Obras con mucho vuelo en El Carmen

Colección Aena de Arte Contemporáneo
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 10 de enero de 2016

Son obras de arte contemporáneo habitualmente instaladas en aeropuertos de toda España. Obras que en su día fueron catalogadas por la Fundación Aena, institución cultural ahora dependiente de la entidad pública Enaire, para su gestión, conservación y divulgación. Fruto de ese trabajo necesario, ya que muchas de esas obras se hallaban repartidas sin mucho fuste por diferentes dependencias de la red de aeropuertos, es la colección de más de 1500 piezas ahora en depósito. Un total de 35 de esas obras, todas ellas de gran formato, se exhiben en el Centro del Carmen.

Algunas pertenecen a artistas o grupos valencianos de la talla de Andreu Alfaro, Miquel Navarro y Equipo Realidad. “Es una selección pequeña pero sin duda representativa de la colección de la Fundación Aena”, afirmó Enrique Moral, director de la entidad pública. Pequeña, pero “rotunda”, subrayó Felipe Garín, director del Centro del Carmen. Rotundidad en cuanto al formato y a la cualidad de los artistas representados: Eduardo Arroyo, Miquel Barceló, Juan Barjola, Rafael Canogar, Cristina Iglesias, Paloma Navares, Antoni Tàpies… Y rotundidad en cuanto al contenido plástico.

Obra de Santiago Sierra, de la Colección Aena, en el Centro del Carmen.

Obra de Santiago Sierra, de la Colección Aena, en el Centro del Carmen.

La exposición, cuyo título Evolución se refiere al propio vuelo ascendente en el tiempo de la colección, arranca con la obra de Tàpies Grafismes blaus sobre vellut granat, en la que destaca un igualmente rotundo ‘No’ en el interior del cuadro. Y la cierra una similar y contundente negación de Santiago Sierra en su fotografía en blanco y negro denominada No Global Tour. “Sí, podríamos decir que empieza con una negación a la dictadura por parte de Tápies y concluye con esa otra negación de Sierra contra la globalización”, admitió Ángeles Imaña, comisaria de la muestra.

Y entre ambas negaciones, una severa afirmación: “Estamos probablemente ante una bella desconocida”, refiriéndose Moral al conjunto de obras exhibidas de la colección Aena, que sirve de “impulso al arte español, portugués e iberoamericano”. Porque Evolución, en tanto tal, muestra obras que van de los años 70 a la actualidad, incluyendo artistas como la portuguesa Helena Almeida o el chileno Roberto Matta, dentro de ese “objetivo público de apoyo al arte contemporáneo”. Pinturas murales, esculturas, fotografías y audiovisuales que dejan por unos meses su ubicación en los aeropuertos de Valencia, Barcelona, Madrid, Palma, Santiago, León o Málaga, para que el espectador las vea fuera de su contexto habitual.

Obra de la Colección Aena, en el Centro del Carmen.

Obra de la Colección Aena, en el Centro del Carmen.

“El fútbol ayudó mucho al impulso de la colección”. Y Enrique Moral, ante el asombro general, explicó que con motivo del Mundial del 82, “se ampliaron los aeropuertos”, lo cual favoreció esa evolución del arte contemporáneo en relación con los espacios destinados a la navegación aérea. Eso sí, las compras han sido en todo momento “siguiendo el criterio público de gasto en torno a valores seguros”. Como lo son Barceló, Arroyo, Canogar, Tàpies o Barjola, cuya Tauromaquia, según explicó Imaña, pasó “de las cabezas picassianas a esas otras más de Bacon”, característico del quehacer siempre inquieto del artista extremeño.

Felipe Garín advirtió el hecho de que siendo una colección de la Fundación Aena no hubiera prácticamente alusiones a los aviones, lo cual le pareció un acierto. Y cuando tal cosa sucede, como en el caso de la instalación de Tim White-Sobieski Terminal 3, sea para homenajear a las víctimas de las Torres Gemelas mediante imágenes de un misterioso atractivo. Como misteriosa es la obra de Paloma Navares, “artista poco conocida, pero de gran talento” (Imaña), o sobrecogedora la fotografía de Victoria Diehl de una mujer sin pezones en su maltratado cuerpo; esta última, ganadora del Premio de Fotografía que convoca la Fundación Aena.

Obra de Juan Barjola, de la Colección AENA, en el Centro del Carmen.

Obra de Juan Barjola, de la Colección AENA, en el Centro del Carmen.

Salva Torres

Colección Valdepeñas, ¿ejemplo para Valencia?

Colección Valdepeñas. 75 aniversario
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 25 de enero de 2015

Es el certamen artístico más antiguo de España. Nació en 1940 en Valdepeñas, fruto del empuje de un grupo de amantes del arte, recién finalizada la Guerra Civil. Un grupo de artistas que “frente a la oscura sotana del pecado antepusieron la penitencia del color”, cuando justamente “el color era el ocre de los escombros”, destacó Jesús Martín, alcalde de la localidad manchega. Se trata del Premio Internacional de Artes Plásticas de Valdepeñas, el único que cuenta con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes. Ahora que celebra su 75 aniversario, el Centro del Carmen acoge 45 obras representativas de su longeva trayectoria.

Obra de Tania Blanco de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Obra de Tania Blanco de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Felipe Garín ha sido el encargado de la selección de los trabajos, varios de los cuales pertenecen a artistas valencianos: sin ir más lejos, Tania Blanco y Calo Carratalá, sus dos últimos premiados. Garín presentó la muestra como parte ilustrativa de la Colección Valdepeñas y como “aviso para navegantes”. Dicho lo cual, se explicó: “Mantener un premio artístico al margen de los vaivenes políticos es un ejemplo a seguir”. Sobre todo en una ciudad como Valencia, donde “hubo en su momento premios, pero todos murieron por un exceso de localismo”. Luego se refirió al IVAM, cuyo nacimiento supuso “la entrada del arte contemporáneo en una ciudad donde hasta entonces apenas interesaba”.

Obra de Calo Carratalá de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Obra de Calo Carratalá de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

De manera que ahí están esas 45 obras ilustrativas de un premio cuya dotación presupuestaria es indiscutible en Valdepeñas. “Los partidos políticos lo discutimos todo, pero la Exposición es algo que no se toca”, explicó orgulloso Jesús Martín. Los 30.000€ destinados al premio pueden alcanzar los 200.000€ entre gastos de transporte, seguros y montaje. Da igual: el Premio Internacional de Artes Plásticas de Valdepeñas es intocable. Lo ha sido a lo largo de sus 75 años de historia, incluidos los duros de la posguerra, la Transición e incluso los actuales de la crisis.

Obra de Antonio López de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

‘Desnudo en la playa’, de Antonio López, de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Como ejemplo del espíritu que desde sus inicios animó el certamen, Jesús Martín se refirió a una de las “joyas de la corona” de la Colección Valdepeñas: el cuadro de Antonio López, ‘Desnudo en la playa’. “Como no había dinero en el Ayuntamiento (año 1959), un concejal lo compró con dinero de su bolsillo por 15.000 de las antiguas pesetas. Luego tuvo la honradez de darlo al Ayuntamiento tras recuperar su dinero sin cobrar interés alguno”. Y una prueba más: “El Reina Sofía, que no tenía ningún cuadro de Antonio López, quiso comprarlo, pero hubo amenaza de todos los concejales de presentar la dimisión y el alcalde tuvo que negar su venta”.

Obra de Agustín Úbeda de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Obra de Agustín Úbeda de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Ese cuadro tan simbólico dentro de la Colección Valdepeñas, ‘Desnudo en la playa’ de Antonio López, está presente en la exposición del Centro del Carmen. Jesús Martín reconoció que era la segunda vez que esa obra salía de Valdepeñas, tras la Expo de Sevilla. Junto al artista que hoy vuelve a ser actualidad por su ‘Retrato a la familia de Juan Carlos I’, figuran en la muestra otros ilustres de la pintura como Agustín Úbeda, Juan Barjola, Pacho Cossío, López Villaseñor o Venancio Blanco. También hay una obra del dramaturgo Francisco Nieva, ganador del certamen de 1960, del que Felipe Garín desveló que firmaba como Francisco Morales Nieva.

Obra de Gonzalo Sicre de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Obra de Gonzalo Sicre de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

El director del Centro del Carmen destacó igualmente la numerosa presencia de artistas valencianos entre los premiados, a lo largo de los 75 años del certamen. Entre ellos, además de Tania Blanco y Calo Carratalá, cabe citar los nombres de José Quero, Joël Mestre, Gonzalo Sicre, Javier Garcerá, Juan Cuéllar o Antonio Gadea, casi todos ellos presentes en la exposición. Un repaso a la historia no sólo de la Colección Valdepeñas, sino del arte español desde la posguerra a la actualidad. Todo un “ejemplo a seguir” en Valencia.

Obra de Antonio Zarco de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Obra de Antonio Zarco de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Obra de Juan Cuéllar de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Obra de Juan Cuéllar de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Salva Torres

Serigrafías: un homenaje a Abel Martín

Abel Martín. Serígrafo.
Fundación Museo Salvador Victoria
C/ del Hospital, 13. Rubielos de Mora (Teruel)
Hasta el 14 de marzo del 2014

Coincidiendo con el 20 aniversario de la trágica muerte del pintor y serígrafo Abel Martín, el Museo Salvador Victoria dedica una muestra retrospectiva a esta figura clave en la introducción de la  serigrafía en España durante los años sesenta del siglo XX.

Abel Martín en su estudio

Abel Martín en su estudio

El artista, nacido en Mosqueruela (Teruel), aprende la técnica del serigrafiado en Francia,  donde colabora con autores tan importantes como Hans Arp o Victor Vasarely. Cuando regresa a España, junto a Eusebio Sempere – pintor más representativo del movimiento cinético en nuestro país – comienzan una estrecha colaboración, introduciendo y divulgando la técnica de grabado que habían estado aprendiendo en París en los años 50 del siglo pasado. Uno de los encargos más destacados de Abel Martín fue el de las primeras tiradas de obra gráfica para el Museo conquese de Arte Abstracto (1963-64).

La exposición consistirá en treinta obras de autores pertenecientes a diferentes tendencias artísticas y grupos. Dentro de la línea geométrica estarán representados Alfaro, Wilfredo Arcay (quien fue maestro de Martín en París), Balart, Barbadillo, Gómez Perales, Hinterreiter, Le Parc, Palazuelo, Sempere, y el propio Abel Martín. En la tendencia figurativa Barjola y Julio González. Del grupo El Paso: Francés, Millares y Saura. Del grupo de Cuenca o, en palabras de Alfonso de la Torre, adscritos a la denominada “poética conquense”, la exposición cuenta con  obras de Bonifacio, Guerrero, Lorenzo, Mompó, Adrián Moya, Paluzzi, Rueda, Torner y  Zóbel. En este homenaje al artista aragonés, también podrá verse la que se cree fue su última obra original, fechada en 1979.

Sin título. Litografía de Abel Martín 1971

Serigrafía de Abel Martín a partir de una pintura del propio grabador