De Canfranc a Melilla

Volver a Canfranc, de Rosario Raro
Editorial Planeta
La reina del azúcar, de Dolores García
Editorial Versátil

Del norte de la Península al norte de África, de la Segunda Guerra Mundial a la Guerra de Marruecos. Las escritoras valencianas Rosario Raro y Dolores García viajan al pasado de estos lugares limítrofes y exóticos para relatar sendas historias de largo aliento sobre la capacidad de superación del ser humano. ‘Volver a Canfranc’, de Rosario Raro (Planeta) y ‘La reina del azúcar’ (Versátil), de Dolores García, relatos equidistantes entre la historia y la ficción. A  partir de un riguroso trabajo de documentación, su propia memoria y creatividad, las autoras construyen un universo propio plagado de personajes, emociones y conflictos.

Portada del libro 'Volver a Canfranc', de Dolores Raro. Cortesía de Planeta.

Portada del libro ‘Volver a Canfranc’, de Dolores Raro. Cortesía de Planeta.

Consagrada ya con varios títulos, Raro recuperar la gesta de un grupo de héroes que durante la Segunda Guerra Mundial arriesgaron sus vidas para ayudar a ciudadanos judíos a escapar de los nazis a través de la estación Internacional de Cafranc.

“La primera vez que vi una imagen de la estación de Canfranc fue en un libro publicado en Versalles que se titula Lugares abandonados”, dice Raro. “El paso por ferrocarril a Francia a través del centro de los Pirineos está cerrado, a pesar de que es el trazado más corto entre Madrid y París. Después vi muchas más fotografías, centenares de ellas, y comencé a leer sobre su historia hasta el punto de que se convirtió en una obsesión nada patológica sino muy útil para escribir esta novela”.

Rosario Raro, autora de 'Volver a Canfranc'. Cortesía de Planeta.

Rosario Raro, autora de ‘Volver a Canfranc’. Cortesía de Planeta.

Un aduanero bretón,  una camarera de Zaragoza, un músico o un contrabandista son algunos de los personajes imaginarios que conviven con otros históricos como Josephine Baker y su marido Jean Lion.  “Además de poner en escena la persecución de la libertad y cómo la esperanza puede conducir nuestras vidas, me interesaba subrayar el ensalzamiento de las buenas obras, eso tan poético llamado justicia divina”, señala Raro. “Al menos en literatura es posible que así suceda, que todo cuadre. Los protagonistas cambian mucho a lo largo de estas páginas pero no tanto como para desconocerse. Mi intención es que cobraran vida  y para eso necesitaba que no fueran perfectos. Tienen bastante que esconder, al menos a los lectores, para que sus claves, que están en su pasado, no se desvelen hasta bien avanzada la historia”.

Volver a Canfranc ha sido un éxito de la temporada, en apenas dos semanas se agotó la primera edición de 15.000.  “Se debe en parte a que la editorial le ha dado mucha visibilidad pero también al relato en sí”, indica Raro. “No es sólo una novela histórica y bélica sino también de espionaje y policiaca. También tiene mucho de misterio, de viajes, de aventura y claro,  de amor”.

Dolores García, autora de 'La reina del azúcar'. Cortesía de Versátil.

Dolores García, autora de ‘La reina del azúcar’. Cortesía de Versátil.

Melilla Modernista

Dolores García nació en Melilla, aunque vive desde los nueve años en Valencia. Con ‘La reina del azúcar’  centrada en la vida de Inés Belmonte, una mujer fuera de serie adelantada a su tiempo,   rinde homenaje a su ciudad natal.  “He querido dar a conocer su  belleza como segunda ciudad con mayor patrimonio de edificios modernistas del mundo tras Barcelona, y la trascendencia histórica que tuvo en nuestra historia reciente”, dice García. “También relatar acontecimientos muy poco conocidos de principios de siglo XX  de los que aún estamos pagando las consecuencias”.

Eligió el principio del siglo XX, “una época fascinante, pues al tiempo que se construye una ciudad de bellos edificios modernistas, también se crearon a velocidad de vértigo barrios populares para alojar a las gentes llegadas desde la Península huyendo de los conflictos sociales y de la miseria”.

Portada del libro 'La reina del azúcar', de Dolores García. Cortesía de Versátil.

Portada del libro ‘La reina del azúcar’, de Dolores García. Cortesía de Versátil.

La novela describe el mundo de la burguesía,  en su mayoría de origen sefardí, en busca nuevas diversiones y entretenimientos y  la lucha sorda que se libraba entre las potencias mundiales por sus intereses en aquella zona. “Una tensión que terminó empujando al Ejército español a participar en acciones que tendrán más que ver con oscuros intereses mineros que con los de la nación, siendo ellos las primeras víctimas de la política gubernamental e internacional”.

Dolores García recreó los personajes que pueblan su libro  a partir de la infinidad de historias que ha escuchado a lo largo de su vida. “Historias de mi propia familia y parientes cercanos. Con esa base real creé a una corte de personajes en torno a Inés Belmonte, una mujer de carácter que se convierte  en la industrial más poderosa de la ciudad”, concluye García.

Bel Carrasco

Becas Hábitat 2014: Agustín Serisuelo

Becas Hábitat 2014: Agustín Serisuelo
Espai d’art contemporani de Castelló (EACC)
C/ Prim, s/n
Hasta el 31 de agosto de 2014

Agustín Serisuelo participa en Becas Hábitat 2014 con un trabajo con el que transita entre los espacios intermedios “terrains vagues” de la ciudad, lugares vacíos que se han quedado entre la ronda de circunvalación y la ciudad de Castellón. El proyecto nace del estudio fotográfico de estos lugares desde unas intenciones formales, objetuales y escultóricas.

Se parte de un callejero de la ciudad datado en junio del 2013 donde estos lugares aparecen con ordenación pormenorizada, así hacer ver el estado actual de abandono en los que se encuentran realmente. Y hacer así reflexionar sobre la manipulación institucional de esta representación ficticia de la ciudad. El resultado final es el que se muestra en la exposición: tres piezas escultóricas.

«Basura» son imágenes desde la ronda Norte de la ciudad, la parte de la ciudad más olvidada, imágenes que se solapan unas a otras, conformando una vista panorámica de la ciudad, en la que vemos un vertedero escondido detrás de los árboles.

Agustín Serisuelo, "Camino" (fotografía de estudio de Juan Vicent). Imagen cortesía del artista.

Agustín Serisuelo, «Camino» (fotografía de estudio de Juan Vicent). Imagen cortesía del artista.

La pieza que lleva por título “Camino” se presenta de una forma “publicitaria”, las imágenes muestran los espacios de la ronda Este, al contrario que la ronda Norte, éstos son los más utilizados.

Por último, la pieza “vista institucionalizada” se compone de 8 cajas que emiten imagen, componiendo entre todas una vista panorámica desde un edificio institucional. A la izquierda vemos cómo la ciudad llega a su límite, mientras que en la parte derecha vemos estos lugares abandonados.

Finalmente, la muestra expositiva integra una mesa de trabajo, en la que aparecen el callejero señalando estos lugares de trabajo, la información del taller que se llevará a cabo este sábado 10 de mayo de 2014, unos blocs con unas series fotográficas, y elementos encontrados en los espacios intermedios.

Agustín Serisuelo, "Basura" (fotografía de estudio de Juan Vicent). Imagen cortesía del artista.

Agustín Serisuelo, «Basura» (fotografía de estudio de Juan Vicent). Imagen cortesía del artista.