El desafío de la igualdad

Mujer e igualdad: participación política y erradicación de la violencia
Diversas autoras, coordinación Ruth Abril Stoffels
Universidad CEU Cardenal Herrera

La presencia de la mujer en la vida política ha aumentado de forma notable en las últimas tres décadas, pero todavía no alcanza la deseable paridad. En 1982, las mujeres diputadas y senadoras en España representaban el 4% del total, treinta años después esta cifra se sitúa entre el 33 y el 36%. Lo mismo sucede a nivel local, donde la media de concejalas es del 35%. Solo en el caso de los parlamentos autonómicos la media de diputadas sube hasta el 43%.

Es unos de los reveladores datos que ofrece el estudio multidisciplinar, ‘Mujer e igualdad: participación política y erradicación de la violencia’, que se presentó el pasado 14 de abril en el Palacio Colomina de Valencia. Coordinado por la profesora agregada de Derecho y directora de la Unidad de Igualdad de la Universidad CEU Cardenal Herrera, Ruth Abril Stoffels, incluye textos de 16 profesores universitarios, juristas y expertos en distintas áreas.

El libro aborda también el estado actual de la protección institucional y jurídica de los derechos de las mujeres y su tratamiento en los medios, el cine y la publicidad. Además, la violencia física y verbal en la infancia y un glosario de términos vinculados al “discurso del logro de la igualdad”.

Fotograma de 'El silencio de los corderos', de Jonathan Denme.

Fotograma de ‘El silencio de los corderos’, de Jonathan Demme.

El aumento de la presencia de la mujer en la política  contrasta con el estancamiento del número de víctimas de violencia de género. Una media de 50 en los últimos 15 años, que ha llegado a 75, en 2008 y 73 en 2010. El decano de la Facultad de Derecho de la CEU-UCH, Joaquín Marco, destaca al respecto la pervivencia del patriarcado en la sociedad española, la menor posibilidad de independencia económica de las mujeres, las doctrinas jurídicas sobre la protección de la privacidad del hogar y la familia y la inacción del Estado en su papel de “catalizador del cambio social”, necesario para erradicar este tipo de violencia.

A nivel internacional el panorama es aún más preocupante. Según la catedrática de Derecho Internacional de la CEU-UCH, Susana Sanz, la violencia contra la mujer varía entre el 13 y el 61%, según los Estados, aunque las cifras no solo son destacables en los países menos desarrollados: “En la UE, entre el 40 y el 50% de las mujeres ha experimentado algún tipo de acoso sexual en el trabajo. En Estados Unidos, el 83% de las niñas entre 12 y 16 años afirma haber sufrido ese acoso sexual en la escuela”.

El libro  también analiza los retos y problemas de la Ley 1/2004 de violencia de género y las garantías procesales específicas para las mujeres que sufren violencia, como la asistencia letrada a las víctimas o la dispensa del deber de declarar por relación conyugal. La profesora de Derecho Procesal de la CEU-UCH Rosa Pascual destaca: “La no declaración de la víctima en el juicio oral de un caso de violencia de género puede afectar directamente al resultado del proceso si resulta ser la única prueba de cargo existente”. En este sentido, las abogadas especialistas en esta materia Concepción García y María José Hurtado subrayan  que “solo informando a las víctimas de las medidas existentes para protegerlas y dándoles acceso a la independencia económica podrán salir del ciclo de violencia en el que están inmersas”.

Fotograma de 'El club de la lucha', de David Fincher.

Fotograma de ‘El club de la lucha’, de David Fincher.

Crítica a los medios

¿Cuál es el papel de los medios de comunicación en la lucha contra la violencia machista? La profesora de Periodismo de la CEU-UCH Begoña Echevarría plantea las recomendaciones y decálogos de la profesión, como los de la FAPE o la Unió de Periodistes Valencians. “Es imprescindible que los medios sigan incorporando la violencia de género a la agenda pública, pero hay que visibilizarla mejor. Hay que tratar con mayor profundidad  sus causas y consecuencias, dar la voz a expertos y a las propias víctimas, y publicar también noticias positivas sobre aportaciones eficaces para afrontar el problema”. La violencia representada y la “imagen de la mujer que aún nos venden”, tanto en el cine como en la publicidad, las series de televisión o los videojuegos, son también abordadas en esta obra por Begoña Siles y Chari García.

Elia Saneleuterio, profesora de Didáctica de la UV, y Rocío López, profesora de Psicología de la Educación de la CEU-UCH, analizan la violencia física y verbal en la infancia, tanto en la escuela (bullying) como a través de las redes sociales. En 2012, el ciberbullying afectaba ya al 4% de los escolares, unos 180.000 cada año.

Fotograma de 'American Psyco'.

Fotograma de ‘American Psycho’, de Mary Harron.

Bel Carrasco

La perturbadora inocencia de Agente Morillas

Ecosistemas invisibles, de Agente Morillas
Galería Pepita Lumier
C / Segorbe, 7. Valencia
Hasta el 30 de abril de 2016

Las criaturas que habitan la obra de la artista malagueña Agente Morillas no proceden del reino animal ni vegetal, sino del mundo de las ensoñaciones y la fantasía. Seres singulares que transmiten una inquietante sensación de candidez terrorífica, de perturbadora inocencia y remiten a los universos de Murakami o Miyazaki. Una muestra de su última obra, ‘Ecosistemas invisibles’, se puede disfrutar en la galería Pepita Lumier a lo largo de este mes. Son una treintena de dibujos de distinto formato y una veintena de esculturas de cerámica que reflexionan en torno a la naturaleza, no como modelo u objeto de representación, sino como punto de partida para cruzar el umbral de la realidad e indagar en el otro lado.

“Este conjunto de obras surge del interés que me inspira la naturaleza, que ha ido evolucionando y desarrollándose de manera progresiva”, dice Morillas. “En primer lugar mediante la observación directa en las salidas al campo que hacía de niña con mi familia, posteriormente, tras una colaboración con el Museo de Historia Natural de Londres”.

Esta experiencia le dio la posibilidad de comparar el presente con el pasado, las especies vivas y las extintas. “Me ha llevado a admirar la belleza de la vida y de la evolución y a avivar el interés científico que siempre he tenido. El contacto con lo real y lo empírico me ha hecho plantearme cuestiones sobre el camino evolutivo del mundo y la naturaleza, así como orientar la mirada hacia pensadores y naturalistas que han estudiado el tema, sobre todo Darwin”.

Obras de Agente Morillas. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Obras de Agente Morillas. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Amor por la naturaleza

El leiv motiv de esta exposición parte de una idea de este científico. La especie más fuerte no es la que sobrevive o es más inteligente, sino la que mejor se adaptaba al cambio. “A partir de este principio he creado pequeños emplazamientos naturales habitados por determinadas especies de flora y fauna ficticias, que conviven y comparten un mismo espacio sin necesariamente por ello interactuar”, explica la artista.

“Son lugares perdidos a los ojos del ser humano en los que recreo ecosistemas perfectos, evolutivamente hablando, reductos inalcanzables por el hombre, que los convierte en supervivientes.  En definitiva, trato de transmitir  el sentimiento que la naturaleza despierta en mí y la admiración que me inspira como un ente bello en formas y colores,  inexplicablemente perfecto, inquietante y siniestro, misterioso y mágico a partes iguales. Algo salvaje, con sus propias normas y leyes, y que es por ello la fuente creadora y cambiante de la que emana toda la vida y en la que sucumbe el último aliento de todos los seres que la conforman. Me recreo en todas sus cualidades para imaginar un mundo maduro, sano y bondadoso que rezuma esplendor y que evoluciona de forma muy distinta a cuando el ser humano está comprendido dentro de sus inmediaciones”.

Así, la artista ha creado una serie de piezas con autonomía propia que funcionan de manera independiente y que pueden fusionarse y dialogar con otras creaciones para formar piezas mayores con sentido más complejo y una lectura más amplia, como funcionarían las distintas piezas de un ecosistema, tanto animales como vegetales en un hábitat determinado.

Obras de Agente Morillas en Pepita Lumier. Fotografía de Nacho López Ortiz.

Obras de Agente Morillas. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Espíritu inquieto

Su nombre auténtico es Mamen Morillas y eligió este seudónimo en homenaje a la agente Scully de Expediente X, una serie que la marcó. “Es una de las muchas fuentes que me nutren, además de libros ilustrados, multitud de películas y programas míticos de la tele, desde los Pitufos o las Tortugas ninjas a Planeta imaginario o La Bola de cristal”.

Al acabar los estudios secundarios, con 19 años, y sin una idea muy definida sobre lo que quería ser, se marchó a Oxford a estudiar inglés. En 2001, ya con su vocación clara, se instaló en Barcelona, donde estudió ilustración en la Escola Massana. En su segundo año ganó un premio convocado por La Vanguardia y La Generalitat y comenzó a publicar las portadas del suplemento Mes Jove de dicho periódico. Agente Morillo es uno de los referentes de la ilustración española en moda, humor gráfico, pintura en directo y mural. Desde 2005 ha expuesto sus trabajos tanto en solitario como en grupo.

Entre su clientes se encuentran: Amnistía Internacional, Primavera Sound, Advance Music, Sónar Kids, Converse, Ajuntament de Barcelona, Club Q Zurich, Hydroponic, Apolo Club, Bibian Blue, Pepa Karnero, etcétera. Forma parte del profesorado de BAU (Escuela Superior de Diseño de Barcelona). Ha residido en París y en Londres, y esta primavera volverá a su ciudad natal, Málaga, con una beca de La Térmica.

“Mi trabajo es bastante narrativo, gira en torno a un universo de personajes y simbología que he creado, en los que me apoyo para contar historias y cuentos”, señala. “Mis personajes son un tanto naïf y fantásticos, muchas veces sombríos, casi siempre infantiles. Es un trabajo en parte autobiográfico y personal, en el que hablo de las cosas que me preocupan o me inquietan, sobre todo de los sentimientos y la naturaleza de los seres que habitan el mundo, desde un punto de vista un poco naïf”.

En cuanto a su estilo,  es bastante gráfico, de trazos y formas limpias, con predominio de colores pasteles, rosas y negros, sobre los fondos de los soportes que utiliza, aunque cada vez experimenta más con las disciplinas y el lenguaje. “Dibujo, pintura, escultura, pintura mural, pasando del grafito a los acrílicos, la arcilla o la madera. Hace cuatro años hice un curso de modelado en Londres y descubrí que me encanta dar volumen a mis personajes”, comenta.

En su obra, según ella misma confiesa,  se percibe el influjo de una larga lista de autores: Alphonse Mucha, Edward Gorey, Anette Messeger, Keith Haring, Mark Ryden, Goya, Yoshimoto Nara, Gary Baseman, Win Delvoye, Joana Vasconcelos, Camille Rose García, Elizabeth McGrath, Laurie Lipton, Marion Peck… Influencias que se reflejan en personajes de grandes y misteriosos ojos que a veces se esconden tras grandes flequillos.

Obras de Agente Morillas en galería Pepita Lumier. Fotografía: Nacho López Ortiz.

Obras de Agente Morillas en galería Pepita Lumier. Fotografía: Nacho López Ortiz.

Bel Carrasco

Patrias de Nailon. Falla Mossén Sorell-Corona 2016

Presentación «Patrias de Nailon» de la Falla Mossén Sorell-Corona
Diseñada por Javier Jaén
Salón de Actos del IVAM

El pasado jueves 21 tuvo lugar en el IVAM la presentación del proyecto escogido por la Falla Mossén Sorell-Corona para su monumento en las próxima fiestas josefinas. Esta comisión se convierte, así, en la primera que celebra alguno de sus actos en el Instituto Valenciá d´Art Modern. La presentación ha estado abierta, por lo tanto, al público general, además de los propios falleros.
La llamativa propuesta, diseñada por el catalán Javier Jaén, será producida en el taller de José Lafarga, artista encargado también de levantar Na Jordana en 2016. Este proyecto de la Falla Corona contribuye una vez más al acercamiento entre el mundo de la Fallas y el del diseño y arte contemporáneos, en la línea de años anteriores. Recordemos a Escif con su inteligente y acertada propuesta «Tot el que sobra» el año pasado, o “El Joc de la Reinvenció” y “Ornament i Delicte” de los diseñadores Ibán Ramón + Dídac Ballester de 2013 y 2014 respectivamente.

Proyecto 2016 de Javier Jaén, "Patrias de nailon". Cortesía de Falla Mossén Sorell - Corona

«Patrias de nailón» es el título de falla firmada por Jáen. Las banderas son telas divididas habitualmente en geometrías de colores. Son comúnmente rectangulares. Se aseguran por uno de sus lados a un asta y se convierten en la enseña de una nación, un país, una patria, un lugar delimitado, una frontera. La profanación o ultraje a una bandera es un término aplicado a diversos actos intencionales de su destrucción, como metáfora de lo que representa. Es un acto simbólico y político. Algunos países tienen leyes que prohíben métodos de destrucción como la quema, otros en cambio tienen leyes que protegen el derecho a quemar una bandera como libertad de expresión. La bandera blanca no diferencia entre pueblos, estados, culturas, lenguas o religiones. Es un símbolo internacional usado en periodos bélicos o de conflicto, posee varios significados: rendición, solicitud de parlamentar con el enemigo, alto el fuego o cese de las hostilidades entre seres humanos.

Cortesía de Falla Mossén Sorell - Corona

El diseñador Javier Jaén colabora habitualmente con publicaciones internacionales como «The New York Times», «Washington Post», «Le Monde», «The New Yorker», «El País Semanal» o diferentes editoriales españolas. La comisión Mossén Sorell – Corona sigue cumpliendo el compromiso adquirido con su público de conseguir ser un escaparate de arte visual contemporáneo en las Fallas de Valencia.
Su conocimiento del mundo de la comunicación ha convertido a Javier Jaén en un referente de trabajos cargados de fuerza visual e ironía, algo que le permitirá acercarse al lenguaje fallero con facilidad. La producción del trabajo correrá a cargo del taller de José Lafarga. Después de haber plantado durante varios años fallas en la primera línea del panorama fallero, ha demostrado un gran
cuidado de la técnica y un virtuosismo en los detalles, algo que, sin duda, serán un acicate para el cometido de hacer realidad el innovador proyecto que esta vez plantea Falla Corona.

Web de Javier Jaén
Web de la falla Corona

Cul Kombat: el cuerpo y sus derechos

Cul Kombat, de la Compañía Patrícia Pardo
Espacio Inestable
C / Aparisi i Guijarro, 7. Valencia
Del 24 al 27 de septiembre de 2015

Espacio Inestable de Valencia acoge del 24 al 27 de septiembre la nueva creación de la Compañía Patrícia Pardo. El espectáculo ha sido realizado con la colaboración de Amnistía Internacional –respondiendo a la conocida campaña ‘Mi cuerpo, mis derechos’-, Graneros de creación del Espacio Inestable y Culturarts. Cuenta con un equipo artístico compuesto de mujeres creadoras valencianas destacadas como Eva Zapico en la interpretación, Guadalupe Sáez de Lupe Teatre en la creación literaria y Patricia Pardo en ambos ejercicios.

Cul Kombat es una obra donde el humor consigue cuestionar la falta de derechos sobre el cuerpo, sobre lo físico, sobre el individuo (derechos sexuales, reproductivos, de información, de autocontrol, de libre circulación …) en un mundo globalizado basado en la desigualdad.

“La publicidad del sistema heteropatriarcal y la propaganda de los gobiernos humanizan la idea del ciudadano y parecen salvaguardar la idea de humanos libres y cuidados. Pero el proceso publicitario, las leyes de los gobiernos y la tradición patriarcal cosifican, maltratan, violentan y controlan el cuerpo del ciudadano, especialmente de la ciudadana”, explica Patricia Pardo.

Después de un año intenso de gira nacional e internacional (Hungría, Portugal, México, Islandia…) con la obra El fandango de Marx, estrenado en octubre 2014, Patricia se zambulle de nuevo en un proceso creativo donde el clown y el circo-metáfora son de nuevo protagonistas.

La Compañía de Teatro y Circo Patrícia Pardo nace en 2007 y asume el nombre de su directora, dramaturga e intérprete. Sus creaciones siempre desarrollan un trabajo de investigación sobre la coexistencia entre la expresión circense convencional, la existente, y el lenguaje escénico contemporáneo, el imaginado, utilizando cualquier herramienta artística al abasto, aunque no responda a los parámetros conservadores del teatro o del circo.

Imagen promocional del espectáculo Cul Kombat. Cortesía de la Compañía Patrícia Pardo.

Imagen promocional del espectáculo Cul Kombat. Cortesía de la Compañía Patrícia Pardo.

 

Hugo Martínez-Tormo. Arde, dispara, golpea

Hugo Martínez-Tormo. Interlinks
Sala de Exposiciones del edificio Rectorado y Consejo Social del campus de Elche de la Universidad Miguel Hernández (UMH)

La desesperación es una realidad que se ha instalado en nuestro entorno más cercano. No son ya cuestiones subjetivas las que argumentan ese estado, sino circunstancias reales que los gobernantes tratan de disolver ante la opinión pública, a través de la narración estadística y la argumentación macroeconómica. Durante demasiado tiempo la sociedad adoptó una actitud pasiva y finalmente las consecuencias corren a su cargo, recayendo el mayor peso sobre las ramas más débiles.

Hugo Martínez-Tormo reúne en Interlinks siete instalaciones audiovisuales en las que aborda, de diferentes modos, la destrucción y la autodestrucción como reflejo del abandono y la desesperanza de una parte creciente de la ciudadanía. Cada uno de los proyectos desarrollados por el artista llevan consigo un código autorreferencial que toma al autor como medida de representación de la masa, como eslabón de una cadena que se hunde y arrastra tras de sí al resto de eslabones. La reflexión se conduce hacia la singularidad del individuo, como proyección de una constante relación de causa-efecto, que proporciona a su vez un espejo en el que verse reflejado.

Hugo Martínez-Tormo. Broken bubble, 2014. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo. Broken bubble, 2014. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

El arte moderno ha llevado a cabo un proceso de transfiguración de lo banal, desacralizando la obra clásica, la escultura, el lienzo, con la incorporación de objetos y materiales más humildes que arranca del uso cotidiano para someterlos al extrañamiento en el territorio del arte. Martínez-Tormo huye de lo rico y lo pomposo, para elevar lo desechado a una categoría en la que corresponde al artista mostrarnos que lo cotidiano es cualquier cosa menos corriente. Cada una de las instalaciones audiovisuales que el artista presenta en esta muestra parte de experimentaciones realizadas en primera persona, a partir de acciones o elementos cercanos que tienen el objetivo simbólico de representar diferentes formas de llevar a cabo un suicidio.

Hugo Martínez-Tormo. Broken bubble, 2014. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo. Broken bubble, 2014. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Broken Bubble (2014) aborda la desesperación de millones de personas tras el estallido de la burbuja económica, causada en parte por la sobredimensión del sector inmobiliario y por las ansias de enriquecimiento veloz. El artista comienza por realizar una pintura mural sobre el lateral de una construcción semiderruida, creando la escena de un tren de alta velocidad que se aproxima mientras sobre las vías yace en espera el propio autor. Una vez finalizada la pintura, desde la parte interior de la construcción, el artista echa a bajo a mazazos los 230 x 230 cm. de pared que ocupa el mural. Todo el proceso de creación y destrucción, costoso en ambos casos, es registrado en vídeo y reproducido en la sala, junto a diez sacas de escombros con 250 k. de los restos del muro.

Hugo Martínez-Tormo. Just passing through, 2014. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo. Just passing through, 2014. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

El ser humano posee una gran capacidad para inventar y crear, a la vez que parece proyectar la misma energía en sentido inverso, siendo capaz de hacer saltar por los aires cualquier lógica que garantice el equilibrio. Con Just Passing Through (2014) el artista muestra cinco autorretratos de grafito sobre papel, en los que ejemplifica –literalmente- cinco manera de pegarse un tiro. Se plantea un símil del suicidio con la acción destructora de la especie humana sobre el planeta. Sucesivamente cada uno de los dibujos acaba roto en numerosos pedazos, dentro de cinco urnas de metacrilato, mientras una proyección de video nos hace testigos silenciosos del proceso. Testigos silenciosos de la tragedia, durante nuestro paso.

Partiendo de la Teoría del Todo, que unifica desde la ciencia todas las teorías hasta ahora formuladas, simplificando la complejidad de la naturaleza y sus leyes, Hugo Martínez-Tormo lleva a la práctica su investigación a través de un juego físico en torno a las dimensiones. Hace converger distintas disciplinas artísticas, que habitualmente se emplean por separado, para romper la artificialidad de unas fronteras que no existen. La cuarta dimensión aportada por el tiempo, a través de la acción, modifica las dos dimensiones del plano o las tres dimensiones del volumen. El diálogo entre disciplinas y dimensiones es una seña de identidad de esta serie de trabajos, que relaciona metafóricamente la forma en la que las tecnologías de la comunicación y la velocidad en los medios de transporte han fulminado las tradicionales barreras de tiempo y espacio, haciéndonos cargar con todo lo que la globalización lleva consigo.

Hugo Martínez-Tormo. Dimensional game, 2013. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo. Dimensional game, 2013. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

En Dimensional Game (2013) el artista se representa en una pintura sobre poliestireno expandido, tras ingerir una sobredosis de cápsulas. En el vídeo vemos como lleva a cabo la destrucción del material que sirve de soporte al autorretrato, hasta quedar desmigado, esparcido sobre una superficie en una disposición que recuerda a la imagen –ahora deshecha- de las cápsulas caídas alrededor del personaje. Una acción tan letal como los efectos que el uso indiscriminado de ciertos materiales tiene sobre el equilibrio ambiental.

Unos moldes de arcilla, colgados de la pared, han servido para reproducir los brazos del artista en ese débil material. Una fotografía sobre aluminio nos muestra la imagen de esos brazos cubiertos de cortes, en tentativa suicida. Dialogo & Materia (2012) se completa con una plataforma que sostiene el mazo con el que se ha llevado a cabo la destrucción y los restos de arcilla. La pieza When X cuts Y (2012) relata cuando X corta con Y. En este caso Hugo Martínez-Tormo opta por un arma blanca para mostrar una nueva manera de autodestrucción, cortando consigo mismo. Un cristal transparente pintado con su retrato, en el que se refleja él mismo mientras cae a pedazos tras una serie de golpes secos. La acción, reproducida a cámara lenta, tiene a sus pies los restos afilados del cristal. En cada uno de los casos, la intervención del artista tiene efectos en el estado dimensional de los materiales, así como en su función y la interpretación que nos brinda.

Hugo Martínez-Tormo. When X cuts Y, 2012. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo. When X cuts Y, 2012. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

El artista, dibujado con un kimono sobre papel negro, lleva a cabo un harakiri como forma ceremonial de buscar la muerte. Global Sepukku (2012) se compone de ese mismo dibujo, tras sufrir los efectos de las cuchillas de una trituradora de papel, mientras la proyección documenta el proceso de fragmentación del dibujo. El tiempo, y su capacidad de triturar la vida, se confronta con el afán devorador del fuego en Trialogue (2010). Un individuo, siempre sintetizado en la figura del autor, aparece sentado ardiendo junto a una garrafa de combustible. La acción, el tiempo, se ocupa de hacer arder la propia pintura hasta dejar a la vista el esqueleto chamuscado del bastidor. Las cenizas, reunidas en una urna, reposan como testimonio.

Hugo Martínez-Tormo. Global Seppuku, 2012. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo. Global Seppuku, 2012. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo viene desarrollando desde 2005 esta serie de trabajos, de los que aquí se muestra una selección, en los que la fragilidad del individuo y la fugacidad de la vida se brindan a la determinación del ser humano por llevar a cabo aquello que se propone. El resultado de los trabajos rebosa serenidad, a pesar de la dureza de las narraciones. La capacidad transformadora que nos caracteriza como especie encuentra sus sombras en los extremos, en los polos que hacen tambalear nuestro equilibrio.

Hugo Martínez-Tormo. Trialogue, 2010. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo. Trialogue, 2010. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

José Luis Pérez Pont