La inspiración de Silvia Lerín

Inspired by an English Garden, de Silvia Lerín
Shiras Galería
C / Vilagarut, 3. Valencia
Del 16 de octubre al 26 de noviembre de 2016

Shiras Galería se reafirma con su linea de destacar la obra de artistas consolidados en su segunda temporada con la exposición ‘Inspired by an English garden’ de la artista afincada en Londres, Silvia Lerín.

Silvia Lerín se licenció en 1998 en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia y desde entonces ha expuesto tanto colectiva como individualmente en España y en el extranjero. Algunos de los premios que ha recibido son el XV Meeting Contemporary Art (E.A.C.) del Museo de la Universidad de Alicante, el Certamen de Jóvenes Creadores, el Premio Pilar Juncosa y la Promoción de Arte Contemporáneo concedido por el Ministerio de Cultura español. Parte de su obra se encuentra en los siguientes fondos: el MainFirstbank en Londres, la Fundación Maria José Jove en A Coruña, en Zaragoza la Colección Ibercaja y en Valencia la Fundación Bancaja, la Fundación Mainel, la Universidad Politécnica y el Club Diario del Levante.

Algunas exposiciones destacadas son Ivy en la galería Idea Store of Whitechapel (Londres), Mind the Gap en A-Side B-Side Gallery (Londres) y cabe señalar la beca Pollock-Krasner Foundation Grant de Nueva York en 2015 que le permitió afincarse en Londres y dedicarse a su obra con un apoyo económico, asimismo, recibe la Florence Trust Residency que ofrece un estudio 24/7 a la artista durante el año 2016.

F-light & dark red Pansy. Imagen cortesía Shiras Galería.

F-light & dark red Pansy. Imagen cortesía Shiras Galería.

Silvia Lerín define su desarrollo creativo como el proceso de escritura de un diario donde las páginas son las obras y las series los capítulos.

Habitualmente, basa su proceso creativo en el acierto y error para crear unas composiciones inesperadas. Dice provocar a la suerte pintando con agua para crear efectos en las superficies de los soportes con los que trabaja, que acostumbran ser lienzo y papel. Los efectos sobre estos materiales son los que determinan la composición final. Últimamente testimonia dejar el método de acierto y error por la casualidad, creando nuevas formas y composiciones a partir de objetos encontrados como un trozo de madera o papel de embalaje. Incluso, en ocasiones, a partir de lugares y situaciones de su vida personal. Las formas y composiciones de ‘Inspired by an English Garden’ están inspiradas en sus encuentros del día a día con la ciudad de Londres.

Shiras Galería entabla esta segunda temporada con fuerza y carácter con su espacio en el que pone de relieve artistas ya reconocidos y consagrados del panorama actual.

Antonio Fillol y su naturalismo radical

Antonio Fillol (1870-1930). Naturalismo radical y Modernismo
Museo de Bellas Artes Gravina (Mubag)
C / Gravina, 13-15. Alicante
Hasta el 25 de septiembre de 2016

El Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana presenta la exposición ‘Antonio Fillol (1870-1930) Naturalismo radical y Modernismo’ que se podrá ver en el Museo de Bellas Artes Gravina de Alicante (Mubag) hasta el próximo 25 de septiembre.

El director del Consorci de Museus, José Luis Pérez Pont, explicó que “con esta exposición el Consorci quiere pone en valor la figura y la obra de Antonio Fillol, uno de los artistas valencianos más particulares del entresiglos. Fillol fue el principal representante del realismo social valenciano de su tiempo”. Pérez Pont añadió que con la muestra presentada se hacía «justicia a un artista que fue muy apreciado en su tiempo y que ha estado relativamente olvidado en la actualidad”.

Antonio Fillol es uno de los artistas valencianos más particulares y atípicos de su generación. La casi totalidad de su obra es fruto de la cultura del naturalismo del fin de siglo, indagando en factores sociológicos y psíquicos con la idea de hacer de la pintura un documento verídico y de análisis de las pasiones humanas.

Fillol cultivó con brillantez diferentes géneros pero fueron la pintura social y la de género las que mayores éxitos y prestigio le proporcionaron, siendo también un agudo y profundo retratista, así como un refinado paisajista. Fillol es un artista atraído por la representación del mundo popular y folklórico.

El sátiro, de Antonio Fillol. Museo de Bellas Artes Gravina de Alicante.

El sátiro, de Antonio Fillol. Museo de Bellas Artes Gravina de Alicante.

A través de una selección de 40 piezas la exposición recoge la obra más significativa del artista y presenta por primera vez al público los lienzos restaurados por CulturArts IVC+R ‘El sátiro’ y ‘Y el mar siempre azul’. Ambos lienzos de gran formato, constituyen dos de las piezas más representativas del pensamiento de este pintor.

Según Pérez Pont, “tras la exposición, la obra ‘El sátiro’ quedará en depósito en el Museo de Bellas Artes de Valencia y la pieza ‘Y el mar siempre azul’, se depositará en el Consorci de Museus que a su vez cederemos para su exposición aquí en el Museo de Bellas Artes Gravina de Alicante, para que pueda ser disfrutada por los alicantinos durante un periodo de dos años”.

“Por tanto esta exposición no sólo da a conocer la obra de Antonio Fillol en Alicante y después en Castellón sino que con ella estamos recuperando el patrimonio artístico valenciano y poniéndolo al servicio de la sociedad”, matizó el director del Consorci quien aseveró que “desde el Consorci de Museus tenemos el firme compromiso de hacer que la cultura llegue a todas las personas y que todos la sintamos como propia. A partir de ahora, los proyectos culturales se decidirán no sólo desde el centro, desde Valencia, sino también de norte a sur, y desde el sur, desde Alicante, hacia el resto de la Comunitat”.

“Territorializar la cultura, hacerla accesible y sentirla como propia son tres de los objetivos del Consorci de Museus para 2017 que sólo conseguiremos creando sinergias entre todas las instituciones que formamos parte del Consorci en igualdad de condiciones”, concluyó.

La bestia humana, de Antonio Fillol. Museo de Bellas Artes Gravina de Alicante.

La bestia humana, de Antonio Fillol. Museo de Bellas Artes Gravina de Alicante.

Las creaciones de Antonio Fillol brillan con luz propia dentro del panorama de la pintura social de su tiempo y resisten la comparación con la de cualquier otro artista europeo; creaciones polémicas y controvertidas, como fue el caso de ‘La bestia humana’ (1897) o ‘El sátiro’ (1906), que hablan con claridad de una conciencia social y sentido crítico que hacen de la pintura un arma de estímulo y reflexión.

La crudeza y radicalidad de algunos de sus temas establecen un vivo contraste con el naturalismo edulcorado y sentimental que prácticamente desarrollaron la mayoría de los artistas de ese período. Si en pintura puede hablarse con propiedad de un “naturalismo radical”, más o menos afín o equivalente al que se desarrolla en el terreno literario, pocos lo representan mejor que Fillol. Los flujos entre su pintura y la literatura de Blasco Ibáñez son muy intensos en esta época. La exposición presenta un retrato del literato elaborado por Fillol.

Varios artistas valencianos de la misma generación se desplazaron a Madrid para asistir al taller de Sorolla (Benedito, Mongrell, Andreu), Fillol permanece en Valencia, y desde aquí comienza a desplegar una intensa actividad y planificación expositiva, pues fue muy activo en su proyección exterior, participando en muestras de todo tipo y viajando por distintas países como Francia e Inglaterra.

Como buen naturalista busca que sus obras sean verdaderos análisis sociológicos, llevando su influencia al terreno psíquico y fisiológico con el fin de investigar la realidad y los mecanismos de las pasiones humanas, ideando grandes composiciones donde aborda temas tan de actualidad como la prostitución, el abuso de menores, la miseria, la violencia, el abandono, la ignorancia o la superstición.

Algunos de sus cuadros fueron motivo de escándalo, como sucedió en 1906 con ‘El sátiro’, que ahora se puede ver por primera vez restaurado. Obra pintada para la Exposición Nacional de Bellas Artes, fue retirada por el jurado dada la crudeza del tema representado, y que desde esa fecha no se ha vuelto a contemplar ya que su autor lo guardó contrariado por la polémica que suscitó el cuadro.

Y el mar siempre azul, de Antonio Fillol. Museo de Bellas Artes Gravina de Alicante.

Y el mar siempre azul, de Antonio Fillol. Museo de Bellas Artes Gravina de Alicante.

La experiencia estética de Alejandra de la Torre

Grow Up, de Alejandra de la Torre
Espai d’Art El Corte Inglés Nuevo Centro
Hasta el 10 de abril de 2016

‘Grow Up’ es el título de la exposición de la artista castellonense Alejandra de la Torre,  presentada dentro del ciclo de apoyo a los jóvenes creadores ‘Gesto gráfico y conceptual, del trazo íntimo a su expansión en el muro’, en el Espai d´Art de El Corte Inglés Nuevo Centro. Crecer o ‘Grow Up’ es el nuevo trabajo de exploración constante de la artista en busca de ideas y espacios que terminan por fraguar el vínculo entre el propio ser/artista.

Obra de Alejandra de la Torre. Imagen cortesía de Espai d'Art.

Obra de Alejandra de la Torre. Imagen cortesía de Espai d’Art.

Con ‘Grow Up’, Alejandra de la Torre -Castellón de la Plana, 1983- nos invita a profundizar en un universo creativo que aflora mediante una sutil yuxtaposición de lenguajes al servicio de una iconografía. En ella, los objetos recreados y bricolados sirven de fetiche para construir y reconstruir significados en torno a lo vivido y lo vivo, evocando una memoria personal y a la vez colectiva que podemos recuperar mediante esa vida que encierran los objetos domésticos de los años 70 y 80.  Expandiéndose por el muro para conectar temáticamente las obras, el trabajo de la artista reflexiona sobre una identidad colectiva en continuo desarrollo.

Alejandra de la Torre recurre de forma natural a su bagaje en el campo del arte urbano en el estilo gráfico-plástico que nos presenta a través de diversos motivos seriados y guiños generacionales de sabor pop y revival que garantizan una experiencia estética emocional y empática.

Emociones, recuerdos y vínculos están muy presentes en la serie pictórica ‘Herencias’: pequeña colección de lienzos que condensa una meditada fusión de técnicas de dibujo y pintura como el lápiz, rotulador, pintura acrílica y spray para evocar una memoria personal y a la vez colectiva que podemos recuperar mediante la vida que encierran los objetos domésticos de los años 70 y 80.

Obra de Alejandra de la Torre. Imagen cortesía de Espai d'Art.

Obra de Alejandra de la Torre. Imagen cortesía de Espai d’Art.

La tarea de promoción y divulgación del arte contemporáneo valenciano más joven sigue siendo el objetivo planificado de la Sala Espai d’Art Nuevo Centro (EANC). Rebasado un sexenio de proyectos en los cuales la creatividad ha venido avalada por casi medio centenar de artistas -que en muchas ocasiones han montado la primera exposición individual de su trayectoria profesional-, esta séptima temporada pretende asentar y potenciar dicho itinerario a través de dos factores fundamentales como son la reubicación del Espai d’Art en El Corte Inglés de Nuevo Centro y una programación vinculada al Gesto gráfico en tanto que acción y pensamiento, arraigando así más allá de los márgenes del dibujo.

El ciclo incluye las obras de seis artistas valencianos, que contemplan una investigación interdisciplinar elaborada tanto desde la gestualidad pura, como situada a partir de la definición de sus propios códigos visuales, sus iconografías y sus mensajes. Conforme a todo ello, se presentan las creaciones de Jesús Poveda, Patricia March, Sergio Terrones, Alejandra de la Torre y Enric Fort, que junto a Ana Vernia, galardonada con el XVI Premio de Pintura de la Real Academia de Bellas Artes, configuran el trayecto expositivo que el Espai d’Art de El Corte Inglés de Nuevo Centro (EANC) lleva a cabo hasta junio de 2016.

Obra de Alejandra de la Torre. Imagen cortesía de Espai d'Art.

Obra de Alejandra de la Torre. Imagen cortesía de Espai d’Art.

 

Los Princesa de Asturias 2015, según Tamargo

Retratos de los galardonados con los Premios Princesa de Asturias 2015, de Marcos Tamargo
Hotel de la Reconquista
Estudio Marcos Tamargo (a la derecha del patio interior)
Gil de Jaz 16, Oviedo
De 19 al 31 de octubre de 2015

El artista Marcos Tamargo, en colaboración con la firma Windsor&Newton, exhibe en su estudio del Hotel Reconquista de Oviedo los retratos de los galardonados con los Premios Princesa de Asturias 2015, en su quinto año consecutivo de vinculación pictórica, como actividad paralela, con este solemne acto académico que inicia una nueva singladura y denominación.

Obra de Marcos Tamargo en relación con el Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2015 a Pau y Marc Gasol. Imagen cortesía de la organización.

Obra de Marcos Tamargo en relación con el Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2015 a Pau y Marc Gasol. Imagen cortesía de la organización.

Tras regresar de Ginebra como invitado oficial de Rolf Heuer, director general del CERN -organización galardonada con el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2013, a quien ha donado el retrato de su edición respectiva-, Marcos Tamargo ha culminado los últimos detalles y preparativos de una exposición que se suma a su trabajo más reciente vinculado con los horizontes paisajísticos de Kenia, fruto de sus dos residencias artísticas en la ciudad de Mombassa, rubricando una temporada de intensa actividad y vínculo con 18 galerías nacionales e  internacionales, así como la producción en curso de diversos proyectos en el continente americano para 2016.

Obra de Marcos Tamargo en relación con el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2015 a Leonardo Padura. Imagen cortesía de la organización.

Obra de Marcos Tamargo en relación con el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2015 a Leonardo Padura. Imagen cortesía de la organización.

Hasta el próximo 31 de octubre podrá visitarse la exposición de los nueve retratos, encabezados por el dedicado a Su Alteza Real La Princesa de Asturias, doña Leonor de Borbón y Ortiz, junto con los lienzos de los premiados en las ocho categorías, para los que Tamargo ha recurrido a la técnica del moveart -como un aditamento y plus a su trayectoria pictórica-, caracterizada por el empleo de acrílicos luminiscentes sobre la superficie de la obra, que permite al artista transformar la apariencia conceptual de los retratos intervenidos para la revelación posterior de la persona o entidad premiada, a modo de palimpsesto figurativo, dotándoles de una dimensión pedagógica y significativa asociada a las virtudes que han merecido la concesión de cada uno de los galardones de los presentes Premios Princesa de Asturias 2015.

Obra de Marcos Tamargo en relación con el Premio Princesa de Asturias de las Artes 2015 a Francis Ford Coppola. Imagen cortesía de la organización.

Obra de Marcos Tamargo en relación con el Premio Princesa de Asturias de las Artes 2015 a Francis Ford Coppola. Imagen cortesía de la organización.

Kir Royal se llena de Ausencias

Ausencia. Gil Gijón, Carlos Sagrera y Josep Tornero
Kir Royal Gallery
C / Reina Doña Germana, 24. Valencia
Inauguración: viernes 29 de mayo de 2015, a las 20.00h
Hasta el 10 de julio, 2015

La galería Kir Royal presenta la exposición colectiva  ‘Ausencia’ con las obras de los artistas españoles Gil Gijón Bastante, Carlos Sagrera y Josep Tornero. A través de técnicas y metodologías diferentes, los tres artistas abordan el tema de la ausencia concebida como pérdida, falta, o simplemente como recuerdo y memoria.

La exposición abre con los lienzos de Carlos Sagrera (Madrid, 1987), que proyectan al visitante en las estancias de la casa de sus abuelos, vacía tras su desaparición. A partir de unas fotografías de los años setenta, el artista empieza a realizar una reconstrucción pictórica de los espacios en los que ha crecido. Utiliza el material fotográfico como documentación y como catalizador de su memoria, recuperando un pasado individual que de alguna forma puede llegar a conectarse de manera colectiva dentro de un marco geográfico temporal.

Obra de Carlos Sagrera en la exposición 'Ausencia'. Imagen cortesía de Kir Royal.

Obra de Carlos Sagrera en la exposición ‘Ausencia’. Imagen cortesía de Kir Royal.

¿Qué es lo que queda del pasado en estos espacios ahora vacíos? Mediante el material fotográfico que ha ido encontrando y realizando posteriormente sobre la casa, Sagrera trata de recomponer desde un punto de vista personal la idea de la pérdida, el duelo, el refugio… Le interesa entrar en la vida privada para llegar a lo que se oculta a conciencia, lo que permanece dentro, detrás de lo que vemos a primera vista y no se deja ver, lo siniestro, los espacios que comienzan en los límites de la imagen.

La memoria y el paso del tiempo son dos factores que producen inquietud al artista, es por ello que comienza a trabajar con esta reconstrucción como con un sentido de “frenar” ese desarrollo natural y la pérdida del espacio haciéndolo imagen. Para ello ha ido buscando diferentes formas de representar el olvido, las alteraciones y alucinaciones de la memoria, las huellas del paso del tiempo, las marcas de los objetos que ya no están… La negación a representar figuras humanas dentro de los espacios viene dada por el hecho de que generalmente el espacio permanece tras la desaparición de éstos.

Obra de Josep Tornero en 'Ausencia'. Imagen cortesía de Kir Royal Gallery.

Obra de Josep Tornero en ‘Ausencia’. Imagen cortesía de Kir Royal Gallery.

Seguidamente se encuentran los cuadros en blanco y negro de Josep Tornero (Valencia, 1973). Se trata de fragmentos, pinturas que representan manos como en la serie Fighters (Luchadores) o sábanas abandonadas como en la serie Phantoms (Fantasmas). A través de las imágenes que de alguna manera quedan en nuestra memoria, a través de la lectura de algún poema o algún escrito que haya podido hacer surgir una imagen interna… a través de todos estos filtros, se van materializando las imágenes que después el artista desarrolla.

Es la imagen la que motiva a Tornero a pintar. La obra de este artista combina con maestría la belleza, el rigor intelectual y, sobre todo, el medio para dotar de simbolismo a la imagen creada. Una atmósfera personal invade cada cuadro, consiguiendo que el espectador se exija una segunda mirada que descubre una belleza ideal que se manifiesta en composiciones que conjugan lo contemporáneo con lo clásico.

Josep Tornero aborda su obra de manera lenta, meditada y laboriosa, captando con el modelo un diálogo que es reflejo de la fuerte tensión psicológica del momento. Las composiciones vienen cargadas de un dramatismo tan inquietante como bello. En su obra es central el tema del cuerpo humano, aunque se trate simplemente de fragmentos o huellas que, como tales, evocan el tema de la memoria. Recuerdos que remiten a un pasado en el que estas manos lucharon y estas sábanas acogieron cuerpos, historias y relatos apenas citados como dejando un halo de misterio. El cuerpo humano contiene una potencia visual que acaba por atrapar y es potencialmente un elemento de comunicación. No hacen falta excesivos discursos cuando una obra se centra en el cuerpo, rápidamente empatiza con el espectador, dice seguramente mucho más de lo que el artista pretende representar.

Obra de Gil Gijón en 'Ausencia'. Imagen cortesía de Kir Royal.

Obra de Gil Gijón en ‘Ausencia’. Imagen cortesía de Kir Royal.

Finalmente, las obras en polvo de Gil Gijón Bastante (Puertollano, Ciudad Real, 1989) tratan también el tema de la identidad, la memoria y el paso del tiempo. El polvo y la pelusa de una casa está formado por infinidad de partículas que provienen de la suciedad que arrastramos bajo nuestros zapatos, la polución del ambiente, el desgaste de los objetos que tenemos en casa, fibras de la ropa que usamos y un tanto por ciento de la piel muerta y desechos de las personas que viven allí.

Nada, según el artista, puede representar mejor que eso la degradación continua que produce el tiempo. A raíz de ahí Gil centra su atención en la memoria, en reconstruir el recuerdo a partir de ese excedente que la acción del tiempo va dejando como rastro. Él comienza su trabajo rescatando fotografías antiguas de álbumes familiares, instantes cargados de huellas, reproduciéndolas empleando simplemente un adhesivo y el polvo recogido de los hogares de las personas allí representadas.

Se trata de retratos minuciosos en los que poco a poco el autor va dándole forma al polvo hasta configurar el claroscuro de la fotografía lo más fielmente posible al original para no alterar el recuerdo que encierra. Somos polvo, o solamente sombra como la que proyectan las ultimas obras «invisibles» de Gil.

El artista se acerca así a las practicas anti-visuales del arte, en una obra tan frágil que roza lo efímero, pero de una forma que incluso minado por su propia fragilidad o desaparición, no parece escapar de la paradoja inicial de lo efímero en el arte. Una paradoja que apunta explícitamente a como lo efímero desea aun así durar para siempre. Pretende provocar una reflexión acerca de la caducidad de la materia y del ser, apelando para ello a la memoria y a la identidad.

Obra de Carlos Sagrera en 'Ausencias'. Imagen cortesía de Kir Royal.

Obra de Carlos Sagrera en la exposición ‘Ausencia’. Imagen cortesía de Kir Royal.