Serenates: 7.000 y creciendo

Festival Serenates
Universitat de València y CulturArts
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. Valencia
Del 25 de junio al 10 de julio de 2016

El festival ‘Serenates’ que se realiza desde el año 1984 ha registrado este año un incremento del número de conciertos y de público. Un total de 15 conciertos (11 en 2015) y más de 7.000 personas, que se traduce en 1.700 asistentes más que el año anterior. La media de asistencia a todos los espectáculos del ciclo es de 93,8%. El número de artistas ha sido de 739 y destaca la apuesta por la juventud (más de 500 músicos jóvenes).

El festival ‘Serenates’ está coproducido por la Universitat de València y la Subdirección de Música de CulturArts y cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Valencia, la Acadèmia Valenciana de la Llengua, la Escuela de Arte y Superior de Diseño de Valencia, la Fundación Bancaja y la Fundación Banco Sabadell.

Silvia Pérez Cruz. Festival Serenates de La Nau de la Universitat de Valéncia y CulturArts.

Silvia Pérez Cruz. Festival Serenates de La Nau de la Universitat de Valéncia y CulturArts.

La idea de utilizar el claustro del edificio histórico de la Universitat como marco para ofrecer al público valenciano un festival musical de verano -que dedica, especialmente, su programación a la música compuesta e interpretada principalmente por músicos valencianos- ha tenido desde las primeras ediciones un éxito rotundo.

Una de las novedades de este año ha sido la colaboración de ‘Serenates’ con la ‘Fira de Juliol’ (gracias a la Concejalía de Fiestas y Cultura Popular del Ayuntamiento de Valencia) con tres conciertos que se celebraron en la plaza del Patriarca este fin de semana y con un carácter especialmente popular.

Jordi Savall. Serenates de La Nau de la Universitat de València y CulturArts.

Jordi Savall. Serenates de La Nau de la Universitat de València y CulturArts.

La cantante Silvia Pérez Cruz y el músico Jordi Savall han sido dos de los grandes nombres del cartel del festival ‘Serenates’ de este año, que ha contado con una amplia y ecléctica programación: Capella de Ministrers, la Orquesta JJMM de la Universidad de León, la Orquestra Filharmònica de la Universitat de València, el Orfeón Universitario, Lluís Vich Vocalis, Estilo Concertante, el coro joven Leioa Kantika Koral del País Vasco, el Cor de la Generalitat Valenciana, la Orquesta de Valencia, el Colectivo Mortero, Els Tornejants y la Muixeranga de Algemesí, Urbàlia Rurana i la Romàntica del Saladar y la Joven Banda Sinfónica de la Federación de Sociedades Musicales de la Comunidad Valenciana (FSMCV) con el cantaor Pep Gimeno, ‘Botifarra’ para cerrar el festival este fin de semana.

A lo largo de los años, se han estrenado muchas obras en este festival, o se han reencontrado después de siglos de olvido en los diversos archivos musicales valencianos; además, muchos grupos valencianos han encontrado en el escenario de la Universitat su debut artístico, ya que este festival se ha convertido en una buena plataforma para la promoción y difusión de uno de los mejores y mayores bienes culturales valencianos: la música. La programación del festival ha sido diversa, con respecto a los estilos musicales, desde el Renacimiento hasta el estreno contemporáneo y de agrupaciones musicales.

La Muixeranga de Algemesí. Serenates de la Universitat de València y CulturArts.

La Muixeranga de Algemesí. Serenates de la Universitat de València y CulturArts.

Ya es verano con Serenates

Serenates
Centre Cultural La Nau
C / Universitat, 2. Valencia
Del 24 de junio al 6 de julio de 2016

El festival ‘Serenates, que desde 1984 llevan coproduciendo la Universitat de València y la Subdirección de Música de CulturArts, este año con un presupuesto superior a los 50.000€, incorpora su programación a la Feria de Julio. Es la primera vez que tal cosa sucede, de manera que, como dijo el vicerrector de Cultura, Antonio Ariño, “la Feria de Julio se anticipa a junio gracias a Serenates”. Esto es fruto del cambio de política cultural subrayado por el regidor de Cultura Festiva, Pere Fuset: “Antes se contraprogramaba y ahora colaboramos”.

Esa es la principal novedad del Festival Serenates, a la que Ariño agregó el incremento de las actuaciones: un total de 15 frente a las 11 de la pasada edición, lo cual supone la participación de 739 intérpretes, en su mayoría valencianos (644). Porque Serenates nació precisamente para eso: para la promoción de “la música y los músicos predominantemente valencianos, como muestra de nuestro patrimonio cultural”, resaltó el vicerrector de Cultura.

A su lado asentían, Carmen Amoraga, directora general de Cultura y Patrimonio, Glòria Tello, presidente del Palau de la Música, Ramón Alcón, presidente de la Fundación Bancaixa y Ramón Reche, director regional de Valencia del Banco Sabadell, estos dos últimos colaboradores convencidos de la importancia del Festival Serenates: “Apostamos por él desde el primer día”, señaló Alcón; “el festival genera un retorno fantástico”, abundó Reche.

Esa inclusión de Serenates en la programación de la Feria de Julio coincide a su vez con dos aniversarios: los 25 años de Assaig (Grup de Teatre de la Universitat de València) y los 20 de la Orquesta de Valencia. Del primero se representará París, años 60, con un texto inédito de Rodolf y Josep Lluís Sirera, este último recientemente fallecido. Todo un lujo en la programación que, como precisó Glòria Tello, es “un lujo accesible y este es un dato muy importante”.

Jordi Savall, en Serenates de la Universitat de Valéncia y CulturArts.

Jordi Savall, en Serenates de la Universitat de Valéncia y CulturArts.

Como es un lujo contar con Jordi Savall, virtuoso de la viola de gamba, que interpretará La reveuse con obras de Marin Marais y de Sainte-Colombe el día 5 de julio. A Savall todavía se le recuerda, además de por su inigualable trabajo, por haber rechazado el Premio Nacional de Música en 2014 como crítica al “desinterés por la cultura del Partido Popular”. Nada que ver con la actitud del nuevo gobierno: “El año pasado se molestaba y en este colaboramos”, reiteró Fuset.

Silvia Pérez Cruz, en concierto. Serenates de la Universitat de València y CulturArts.

Silvia Pérez Cruz, en concierto. Serenates de la Universitat de València y CulturArts.

Serenates arrancará el 25 de junio con otro lujo más: la actuación de Silvia Pérez Cruz, junto a Javier Colina, Marc Miralta y Albert Sanz, que presentarán ‘En la imaginación”, premio al mejor álbum de jazz de la música independiente. A Pérez Cruz también se la recuerda por el Goya debido al tema musical de Blancanieves, de Pablo Berger, galardón que recibió tras una accidentada entregada a manos de Adriana Ugarte y Carles Santos. Capella de Ministrers, todo un clásico de Serenates, actuará el 26 de junio, día de las elecciones.

Un viejo anhelo de Antonio Ariño se ha hecho realidad este año, con la ampliación de los conciertos a la Plaza del Patriarca. El primero de ellos, además, de singular interés: protagonizado por los Tornejants y la Muixeranga de Algemesí, declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco en 2011, cuyo espectáculo de danza y música empezará en el claustro de La Nau y se desplazará hasta la plaza el día 8 de julio. Allí mismo actuarán Urbalia Rurana y La Romàntica del Saladar, un día después, y Pep el Botifarra junto a la Joven Banda Sinfónica de la Federación de Sociedades Musicales de la Comunidad Valenciana (10 de julio).

Serenates, a punto de cumplir sus 30 años, vuelve a su cita anual “con más actuaciones que nunca, unido por primera vez a la Feria de Julio, abierto a todos los géneros musicales, desde el Renacimiento a nuestros días, y con una programación marcada por el eclecticismo”, concluyó Ariño. Y todos los espectáculos a tan sólo 3€, salvo los de la Plaza del Patriarca que serán gratuitos. Un lujo, pues, accesible.

Silvia Pérez Cruz, en concierto. Serenates de la Universitat de València y CulturArts.

Silvia Pérez Cruz, en concierto. Serenates de la Universitat de València y CulturArts.

Salva Torres

«La política de Wert es de las más nefastas»

Desayunos Makma en Lotelito
Con Carlos Madrid, director del Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina
Filmoteca de Valencia, La Nau de la Universitat de València e Institut Français
Del 6 al 16 de noviembre, 2014
Entrevista realizada por el equipo de dirección de Makma: Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont y Salva Torres

Carlos Madrid no necesita alzar mucho la voz para decir cosas que transmiten la seguridad de quien confía ciegamente en lo que hace. “Si se cierra una puerta, siempre puede abrirse otra”. Él, como sus admirados directores de mediometrajes, posee la valentía de cuantos se dedican a sacar adelante proyectos casi imposibles, teniendo en cuenta el país en que vivimos. Un país cuyo ministro de Educación¿?, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, aprobó la subida del IVA cultural al 21%, y a quien Jordi Savall envió una dura carta de renuncia al Premio Nacional de Música 2014, “en defensa de la dignidad de los artistas”.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

“La política de Wert es de las más nefastas”, subraya Carlos Madrid, en sintonía con la dura crítica de Savall. En este sentido dice que “cualquier protesta estará bien”. Aún así, el director del Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina sigue a lo suyo: que es abrir puertas allí donde suenan con más fuerza los portazos. Menos mal que la Universitat de València y la Filmoteca de CulturArts, o lo que es lo mismo, Antonio Ariño y José Luis Moreno, han visto el diamante en bruto que supone contar en Valencia con un festival único en su especialidad, y lo apoyan para que se consolide incluso en tiempos precarios.

“Hacer un mediometraje es un acto de valentía”

Y el caso es que, como dice Carlos Madrid, los mediometrajes “se ven más de lo que pensamos”. Se refiere al impacto actual de la series de televisión, cuya duración “es similar a la del mediometraje”. Hasta ahí el paralelismo en cuanto al formato, porque luego las series y las películas de entre 30 y 60 minutos van por caminos distintos. “Hacer un mediometraje es un acto de valentía, porque no hay canales de distribución y exhibición que permitan mostrar esas obras al público”. Por eso admira a los cineastas que se dedican a expresar lo que sienten, a través del mediometraje.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Como admira las políticas culturales que se hacen en Francia, donde existe “mucha producción y mucha distribución”, y donde la televisión juega un papel importante “exhibiendo sus mediometrajes”. “Los franceses pagan 50 céntimos por cada entrada de cine, que luego se destina a la producción de películas”, destaca Madrid. En España, ni siquiera se reconoce al mediometraje, aplastado entre el corto y el largo dentro de la industria de cine español. “Poco a poco hemos logrado que, al menos, la gente sepa que nuestro festival está dedicado al mediometraje, no al corto”.

“Hay que propiciar políticas de visibilidad de nuestro cine”

La secuencia sería la siguiente: realización de obras en ese formato, su distribución y exhibición, para lo cual un festival como La Cabina es fundamental y, lógicamente, “que la gente vaya a verlas”. Por eso Carlos Madrid piensa que las instituciones no deberían limitarse a dar el dinero y salir corriendo, sino a “propiciar políticas que permitan la visibilidad de esas películas mediante carteles por toda la ciudad”. Y pone el ejemplo de ‘Magical girl’, de Carlos Vermut, premiada en San Sebastián, y cuya promoción publicitaria posterior ha sido prácticamente nula.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

“Echo en falta una mayor profesionalización del sector, porque hay proyectos que pueden mejorar si contáramos con buenos profesionales”. En su caso, como recordó en rueda de prensa el vicerrector de Cultura, Antonio Ariño, esa profesionalización está fuera de toda duda. Aún así, él insiste en esa mayor capacitación para obtener los mejores resultados. La Cabina, desde luego, está en esa franca progresión. “A nivel de público, el año pasado superamos los 3.000 espectadores, una cifra que nos parece muy satisfactoria”. El presupuesto, alrededor de 12.000€, también ha mejorado con respecto a la pasada edición, aunque se halle lejos de los 48.000€ estimados de “coste real”.

De izquierda a derecha, Gonzalo de Zárate, Salva Torres, José Luis Pérez Pont, Carlos Madrid y Vicente Chambó, en un momento de los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

De izquierda a derecha, Gonzalo de Zárate, Salva Torres, José Luis Pérez Pont, Carlos Madrid y Vicente Chambó, en un momento de los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

En cuanto a la programación de esta séptima edición, Carlos Madrid destaca la “nueva hornada de cineastas polacos”, con un cine de “humor socarrón, fresco, irónico”, además de la abundante presencia francesa. Que haya más de unos países u otros depende única y exclusivamente de la calidad de las películas. “No buscamos determinado tipo de mediometrajes, sino que se impone la calidad, de ahí que tampoco hayamos querido mostrar cierto fatalismo, porque eso es algo que descubres después de la selección”.

Además de la novedad de proyectar las 24 películas a concurso en la Filmoteca, por primera vez después de haberlo hecho tres años en el MuVIM y tres más en el IVAM, La Cabina estrena sección en el Instituto Francés: Mediometrajes Panorama Francés, donde tres cineastas dialogarán acerca de sus respectivos trabajos. A futuro, Carlos Madrid piensa en “añadir mediometrajes de carácter documental y experimental” y, si el presupuesto lo permite, “traer más directores y aumentar la dotación de premios”.

Carlos Madrid, director del Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina. Fotografía: Gala Font de Mora.

Carlos Madrid, director del Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina. Fotografía: Gala Font de Mora.

Salva Torres