Once estrenos escénicos para FETEN 2017

FETEN 2017. Feria Europea de Artes Escénicas para Niños y Niñas en Gijón
CC Antiguo Instituto, Teatro Jovellanos, CMI Pumarín Gijón Sur y Paseo de Begoña
Del 11 al 17 de febrero de 2017

Once espectáculos podrán verse durante esta nueva edición de la Feria Europea de Artes Escénicas para Niños y Niñas de Gijón por primera vez. Procedentes de Andalucía, Asturias, Cantabria, Castilla y León, Cataluña o Extremadura y Murcia, 11 compañías tendrán la oportunidad durante FETEN de ver las primeras reacciones ante sus respectivas puestas en escena.

Tres compañías, una castellanoleonesa, otra extremeña y una última murciana, se unen para crear un espectáculo único. Será uno de los primeros estrenos absolutos de la Feria, el de ‘El lago de los cisnes. La leyenda de la princesa cisne’, que, además, inaugurará de manera oficial la cita escénica en Gijón, el domingo 12 de febrero, a las 18.00 horas. Se trata de Morfeo Teatro, Karlik Danza Teatro y Gloria Muñoz Artes Escénicas, que pondrán en escena, en el Teatro Jovellanos, una nueva versión del clásico que narra la historia del malvado hechicero, Rotbart, que, tras pedir a los Reyes la mano de su hija, la bella Odette, y estos denegársela, convierte a la princesa en cisne de día y mujer de noche hasta que, al encontrar un amor verdadero, consiga romper el hechizo.

FETEN. MAKMA

Por su parte, los trabajos de las compañías andaluzas Cía. la canela (‘La semilla’) y Da. Te Danza (‘Akari’) se suman al apartado de estrenos del cartel de FETEN 2017. Las diferentes maneras de crecer son el punto de partida de ‘La semilla’, un espectáculo sobre los primeros brotes, cómo los límites ayudan a crecer, pero el miedo no y cómo hay que regar todos los días para crecer. ‘Akari’, por otro lado, es el título que Da. Te Danza da a su nueva producción. El escenario del Centro de Cultura Antiguo Instituto recibirá así una coreografía ágil, divertida e inquieta; alegre, triste o enfadada…

Las asturianas Fantastique Company y La Sonrisa del Lagarto tomarán el relevo con ‘El viaje de Dorothy’ y ‘La Mona Simona’, respectivamente. Dorothy es una joven muchacha que vive con sus tíos en Kansas que es atrapada por un tornado que la llevará a tierras extrañas gobernadas por un poderoso mago. Y de la versión renovada del clásico de Oz a ‘La Mona Simona’, que espera ansiosa colgada de la rama de un milenario baobab el amanecer para ver nacer el sol. A todos los animales que se acercan, Simona les invitará a ver el gran espectáculo.

Procedentes de Castilla y León, recalan en Gijón los estrenos de Baychimo Teatro (‘El zorro que perdió la memoria’) y Títeres de María Parrato (‘El viejo y el mar’). Títeres de María Parrato, cuya creadora María José Frías recogía el pasado mes de diciembre el Premio Nacional de Artes Escénicas para la Infancia y la Juventud 2016, regresa a FETEN con su último espectáculo, la adaptación de la obra de Ernest Hemingway, ‘El viejo y el mar’, sobre la lucha de vida, con y por la propia vida; lo viejo frente a lo nuevo; la tierra frente a la mar; los recuerdos y los sueños frente a la realidad. Asimismo, Baychimo Teatro parte de la literatura infantil para encarar una nueva propuesta escénica, ‘El zorro que perdió la memoria’, basado en el texto de Martin Baltscheit sobre una fábula que realiza una descripción de la pérdida de la memoria por el alzhéimer, a través de las emociones y sentimientos de un zorro inteligente y hermoso.

FETEN. MAKMA

Tres compañías catalanas forman parte de este apartado de estrenos este año. Así, Mag Lari deleitará al público que se acerque al patio del Centro de Cultura Antiguo Instituto con una brillante puesta en escena, repleta de humor y, sobre todo, magia con ‘La Dolce Vita’, mientras que, Teatro LaBú propone un nuevo espectáculo familiar sin palabras, poético y visual, ‘Bianco’ narra la historia de una chica que trabaja en un viejo hostal y que recibe la inesperada visita de un entrañable viajero que la invitará a abrir las puertas y ventanas de su corazón. Finalmente, completa la presencia catalana Zum-Zum Teatre con ‘La gallina de los huevos de oro’, una historia que cuenta que el dinero es un “cuento”. Finalmente, completa el listado de estrenos absolutos en esta edición ‘Algodón’, una historia de colores y emociones que presentará la compañía cántabra Escena Miriñaque.

Organizada por la Fundación Municipal de Cultura, Educación y Universidad Popular del Ayuntamiento de Gijón, FETEN cuenta con los siguientes patrocinios y colaboraciones: Divertia Gijón, Consejería de Educación y Cultura del Principado de Asturias, Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM), Acción Cultural Española (AC/E), COFAE, Cultural Albacete y la Unión de Comerciantes de Gijón.

FETEN. MAKMA

 

El Festival de Cannes, por Pedro Hernández

Cannes, Boulevard de la Croisette (1980-1991)
Pedro Hernández
Festival de Cannes
La 67ª edición concluye el sábado 24 de mayo

Como no podía ser de otra manera, el Festival de Cannes arrancó el miércoles 14 con polémica, debida a la presentación de la película Grace de Mónaco, de Olivier Dahan, protagonizada por Nicole Kidman. Forma parte del ADN del certamen. Polémica no exenta del grado de provocación que los organizadores del festival han ido alimentando edición tras edición, hasta llegar a la 67ª que concluye el próximo sábado 24 por exigencias del guión: al día siguiente hay elecciones europeas.

Fotografías de Pedro Hernández, por cortesía del autor.

Fotografías de Pedro Hernández, por cortesía del autor.

El Festival de Cannes nació al hilo de declararse la II Guerra Mundial, a modo de protesta por lo acontecido en Venecia, donde triunfaron películas italianas y alemanas arropadas por el contexto de exaltación patria. Tuvo que pasar la contienda bélica para ver la primera edición en Cannes. En 1954, justo ahora hace 60 años, se produjo otro revolcón decisivo en la imagen del certamen: la actriz Simone Silva mostraba sus pechos al aire, abrazándose jovial a un no menos jovial Robert Mitchum. Nacía la sensualidad provocadora que ha caracterizado al Festival de Cannes, y de la que Brigitte Bardot dio buena cuenta citándose con los periodistas cada año en la playa objeto de intensas sesiones fotográficas.

Foto: Pedro Hernández.

Foto: Pedro Hernández.

Pedro Hernández, nacido en El Cabanyal de Valencia, se adentró en ese mundo de erotismo cinematográfico, tras recalar en Marsella por exigencias del guión franquista. Armado con su cámara de reportero gráfico, acudió al Festival de Cannes durante 11 años para retratar como ninguno esa atmósfera de libertad, no exenta de calculada provocación, que se respiraba por dentro y por fuera del certamen. Aquellas imágenes, que Simone Silva inauguró para deleite de la prensa y del público voyeur, con actrices y modelos haciendo topless y mostrando sus encantos más allá de toda prenda, serían hoy en día políticamente incorrectas.

Foto: Pedro Hernández.

Foto: Pedro Hernández.

Los desnudos playeros, taladrados por los objetivos de un sinfín de periodistas, han pasado a mejor vida, transformados ahora en grandes escotes y transparencias sobre una atiborrada y más glamurosa alfombra roja. No está bien visto que la mujer pose semidesnuda en la playa de Cannes, objeto de lascivas miradas. Quien desee recuperar esa visión cuya carnalidad hoy sigue asombrando, deberá depositar su mirada en vestidos cuyo coste marea, enfundados en actrices que brillan engalanadas con joyas de cifras igualmente mareantes.

Foto: Pedro Hernández.

Foto: Pedro Hernández.

Pedro Hernández retrató durante años esa cara lúdica, publicitaria, provocativa, sensual y, debidamente encuadrada y trabajada la luz radiante que venía de esa Cannes florida, sin duda artística. Lo hizo a contracorriente, situándose allí donde nadie lo hacía; captando del Festival de Cannes, no sólo el glamour de las estrellas, sino el halo que dejaba en las miradas e incluso el silencio que, una vez pasado ese primer fulgor, Pedro Hernández reflejaba en forma de simetrías y composiciones de indudable cualidad estética.

Foto: Pedro Hernández.

Foto: Pedro Hernández.

Aprovechando los días que aún quedan para que concluya la 67ª edición del Festival de Cannes, mostramos un buen puñado de aquellas imágenes que Pedro Hernández ha expuesto en diversos espacios bajo el título de ‘Cannes. Boulevard de la Croisette (1980-1991)’. Imágenes cuyo visionado resume el pasado del certamen que premió Viridiana, de Luis Buñuel, La Dolce Vita, de Federico Fellini, Blow-up, de Michelangelo Antonioni, Taxi Driver, de Martin Scorsese, Apocalypse Now, de Francis Ford Coppola, Bailando en la oscuridad de Lars von Trier o El Pianista, de Roman Polanski, pero que se alarga hasta el presente, dejando huella de las transformaciones del festival bajo un mismo corolario de industria que se alimenta a partes iguales de cierto imaginario, cierta economía del derroche y el trasfondo artístico que parece quedar eclipsado por el glamour y las cifras.

Fotografías de Pedro Hernández, por cortesía del autor.

Fotografías de Pedro Hernández, por cortesía del autor.

Foto: Pedro Hernández.

Foto: Pedro Hernández.

Foto: Pedro Hernández

Foto: Pedro Hernández

Foto: Pedro Hernández.

Foto: Pedro Hernández.

Foto: Pedro Hernández

Marie Trintignant. Foto: Pedro Hernández

Vittorio Gassman. Foto: Pedro Hernández.

Vittorio Gassman. Foto: Pedro Hernández.

Foto: Pedro Hernández.

Foto: Pedro Hernández.

Salva Torres

La gran belleza

Un viaje por el Tíber

Existe algo de La gran belleza que la aproxima a El año pasado en Marienbad (L´anné dernière à Marienbad, Alain Resnais, 1961), en especial, el pasaje acaecido en el Palacio Spada. Mas, sin duda, el gran homenajeado es Federico Fellini, pues el escritor que ha concebido Paolo Sorrentino se asemeja en exceso al Guido de Ocho y medio (Otto e mezzo, 1963): los constantes recuerdos de uno y otro, las dificultades de ambos para crear, o sus relaciones con el mundo que les rodea, son algunas de las reverberaciones existentes, pero no las únicas; no debiera obviarse la aparición reiterada del clero, los personajes extravagantes, las fiestas multitudinarias, y ciertas situaciones oníricas o esperpénticas. Si la escena del botox remite a Giulietta de los espíritus (Giulietta degli spiriti, 1965), determinados momentos evocan La Dolce Vita (1960), recordando al espectador que la crítica y retrato felliniano aún siguen vigentes.

Cartel oficial de La gran belleza (La grande belleza, Paolo Sorrentino, 2013).

Cartel oficial de La gran belleza (La grande belleza, Paolo Sorrentino, 2013).

Cínico, sibarita, esteta, noctámbulo y culmen de la elegancia, así se define Jep Gambardella (Toni Servillo), un flâneur y diletante al que ya nada parece sorprenderle: ni performers que golpean su cabeza hasta sangrar, ni parejas que gustan de exhibirse durante su cópula. Escritor de una sola novela –como Juan Rulfo−, Gambardella se excusa en una ausencia: la de la gran belleza, la única musa que supera a todas; la universal, inmutable y eterna; aquella belleza última y platónica que, de haber encontrado, hubiera sido el impulso creador necesario para una nueva obra. Sin embargo, su vida se halla cercada por la belleza superficial, tanto la proporcionada por el lujo y las mujeres, como por el arte –un ejemplo es la aparición del templete de San Pietro in Montorio diseñado por Bramante o la galería de Borromini del ya citado Palacio Spada−. Mas la revelación arriba a sus 65 años y tras la muerte de algunos allegados, descubriendo, no sólo la cercanía de su propio fin, sino como Segismundo en su soliloquio, la vida como ficción, como viaje o falsa puesta en escena; anidando la gran belleza en los recuerdos de infancia y adolescencia, tras los juegos en un jardín paradisíaco o tras los besos junto al mar. De nuevo, Rosebud.

Tere Cabello

Un momento que recuerda a El año pasado en Marienbad (L’anné dernière à Marienbad, Alain Resnais, 1961).

Un momento que recuerda a El año pasado en Marienbad (L’anné dernière à Marienbad, Alain Resnais, 1961).