Arte y literatura en el cine al aire libre

Cine d’Estiu: 14 películas sobre arte y literatura

Claustro Gótico del Centro del Carmen

C / Museo, 2. Valencia

Viernes y sábados de julio y agosto: 22.00 horas

Empezó el IVAC de la Generalitat Valenciana con su Filmoteca d’Estiu. Luego fue la Universitat de València quien siguió el veraniego rastro cinematográfico con su ciclo de películas en el Claustro de La Nau. Y, desde hace dos años, el Centro del Carmen del Consorcio de Museos hace lo propio en su Claustro Gótico. El cine a la luz de la luna, ahora que aquel primer Viaje a la luna de Georges Méliès revive en las pantallas con La invención de Hugo, brilla con fuerza en Valencia durante los meses de verano. Una muestra del tirón que tiene el cine y, por ende, la cultura entre un público ávido de buenos relatos y cansado de malas historias protagonizadas por mediocres personajes de la política y la banca.  Mediocres, pero, eso sí, altamente peligrosos por los efectos letales de sus torpes propuestas.

Fotograma de Blade Runner, de Ridley Scott. Cine d'Estiu del Centro del Carmen.

Fotograma de Blade Runner, de Ridley Scott. Cine d’Estiu del Centro del Carmen.

El Claustro Gótico del Centro del Carmen acoge hasta 14 películas relacionadas con el arte y la literatura, que se proyectarán los viernes y sábados de julio (desde el pasado día 19) y agosto. Películas dedicadas a Klimt, Rembrandt, Dalí, Gauguin o Antonio López, mediante las cuales se pueden rastrear los diversos caminos que adopta el talento, así como las dificultades que encuentran los dispuestos a encender con su arte la vida cotidiana. Y, en el terreno de la literatura, películas basadas en novelas de autores tan insignes como Cervantes, Shakespeare, Bram Stoker, Philip K. Dick o Blasco Ibáñez. A Rafael Gil y Vicente Escrivá se les rinde tributo en el centenario de su nacimiento. Y el director finlandés Aki Kaurismäki remata el cartel con dos películas: Juha (mal encuadrada en el bloque de arte) y Hamlet vuelve a los negocios.

Fotograma de El artista y la modelo, de Fernando Trueba. Cine d'Estiu del Centre del Carme

Fotograma de El artista y la modelo, de Fernando Trueba. Cine d’Estiu del Centre del Carme

Con Klimt, de Raoul Ruiz, y Blade Runner, de Ridley Scott, basada en la excelente novela de Philip K. Dick Sueñan los androides con ovejas eléctricas, arrancó el Cine d’Estiu la pasada semana. Le seguirán las películas: El artista y la modelo, de Fernando Trueba; Drácula, de Francis Ford Coppola, según la novela de Bram Stoker; Rembrandt, de Alexander Korda; Don Quijote, de Rafael Gil; Dalí, de Antoni Ribas; Mare Nostrum, de Rafael Gil, basada en la novela de Blasco Ibáñez; Soberbia, de Albert Lewin, sobre la vida de Gauguin; La Guerra de Dios, Rafael Gil; El sol del membrillo, de Víctor Erice, siguiendo el lento trabajo creativo de Antonio López; La lozana andaluza, de Vicente Escrivá, y referencia escrita de Francisco Delicado, autor inmediatamente posterior al Fernando Rojas de La Celestina. Y, por último, las mencionadas películas de Kaurismäki, en colaboración con el Consulado de Finlandia en Valencia y el Instituto Iberoamericano de Finlandia.

Imagen de Juha, de Aki Kaurismäki. Cine d'Estiu del Centre del Carme

Imagen de Juha, de Aki Kaurismäki. Cine d’Estiu del Centre del Carme

El arte que las películas programadas reflejan nos devuelven la visión del ser humano entregado a la pasión creativa. Pasión en ocasiones autodestructiva, pero siempre conmovedora en tanto amplía los límites de la existencia, ahora un tanto degradada de tanto poner el acento en la corrupción y la vileza humana. No es que los grandes artistas retratados en las películas fueran o sean unos santos, pero sin duda nos permitían acercarnos a lo mejor y a lo peor del hombre desde la cumbre de su creatividad y no desde la llana superficie de la mediocridad reinante.

Imagen de Drácula, de Francis Ford Coppola. Cine d'Estiu del Centre del Carme

Imagen de Drácula, de Francis Ford Coppola. Cine d’Estiu del Centre del Carme

El proceso creativo comparece en las películas dedicadas al arte, mientras que las relacionadas con la literatura lo hacen desde perspectivas diferentes: ciencia-ficción, drama histórico, comedia picaresca, novela de aventuras, terror psicológico, humor negro. Un total de 14 películas para reflexionar a la luz de la luna de Valencia, en noches veraniegas que incitan a pensar en la salida de la crisis a golpe de talento. Bien está el cine, a falta del acomodador político capaz de arrojar una luz distinta en los asuntos públicos. 

Fotograma de Blade Runner, de Ridley Scott. Cine d'Estiu del Centro del Carmen

Fotograma de Blade Runner, de Ridley Scott. Cine d’Estiu del Centro del Carmen

 Salva Torres

La Filmoteca d’Estiu, a todo gas

Filmoteca d’Estiu 2013

Jardines del Palau de la Música de Valencia

Durante el mes de agosto

Es un buen síntoma. Gas Natural Fenosa lleva apostando los cuatro últimos años por la Filmoteca d’Estiu, actividad que patrocina. Y es un buen síntoma, porque demuestra que la cultura, en este caso el cine, resulta atractiva para el público, que cada agosto ocupa los Jardines del Palau de Valencia donde se proyectan las películas, y, por tanto, para la empresa privada, que ve en dicha actividad el retorno que busca en su inversión. Así lo manifestó Roberto Cámara, director general de Gas Natural, durante la presentación en la Sala Berlanga de la Filmoteca d’Estiu de este año. Es un buen ejemplo a seguir, pese a los ERES en los organismos públicos encargados de dinamizar esa cultura. Y un ejemplo que debería llevar a una reconsideración de lo que significa la industria creativa en tiempos de crisis económica.

Fotograma de Argo, de Ben Affleck. Filmoteca d'Estiu

Fotograma de Argo, de Ben Affleck. Filmoteca d’Estiu

Gas Natural Fenosa lo tiene claro: patrocinar la Filmoteca d’Estiu resulta rentable. Casi 20.000 personas acudieron a las diversas proyecciones del pasado año, cuya entrada de 3,5 € por sesión resulta, por lo que se ve, perfectamente asumible. La propia directora del IVAC-La Filmoteca, Nuria Cidoncha, y el jefe de programación, José Antonio Hurtado, destacaron el éxito de público de una actividad cinematográfica al aire libre que otras filmotecas califican de sorprendente. Y pese a la evidencia de los datos todavía andamos renqueantes a la hora de apostar por la cultura como gran motor para salir de la crisis. Que cunda el ejemplo de la Filmoteca d’Estiu.

Fotograma de Blancanieves, con Maribel Verdú. Filmoteca d'Estiu

Fotograma de Blancanieves, de Pablo Berger, con Maribel Verdú. Filmoteca d’Estiu

La fórmula es bien sencilla: la suma de la iniciativa pública y la privada, y una buena programación de películas. El acuerdo entre CulturArts La Filmoteca y Gas Natural Fenosa es fiel reflejo de lo primero. La proyección de Blancanieves (Pablo Berger), La invención de Hugo (Martin Scorsese), Amor (Michael Haneke), Tabú (Miguel Gomes), Searching for Sugar Man (Malik Bendjelloul) o Argo (Ben Affleck), es elocuente escaparate de lo segundo. Ecos del cine mudo, cine de hoy, clásicos restaurados, como El bazar de las sorpresas (Ernst Lubitsch) y Pierrot el loco (Jean-Luc Godard), y un homenaje a Méliès son los apartados que José Antonio Hurtado fue desvelando como muestra del atractivo cine programado para los noches estivales en los Jardines del Palau.

Fotograma de Amor, de Michael Haneke. Filmoteca d'Estiu

Fotograma de Amor, de Michael Haneke. Filmoteca d’Estiu

A ello hay que sumar las Nits de cinema en el claustro de La Nau de la Universitat de València, con sendos ciclos dedicados a las Viñetas filmadas, o lo que es lo mismo, el cómic en la gran pantalla, y similares ecos del cine mudo, preludio de los que resonarán después en la Filmoteca d’Estiu. A Barbarella (Roger Vadim) y Heavy metal (Gerald Potterton), ya proyectadas, le seguirán American Splendor (Robert Pulcini y Shari Springer Berman) y Watchmen (Zack Snyder), en el primer apartado, y Drácula: Pages from a Virgin’s Diary (Guy Maddin), Bienvenidos a Belleville (Sylvain Chomet) y Juha (Aki Kaurismaki), entre los ecos del cine mudo, en estos últimos casos con la proyección previa de cortometrajes como El vendedor de humo (Jaime Maestro) o Rumbo a peor (Alex Brendemühl).

En la Filmoteca d’Estiu, además de los títulos ya citados, se proyectarán El ilusionista (Sylvain Chomet), Juan de los muertos (Alejandro Brugués) y la sorprendente The Artist (Michel Hazanavicius). Un cartel de películas de alta calidad, en el que se van entrelazando propuestas de corte clásico (Argo, La invención de Hugo), con otras más deconstructoras o manieristas (Blancanieves, Amor), pero todas ellas de gran atractivo para el público. Y, entre todas ellas, una que José Antonio Hurtado espera que funcione muy bien: Searching for Sugar Man.

Fotograma de Argo, de Ben Affleck. Filmoteca d'Estiu

Fotograma de Argo, de Ben Affleck. Filmoteca d’Estiu

 Salva Torres