La Dependent más terrorífica

Rèquiem, de La Dependent
Teatre Rialto
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Del 10 al 13 de noviembre de 2016

Tres científicos encerrados en un laboratorio desafían las leyes de la naturaleza tratando de devolver la vida a cadáveres. La atmósfera resulta inquietante, de terror clásico, pero al espectador le espera una sucesión frenética de gags. La Dependent rompe con 27 años de trayectoria con un proyecto radicalmente diferente. Si la veterana compañía de Alcoi se ha caracterizado por ejecutar propuestas textuales de dramaturgia contemporánea valenciana y en valenciano, con este montaje abren una nueva línea de trabajo, y se sirven del teatro visual y gestual como hilo conductor. Esta apuesta lleva por título Rèquiem y este mes de noviembre inicia su gira.

“Prácticamente desde sus inicios, la humanidad ha buscado la forma de vencer la muerte, no solamente de evitarla, sino de ir más allá, revertirla y devolver la vida a quien ya no la tiene. Esta es una historia terrorífica, espeluznante y sobrecogedora, pero sobre todo, llena de humor”, avanza el director de la pieza, Amador Artiga.

Rèquiem, de La Dependent. Teatre Rialto.

Rèquiem, de La Dependent. Teatre Rialto.

‘Rèquiem’ partió del trabajo de improvisación del trío protagonista, Merce Tienda, Rubén Mira y Jonatan García. Se trata de un espectáculo visual en el que la palabra cede su sitio a la acción. El discurso se transmite a través de gestos, miradas e imágenes, no porque la palabra esté prohibida, sino porque se buscan las herramientas para que no sea necesaria.

La obra fue acogida con muy buenas críticas a su paso por el MIM de Sueca y la Mostra de Teatre de Alcoi, y ahora, tras presentarse en ambos festivales, inicia su gira. Del 10 al 13 de noviembre se instala en el Teatro Rialto de Valencia, y el 19 de noviembre visita el Centre Cultural Mario Monreal de Sagunto.

A los espectadores les aguardan 60 ágiles minutos de representación donde los actores abren y cierran puertas, corren, chinchan, brincan y matan a un ritmo vertiginoso. Las descargas eléctricas y los relámpagos se suceden en un habitáculo de azulejos blancos surtido de probetas que borbotean, murciélagos y miembros apuntados.

“Aquello que nos aferra a la vida es lo que nos hace luchar contra la muerte. Tal vez, sea eso lo que impulsa a los tres científicos a experimentar cosas nunca vistas y aparentemente insólitas sin saber muy bien las consecuencias, la utopía de vencer a la muerte”, concluye Artiga.

Rèquiem, de La Dependent. Teatre Rialto.

Rèquiem, de La Dependent. Teatre Rialto.

La desenfrenada acción tiene lugar en un escenario que remite a la estética de los laboratorios donde se realizaban pruebas en la primera mitad del siglo XX, una época en la que la gente observaba atónita cómo los órganos podían ser trasplantados. La experimentación en esta comedia macabra va evolucionando hacia situaciones delirantes que hallan referentes en clásicos del cine mudo, como Abbot y Costello, Harold Lloyd y Laurel y Hardy, como también en el expresionismo alemán y en el trabajo de teatro visual del francés Philippe Genty, renovador de la escena cuyos oníricos trabajos se surten de juegos de sombras, de luces, danza, mimo, música y marionetas de todos los tamaños.

“Obviamente, si hablamos del hombre enfrentándose a las leyes de la naturaleza, no podemos dejar de lado el referente por excelencia, presente en el imaginario colectivo, Frankenstein de Mary Shelley y todos los que siguieron su camino. Los asumimos, los filtramos en las improvisaciones y los pasamos por el prisma del humor, para de esta manera dar vida a nuestra propia criatura”, resume el director del montaje.

DISCÍPULO DE GENTY

El valenciano Amador Artiga es director de la compañía Chantier des Images en Francia y codirige la valenciana Imaginaria Teatro. En 2009, un curso en el Instituto Internacional de la Marioneta impartido por Philippe Genty y Mary Underwood en Charleville-Mézières dio un vuelco a su carrera. Aquella experiencia le supuso conocer en persona a la gran figura del teatro contemporáneo. Ese mismo año se integraba en la compañía de Genty, con la que ya ha participado como actor y manipulador en las giras internacionales de los espectáculos’Voyageurs Immobiles’ ‘La llamada del mar’ y ‘Dustpan Odissey’, así como en ‘Ne m’oublie pas’ y ‘La pelle du large’, donde realizó labores de asistente de dirección.

En paralelo ha dirigido sus propios montajes y colaborado con la compañía franco-noruega Plexus Polar, la hispano-australiana Corazón de vaca y las valencianas Carme Teatre, Teatro de Los Manantiales y Lluerna Teatre. En 2006 trabajó con La Dependent como regidor en la producción Una de Quatre Formatges y para 2018 tiene previsto un segundo trabajo como director en el que se ahondará en la nueva línea creativa de la compañía de Alcoi.

La Dependent.

Rèquiem, de La Dependent. Imagen cortesía de Teatre Rialto. 

Bodas de oro agridulces

Jordi i Lola, de Ximo Llorens, Compañía La Dependent
Teatre Micalet
C / Mestre Palau, 3. Valencia
Del 14 al 24 de abril de 2016

Una pareja se dispone a celebrar sus bodas de oro en la terraza del hogar familiar y lo que arranca como un festejo de la perdurabilidad del amor da un quiebro hacia el reproche de desaires y mentiras.

Los nombres de los protagonistas de esta historia de lo cotidiano dan título a la obra en valenciano que acoge el Teatre Micalet del 14 al 24 de abril, ‘Jordi i Lola’, de la reputada compañía de Alcoi La Dependent.

Escena de Jordi i Lola, de Ximo Llorens. Imagen cortesía de Teatre Micalet.

Escena de Jordi i Lola, de Ximo Llorens. Imagen cortesía de Teatre Micalet.

El montaje cierra la trilogía del comedor del dramaturgo Ximo Llorens, que arrancó hace 15 años con ‘Un sopar de dimecres’, y prosiguió en 2011 con ‘Què fem de la mare?’

Los tres montajes son comedias amargas e intimistas que recorren conflictos sociales y situaciones cotidianas. Al espectador se le ofrece la oportunidad de observar a través de un microscopio un microuniverso donde la épica brota de las relaciones entre personas normales.

Escena de Jordi i Lola, de Ximo Llorens. Imagen cortesía de Teatre Micalet.

Escena de Jordi i Lola, de Ximo Llorens. Imagen cortesía de Teatre Micalet.

La complicidad entre los protagonistas se arraiga en las experiencias compartidas entre sus actores, Neus Agulló y Pep Cortés, dos vacas sagradas de la escena teatral valenciana que han participado en toda la trilogía. Ella como actriz en todos los montajes, y él como director en los dos primeros y como intérprete en este último.

Al contraste entre las lunas de miel y de hiel de la pareja contribuye la escenografía de Jon Berrondo, tres veces galardonado con el premio Max, en 1998, 2000 y 2001.

Escena de 'Jordi i Lola'. Imagen cortesía de Teatre Micalet.

Escena de ‘Jordi i Lola’. Imagen cortesía de Teatre Micalet.

Rèquiem, una visión original del nuevo Prometeo

Rèquiem, una visión original del nuevo Prometeo
Mostra Internacional Mim.
Sueca. Valencia.

La Mostra Internacional Mim de Sueca (Valencia), estrenó ‘Rèquiem’, una apuesta de la compañía alcoyana La Dependent que recrea desde una perspectiva original el mito del nuevo Prometeo. El montaje tiene una espectacular puesta en escena, fuerza audiovisual y el gag como línea de continuidad. La obra, creada y dirigida por el valenciano Amador Artiga, fue muy bien recibida por el público.

El nuevo Prometeo, el mad doctor, esos laboratorios de inicios del siglo XX que hemos visto en tantas películas (las clásicas de terror de la Universal), la popular novela gótica de Mary W. Shelley, son la base de ‘Rèquiem’, la sugerente propuesta de La Independent, la nueva marca creada por la compañía alcoyana La Dependent para el teatro gestual. El científico loco, interpretado por Rubén Mira, sus dos ayudantes, Jona García y Mercé Tienda, nos transportan por la senda del gag a una historia sorprendente, muy audiovisual. Hay momentos en los que los tres protagonistas recuerdan al humor de ‘Los tres chiflados’, Abbot y Costello o Laurel y Hardy. En el lugar donde crean vida, se almacenan miembros y órganos sueltos: brazos, lenguas, cerebros… La risas se desatan entre el público en uno de los gags cuando la ayudante, Mercé Tienda, pincha por error con la jeringuilla a sus dos compañeros. Empieza la ‘revuelta de los brazos’ que acabarà con un chamuscamiento por exceso de descarga elèctrica.

Hay otros instantes de carácter más emotivo como la ‘sinfonía de pies’, la  mariposa voladora, o las grandes manos que aparecen entre los azulejos. Los objetos, los personajes, las imágenes, la música, todo nos sumerge en un atmósfera muy conseguida, en una historia divertida, dinámica, llena de magnetismo.

Las escenas se quedan grabadas en la retina del espectador: El brazo que intenta emerger como una flor lastrado por la falta de energía, el recuerdo del pasado a través de unas imágenes en blanco y negro que cambian el devenir de los personajes; la cabeza dentro de un frasco que advierte al público de lo que van a ver. La estética, el detalle, aparece por todas partes: las paredes se convierten en una caja de sorpresas. Se abren y se cierran, esconden todo un entramado para el asombro del público.

El desenlace final es ingenioso, muy visual e interesante con una curiosa aparición especial. Una acertada resolución sobre el planteamiento del creador creado.
A la impactante puesta en escena, la cuidada estética, la acertada música, el ‘baile’ de los elementos, de los objetos, se une el excelente trabajo de los actores. Una meticulosa labor en los gestos, los movimientos, las posturas, las miradas, al margen de un esfuerzo físico notable que han de realizar durante los 70 minutos que dura el montaje.

Un momento de 'Rèquiem'. Foto, Jordi Pla.

Un momento de ‘Rèquiem’. Foto, Jordi Pla.

Amador Artiga, el director y dramaturgo, ensambla todos los componentes, para convertir a ‘Rèquiem’ en una obra atractiva, en una innovadora propuesta, en una producción de gran calidad.

La marca La Independent empieza con buen pie. Se ha decidido por un primer estreno llamativo, de clase y que supone un paso adelante en el panorama teatral valenciano .
‘Rèquiem’, un espectáculo de proyección internacional

El actor y director Pep Cortés, fundador de La Dependent, afirma que ‘Rèquiem’ ha abierto un nuevo camino , muy interesante y necesario, en el teatro valenciano. Cortés, destaca el increíble trabajo que ha hecho todo el equipo de la obra y asegura que el espectáculo se podría representar en cualquier festival de Europa.

En esa apreciación coincide el actor, director y dramaturgo, Juanjo Prats, quien califica como un gran acierto la obra y resalta que tiene proyección internacional.

«Rèquiem abre y explora un tipo de teatro que no es muy frecuente en España»  Afirma Prats. «Es un espectáculo con un sello muy francés de la escuela de Philippe Genty, una escuela donde está el objeto, el actor, dar vida a los objetos, crear un universo muy mágico. Como espectador te hace soñar y el teatro es, en definitiva, imaginar y soñar cosas».

Amador Artiga, dramaturgo y director de la obra, afirma que han utilizado todas las herramientas para contar una historia y crear un teatro visual. Ha usado los lenguajes a diferentes niveles, el vídeo como un agente externo, que interactúa con los personajes, las marionetas porque permiten elaborar cosas que no se podrían hacer con humanos y el gesto y el cuerpo para transmitir una historia.

Momento de 'Rèquiem'. Foto Jordi Pla.

Momento de ‘Rèquiem’. Foto, Jordi Pla.

Joanfra Rozalén, gerente de ‘La Dependent’ asegura que con ‘La Independent y su primer estreno se inicia una nueva línea artística dentro de la compañía, que se moverà dentro del teatro gestual, visual, con la que se pretende empezar una nueva dimensión en el trabajo interpretativo en la Comunidad Valenciana.

«Nuestra idea es abrir nuevos mercados, con rigor, con seriedad con propuestas que atraigan al público. Hemos de despertar la curiosidad de los espectadores».

Carlos Figuerola

Tirisiti, la tradición popular dignificada

Betlem de Tirisiti, Bien de Interés Cultural
Teatro Principal de Alcoi
Carrer Sant Tomàs, 5. Alcoi (Alicante)
Mes de diciembre, 2014

El mes de diciembre es uno de los más esperados por los niños y los no tan niños en Alcoi. El telón se vuelve a levantar en el Teatro Principal para ver las representaciones del ‘Betlem de Tirisiti’, una muestra única en Europa, declarada Bien de Interés Cultural por la Generalitat hace 12 años.

Alrededor de 25.000 espectadores llenarán las butacas de la sala, 140 centros, venidos de distintos puntos de la Comunidad se reirán con las andanzas del hostelero, Tirisiti, su mujer, Tereseta, ‘el bou’, ‘l’agüelo’, el sereno y otros personajes.

El Tirisiti es un modelo  de cultura popular con mayúsculas. El retablo navideño se ha engrandecido gracias al estricto y minucioso trabajo de la compañía teatral La Dependent, que ha dotado de calidad y prestigio una tradición navideña de teatro de títeres nacida hace casi 140 años en unos  barracones.

Imagen del Betlem de Tirisiti de Alcoi. Fotografía: Paco Grau.

Imagen del Betlem de Tirisiti de Alcoi. Fotografía: Paco Grau.

Transmitido de forma oral hasta los años 90

Querido, mimado, cuidado, Tirisiti se ha convertido en una de las grandes joyas del patrimonio inmaterial cultural alcoyano junto a los Reyes Magos y las fiestas de moros y cristianos.

El texto del retablo navideño se transmitió de forma oral desde sus orígenes hasta los años 90. Sus inicios se remontan a finales del siglo XIX. Tres barracones competían en la Navidad por atraer al público a sus representaciones de títeres. El propietario de uno de ellos, José Esteve Carbonell compró los dos belenes y los fusionó. Él popularizó el personaje de Tirisiti, que gozaba de la simpatía de los espectadores. El Belén siempre estuvo asociado a barracones, el último construido ex profeso en los años 90. Fue en  el 2006 cuando el Tirisiti se instala en el Teatro Principal. Desde entonces vive una de las etapas de mayor apogeo.

Imagen del Betlem de Tirisiti de Alcoi. Fotografía: Paco Grau.

Imagen del Betlem de Tirisiti de Alcoi. Fotografía: Paco Grau.

El Tirisiti, heredero de una tradición mediterránea con elementos populares y religiosos

Muchas son las cualidades de la representación que ha llegado a nuestros días. Refleja una tradición mediterránea de teatro de títeres de pequeño formato que combina la temática popular y la religiosa.

De los 30 minutos de función hay una primera parte más sacra. Tirisiti tiene una breve intervención para no darles posada a la Sagrada Familia. Después, se desarrolla el nacimiento de Jesús, la adoración y la huida a Egipto. Los textos de la historia sagrada se narran en castellano. Las escenas más costumbristas son en valenciano.

La segunda parte, más popular, se presta a la participación del público. Tirisiti, un personaje gandul, creído e interesado, vivirá una serie de peripecias. El ventero saldrá presuroso, avisado por la narradora y el público, porque el sacristán corteja a su mujer, Tereseta, a la entrada de misa.

-‘Baixa, Tirisiti, no veus que no et senten. Baixa que et furten la dona’- le insiste la narradora.

El popular ventero se atreve a torear aunque al final acabe llorando cuando el toro entra en la casa.

Narradora. Què t’ha passat?

Tirisiti. El bou m’ha “tupat”.

Narradora. T’ha “tupat”?.

Tirisiti. M’ha fet mal!

Narradora. Que t’ha fet mal? Què t’ha fet?

Tirisiti. M’ha fet un forat!

Narradora. T’ha fet un forat? I on?

Tirisiti. En el cul!

Narradora. En el cul? Però no plores, home, que eixe el tenim tots…

Tras el incidente con el toro, salen las escuadras de moros y cristianos, Sant Jordi, suena el himno de fiestas.

‘Que boniques són les festes -dice Tirisiti- pero són molt curtetes’.

La representación finaliza con el viaje frustrado de Tirisiti a la Luna. Harto de todos, el ventero cogerá el globo de Milà (espectáculo muy popular en 1880) mientras se despide del público.

Imagen del Betlem de Tirisiti de Alcoi. Fotografía: Paco Grau.

Imagen del Betlem de Tirisiti de Alcoi. Fotografía: Paco Grau.

Un retablo único con títeres de varillas

Uno de los aspectos que le aportan un especial interés al Tirisiti es la técnica utilizada, que está casi en desuso. Son títeres de varilla que se mueven a través de unas guías. En la representación sólo hablan el narrador, el Sereno y Tirisiti. Lo que dice el ventero resulta a veces difícil de entender porque lo hace a través de una lengüeta metálica. El narrador, que conversa con él, repite sus palabras para que el público las pueda entender.

Dos semanas se tarda en preparar el montaje, en el que se cambian hasta las butacas del teatro. En el escenario trabajan seis personas, cuatro manipulando los títeres, la narradora y un técnico.

Imagen del Betlem de Tirisiti de Alcoi. Fotografía: Paco Grau.

Imagen del Betlem de Tirisiti de Alcoi. Fotografía: Paco Grau.

Un espectáculo que nunca cansa

El Tirisiti se inicia en diciembre con las representaciones para grupos y desde el 20 hasta el 5 de enero son las funciones para el público. Como novedad, este año se ha elaborado material didáctico para que los alumnos de los colegios hagan diversos trabajos y conozcan la historia y los personajes.

Es todo un misterio el saber por qué gusta tanto a los niños. Míriam Espinós, la coordinadora de la Campaña Escolar, asegura que hay niños que lo ven 4, 5, o 6 veces. Todos los años acude un niño ciego que después de la representación va al escenario a tocar los títeres. Entre los grupos también van centros de la tercera edad. Y en las sesiones abiertas al público no falta a su cita un grupo de médicos del hospital la Fe que se trasladan a Alcoi en autobús.

Pep Sellés, uno de los manipuladores del Tirisiti, se muestra orgulloso del trabajo que han llevado a cabo. «Hemos creado la necesidad que llegue la Navidad para ver de nuevo el Tirisiti. Le hemos dado categoría teatral al espectáculo y también nos hemos esforzado para conseguir que haya una mayor participación del público en la representación».

El resultado es espléndido. Todo está cuidado, hasta el más mínimo detalle. El Tirisiti es una joya y como tal hay que engalanarla cuando sale a escena. Un tesoro de todos del que podemos disfrutar y sentirnos orgullosos.

El Belén del Tirisiti de Alcoi. Fotografía: Paco Grau.

El Betlem de Tirisiti de Alcoi, Bien de Interés Cultural. Fotografía: Paco Grau.

Carles Figuerola