Japón en Silla

Nippon-Go
Nau Jove-Silla (Valencia)
Av. d´Alacant, 63. Valencia
17 y 18 de septiembre de 2016

La cultura japonesa nos ha atrapado, sin duda la irrupción de sus series en los 90 del siglo pasado en las autonómicas fue crucial. Hoy se siguen realizando cientos de eventos por toda la península celebrando nuestro cariño por su tradición, cultura y modo de vida. Nippon-Go es un evento muy divertido, quizás poco promocionado para el nivel que tiene, que sucede en Silla y que durante dos jornadas alegra la vida de miles de personas, para ser más concretos, este año, y según datos de la organización, por allí se han paseado 1.500 personas, 500 más que en su edición anterior.

Nosotros nos acercamos hasta la Nau Jove de Silla, un lugar excelente para organizar este tipo de eventos que precisan de espacios amplios, y en el que presidía todo el tiempo un enorme escenario donde se sucedían las cosas. He de reconocer que tener el escenario en un lugar tan visible y siempre con actividad es una muy buena idea, aunque a priori parezca molesto, en absoluto es así. Se agradece estar siempre con animación y que te inviten a estar en movimiento gracias a la música, que lo que pasa ahí no sea ajeno al evento. Hay otros salones donde el escenario y, por ende, lo que allí acontece, está arrinconado, como si no fuera lo relevante que es.

Joven participante del Nippon-Go de silla. Fotografía: Malva.

Joven participante  en el Nippon-Go de Silla. Fotografía: Malva.

Como íbamos diciendo, fuimos allí el domingo por la mañana, y aunque no estaba a reventar, algo que se agradece, había mucha gente. No tardaron algunos asistentes en decirnos que el sábado estuvo muy lleno y con muchos cosplays por todas partes. El domingo habían menos, pero los que estaban iban muy bien caracterizados. El concurso de dance que sucedía en el escenario nos dejó muy impresionados, como ya he dicho, todo giraba alrededor del mismo y desde cualquier punto lo podías ver. No solo es cuestión de baile, sino de sincronía entre los miembros del grupo, de vestimenta, de mimetismo con el original, sin duda uno de los espectáculos más logrados de Nippon-Go.

Por allí teníamos puestos de comida, de merchan y no comerciales, que estaban fuera, pero que disponían de unas jaimas que les quitaban mucho sol. Los precios eran baratos y la gente de la organización muy amable; en las esquinas del complejo estaban las consolas, y quizás era el lugar más destacable. Allí vimos a abuelas con sus nietos jugando a juegos de lucha, a amigos compitiendo en juegos de carreras y en el otro lado juegos de baile o ritmo, donde un chico caracterizado de spiderman se lo estaba pasando de lujo y se notaba el buen rollo en todo momento.

Nippon-Go es grande, pero no me cabe duda que en unos años se trasformará en algo más grande todavía, ya que si en una edición han metido a 500 personas más, seguro que en breve llegan a las 2000. En nada tendremos el Salón del Manga de Valencia (Japan Weekend), por allí estaremos intentando asistir al mayor número de eventos. Comprobando también su crecimiento.

Os dejamos con unas imágenes de lo que fue Nippon-Go y un vídeo para que aprecieis lo bien trabajado que está.

Ambiente en el Nippon-Go de Silla. Fotografía: Malva.

Ambiente en el Nippon-Go de Silla. Fotografía: Malva.

Joven participante en el Nippon-Go de Silla. Fotografía: Malva.

Joven participante en el Nippon-Go de Silla. Fotografía: Malva.

Javier Caro

 

Perceval Graells traza su memoria

Traçant memòries, de Perceval Graells
La Llotgeta
Plaza del Mercado, 4. Valencia
Inauguración: jueves 2 de junio, a las 20.00h
Hasta el 26 de julio de 2016

Traçant memòries es una mirada al pasado. Todos aquellos primeros recuerdos y vivencias de la vida de Perceval Graells. Es volver a la infancia, a los juegos y a aquellos momentos siempre felices con su familia y amigos. La muestra está compuesta por unas 50 obras, algunas en papel y otras en tela pero todas en técnica mixta (óleo, acrílico, ceras, lápiz…)

Simplement estiu, de Perceval Graells. La Llotgeta.

Simplement estiu, de Perceval Graells. La Llotgeta.

Estos recuerdos son sobre todo del lugar donde nació y pasó su infancia, Alicante y del pueblo de su madre, Tarazona de la Mancha. Por eso hacen referencia tanto al campo y sus viñas como al mar Mediterráneo.

Uno de los recuerdos más antiguos que tiene la artista es dibujar y pintar en una mesa blanca y donde las horas pasaban sin darse cuenta. A través de esta exposición quería volver a sentir esa sensación a través del trazo. Tener esa libertad de trazo que tenía en aquellos momentos.

A través de la mirada, el cor, de Perceval Graells. La Llotgeta.

A través de la mirada, el cor, de Perceval Graells. La Llotgeta.

Años más tarde Perceval Graells ha visto algunas pinturas que guardó su padre de sus primeros años de vida y dice que ese trazo tiene mucho que ver con lo que en esta muestra se puede observar.

Perceval Graells.

Perceval Graells. Imagen cortesía de la autora. 

Arquilecturas: el mundo en tres dimensiones

Arquilecturas, de Silvana Andrés y Sonia Rayos

Acercar la arquitectura a los niños a partir de cuatro años, fomentar su creatividad e interés hacia el entorno físico, su curiosidad por diversos modelos de ciudades y desarrollar su inteligencia visual-espacial. Son algunos de los principales objetivos de Arquilecturas un novedoso proyecto puesto en marcha por la profesora de Plástica Silvana Andrés y la arquitecta Sonia Rayos. Consiste en talleres de arquitectura para niños en los que se trabaja con medios de representación arquitectónica como maquetas, fotomontajes, collages, planos, dibujos y medios digitales entre otros materiales.

Los primeros talleres de Arquilecturas se realizaron el pasado curso con gran éxito en diversos espacios culturales y en el Colegio de Arquitectos de Valencia. “En colaboración con la Concejalía de Juventud, este otoño ofreceremos los talleres a los centros educativos que lo soliciten, y también formamos parte del  Plan Joven de la Ciudad de Valencia”, dicen Andrés y Rayos. “A partir de octubre impartiremos el curso completo de extraescolares en colegios, en algunos aún pendientes de la matrícula y en otros, como el CEIP Pinedo, con dos grupos por la alta demanda. Participaremos en varios certámenes culturales, como Intramurs en octubre, y en noviembre en los talleres infantiles del festival femenino She’s the fest en las Naves”.

Imagen del taller Le Corbu. Cortesía de las autoras.

Imagen del taller Le Corbu. Cortesía de las autoras.

Conscientes de la importancia de la imagen como herramienta de comunicación, Andrés y Rayos han incluido el diseño gráfico con la colaboración de Ibán Ramón, autor de la identidad corporativa y del dossier de presentación.

Para poner en marcha su proyecto se han inspirado en otros semejantes que funcionan en  Europa. Entre ellos “las escuelas Vittra, colegios públicos suecos con una arquitectura increíble. ARKKI una escuela de arquitectura finlandesa para niños y jóvenes. Francesco Tonucci, con su proyecto Ciudad de los Niños, en el que se propone que las ciudades estén estructuradas y pensadas para los más pequeños.  Las propuestas de Maushaus en San Sebastián. También la revista de arquitectura para niños AMAG que es un referente, no sólo por las propuestas sino también porque trabaja con material de libre acceso OER recursos educativos abiertos”.

¿Cómo se les ocurrió la idea de Arquilecturas?

Procedemos de dos campos diferentes, la Arquitectura y las Bellas Artes, y nos apasiona confrontar nuestros puntos de vista sobre la concepción del espacio. Compartimos inquietudes sobre dos aspectos que nos parecen fundamentales en la educación. En primer lugar, la necesidad de introducir en los colegios la educación de la ciudadanía en el campo de la arquitectura y el espacio urbano. En segundo lugar, el interés sobre la función de la arquitectura en el ámbito de los espacios educativos, convencidas de que la calidad del aprendizaje está directamente influenciada por las características del entorno.

Imagen del taller Le Corbu. Cortesía de las autoras.

Imagen del taller Le Corbu. Cortesía de las autoras.

¿Cómo se aproxima un tema tan complejo a la mente infantil?

Al hablar de arquitectura para niños se puede interpretar la propuesta como entretenimiento, pero ese no es el objetivo de Arquilecturas. Que en los talleres utilicemos el juego como medio, no quita para que en esencia, el objetivo sea formativo. Tampoco se trata de formar futuros arquitectos, pero sí de aprender a pensar a partir de experiencias.  Queremos abrir las posibilidades del aprendizaje infantil con múltiples lenguajes, con múltiples lecturas de la realidad. La arquitectura nos habla del espacio que habitamos, nos interesa aproximarnos a la arquitectura superando lo descriptivo y adentrándonos también en un trabajo narrativo. Nos parece esencial conectar los conocimientos sobre arquitectura con la vida de los niños, trabajar los espacios donde suceden cosas que afectan a la vida de las personas.

¿Cómo se desarrolla un taller?

Priorizamos el juego como herramienta básica de aprendizaje. El juego no es únicamente algo lúdico, requiere de constancia y esfuerzo. Los adultos estamos presentes en los talleres como mediadores, no nos interesa que el proceso se quede solo en autoexpresión, manejamos conceptos arquitectónicos e introducimos un lenguaje técnico que despierta la curiosidad de los niños. Mediante la introducción del estímulo son los niños los que plantean las preguntas, entendemos que de otro modo no puede darse un aprendizaje significativo. Por ejemplo, en el taller ‘Mi casa tiene raíces’, conocen los cimientos del edificio y las zapatas, recuerdan el nombre asociándolo con sus zapatos, soplan sobre un árbol de papel con y sin raíces, experimentan y sacan sus propias conclusiones. En el taller de ‘Le Corbu’ conocen a ese señor de gafas que hacía casas. Les enseñamos la Unite d´habitation de Marsella y la terraza donde el arquitecto tuvo en cuenta a los niños. Les explicamos lo que es el hormigón y construyen entre todos una estructura para una vivienda plurifamiliar en la que colocan después sus propios diseños de viviendas pasantes.

Profesora de Plástica durante 13 años, Silvana Andrés critica la reducción de esta asignatura convertida en optativa. “Al pasar a ser optativa en secundaria, un alumno puede acabar bachillerato sin haber recibido educación artística desde primaria. Es un gran error, pues todos los niños tienen imaginación y creatividad, el problema es mantenerla cuando se acaba la infancia. De hecho los niños entienden muy bien el arte y tienen muchos menos prejuicios que la mayoría de los adultos. Vivimos en un mundo repleto de estímulos visuales que afectan directamente al desarrollo de nuestros alumnos, por esto es fundamental dotarles de las herramientas apropiadas para desarrollar un espíritu crítico. Este es el objetivo prioritario de la asignatura, el desarrollo del pensamiento crítico visual. La educación artística es investigación, reflexión, enseñar a pensar y trabajar además con un lenguaje universal”, concluye Silvana Andrés.

El próximo mes Arquilecturas inaugura su sede en el barrio de Russafa (Calle Buenos Aires, 26)

Arquilecturas.

Sonia Rayos (izquierda) y Silvana Andrés, responsables del proyecto Arquilecturas. Imagen cortesía de las autoras.

Bel Carrasco

En un lugar (mítico) del Quijote

En un lugar del Quijote, de Ron Lalá
Dirección: Yayo Cáceres
Teatro Talía
C / Caballeros, 31. Valencia
Hasta el 8 de marzo, 2015

La compañía de humor, teatro y música Ron Lalá presenta su visión contemporánea de uno de los grandes mitos de la literatura universal: Don Quijote de la Mancha. Un canto a la imaginación, al libre albedrío y a la rebeldía necesaria en el marco de una época que guarda sorprendentes parecidos con nuestra actual crisis de principios de siglo. Un viaje del XVII al XXI a lomos de Rocinante.

Escena de 'En un lugar del Quijote', de Ron Lalá. Imagen cortesía de Teatro Talía.

Escena de ‘En un lugar del Quijote’, de Ron Lalá. Imagen cortesía de Teatro Talía.

Con espíritu dialéctico entre tradición y modernidad, los ronlaleros recrean las correrías del caballero andante y su escudero y, simultáneamente, el proceso de escritura de la novela por parte de un Cervantes desencantado, sarcástico y lúcido espejo de la terrible situación social, económica y política de la España del Siglo de Oro. Para ello, Ron Lalá apela a la magia del teatro (la transformación y movimiento del tiempo y el espacio) para plantear un formato cervantino donde las carcajadas se funden con la reflexión, las canciones con las escenas y la participación del público con los textos adaptados de la obra.

Escena de 'En un lugar del Quijote', de Ron Lalá. Teatro Talía de Valencia.

Escena de ‘En un lugar del Quijote’, de Ron Lalá. Teatro Talía de Valencia.

El personaje de Cervantes está presente en escena con una doble función: una de ellas es su faceta de autor que acota, explica, realiza “notas al pie”, detiene o acelera la acción, realiza saltos de tiempos y espacios entre escenas… es el autor como demiurgo, pues presenciamos en directo la creación de su inmortal novela. Pero, por otro lado, asistimos también a su periplo vital, nos asomamos al ser humano: sus cuitas, sus recuerdos, sus dificultades, su “crisis de identidad” (tan reflejada en su ficticio caballero) y su desencanto de veterano de guerra frustrado como humanista, como soldado, como autor teatral, como viajero… Compendio y símbolo de los males que aquejaban a la España culta y humanista, Cervantes supone en sí un personaje no poco quijotesco, trasunto de toda una época.

Escena de 'En un lugar del Quijote', de Ron Lalá. Teatro Talía de Valencia.

Escena de ‘En un lugar del Quijote’, de Ron Lalá. Teatro Talía de Valencia.

Esta duplicidad de planos (plano del Quijote, plano de Cervantes) está exprimida al máximo en escena con yuxtaposiciones, juegos, interacción con el público, música en directo de diversos estilos y el sello de la compañía: un humor sutil, irónico, crítico, que en esta ocasión se pone al servicio del genio cervantino para acercar al gran público el absoluto clásico universal de nuestra cultura.

Una mirada moderna, sin complejos, con música en directo, de un mito siempre vivo. Un tipo de espectáculo “abierto”, directo, burlesco y dinámico, a la vez culto y popular. Una función en que se suceden a ritmo vertiginoso los momentos más divertidos de la novela, los diálogos más ingeniosos, las reflexiones cervantinas y un puñado de canciones hilarantes. Un juego formal, escénico, textual y musical entre tradición y modernidad, puesto al servicio de la carcajada inteligente. Un espectáculo para aprender, reír, participar y, sobre todo, revivir el mito del Quijote repensando el presente.

Escena de 'En un lugar del Quijote', de Ron Lalá, bajo la dirección de Yayo Cáceres. Teatro Talía de Valencia.

Escena de ‘En un lugar del Quijote’, de Ron Lalá, bajo la dirección de Yayo Cáceres. Teatro Talía de Valencia.

‘Desconocido’ gana el Festival La Cabina

Desconocido, Premio al Mejor Mediometraje
VII Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina
Del 6 al 16 noviembre de 2014

‘Desconocido’, del iraní Salah Salehi, se lleva el Premio al Mejor Mediometraje del Festival La Cabina, en pugna con ‘Tierra quemada’, del francés Julien Meynet. La película vencedora narra la historia de un sargento de policía y un soldado obcecados en enterrar el cuerpo sin identificar de un suicida en la frontera entre Irán y Kurdistán. Para llevar a cabo su tarea deberán, sin duda, obcecarse, dada la oposición de los habitantes de las aldeas cercanas. De manera que lo que parecía sencillo, se convertirá en una lucha heroica por sostener contra viento y marea el ritual del enterramiento que nos diferencia de los animales.

Fotograma de Taram Tarambola, de María Castillejo, Premio del Público. Imagen cortesía de La Cabina.

Fotograma de Taram Tarambola, de María Castillejo, Premio del Público. Imagen cortesía de La Cabina.

‘Desconocido’, según el jurado, “aborda dos temas difíciles con delicadeza, como son la muerte y la dignidad humana, que van más allá de cualquier frontera”. También se tuvo en cuenta la sutileza con que se narra la historia, la calidad de la fotografía, la magnífica utilización de los encuadres y el trasfondo del relato. Que dos personas, en medio de un contexto tan hostil, lleven a cabo su tarea de forma casi heroica, resulta edificante en tiempos de desencanto por la crisis económica y de valores que padecemos en las sociedades desarrolladas.

La actriz Julia Kijowska ganó el Premio a la Mejor Actriz por la película Juegos, de Maciej Marczewski, que se llevó el Premio a la Mejor Dirección.

La actriz Julia Kijowska ganó el Premio a la Mejor Actriz por la película Juegos, de Maciej Marczewski, que se llevó el Premio a la Mejor Dirección ex aequo con ‘Por Casualidad’.

Como bien apuntan los responsables de La Cabina en su blog sobre las películas a concurso, refiriéndose a ‘Desconocido’: “Enterrar a los muertos es un ritual que nace con la civilización, un simulacro para dar un lugar a un sujeto que ya no existe, pero al que todavía pensamos como semejante. Desconocido (Namo), además, plantea una interesante cuestión: ¿Qué hacer con la excepción? Si el cadáver de un semejante debe recibir sepultura, ¿qué ocurre con el cadáver de un suicida bajo el dogma de una religión que establece como impuro el suicidio? ¿Qué hacer con el cuerpo? ¿Dónde se encuentra ese pequeño trozo de tierra o ese no lugar en el que habitan las excepciones?”

Vincent Kruger ganó el Premio al Mejor Actor por la película Sunny, de Barbara Ott. Imagen cortesía de La Cabina.

Vincent Kruger ganó el Premio al Mejor Actor por la película Sunny, de Barbara Ott. Imagen cortesía de La Cabina.

El Premio a la Mejor Dirección fue compartido entre Tanja Golic (‘Por Casualidad’) y Maciej Marczewski por su mediometraje ‘Juegos’, película polaca que se llevó igualmente el Premio a la Mejor Actriz, Julia Kijowska, que ya deslumbró por su papel en ‘Loving’, ganadora del Cinema Jove de 2013. El Premio al Mejor Actor fue para Vincent Kruger, que encarna a un joven pandillero que se debate entre tener que cuidar a su hijo recién nacido y buscar un empleo en la película alemana ‘Sunny’, de Barbara Ott.

Por casualidad, de Tanja Golic, logró el Premio al Mejor Guión. Imagen cortesía de La Cabina.

Por casualidad, de Tanja Golic, logró el Premio al Mejor Guión. Imagen cortesía de La Cabina.

El Premio al Mejor Guión fue para el mediometraje croata ‘Por casualidad’, de Tanja Golic, cuya pareja protagonista, Lana Baric y Kresimir Mikic, rivalizó por los galardones interpretativos. El Premio a la Mejor Música se lo llevó la película francesa ‘Los Niños’, de Jean-Sebastien Chauvin, mientras el Premio a la Mejor Fotografía fue para ‘En cierta habitación’, de Pauline Roenneberg. ‘Tierra sobre viento’, del noruego Joern Utkilen, recibió a su vez el Premio a la Mejor Dirección Artística, novedad este año en los premios del jurado.

Los Niños, de Jean-Sebastien Chauvin, fue la ganadora del Premio a la Mejor Música. Imagen cortesía de La Cabina.

Los Niños, de Jean-Sebastien Chauvin, fue la ganadora del Premio a la Mejor Música. Imagen cortesía de La Cabina.

Los 24 mediometrajes presentados a concurso rayaron a un alto nivel, según apreciación de los miembros del jurado, lo que dificultó la selección de premiados. Películas como la mencionada ‘Tierra quemada’, ‘Taram Tarambola’, de María Castillejo, ‘Magma’, de Pawel Maslona o ‘Te amo, decepción’, de Héloïse Haddad, también figuraron entre las candidatas a premios.

Tierra sobre viento, de Joern Utkilen, ganó el Premio a la Mejor Dirección Artística. Imagen cortesía de La Cabina.

Tierra sobre viento, de Joern Utkilen, ganó el Premio a la Mejor Dirección Artística. Imagen cortesía de La Cabina.

De hecho, ‘Taram Tarambola’ fue la ganadora como Premio del Público. La historia de dos niñas, que sufren las consecuencias de la separación de sus padres, conmovió a los espectadores que siguieron día a día las películas a concurso en la Sala Berlanga de la Filmoteca de Valencia. El mundo imaginario que construyen las dos protagonistas para sobrellevar el pueril comportamiento paterno, de trágicas consecuencias, capturó la atención del público. La VII edición del Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina cerró en La Nau de la Universitat de València el certamen que, un año más, se consolida como muestra de referencia para todos aquellos que realizan sus películas en un formato a medio camino entre el corto y el largo.

Fotograma de 'Desconocido', de Salah Salehi, Premio al Mejor Mediometraje de La Cabina. Imagen cortesía del Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina.

Fotograma de ‘Desconocido’, de Salah Salehi, Premio al Mejor Mediometraje de La Cabina. Imagen cortesía del Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina.

Salva Torres

Pérez Contel, anticipado a su tiempo

Rafael Pérez Contel, precursor en la educación de las artes visuales en Valencia
En el año del 25 aniversario de su fallecimiento

Rafael Pérez Contel nace un 24 de octubre en el pueblo de Villar del Arzobispo (Valencia), municipio de la comarca de los Serranos cuyos habitantes hablaban el castellano con una importante variedad de valencianismos. Segundo hijo de una familia de origen humilde: su padre era minero. Su abuelo materno, Marcos Contel Aparicio, herrero del pueblo, es quien descubre y promueve las habilidades artísticas del niño. Su madre le enseña a leer y a reconocer los números. Es su primer maestro, Demetrio Gil de Boix, quien lo alienta a que ingrese en la escuela antes de tiempo. Sus progresos son tan prematuros que sin haber cumplido la edad reglamentaria sus padres lo matriculan en la escuela pública.

La obra de Pérez Contel es la de un creador íntimamente comprometido con el arte, la educación, el pensamiento, la cultura y la democracia. Un artista y docente que, dotado de una personalidad multifacética, renueva el panorama artístico y educativo en España.

Tres grabados de Linoleografía, de Rafael Pérez Contel.

Tres grabados de Linoleografía, de Rafael Pérez Contel.

En 1928 ingresa en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, allí  conoce a los artistas con quienes renueva el paisaje artístico de los años treinta. En el año 1933 se presenta en el primer cursillo convocado por el Ministerio de Instrucción Pública con el fin de seleccionar al profesorado de Enseñanza Media; actividad que hasta entonces impartían en exclusividad las órdenes religiosas.

En la primera eliminatoria madrileña sólo tres valencianos son seleccionados: Antonio Ballester, Francisco Carreño y Rafael Pérez Contel, los cuales al final del cursillo son nombrados profesores de los institutos de Valencia, Xàtiva y Alzira respectivamente. Es pues, en el Instituto de Alzira, donde Rafael Pérez Contel inicia su labor docente.

Portada actual de la revista Nuestro Instituto.

Portada actual de la revista Nuestro Instituto.

En 1933 le es concedida por oposición una pensión de escultura para España y el extranjero de la Diputación de Valencia, siendo también becario del gobierno francés. Como Catedrático de Dibujo, amplia sus estudios en el extranjero residiendo temporalmente en Francia, Bélgica, Holanda, Italia y Portugal, países en los que conoce a los artistas y museos más importantes del momento.

Al acabar la Guerra Civil la dictadura lo encarcela como represalia por defender la democracia y lo despoja de su plaza docente. A partir de ese momento, Rafael Pérez Contel se ve obligado a empezar de cero e iniciar alguna actividad remunerada que le permita vivir y mantener a su familia. Es una de las etapas más duras la que tiene que afrontar en estos años de su vida adulta.

“Cuando estuve encarcelado en la Cárcel Modelo de Valencia, atrapado por los ‘liberadores’ fascistas, por aquello de redimir Penas por el Trabajo, el Director de la cárcel nos permitía tener en los talleres, herramientas para la práctica del oficio de escultor. Tallaba figuras femeninas, la mayoría de ellas representando maternidades -mi primer hijo nació a los tres meses de estar encarcelado-, figuras que vendía mi mujer a los amigos o forofos de mis esculturas”.

Portadas de la revista Nuestro Instituto, de Rafael Pérez Contel.

Portadas de la revista Nuestro Instituto, de Rafael Pérez Contel.

En 1950, recupera su plaza docente y se le destina al Instituto José de Ribera de Xátiva. Se vincula entonces durante más de veinte años a una ciudad y a una institución que llega a amar profundamente. Es en Xàtiva, pues, la ciudad donde hallará el ambiente académico, intelectual y humano que estaba buscando desde hacía tiempo. El 6 de noviembre de 1983 es nombrado «Hijo Ilustre de la Ciudad de Xàtiva» junto a Francisco Carreño Prieto, Carmen Gómez Carbonell y Francisco Lozano Sanchis.

Las clases de dibujo de Rafael Pérez Contel no se limitan sólo a su asignatura, sino también a diversas actividades curriculares y extracurriculares; entre ellas, realizar salidas para investigar el patrimonio arqueológico de la región fomentando el conocimiento del arte íbero, las pinturas rupestres, los abrigos y las cuevas. También se preocupa porque sus alumnos conozcan la cerámica y las diversas técnicas que se pueden aplicar al barro, como el «socarrat», técnica en la cual se especializa. La música, las fallas, los juegos infantiles y el folklore también ocupan un lugar importante en su labor pedagógica.

Portada y contrapartida de Arte Infantil, de Rafael Pérez Contel.

Portada y contrapartida de Arte Infantil, de Rafael Pérez Contel.

Entre los años 1958 y 1971 se implica en reforzar la presencia de la revista Nuestro Instituto. Con un formato novedoso, crea un diseño con la idea de que estas publicaciones representen los movimientos artísticos que se desarrollan en ese momento en Europa.

Uno de sus trabajos más importantes como profesor y editor es Linoleografía, expresión gráfica con linóleo, un libro que se compone de aproximadamente doscientas páginas con ciento diez estampas originales realizadas por sus alumnos, un libro dedicado a su mujer e hijos. En su inicio, Pérez Contel escribe: “El arte es la piedra de toque de la cultura de una época y de un pueblo, y puede medirse por la comprensión del arte del momento en que se vive. El arte es también un medio educativo del que no podemos prescindir en los planes de la educación general de los hombres de mañana”.

Portada y contraportada de Linoleografía, de Rafael Pérez Contel.

Portada y contraportada de Linoleografía, de Rafael Pérez Contel.

Las estampas se encuentran organizadas en diferentes apartados que ilustran los diversos temas propuestos en sus clases: «Bodegones», «Paisajes de Játiva», «Animales», etcétera. Además de esta práctica docente de grabado, su innovación pedagógica supone que el trabajo de sus alumnos se vea destacado al ocupar la parte central de un libro o de una revista escolar dedicados a la enseñanza de las artes plásticas y visuales. Para su trabajo como editor contaba con el apoyo de las imprentas de los hermanos Bellver, y Ricardo Mateu de la ciudad de Xàtiva y Manuel Soler de la ciudad de Valencia.

Aunque su influencia en el ámbito educativo es importante, tiene una trascendencia limitada debido al rigor ideológico y a la censura impuestos en los años de una España sin democracia. Pese a estas dificultades, trabaja incansablemente para desarrollar su labor docente, investigadora y artística, lograda en gran medida gracias a su esfuerzo personal y el apoyo de sus amigos y compañeros de Xàtiva y Valencia.

Rafael Pérez Contel ha sido un profesor comprometido con su tierra, su cultura y su historia con una destacada trayectoria artística y una apasionada labor educativa. Su deseo cumplido fue aportar a sus alumnos una visión del mundo que en ese momento no existía.

Ilustración de Rafael Pérez Contel, con motivo de su capacitación en 1933.

Ilustración del propio Rafael Pérez Contel, con motivo de su capacitación en dibujo en 1933.

Alejandro Macharowski