A los hombres perdidos les queda su cabaret

El cabaret de los hombres perdidos
Espai Rambleta
Bulevar Sur, esquina Pío IX. Valencia
Viernes 27 de mayo de 2016, a las 21.00h

‘El cabaret de los hombres perdidos’, dirigido por Victor Conde, vuelve a Rambleta el viernes 27 de mayo. El espectáculo regresa a Valencia tras su paso por Zaragoza, Santander, Huelva, Sevilla y Madrid, donde ha cosechado un gran éxito representándose en los Teatros del Canal y el Teatro Infanta Isabel.

Escena de El cabaret de los hombres perdidos. Imagen cortesía de Rambleta.

Escena de El cabaret de los hombres perdidos. Imagen cortesía de Rambleta.

El musical, que triunfó también en Francia y Argentina llegando a obtener dos Premios Molière y seis Premios Hugo, tiene actualmente 11 nominaciones a los Premios de Teatro Musical y está protagonizado por Jorge Roelas (Marcial en ‘Médico de Familia’ y recientemente en la serie ‘El Caso’) en el papel de Dédé, Armando Pita (Thenardier en ‘Los Miserables’, Lumiere en ‘La bella y la bestia’) como tatuador, Ferrán González (‘Mierda de artista’, ‘Pegados’) como Lullaby y Cayetano Fernández (‘Pluto’) como Dicky.

El equipo creativo está formado por Victor Conde (dirección), Christian Siméon (autor del libreto), Patrick Laviosa (música), Jorge Roelas (autor del texto), Marc Álvarez (adaptador de la música), Alicia Serrat (adaptador de las canciones), Amaya Galeote (coreógrafa), Juanjo Llorens (iluminación), Daniel Bianco (escenografía) y Alicia Martín de Vidales (vestuario).

Escena de El cabaret de los hombres perdidos. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Escena de El cabaret de los hombres perdidos. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Cuando no sabes cómo continuar, cuál debe ser el siguiente paso. Cuando la vida te ha maltratado y crees que todo se ha terminado. Atención. Lo único que no puedes perder es la esperanza. Queda un lugar al que puedes acudir. El cabaret de los hombres perdidos. Allí te aguarda el destino, con uno o más caminos, a elegir. El amor, lo sórdido, lo bello, lo divertido. La ilusión a corto plazo, los errores, el dinero fácil, la traición, los sueños hechos realidad y el ver cómo se desvanecen. La subida y la caída. La risa y el llanto. La música y el silencio. La vida y la muerte.

‘El cabaret de los hombres perdidos’ está a punto de cerrar. El ruido de una carrera alerta a los personajes que se hallan en el Tatoobar. Un muchacho es perseguido, alcanzado, golpeado. Aun así logra escabullirse y entrar en el cabaré. Todavía no sabe que esa persecución le ha llevado a una nueva forma de vivir. Dentro le están esperando el Destino, un tatuador y Lullaby, que le curarán las heridas y escenificarán cómo puede ser su futuro. El muchacho quiere ser cantante, pero la oferta que recibe es diferente.

Escena de El cabaret de los hombres perdidos. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Escena de El cabaret de los hombres perdidos. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

La juventud lúbrica de Sandra Ferrer

Escaleras húmedas, de Sandra Ferrer
Galería Mr. Pink
C / Guillem de Castro, 110. Valencia
Hasta el 12 de junio, 2015

Un recurso dramático muy presente en el séptimo arte es el humedecimiento, sea a través del vaho de una ducha, de la niebla o la lluvia, la humedad sobre el cuerpo de los actores genera una atmósfera íntima y tensa a la vez, cargada de sensualidad. Somos, en un elevado porcentaje, agua y por eso eliminamos líquidos con nuestra saliva, nuestros flujos, sudores o incluso el vapor de aliento que sale de nuestras bocas cuando hablamos.

La adolescencia es la etapa en que queda más acentuada nuestra condición líquida pues experimentamos constantemente intercambio de fluidos, con los besos, con el roce de los sexos, con el llanto… Nos derramamos en el primer amor, ese que sucede entre adolescentes sin espacio propio donde desatar los impulsos básicos de experimentación, sometidos al azar de los rincones oscuros, intransitados, los portales de vuelta a casa, los escalones de patios conocidos o desconocidos terminan por recoger la humedad del deseo idealizado, torpe y pegajoso pero inolvidable.

Obra de Sandra Ferrer en la exposición 'Escaleras húmedas'. Imagen cortesía de Galería Mr. Pink.

Obra de Sandra Ferrer en la exposición ‘Escaleras húmedas’. Imagen cortesía de Galería Mr. Pink.

‘Escaleras húmedas’ es la primera exposición individual de la artista multidisciplinar Sandra Ferrer (Gandía, 1989) que reúne obra fotográfica, escultura, vídeo e instalación en torno a un tema tan sugerente como cercano, a saber, el amor adolescente, utilizando de hilo conductor la humedad divididad en tres estadios; el llanto, la transpiración y el flujo sexual, siempre evocando un mismo escenario que es el del portal.

Para trasladarnos a tal localización genérica se sirve del mármol blanco típico presente en muchas de las escaleras que recorren los edificios de nuestra ciudad, de estanterías en forma de escalera y de un podium de madera con escalones reales. Tres historias de amor juvenil inundan la sala de la galería Mr. Pink divididas en tres zonas y protagonizadas cada una por una modelo adolescente.

Obra de Sandra Ferrer en 'Escaleras húmedas'. Imagen cortesía de Galería Mr. Pink.

Obra de Sandra Ferrer en ‘Escaleras húmedas’. Imagen cortesía de Galería Mr. Pink.

Maquillaje fucsia, labios carnosos, mechones de pelo sobre la cara, faldas ajustadas, prendas deportivas combinadas con tejidos plateados que remiten a la noche. Tras una noche de fiesta, roces y flirteos no es difícil volver acompañada a casa pero en casa no hay intimidad, hay padres, hermanos, familia, así que la intimidad se queda a las puertas del hogar, entre las escaleras del patio donde todos hemos vivido algún retazo de historia de amor en nuestra juventud. Amores y desamores, encuentros y desencuentros, malentendidos que acaban en llanto o florecen en la primera masturbación.

La obra de Sandra Ferrer está repleta de esas primeras veces, primeros besos, tocamientos, desengaños, como una oda a aquello que amamos en los otros cuando todavía no los conocemos. No es baladí la mezcla de timidez y sensualidad que encontramos en los tres vídeos mostrados en un loop monocanal, donde cada modelo lee a tientas lo que alcanza a ver en una hoja en la que la tinta solapa tres historias de amor acaecidas en un portal, impresas unas tapando parte de las palabras de las otras, escritas casi como un poemario por la propia artista.

En ellas está la esencia, desafiante, perdurable en nuestra memoria cual punzada de dolor: todas terminan pronunciando “aunque sigo enamorada de aquellas cosas que inventé sobre él”. Porque todos reescribimos encima de las historias de amor pasadas, Escaleras húmedas nos convierte en voyeurs melancólicos a los que hace mucho que solo somos el pálido reflejo de una nínfula.

Detalle de una de las obra de Sandra Ferrer en la exposición 'Escaleras húmedas'. Imagen cortesía de Galería Mr. Pink.

Detalle de una de las obras de Sandra Ferrer en la exposición ‘Escaleras húmedas’. Imagen cortesía de Galería Mr. Pink.

Marisol Salanova

Estreno en Valencia de Globe Story

Globe Story, de Jorge Padín
Produce: El Perro Azul (La Rioja)
Sala Russafa
C / Dènia, 55. Valencia
Sábado 25 (20.30h) y domingo 26 de abril (19.00h).

Esta semana, Sala Russafa acoge el estreno en la Comunitat Valenciana de ‘Globe Story’, un sorprendente homenaje al cine mudo que tiñe de color sepia el escenario y al que acompaña la música creada por la pianista Elena Aranoa para contar con ternura y mucho humor una historia de amor sencilla, alejada de artificios, que navega entre las emociones de lo cotidiano.

Esta propuesta de la compañía riojana El Perro Azul comienza en el instante en que surge el flechazo al conocerse Greta y Max. A partir de entonces, el espectador asiste en primera persona a los momentos más importantes de su vida en común: se casan, se van en crucero de luna de miel, tienen un hermoso bebé, bailan, ríen, lloran… Y todo ello sin una sola palabra, pero con una rítmica y pegadiza melodía de piano que se convertirá en la banda sonora de sus vidas.

Imagen de Globe Story, de Jorge Padín, producción de El Perro Azul. Sala Russafa.

Imagen de Globe Story, de Jorge Padín, producción de El Perro Azul. Cortesía Sala Russafa.

Echando mano de una cuidada estética ambientada en los principios del siglo XX y de un impactante lenguaje gestual, sello de la compañía riojana, la puesta en escena es capaz de emocionar y hacer reír a carcajadas a espectadores de todas las edades.

Jorge Padín escribe y dirige esta pieza llena de creatividad, en la que con dos escaleras, un baúl y un montón de globos, los actores Gema Viguera y Fernando Moreno transportan al espectador a playas, océanos, montañas y jardines para vivir la emoción, la diversión y la aventura que supone enamorarse (y mantenerse enamorado).

Escena de Globe Story, de El Perro Azul. Sala Russafa

Imagen de Globe Story, de El Perro Azul, dirigida por Jorge Padín. Cortesía Sala Russafa.