Ibán en el IVAM por Fallas

Ibán Ramón. Posicionament gràfic
IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Fallas 2016

El proyecto ‘Ibán Ramón. Posicionament gràfic’ presenta en el hall del Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) una selección de los trabajos desarrollados por el diseñador valenciano durante los últimos años en torno al mundo de las fallas. Llibrets, carteles, objetos y fotografías son los materiales que conforman esta presentación organizada por el museo con motivo de la publicación del libro del mismo título editado por el IVAM. En la muestra destacan los elementos que configuran la campaña oficial para las Fallas 2016, enraizada en los materiales y los instrumentos del viejo oficio de la carpintería.

Durante la presentación, el concejal de Cultura Festiva, Pere Fuset, agradeció al IVAM su apertura y aceptación del mundo de las fallas en tanto que arte moderno y popular: “No era normal que una institución de referencia como el IVAM se mantuviera de espaldas al festival de cultura popular que suponen las fallas”.

Presentación de la exposición de Ibán Ramón. Imagen cortesía del IVAM.

Presentación de la exposición de Ibán Ramón. Imagen cortesía del IVAM.

Fuset añadió que la candidatura de las Fallas a Patrimonio Inmaterial de la Humanidad supone además “una oportunidad para buscar la excelencia en el diseño gráfico y en el resto de artes implicadas en la fiesta”.

El concejal se mostró satisfecho del eco obtenido por la campaña gráfica de las Fallas 2016: “Ha saltado a las calles, las estaciones, los lugares públicos y ahora también al museo”. Fuset subrayó que la muestra no será la última colaboración con el Instituto Valenciano de Arte Moderno: “Desde el Ayuntamiento queremos hacer piña con el resto de instituciones. Era la situación anterior la que no resultaba normal”.

Para el director del IVAM, José Miguel García Cortés, el proyecto de Ibán Ramón es significativo por dos razones: “Una, porque inicia una relación con el mundo de las fallas y toda una vertiente de la cultura popular que tanta importancia y arraigo tiene en nuestra ciudad. Dos, como un paso más en el papel que el diseño, en el sentido más amplio del término, tiene que jugar en la programación futura del IVAM”.

Ibán Ramón Rodríguez (Valencia, 1969) es diseñador y director de arte profesional desde 1994. En 2001 creó el Estudio Ibán Ramón, especializado en proyectos de identidad corporativa, diseño editorial y comunicación gráfica. Su papel en la investigación y el desarrollo de nuevos caminos para las fallas es evidente desde hace años, tanto en la creación de “antimonumentos” como de llibrets de falla.

Imagen de la exposición de Ibán Ramón. Cortesía del IVAM.

Imagen de la exposición de Ibán Ramón. Cortesía del IVAM.

 

Hunter, a la caza de otras miradas

La otra mirada, de Hunter (Félix Gordero)
Club Náutico de Villajoyosa. Alicante
Hasta el 20 de septiembre de 2015

El trabajo del artista Hunter se caracteriza por el uso del street art como forma de expresión. Conocido como arte urbano o callejero, haciendo referencia a todo el arte en la calle, normalmente considerado ilegal. El arte urbano engloba formas de expresión artística callejera. Desde mediados de los años 90 el concepto evoluciona para definir el trabajo de un conjunto heterogéneo de artistas que han desarrollado un modo de expresión artística en las calles mediante el uso de diversas técnicas (plantillas, murales, posters….), alejándose del famoso graffiti. El arte callejero busca sorprender al espectador utilizando lugares públicos bastante transitados.

Por regla general contiene mensajes “revolucionarios” criticando la sociedad e invitando al levantamiento y a la lucha social, la crítica política o, simplemente, a la reflexión. Todo ello ha llevado a someter a una dura crítica a los artistas que actualmente intervienen el espacio público, entendiendo como regla general que dañan el espacio tanto público como privado. Debate abierto y aún no superado, no diferenciando los conceptos de graffiti o street art con vandalismo callejero.

Hunter, a pesar de inspirarse en los conceptos tradicionales del street art, posee una mirada más global sin necesidad de acotar sus trabajos a las formas de expresión callejera. De la misma manera que el artista Banksy abandona de forma puntual las calles para trasladar su arte urbano a museos y centros de arte de todo el mundo, sin perder sus raíces artísticas; Hunter ha combinado a lo largo de su formación creativa proyectos artísticos realizados ad hoc, que le permiten conservar un lenguaje muy personal, desarrollando múltiples facetas artísticas sin perder su influencia con el street art, buscando una continua evolución y desarrollo como artista visual.

Detalle de la tarjeta de presentación de la exposición La otra mirada, de Hunter, en el Club Náutico de Villajoyosa.

Detalle de la tarjeta de presentación de la exposición La otra mirada, de Hunter, en el Club Náutico de Villajoyosa. Cortesía del autor.

De esta forma Hunter comienza su trabajo conceptual desde su ordenador creando bocetos de aquello o aquellas personas, con una mirada muy personal de la sociedad que le ha tocado vivir, también en común con la filosofía de los graffiteros que buscan diferenciarse dentro de la sociedad en la que viven. Pero no solo con una visión local, de su entorno más inmediato, sino también con un enfoque más global, utilizando internet para viajar a otras culturas y a otras sociedades.

El proyecto La otra mirada realizado expresamente para el Club Náutico de Villajoyosa no es más que esa mirada pero desde el mar, en dos direcciones, una más interna, buscando comparaciones del mundo marino con la sociedad en la que vivimos, y otra externa, tendiendo la mano a los profesionales que viven del mar.

Las personas de diferentes culturas urbanas cambian y se mutan en otra especie, esta vez recubierta de escamas y que gracias a sus branquias pueden respirar bajo las profundas aguas, agrupándose en bancos de peces que comunicados entre sí deambulan con exquisita coordinación formando figuras geométricas entre las miles de tonalidades del color azul del Mar Mediterráneo. Con grandes similitudes con la sociedad contemporánea, donde nos encontramos “en red” comunicados entre sí a través de las redes sociales.

Hunter consigue plasmar el mundo marino en sus lienzos utilizando imágenes captadas en internet, aludiendo al concepto del “apropiacionismo”, movimiento artístico que sigue el procedimiento de la apropiación de imágenes con el objetivo de articular un discurso nuevo. Tal como establece Dolores Furió Vita en su artículo “Apropiacionismo de imágenes”, Departamento de Escultura, Universidad Politécnica de Valencia, “podemos afirmar que las prácticas artísticas contemporáneas han dejado de ser algo cerrado, finalizado, convirtiéndose en una cadena infinita de producción creativa, basada en la apropiación, la intertextualidad y la relectura. Como comenta Alicia Serrano (1), el hecho de que el autor haya utilizado la apropiación como método creativo no debe llevarnos a pensar que sus obras carecen de personalidad o de calidad estética. Muy al contrario, ya sólo el proceso de selección de imágenes preexistentes denota la personalidad y las preferencias del artista”.

En esa misma línea, continuando una serie de obras que ya viene desarrollando con un lenguaje propio y muy característico, Hunter presenta en esta exposición retratos de marineros. Personajes en blanco y negro de miradas penetrantes de gran realismo, transmitiendo un dramatismo enfatizado por la utilización del carbón.

Rostros rayados con aerosoles o sprays creando líneas transversales sobre el lienzo, formando una inquietante descontextualización de la imagen, con el único fin de sorprender al espectador aludiendo a sus influencias del arte urbano.

1 SERRANO VIDAL, Alicia, Apropiacionismo, remezcla y postproducción: el Found Footage en el siglo XXI” en Estéticas del Media Art, José L. Crespo Fajardo (Coord.), Grupo de investigación Eumed.net (SEJ 309), Universidad de Málaga (España), 2013. p.16.

El viejo, de Hunter, en la exposición La otra mirada del Club Náutico de Villajoyosa. Cortesía del autor.

El viejo, de Hunter, en la exposición La otra mirada del Club Náutico de Villajoyosa. Cortesía del autor.

Antonio Cervera