Mr. Pink se apunta a un bombardeo…de sexo

Comixxx. Exposición colectiva

Galería Mr. Pink

C/ Guillem de Castro, 110. Valencia

Hasta el 14 de junio

Dicen que los seres humanos hemos creado el erotismo para compensar la represión sexual fundamento de toda cultura. De manera que, al igual que la gastronomía modula nuestro instinto depredador, el erotismo sería un modo de canalizar la pulsión sexual que nos habita. Aceptamos las cortapisas sexuales que favorecen la laboriosidad cotidiana, a cambio de inundar el espacio social con imágenes alusivas al acto sexual del que procedemos. Represión sexual y deseo van, por tanto, unidos. Cuando la represión pierde su sentido, confundida con la simple coacción, la pulsión adquiere mando en plaza para dar rienda suelta a nuestra animalidad.

Viñeta de Adrián Bago, Comixxx. Galería Mr. Pink

Viñeta de Adrián Bago, Comixxx. Galería Mr. Pink

La galería Mr. Pink, y los 11 ilustradores que llenan su espacio con viñetas de alto contenido calórico, es una muestra ejemplar del erotismo en los tiempos del cólera. Comixxx, que así se titula la magnífica exposición, forma parte de la muestra Art(o) de Sexo comisariada por MacDiego, a su vez enmarcada en el Salón Erótico de Feria Valencia. Comics e imágenes, como contrapunto al despliegue más realista, en carne viva, del salón directamente escorado a la más explícita sexualidad. En Mr. Pink, el sexo salta a la vista, contenido en viñetas de todos los tipos y colores. De manera que la sexualidad, con alusiones directas a la violencia que sin duda está en el germen de la vida, se manifiesta sin tapujos pero siguiendo los cauces de la luminosa creatividad que la contiene.

Viñeta de Rafa Fonteriz. Comixxx. Galería Mr. Pink

Viñeta de Rafa Fonteriz. Comixxx. Galería Mr. Pink

¿Que hay cerebros explotados en las viñetas de Paco Roca? Sin duda. ¿Que Jordi Bayarri muestra fornicaciones sin parar? Pues también. ¿Que las mujeres boxeadoras de Sergio Bleda son de armas tomar? Claro está. Lo mismo que hay pollas erectas (Luis Demano), coños como gargantas profundas (Adrián Bago), sexo y drogas en Benidorm (Toni Payá), provocativas cuestiones ingenuamente expresadas (Manuel Bartual), mujeres fantásticas (Rafa Fonteriz) y oscuramente seductoras (Josep de Haro), irónica felicidad (Calo) y terror barroco (Jorge Parras). Comixxx está repleto de una sexualidad desbordante, cáustica, provocadora, mordaz, ingenua, sin duda explícita, que, no obstante, y a pesar de la bomba de relojería que parece a punto de estallar, termina segregando sustancia gris producto de la imaginación allí desplegada.

Ciencia ficción, género negro, historias cotidianas, en blanco y negro o en color, limpias o sucias, con más o menos texto (Bago advierte: “¡Leed la historieta y dejad de mirar las cartelas!”), todo está ilustrado para compensar con la imaginación la más limitada fisiología sexual. Precisamente a la que se llega por la vía de la pornografía, lugar estrechamente vinculado a la pura y dura fisiología del más explícito orgasmo. Cuestión, qué duda cabe, de posturas: o la más gimnástica tabla de ejercicios sadianos, o el más sugerente despliegue de imágenes con historia, que es a lo que íbamos al hablar de Comixxx.

Ilustración de Jordi Bayarri. Comixxx. Galería Mr. Pink

Ilustración de Jordi Bayarri. Comixxx. Galería Mr. Pink

Salva Torres