El-Sherbini: ¿Deberíamos reírnos de esto?

No sé si debería reírme de esto…
Yara El-Sherbini
Galería pazYcomedias
Plaza Colegio del Patriarca, 5. Valencia
Hasta el 18 de abril, 2015

Es de padre egipcio y de madre caribeña. Y se nota. Se nota esa mezcla de tensión vivida en el país de Tutankamón y de alegría antillana. De manera que Yara El-Sherbini (Inglaterra, 1978) se toma las cosas en serio para reírse de ellas. Que es lo que hace en la galería pazYcomedias, donde muestra una selección de su obra comisariada por José Luis Pérez Pont, estrenando en Valencia una pieza jamás vista: ‘End of Conflict in the Middle East’.

Obra de Yara El-Sherbini en la exposición 'No sé si debería reírme de esto'. Imagen cortesía de Galería pazYcomedias.

Obra de Yara El-Sherbini en la exposición ‘No sé si debería reírme de esto’. Imagen cortesía de Galería pazYcomedias.

Está considerada como una de las principales exponentes de la nueva generación de artistas británicos y una de las más destacadas protagonistas del movimiento Live Art. Arte vivo por oposición a ese otro que los artistas de esta (in)disciplina artística consideran, si no muerto, obsoleto. ‘No sé si debería reírme de esto…’, tal es el título de la exposición en pazYcomedias, va en esa dirección: la del “tono desafiante e inconformista” de una obra repleta de “humor ácido y rebelde”, según palabras de su comisario.

Y lo cierto es que Yara El-Sherbini se ríe de unas cuantas cosas, todas ellas relacionados con algunos de los clichés de la sociedad contemporánea. Por ejemplo, las relaciones entre Oriente y Occidente. La mayoría de trabajos que muestra en Valencia tiene que ver con ello. ¿Debería reírse del velo que portan las mujeres árabes? ¿O de las bombas caídas en Oriente Próximo? Deba o no, El-Sherbini no se muerde la lengua y lo hace: se ríe con sus propuestas críticas y obliga al espectador a cuestionarse los límites de esa sonrisa.

Obra de Yara El-Sherbini en la exposición 'No sé si debería reírme de esto'. Imagen cortesía de Galería pazYcomedias.

Obra de Yara El-Sherbini en la exposición ‘No sé si debería reírme de esto’. Imagen cortesía de Galería pazYcomedias.

La pieza ‘A Carpet Bomb (Persian)’ es eso: una alfombra bomba creada como si fuera una lámpara granada, con su mecha y todo. La instalación ‘Tipping Point’ está hecha con bolos cubiertos de velos, quién sabe si esperando que alguna mano los derribe lanzando contra ellos su agresiva bola. También hay un alfabeto magnético que actúa a modo de chiste, en el que se lee: “Una mujer con velo fue arrestada sospechosa de atentar contra la seguridad nacional. Ella señaló que estaba trabajando bajo cubierto”. El título de la pieza lo aclara todo: ‘Jokes from the dark side’ (bromas desde el lado oscuro).

Obra de Yara El-Sherbini en la exposición 'No sé si debería reírme de esto'. Imagen cortesía de Galería pazYcomedias.

Obra de Yara El-Sherbini en la exposición ‘No sé si debería reírme de esto’. Imagen cortesía de Galería pazYcomedias.

Yara El-Sherbini utiliza ese lado oscuro de la práctica artística para revelar cierto inconsciente, al que apela como motor de una creatividad entre siniestra y juguetona. El estreno absoluto en Valencia de ‘End of Conflict in the Middle East’ se nutre de esa mezcla de oscuridad y chispeante ingenio. Pérez Pont lo explica así: “Es el resultado de una performance en una biblioteca, donde hace desaparecer todo el interior del libro ‘Conflict in the Middle East’ a base de perforar todas sus páginas con una taladradora de papel, acabando simbólicamente con el ‘conflicto’”.

Es la manera que tiene El-Sherbini de enfrentarse a la conflictiva realidad, haciendo uso de los clichés para zarandearlos mediante sus acciones terapéuticas. De hecho, como bien explicaba Freud en ‘El chiste y su relación con el inconsciente’, el desconcierto figura entre las premisas de lo cómico. Desconcierto al que sigue cierto esclarecimiento posterior fruto de la descarga emotiva. ¿Deberíamos reírnos entonces de la propuesta que acoge pazYcomedias? Hay tiempo hasta el 18 de abril de responder a una pregunta que requiere, eso sí, ponerse a prueba.

Conflict in the Middle East, de Yara El-Sherbini. Imagen cortesía de Galería pazYcomedias.

Conflict in the Middle East, de Yara El-Sherbini. Imagen cortesía de Galería pazYcomedias.

Salva Torres

La provocación de Yara El-Sherbini en pazYcomedias

Yara El-Sherbini. No sé si debería reírme de esto…
Galería pazYcomedias
Plaza del Patriarca, 5. Valencia
Hasta el 18 de abril de 2015
Inauguración: 6 de marzo, 20 h.

De padre egipcio y madre caribeña, Yara El-Sherbini nació en el Reino Unido en 1978. Vive y trabaja en Londres, donde completó sus estudios en artes visuales y su máster en Bellas Artes en la Slade School of Art.

Actualmente está considerada una de los principales exponentes de la nueva generación de artistas británicos y una de las principales protagonistas del movimiento Live Art. Con su característico humor ácido y rebelde, la joven artista desafía las plataformas de expresión tradicionales del sector, inventando nuevos lenguajes y formatos que le permiten un diálogo más directo, fluido y provocador con el público.

Justo antes de su participación este año en la Bienal en Venecia, Yara El-Sherbini presenta en la Galería pazYcomedias, en colaboración con La Caja Blanca, un proyecto comisariado por José Luis Pérez Pont con una selección de obras entre las que se encuentra un trabajo inédito, End of Conflict in the Middle East, que tiene con esta exposición en Valencia su estreno absoluto.

Yara El-Sherbini. Conflict in the middel east. Cortesía Galería pazYcomedias.

No sé si debería reírme de esto… es la frase que más se escucha cuando el público se encuentra con una obra de Yara El-Sherbini.

A la generación PC (políticamente correcta), le preocupa mucho decir, mostrar y pensar según qué cosas. La obsesión por no adentrarnos en un terreno “delicado”, por no ofender al “otro”, llega a bloquear nuestra curiosidad natural, paralizar nuestra capacidad de reflexión y anular cualquier proceso de pensamiento crítico.

En sus obras, con el tono desafiante e inconformista que caracteriza a la juventud más comprometida, Yara El-Sherbini nos incita a aparcar nuestro instinto de autocensura para “mojarnos”; involucrarnos intelectualmente con los temas “complicados” de nuestra realidad social, con las relaciones oriente-occidente como telón de fondo.

Sus herramientas de trabajo son la provocación, la ironía, y sobre todo el sentido del humor –a ratos negro, a ratos infantil. El-Sherbini utiliza “el chiste”, no como herramienta para criticar o ridiculizar, sino como recurso para enganchar con su público y entablar un proceso de diálogo-reflexión al margen de las limitaciones de lo políticamente correcto.

El trabajo de El-Sherbini ya se ha mostrado en prestigiosos espacios como la Delfina Foundation, el CCCB de Barcelona, el INIVA, la Arnolfini (Bristol), la Tate Modern (Londres), Tate Britain (Londres) y la Nacional Portrait Gallery (Londres). La BBC le ha dedicado un documental completo reflejando la capacidad de esta joven artista para alternar exposiciones en los más importantes museos internacionales con la realización en persona de performances provocativas en entornos sociales.

En 2008 fue seleccionada para participar en Art Futures, una exposición anual que presenta las jóvenes promesas que cada año irrumpen en el circuito artístico anglosajón; y en el 2014 llevó a cabo una The Current Situation, una exposición con obras creadas específicamente para el espacio de The New Art Exchange (Nottingham). Algunos de sus próximos proyectos incluyen la exposición colectiva Transmission Interrupted, en la Modern Art Oxford.

Yara El-Sherbini. Jokes from the dark side. Cortesía Galería pazYcomedias

Yara El-Sherbini. Jokes from the dark side. Cortesía Galería pazYcomedias.

Incubarte, la eclosión del arte contemporáneo

Incubarte, VI Festival de Artes Plásticas y Visuales
Diversas localizaciones. Valencia
Del 21 al 24 de noviembre

Cabanyal Portes Obertes, Russafa Escènica, Mostra Viva, La Cabina, Ciutat Vella Oberta, próximamente Russafart, y, ya mismo, Incubarte. La cascada de actividades culturales impulsadas por los ciudadanos arrecia en Valencia. Las instituciones públicas, con la crisis por montera que, a su vez, sirve de capote para lidiar el ímpetu ciudadano, hace tiempo que tiraron la toalla del combate por la cultura. Arropan, en el mejor de los casos, esas actividades, pero sin ayudas económicas dignas de mención porque, como se sabe, no hay dinero público una vez dilapidado en tiempos de mangarrota. De manera que ahí están las plataformas cívicas, los colectivos vecinales o los simples ciudadanos sacando adelante proyectos de gran calado cultural, con escaso o nulo presupuesto y una voluntad a prueba de recortes.

Obra de la polaca Weronika Lawniczar. Imagen cortesía de Incubarte

Obra de la polaca Weronika Lawniczar. Imagen cortesía de Incubarte

El último caso de esta inercia ciudadana lo tenemos en Incubarte. El Festival Internacional de Artes Plásticas y Visuales se ha presentado en el Centro del Carmen. Celebra su sexta edición, del 21 al 24 de noviembre, con la mayor participación registrada hasta la fecha: 175 artistas de 26 países, después de haberse recibido 1.800 propuestas. “Es uno de los cinco mejores festivales de arte que hay en Europa”, afirma Javier Marisco, director del certamen. Y lo es principalmente por dos razones: porque, al no pedir currículum, sino basarse únicamente en la calidad de las obras, “se juntan artistas ya consagrados con otros más noveles”, y porque “se crean sinergias entre ellos”. De manera que Incubarte, he ahí su vocación internacional, “tiende un puente entre profesionales y artistas de diferentes países, que encuentran en el festival un lugar de intercambio de ideas y proyectos”, destaca Marisco.

Obra de Fernando Maselli. Imagen cortesía de Incubarte.

Obra de Fernando Maselli. Imagen cortesía de Incubarte.

Pese a la eclosión de Incubarte, el festival sigue adoleciendo de las ayudas necesarias para dignificar el trabajo de profesionales y artistas. Espacios donde exponer tamaña creatividad hay muchos: Centre del Carme, MuVIM, Jardí Botànic, La Llotgeta, Institut Français de Valencia, La Gallera, Espai d’Art Fotogràfic. Al igual que colaboradores: Universitat de València, Universitat Politècnica y, por primera vez, Universidad Miguel Hernández de Elche. “Nos falta dotación económica para cubrir a veces gastos imprevistos y remuneración por nuestro trabajo”. Este año, con 1.800 propuestas, disponen de 3.000€; la pasada edición, con 800 obras presentadas, contaron con 5.000€.   ¿Un contrasentido? «A base de mucho esfuerzo y consiguiendo cosas en especie o mediante el trueque salimos adelante, aunque nos gustaría lógicamente disponer de mayor presupuesto». Y Felipe Garín, director del Consorcio de Museos de la Generalitat Valenciana, que estaba a su lado, tomaba nota.

Obra de Séraphin Zounyekpe. Imagen cortesía de Incubarte.

Obra de Séraphin Zounyekpe. Imagen cortesía de Incubarte.

Javier Marisco prefiere, con todo, centrarse en un festival que ha ido creciendo “de forma exponencial” y que cuenta con una propuesta (“todavía por definir”) de ampliación en otra ciudad. Dejando de lado la falta de ayudas económicas, incluso la ambigüedad con que las instituciones públicas terminan materializando su apoyo, lo cierto es que Incubarte celebra su sexta edición con más artistas que nunca, más galerías valencianas, nacionales e internacionales, y nuevas disciplinas artísticas, como es el caso de las performances y del Live Art. “Nunca antes habíamos tenido performances”, subraya Marisco, que vienen así a unirse a la pintura, fotografía, escultura, instalación, videoarte, pintura mural y mapping. Todo ello pensado para ofrecer “una visión original, innovadora y creativa de la imagen en todas sus manifestaciones”.

Obra de Xabier Barrios. Imagen cortesía de Incubarte.

Obra de Xabier Barrios. Imagen cortesía de Incubarte.

Entre esas nuevas performances de Incubarte, cabe destacar las de Davis Museum en el Centro del Carmen, Ola Ignasiak en el trayecto que va del Institut Français a Espai d’Art Fotogràfic, Lorena Izquierdo e Isabel G. Mondragón en Espai d’Art o las de Alicia Cubells y David Trashumante en el MuVIM. DEIH realizará una pintura mural en el solar de la plaza Tavernes de Valldigna que, esperemos, corra mejor suerte que la de Vinz Feel Free censurada por la policía durante la pasada edición.

Obra de Jorge Rubert. Imagen cortesía de Incubarte.

Obra de Jorge Rubert. Imagen cortesía de Incubarte.

A falta de premios en metálico, Incubarte, por medio de las galerías participantes, concede ayudas relacionadas con proyectos expositivos para los artistas o bien producción de obra. De ello se encargarán, las valencianas PazYComedias, Punto, Kessler Battaglia, Alba Cabrera, Mr. Pink, Imprevisual, Espacio 40, Collblanc, Trentatres, Espai d’Art Fotogràfic, La Salita Espacio Creativo, junto a Momentolux y Screens. También estarán presentes los espacios Artnobel, Ob-art y Davis Museum, de Barcelona, Espacio Creativo Alexandra, de Santander, Czulosc de Varsovia y Dok de Zurich. Profesionales y artistas internacionales que, durante cuatro días, convertirán Valencia en la capital del arte contemporáneo más innovador. Incubarte, al calor de todos ellos, germina y eclosiona.

Obra de Magnus Bjerk. Imagen cortesía de Incubarte.

Obra de Magnus Bjerk. Imagen cortesía de Incubarte.

Salva Torres