El autor del Himno de Riego recordado en el MuVIM

Les ciutats del músic
En torno a José Melchor Gomis
Hall del MuVIM
C / Quevedo, 2. Valencia
Hasta el 23 de octubre de 2016

El MuVIM acoge hasta el 23 de octubre la exposición ‘Les ciutats del músic’, que recoge la historia y la producción musical de José Melchor Gomis, uno de los músicos valencianos más universales. Jorge Rodríguez, presidente de la Diputación de Valencia, tradujo así la importancia de la muestra: “Tenemos la obligación de ser transmisores de nuestra historia y nuestra cultura a las nuevas generaciones”. De manera que el 225 aniversario de Gomis es “una oportunidad única para recuperar su memoria, ponerla en valor y dar a conocer sus obras a toda la población, desde los niños hasta los mayores”, sostuvo Rodríguez.

El director del MuVIM, Rafael Company, y el comisario de la muestra, Ignasi Gironés, coincidieron con el presidente de la Diputación a la hora de reivindicar la figura de Gomis como la de uno de los artistas valencianos más ilustres, pese a que su grado de conocimiento no alcanza al de algunos de sus coetáneos.

Vista de la exposición 'Les ciutats del músic'. Imagen cortesía del MuVIM.

Vista de la exposición ‘Les ciutats del músic’. Imagen cortesía del MuVIM.

“Lo más importante de esta exposición es empezar a descubrir a un músico valenciano desconocido por el gran público, capaz de componer óperas que compitieron con las de Rossini en París a principios del siglo XIX”, explicó Gironés, que también destacó los himnos patrióticos y militares de Gomis, entre ellos el Himno de Riego que se convirtió en emblema nacional durante la Segunda República.

Esta producción de himnos patrióticos se encuadra en los años que José Melchor Gomis pasó en Madrid tras sus primeros pasos musicales en Valencia. La inclinación política del autor acabaría llevándole a un exilio en París y Londres que dio un nuevo giro a su carrera, convirtiendo al músico de Ontinyent en un autor polifacético que siempre será recordado como el creador del primer himno oficial de España.

La muestra del MuVIM recorre la vida y la obra de Gomis a través de su itinerancia por las ciudades en las que vivió y trabajó, y consta de una serie de paneles expositivos en los que se describe y escenifica el paso del músico por esas cinco ciudades, de Ontinyent a París, con la posibilidad de escuchar cuatro de las piezas compuestas por Gomis, entre ellas el Himno de Riego. ‘Les ciutats del músic’ recorre la vida y la producción musical de un valenciano ilustre al que le fue concedida la Legión de Honor francesa al final de su carrera.

Vista de la exposición 'Les ciutats del músic'. Imagen cortesía del MuVIM.

Vista de la exposición ‘Les ciutats del músic’. Imagen cortesía del MuVIM.

Las ‘mamás belgas’ conquistan el mundo

Las Mamás Belgas, de Sven Tuytens
Diputación de Valencia y Ayuntamiento de Ontinyent

De Ontinyent a Bruselas, de Belgrado a l’Alfàs del Pi. La odisea de las mamás belgas, el grupo de mujeres judías que trabajaron de enfermeras en España durante la guerra civil,  ha interesado y conmovido a los habitantes de los cuatro puntos cardinales. El documental Les mamàs belgues, realizado por Sven Tuytens que relata por primera vez su odisea, se verá también en otros festivales internacionales como el Ekurhuleni International de Sudáfrica. El Centro Juan Carlos I de España de la Universidad de Nueva York y otras instituciones culturales se han interesado por él y, gracias a la intervención del hispanista Paul Preston, se proyectará  en Londres, en la London School of Economics, el próximo diciembre.

Todo empezó por una foto. Una imagen que representa a un grupo de mujeres en cuyos semblantes se trasluce cierta expresión de alivio. Fue captada en Barcelona, en 1937, y la mayoría de ellas eran judías que llegaron a España por medio de los sindicatos belgas huyendo de las primeras persecuciones nazis y que realizaron una gran labor como enfermeras en el Hospital Militar Internacional de Ontinyent.

Las Mamás Belgas, de Sven Tuytens. Imagen cortesía de la Diputación de Valencia.

Las Mamás Belgas, de Sven Tuytens. Imagen cortesía de la Diputación de Valencia.

Más de 80 años después un documental relata la odisea de estas mujeres atrapadas entre dos guerras y marcadas por la tragedia, pues muchas acabaron en campos de exterminio nazis. Les Mamàs Belgues es un proyecto de Sven Tuytens, corresponsal de la Radiotelevisión belga en España desde hace seis años que ha contado con el apoyo económico del Área de Igualdad de la Diputación de Valencia, el Ayuntamiento de Ontinyent  y el asesoramiento del profesor de Didáctica Joan Torró.

“La idea del documental surgió de la foto de esas mujeres que encontré en el Centro de Estudios de la Segunda Guerra Mundial de Bruselas dirigido por Rudi Van Doorslaer”, dice Tuytens. “En los años ochenta el director de dicho centro escribió un artículo sobre ellas, y pensé que sería muy interesante conocer a fondo su historia. Los episodios de esa época están casi siempre protagonizados por hombres, los combatientes y brigadistas”.

Cartel de 'Las Mamás Belgas', de Sven Tuytens. Imagen cortesía de la Diputación de Valencia.

Cartel de ‘Las Mamás Belgas’, de Sven Tuytens. Imagen cortesía de la Diputación de Valencia.

Debido al largo tiempo transcurrido, la idea podría haber acabado en agua de borrajas, pero la buena estrella condujo el proyecto a buen puerto. Fascinado por la historia, Jorge Rodríguez, exalcalde de Ontinyent y presidente de la Diputación, apostó por financiar el filme y los franciscanos que ocupan el vetusto edificio que fue Hospital Militar no pusieron ninguna pega para que se convirtiera por unos días en plató de rodaje. “Me dijeron que no nos dejarían rodar porque la guerra les traía malos recuerdos, pero los padres franciscanos me recibieron con los brazos abiertos y nos dieron todas las facilidades, tal vez por ser un interlocutor extranjero, alguien neutral”, comenta  Tuytens.

La centenaria Rosariet

La aportación del profesor JoanTorró que conocía a fondo la historia por ser natural de Ontinyent fue fundamental. A través de él se conectó con Rosariet, una anciana de 96 años que siendo muy joven trató a las Mamás belgas, como las llamaban cariñosamente los habitantes del pueblo. “Su testimonio es el hilo conductor del argumento, un elemento esencial”, indica Tuytens.

Con un presupuesto de 50.000 euros, el documental se rodó en noviembre de 2015 a lo largo de una semana por la productora valenciana Primera plana. Dura 26 minutos y se ha doblado a varios idiomas: castellano, valenciano con subtítulos en inglés, francés y neerlandés. Incluye imágenes inéditas cedidas por la Filmoteca valenciana como las que captan la llegada a la ciudad de 16 ambulancias donadas por Bélgica a principios de la guerra civil.

Fotograma del documental 'Las Mamás Belgas', de Sven Tuytens. Imagen cortesía de la Diputación de Valencia.

Fotograma del documental ‘Las Mamás Belgas’, de Sven Tuytens. Imagen cortesía de la Diputación de Valencia.

Además de las belgas, trabajaron en el Hospital Militar mujeres procedentes de Holanda, Argentina, Cuba y países del este de Europa como Polonia, Rumanía y Hungría que empezaban a sufrir el efecto de los progroms antisemitas alentados por el nazismo. Muchas carecían de conocimientos de medicina pero eso no les impidió realizar una inestimable labor. Resistieron el avance franquista y un par de semanas antes del fin de la contienda partieron a Argelia francesa y desde allí regresaron a Europa. Unas se sumaron a la Resistencia y otras acabaron en los campos de exterminio entre ellas una que había sido madre durante su estancia en Ontinyent; con ella también murió su hijo de cuatro años, nacido en tierras valencianas.

Las mamás belgas. Imagen cortesía de la Diputación de Valencia.

Las mamás belgas, de Sven Tuytens. Imagen cortesía de la Diputación de Valencia.

Bel Carrasco

Jazz se escribe con V

XX Festival de Jazz de Valencia
Palau de la Música
Passeig de l’Albereda, 30. Valencia
Julio de 2016

Si, como dijo el compositor Leonard Bernstein, para conseguir grandes logros dos cosas eran necesarias, “un plan y no demasiado tiempo”, entonces Francisco Blanco ‘Latino’ y Chevi Martínez están de enhorabuena. Hacia finales de abril supieron que serían ellos los encargados de poner en marcha el 20 Festival de Jazz de Valencia. He ahí el poco tiempo. Pero como tenían un plan, con el que se presentaron a principios de año y por el que el Ayuntamiento de Valencia finalmente se decantó, el logro estaba asegurado.

Su plan es muy sencillo: “Dar la oportunidad a la gente que se lo merece”. Y esa gente está bien cerca: “Los músicos valencianos, que hay muchos y muy buenos, merecían nuestro apoyo; que tengan la puerta del festival abierta, cosa que antes no tenían”. Se acabó aquello de que nadie es profeta en su tierra. Ahora el Jazz se escribe con V, la que llevan incorporados los músicos valencianos que, como Perico Sambeat, Ramón Cardo, Carlos Gonzálbez o Fabio Miano exportan internacionalmente su creatividad.

Cartel de Dani Nebot. Imagen cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

Cartel de Dani Nebot. Imagen cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

El Fijazz de Alicante, con el triple de presupuesto que Valencia

Está por ver lo que sucede con el Fijazz de Alicante, que sale por primera vez a concurso público con una dotación presupuestaria tres veces superior a la de Valencia. La que será su XVIII edición sigue en el aire, a expensas del proyecto ganador. Paralelamente, acaba de nacer Jazz on the Med, iniciativa privada impulsada por Esatur (Jorge Rodríguez) y El Refugio (Dani Barbieri) con la colaboración de Fundación Caja Mediterráneo.

Y nace Jazz on the Med, complemento al Fijazz

“No lo vemos como competencia al Fijazz, porque es bueno que pasen cosas en junio y julio, de manera que se complementan”, explica Toni Navarro, coordinador del Jazz on the Med, que ha arrancado con alrededor de 20.000€ y una propuesta atractiva. Por el Aula de Cultura de la CAM de la Alicante pasaron los días 2, 9 y 16 de junio Tino di Geraldo Sextet, Jorge Pardo y Javier Massó, y Perico Sambeat y Fabiano Miano Quartet. “Tuvimos una buenas respuesta de público, sin llegar a llenar, pero demostrando que están pasando cosas en Alicante aparte del reggaetón”, señala Navarro. Y el año que viene “más y mejor, esperemos que con la ayuda de algún patrocinador”.

Mientras, el Festival de Peñíscola sigue fiel al modelo que hasta el pasado año dirigía en Valencia Julio Martí: estrellas internacionales y el complemento de músicos valencianos. Así, actuarán en el Palau de Congressos de Peñíscola, del 21 al 28 de julio, la vocalista Cécile McLorin, Kenny Barron y John Abercrombie, reservando los conciertos gratuitos del Jazz a la Serena, que se reparten entre el Palau y la plaza de Santa María, para Grant Stewart, Yei Yi&co, Arantxa Domínguez, Ricardo Belda, Kiko Berenguer y Tat!, en un festival patrocinado por Transportes Monfort Belda.

Fabio Miano. Fotografía de Antonio Porcar por cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

Fabio Miano. Fotografía de Antonio Porcar por cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

“La realidad jazzística en Valencia ha cambiado radicalmente en los últimos años: ahora hay un público entregado al jazz y que apoya a los músicos de aquí”, dicen al unísono Blanco ‘Latino’ y Chevi Martínez, ambos a su vez celebrando, oh! casualidad, los 25 de años del colectivo Sedajazz y del club Jimmy Glass, respectivamente. “Llevamos años dedicándonos a crear afición”, añaden. Por eso ahora, con el cambio de gobierno (“la sensibilidad es otra”), decidieron presentar su plan al Ayuntamiento de Valencia.

Hermeto Pascoal. Fotografía de Aline Morena por cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

Hermeto Pascoal. Fotografía de Aline Morena por cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

“Apostamos por el cambio y por una iniciativa de futuro”

“Lo hacemos animados e impulsados por mucha gente, casi obligados por ellos, que han confiado en nosotros para sacar adelante el festival”. De manera que Latino y Chevi compaginan ahora el trajín diario con todo lo del festival. “Ya casi no tenemos vida privada”, se lamentan con ironía, pero con el acicate de “apostar por el cambio” y de saberse al frente de “una buena iniciativa y de futuro”. Eso sí, el proyecto es para este año, aunque confían en la posibilidad de continuar desarrollándolo más tiempo.

Porque ideas tienen muchas, aunque la falta de tiempo les haya obligado a centrarse en la vigésima edición, para la que cuentan con 60.000€ de presupuesto municipal, más los 15.000 del 17 Seminario Internacional de Jazz. No es mucho teniendo en cuenta que habrá 24 actuaciones (10 más que el pasado año) y 169 músicos participando en ellas, lo que da una idea del exiguo dinero destinado a cada artista. “En el Palau nos la jugamos a taquilla”, dicen. Asumen el riesgo que supone no llegar a cubrir los gastos derivados de los respectivos cachés, por eso animan a la gente a acudir a los conciertos.

Sant Andreu Jazz Band. Foto de Lilli Bonmati por cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

Sant Andreu Jazz Band. Foto de Lilli Bonmati por cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

“Este festival es un caramelo, porque aúna estilos diferentes y para todos los públicos”

El primero de todos, de entrada libre, será el domingo 3 de julio en los Jardines del Palau con la Sant Andreu Jazz Band. Joan Chamorro dirige esta banda de Barcelona formada mayoritariamente por jóvenes de entre 7 y 20 años, y de la que Ramón Tort realizó la película documental A film about kids and music ganadora del premio al mejor largometraje en el Festival de Cine de Austin (Texas). Latino habla de “caramelo” para definir el Festival de Jazz de Valencia, porque reúne “diferentes estilos, desde lo clásico a lo más vanguardista, y para todos los gustos”.

He ahí otra de las señas de identidad del nuevo modelo. “Dar siempre lo mismo no es educar a la gente, que tiene que conocer lo nuevo que se está haciendo”, subraya Chevi Martínez, harto de lo que alguien ha llamado la “nombrecitis”, esa obsesión por los grandes nombres del jazz, en detrimento de los nuevos solistas y formaciones. “Los grandes nombres tienen fecha de caducidad y los jóvenes han de conocer aquellos otros que empiezan a despuntar y nosotros dárselos a conocer”, como dicen que ya comienza a verse incluso en festivales tan prestigiosos como los de San Sebastián y Vitoria.

Carlos Gonzálbez. Imagen cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

Carlos Gonzálbez. Imagen cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

“Ojalá sirva de modelo a otros festivales”

Desean que su proyecto de jazz para todos los públicos, abierto a los diferentes barrios de la ciudad y con músicos de la propia tierra “ojalá sirva de modelo a otros festivales”. Y lo dicen seguros de que en otras ciudades “ya nos están mirando”, por las referencias que tienen. Y puesto que el festival tiene carácter internacional, su apuesta también se desmarca de la línea general, incidiendo en nombres “menos mediáticos pero de indudable calidad”.

De manera que junto a la Perico Sambeat Big Band, Ramón Cardo & The Nyora Boppers, Carlos Gonzálbez & Fabio Miano Quartet y la Orquestra de València, que por primera vez abre su repertorio al jazz en agrupación, figuran en el programa ilustres como Hermeto Pascoal, Charles Lloyd, Vein Trio & Dave Liebman o Juan Perro. Nombres quizás menos sonoros que los de Wynton Marsalis, Chick Corea o Diego El Cigala, pero que a juicio de Latino y Chevi Martínez merecían estar por ese compromiso hacia lo más emblemático.

Perico Sambeat. Fotografía de Miquel Monfort por cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

Perico Sambeat. Fotografía de Miquel Monfort por cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

“Perico Sambeat es uno de los valores europeos más importantes”

“El saxo Charles Lloyd fue el primero que vendió un millón de ejemplares por su disco Forest Flower de 1966”, destaca Chevi Martínez, anunciando el que será su único concierto en la península. Y de Hermeto Pascoal dice que nunca había estado en Valencia, siendo uno de los grandes músicos a nivel mundial, con “discos cinco estrellas, mientras aquí parece como si no existiera”. De hecho, Miles Davis dijo de este albino brasileño que era “el músico más importante del mundo”. Vein Trio, que ya ha estado en Valencia, concretamente en el Jimmy Glass, es la apuesta de vanguardia igualmente para todos los públicos. Como Juan Perro o Santiago Auserón (Radio Futura).

Domisol Sisters. Imagen cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

Dómisol Sisters. Imagen cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

En cualquiera de los casos, insisten en recordar que Perico Sambeat “es uno de los valores europeos más importantes, por sus arreglos y composiciones increíbles”, al igual que Gonzálbez, Miano o Cardo, “que están en un cartel de gran nivel”. Latino aprovecha para destacar también a las Dómisol Sisters, “que sorprenderán seguro, porque tienen un espectáculo muy bonito y de gran calidad”, sin olvidar a Iván ‘Melón’ y su swing cubano o The Big Team, compuesto por Jesús Santandreu, Michael Mossman, Abe Rábade, Carlos Martín, Nelson Cascais y Eric Ineke.

Y como en el espíritu del nuevo Festival de Jazz de Valencia está su despliegue por toda la ciudad, Russafa, el Cabanyal, Benimaclet, El Carme o el Mercado de Colón acogerán diversas actuaciones. También habrá jam sessions en otros espacios habituales de la ciudad, como El Vitti, El Deslunao, Café El Musical, No Hay Nada Mejor que 27 Amigos, Gestalguinos, Café Bigornia o el propio Jimmy Glass, a modo de cartel complementario al festival.

Juan Perro. Fotografía de Daniel Pérez por cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

Juan Perro. Fotografía de Daniel Pérez por cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

“Los festivales llenos de estrellas parece que fueran a dejarnos ciegos”

“Queremos que sea un festival con conocimiento, didáctico y, por supuesto, respetuoso con la música”. Nada que ver con esos “festivales llenos de estrellas, con las que parece que fuéramos a quedarnos ciegos”, ironiza Latino. El diseñador Daniel Nebot ha sido el encargado del cartel del XX Festival de Jazz de Valencia, calcando el espíritu de sus nuevos responsables. “El jazz se escribe con la J del saxo”, dijo durante la presentación.

Convencidos del largo recorrido del nuevo modelo de festival, confían a su vez en que “con el tiempo sea incluso un atractivo turístico”. Chevi Martínez apuesta por ese “turismo jazzístico”, porque considera que hay mucha gente que cuando viaja a otra ciudad “busca jazz”, apoyándose en la prueba objetiva del Jimmy Glass, donde “cada vez hay más público de ese tipo”. Y vaticina: “En poco tiempo veremos una explosión jazzística importante”. Explosión que, como diría Bob Marley, es lo que tiene de bueno la música: “Cuando te golpea, no sientes dolor”.

Charles Lloyd. Imagen cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

Charles Lloyd. Imagen cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

Salva Torres