje, donde el dibujo y el color quedan abocetados, inacabados, en comunión con constante movimiento de los bailarines.

Si bien, no nos encontramos frente a una típica historia de ballet, pues el mundo real y el onírico se alternan, acabando por imponerse el primero debido a su peso y gravedad, expresado a través de las pisadas de los bailarines que retumban en el parqué. Frente a él, la fragilidad y volatilidad de los sueños, en los que la protagonista se transforma en aves o mariposas, pero que también pueden convertirse en mares de dudas en los que un caballo, azul como los de Franz Marc, la salva del monstruo de sus pesadillas. La ausencia de diálogos otorga un lugar privilegiado a la música, realizada a posteriori y que obligó a algunas pequeñas variaciones en el dibujo, suponiendo un verdadero reto, pues debía sugerir en pocos segundos la misma sensación que transmite una obra de ballet en horas.

Cartel de candidatura a los Goya 2020 del cortometraje ‘Tututú’.

A pesar del trabajo independiente de ambas como ilustradoras, su animada colaboración les ha permitido participar, por primera vez, en los Premios Goya de la Academia de Cine. Su obra ha sido seleccionada para la siguiente fase en la categoría de cortometrajes de animación. Los diez seleccionados serán sometidos a votación y los cuatro mejor valorados optarán a Goya. Más allá del resultado, las artistas destacan el gran honor que supone para ellas participar en estos premios con su opera prima, en la cual se han dejado el corazón y la piel.

Andrés Ávila Valverde

Fermín Jiménez Landa, artista de la Falla Corona

Falla Corona
Presentación del proyecto de falla 2018
Casal Fallero
C/ Corona 5
Valencia

JIMÉNEZ LANDA TRASLADARÁ A UNA FALLA SU PARTICULAR FORMA DE ENTENDER LA REALIDAD, ENTRE LO ABSURDO Y LO SENSATO.
Unas declaraciones del poeta Jean Cocteau le sirven de leitmotiv para una instalación donde el fuego y la participación de la comisión serán imprescindibles.

Cuentan que Jean Cocteau, tras la visita de un famoso museo, fue abordado por un periodista que le preguntó: “En caso de incendio, ¿qué salvaría usted de este museo?”. El literato respondió tras una pausa: “Salvaría el fuego”. Esta afirmación tan poética servirá para que Fermín Jiménez Landa la explique desde el ritual fallero. Su misiva será salvar el fuego, mantener la llama viva para dar sentido a su primera acción artística fallera.

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El pasado viernes, Jiménez Landa realizó una presentación del proyecto a los falleros de la comisión Mossén Sorell-Corona a través de un vídeo que testifica como el artista salvaba el fuego de la cremà. Y a raíz de ahí, esa llama ha seguido viva en toda suerte de velas, candelas, calentadores de gas; ha sido compartida entre miembros de la comisión y permanece viva en sus hogares, con el objetivo de que ese mismo fuego forme parte de multitud de actividades de la comisión durante este ejercicio y se mantenga encendido hasta la cremà de la falla de 2018. Esta acción performativa dará vida a la falla que prepara con la ayuda de El Taller de Manolo Martín, colaborador de confianza de la comisión tras la sincronía alcanzada en el pasado ejercicio.
Fermín Jiménez Landa, nacido en Pamplona y licenciado en Bellas Artes por la UPV, fue el encargado de la última instalación que vio la sala La Gallera. Su ”rayo verde” ha quedado como un emblema del arte contemporáneo en Valencia. Además, recientemente ha sido premiado en la Biennal de Mislata ‘Miquel Navarro’ (2016), Biennal d’Art Ciutat d’Amposta (2016), Programa de Residencias El Matadero-Madrid (2015), y ha expuesto en el Laboratorio del MUSAC, el Caixaforum, en la CA2M, Galería T20, Galería Valle Ortí o en las Atarazanas de Valencia.

CAP DE SURO, AUTORES DE LA FALLA INFANTIL

El estudio formado por Xavier Gurrea y Ariadna González será el encargado de la falla infantil de Corona; un trabajo que irá muy ligado al eje temático de la falla ideada por Fermín Jiménez Landa, marcando cierta distancia con los trabajos que realizarán para otras comisiones.

Proyecto de Isidro Ferrer, Sense Permís para la Falla Corona en 2017

Proyecto de Isidro Ferrer, Sense Permís para la Falla Corona en 2017

Ciutat vella: recuperemos nuestro ficus centenario

La Asociación «Amics del Carme», integrada por vecinos y comerciantes de este emblemático barrio de Ciutat Vella, ha lanzado la reivindicación de recuperar el espacio verde próximo al Mesón de Morella. La propuesta, bajo el lema «Jugar, leer, pasear, descansar… a la SOMBRA DE UN FICUS MONUMENTAL», se inscribe en el marco de la iniciativa «decidimVLC» promovida por la Concejalía de Participación Ciudadana y Acción Vecinal del Ajuntament de València. El objetivo de este programa es el de realizar una consulta ciudadana para decidir la inversión municipal de acuerdo al presupuesto del próximo año, dotado con 7 millones de euros para inversiones en los 19 distritos de la ciudad.
En esta línea de presupuestos participativos, «Amics del Carme» esta buscando apoyos para su propuesta de recuperar un espacio del barrio para los niños, madres,padres y gente mayor. Buscan eliminar las barreras arquitectónicas para dotar de una zona verde a los alrededores del ficus centenario ubicado en un solar vallado en la Plaza Centenar de la Ploma, y erigirlo como emblema del barrio. La idea es convertir este espacio residual y de difícil acceso en un entorno verde para uso y disfrute de los vecinos y los diversos colectivos del barrio y proporcionar así una zona habitable para generar un punto de encuentro que permita programar actividades culturales y lúdicas.

 Ficus de la plaça del Centenar de la Ploma, València, autor Joanbanjo.


Ficus de la plaça del Centenar de la Ploma, València, autor Joanbanjo. Wikipedia.

Concretamente la propuesta busca establecer una continuidad longitudinal entre la Plaza del Árbol, la Plaza Centenar de la Ploma y la Plaza de Morella. Se reclaman jardines y bancos para disfrutar del espacio por el día y la ampliación del parque infantil ya existente. En la actualidad el espacio cumple la función, por el uso, de pipican y zona de esparcimiento debido a la escasez de este tipo de espacio en el Barrio del Carme (en la actualidad sólo hay 2 pipican normativos en todo el barrio) Otro de los problemas que apunta la Asociación son las molestias ocasionadas actualmente en esta zona debido a la celebración del botellón.

En lo relacionado con el informe de coste elaborado por la «Amics del Carme» se detalla diversas acciones, entre ellas el ajardinamiento del parterre adecuado al ficus, sus ramas y la sombra que genera, aunque advierten que no podrán quedar al mismo nivel la calle Raga y la Plaza Centenar de la Ploma porque esto afectaría a las raíces del Ficus de una manera importante.

La asociación de «Amics del Carme» se pone a disposición de los vecinos para asesoraros sobre los proyectos del barrio. Darán soporte
para las votaciones telemáticas. El vecindario y los comerciantes podrán acudir al local de la asociación en Calle Alta nº51 a votar del
8 al 28 de febrero de 2017, los lunes, miércoles y viernes de 19:00 h a 21:00 h. Más información en el teléfono 963 15 48 80
Puedes votar el proyecto aquí
Más información sobre la asociación
Fotografía de portada: vista aérea, Google Earth