Todo lo que ves es arte en la Lonja del Pescado

Todo lo que ves es arte, proyecto de Pilar Tébar y José Luis Martínez
Convocatoria 365 dies ALC
Consorcio de Museos de la Generalitat Valenciana
Sala C de la Lonja de Alicante

Artistas jóvenes, de media carrera y de larga trayectoria, críticos de arte, comisarios y coleccionistas, nacidos o residentes en la Comunitat Valenciana, y alicantinos en la diáspora, formarán parte del proyecto ‘Todo lo que ves es arte’ que a partir del próximo año se podrá ver en la Sala C de la Lonja del Pescado de Alicante.

‘Todo lo que ves es arte’ de Pilar Tébar y José Luis Martínez es el proyecto seleccionado dentro de la convocatoria 365 dies ALC del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana y en la que colabora el Ajuntament d’Alacant.

El director del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, José Luis Pérez Pont, explicó que “el jurado de la convocatoria 365 dies ALC ha seleccionado por unanimidad el proyecto presentado por los historiadores Pilar Tébar y José Luis Martínez, para programar durante un año una de las salas de la Lonja del Pescado de Alicante”.

Ostia antica, de Rosell Meseguer. Imagen cortesía del Consorcio de Museos.

Ostia antica, de Rosell Meseguer. Imagen cortesía del Consorcio de Museos.

Por su parte el concejal de cultura de l‘Ajuntament d’Alacant, Daniel Simón, declaró que “estamos muy contentos con el resultado de esta convocatoria conjunta del Consorci y el Ayuntamiento. Ayuda a definir el papel de la Sala C de La Lonja como lugar de exposición permanente del arte contemporáneo, mirando a Alicante y más allá. Una inversión de 40.000€ de la Generalitat en la ciudad que abre las puertas de la Lonja a 49 artistas, la mayoría alicantinos. Esta convocatoria con jurado profesional que cumple los códigos de buenas prácticas del sector, al igual que otras similares que también convocamos desde el Ayuntamiento, han cambiado radicalmente la forma de programar en nuestras salas. La transparencia ha sustituido a la opacidad y la participación abierta a criterios impositivos”.

El jurado encargado de seleccionar los proyectos para 365 dies ALC ha estado compuesto por Juan García Sandoval (a propuesta de AVCA), museólogo, crítico de arte y conservador de museos; Vicent Fibla Zaragoza, director de Lo Pati, Centre d’Art Terres de l’Ebre (a propuesta de AVVAC); Alicia Ventura Bordes, historiadora del arte, gestora cultural y comisaria independiente (a propuesta del Ajuntament d’ Alacant) y José Luis Pérez Pont, director del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana (en delegación de la Directora General de Cultura y Patrimonio).

Retrato de Vincent Van Gogh, de Vicente Verde. Imagen cortesía del Consorcio de Museos.

Retrato de Vincent Van Gogh, de Vicente Verde. Imagen cortesía del Consorcio de Museos.

‘Todo lo que ves es arte’ es un ciclo expositivo concebido como un viaje a través de diferentes manifestaciones artísticas en el que, en cada parada o estación descenderán y subirán novedosas formas de expresión. Intervendrán artistas, críticos de arte, comisarios o coleccionistas, mayoritariamente de la Comunitat Valenciana y alicantinos en la diáspora. Concretamente se exhibe la obra de 49 artistas de los cuales 41 son nacidos o residentes en la provincia de Alicante.

La investigación y creación a través de diferentes disciplinas y temáticas, las nuevas tendencias del arte urbano, la creatividad llevada al ámbito doméstico y la programación de una serie de actividades paralelas dan estructura a este proyecto que se compone de cuatro exposiciones colectivas. La primera de ellas se dedicará al videoarte y a la instalación; la segunda se centrará en la  representación del hombre y especialmente en el retrato, la tercera reunirá perspectivas con el paisaje como protagonista y la cuarta estará dedicada a la cultura urbana.

Participarán en el proyecto artistas de media y de larga trayectoria como Eugenio Ampudia, Álex Francés, Solimán López, Antonio Ortuño, Daniel G. Andújar, José Cerezo, Mira Bernabeu, Carlos Balsalobre, Amparo Garrido,  Paco López Gómez o Rosell Meseguer; así como jóvenes creadores como Agustín Serisuelo, Alicia Lamarca, Ana Esteve, Antonio Samo, Art al Quadrat, Cayetano Ferrández, Chiara Sgaramella, Cristina Ferrández, David J García, Dayra Madrona, Gertrudis Rivalta, además de Helena Llopis, Ivan Carbonell, Jennifer-Virginia Rotter, José Javier Román, Kaufman, La ortopedia del manco, Lola Ureña, Manuel A. Velandia, Marco Ranieri, Mercedes Fittipaldi, Míriam Martínez Guirao, Olga Diego, Omar Arráez, Pablo Bueno, Paco Candela, Paco Valverde, Patricia Gómez, Rate López, Rubén Fresneda, Radioboy, Salvador Gómez, Samuel Cano, Santiago Delgado, Sento Muntaner, Valiente Verde, Víctor Cámara y Alejandro Martínez.

Chico con lobo, de Antonio Samo. Imagen cortesía del Consorcio de Museos de la Generalitat Valenciana.

Chico con lobo, de Antonio Samo. Imagen cortesía del Consorcio de Museos de la Generalitat Valenciana.

 

Dulces, corruptos y arrepentidos

Pecados Capitales, de Manu Blázquez, Vicente Aguado y Silvia Martí Marí
Proyecto 3-CMCV, Consorcio de Museos
Lonja del Pescado
Almirante Julio Guillem Tato, 118. Alicante
Hasta el 14 de mayo de 2017

Tomás de Aquino ya advertía que “los pecados capitales son aquellos a los que la naturaleza humana está principalmente inclinada”. Los pecados capitales son casi una obsesión de nuestra sociedad actual. Una continua y repetitiva iconografía que se ha ido desarrollando paralelamente a su significado primigenio. Desde El Bosco, pasando por Pieter Brueghel el Viejo, hasta las redes sociales actuales, aparecen y desaparecen pasando desapercibidos pero siempre presentes. Los pecados capitales cambian de contenido, de motivos, e incluso de rostros, pero se mantienen inamovibles en su esencia condenatoria. Como evidencias de nuestra colectividad occidental se han venido manifestando en el arte, incluso en el más actual. De esto trata precisamente ‘Pecados capitales’, una exposición de Manu Blázquez, Vicente Aguado y Silvia Martí Marí en la Sala de la Lonja del Pescado de Alicante donde se reinterpretan estas certezas pecaminosas apostando por diferentes enfoques.

Durante el 2016 nos han bombardeado con las imágenes de la exposición del Bosco que tuvo lugar en el Museo del Prado. Todo un acontecimiento ya que en unas pocas paredes podía observar muchas de las obras del repertorio del genial artista del medievo. Pero probablemente las interpretaciones actuales se parezcan más a las de Pieter Brueghel el Viejo. En sus primeros grabados, casi homenajes a los del Bosco, ha desaparecido ese terror devoto, algo que concuerda con ‘Pecados capitales’. Tres proyectos configuran la muestra y articulan un discurso diferenciado entre los lenguajes estéticos asociados a cada artista. Comienza el recorrido con ‘Dei canti lamentosi’ de Manu Blázquez. Un gran pieza, escultórica en su mayoría, pero que camina hacia lo pictórico  dejando entrever espacios geométricos. Estas breves interrupciones del blanco sepulcral del papel persiguen el fin místico de la reflexión tras el acto perverso. Una especie de rosario cuyas cuentas geométricas exoneran nuestros pecados.

Vista de Loterías y pecados del Estado. Vicente Aguado. Imagen cortesía Consorcio de Museos.

Vista de Loterías y pecados del Estado. Vicente Aguado. Imagen cortesía Consorcio de Museos.

Vicente Aguado presenta ‘Loterías y pecados del Estado’, pieza que continúa con la línea crítica del artista que hemos visto en acciones anteriores. Corrupción de todo tipo de la que, por supuesto, ni siquiera el ciudadano puede librarse. Estas 926 papeletas y sus correspondientes tickets de pago depositados en una papelera, demuestra el doble juego (triple si consideramos la acción como un trance placentero) al que estamos sometidos; por un lado, la estimulación constante a gastar dinero, y por otro, el castigo y escarmentación tras el acto inducido. Esta obra es solo la primera parte de un proyecto de un total de tres acciones.

Finalmente, Silvia Martí Marí propone ‘Dulcificar pecados’, una obra abierta y en desarrollo en la que el espectador formará parte de una acción para purgar sus propios pecados. Actualizados más que nunca, los siete pecados capitales, o por lo menos su versión gráfica, descansan, encerrados, sobre una mesa. La artista anima al público a que cojan ese pecado y contacten con ella explicando por qué lo han elegido o qué han hecho con él. Mientras tanto, una serie de fotografías nos ilustran sobre distintas formas de despojarse de esos pecados, cocinándolos, rompiéndolos… En resumen, librarse de ese halo de perpetuidad que normalmente rodea nuestra culpa. Es así que, ‘Pecados capitales’ no solo se configura como la última convocatoria del proyecto 3-CMCV que dará paso a la esperada ‘Escletxes’, sino como la excusa perfecta para recelar, mirar de reojo y sonreír en un viaje al recuerdo. Después de todo, y de nuevo referenciando a Tomás de Aquino, “un vicio capital es aquel que tiene un fin excesivamente deseable” y no existe mayor deseo que observar los pecados de frente para ver que la expiación, en realidad, no queda tan lejos.

Vista de Dulcificar pecados. Silvia Martí Marí. Imagen cortesía Consorcio de Museos.

Vista de Dulcificar pecados. Silvia Martí Marí. Imagen cortesía Consorcio de Museos.

María Ramis

El color y la geometría de Pepe Blanco

Pepe Blanco. Color y Geometría
Sala Municipal de Exposiciones Lonja del Pescado
Paseo Almirante Julio Guillén Tato, s/n. Alicante

No conocí personalmente a Pepe Blanco (Alicante, 1938-2003) y no pude realizarle las muchas preguntas que me surgen sobre su obra, como, por ejemplo, qué pigmentos empleaba y cómo los mezclaba, qué preferencias tenía por determinados temas o el porqué de la elección de este o ese encuadre. Tampoco pude conversar con él, aprendiendo de sus conocimientos artísticos o intercambiando opiniones sobre temas banales que –imagino– nos unirían, como nuestro Alicante y su mar o el amor que sentía por l’illa de Tabarca, pero oí hablar de él y me habitué a ver su obra antes de conocer a su familia, por la especial vinculación personal y laboral que le unió, hasta su fallecimiento, a parte de la mía.

El camino se estaba trazando. Hace unos años, coincidí profesionalmente con Queru, la mayor de sus hijas –ella como directora y yo como subdirectora de la revista Canelobre-, y de ahí nació una inmensa amistad y cariño que se ha hecho extensivo a Rafaela, su madre, y a Julia y Paloma, sus hermanas, por lo que me siento vinculada emocionalmente a esta exposición mucho antes de que se fraguara.

Obra de Pepe Blanco.

Obra de Pepe Blanco.

Tiene su punto de partida el día siguiente a la publicación, por parte de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Alicante, de la ‘I Convocatoria pública para la presentación de proyectos expositivos en las salas municipales de exposiciones’, cuando, hablando con Queru, me dijo: “Mi madre…”. La interrumpí y le contesté: “Sí, presentamos un proyecto con la obra de tu padre”. Impulsada por su familia, hemos ido preparando esta exposición con intensas y divertidas reuniones. Comenzamos a catalogar y seleccionar obra y la idea que teníamos en mente fue tomando forma. Nuestro proyecto fue seleccionado y tenemos el honor de inaugurar las exposiciones elegidas, por primera vez en Alicante, mediante convocatoria pública y con un jurado integrado por políticos, técnicos y profesionales del sector de las artes plásticas.

La trayectoria profesional de Pepe Blanco como arquitecto está sobradamente reconocida en la provincia de Alicante, con obras tanto para particulares como para instituciones en diferentes localidades; sin embargo, su faceta artística, a pesar de tener obras tan singulares como el enorme mural del Aeropuerto de Alicante-Elche, el del desaparecido tinglado del Muelle de Poniente del Puerto de Alicante o el de la Casa de Cultura de Ibi, ha trascendido casi exclusivamente a su círculo más cercano, puesto que, aunque participó en colectivas y recibió varios premios y accésits, solo realizó muestras individuales hace más de cincuenta años, en salas de Madrid y en el Casino de Torrevieja, en 1961 y 1962. El trabajo que presentamos en su ciudad natal es inédito y destaca por su frescura y originalidad, pero, sobre todo, por su modernidad. Su avanzada visión artística hace que obras realizadas hace décadas parezcan actuales.

Obra de Pepe Blanco. Imagen cortesía de la comisaria.

Obra de Pepe Blanco. Imagen cortesía de la comisaria.

José Blanco Cantó era hijo de Rafael Blanco, que, junto a su hermano Fulgencio, eran conocidos artísticamente como los Hermanos Blanco, escultores, imagineros, constructores de hogueras y hasta artesanos creadores de muñecas que han dejado una extensa producción en Alicante y que se preocuparon por fomentar la creatividad artística de Pepe Blanco desde niño.

Formado profesionalmente en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, la obra de Pepe Blanco abarca prácticamente toda la segunda mitad del siglo XX. En esta antológica mostramos obras realizadas entre 1955 y 2003. Comienza su andadura artística colaborando, mientras estudiaba la carrera, con revistas universitarias a mediados de los años 50, para las que realiza dibujos con trazo firme, como algunos de los que podemos ver aquí, de su hermana Ana María, su padre o su tío Fulgencio.

También investiga y realiza obra experimental en distintas vanguardias, con estudios de descomposición en planos, próximos al cubismo, o dibujos con formas oníricas, más cercanos al surrealismo, hasta los collages abstractos o la reducción de elementos que le llevarán a la abstracción con las manchas negras realizadas con esmalte. En toda su obra podemos percibir cómo empleó sus conocimientos arquitectónicos para plasmar la perspectiva de las construcciones, de los encuadres y la descomposición planimétrica. En su trabajo predomina, por encima de todo, la línea recta, empleando diferentes técnicas como el gouache, las ceras, el grafito, los rotuladores o el acrílico, que se unen a veces en la misma obra.

Obra de Pepe Blanco. Imagen cortesía de la comisaria.

Obra de Pepe Blanco. Imagen cortesía de la comisaria.

Otro aspecto que también queremos dar a conocer en esta muestra es la unión del artista y el arquitecto, con imágenes de los grandes murales diseñados y producidos para instituciones y algunas maquetas de proyectos arquitectónicos en las que sobresalen la pureza de líneas y el novedoso uso de los materiales. Esa simbiosis entre arquitecto y artista le lleva a dejar su doble huella. Pueden verse sus creaciones como muralista en el zaguán de algunos de los edificios que diseñó como arquitecto. Autor también de carteles, se expone el premiado para ser la imagen de las Hogueras de San Juan de 1961, y que forma parte de los fondos del Archivo Municipal de Alicante, o el de la Semana de la Arquitectura de Alicante de 1996.

Entre las obras ejecutadas por Pepe Blanco sobresalen, en calidad y volumen, las obras inspiradas en el ámbito marinero, en los puertos pesqueros, en sus muelles, grúas de carga y barcos. Es la cara menos visitada del puerto, pero de gran atractivo para este artista que nos muestra en sus pinturas, realizadas en diferentes técnicas, composiciones y encuadres originales que representan el mundo portuario. Puertos con colores contrastados –ocres y azules, blancos, grises y naranjas o verdes– o solo en negro, formando espacios lineales, esquemáticos, en los que aúna el color y la geometría, pintados desde su visión única. Fue autor también del edificio de la nueva Lonja de la Dársena pesquera de esta ciudad, por lo que su obra está especialmente vinculada a esta sala municipal de exposiciones, Lonja del Pescado.

A través de esta muestra hemos intentado unir sus dos facetas creativas, la obra de Pepe Blanco artista y la de Pepe Blanco arquitecto, lo que demuestra, una vez más, la relación y la influencia mutuas entre todas las disciplinas artísticas. El resultado es esta reunión de sus maquetas arquitectónicas con una cuidada selección de su obra pictórica, carteles, murales, dibujos, esculturas o collages que reflejan su particular forma de ver y sentir el arte y la vida.

Obra de Pepe Blanco. Imagen cortesía de la comisaria.

Obra de Pepe Blanco. Imagen cortesía de la comisaria.

Pilar Tébar
Comisaria de la exposición
Vicepresidenta (Alicante) de la Asociación Valenciana de Críticos de Arte (AVCA)