Objetos cotidianos geniales

Héroes ocultos. Inventos geniales. Objetos cotidianos
Obra Social “la Caixa” en colaboración con el Ayuntamiento de Valencia
Paseo Marítimo de la Malvarrosa, junto al Hotel Las Arenas. Valencia
Hasta el 5 de septiembre de 2016

“Una playa no se inventa, se descubre”. Así explicó Vicente Ibarra, jefe de Demarcación de Costas en Valencia, la diferencia entre invento y descubrimiento. Lo hacía después de que fuera presentada la exposición Héroes ocultos. Inventos geniales. Objetos cotidianos, producida y organizada por la Obra Social La Caixa en colaboración con el Ayuntamiento de Valencia. Bajo una carpa instalada en el Paseo Marítimo, junto al Hotel Las Arenas, hay reunidos 27 de esos objetos inventados por esos héroes ocultos, desconocidos, que luego otros descubrieron  hasta alcanzar el rango de objetos hoy ya casi imprescindibles en nuestra vida cotidiana.

Imagen relativa al mosquetón de montaña.

Imagen relativa al mosquetón de montaña. Obra Social “la Caixa”.

“Forman parte de nuestro paisaje diario y con su sencillez nos hacen hoy la vida más fácil”, destacó Jordi Peris, teniente de alcalde del Ayuntamiento de Valencia. Se refería a objetos como la tirita, el lápiz, la cinta adhesiva, el paraguas, el tetrabrik, el sacacorchos, la bombilla, la pinza para tender o, los más hispanos, como el botijo o la fregona. Objetos tras los cuales aparecen los nombres de personas desconocidas, salvo quizás el caso más enciclopédico de Thomas Alva Edison como inventor de la bombilla, que Guillem Ferran, comisario de la exposición, abundó en su cualidad de héroes.

“Un héroe es alguien que te salva la vida”, dijo. Y muchos de esos objetos si no han salvado en todos los casos la vida de las personas, sí la han hecho más cómoda. Por eso afirmó Ferran que la exposición tenía un carácter positivo, didáctico y motivador”. Y apeló al “si quieres, puedes”, tan en boga hoy en día como lema del emprendedor. El espacio CaixaLab Experience, que viene a cerrar el circuito expositivo, pretende ser ese laboratorio interactivo y multimedia donde los visitantes (“esperamos alcanzar los 25.000”, dijo Felipe Pulido de CaixaBank) podrán aprender ese concepto de emprendimiento.

Imagen del invento de la bombilla. Obra Social "la Caixa".

Imagen del invento de la bombilla. Obra Social “la Caixa”.

Inventores, descubridores, o emprendedores ahora, de los que fue dando cuenta Guillem Ferran en un recorrido por la muestra. Edison era el más conocido, pero a su lado iban surgiendo los nombres de Louis Leitz, inventor del archivador de anillas en 1896, Jacques Conté (lápiz), Al Fielding y Marc Chavannes (plástico de burbujas), Gideon Sundbäck (cremallera), Georges de Mestral (velcro), Hans Haupt, por su primer paraguas plegable de bolsillo, Earle Dickson (tirita), o Manuel Jalón, ingeniero aeronáutico español, por su fregona.

Ferran puso el acento en el diseño, puesto que muchos de esos objetos han ido avanzando en el tiempo y cambiando de imagen. La exposición, dispuesta a base de grandes caja de madera a modo de cabinas, reúne los 27 objetos cotidianos haciéndose eco de las variaciones formales que ha ido introduciendo el diseño, ya sea mediante distintos tipos de sacacorchos, de pinzas para colgar la ropa, de clips, de gomas elásticas, de bolígrafos, lápices y latas, y hasta de bolsas de té o aceiteras antigoteo descubiertas por Rafael Marquina.

Imagen relativa al invento de la tirita. Obra Social "la Caixa".

Imagen relativa al invento de la tirita. Obra Social “la Caixa”.

El propio Ferran se hace la siguiente pregunta: ¿Y por qué es interesante fijarse en esos objetos cotidianos? “Porque, en tanto que productos industriales, encarnan ideales de la modernidad que aún hoy son relevantes: economía de materiales, funcionalidad y durabilidad”, contesta él mismo. La durabilidad sería hoy puesta en cuestión por quienes apuntan hacia la obsolescencia programada de los productos, aunque ya el humorista Perich avanzara que el gran invento de Edison no fue la bombilla, sino la bombilla eléctrica que se funde.

De Héroes ocultos. Inventos geniales. Objetos cotidianos también se pueden extraer reflexiones como estas: “¡Hay que prestar atención a los detalles! ¡El trabajo en equipo siempre merece la pena! ¡Hay que aceptar lo inesperado!” Y lo inesperado, para quien camine por el Paseo Marítimo de la Malvarrosa, es encontrarse de pronto con ese puñado de objetos cotidianos transformados en “clásicos que han sobrevivido a la moda y al cambio”, concluyó Ferran.

Imagen relativa al invento de las notas adhesivas. Obra Social "la Caixa.

Imagen relativa al invento de las notas adhesivas. Obra Social “la Caixa.

Salva Torres

Bojan Radojcic y su trilogía del sacrificio

Trilogy About the Boy Who… de Bojan Radojcic
Galería Paz y Comedias
Pl. Colegio del Patriarca, 5. Valencia
Hasta el 24 de junio, 2016

No nos extraña referenciar obras con formato de trilogía en cine o en literatura pero sigue sorprendiendo hacerlo al hablar del lenguaje gráfico-pictórico. Siendo así destaca que la galería Paz y Comedias presente la primera exposición del serbio Bojan Radojcic, aludiendo a dicha configuración. La exposición, que recibe el nombre de ‘Trilogy About The Boy Who…’ , muestra tres piezas de este artista en gran formato que dialogan entre si teniendo como eje centralizador la figura de un niño. Pero es un niño anónimo, al que nunca se le ve el rostro. Esta pista ya nos indica que la muestra deja gran parte de la reflexión al propio espectador, invitándole a completar lo que observa y sobre todo, a reflexionar.

Nacido en Yugoslavia y actualmente residente en Belgrado, en la trayectoria artística de Bojan Radojcic se observa una clara base contextual que remite a la situación histórico-política donde creció. Las continúas anexiones, separatismos y guerras parecen el pan de cada día para los pequeños países del este de Europa, un hecho que, obviamente, no deja indiferente al artista. Pero eso no es todo, sino que llega más allá construyendo una serie de pensamientos que meditan sobre asuntos globales que le preocupan. Es probable que debido a ello el anonimato de los niños transmita precisamente un sentido contradictorio donde la inocencia anónimo de los chicos representados se transfiera en colectividad.

Radojcic construye sus dibujos literalmente, pues a modo de proceso instalativo, dibuja sobre hojas de libro y luego compone grandes murales donde figura y fondo son protagonistas. Utiliza el lápiz carbón para dotar a esas hojas de libro de otro sentido narrativo remarcando aquel por el que fueron creadas; es decir, que existe una secuencia narrativa en el papel por las letras impresas, pero también, por la superposición del grafito. Queda de lado ese sentido primigenio y retorna convertido en objeto encontrado.

The Boy Who Drowned in His Tears. Imagen cortesía de la galería.

The Boy Who Drowned in His Tears. Imagen cortesía de la galería.

En ‘The Boy Who Got Drowned in His Tears (el niño que se ahogó en sus lágrimas)’, el chico se encuentra en una especie ciénaga cuyos pies están hundidos y no se le ve la cara. No sabemos si esas lágrimas son las que han producido la zona pantanosa alrededor o si simplemente se el niño ha elegido llorar ahí por ser un paraje tan desolador. Este dibujo está basado en el relato corto de Mark Ravenhill ‘Fausto ha muerto’, cuya adaptación a la obra de teatro comienza con el sacrificio que un niño hace, fingiendo dormir todas las noches y obligándose a llorar en silencio, para no despertar a su madre.

El segundo niño, ‘The Boy Who Exploded From Happiness (el niño que explotó de felicidad)’ podría rememorar a un suceso trágico, de autoinmolación quizá, pero contrariamente crea una atmósfera casi relajante, imposible tras una trágico suceso, pero irónicamente sosegada. Relata este segundo trabajo de Radojcic la obligación del aislamiento social, para conseguir esa felicidad autosuficiente y sacrificada, de nuevo.

Detalle de The Boy Who Exploded from Happines. Imagen cortesía de la galería.

Detalle de The Boy Who Exploded from Happines. Imagen cortesía de la galería.

Por último, ‘The Boy Who Burned with Desire (el niño que ardió de deseo)’ se centra en el autosacrificio por el hecho de llamar la atención, en una actualidad donde todo se expone con objeto de hacerse escuchar, una conmoción resignada puede ser la mejor manera de lograrlo. Un breve homenaje a aquellos seres que normalmente debido a situaciones injustas, creencias o denuncias, han puesto su vida en peligro, por el bien del conjunto, de la colectividad.

Estas piezas principales están acompañadas de otros dibujos sin título que, a modo de vestigios, parecen advertirnos sobre el futuro de esos niños. Y también sobre un posible pasado. El tiempo se ha detenido y la acción queda inconclusa. Como en el film de Andrei Tarkovsky, curiosamente llamado ‘Sacrifio’, hay un niño no que pronuncia ni una sola palabra en la película, salvo en el final donde dice: “Al principio era el Verbo. ¿Por qué, papá?” se pregunta. Hasta entonces, el niño había permanecido en silencio. Un silencio que Radojcic parece no querer romper y a través del que no podemos dejar de mirar esos niños sin rostro.

Sin título. Imagen cortesía de la galería.

Sin título. Imagen cortesía de la galería.

María Ramis

Perceval Graells traza su memoria

Traçant memòries, de Perceval Graells
La Llotgeta
Plaza del Mercado, 4. Valencia
Inauguración: jueves 2 de junio, a las 20.00h
Hasta el 26 de julio de 2016

Traçant memòries es una mirada al pasado. Todos aquellos primeros recuerdos y vivencias de la vida de Perceval Graells. Es volver a la infancia, a los juegos y a aquellos momentos siempre felices con su familia y amigos. La muestra está compuesta por unas 50 obras, algunas en papel y otras en tela pero todas en técnica mixta (óleo, acrílico, ceras, lápiz…)

Simplement estiu, de Perceval Graells. La Llotgeta.

Simplement estiu, de Perceval Graells. La Llotgeta.

Estos recuerdos son sobre todo del lugar donde nació y pasó su infancia, Alicante y del pueblo de su madre, Tarazona de la Mancha. Por eso hacen referencia tanto al campo y sus viñas como al mar Mediterráneo.

Uno de los recuerdos más antiguos que tiene la artista es dibujar y pintar en una mesa blanca y donde las horas pasaban sin darse cuenta. A través de esta exposición quería volver a sentir esa sensación a través del trazo. Tener esa libertad de trazo que tenía en aquellos momentos.

A través de la mirada, el cor, de Perceval Graells. La Llotgeta.

A través de la mirada, el cor, de Perceval Graells. La Llotgeta.

Años más tarde Perceval Graells ha visto algunas pinturas que guardó su padre de sus primeros años de vida y dice que ese trazo tiene mucho que ver con lo que en esta muestra se puede observar.

Perceval Graells.

Perceval Graells. Imagen cortesía de la autora. 

La experiencia estética de Alejandra de la Torre

Grow Up, de Alejandra de la Torre
Espai d’Art El Corte Inglés Nuevo Centro
Hasta el 10 de abril de 2016

‘Grow Up’ es el título de la exposición de la artista castellonense Alejandra de la Torre,  presentada dentro del ciclo de apoyo a los jóvenes creadores ‘Gesto gráfico y conceptual, del trazo íntimo a su expansión en el muro’, en el Espai d´Art de El Corte Inglés Nuevo Centro. Crecer o ‘Grow Up’ es el nuevo trabajo de exploración constante de la artista en busca de ideas y espacios que terminan por fraguar el vínculo entre el propio ser/artista.

Obra de Alejandra de la Torre. Imagen cortesía de Espai d'Art.

Obra de Alejandra de la Torre. Imagen cortesía de Espai d’Art.

Con ‘Grow Up’, Alejandra de la Torre -Castellón de la Plana, 1983- nos invita a profundizar en un universo creativo que aflora mediante una sutil yuxtaposición de lenguajes al servicio de una iconografía. En ella, los objetos recreados y bricolados sirven de fetiche para construir y reconstruir significados en torno a lo vivido y lo vivo, evocando una memoria personal y a la vez colectiva que podemos recuperar mediante esa vida que encierran los objetos domésticos de los años 70 y 80.  Expandiéndose por el muro para conectar temáticamente las obras, el trabajo de la artista reflexiona sobre una identidad colectiva en continuo desarrollo.

Alejandra de la Torre recurre de forma natural a su bagaje en el campo del arte urbano en el estilo gráfico-plástico que nos presenta a través de diversos motivos seriados y guiños generacionales de sabor pop y revival que garantizan una experiencia estética emocional y empática.

Emociones, recuerdos y vínculos están muy presentes en la serie pictórica ‘Herencias’: pequeña colección de lienzos que condensa una meditada fusión de técnicas de dibujo y pintura como el lápiz, rotulador, pintura acrílica y spray para evocar una memoria personal y a la vez colectiva que podemos recuperar mediante la vida que encierran los objetos domésticos de los años 70 y 80.

Obra de Alejandra de la Torre. Imagen cortesía de Espai d'Art.

Obra de Alejandra de la Torre. Imagen cortesía de Espai d’Art.

La tarea de promoción y divulgación del arte contemporáneo valenciano más joven sigue siendo el objetivo planificado de la Sala Espai d’Art Nuevo Centro (EANC). Rebasado un sexenio de proyectos en los cuales la creatividad ha venido avalada por casi medio centenar de artistas -que en muchas ocasiones han montado la primera exposición individual de su trayectoria profesional-, esta séptima temporada pretende asentar y potenciar dicho itinerario a través de dos factores fundamentales como son la reubicación del Espai d’Art en El Corte Inglés de Nuevo Centro y una programación vinculada al Gesto gráfico en tanto que acción y pensamiento, arraigando así más allá de los márgenes del dibujo.

El ciclo incluye las obras de seis artistas valencianos, que contemplan una investigación interdisciplinar elaborada tanto desde la gestualidad pura, como situada a partir de la definición de sus propios códigos visuales, sus iconografías y sus mensajes. Conforme a todo ello, se presentan las creaciones de Jesús Poveda, Patricia March, Sergio Terrones, Alejandra de la Torre y Enric Fort, que junto a Ana Vernia, galardonada con el XVI Premio de Pintura de la Real Academia de Bellas Artes, configuran el trayecto expositivo que el Espai d’Art de El Corte Inglés de Nuevo Centro (EANC) lleva a cabo hasta junio de 2016.

Obra de Alejandra de la Torre. Imagen cortesía de Espai d'Art.

Obra de Alejandra de la Torre. Imagen cortesía de Espai d’Art.

 

Las capturas intempestivas de Carla Fuentes

Viento, cuadriláteros, amor, peines y flechas (Cómo capturarlos), de Carla Fuentes
Galería Pepita Lumier
C / Segorbe, 7. Valencia
Inauguración: viernes 15 de enero de 2016, a las 20.00h

Viento, cuadriláteros, amor, peines y flechas (Cómo capturarlos) se presenta en Pepita Lumier como una conexión de los últimos trabajos de Carla Fuentes: los ciclistas, los moteles, las peluquerías africanas, así como varios trabajos de ilustración originales y que han sido realizados para trabajos concretos y una serie nueva de cowboys. Todo ello en diversos formatos, desde grandes a pequeños, y algunos con sus consecuentes adaptaciones a producto.

“Las cosas importantes sólo se pueden capturar de dos maneras: con una red tupida o con un lápiz muy afilado. La primera de ellas no es muy recomendable, pues algunas de esas cosas, las más temperamentales, se hieren al intentar zafarse de la celada. Un abrazo se rompió una vez en siete pedazos cuando quiso liberar sus alas, que habían quedado dramáticamente enredadas. Un abrazo roto no sirve de nada”, explica Toni García a modo de introducción a la obra de Carla Fuentes.

Obra de Carla Fuentes. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Obra de Carla Fuentes. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Y prosigue: “El segundo método para atrapar un concepto es más eficaz, pero sumamente difícil. Carla Fuentes lo prefiere. La ilustradora valenciana confiesa que tuvo serias dificultades para dejar el aire a un lado y las bicicletas en otro, y que dedicó más de dos semanas a hablar con los puñetazos y negociar con los héroes que pedalean contra el viento. Se pactaron colores, perspectivas e intenciones. También gestos y señales.Todas esas cosas, ya cautivas, incluso los huidizos moteles y las veloces peluquerías, dejan de moverse durante diez días en la sala Pepita Lumier. Dicen cosas. Muchas cosas. Pero no se mueven. Carla Fuentes las ha capturado”, concluye García.

Carla Fuentes, Licenciada en Diseño de Moda por el EASD y en Bellas Artes por la Universidad San Carlos de Valencia, es la ilustradora más joven de entre todos los artistas que recoge Taschen en el volumen 5 de Illustration Now y entre sus exposiciones destaca su participación en la muestra Ilustradores Españoles organizada por la Red de Centros Culturales de España AECID y la Embajada de España en Berlín, La ciudad ilustrada en 101 imágenes y Obey Icon Tour organizada por el artista Shepard Fairey.

Cartel de la exposición de Carla Fuentes en la galería Pepita Lumier.

Cartel de la exposición de Carla Fuentes en la galería Pepita Lumier.

Lleva trabajando desde muy temprano para diferentes firmas como Pull & Bear, Women´secret, Absolut,  Jorge Juan, Kling, Bread n Butter (Hong Kong), Gandía Blasco, Culdesac, Honda, Amnistía Internacional, Avalon: Jim Jarmusch – Kusturika, Nike, Coca-Cola, Rochas, Sony, Swarovski o Lladró, entre muchas otras.

Es colaboradora habitual de grupos como Polock y ha realizado trabajos para Russian Red, La Habitación Roja o Jero Romero, entre otros. Sus trabajos en prensa son habituales en medios como Vanidad, Vogue, Esquire y El País Semanal. También en medios y prensa de países como Japón (Union Mag, Nero), Australia (Yen Mag o Frankie Magazine), Francia (Le Monde), Brasil (NMagazine) y Méjico (Nylon).

Obra de Carla Fuentes. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Obra de Carla Fuentes. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Paco Roca, en pijama y a la venta

Paco Roca. En Venta
Pepita Lumier
C / Segorbe, 7. Valencia
Inauguración: viernes 11 de septiembre, a las 20.00h
Hasta el 10 de octubre de 2015

Nada más entrar en Pepita Lumier, que se estrena como galería dedicada  a la ilustración, se le ve a Paco Roca en pijama, perplejo, mirando a través de un marco ovalado. La imagen forma parte de la serie relativa a su obra Memorias de un hombre en pijama, que ya prepara como director para llevarla al cine. En declaraciones a Rodrigo Terrasa (El Mundo) dijo al respecto: “Habla sobre todo de las relaciones, de la vida en pareja, y de cómo la felicidad acaba trayendo la monotonía y la monotonía acaba con la creatividad. Los que vivimos de las ideas necesitamos que nos pasen cosas”.

Cartel de la exposición 'Paco Roca. En Venta', con la que se inaugura la galería Pepita Lumier.

Cartel de la exposición ‘Paco Roca. En Venta’, con la que se inaugura la galería Pepita Lumier.

Diríase que a Pepita Lumier también, porque, tan perpleja como Roca, arranca su aventura como espacio de referencia para la ilustración en Valencia. Cantera no le falta, porque ilustradores hay a patadas y muy buenos en una ciudad que parece vivir de espaldas a ellos. Para eso, para dar la cara, al igual que la da Paco Roca en la entrada del espacio que ahora se inaugura, Pepita Lumier pone en venta varios de sus trabajos, originales y seriados, con el fin de ir sembrando ese terreno abonado para que pasen cosas.

Ilustración de 'Paco Roca. En Venta', en la galería Pepita Lumier.

Ilustración de ‘Paco Roca. En Venta’, en la galería Pepita Lumier.

De manera que ahí está Paco Roca, En Venta, porque así han querido arrancar Cristina Chumillas y Lucía Vilar, responsables de romper esa monotonía, por culpa del letargo de la crisis, que acaba con la creatividad. En su lugar, Pepita Lumier viene a provocarla, como provocador aparece el Premio Nacional del Cómic con su ya ilustre pijama a rayas. Mirando a través de ese marco ovalado, que encuadra su perplejo rostro, se ofrece al espectador esperando de él un guiño de complicidad: ¡atrévete, exponte como yo!

Ilustraciones de 'Los surcos del azar' en la exposición 'Paco Roca. En Venta', con la que se inaugura la galería Pepita Lumier.

Ilustraciones de ‘Los surcos del azar’ en la exposición ‘Paco Roca. En Venta’, con la que se inaugura la galería Pepita Lumier.

Y así, de la mano quien se expone y quienes lo exponen, Pepita Lumier abre sus puertas para que el público se sume a esa fiesta de la ilustración que un 11 de septiembre, marcado para siempre por el sorprendente ataque y derrumbamiento de las Torres Gemelas, arranca a lo grande. Y a lo grande quiere decir exhibiendo trabajos originales de Paco Roca que, por primera vez, pueden ser adquiridos a preciso razonables. Hay ilustraciones de las mencionadas Memorias de un hombre en pijama. También de Los surcos del azar, de El ángel de la retirada, de Das Monster Lebt o de su portada para la revista Cambio 16, dedicada al poder de las series políticas en televisión.

'Memorias de un hombre en pijama' en la exposición 'Paco Roca. En Venta'. Galería Pepita Lumier.

‘Memorias de un hombre en pijama’ en la exposición ‘Paco Roca. En Venta’. Galería Pepita Lumier.

Impresiones digitales, obras a tinta y lápiz sobre papel, recopilación de ilustraciones y bocetos: más de 70 piezas de quien convirtió Arrugas en todo un fenómeno del cómic (Premio Goya al Mejor Guión Adaptado), elevado a la categoría de obra literaria y artística. Estaba previsto que Paco Roca tuviera un encuentro previo con los medios, antes de la inauguración oficial. No pudo ser. Se excusó en un video, alegando problemas quirúrgicos relacionados con la vista. Eso sí, tuvo buen ojo al ponerse a la venta en Pepita Lumier para que en este espacio que recién echa a andar pasen cosas. Ya están pasando.

Salva Torres

Concha Ros: El lugar de partida

The Mirror, de Concha Ros
Imprevisual Galería
C / Doctor Sumsi, 35. Valencia
Inauguración: viernes 13 de marzo, a las 20.30h
Hasta el 4 de mayo, 2015

“Soy dibujante, pienso en imágenes.” Así empezó nuestra conversación. Siempre he pensado que dibujar es una oportunidad para representar lo que no volverá a ser visible. Es un momento único, irrepetible, lleno de emociones. En palabras de Cézanne: “Está pasando un minuto en la vida del mundo. Píntalo como es”. Vivimos mirando y buscando zonas intermedias de comunicación a través de la obra que realizamos, motivados por un intento no tanto de identificar, ni hallar, ni descubrir, sino de mirar para poder fijar la imagen, entenderla, traducirla y habitarla. La imagen está en la retina y en el pensamiento y el dibujo contiene la experiencia de mirar, obligándonos a detenernos y entrar en su tiempo. Ese tiempo que reúne la totalidad de los instantes.

Obra de Concha Ros en la exposición 'The Mirror', en Imprevisual Galería. Imagen cortesía de Imprevisual.

Obra de Concha Ros en la exposición ‘The Mirror’, en Imprevisual Galería. Foto: Maite Backman. Cortesía de Imprevisual.

John Ashberg pensó que “La mente es tan hospitalaria, lo aloja todo…”. Nos encontramos envueltos por cientos de imágenes formadas por pequeños puntos de luz que visibilizan nuestro entorno, seleccionando capturas a modo de “pantallazos”. ¡Existen tantas imágenes en el mundo! Pero ¿cuál es, de todas esas imágenes, la que finalmente fijamos?

Concha Ros traduce su memoria de imágenes en un cuerpo femenino, que se repite en su diferencia al igual que el Rizoma que actúa como mapa y no como calco: “El mapa no reproduce un inconsciente cerrado sobre sí mismo, lo construye. Contribuye a la conexión de los campos, al desbloqueo de los cuerpos sin órgano, a su máxima apertura en un plan de consistencia. Forma parte del rizoma. El mapa es abierto, conectable en todas sus dimensiones, desmontable, alterable, susceptible de recibir constantes modificaciones.” (1)

Se dibuja así misma, desde fuera, pero también desde dentro; sin principio ni final, sin fronteras, adaptándose a la superficie convertida en espacio. No en vano su mano y su lápiz, en muchos de sus trabajos, están todavía terminando el dibujo, lo que los hace realmente inquietantes y nos llevan a plantearnos si debemos terminarlos en nuestra imaginación, apropiándonos de ellos.

Obra de Concha Ros en la exposición 'The Mirror', en Imprevisual Galería. Foto de Maite Backman, cortesía de Imprevisual.

Obra de Concha Ros en la exposición ‘The Mirror’, en Imprevisual Galería. Foto: Maite Backman. Cortesía de Imprevisual.

Juan José Gómez Molina en ‘Proyectar y Proyectarse’ escribe: “Asumir como proyecto de dibujo y no como dibujo de proyecto surge también del hecho inquietante de la ineludible necesidad de establecer la propia proyección (…). La línea con memoria que va determinando el dibujo constituye el eje de doble referencia desde donde es posible la separación del objeto y la configuración del yo”.(2)

Este viaje comenzó con el trazo de esa línea con memoria que es el dibujo, produciendo una determinación del límite que focaliza sucesivamente la imagen proyectada en la representación de un ser, que haciéndose se mira. Ofreciendo la suficiente resistencia a la luz para que no la atraviese, estableciendo el perfil preciso. El perfil de una línea fina y sensible sobre papel blanco, pero también sobre papel negro (positivo/negativo), nos señala y desdibuja el paso de dentro a afuera: es el espejo (The Mirror), ese lugar metafórico que aloja la imagen y que la devuelve convertida, mediante el dibujo, en el lugar de llegada.

1 Deleuze, G., Guattari, F., Rizoma. Ed. Pretextos, Valencia 2003. Página 29

2 Gómez Molina, Juan José, La representación de la representación. Ed. Cátedra. Madrid 2007. Página 62

Obra de Concha Ros en la exposición 'The Mirror' en Imprevisual Galería. Foto: Maite Backman. Cortesía de Imprevisual.

Obra de Concha Ros en la exposición ‘The Mirror’ en Imprevisual Galería. Foto: Maite Backman. Cortesía de Imprevisual.

Rubén Tortosa

El cuerpo punto a punto de Pilar Redón

Cuerpo y Línea sobre plano, de Pilar Redón
Aula de Cultura La Llotgeta
Plaza del Mercado, 4. Valencia
Hasta el 26 de marzo

“La línea (geométrica) es un ente invisible. Es la traza que deja el punto al moverse y es por lo tanto su producto. Surge del movimiento al destruirse el re-poso (total del punto)” Vasily Kandinsky

Haciendo desde el título un guiño agradecido al maestro Kandinsky, se presenta la obra de Pilar Redón. Nos vamos a encontrar con más de un centenar de imágenes evocadoras, realizadas punto por punto, con lápiz, sobre papel. Los cuerpos que han construido esos puntos, que Pilar ha ido ordenando en la superficie material llamada a re-cibir el contenido de la obra, el plano básico del que nos habla Kandinsky, son dibujos, sí, pero no son solo dibujos.

Obra de Pilar Redón en el Aula de Cultura La Llotgeta.

Obra de Pilar Redón en el Aula de Cultura La Llotgeta, (Valencia).

Son espacios de evocación que contienen historias maravillosas, de búsquedas y recorridos, de encuentros y descubrimientos, de inquietudes, de asombro y miedo a lo desconocido. Contienen la historia de un viaje, del viaje que esos puntos han hecho acompañando la mirada analítica y el pensamiento de Pilar, guiados por sus manos educadas en la proporción y el equilibrio, en la armonía y la composición.

Un viaje que ha ido fraguandose en distintos territorios, en espacios públicos y privados, en su estudio, en el Círculo de Bellas Artes, tras sesiones y sesiones de observación y reflexión, de práctica artística, desde la disciplina y la exigencia personal. Como si nos acercáramos a un libro de viajes, ilustrado por un explorador del S. XIX, descubriremos al entrar en el espacio de la exposición, cómo se han ido registrando minuciosamente los datos de ese viaje.

Obra de Pilar Redón en 'Cuerpo y Línea sobre plano'. Aula de Cultura La Llotgeta.

Obra de Pilar Redón en ‘Cuerpo y Línea sobre plano’. Aula de Cultura La Llotgeta, (Valencia).

Un observador atento será capaz de reconstruir, casi paso a paso, cada etapa del recorrido, cada luz y cada sombra. Las formas, las proporciones, los cuerpos imperfectos, tranquilos y orgullosos, que se saben el centro y quieren compartirlo. Y de esos cuerpos, sus rostros, sus miradas cómplices, su invitación a contemplarlos y la promesa de algo que trasciende la superficie de la forma.

Da la sensación que, al dejar de mirarlos, cambiarán la pose o desaparecerán difuminados. Una advertencia: no saldremos ilesos, nos van a afectar las sensaciones y el despliegue de la experiencia estética y, a partir de ahora, nuestra mirada sera más experta. Disfrutemos.

Obra de Pilar Redón. La Llotgeta.

Obra de Pilar Redón en la exposición ‘Cuerpo y Línea sobre plano’. Aula de Cultura La Llotgeta, (Valencia).

Amparo Carbonell Tatay

14 artistas Por venir en Casa de Velázquez

Por venir, exposición colectiva
Casa de Velázquez – Académie de France à Madrid
C/ de Paul Guinard, 3. Madrid
Inauguración: 3 de diciembre a las 20:00 horas
Del 3 de diciembre de 2014 al 15 de febrero de 2015

Como cada año, la Casa de Velázquez – Académie de France à Madrid realiza una exposición colectiva en la que participan los artistas miembros así como los becados en residencia. La muestra del ejercicio 2014-2015 propone un recorrido multidisciplinar por las obras de catorce artistas, en su mayoría franceses y españoles, englobados bajo el título ‘Por venir’: un desideratum que ratifica el empeño de esta institución pública francesa por fomentar la creación y la investigación artística contemporánea; labor que desempeña desde su fundación en los años veinte del siglo pasado.

Planteada como una rica panoplia de técnicas y estilos, ‘Por venir’ abarca diversas disciplinas que van de la pintura al vídeo, pasando por la instalación, la fotografía, el dibujo y el grabado, elaborando así un repaso aproximado de la joven creación contemporánea.

Casa G. Imagen por cortesía de Esaú Costa.

Casa G. Imagen por cortesía de Esaú Costa.

El arquitecto Esaú Acosta (España, 1978) (http://www.estudiosic.es/) participa con fotografías y maquetas del proceso de su proyecto “Casa G” en el que reflexiona acerca de cómo una pareja heterosexual española configura su estilo de vida a través del diseño de su vivienda, buscando reforzar con ella su capital simbólico. Un proyecto arquitectónico y sociológico que gira alrededor del pensamiento de Pierre Bourdieu, resumido parcialmente en la sentencia: “La configuración del hábitat no se realiza por la verdadera naturaleza de sus partes; sino por la ‘legitimación del gusto’ y su relación con lo dominante”.

TTIP. Imagen por cortesía de Tania Blanco.

TTIP. Imagen por cortesía de Tania Blanco.

Tania Blanco (España, 1978) (http://www.taniablanco.com/) recrea el ambiente de una sala de espera presidida por la escultura-pintura de un reloj simbólico que, de manera análoga al Doomsday Clock de la Universidad de Chicago, avisa del impacto socio-económico que producirá el acuerdo de la Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión  (TTIP) que se negocia actualmente entre los EE. UU. y la U.E., a través de un listado de ítems que advierten sobre la “privatización feroz de los servicios públicos” o  el “entierro definitivo del concepto de soberanía nacional”. Sobre la mesa, una réplica en resina de un periódico imposible de desplegar nos alerta de la opacidad informativa con la que dicho acuerdo se está llevando a cabo.

"Je me suis dévêtue pour monter à un arbre". Imagen por cortesía de Hélène Damville.

“Je me suis dévêtue pour monter à un arbre”. Imagen por cortesía de Hélène Damville.

Las xilografías de Hélène Damville (Francia, 1984) (http://helene-damville.blogspot.com.es/) basadas en la observación romántica del paisaje, representan troncos y ramas de árboles y cepas que se retuercen mostrando sus nudos como en una visión onírica. Una representación personal de la arquitectura de la naturaleza que imbrica sus cualidades vegetales y minerales asimilándolas a una apariencia ósea  que se funden en escenas de cierto halo macabro, potenciadas por la dureza del blanco y negro.

The World. Imagen por cortesía de Daniel Escobar.

The World. Imagen por cortesía de Daniel Escobar.

Daniel Escobar (Brasil, 1982) (http://danielescobar.com.br/) propone una disertación acerca de la configuración de la imagen de los países por parte de la industria del turismo, ligando las ideas de geografía y consumo. Su pieza es un objeto escultórico construido mediante la intervención de una guía turística corriente que deviene en un libro pop-up, a la manera de esos cuentos infantiles que convierten la ficción del relato en una realidad en tres dimensiones; como una verdad insondable.

"Après une visite en Palestine". Imagen por cortesía de Baptiste Fompeyrine.

“Après une visite en Palestine”. Imagen por cortesía de Baptiste Fompeyrine.

Baptiste Fompeyrine (Francia, 1989) elabora unas escenas preciosistas de reminiscencias orientales con sus grabados al aguafuerte, al aguatinta y a la manera negra. Sus composiciones, herederas del espíritu documentalista y satírico de los viejos maestros del grabado francés del siglo XIX, suponen la representación idealizada de los propios recuerdos del artista; personajes, paisajes y situaciones extraordinarias materializados con sutiles texturas y claroscuros y su enorme capacidad para el dibujo.

"Bakki". Imagen por cortesía de Didier Hamey.

“Bakki”. Imagen por cortesía de Didier Hamey.

El universo mágico de Didier Hamey (Francia, 1962) (http://didier.hamey.free.fr/) queda patente en sus minuciosos grabados, plagados de seres zoomorfos, antropomorfos y vegetales, fantásticos y carnavalescos. Un alegato de la joie de vivre desde la mirada aparentemente inocente de quien alberga un profundo amor por la naturaleza y aderezada con la consciencia del reverso inquietante que impregna todas las cosas.

"Des châteaux en Espagne". Imagen por cortesía de Guillaume Lemarchal.

“Des châteaux en Espagne”. Imagen por cortesía de Guillaume Lemarchal.

El fotógrafo Guillaume Lemarchal (Francia, 1974) (http://www.guillaumelemarchal.com/) presenta dos fotografías paisajísticas de su proyecto sobre los castillos españoles; enclaves a los que otorga las cualidades del espejismo y la ensoñación. Recurrentes en su trabajo, la luz y el paisaje como objeto, son manipulados por el objetivo fotográfico para potenciar esos “lugares fantaseados” que encuentra y resignifica poéticamente, poniendo en relación al hombre con su historia y su tiempo.

"The Walking Pillows". Imagen por cortesía de Albert Merino.

“The Walking Pillows”. Imagen por cortesía de Albert Merino.

El videasta Albert Merino (España, 1979) (http://albertmerino.com/web/) está presente con su vídeo The Walking Pillows en el que un ejército de trabajadores sin rostro rastrean las huellas de vidas remotas a medio camino entre lo mítico y lo real. Como es habitual en su producción audiovisual, lo real y lo irreal se entremezclan en entornos verosímiles, alternando su particular imaginario fantástico con el absurdo cotidiano.

"Points Noirs". Imagen por cortesía de Sarah Miller.

“Points Noirs”. Imagen por cortesía de Sarah Miller.

Los dibujos a lápiz y polvo de grafito de Sarah Miller (Francia, 1985) (http://sarahnavassemiller.free.fr/) subliman los pequeños detalles cotidianos, los instantes fugaces y los gestos más sutiles en escenas de gran formato en las que, con un tratamiento brumoso del dibujo y una composición casi fotográfica, centra su atención en el lenguaje corporal y en la emoción contenida en cada momento.

"Typing". Imagen por cortesía de Renaud Perrin.

“Typing”. Imagen por cortesía de Renaud Perrin.

El ilustrador y animador audiovisual Renaud Perrin (Francia, 1977) (http://perrin.renaud.free.fr/) aporta las pequeñas escenas “dibujadas” con máquina de escribir y tintas de colores de su serie “Typing”: personajes, edificios y objetos de uso cotidiano esquematizados que adquieren la apariencia naïf de los bordados coloristas de punto de cruz.

"Le Rosicruchien". Imagen por cortesía de Agathe Pitié.

“Le Rosicruchien”. Imagen por cortesía de Agathe Pitié.

Las xilografías de Agathe Pitié (Francia, 1986) (https://www.facebook.com/pages/Agathe-Piti%C3%A9/187770171303785?fref=ts) forman parte de su serie “Impertinences”: un trabajo que remite a los grabados medievales de corte moralizante y a la emblemática y que, de manera satírica, la artista revisita desde una óptica contemporánea. Sus personajes encierran significados ocultos y símbolos herméticos llegando incluso a un absurdo tragicómico, que se ve potenciado por el carácter expresivo y conscientemente arcaizante del trazo.

"Perenne. Cuello" (detalle). Imagen por cortesía de Esther Señor.

“Perenne. Cuello” (detalle). Imagen por cortesía de Esther Señor.

La instalación de Esther Señor (España, 1982) (http://www.senorcifrian.com/) que conforma el colectivo “Señor Cifrián” con Carmen Cifrián, presenta un juego de espejos acerca del mismo referente: un cuello de camisa intervenido con pétalos de geranio y conservado en parafina. Una construcción poética de la realidad titulada “Perenne. Cuello” en la que el objeto escultórico, su captura fotográfica y el muestrario de pétalos utilizados, componen un arte expandido que reflexiona acerca de los distintos modos de representación, el atesoramiento de los recuerdos y la reivindicación del proceso creativo.

"1 + 1 + 1 + ... + 1 = 547". Imagen por cortesía de Pep Vidal.

“1 + 1 + 1 + … + 1 = 547″. Imagen por cortesía de Pep Vidal.

El artista, físico y matemático Pep Vidal (España, 1980) (http://www.pepvidal.com/) analiza el desorden, los cambios infinitesimales de los procesos y los conceptos de caos y entropía y los plasma en dibujos de carácter científico en los que la repetición metódica juega con la alternancia del vacío y la mancha y la imprevisibilidad del azar.

"Sin título". Imagen por cortesía de Federico Miró.

“Sin título”. Imagen por cortesía de Federico Miró.

Por último, las pinturas de Federico Miró (España, 1991) (http://www.federicomiro.com/), ganador del Premio Salón de Verano 2014, pertenecientes a su serie “Tras las apariencias”, en la que el artista superpone finas líneas de pintura acrílica que, en su conjunto, dan la sensación de que nos encontramos ante una imagen digital, pixelada, errática. A partir del referente figurativo de la naturaleza, las abstracciones que el artista compone se convierten en una suerte de estratigrafía natural e incluso en el reverso de un tapiz colorista.

Una muestra ecléctica que aglutina catorce visiones, poéticas, lenguajes e intenciones distintas que los artistas residentes en la Casa de Velázquez continuarán desarrollando, en su mayor parte, hasta mediados de 2015. Una buena oportunidad para conocer las diversas propuestas de un grupo de artistas a los que se augura y se desea un gran porvenir.

Manuel Garrido Barberá

Roberto Mollá en ‘Un país extranjero’

Un país extranjero, de Roberto Mollá
Galería My Name’s Lolita Art
C / Almadén, 12. Madrid
Hasta finales de mayo

«El pasado es un país extranjero, allí hacen las cosas de modo diferente». Esta frase del escritor británico L. P. Hartley, y que Roberto Mollá comenta haber leído por azar en una estación de tren en Tokio, da título a la exposición que ahora presenta en la galería My name’s Lolita de Madrid.

La pintura y el dibujo son el medio de transporte ideal (un tren quizá) para viajar a ese país extranjero donde se hacen las cosas de otra manera. Marcello Mastroiani, en su papel de Pontano en La Notte, se preguntaba si la escritura no sería, tal vez, un impulso irrefrenable pero anticuado.

Obra de Roberto Mollá en la exposición 'Un país extranjero'. Galería My Name's Lolita Art.

Obra de Roberto Mollá en la exposición ‘Un país extranjero’. Galería My Name’s Lolita Art.

Un dibujo a lápiz y gouache de esa escena, en cuyo subtítulo se puede leer “dibujo” en lugar de “escritura” ―Isn’t drawing an irrepressible but antiquated instinct? ―, junto con las tres mesas de dibujo dibujadas, como cazadores cazados, son una reivindicación de ese instinto, de ese viejo hábito. Las mesas de dibujo, cada vez más infrecuentes en los estudios, con sus tableros de inclinación regulable, tienen algo de armatoste, de puente levadizo medieval que, al izarse, aísla al dibujante dejándole solo en un patio de armas donde se lucha, como decía Wyndham Lewis, primero en un bando y luego en el otro, pero siempre por la misma causa. El dibujo o la pintura como puente es una comparación recurrente: a los surrealistas, por ejemplo, les entusiasmaba esta frase de Nosferatu: «Cuando hubo cruzado el puente los fantasmas salieron a su encuentro».

Una vez más los trabajos de Roberto Mollá comparten la incansable voluntad de Picabia de ser absolutamente infiel a cualquier estilo y encuentran estímulo en el corte oblicuo de estéticas y tiempos diversos. En un artículo para Whitewall Magazine, Lilly Alexander escribió: «El tiempo es flexible en el trabajo de Mollá, y diferentes periodos existen simultáneamente».

Obra de Roberto Mollá en la exposición 'Un país extranjero'. Imagen cortesía de la galería My Name's Lolita Art.

Obra de Roberto Mollá en la exposición ‘Un país extranjero’. Imagen cortesía de la galería My Name’s Lolita Art.

Trenes verticales, diamantes de grafito, montañas geométricas, ciencia ficción asiática o vorticismo inglés. Pero los dibujos y pinturas de ‘Un país extranjero’, como el misterioso tren de 2046, no son solamente un vehículo de la ficción, el deseo y la memoria (el diamante triste que súbitamente brilla), sino un documento que deja constancia del trabajo en el taller, de lo que sucede en ese lugar propicio a los hallazgos, donde siempre debería reinar la desconfianza hacia las primeras intuiciones y donde se busca el molde de lo amorfo, el fango simétrico.

‘Un país extranjero’ muestra un paso más en el cambio de dirección en el trabajo de Mollá, cambio que se inició en 2011 con Ricochet (literalmente: cambio de trayectoria que experimenta un objeto al chocar contra una superficie), su última exposición individual en la galería Kesting / Ray de Nueva York.

Detalle de una de las obras de Roberto Mollá en la exposición 'Un país extranjero'. Imagen cortesía de My Name's Lolita Art.

Detalle de una de las obras de Roberto Mollá en la exposición ‘Un país extranjero’. Imagen cortesía de My Name’s Lolita Art.