El negro de la Lincoln

La Brigada Lincoln
Pablo Durá

El cómic crea sus propios héroes de ficción casi siempre dotados de poderes extraordinarios. Pero a veces se inspira en los de carne y hueso para plasmar sus aventuras y peripecias mediante palabras e imágenes en el sintético marco de las viñetas. Lo hizo Paco Roca con ‘Los surcos del azar’, evocación de las hazañas de La Nueve, la división del Ejército de la Francia Libre formada por españoles, la primera que entró en París tras la liberación de la capital francesa en la Segunda Guerra Mundial.

Siguiendo esa estela histórica y bélica, el alicantino Pablo Durá y un equipo de dibujantes valencianos y andaluces viajan un poco más atrás en el tiempo, a la guerra civil española para relatar la odisea del Batallón Abraham Lincoln, también conocido como la Brigada Lincoln, cuyos integrantes llegaron a España desde el otro lado del Atlántico para luchar contra el fascismo franquista. Impulsados unos por su ideología política, otros por idealismo u afán de aventuras, formaban parte de las famosas Brigadas Internacionales que combatieron codo con codo con las tropas de la República en las batallas del Jarama, Brunete, Teruel, en el Ebro y otros frentes.

Ilustraciones de La Brigada Lincoln, de Pablo Durá. Imagen cortesía del autor.

Ilustraciones de La Brigada Lincoln, de Pablo Durá. Imagen cortesía del autor.

Entre ese ejército extranjero destacaba un numeroso grupo de norteamericanos liderados por un afroamericano, Oliver Law, sindicalista y activista de los derechos de los trabajadores, el primer afroamericano que capitaneó una unidad integrada por estadounidenses de distintas razas.

Más de ochenta años después la epopeya de esos brigadistas es recreada en clave de cómic por Pablo Durá en equipo con los dibujantes: David Antón, también alicantino, el gaditano Antonio Rojo y la sevillana Ester Salguero. Sobre un guión de Durá trabajan en una novela gráfica de 120 páginas que verá la luz el próximo mes de mayo: ‘La brigada Lincoln’.

“El tema salió por casualidad en la conversación con un amigo, quedé fascinado y empecé a investigar”, cuenta Durá. “He querido contar una historia que transcurre en un tiempo y espacio muy concreto, con la que expreso mi particular agradecimiento a esos combatientes voluntarios. He procurado indagar en los motivos más profundos que los impulsaron a arriesgar su vida en un conflicto en un país extranjero”.

¿Soldados, héroes, aventureros? La Brigada Lincoln estaba formada por cerca de 3.000 hombres, la mayoría veinteañeros y con ideas políticas de izquierda, miembros del Partido Comunista de Estados Unidos y de organizaciones sindicalistas y socialistas. Un grupo heterogéneo integrado también por americanos de origen latino, indios nativos y algún canadiense. La Internacional Comunista organizó y sufragó el traslado de estos voluntarios. Viajaban a Francia y cruzaban la frontera clandestinamente. Después recibían instrucción básica en Albacete, pues la mayoría carecía de experiencia militar. Sólo en la batalla del Jarama la Brigada Lincoln sufrió entre 150 y 500 bajas.

Ilustraciones de 'La Brigada Lincoln', de Pablo Durá. Imagen cortesía del autor.

Ilustraciones de ‘La Brigada Lincoln’, de Pablo Durá. Imagen cortesía del autor.

El cómic de Durá se centra en la figura de Oliver Law, un caso muy peculiar, pues los hombres de color en el ejército de Estados Unidos sólo podían alcanzar como máximo el rango de cabo y no ejercía autoridad sobre los blancos. “Oliver es el protagonista de la historia”, dice Durá. “Nació en Texas y luego vivió en Chicago donde, después de servir dos años en el ejército, ejerció oficios diversos desde taxista a camarero”.

Una vez los supervivientes regresaron a su país no recibieron gloria ni honores, al contrario. “Fueron tildados de antifascistas prematuros y condenados al ostracismo. Se les prohibió alistarse en la Segunda Guerra Mundial. Entre ellos había algún escritor y guionista de Hollywood que sufrieron la represión del macarthismo”.

En principio fueron considerados como un símbolo romántico e idealista en lucha contra la desigualdad y la opresión fascista y su epopeya ayudó a movilizar el país en la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, finalizada la contienda, al estallar la guerra fría se les acusó de simpatizantes de la Unión Soviética y perseguidos durante la Caza de Brujas como agentes del marxismo y un peligro para la seguridad nacional.

Ilustraciones de 'La Brigada Lincoln', de Pablo Durá. Imagen cortesía del autor.

Ilustraciones de ‘La Brigada Lincoln’, de Pablo Durá. Imagen cortesía del autor.

Mecenazgo colectivo

Pablo Durá es un apasionado del cómic desde la tierna infancia. Leyó todos los que caían en sus manos y soñaba con escribir uno. En la madurez hizo su sueño realidad. Primero con un guión inspirado en un personaje de Marvel realizado con otros colegas y colgado en internet.

‘La Brigada Lincoln’ es su primer gran proyecto y para sacarlo adelante ha recurrido a la fórmula del crowfunding que  prefiere llamar  “mecenazgo colectivo o comunitario”. “El presupuesto es de 13.500 euros y tenemos ya hecho el 25% del trabajo, pero no podía financiarlo exclusivamente de mi bolsillo, así que recurrí a la plataforma Kickstarter”.

La iniciativa ha funcionado, a 13 días de que acabara el plazo ya estaba cubierto el 72%. Mucha gente ha apostado por esta historia de combatientes de la libertad que libraron su batalla en un mundo cercano y real. La sangre y los huesos de muchos de ellos permanecerán para siempre entre nosotros. Ahora también se recordarán sus nombres.

Ilustraciones de 'La Brigada Lincoln', de Pablo Durá. Imagen cortesía del autor.

Ilustraciones de ‘La Brigada Lincoln’, de Pablo Durá. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

Paco Roca, en pijama y a la venta

Paco Roca. En Venta
Pepita Lumier
C / Segorbe, 7. Valencia
Inauguración: viernes 11 de septiembre, a las 20.00h
Hasta el 10 de octubre de 2015

Nada más entrar en Pepita Lumier, que se estrena como galería dedicada  a la ilustración, se le ve a Paco Roca en pijama, perplejo, mirando a través de un marco ovalado. La imagen forma parte de la serie relativa a su obra Memorias de un hombre en pijama, que ya prepara como director para llevarla al cine. En declaraciones a Rodrigo Terrasa (El Mundo) dijo al respecto: “Habla sobre todo de las relaciones, de la vida en pareja, y de cómo la felicidad acaba trayendo la monotonía y la monotonía acaba con la creatividad. Los que vivimos de las ideas necesitamos que nos pasen cosas”.

Cartel de la exposición 'Paco Roca. En Venta', con la que se inaugura la galería Pepita Lumier.

Cartel de la exposición ‘Paco Roca. En Venta’, con la que se inaugura la galería Pepita Lumier.

Diríase que a Pepita Lumier también, porque, tan perpleja como Roca, arranca su aventura como espacio de referencia para la ilustración en Valencia. Cantera no le falta, porque ilustradores hay a patadas y muy buenos en una ciudad que parece vivir de espaldas a ellos. Para eso, para dar la cara, al igual que la da Paco Roca en la entrada del espacio que ahora se inaugura, Pepita Lumier pone en venta varios de sus trabajos, originales y seriados, con el fin de ir sembrando ese terreno abonado para que pasen cosas.

Ilustración de 'Paco Roca. En Venta', en la galería Pepita Lumier.

Ilustración de ‘Paco Roca. En Venta’, en la galería Pepita Lumier.

De manera que ahí está Paco Roca, En Venta, porque así han querido arrancar Cristina Chumillas y Lucía Vilar, responsables de romper esa monotonía, por culpa del letargo de la crisis, que acaba con la creatividad. En su lugar, Pepita Lumier viene a provocarla, como provocador aparece el Premio Nacional del Cómic con su ya ilustre pijama a rayas. Mirando a través de ese marco ovalado, que encuadra su perplejo rostro, se ofrece al espectador esperando de él un guiño de complicidad: ¡atrévete, exponte como yo!

Ilustraciones de 'Los surcos del azar' en la exposición 'Paco Roca. En Venta', con la que se inaugura la galería Pepita Lumier.

Ilustraciones de ‘Los surcos del azar’ en la exposición ‘Paco Roca. En Venta’, con la que se inaugura la galería Pepita Lumier.

Y así, de la mano quien se expone y quienes lo exponen, Pepita Lumier abre sus puertas para que el público se sume a esa fiesta de la ilustración que un 11 de septiembre, marcado para siempre por el sorprendente ataque y derrumbamiento de las Torres Gemelas, arranca a lo grande. Y a lo grande quiere decir exhibiendo trabajos originales de Paco Roca que, por primera vez, pueden ser adquiridos a preciso razonables. Hay ilustraciones de las mencionadas Memorias de un hombre en pijama. También de Los surcos del azar, de El ángel de la retirada, de Das Monster Lebt o de su portada para la revista Cambio 16, dedicada al poder de las series políticas en televisión.

'Memorias de un hombre en pijama' en la exposición 'Paco Roca. En Venta'. Galería Pepita Lumier.

‘Memorias de un hombre en pijama’ en la exposición ‘Paco Roca. En Venta’. Galería Pepita Lumier.

Impresiones digitales, obras a tinta y lápiz sobre papel, recopilación de ilustraciones y bocetos: más de 70 piezas de quien convirtió Arrugas en todo un fenómeno del cómic (Premio Goya al Mejor Guión Adaptado), elevado a la categoría de obra literaria y artística. Estaba previsto que Paco Roca tuviera un encuentro previo con los medios, antes de la inauguración oficial. No pudo ser. Se excusó en un video, alegando problemas quirúrgicos relacionados con la vista. Eso sí, tuvo buen ojo al ponerse a la venta en Pepita Lumier para que en este espacio que recién echa a andar pasen cosas. Ya están pasando.

Salva Torres