Chucho, experiencia estética de un domingo de teatro

Chucho, de Mafalda Bellido, bajo la dirección de Xavier Puchades
Intérpretes: Jordi Ballester y Mafalda Bellido
Sala Ultramar
C / Alzira, 9. Valencia
Del 1 al 18 de noviembre de 2018

Pocas veces obtiene uno la satisfacción que todas las propuestas estéticas al fin y al cabo pretenden, porque eso es lo que pretenden todos los creadores de propuestas estéticas: que el espectador sienta, durante la percepción misma de la obra (teatro, pintura, cine, danza), una satisfacción que deviene, no tanto del placer (más o menos equívoco) en sí mismo cuanto de sentir lo que sólo puede ser proporcionado por la expresión coherente de una verdad. En cualquier caso soy consciente de que se trata ésta de una afirmación difícil en la medida en que el relativismo ha hecho del lenguaje un revolutum que precisamente le ha venido de perlas a la Ideología Dominante del hoy.

Primero: el término satisfacción puede encontrarse relacionado con el placer pero también con el displacer, es decir, la satisfacción no necesariamente implica disfrute continuado (aunque podría haberlo y en mi caso lo hubo), sino una suerte de sensaciones contradictorias que son satisfactorias en la medida en la que responden a una verdad coherentemente expresada desde la propuesta estética. En realidad a esa coherencia le hemos llamado siempre Belleza, pero como bien sabemos este término es uno de los que lleva tiempo discriminado por sospechoso. Como el de verdad, inscrito en la misma frase inmediatamente anterior.

Mafalda Bellido en 'Chucho'. Imagen cortesía de Sala Ultramar.

Mafalda Bellido en ‘Chucho’. Imagen cortesía de Sala Ultramar.

Yo reivindico aquí, en la obra de teatro ‘Chucho’ (vista el pasado domingo [4 de noviembre] en un teatro alternativo y pequeño que suelo frecuentar), una belleza que se encontraría en la misma propuesta escénica y que responde a una verdad que siendo inevitablemente subjetiva ha sabido trascender esa nimiedad que es al fin y al cabo la subjetividad. Para eso ha estado siempre el arte, ¿no?, para que a través de expresiones inevitablemente subjetivas se alcance una verdad trascendida por la belleza, que para uno no es sino una forma de llamar a la adecuación oportuna entre el texto o contenido (voluntad) y su adecuación (forma) en la propuesta.

Así, ‘Chucho’ le ha proporcionado a uno una verdadera experiencia estética; la que se obtiene cuando todo cuadra: un texto inteligente, un tono interpretativo adecuado, un control de los tiempos mesurado, una escenografía casi inexistente (por innecesaria) y un montaje, en definitiva, en el que se ha hecho prevalecer una cierta sensatez. ¿Sensatez? Sí, sensatez, eso de lo que carecen la práctica totalidad de las barrocas propuestas estéticas que nos rodean por doquier desde hace ya unos años. Y no se trata de una defensa del minimalismo (Vs. Barroquismo), no, lo que en uno hay es más bien un rechazo contundente hacia todas esas producciones que se constituyen, organizan y proyectan para ideologizar al espectador, cada vez más adocenado precisamente por haber caído en la trampa del barroquismo ideologizador bienpensante.

‘Chucho’ se encuentra en otra dimensión debido, pues, a la verdad que hay en ella con independencia de su autoconsciencia, como sucede con toda verdadera obra de arte. Su sencillez no debe despistarnos y debemos agradecer el tono elegido en la interpretación que oscila hábilmente entre lo humorístico, lo cómico y lo dramático, pero sin abandonar nunca el aspecto humano que los personajes necesitan para poder suministrar pequeñas (las justas) identificaciones. Muchas de las obras de teatro que uno ha visto en los últimos años son insoportables por equivocar el tono de las interpretaciones respecto al texto concreto al que remiten, más allá de los propios textos que, en general, suelen adolecer de ingenuismos panfletarios. El auténtico mal del hoy, el de la ideologización sin arte ninguno.

Jordi Ballester y Mafalda Bellido en 'Chucho'. Imagen cortesía de Sala Ultramar.

Jordi Ballester y Mafalda Bellido en ‘Chucho’. Imagen cortesía de Sala Ultramar.

Alberto Adsuara

¡¡¡Que vienen los marcianos!!!

La guerra dels mons 2.0, de L’Horta Teatre
Teatro Principal
C / Barcas, 15. Valencia
Hasta el 7 de febrero

El 30 de octubre de 1938, todavía bajo los efectos de la crisis económica, muchos habitantes de Nueva York y Nueva Jersey  creyeron por un rato que los marcianos invadían la tierra. Se trataba de una lectura dramatizada de La guerra de los mundos de H.G. Wells realizada con tal realismo por Orson Wells que desató el pánico traspasando la barrera que separa lo imaginario de lo real.

Escena de 'La guerra dels mons 2.0', de L'Horta Teatre. Imagen cortesía de la compañía.

Escena de ‘La guerra dels mons 2.0’, de L’Horta Teatre. Imagen cortesía de la compañía.

Han pasado 70 años desde aquel suceso que anunciaba el tremendo poder de los medios de comunicación hoy multiplicado por mil a través de internet y las redes sociales. La mítica emisión radiofónica de Wells puede considerarse como el primer fenómeno viral de la historia. Sobre ello reflexiona La Guerra dels mons 2.0 (La Guerra de los mundos 2.0) de la compañía L’Horta Teatre, que se representa en valenciano en el Teatro Principal hasta el 7 de febrero.

El espectáculo supone la culminación de las celebraciones de los 40 años de la compañía que nació en los setenta en la Huerta Sur como grupo amateur y luego se profesionalizó bajo la dirección conjunta de Alfred Picó y Carles Alberola.  “Un proyecto importante para celebrar nuestras cuatro décadas estaba por encima de nuestras posibilidades”, dice Picó. “Dentro del Plan de coproducciones de CulturArts hemos podido crear un gran espectáculo. Incluye tres músicos en directo, con una composición original de Andrés Valero, audiovisuales, y la posibilidad de estar por primera vez y durante nueve días en el Teatro Principal».

Escena de 'La guerra dels mons 2.0', de L'Horta Teatre. Imagen cortesía de la compañía.

Escena de ‘La guerra dels mons 2.0’, de L’Horta Teatre. Imagen cortesía de la compañía.

Arropados por la música de Valero sólo tres actores; Verónica Andrés, Álvaro Báguena y Jordi Ballester, crean una atmósfera de intriga que envuelve al público. “Existe un inquietante paralelismo entre los Estados Unidos de aquella época y la Europa de hoy”, dice el autor y director de la pieza Roberto García. “Dos sociedades que salen de una depresión económica,  sensibles al miedo. Antes de una gran guerra y ahora a amenazas terroristas, la crisis del ébola, convulsiones financieras, etcétera. Todo esto está presente en nuestro espectáculo, al igual que la figura de Orson Welles, que podría ser un cuatro personaje».

El trabajo de los actores “añaden un plus emocional a un espectáculo ya de por sí sugerente y estimulante”, añade García. El equipo artístico, íntegramente valenciano, lo completa: Luis Crespo, responsable de la escenografía, Ximo Rojo, de la iluminación, Pascual Peris, el vestuario y Assad Kassab de la imagen gráfica.

L’Horta Teatre traslada ese primer ‘fenómeno viral’ que fue la emisión radiofónica de Wells a la época actual. Con una trama adictiva y una intriga creciente sumerge al espectador en un juego de espejos, como los que le gustaban a Orson Welles. Un espectáculo hipnótico de plena actualidad que habla de la confusión que genera no saber qué es verdad y qué es mentira, y del  miedo como la más efectiva arma de manipulación masiva.

Escena de 'La guerra dels mons 2.0', de L'Horta Teatre. Imagen cortesía de la compañía.

Escena de ‘La guerra dels mons 2.0’, de L’Horta Teatre. Imagen cortesía de la compañía.

Bel Carrasco

Poesía de bolsillo con sonido e imagen

Poética 2.0, antología audiovisual de autores valencianos y españoles
Mar Gómiz y Ángel Salguero

Ni en sus ensoñaciones más fantasiosas y delirantes pudo el poeta Ausiàs March imaginar que llegaría un día en el que cualquier persona pudiera llevar sus poemas en el bolsillo, no impresos en papel y tinta, sino visibles y audibles a través de una pequeña pantalla. Las nuevas tecnologías ponen las cimas de la poesía valenciana en el espacio virtual gracias a un proyecto conjunto de los periodistas Mar Gómiz y Ángel Salguero, presentado recientemente en Valencia con el apoyo y beneplácito de CulturArts.

Poética 2.0  es una antología audiovisual de los autores valencianos más importantes desde la Edad Media hasta el siglo XX bajo el título, De Ausiàs March a Vicent Andrés Estellés. Incluye 16 poemas de 14 destacados autores de los últimos cinco siglos: Jordi de Sant Jordi y Roís de Corella, poetas de la Renaixença como Teodoro Llorente o Constantí Llombart, o más recientes: Carles Salvador, Vicent Andrés Estellés, Joan Fuster, Carmelina Sánchez-Cutillas y María Beneyto.

El actor Emilio Gutiérrez Caba en el Teatro Talia. Foto: Vicent Bosch.

El actor Emilio Gutiérrez Caba en el Teatro Talia. Foto: Vicent Bosch por cortesía de Poética 2.0.

Por último, tres de los poetas más notables en la actualidad: Marc Granell, Teresa Pascual y Joan Navarro. Esta primera app de poesía valenciana tiene una segunda parte dedicada a la  poesía valenciana en castellano, con una variada selección de autores: Gil Albert,  Miguel Hernández, José Albi, María Beneyto, Francisca Aguirre, César Simón, Francisco Brines, Jaime Siles, Rafael Soler, Carlos Marzal, etcétera.

Tecnología y belleza

¿Por qué no poner la tecnología al servicio de la cultura, de la belleza, de la magia de la poesía? ¿Por qué no trasladar esa magia a las pantallas de los dispositivos que utilizamos todos los días? Esa es la filosofía que inspira la idea de Gómiz y Salguero.

“Nos gusta la poesía y creemos que es necesario darla a conocer a una nueva generación de lectores”, dice Salguero, periodista de El Mundo. “Los jóvenes que han crecido rodeados de pantallas, la del móvil, la del tablet, la del ordenador, y que tal vez desconocen lo mucho que pueden disfrutar y lo mucho que tiene que ofrecerles la poesía. A los entusiastas de la poesía ya los tenemos ganados. Pero podemos atraer también a los jóvenes y servir de herramienta a los estudiantes de secundaria y sus profesores, incluso a aquellos que están aprendiendo el idioma”.

El poeta Marc Granell en el estudio de la Casa Museo Benlliure. Imagen cortesía de Poética 2.0.

El poeta Marc Granell en el estudio de la Casa Museo Benlliure. Imagen cortesía de Poética 2.0.

La voz y la imagen la aportan un grupo de actores y actrices. Sergio Caballero, Verónica Andrés, Josep Manel Casany, Xavo Giménez, Marina Vinyals, Jordi Ballester, Cristina Soler y Paco Alegre ponen su talento al servicio de los grandes poetas en una serie de grabaciones realizadas en enclaves históricos de Valencia: la Casa Museo Benlliure, la Lonja o el claustro de La Nau.

Poètica 2.0 ha contado con el asesoramiento del catedrático de Filología Catalana de la Universitat de València especialista en poesía valenciana, Ferrán Carbó, y ha establecido contacto con el Instituto Cervantes para que el proyecto se difunda a nivel internacional. Otras personas que han colaborado son: Josevi Bosch, Nati Medina, Enrique Ballesta, Lourdes Crespo, Eduardo García, y Mª Claudia Bonilla.

Varias empresas han participado en la puesta a punto del innovador proyecto. Infinito Studios se ha encargado de la parte informática, Ukemotion ha elaborado la parte audiovisual, äBranding el diseño definitivo del logo y Diapasó se encarga de las Redes.

“Se trata de un proyecto Transmedia y esto supone que los contenidos de las apps y de la página web se complementan para engrandecer el producto final”, explica Salguero. “Nuestra intención es que la web de Poética 2.0 se convierta en un portal de referencia. Dentro de poco estarán disponibles el monográfico de Estellés y la primera app audiovisual de poesía española”.

Mar Gómiz y Ángel Salguero, responsables de Poética 2.0, junto a José Luis Moreno (derecha), director general de CulturArts. Imagen cortesía de Poética 2.0

Mar Gómiz y Ángel Salguero, responsables de Poética 2.0, junto a José Luis Moreno (derecha), director general de CulturArts. Imagen cortesía de Poética 2.0

Bel Carrasco

Mostra Viva, ¡comienza la fiesta!

Mostra Viva – Cinema del Mediterrani
La Nau, Botànic, OCCC, SGAE, Teatro Flumen
Hasta el lunes 8 de diciembre

Llegó el día y se cumplieron las expectativas. Arrancó por todo lo alto la segunda edición de la Mostra Viva – Cinema del Mediterrani, proyecto desarrollado por una asociación ciudadana que reivindica valores culturales imprescindibles en nuestra sociedad.

El acto arrancó con una divertida animación protagonizada por el actor Vicente Cortés, en la que no faltó una crítica mordaz a la situación actual (crisis, recortes, desempleo…). “El futuro está delante”, anunciaba Vicente Cortés señalando la pantalla que se encontraba en el Aula Magna de la Nau, donde se desarrolló la apertura de la Mostra Viva.

De izquierda a derecha, Maribel Casany, Mario Patané, Antonio, Ariño, Begoña Pozo y Vicent Tamarit. Imagen cortesía de Mostra Viva.

De izquierda a derecha, Maribel Casany, Mario Patané, Antonio Ariño, Vicent Tamarit y Begoña Pozo. Imagen cortesía de Mostra Viva.

Cogió el testigo la presentadora valenciana Maribel Casany, que condujo de manera amena la ceremonia y presentó a los integrantes de la mesa central compuesta por: Antonio Ariño (Vicerrector de Cultura e Igualdad de la Universidad de Valencia), Vicent Tamarit (President de Mostra Viva), la poetisa Begoña Pozo y el cineasta italiano Mario Patané.

Maribel Casany dio la palabra en primer lugar a Antonio Ariño, quien se mostró “satisfecho y orgulloso de que entidades ciudadanas vayan a la Nau para organizar eventos culturales dirigidos al público”. De igual modo, afirmó estar “muy contento de encontrarse de nuevo con Mostra Viva”.

Seguidamente se proyectó el documental dirigido por Joan Dolç titulado ‘Retrat d´un home que pinta’, que se centra en el trabajo del tristemente desaparecido pintor Jordi Ballester. El cartel de este año es obra de la generosidad y gran trabajo de José Morea, si bien se había realizado el encargo al propio Jordi Ballester que no pudo finalizar el diseño pero cuya memoria permanece entre todos los integrantes que conforman Mostra Viva. Jordi Ballester, un pintor que afirmaba “estar fuera de la moda pero pintando lo que me apetece”.

Fotograma del video de Joan Dolç sobre Jordi Ballester. Mostra Viva.

Fotograma del video de Joan Dolç sobre Jordi Ballester. Mostra Viva.

Tras el documental habló Vicent Tamarit, quien agradeció la presencia del público y desglosó el programa de los próximos días. Remachó su intervención con un toque reivindicativo y es que Tamarit recordó a los activistas que se enfrentan a una pena de hasta dos años y ocho meses de cárcel, además de indemnizaciones y multas de 360.000 euros por pintar ‘Peligro nuclear’ en la central de Cofrentes. El presidente de la Mostra Viva afirmó estar en “solidaridad con todas las personas que conservan el medio ambiente. Nuestro apoyo a los activistas. No a las nucleares”.

Cartel de la película de Oussama Mohammad, Estrellas de día, proyectada en Mostra Viva.

Cartel de la película de Oussama Mohammad, Estrellas de día, proyectada en Mostra Viva.

Uno de los cineastas homenajeados es el realizador sirio Oussama Mohammad, que consiguió la Palmera de Oro en la Mostra del año 1988. Así, los asistentes pudieron ver un breve fragmento de su ópera prima: ‘Estrellas del día’.

Para seguir perfilando la amplitud y diversidad de contenidos, se presentó el cortometraje ‘Syber Café’, obra del realizador Sandro de Todaro. Pero no sólo el cine estará presente en esta Mostra Viva. Son muchos los ámbitos culturales que tienen cabida, como son por ejemplo las artes plásticas, la escena, el debate o la poesía. Por ello, la poetisa Begoña Pozo introdujo algunos otros temas que se van a desarrollar desde hasta el próximo lunes. “La poesía es esencial. Decir poesía es decir arte, literatura, cine…”, afirmó Pozo. Además, dio un toque mágico al acto de apertura tras leer un poema de una mujer afgana asesinada vilmente por escribir un libro. “La Mostra es algo que necesitamos. Que venga una tercera, una cuarta… Endavant!”, exclamó Begoña Pozo.

Libro de Mario Patané sobre Ángela Molina, presentado en Mostra Viva. Imagen cortesía de la organización.

Libro de Mario Patané sobre Ángela Molina, presentado en Mostra Viva. Imagen cortesía de la organización.

Se homenajeó también al gran actor italiano Claudio Bigagli y a continuación habló el cineasta Mario Patané. Toda una vida dedicada al cine la de Patané, que dejó anécdotas muy destacables como el paralelismo de su vida con la del niño protagonista del célebre film ‘Cinema Paradiso’. “Amo Valencia y amo la Mostra Viva”, decía Mario Patané, que además presentó el libro ‘Buone notizie: Ángela Molina’, centrado en la incombustible actriz española.

Una Mostra Viva que no sería posible sin el enorme esfuerzo de todos los miembros del equipo. Es por eso que se tuvo un más que merecido recuerdo a Paco Carrasco, Josep Lluís Forteza y Honorio Rancaño, directores y secretario técnico de la Mostra de Valencia en su primera fase y que, por desgracia, nos dejaron. Un bonito y sentido recuerdo.

El colofón a la gala fue la proyección del clip Mostra Viva 2014, con música de Pep Gimeno “’Botifarra’, y que nos dejaba unas pinceladas muy sugerentes de lo que se avecina. El Vicerrector de Cultura e Igualdad de la Universidad de Valencia agradeció para finalizar el trabajo a todo el equipo afirmando: “Viva la Mostra Viva, que no estaría viva sin vuestra faena”.

Detalle del cartel de José Morea de Mostra Viva 2014. Cortesía de la organización.

Detalle del cartel de José Morea de Mostra Viva 2014. Cortesía de la organización.

Una interesante apertura que tuvo una gran respuesta por parte del público, que llenó los asientos del Aula Magna de la Nau. Entre los asistentes, miembros destacados del panorama cinematográfico como la gran actriz valenciana Rosana Pastor, quien afirmó que la gala fue “una manera muy acertada e interesante de abrir boca”. Además, manifestó que la Mostra Viva es “necesaria, estupenda e imprescindible apostar por ella”. También estuvo presente el crítico de cine Carlos Pumares, que fue tajante al apostillar que “ni con ésta ni con 200 Mostra Viva más se logrará conmover a la actual alcaldesa de Valencia, que debió tener un día tonto para decidir cargarse la Mostra”.

Serán cinco días, seis áreas temáticas, ocho secciones de cine, 11 espacios de proyección y actuación, 17 poetas, 15 artistas de la escena, 36 artistas plásticos, 60 películas de 13 países mediterráneos, 69 músicos y cantantes… Y de seguro, miles de amigos y amigas. Una cita ineludible con la cultura. Comienza la fiesta, comienza la segunda edición de Mostra Viva – Cinema del Mediterrani.

Fotograma del video de Joan Dolç dedicado a Jorge Ballester, que aparece en la imagen.

Fotograma del video de Joan Dolç dedicado a Jorge Ballester, que aparece en la imagen. Mostra Viva – Cinema del Mediterrani.

José Manuel Barragán Granado

La Turia de los creadores visuales

50 años en cartelera. La Turia, 1964-2014
Sala Acadèmia
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. Valencia
Hasta el 31 de agosto

La Cartelera Turia cumplió 50 años en enero y se halla ahora “en su Semana Grande, coincidiendo con los Sanfermines”. Vicente Bergara, director de la veterana publicación, lo dijo sin pañuelo rojo al cuello, pero animado por idéntico espíritu taurino, tras haber sorteado las diferentes cornadas que ha sufrido la Turia a lo largo de su empinada trayectoria. Para celebrar tan longeva existencia, muchos de los artistas que han colaborado en la revista, desde que en 1964 saltó a la arena editorial, muestran su particular homenaje mediante diversas creaciones ex profeso.

Obras de Víctor Lahuerta y Julio Giner en la exposición por los 50 años de la Cartelera Turia en La Nau de la Universitat de València.

Obras de Víctor Lahuerta y Julio Giner en la exposición por los 50 años de la Cartelera Turia en La Nau de la Universitat de València.

“Es la Turia de los creadores visuales”, subrayó Toni Picazo, responsable junto a Mila Belinchón de la exposición que acoge La Nau de la Universitat de València. Creadores tan ilustres como Eduardo Arroyo, Manuel Boix, Carmen Calvo, El Roto, Juan Genovés, Artur Hereas, Mariscal, MacDiego, Paco Roca o Rosa Torres, reunidos en torno a una efemérides que “desprende aroma de familia Turia”. Y Picazo, en un elocuente lapsus de rebufo franquista, habló de cómo esa familia había “sobrevivido 40 años, perdón, 50, y ese logro está presente”.

Vista de la exposición por los 50 años de la Cartelera Turia en La Nau de la Universitat de València.

Vista de la exposición por los 50 años de la Cartelera Turia en La Nau de la Universitat de València.

Y lo que está presente en La Nau son las 51 obras de antiguos colaboradores, por cada uno de los 50 años celebrados más el que ya transcurre, junto a un audiovisual de Pepa L. Poquet, resumen de la trayectoria de la revista, y una selección de portadas de la Cartelera Turia. En el audiovisual se pueden ver secuencias de películas, entre ellas alguna pornográfica, tan del gusto de la Turia, y diversas imágenes relacionadas con el proceso de creación de la publicación, así como instantes señeros de su dilatada vida, siempre según la visión personal de Poquet.

El amor al cine, la denuncia política, la cultura como exigencia o la reivindicación del placer y del sexo son algunos de los rasgos destacados por Toni Picazo como característicos de la Carteleria Turia, todos ellos presentes en la exposición de La Nau. Pero dada la importancia que desde sus orígenes concedió la revista a la ilustración, el diseño y las artes plásticas, era de obligado cumplimiento rendir homenaje a cuantos colaboraron en este aspecto, siendo esos artistas los encargados de realizar una obra específica para los 50 años. Obra que será portada de la revista en los próximos números.

Obras de Cuqui Guillén (izda), Victoria Contreras (centro) y Manuel Boix en la exposición por los 50 años de la Cartelera Turia en La Nau.

Obras de Cuqui Guillén (izda), Victoria Contreras (centro) y Manuel Boix en la exposición por los 50 años de la Cartelera Turia en La Nau.

“No queremos que se termine a los 50”, precisó Mila Belinchón, una vez visto el resultado de la celebración y el ánimo encendido de algún que otro nostálgico de aquella Turia resistente al franquismo. De entre los más de 2.000 números seleccionados, como representativos de esa pertinaz huida hacia delante, figuran portadas clásicas alusivas a la República o las igualmente provocativas con referencias a cierta sexualidad desbocada. También se rinde homenaje a todos aquellos artistas ya fallecidos que dejaron su impronta plástica en la publicación, como Anzo, Toledo, García Puche o Jordi Ballester.

Obra de Joan Verdú en la exposición por los 50 años de la Cartelera Turia en La Nau.

Obra de Joan Verdú en la exposición por los 50 años de la Cartelera Turia en La Nau.

Las obras exhibidas en la Sala Acadèmia de La Nau “invitan a la reflexión, la sonrisa o el cuestionamiento, pero nunca a la indiferencia”, resaltan las responsables de la exposición. Después de superar diversos intentos de censura, tendría gracia que fuera la crisis económica la peor de esas censuras para la Cartelera Turia, que sobrevive a pesar de todos los pesares. Vicente Bergara, erre que erre, anuncia incluso la salida digital, “diferente a la edición impresa”, de una revista que sigue pintando y mucho ahora en La Nau.

Imagen de la exposición por los 50 años de la Cartelera Turia en La Nau de la Universitat de València.

Imagen de la exposición por los 50 años de la Cartelera Turia en La Nau de la Universitat de València.

Salva Torres

Jorge Ballester. INCLASIFICABLE

Muere Jorge Ballester, fundador de Equipo Realidad.

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Miembro del mítico Equipo Realidad, Jorge Ballester (Valencia, 1941-2014) le dio la espalda al mercado del arte hace 38 años. Al mercado, que no al arte, ya que dejó de exponer pero nunca dejó de pintar. Tras el éxito de la extraordinaria exposición “Ucronías, Autopsias, Vendette. Jorge Ballester, memoria y prospectiva”, organizada por la Universitat de Valencia y comisariada por Jaime de Brihuega y Joan Dolç, Jorge Ballester vuelve a exponer una selección del trabajo de sus últimos 35 años en solitario, en la Galeria que apostó por él desde su apertura en 1972.

Bajo el título INCLASFICABLE, se presentó en GALERIA PUNTO pinturas, dibujos, y esculturas realizados por el artista a partir de los años 80 al margen de los dictados del mercado. Es decir, el artista opta por trabajar “a su aire” en un largo periodo de aproximadamente treinta y ocho años en las obras que ahora, en esta exposición, se reúnen y exponen.
Hijo del escultor Tonico Ballester y sobrino del artista Josep Renau, este artista con un alto nivel de “oficio” no sabe, ni quiere, restar compromiso social a su obra ni vigencia a los planteamientos intelectuales y estéticos que le han estado apremiando. La exposición reúne obras pertenecientes a diferentes series: «Retratos a contracorriente”, “Ucronías cubistas” y “objetos convulsos”. Algunas de ellas ya vistas por el público en su pasada muestra en la exposición en la Universidad de Valencia pero que se amplia con novedades sorprendentes en el grupo retratos y esculturas/objetos.
Cuando le preguntan a Jorge Ballester acerca de su profesión, suele contestar «yo soy hartista». Lo que equivale a manifestar su hartazgo con respecto a un buen número de cosas, parte de las cuales son propias de la esfera del arte.
Dentro de la serie “Retratos a contracorriente”, se nos rebelan algunos protagonistas de la aventura cultural del período de entreguerras del pasado siglo, quienes actuaron y vivieron a contracorriente de sus tiempo (personajes como Picabia, Salmon, Duchamp, Jarry, Pittaluga, Feneon, etc…). Ballester homenajea sometiendo a estos personajes a sutiles metamorfosis, suplantaciones y otros ejercicios, y nos muestra un trasfondo no siempre visible en la imagen que de ellos tenemos asentada en la memoria colectiva. Uno se pregunta hasta qué punto estos retratos de personajes “a contracorriente” no sean sino fragmentos del propio hartista, que va hojeando y deshojando su propia mismidad a través de miradas solidarias hacia quienes mantuvieron una irreducible actitud critica frente a la cultura convencional de los tiempos en que elaboraron su trabajo y subversiva creatividad crítica.
Ucronia es la «Reconstrucción lógica, aplicada a la Historia, dando por supuesto acontecimientos no sucedidos, pero que habrían podido suceder” (o como humorísticamente le gusta decir a Ballester: ucronia es lo que en letra de bolero sería, “lo que pudo haber sido y no fué…”). Con ello Ballester aborda una revisión de la experiencia cubista en términos de ucronía propiamente dicha. Esto es, ampliando unos trechos más, gran parte de las rutas emprendidas por dicha poética visual. Unas veces, Ballester disuelve conscientemente la frontera entre la pintura y el diseño gráfico, que el propio cubismo había jugado a debilitar o a transformar conceptualmente en ambigua. Algo que en se transformó en hibernada semilla que habría de fructificar, en otros términos y décadas después, dentro de la estética del pop art. En cambio, en las obras cubistas de pequeño formato y en los bocetos, se nota que Ballester acomete el cubismo conjugándolo en primera persona del presente.
En Ballester encontramos ecos que van desde el período neoclásico hasta la actualidad pasando por las vanguardias clásicas, siendo el resultado de una escrutadora, crítica y atenta mirada al arte producido durante el pasado s. XX (a excepción del abstraccionismo al que deja –vaya Ud. a saber porqué- completamente al margen).

Por ultimo en la nueva serie que titula “Objetos Convulsos” se aproxima desenfadadamente a lo que ha venido llamándose “la poesía del objeto” a la manera del maestro Joan Brossa, de Meret Oppenheim, Oscar Domínguez o Rene Magritte.
En Ballester la singularidad consiste en la conjunción de objetos domésticos y habituales que, en cualquier habitación de cualquier casa no se relacionan entre ellos. El cepillo de dientes “vive” en el cuarto de aseo y la engrapadora en el despacho a muy corta distancia pero perteneciendo a mundos distintos, al juntarlos o fundirlos en un solo objeto hacemos saltar la chispa “poética”, nos dice a modo de explicación. En algunos casos el resultado es humorístico, en otros es casi un jeroglífico y otras veces resulta mágico, pero siempre es sorprendente, divertido e inquietante. Ya, los surrealistas decían que se trataba del encuentro entre una máquina de coser con un paraguas sobre una mesa de disecciones. Recomendamos presten especial atención al objeto que Ballester titula “la madrugada”.

Este texto cita frases de Jorge Ballester, Jaime Brihuega, Joan Dolç y Román de la Calle recogidas en el catalogo “Ucronías, Autopsias, Vendette. Jorge Ballester: Memoria y prospectiva, editado por la Universitat de València.

Un Cyrano de espadas contra smartphones

Cyrano de Bergerac, adaptación de Roberto García de la obra de Edmond Rostand
Escalante centre teatral
C/ Landerer, 5. Valencia
Hasta el 18 de Diciembre

La enorme nariz de Cyrano de Bergerac se ha asomado al cine y a los escenarios en varias versiones, pero en ninguna le habíamos oído hablar valenciano ni se reunían tiempos tan lejanos como el S.XVII y el XXI. Son dos de las características de la original producción propia de Escalante, 100% valenciana, que arranca la temporada del teatro y que permanecerá en cartel hasta el 18 de diciembre.

Actores de la obra. Fotografía por cortesía de María García.

Actores de la obra. Fotografía por cortesía de Escalante.

Roberto García adapta y dirige esta pieza de la veterana compañía L’Horta Teatre que interpretan Toni Agustí, Jordi Ballester, Xavi Cubas, Marta Chiner, Héctor Fuster, María Maroto, Juanjo Navarro y Alfred Picó. A partir del 22 de octubre comenzaron las representaciones escolares y desde el domingo 27 las funciones abiertas al público familiar. En el nuevo acercamiento a esta historia escrita por Edmond Rostand a finales del S.XIX, la acción arranca cuando Marc, el joven protagonista de la obra, se niega a hacer un trabajo de clase sobre “Cyrano de Bergerac” porque prefiere sumergirse en el mundo digital. Pero, de repente, tras una fuerte tormenta electromagnética, se abre un túnel del tiempo en su ordenador que le transporta directamente a una callejuela de París en pleno S.XVII, donde varios mosqueteros se baten en duelo.

Actores de la obra. Fotografía por cortesía de María García.

Actores de la obra. Fotografía por cortesía de Escalante.

Espadas contra smartphones… ¿cómo escapará Marc de esta situación? ¿Podrá adaptarse a un entorno tan analógico? Es aquí donde la ayuda de Cyrano de Bergerac será imprescindible, convirtiéndose en un singular compañero de aventuras y amoríos en una pieza llena de humor que, al tiempo que respeta la esencia del clásico, establece divertidos paralelismos entre el periodo romántico y la actualidad. Marc pasará de las frases cortas del Whatsapp y los emoticonos a valorar las palabras de amor más tiernas, dedicadas a la bella Rosaura quien – para desgracia del propio Cyrano, perdidamente enamorado de ella – se ha fijado en él. El joven descubrirá la emoción de la aventura verdadera, la que se experimenta en la propia carne y no a través de los videojuegos.

Actores de la obra. Fotografía por cortesía de María García.

Actores de la obra. Fotografía por cortesía de Escalante.

La Nau. «Noves donacions»

LA UNIVERSITAT INCORPORA VINT NOVES OBRES AL SEU AMPLI PATRIMONI ARTÍSTIC

Documents inèdits de Joan Fuster i obres de Anzo, Manolo Gil, Rosa Torres, Equip Realitat (de Jordi Ballester i de Joan Cardells), Simeón Saiz Ruiz, Nieves Torralba, Cristina Gamón i Gerardo Stübing, entre uns altres, fins a un total de 20 noves peces, se sumen a l’ampli patrimoni artístic de la Universitat de València.

Aquesta important donació, per la qual la Universitat de València incrementa els seus fons per a seguir sent la universitat espanyola posseïdora de la més important col·lecció d’art contemporani (gràcies a la col·lecció Martínez Guerricabeitia) es formalitzarà demà divendres i la totalitat de les peces podran contemplar-se en l’exposició ‘Noves
donacions’, que el públic podrà contemplar en la Sala Estudi General del Centre Cultural La Nau fins al pròxim dia 27 de febrer.

Cap destacar que una part molt significativa del patrimoni cultural que conserva la Universitat de València s’ha anat conformant gràcies a les donacions que la institució universitària ha rebut al llarg de la seua dilatada història. Aquest exercici de generositat i confiança constants fa possible que la Universitat de València siga dipositària de destacables col·leccions patrimonials dins del conjunt de les universitats històriques europees actuals. Un gest, sens dubte, més lloable, en temps de crisi com l’actual.

LLOC: Centre Cultural La Nau de la Universitat de València
(C/Universitat, 2). Sala Estudi General.

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LA UNIVERSITAT INCORPORA VEINTE NUEVAS OBRAS A SU AMPLIO PATRIMONIO ARTÍSTICO

Documentos inéditos de Joan Fuster y obras de Anzo, Manolo Gil, Rosa Torres, Equipo Realidad (de Jordi Ballester y de Joan
Cardells), Simeón Saiz Ruiz, Nieves Torralba, Cristina Gamón y Gerardo Stübing, entre otros, hasta un total de 20 nuevas piezas, se suman al amplio patrimonio artístico de la Universitat de València.

Esta importante donación, por la que la Universitat de València
incrementa sus fondos para seguir siendo la universidad española poseedora de la más importante colección de arte contemporáneo (gracias a la colección Martínez Guerricabeitia), se formalizará mañana viernes y la totalidad de las piezas podrán contemplarse en la exposición “Noves
donacions” , que el público podrá contemplar en la Sala Estudi General del Centre Cultural La Nau hasta el próximo día 27 de febrero.

Cabe destacar que una parte muy significativa del patrimonio cultural que conserva la Universitat de València se ha ido conformando gracias a las donaciones que la institución universitaria ha recibido a lo largo de su dilatada historia. Este ejercicio de generosidad y confianza constantes hace posible que la Universitat de València sea depositaria de destacables colecciones patrimoniales dentro del conjunto de las
universidades históricas europeas actuales. Un gesto, sin duda, más loable, en tiempo de crisis como el actual.

LUGAR: Centre Cultural La Nau de la Universitat de València
(C/Universitat, 2). Sala Estudi General.