Rosángeles Valls recibe uno de los cinco Premios Precrea

Premios a la Creación de las Universidades Públicas Valencianas (PRECREA)
Jueves 30 de julio de 2020

Los Premios a la Creación de las Universidades Públicas Valencianas (PRECREA) han sido concebidos de forma cooperativa por las diferentes sedes encargadas de la educación superior de la Comunidad Valenciana, y se otorgan para galardonar la tarea cultural realizada por personas, colectivos o instituciones como reconocimiento a su meritoria labor, a partir de las actividades de creación cultural o trayectoria profesional desempeñada en el año 2019. Un elenco de premios honoríficos, diversificados en varias categorías, que han sido otorgados cada uno de ellos por una universidad diferente. Se han destacado aquellas actuaciones de mayor impacto cultural desarrolladas por sus creadores, así como a su significación en cuanto a la excelencia y la innovación de la vida cultural y artística desempeñada en la Comunidad Valenciana. En esta primera edición se han concedido cinco premios, uno por cada categoría y universidad.

Rosángeles Valls, Premio Precrea de Artes Escénicas.

El Premio Carles Santos de Artes Escénicas (Universitat de València), candidatura propuesta por María Teresa Ibáñez, regidora delegada d’Educació i Acció Cultural de l’Ajuntament de València, ha sido otorgado a Rosángeles Valls. Su dilatada trayectoria al frente de Ananda Dansa y sus numerosas obras, reconocidas por diversos premios y galardones, son clave para la incorporación de la danza contemporánea en la escena nacional e internacional. Es destacable su interpretación de la cultura valenciana y de temas tradicionales con un lenguaje artístico contemporáneo, conectando la danza con otras disciplinas como el teatro o la música.

Isabel Tejeda, Premio Precrea de Artes Plásticas y Visuales.

El Premio Juana Francés de Artes Plásticas y Visuales (Universidad Miguel Hernández de Elche) ha sido otorgado a la doctora en Bellas Artes Isabel Tejeda Martín, candidatura presentada por la Asociación Mujeres en las Artes Visuales (MAV). Comisaria, crítico de arte, gestora cultural y profesora titular de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Murcia, ha sido galardonada por su compromiso con el arte contemporáneo y su trayectoria profesional desde principios de los años noventa hasta la actualidad subrayando en ella, un fuerte sentido ético y una lectura crítica y política de la historia del arte que ha puesto su acento en reivindicar la obra olvidada y minusvalorada de las artistas en el arte moderno y contemporáneo español, con especial dedicación a las artistas valencianas.

El Premio José M.ª Yturralde de Diseño y Creatividad Tecnológica (Universitat Politècnica de València), ha sido otorgado a María José Martínez de Pisón Ramón, por su significativa labor de investigación y su destacada aportación a la comunidad en el ámbito de la creatividad y la tecnología en el panorama nacional. Es destacable su capacidad para impulsar a las nuevas generaciones en las prácticas interdisciplinares del arte, la ciencia, la tecnología y la sociedad desde el ámbito más crítico y analítico. Referente por su actitud visionaria y pionera como una de las fundadoras de los primeros medialab en el ámbito artístico universitario español (Laboratorio de Luz).

Joan Francesc Mirta, Premio Precrea de Creación Literaria.

El jurado del Premio Isabel-Clara Simó de Creación Literaria (Universitat d’Alacant), candidatura propuesta por M. Angels Francés Díez, profesora titular del Departament de Filología Catalana (UA), ha sido otorgado al escritor, antropólogo, sociólogo y helenista Joan F. Mira. Un referente de las letras catalanas con más de cuarenta libros publicados que van desde la novela en los estudios sociológicos, pasando por el ensayo, los artículos en prensa, la narración corta, la biografía, la traducción y las memorias. Ha recibido un homenaje de la Generalitat de Catalunya, l’IEC, la Institució de les Lletres Catalanes i l’Acadèmia Valenciana de la Llengua donde se le reconoce como el humanista valenciano más importante del siglo XX.

El Premio Matilde Salvador de Música (Universitat Jaume I de Castelló), ha sido otorgado a Diego Ramia i Arasa. Catedrático de Música durante casi 30 años en el Institut Ribalta de Castelló, ha sido profesor de numerosos músicos de Castellón, entre ellos el guitarrista Manuel Babiloni. Gran impulsor del Conservatorio Profesional de Música de Castellón, director de la Orquesta Camerata y promotor de cualquier iniciativa que ponga en valor la música y su difusión.

Escultura de María José Zanón y Juan Francisco Martínez para los Premios Precrea.

Para distinguir a las personas o instituciones galardonadas se suma el trabajo plástico realizado ad hoc por los escultores e investigadores María José Zanón Cuenca y Juan Fco. Martínez Gómez de Albacete, doctores en Bellas Artes y profesores del Área de Escultura de la Facultad de Bellas Artes de Altea y Departamento de Arte de la UMH, quienes han dado identidad formal a los premios. Para la creación de la escultura Palatina, se ha recurrido a la columna jónica, un símbolo de la cultura como pilar fundamental de nuestra sociedad. El estilo jónico ha sido empleado por excelencia en la edificación de templos dedicados a diosas como Atenea, divinidad de la civilización, las artes y las ciencias. Una deidad olímpica cuyo culto fue muy extendido por todo el Mediterráneo y que, siendo regente de lo artístico, se convierte también en la patrona de los Premios a la Creación PRECREA y en su galardón escultórico conceptualizado en forma de molde.

La edición ha sido realizada mediante la técnica tradicional de fundición a la arena en aluminio azulado, que nos remite a la potencialidad de las universidades públicas para contribuir a la transmisión de conocimiento y la conformación de un tejido cultural con la sociedad.
La celebración de la gala de entrega de los cinco galardones está prevista para el 23 de octubre a las 19:00 h. en el Claustro del Centre Cultural La Nau de la Universitat de València.

Rosángeles Valls, Premio Precrea de Artes Escénicas, durante un ensayo en Les Arts.

Observar y escribir: Joan F. Mira

Joan F. Mira. L’ofici d’observar i escriure
Sala 2. Museu Valencià d’Etnologia
C/ Corona, 36. Valencia
Inauguración: 15 de diciembre 2016 a las 20h

La figura de Joan Francesc Mira (Valencia, 1939) resulta extraordinaria por su versatilidad y su incombustible producción académica que le convierten, sin lugar a dudas, en uno de los mayores y más laureados intelectuales del País Valenciano de nuestro tiempo.

«Escribir es mi manera de estar en el mundo. La otra es la responsabilidad cívica». Bajo estas premisas con las que se define el propio autor, la exposición El oficio de observar y escribir que presenta el Museu Valencià d’Etnologia rinde homenaje al enorme legado intelectual de Joan Francesc Mira. En ella se propone un recorrido secuencial y retrospectivo, a partir de cuatro líneas analíticas interconectadas. Asistiremos a los hitos biográficos que han marcado esta personalidad carismática y polifacética para pasar a contextualizar el trabajo etnográfico y antropológico que, desde los años sesenta y setenta, convierten a Mira en uno de los pioneros de la Antropología del Estado español.

En pleno proceso de transformación y desintegración de la sociedad rural valenciana, Mira emprendió un ambicioso proyecto para salvaguardar un enorme legado etnográfico como testimonio de la cultura material e inmaterial de su entorno. Proyecto que culminó con la constitución del Museu d’Etnologia de València, en 1982. Por último, este recorrido nos aproximará a la figura del Mira intelectual y comprometido con el país, pues defendió con ahínco el proyecto nacionalista de reconocimiento cultural y político del País Valenciano. Esta producción poliédrica ha dado lugar a una lista inagotable de publicaciones en los más diferentes registros.

Joan F. Mira. Imagen cortesía Museu d'Etnologia.

Joan F. Mira. Imagen cortesía Museu d’Etnologia.

La exposición ha sido producida por el Museu Valencia d’Etnología y la Universitat de València (Facultad de Ciencias Sociales), y está comisariada por Beatriz Santamarina, profesora del Departamento de Sociología y Antropología Social de la Universitat de València.

«La cultura no es cosa de patrias y banderas»

‘El tramvia groc’, de Joan Francesc Mira
Editorial Proa
De venta en librerías

Una evocación del pasado sin ira ni rencores y una visión del futuro sin catastrofismos. La mirada de Mira denota la sabiduría y ecuanimidad de quien ha vivido tiempos mucho peores que los presentes, ‘cuando muchos pasaban hambre, muy pocos estudiaban el Bachillerato y no existía la Seguridad Social’. De ese pretérito imperfecto pero feliz, que destila una dulce nostalgia, habla en El tramvia groc (Editorial Proa), primera parte de sus memorias. El tranvía amarillo es el hilo conductor entre sus paisajes familiares en la huerta de la Torre y el centro de Valencia, donde estudiaba en los Escolapios. En ese largo viaje por el tiempo lo que más le indigna es ‘la destrucción de gran parte de la huerta, la transformación de su belleza en algo horroroso; el triunfo de la fealdad’.

Joan Francesc Mira.

Joan Francesc Mira.

¿Cómo sabe uno que ha llegado el momento de escribir sus memorias?

En mi caso, era una idea que me rondaba por la cabeza mucho tiempo. Cuando terminé la traducción de La Odisea de Homero, pensé que había llegado el tiempo. Entonces, uno se concentra, los recuerdos afloran poco a poco, toman cuerpo, y ya sabes que puedes empezar a darle forma al texto.

¿De qué forma se rellenan los inevitables vacíos del olvido?

Se rellenan con calma, evocando imágenes, dejando que una cosa se asocie a otra. Y si ves que el vacío no se llena, no hay que forzar ni inventar substitutos: hay que dejar el espacio vacío y pasar a otra cosa. ¡Y tampoco es necesario ni posible hablar de todo!

¿Cuáles son los mayores objetos de nostalgia de su infancia en la Torre?

La forma de vivir, en casa, en la calle, en el campo, que era todavía una cultura tradicional, casi la misma de siglos antes. Y la visión de la huerta, y el tranvía, y el tráfico de la carretera, y la carpintería vecina. Y todo.

¿Qué ha ganado y perdido la ciudad de Valencia en los años que usted la ha vivido?

Ha ganado bienestar y modernidad, como cualquier ciudad de Europa. Pero ha perdido gran parte de su personalidad histórica y urbana, se ha banalizado, ha destruido gran parte de su patrimonio, como el antiguo Hospital, como tanta arquitectura en ruinas. El barrio de Velluters, por ejemplo, por donde yo pasaba para ir a las Escuelas Pía. No imagino otras ciudades europeas, como Florencia o Burdeos o Amsterdam, con un urbanismo tan destructor como el de Valencia.

¿Existe el valencianismo? Intente definirlo en un par de párrafos.

Podría ser cualquier forma de afecto, interés o pasión, por todo aquello que cubra la palabra ‘Valencia’ o ‘valenciano’: una ciudad, una lengua, un territorio, una historia, y hasta un club de fútbol. Más seriamente, debería ser un sentido de lealtad y responsabilidad cívica, cultural o política por el País Valenciano. Para algunos, lo es.

¿Se puede hablar de cultura valenciana/cultura catalana, o la cultura es algo universal sin patrias ni banderas? 

La cultura, genéricamente, es universal. Pero siempre tiene unas formas y unos contenidos específicos, propios de sociedades o espacios concretos: contenidos que afortunadamente son diferentes y constituyen la gran riqueza de la variedad humana. No es cosa de patrias y banderas: es cosa de paisaje humano, de historia, de arquitectura, de lengua y literatura, y de tantas cosas que nos hacen ser aquello que somos, no una masa general indiferenciada: no somos hormigas, somos personas. En nuestro caso, hay ciertamente un espacio cultural que podemos llamar valenciano/catalán, con muchos elementos comunes y otros más específicos, y otros compartidos a escala europea. Sobre este tema, ya he escrito varios libros, y muchísimos artículos. 

¿Qué es lo que más le preocupa de la situación que atravesamos?

Me preocupa la realidad de tanta gente que sufre, pero también me preocupa esa sensación de catastrofismo, de estar hundidos y sin solución posible: es algo que puede conducir a la rabia destructiva, o a la indiferencia, al egoísmo y a la inhibición. O a las tentaciones de la demagogia y de la extrema derecha.

¿Cómo calificaría la actividad cultural que genera nuestra Comunidad? 

La producción cultural es bien rica en muchos sentidos, desde la literatura a la música popular, por ejemplo. Tenemos más escritores valencianos y en valenciano que en ninguna otra época, y de un nivel perfectamente homologable. Lo que falta es público lector, quizá por falta de ese mínimo patriotismo que da valor a lo que es propio, como en cualquier país. Pero no hay mayor miseria que una cultura que despierta indiferencia o menosprecio a sus propios responsables públicos.

¿Cómo describiría el prototipo del valenciano?

No lo describiría de ninguna manera, porque no existe. Todos los estereotipos son básicamente tópicos y superficiales: el del valenciano, o el del catalán, el castellano, el inglés o el alemán.

Portada del libro de Joan Francesc Mira, 'El tramvia groc'.

Portada del libro de Joan Francesc Mira, ‘El tramvia groc’.

Bel Carrasco