Historias de soledad a los Goya

Graffiti, de Lluís Quilez, y ‘Oa’, de Jaime Maestro
Cortometrajes preseleccionados a los Premios Goya
Presentados en la Filmoteca de Valencia
Martes 29 de noviembre de 2016

“Yo he visto similitudes entre ambos cortos”, señaló Carlos Escutia, productor de ‘Oa’, la película de animación dirigida por Jaime Maestro, presentada en La Filmoteca de Valencia junto a ‘Graffiti’, de Lluís Quilez. Y las había. “A nivel narrativo”, precisó Escutia. Se trata de dos películas preseleccionadas a los Goya en los apartados de animación y de ciencia ficción, respectivamente, que muestran universos apocalípticos. En el caso de ‘Graffiti’, abiertamente apocalíptico, más atenuado en el de ‘Oa’, pero igualmente escorado hacia la desolación del mundo.

Casualidad o no, lo cierto es que la tendencia a mostrar la vida de nuestra especie amenazada por fuerzas extrañas constituye un rasgo temático a tener en cuenta. Que es lo que hacen Maestro y Quilez, centrando su atención en historias de soledad que buscan un hueco en los próximos Premios Goya de la Academia del Cine Español. Para ello, ya han superado una primera criba, que les otorga el honor de estar entre las 15 películas de ficción y las 10 de animación preseleccionadas, de entre más de 500 trabajos presentados.

Fotograma de 'Graffiti', de Lluís Quilez, preseleccionado a los Premios Goya.

Fotograma de ‘Graffiti’, de Lluís Quilez, preseleccionado a los Premios Goya.

‘Graffiti’, cuyo productor Cristian Guijarro reveló un coste cercano a los 100.000 euros, parte de los cuales corresponde a las ayudas a la producción de CulturArts, se rodó en Pripyat, la ciudad fantasma cercana a Chernobyl. “Estaba enamorado de ese lugar”, explicó Quilez, que pudo desplazar un pequeño equipo hasta allí una vez superados los problemas de radicación que impedían su ocupación. “Quería mostrar cierto universo pos apocalíptico para contar una historia de amor entre dos personajes, pero que sólo apareciera uno”.

Edgar (Oriol Pla) deambula entre pabellones industriales vacíos y nevados “siete años después del incidente”, así arranca la película. Un incidente que le ha dejado solo en medio de la nada, hasta que cierta misteriosa mujer se comunica con él por medio de graffitis. “Me apetecía contar una historia de amor contemporánea, a base de esos mensajes cortos tan propios de las redes sociales en busca de pareja”, apuntó Quilez, quien abundó en la idea de “soledad” e “imaginación” para explicar ese amor en medio de un universo apocalíptico. Algunos interiores fueron rodados en localizaciones de Alzira y Sagunto, de ahí la importancia del equipo artístico a la hora de ligar todas las escenas.

Fotograma de 'Oa', de Jaime Maestro, preseleccionado a los Premios Goya.

Fotograma de ‘Oa’, de Jaime Maestro, preseleccionado a los Premios Goya.

‘Oa’, aunque muestra igualmente un paisaje desolado y frío, se va escorando hacia otro lugar. “Más allá de la desolación, habla de los sacrificios para lograr lo que uno desea”, señaló Maestro. Realizado “sin ánimo de lucro” por alumnos de la escuela Primer Frame y, en este sentido, de coste cero, se presenta a los Goya con la intención de seguir abriéndose camino. “Si el cine español es el patito feo del cine, el cortometraje lo es más todavía y el de animación es el patito feo del patito feo”, exclamó Maestro.

Ambientada en Mongolia (“hubo que hacer un importante trabajo de investigación”), la historia de ‘Oa’ es “un viaje iniciático hacia la madurez”, subrayó su director, quien alabó el “esfuerzo casi titánico” de los alumnos por sacar adelante su propuesta. Una estrella fugaz servirá de guía a los dos aislados protagonistas de la trama. “Es el momento memorable a partir del cual se desarrolla el resto de la historia”, comentó Maestro.

José Luis Moreno, director adjunto del IVAC, resaltó que otras 15 producciones valencianas compiten por alcanzar las nominaciones a los Goya, cuyos académicos votarán en las próximas semanas los finalmente candidatos a los premios. El Institut Valencià de Cultura ha enviado a todos los académicos los trabajos valencianos, facilitando así su visionado. Es lo que corresponde a una institución pública que busca un retorno a su inversión. “Hacemos lo que podemos”, concluyó Guijarro, en relación con su camino a los Goya, haciéndose eco del sentir general.

Fotograma de 'Graffiti', de Lluís Quilez.

Fotograma de ‘Graffiti’, de Lluís Quilez.

Salva Torres

“La palabra ciencia todavía asusta”

Desayunos MAKMA
¿Está la ciencia ficción de moda?
Festival del libro Sindokma en Ruzafa Gallery
Encuentro con Alexander Lemus, Sergio Mars, Begoña Siles y Javier Valenzuela
Domingo 20 de noviembre de 2016

Los Premios Goya han tenido a bien preseleccionar para la edición de 2017 el cortometraje del valenciano Lluís Quilez, ‘Graffiti’ (Ainur Films). Lo hará en la categoría de ciencia ficción, género que, en el caso que nos ocupa, comparece sin falsos disfraces de aventura fantástica para mostrarnos un mundo apocalíptico. Apocalipsis civilizatorio que, paradójicamente, está sirviendo para poner en auge el género de la ciencia ficción centrada en revelar tamaña angustia.

Para hablar de ese auge o moda de la también llamada literatura de anticipación, reunimos en el marco del festival del libro Sindokma a tres autores valencianos que se atreven con dicho género, junto a una especialista en desentrañarlo teóricamente, para que nos hablaran del momento que atraviesa. Lluís Quilez, por problemas de agenda, no pudo estar con ellos saboreando la preselección de su corto.

Alexander Lemus, autor de ‘Echoes from…’, Sergio Mars, ganador de varios Premios Ignotus, Begoña Siles, que imparte clases de ciencia ficción en la Cátedra de Cine de Valladolid y es profesora de la Universidad CEU Cardenal Herrera, y Javier Valenzuela, autor de ‘Clarke’s Third Law’ (Valen Arts), lamentan que la ciencia ficción tenga que presentarse bajo la etiqueta del género fantástico, en un país al que la palabra ciencia parece ser el ajo que ahuyenta a los vampiros.

De izquierda a derecha, Begoña Siles, Alexander Lemus, Sergio Mars y Javier Valenzuela. Fotografía: MAO.

De izquierda a derecha, Begoña Siles, Alexander Lemus, Sergio Mars y Javier Valenzuela. Fotografía: MAO.

 ¿Está la ciencia ficción de moda? Quiero decir, ¿está de moda la representación, bajo distintos géneros, del mundo al borde del abismo civilizatorio, del cual gozamos como lectores o espectadores de cine?

Begoña Siles: “Sí creo que está de moda, al menos desde el punto de vista cinematográfico. Y está de moda porque en épocas de crisis, la ciencia ficción se hace eco de este presente tan compulsivo en el que vivimos; pone una lupa en nuestro presente y lo proyecta hacia el futuro”.

Alexander Lemus: “La visión apocalíptica ha estado desde hace muchos años. Siempre hemos pensado que estábamos al borde del fin del mundo. Por eso la ciencia ficción no pierde vigencia. De manera que incluso en películas de gran presupuesto encuentran su nicho, como ‘Interstellar’ (Christopher Nolan) o ‘La llegada’ (Denis Villeneuve), lo cual me sorprende porque son películas un poco más duras y que ofrecen menos concesiones al espectador que los blockbuster”.

Sergio Mars: “Bueno, pues yo voy a ir a la contra. La ciencia ficción literaria está en horas bajísimas. La ciencia ficción que en estos momentos está teniendo un poco más de éxito es la que tiene una versión más aventurera, más de entretenimiento. Y yo diría que es la fantasía la que sale al quite de esa ciencia ficción de capa caída para, tomando cierta distancia, mostrarnos sociedades al  borde del colapso, con esa sensación de obsolescencia”.

Javier Valenzuela: “La ciencia ficción es un género que cuesta mucho dinero, lo cual ya determina su funcionamiento. En todo caso, pienso que funciona bien porque conecta con el ser humano, con las inquietudes que nos ocupan, de nuestra relación con la tecnología como ser humano creador y sus consecuencias. Y centrándonos en el cine que se hace en este país, si ya es difícil levantar una película, es mucho más difícil hacer ciencia ficción. A mí lo que más me interesa de ella es que plantea los límites, hacia dónde vamos como cultura. Y por otro lado, está la pregunta acerca de los límites del propio género: ¿Star Wars es ciencia ficción o es fantasía? ¿Dónde está el límite entre la magia y la ciencia?

De izquierda a derecha, Begoña Siles, Alexander Lemus, Sergio Mars, Javier Valenzuela y Salva Torres. Fotografía: MAO.

De izquierda a derecha, Begoña Siles, Alexander Lemus, Sergio Mars, Javier Valenzuela y Salva Torres. Fotografía: MAO.

¿La ciencia ficción está en auge? Cada vez hay más aficionados al cine de ciencia ficción en un país como el nuestro en el que, a diferencia de lo ocurre en los países anglosajones, apenas tiene incidencia en la lista de los libros más vendidos o de las películas más vistas.

SM: “Yo voy a decir algo muy simple: a finales de los años 90 teníamos tiradas de más de 10.000 ejemplares; hemos ido bajando y ahora son de 1.000 para los casos de superéxitos y de apenas un centenar en el resto. De manera que en literatura cada vez hay menos. Ahora bien, en cine, muchas veces sin que el público lo sepa, se ve cada vez más ciencia ficción. Por ejemplo, Marvel, todas sus películas son de ciencia ficción, aunque no la venden como tal. Si no la venden como ciencia ficción, la gente está dispuesta a aceptarla. Es la etiqueta lo que todavía echa para atrás”.

¿Por qué echa para atrás?

AL: “Bueno, tal vez porque la palabra ciencia asusta todavía mucho. Y también porque películas como ‘Star Trek’ parecía cosa de frikis. Entonces, parece como si se denostaran ese tipo de películas, cuando las de Marvel están vendiendo una millonada…”

SM: “En España, comparativamente menos. Son superéxitos fuera de España, pero aquí son sólo éxitos”.

AL: “Sí, bueno, eso también es sintomático de lo que está ocurriendo. Pero también hay películas como ‘Los juegos del hambre’, en las que se habla de un futuro distópico, pero siempre con elementos de fantasía, sin entrar de lleno en la ciencia ficción…”

SM: “A ver, ‘Los juegos del hambre’ son una falsa distopía, no presenta un futuro horrible, sino que termina siendo una historia reaccionaria juvenil, para que los jóvenes se sientan a gusto tal y como están”.

Alexander Lemus, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

Alexander Lemus, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

AL: “Sí, está claro, es algo distinto a ‘Fahrenheit  451’ o ‘1984’, pero bueno es sintomático que se estén vendiendo más como películas de aventuras que de ciencia ficción, de manera que si te quieres ir al terreno especulativo te tienes que ir a películas como ‘Código fuente’ (Duncan Jones) en la que se tocan temas un poco más complejos. Pero volviendo a la pregunta, yo sí creo que la ciencia ficción está en auge, aunque los espectadores que consumen ciencia ficción no lo sepan. En todo caso, las películas de superhéroes se seguirán haciendo mientras vendan y luego pasarán de moda”.

SM: “Lo que resulta significativo es que las películas de zombis no pasen de moda. Y no pasan porque están hablando de nuestra civilización muerta, muerta viviente. Cuando nació hace unos diez años se pensaba que duraría dos o tres, y ahí sigue, porque los motivos por los cuales nació siguen vigentes. Y es un reflejo social. Lo que se le achaca a la ciencia ficción es que no esté dando soluciones y por eso se recurre a otros géneros”.

Begoña Siles, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

Begoña Siles, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

BS: “Sí, yo iría por ahí. Nuestra sociedad actual está muerta y quienes la pueblan pues son zombis. Pero de todas formas la ciencia ficción actual sí pienso que da una solución y, en este sentido, me molesta que se trate de colar por ciencia ficción lo que es del género fantástico. En este caso, frente a lo contingente de la existencia buscamos explicaciones sobrenaturales, que están del lado de la magia, no de la racionalidad, de la ciencia. Y esta es la diferencia: la ciencia ficción surge del relato de la modernidad, del desarrollo tecno-científico que vendría a ofrecer respuesta a esa contingencia, a ese azar. Yo diría que la ciencia ficción actual es entrópica, más utópica o distópica, y un buen ejemplo de ello sería ‘Melancolía’ (Lars Von Trier) o ‘Fin’ (Jorge Torregrosa), donde el género humano va desapareciendo sin una aparente explicación”.

SM: “Es curioso porque la última vez que nos enfrentamos a un cambio histórico radical fue a finales del siglo XIX. Y en ese momento hubo una proliferación enorme de utopías; llegaron a publicarse decenas de utopías. En este momento no estamos reaccionando de ese modo…”

BS: “Por eso decía que vivimos en la entropía. Ya no se construyen utopías, sino que damos por hecho tanto la destrucción de la tierra como del ser humano en las ficciones cinematográficas”.

SM: “La ciencia ficción utópica se enfrenta con un problema y es que ya no tenemos referentes filosóficos capaces de construir una teoría que nos permita superar la civilización zombi actual, que por eso es zombi, por su incapacidad para crear algo que la supere”.

BS: “La caída de los metarrelatos es lo que ha producido: una ciencia ficción carente de utopías”.

Sergio Mars, con Javier Valenzuela en segundo plano, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

Sergio Mars, con Javier Valenzuela en segundo plano, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

SM: “Los dos grandes temas de la época son la literatura de zombis y la literatura fantástica de los grandes imperios que se desmoronan. Y ahí tenemos ‘Juego de tronos’ que aúna a las dos: el imperio que se viene abajo y los zombis que vienen a atacar ese imperio que se desploma”.

JV: “Volviendo a la pregunta que has hecho, desde el punto de vista de quien quiere levantar una película de ciencia ficción es su coste, aunque se puedan hacer películas más sencillas, y la introducción de elementos de ciencia ficción que complican aún más la apuesta. De manera que quienes nos decidimos por ello supone echarle mucho valor, porque, además de la temática, esto es dinero también, lo que significa que tienes que buscar una fórmula comercial que venda. Creo que la ciencia ficción no es que venda menos, sino que hay que saber venderla.

¿La ciencia ficción, al menos por lo que se refiere al cine, ha dejado de lado lo narrativo, la importancia de la trama, a favor de las grandes escenografías? ¿Se busca no tanto el relato como su espectacularización?

JV: “Para mí, tan importante es la parte formal, cómo cuentas la historia, como su contenido. Y también soy partidario de tratar al espectador como alguien inteligente al que no es necesario desmenuzarle la historia, sino que la deduzca por sí mismo. El modelo capitalista no deja espacio para las personas, que se transforman en mano de obra, y en obras como ‘Divergente’ hay una intención de cuestionar todo esto, aunque no se consiga”.

AL: “Yo creo que tiene que ver más con el capital, que tiene miedo a invertir en una película que cree que el espectador no la va a entender y, por tanto, se va jugar su dinero. Eso se ve sobre todo en los blockbuster…”

Javier Valenzuela, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

Javier Valenzuela, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

JV: “Bueno, en los blockbuster también los hay que tienen en cuenta el contenido, más allá del espectáculo, y de hecho son algunos de mis referentes”.

AL: “Por supuesto, los hay, como es el caso de ‘Blade Runner’ (Ridley Scott), donde la escenografía está al servicio de la narrativa”.

SM: “La ciencia ficción, históricamente, siempre se ha movido entre dos parámetros: uno es el espectáculo y el otro las ideas. Dependiendo del periodo o de las modas, ha primado más uno u otro, pero su objetivo ha sido siempre aunar ambas: representar ideas con un formato atractivo y espectacular. La buena ciencia ficción debe aspirar a todo, a transmitir espectáculo ligado a las ideas. Y una de las cosas que la crítica seria no le perdona es que busca dar espectáculo, porque está mal visto. Y ese es uno de los retos que tenemos en la ciencia ficción”.

BS: “Yo sí creo que actualmente se corre el riesgo de que la espectacularidad pueda con las ideas, que las aplaste. Aunque haya películas como Solaris, 2001 o incluso Melancolía que privilegia la narratividad y por las que sería bueno apostar”.

De izquierda a derecha, Alexander Lemus, Javier Valenzuela, Sergio Mars y Begoña Siles, al término del encuentro. Fotografía: MAO.

De izquierda a derecha, Alexander Lemus, Javier Valenzuela, Sergio Mars y Begoña Siles, al término del encuentro. Fotografía: MAO.

Los escritores de novela negra dicen que Valencia, por aquello de la corrupción y la ristra de personajes asociados a ella, es una ciudad que se presta al género. ¿También lo sería para la ciencia ficción?

SM: “En Valencia hay movimiento, aunque pienso que siempre ha sido un referente dentro de la ciencia ficción. En mi ‘Antología’ hay nueve autoras valencianas. Lo que no hay es salida comercial, porque casi nadie publica ciencia ficción en España. Hay prejuicio contra ella. ‘El ministerio del tiempo’, en este sentido, se alimenta de otras historias de ciencia ficción, aprovechando lo que ya ha calado en la sociedad”.

Los demás asienten, terminando por intercambiar impresiones ya en corro, a la espera de que la ciencia ficción, que en su caso ha calado bien hondo, vaya creciendo sin necesidad de disfrazarse de fantástico.

Begoña Siles, Javier Valenzuela, Alexander Lemus y Sergio Mars, en el encuentro del festival del libro Sindokma. Fotografía: MAO.

Begoña Siles, Javier Valenzuela, Alexander Lemus y Sergio Mars, en el encuentro del festival del libro Sindokma. Fotografía: MAO.

Video del festival del libro Sindokma realizado por Josevi Marco y Carles Claver:

Salva Torres

‘El extraño’ y ‘Graffiti’ triunfan en Catacumba

XIV Catacumba Film Festival
Cine Capitolio
C / Major, 81. Godella (Valencia)
Del 10 al 20 de noviembre de 2016

Un cierre magistral para dos semanas intensas de proyecciones. El grupo pospunk Perralobo puso banda sonora en directo al clásico del cine mudo ‘El castillo de los fantasmas’ (1924). Así, con una atronadora ovación, concluyó el pasado domingo 20 de noviembre la XIV edición de Catacumba Film Festival, celebrada por primera vez en el cine Capitolio de Godella.

Fotograma de 'Graffiti', de Lluís Quilez. Imagen cortesia de Catacumba.

Fotograma de ‘Graffiti’, de Lluís Quilez. Imagen cortesía de Catacumba.

La gala de clausura sirvió para hacer entrega de los premios a las obras ganadoras, en una ceremonia que contó con la presencia de Jimina Xanadú, presidenta del jurado del Festival Internacional de Cortometrajes de Catacumba (FICCA’T). Entre las obras galardonadas, la película surcoreana ‘El extraño’ -mejor largometraje-, ‘Graffiti’ -mejor obra independiente- y los cortometrajes ‘Sputnik’ y ‘Corp’, que recibieron los Fetos de Oro del jurado y del público respectivamente y ‘L.O.P.E.’, premio Muñeca Rota al cortometraje más entrañable, con el que la organización visibiliza aquellos trabajos realizados con mucho ingenio a pesar de la escasez de recursos y presupuesto.

Sergio Erro y David Cánovas, directores de L.O.P.E., viajaron desde Madrid para recoger su estatuilla de manos de Carla Pereira y Juan Fran Jacinto, miembros del colectivo de animación Engranaje, responsables de la confección de las estatuillas de esta edición del festival. Otros galardonados enviaron sus vídeos de agradecimiento, como los emotivos mensajes de los directores de los tres cortometrajes argentinos premiados: el ya mencionado ‘Corp’, además de ‘Padre’ y ‘Ronko’, mejor cortometraje y mejor animación, respectivamente, del ciclo Lo que mola es el stop motion celebrado por segunda vez dentro de la programación de Catacumba, que comienza a caminar hacia su decimoquinta edición convertido en el festival valenciano de cine de género más longevo.

Fotograma de 'Sputnik'.

Fotograma de ‘Sputnik’, de Vicente Bonet. Imagen cortesía de Catacumba.

PALMARÉS CATACUMBA FILM FESTIVAL 2016

Mejor largometraje: ‘El extraño’ (Na Hong-jin, Corea del Sur).
Mejor obra independiente: ‘Graffiti’ (Lluis Quilez, España).
Feto de Oro del jurado al mejor cortometraje (estatuilla y premio en metálico de 1000 €): ‘Sputnik’ (Vicente Bonet, España).
Mención especial del jurado: ‘Apolo81’ (Óscar Bernàcer, España) y ‘Getting fat in a Healthy way’ (Kevork Aslanyan, Bulgaria).
Feto de Oro del público al mejor cortometraje (estatuilla y premio en metálico de 250 €): ‘Corp’ (Pablo Polledri, Argentina).
Muñeca Rota al cortometraje más entrañable (estatuilla y premio en metálico de 250 €): ‘L.O.P.E.’ (Sergio Erro y David Cánovas, España).
Galardón a mejores efectos especiales y caracterización: ‘Behind’ (Ángel Gómez Hernández, España).
Galardón a la mejor actriz: Lucía Pollán por ‘Jules D’ y María Maroto por ‘Apolo81’.
Galardón al mejor actor: Nikita Yashchuk por ‘Sputnik’.

PREMIOS Lo que mola es el stop motion:

Mejor cortometraje (premio en metálico de 250 €): ‘Ronko’ (Carlo Montoya, Argentina).
Mejor animación (premio en metálico de 150 €): ‘Padre’ (Santiago Bou Grasso, Argentina).
Mejor personaje: ‘Feardom’ (Pablo Muñoz / Pangur Animation, España).
Mejor innovación o invención técnico-artística: Queda desierto.

Fotograma de 'El extraño'. Imagen cortesía de Catacumba.

Fotograma de ‘El extraño’, de Na Hong-jin. Imagen cortesía de Catacumba. 

Graffiti y Oa, preseleccionados a los Goya

Graffiti, de Lluis Quilez, y Oa, de Jaime Maestro
Preseleccionados para las nominaciones a los Premios Goya 2017
Categoría de cortometrajes

Los  cortometrajes valencianos ‘Graffiti’ de Lluis Quilez y ‘Oa’ de Jaime Maestro han sido preseleccionados por la Academia de Cine para participar en las nominaciones de las categorías de cortometraje de los Premios Goya de 2017.

Graffiti, de Lluis Quilez. Imagen cortesía de IVAC La Filmoteca.

Graffiti, de Lluis Quilez. Imagen cortesía de IVAC La Filmoteca.

Dentro de la categoría de ficción ha sido preseleccionado ‘Graffiti’, dirigido por Luis Quilez y producido por la productora valenciana Ainur Films. Se trata de un cortometraje de ciencia ficción, ambientado en un mundo apocalíptico, que está interpretado por Oriol Pla. En su recorrido por festivales, ‘Graffiti’ ha ganado el Premio al Mejor Cortometraje Europeo y el Mélies de Plata en el Festival de Sitges, el Premio al mejor Corto en los festivales de Santa Bárbara y de Ciencia Ficción de Boston, entre otros. ‘Grafitti’ forma parte del catálogo de promoción del cortometraje valenciano ‘Curts 2016’ y ha contado con las ayudas a la producción del Institut Valencià de Cultura, que se convocan anualmente a través del IVAC.

Oa, de Jaime Maestro. Imagen cortesía de IVAC La Filmoteca.

Oa, de Jaime Maestro. Imagen cortesía de IVAC La Filmoteca.

Dentro de la categoría de animación, ha sido preseleccionado ‘Oa’, dirigido por Jaime Maestro y producido por Primer Frame. Escuela de Animación. ‘Oa’ es un cortometraje sin diálogos sobre el viaje que emprenden dos niños tras la caída de una estrella fugaz en la estepa de Mongolia.

La Academia de Cine ha seleccionado 26 cortometrajes  para competir en la 31 edición de los Premios Goya en las categorías de animación, documental y ficción. Una Comisión formada por miembros de la Junta Directiva de la institución han seleccionado ocho títulos por animación, cuatro en el apartado de documental y catorce en la categoría de ficción. Estos cortometrajes podrán ser votados en las próximas semanas por todos los académicos para decidir los que, finalmente, optarán a los Premios Goya.

Cartel de Graffiti, de Lluis Quilez. Imagen cortesía de IVAC La Filmoteca.

Cartel de Graffiti, de Lluis Quilez. Imagen cortesía de IVAC La Filmoteca.