50 discos recomendables del 2016

DISCOS-2016

Como viene siendo costumbre otro año más desde Makma no queremos que pase el 2016 sin volver a dejar de hacer una serie de recomendaciones discográficas por parte de quien ha estado durante todo el año escribiendo y publicando sobre el condumio musical. Una notable cosecha la de esta añada, tanto por cantidad como por calidad.

Dentro de un orden de preferencia muy subjetivo que tiene que ver con las sensaciones y emociones recibidas, ahí van las 50 recomendaciones musicales del año 2016.

Puesto Honorífico ‘0’ – Disco en directo del 2016

091 – Maniobra de resurrección – En directo (Granada, España)
Quizás el mejor disco en directo de la historia de España sobre una gira legendaria.

091-maniobra-de-resurreccion-en-directo-1

Número 1 – Disco en estudio 2016

CAR SEAT HEADREST – Teens Of Denial (Virginia, USA)
Will Toledo demuestra que es un joven geniecillo con este tesoro de rock alternativo.

01 - Car Seat Headrest - Teens Of Denial

2 – DINOSAUR JR – Give a Glimpse of What Yer Not (Massachusetts, USA)
J Mascis y compañia mantienen el nivel guitarrero entre psicodelia, pop y grunge.

3 – SCOTT AND CHARLENE’S WEDDING – Mid Thirties Single Scene (Melbourne, Australia)
Excelente, en la línea velvetiana de nombres como los Dream Syndicate o Pavement.

4 – JESU & SUN KIL MOON (Abergele, Gales / San Francisco, USA)
Abundantes rincones para descubrir en esta sociedad de Mark Kozelek con la banda galesa.

5 – THE I DON’T CARES – Wild stab (Minnesota, USA)
Sonido ‘replacements’ vitamínico por el ilustre Paul Westerberg con Juliana Hatfield.

02 - Dinosaur Jr - Give a Glimpse of What Yer Not

03 - Scott and Charlene's Wedding - Mid Thirties Single Scene

04 - Jesu  & Sun Kil Moon05 - The I Don't Cares - Wild stab (westerberg_hatfield)

 

 

 

 

6 – THE FELICE BROTHERS – Life in the Dark (New York, USA).
Fraternal y muy saludable música popular de raíces.

7 – RADIO DAYS – Back In The Day (Milan, Italia).
Pildorazos de powerpop fresco y urgente.

8 – NATURAL CHILD – Okey dokey (Nashville, USA)
Modernizan sonidos americanos entre la Creedence, Lynyrd Skynyrd, los Stones,…

9 – WOODS – City Sun Eater In The River Of Light (New York, USA)
Luminosidad y calidez dentro de un folk-rock atípico.

06 - The Felice Brothers - Life in the Dark07 - Radio Days - Back In The Day10 - Natural Child - okey dokey08 - Woods - City Sun Eater In The River Of Light

 

 

 

 

10 – DROPKICK – Balance The Light (Glasgow, Escocia).
Bucólico y cósmico powerpop melódico de guitarras y armonías vocales.

11 – DATURA4 – Hairy Mountain (Freemantle, Australia).
De nuevo el ilustre Dom Mariani y compañía inciden en un innovador hard-rock psicodélico.

12 – STEVE GUNN – Eyes on the Lines  (Pensilvania, USA).
Suenan guitarras liberadas entre la psicodelia y el rock alternativo.

13 – MICHAEL KIWANUKA – Love & hate (Londres, Reino Unido).
Emocionante manual de soul con matices tribales, de folk y de blues.

09 - Dropkick-Balance The Light11 - DATURA4 - Hairy Mountain12 - Steve Gun - Eyes on the Lines13 - Michael Kiwanuca- Love & hate

 

 

 

 

14 – SAVOY MOTEL (Nashville, USA).
Nos transportan directamente a la new wave de finales de los 70’s y principios de los 80’s.

15 – FRANK- The Mud And The Thirst (Donosti, España).
Sorprendente debut de exquisitas melodías entre folk y raíces americanas.

16 – NAP EYES – Thought rock fish scale (Halifax, Canadá).
Humilde joya que recupera la línea de Dean Wareham y Lou Reed.

17 – THE GOON SAX – Up To Anything (Brisbane, Australia).
Jangle-pop y melodías agridulces herederas de los Go-Betweens.

16 - Savoy Motel - Savoy Motel17 - Nap Eyes - Thought rock fish scale15 - FRANK- The Mud And The Thirst<14 - The Goon Sax- Up To Anything

18 – TEENAGE FANCLUB – Here (Bellshill, Escocia).
Continúan liderando las melodías orfebres de la escuela emocional.

19 – BANTASTIC FAND – Welcome to desert town (Cartagena, España).
Guitarras con sabor americano para calmar tensiones.

20 – PSYCHICK ILLS – Inner Journey Out (New York, USA).
Pop-rock psicodélico etéreo e hipnótico.

21 – WESLEY FULLER – Melvista (Melbourne, Australia).
Sorprendente apuesta de futuro onda Beatles, Redd Kross, Marc Bolan,…

18 - Teenage Fanclub- Here19 - Bantastic Fand- Welcome to desert town20 - Psychic Ills - Inner Journey Outwesley-fuller-melvista-1

 

 

 

 

22 – THE ROLLING STONES – Blue & lonesome (Londres, Reino Unido).
Sus Majestades vuelven a la base de su blues inicial con estupendas versiones.

23 – THE SONICS – Live at Easy Street (Tacoma, USA).
Bestial artefacto que devuelve la grandeza al garage en directo.

24 – LOS AUTENTICOS – Lluvia de estrellas – Una antología retardada (Castellón, España).
De justicia por fin este ansiado recopilatorio de melodías ochenteras.

25 – CISCO FRAN – Gigante (Valencia, España).
Notables composiciones en castellano en la onda de las mejores raíces americanas.

rolling-stones-blue-lonesome-1the-sonics-live-at-easy-street-1los-autenticos-lluvia-de-estrellas-una-antología-retardadacisco-fran-gigante-ep-2016-1

 

 

 

 

26 – THE FLESHTONES – The Band Drinks For Free (New York, USA).
Para brindar con la enésima reinvención del grupo rocanrolero más divertido.

27 – LUIS PRADO – Plays standards, Vol.1 (Valencia, España).
Luminosas versiones al piano de los Zeppelin, Bowie, Nacha Pop,…

28 – THE WAVE PICTURES – Bamboo diner in the rain (Wymeswold, Reino Unido).
Tan cerca de Jonathan Richman como de los Violent Femmes o la Creedence.

29 – BABY SCREAM – Life’s a trap (Buenos Aires, Argentina).
Powerpop melódico en uno de los mejores trabajos de Juan Pablo Mazzola.

21. Fleshtones - The Band Drinks For Freeluis-prado-plays-standards-vol.122-the_wave_pictures-bamboo_diner_in_the_rain-web-201623 - baby-scream-life's-a-trap-1

 

 

 

 

30 – GOODO – Better than millions (Halmstad, Suecia).
Con toda la influencia de Big Star, Raspberries, Badfinger,…

31 – NIGHT BEATS – Who sold my generation (Seattle, USA).
Admirable viaje psicodelico, experimental y garagero.

32 – PETE ASTOR – Spilt milk (Londres, Reino Unido).
Mucha clase, elegancia y estilo junto a James Hoare.

33 – J.TEIXI BAND – Desde el tren (Madrid, España).
La banda de Javier Teixidor continúa dando lecciones de rhythm&blues en castellano.

24 - goodo-better-than-millions-125. NIGHT BEATS - Who sold my generation26. Pete-Astor-Spilt-milk-a27. j.teixi-band-desde-el-tren-1

34 – JONATHAN RICHMAN – Ishkode! Ishkode! (Massachusetts, USA).
Melodías aparentemente sencillas de un talento incombustible.

35 – MOSES RUBIN – Subtle atmospheres (Madrid, España).
Sus melodías recuerdan mucho a las de Harry Nilsson en los setenta.

36 – SWEDISH POLARBEARS – The great northern  (Karlstad, Suecia).
Guitarras y armonías vocales de la escuela de los Teenage Fanclub.

37 – ADRIAN LEVI – Under songs  (Valencia, España)
Sensibilidad, introspección y una voz sugestiva y llena de contrastes.

28. jonathan-richman-ishkode-1 29. moses-rubin-subtle-atmospheres-1 30. swedish-polarbears-the-great-northern 31. Adrian-Levi-Under-songs-1

 

 

 

 

38 – COTTON MATHER – Death of the cool (Texas, USA).
Notable segunda parte de una obra maestra oculta como fue el «Kontiki».

39 – THE FORRESTERS (Sidney, Australia).
Pop de guitarras australianas como interesante anticipo del próximo álbum.

40 – SON AND THE HOLY GHOSTS – 1995 (Palma de Mallorca, España)
Sonidos alternativos americanos que recuperan sensaciones de los 90’s.

41 – DOUG TUTTLE – It calls on me (New Hampshire, USA)
Especial forma de cantar junto a unas guitarras sugestivas.

32. cotton-mather-death-of-the-cool-1the-forresters-ep33. son-and-the-holy-ghosts-199534. DOUG-TUTTLE-It-calls-on-me-1

 

 

 

 

42 – NADA SURF – You know who you are (New York, USA).
No olvidan la capacidad para facturar auténticos pelotazos de singles.

43 – LUKAH BOO – La sombra de ayer (Madrid, España)
Excelentes armonías y arreglos con sensibles letras en castellano

44 – SUN GOD REPLICA – Grandular fever (Melbourne, Australia)
Alta energía, stoner rock y punk primitivo.

45 – HURRY – Guided meditation (Philadelphia, USA)
Powerpop melódico que puede recordar a Matthew Sweet y a The Posies.

35. nada-surf-you-know-who-you-are36. Lukah-Boo-la-sombra-de-Ayer37. sun-god-replica-grandular-fever-138. hurry-guided-meditation

 

 

 

 

46 – BILL LLOYD – Lloyd-ering (Kentucky, USA).
Powerpop melódico entre versiones de Beatles, Byrds, Badfinger,…

47 – STAY – The Mean Solar Times (Barcelona, España)
Sonidos que recuerdan al britpop de los noventa.

48 – THE MERGERS – With a carrot and a stick (Núremberg, Alemania)
Estupendos aromas a beat y garage sixtie.

49 – MULTIVERZAL (Buenos Aires, Argentina)
Dos universos que se cruzan entre guitarras acústicas e interesantes letras.

bill-lloyd-lloydering39. Stay-The-Mean-Solar-Times40. The-Mergers-With-A-Carrot-And-A-Stickmultiverzal-mazzola-azcurra

¡Feliz 2017 a todos los lectores y amigos de Makma!

Juanjo Mestre

* Adaptación para Makma de los listados publicados en Espacio Woody/Jagger que contiene reseñas más extensas y alguna muestra de audio.

‘La Mina’ que todo lo absorbe

La Mina, de Miguel Ángel Jiménez
Estreno en cines: viernes 29 de julio de 2016

El cineasta vasco Miguel Ángel Jiménez, director de películas tan bellas y dolorosas como Ori (2009) y Chaika (2012), ha rodado un thriller sobrecogedor que ha titulado La mina, una historia de familias marcadas por el amor de padres, hijos y hermanos contaminados por un entorno claustrofóbico.

«Cuando se vive en zonas muy desestructuradas económicamente en medio de una naturaleza que aísla a sus habitantes, los personajes solitarios chocan entre sí; todos anhelan tener en quién apoyarse, tener una familia que les sea fiel. Y algunos idealizan esa idea hasta llegar a hacer cosas terribles por conseguirlo», explicó el director.

Fotograma de 'La Mina', de Miguel Ángel Jiménez.

Fotograma de ‘La Mina’, de Miguel Ángel Jiménez.

La película, que se estrenó el 29 de julio, cuenta el regreso al hogar de un presidiario que dejó atrás una esposa y un hijo, quienes quedaron a cargo de su hermano pequeño, el pastor de la pequeña congregación en la que viven, secretamente enamorado de su cuñada.

El joven, que está decidido a recuperar a su familia, acepta un empleo de vigilante nocturno de la mina inactiva en la que murió su padre y que, durante años, hasta que se cerró, fue el sustento de todo el pueblo.

A pesar de que la mina real donde se rodó la cinta está situada en Asturias, en concreto, en Monsacro, en la Foz de Morcín, nadie discute que sus protagonistas viven y proceden de Kentucky, no solo por el parecido del entorno de ambas regiones, sino porque Jiménez ha sabido crear un ambiente inequívocamente estadounidense.

Cartel de 'La Mina', película de Miguel Ángel Jiménez.

Cartel de ‘La Mina’, película de Miguel Ángel Jiménez.

Rodada en inglés, con la mayoría de actores extranjeros que viven en España, y apoyada en una potente banda sonora creada e interpretada por el protagonista, el cantante country Matt Horan, líder de la banda Dead Bronco, la película recrea un momento atemporal de la vida de estos jóvenes, perdidos en el ostracismo de la rutina.

El director reconoció que desde el principio tuvo en mente la oscarizada cinta Winter’s Bone (2010), de Debra Granik, y que le sirvió de inspiración para «ambientar la granja con basura, la típica cama elástica y juguetes de los niños tirados por ahí», como reflejo de la deprimida vida del sur.

Fotograma de 'La Mina', de Miguel Ángel Jiménez.

Fotograma de ‘La Mina’, de Miguel Ángel Jiménez.

Eugenia Parry. Un modelo de crítica

Eugenia Parry. Un modelo de crítica

Crime Album Stories tiene una portada muy llamativa, en rojo y azul intensos, que contrasta con la profunda oscuridad de su interior. Su autora, Eugenia Parry Janis es una historiadora de arte norteamericana bastante peculiar. Escribe con intensidad, pero con escasez, lo que no me extraña, dado el modo en que enfoca su escritura. Aparentemente, su escritura es académica, pero su proceso de trabajo es muy particular. Cuando le atrae la obra de un artista, vuelca su vida en ella: no solo revisa toda la información disponible, sino que visita el lugar donde se tomaron las fotografías o se gestaron las obras, y si el artista está vivo, vive con él. Literalmente: se traslada a su ciudad, se hacen amigos, y aprende a respirar su aire, a comer su comida y a mirar por sus ojos. Parry acepta una investigación siempre que la transforme profundamente, y le ayude a crecer como persona. Por ese motivo, no deja de ser curioso el tipo de artistas que escoge.

Eugenia Parry

Eugenia Parry

Parry ha escrito numerosas monografías sobre fotografía decimonónica, por las que ha recibido varias distinciones. También escribe sobre fotografía contemporánea, y es en ese segundo campo donde sus elecciones me llaman más la atención: Parry es una de las mayores especialistas en la obra de Joel-Peter Wilkin, sobre el que ha escrito varios ensayos imprescindibles, como Convalescent… Incorruptible, Joel-Peter Witkin, Photographer (1991), incluido en The Bone House (1998) y en la pequeña antología Photofile de Thames and Hudson (2008). Parry se trasladó desde la costa este de Estados Unidos hasta Nuevo México para estudiar su obra: en sus textos explica la progresiva digestión de una obra que cuestiona violentamente los límites del cuerpo, y al hacerlo, nos ofrece la posibilidad de comenzar a familiarizarnos, y por lo tanto de entender, una serie de vidas que están ahí, pero que nos esforzamos por no ver.

03

Parry también ha escrito sobre la fotografía de Ralph Eugene Meatyard (1925-1972), y su obra póstuma, The Family Album of Lucybelle Crater (The Jargon Society, 1974), para la antología Dolls and Masks (Radius Books, 2011), organizada junto con Elizabeth Siegel. Meatyard se dedicó durante décadas a fotografiar pequeñas pantomimas con sus hijos y familiares, en casas abandonadas de la ciudad de Lexington, Kentucky. Fotografiaba los juegos de los niños en antiguas casas coloniales, de tal modo que el resultado fuera inquietante. No hay nada más que juegos inocentes detrás de esas escenas con máscaras, pero el modo en que ese entorno se está pudriendo, termina arrojando su sombra sobre esos extraños movimientos congelados. Meatyard tiene un tacto especial para captar lo inquietante, y para absorber lo que se está muriendo.

05

Joel-Peter Witkin. Portrait as a vanity, 1994

06

Dolls and Masks. Santa Fe: Radius Books. 2011

08

Ralph Eugene Meatyard. The Family Album of Lucybelle Crater. Asheville: The Jargon Society. 1974

Ralph Eugene Meatyard. The Family Album of Lucybelle Crater. Asheville: The Jargon Society. 1974

Cuando Parry empezó a escribir sobre estas fotografías, hacía años que Meatyard había muerto de cáncer. Por lo tanto, el proceso que sigue se parece más al que emplea con los artistas decimonónicos: leyó con profundidad todo lo que se había escrito sobre Meatyard -sobre todo los estudios de Guy Davenport-, habló con la familia, y visitó la biblioteca del fotógrafo. Al fin y al cabo, no solo el nombre de Lucybelle Crater, sino el ambiente desolado de los 64 retratos de The Family Album of Lucybelle Crater, están basados en un relato de Flannery O’Connor, The life you save can be your own (1965). Y efectivamente, en la biblioteca Parry encontró una colección de libros que le ofrecieron una clave desde la que leer su obra: Meatyard conservaba numerosos libros de Euell Gibbons (1911-1975), un naturista poco convencional que enseñaba en sus libros cómo alimentarse con las plantas silvestres que nacen cerca de casa, o en la cuneta de las carreteras. A través de la mermelada de violeta que el fotógrafo hacía con su familia, Parry habla del tiempo, del valor de la espera y de las trasmutaciones en la fotografía de Meatyard. De saber hacer que brote lo mítico en el patio de casa.

Euell Gibbons. Handbook of Edible Wild Plants, 1979

No obstante, el libro en el que me quiero centrar, Crime Album Stories. Paris 1880-1902 (Scalo, 2000), es un libro de ficción. O mejor dicho, de creative non-fiction (no-ficción creativa), según lo define la propia autora, o más posiblemente, el comité de la NEA. En 1993, Parry recibió una beca de literatura (sección creative non-fiction) de este organismo, con lo que pudo tomarse un año sabático y organizar la edición de un proyecto en el que llevaba trabajando más de veinte años. Aunque no fue ella quien le dio su forma final: fue su editor en Scalo, Alexis Schwarzenbach, quien escogió 25 historias entre las 43 que había escrito. Y que aún no han sido publicadas.

01

Crime Album Stories. Paris 1886-1902. New York: Scalo. 2000

Mientras trabajaba como profesora, primero en Wellesley College (1968-1986) y más tarde en la Universidad de Nuevo México (1987-1993), Parry dedicó los veranos a viajar a Francia, recorriendo los mercados de pulgas en busca de fotografías antiguas. En uno de esos paseos se encontró, en la tienda de un anticuario, con un álbum de fotografías forenses robadas de los archivos policiales. El precio era prohibitivo, y en vez de comprarlo, Parry acudió año tras año a la destartalada tienda, como si fuera una biblioteca, a mirar esas fotografías que le daban fiebre. Era 1971, y desde ese verano, las fotografías comenzaron a ocupar sus pensamientos: investigó en los archivos de la policía, para ver si había más; intentó averiguar todo lo que pudo sobre sus autores, y sobre todo, revisó la prensa del cambio de siglo, para seguir la cobertura de los crímenes.

????????????????????

Imagen de Crime Album Stories

Parry confiesa que esas fotografías se convirtieron en una obsesión porque sentía que había algo más que los hechos crudos en esas imágenes infernales. Y tenía que averiguar qué era. Para ello, las interpreta: las representa de nuevo, mediante ficciones muy medidas, sin alejarse mucho de lo que lee en la prensa, y sobre todo, sin alejarse de lo que siente que es verdad. Parry pone voz tanto a los criminales como a las víctimas, y se remonta un día, una semana, un mes antes del crimen –porque el lector sabe invariablemente cómo va a terminar: no solo en un crimen, sino en un crimen brutal. No hay delitos menores en este libro. Parry nos habla de personas inmersas inconscientemente en sus vidas, a través de relatos aparentemente costumbristas, que muestran un París suburbano, poblado de pequeños burgueses y personas que viven un poco al margen, rozando a veces la pobreza. Es terrible comprobar cómo las víctimas son siempre las mismas, gente débil: niños, mujeres, ancianos. Y la violencia no es casual, sino que se da entre personas que se conocen. El París de Parry parece un pequeño pueblo.

10

Alphonse Bertillon

Para ordenar esa sucesión de crímenes, Parry se apoya en dos figuras históricas: Alphonse Bertillon (1853-1914), fotógrafo policial, y Armand Cochefert (1850-1911), el comisario a cargo de las investigaciones. Pero sus investigaciones están muy alejadas de los métodos forenses que se ven en televisión. Los policías franceses están a oscuras, e intentan hacer lo que pueden, pero casi nunca tienen la certeza de haber atrapado al criminal correcto, o de comprender qué ha pasado realmente.

13

Bertillonaje – Antropometría. Departamento de Identificación Judicial. Policía de París, 1880-1882

Cada historia incluye las fotografías reales de cada caso, y son realmente inquietantes. Esas fotografías fueron tomadas por el equipo de Bertillon, que no fue solo un fotógrafo policial, sino el padre de las investigaciones forenses contemporáneas. A mediados del siglo XIX, nacían cada día nuevas disciplinas científicas. Muchas de ellas intentaban aplicar los nuevos avances técnicos sobre creencias tradicionales, a menudo muy cuestionables. El caso de Bertillon es uno de esos ejemplos: el investigador francés estaba muy influido por la frenología, una para-ciencia medieval que asegura que la fisonomía refleja el carácter de las personas. Bertillon simplemente intentaba aplicarla para prevenir el crimen: cada vez que una persona era detenida en París, pasaba por sus dependencias, donde era medido con esmero, desde la posición de las orejas hasta la longitud de los dedos. Bertillon tomaba fotografías y escribía los datos, recopilando información para extrapolar qué rasgos eran los más comunes entre los criminales. No llegó a ninguna conclusión válida en ese aspecto, pero con el tiempo, se dio cuenta de que volvían a detener a personas que, aunque hubieran cambiado de nombre, e incluso físicamente por la mala vida en las calles, podían ser identificadas correctamente a partir de unos cuantos marcadores. De todas esas medidas, mantuvieron la fotografía de frente y de perfil, y la toma de huellas dactilares, un protocolo que pronto adoptaron los sistemas policiales de otros países.

11

Bertillonaje – Antropometría. Departamento de Identificación Judicial. Policía de París, 1880-1882

Pero Bertillon no solo fotografiaba al detenido, sino la autopsia de los cadáveres y la escena del crimen. Es chocante ver hoy esas fotografías, tomadas con un objetivo medio, en vez de primeros planos con detalle. En esas fotografías, lo que se ve es un paisaje, o el interior de una habitación, y solo si te fijas, puedes apreciar los restos de algo terrible: una mancha oscura en el suelo, una pierna asomando detrás de un sillón volcado, unos muebles hechos trizas. Son fotografías inquietantes por lo que ocultan, y por la lentitud con la que deben ser miradas.

12

Bertillonaje – Antropometría. Departamento de Identificación Judicial. Policía de París, 1880-1882

Parry nos obliga a seguir esos relatos oscuros, y a mirar esas fotografías, en un libro asfixiante, que se lee penosamente, y del que hay que salir, entre página y página, a tomar aire. Parry nos enfrenta a escenas opacas, con personas que piensan mal, que han caído en situaciones viciadas de las que no saben que pueden salir, porque no tienen demasiados recursos morales. Y cuando parece que todo ha terminado, Parry cierra el libro con una página y media inesperada, que explica el sentido de todo el libro, y sus juegos entre la realidad y la ficción: Parry dedica el libro a un niño griego –vemos su foto, la describe- que fue enviado a Estados Unidos para que tuviera una vida mejor. Como dice, es la típica historia del emigrante que triunfa. O no.

Scan-131203-0105.jpg

Parry ha conocido a ese niño ya como hombre, irascible y violento. Un hombre que no pudo asumir el desarraigo y las penalidades de un destino impuesto. Un hombre que terminó matando a tiros a un amigo, cuando ya contaba con setenta años. Parry mira a su padre desde esa foto, antes de que el asesino fuera asesino, y trata de entender sus reacciones. Por eso escoge los temas que escoge. Por eso Witkin y Meatyard, fotógrafos oscuros que intentan mirar lo que nadie quiere ver. Por eso busca, en cada crimen, algo más. Conoce los síntomas antes de que estalle la violencia, porque ha vivido con ellos. La hija del asesino quiere comprender. Y le ofrece el libro.

Ángela Sánchez de Vera

 

(Primera versión publicada en el blog de la FAD-UNAM)