“Valencia debe ser capital del mercado del mediometraje”

Entrevista a Carlos Madrid, director de La Cabina
Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia
Del 5 al 15 de noviembre de 2015

Lleva ocho años al frente del único festival de mediometrajes que hay en España y, por su carácter internacional, único en el mundo. Y durante todo este tiempo La Cabina no ha parado de crecer: en número de películas recibidas y seleccionadas para su sección oficial, en número de espectadores y hasta en presupuesto. A pesar de todo, Carlos Madrid, director del certamen, se muestra cauto porque en esto de la gestión cultural “nunca se sabe”. Pero sí, admite que las sensaciones de futuro “son buenas”. Tanto es así, que ya piensa en convertir a Valencia y La Cabina en “capital del mercado del mediometraje”.

“Queremos que vengan compradores y que La Cabina sea referente como mercado de cara a los canales de televisión”. Y para ello ya ha dado un primer paso trayendo este año a Hélène Vayssières, responsable de contenidos de Arte France. Considera injustificable que los canales españoles no hayan puesto todavía su mirada en el festival como fuente de contenidos para sus respectivas programaciones. “En Francia y Alemania sí hay canales de televisión que compran mediometrajes”. Sobre todo teniendo en cuenta que se trata de un formato (películas de entre 30 y 60 minutos) “muy parecido al de las series de televisión que tanto éxito están alcanzando”.

Carlos Madrid, director de La Cabina. Fotografía: Fernando Ruiz.

Carlos Madrid, director de La Cabina. Fotografía: Fernando Ruiz.

Carlos Madrid piensa, como proyecto a más largo plazo, que el mediometraje pueda entrar incluso a “formar parte de las salas comerciales”. Aunque eso sean palabras mayores. “Queremos que La Cabina sea un semillero no sólo de producción, sino de distribución, aunque todavía no lo sea”. “Es una carrera de fondo”, apostilla. Como lo es para cuantos han decidido apostar por un formato para cuya realización se necesita “un acto de valentía”.

Aún así, ahí están los directores, muchos de ellos famosos como Woody Allen, Francis Ford Coppola, Martin Scorsese, Andrei Tarkovski o Jean Vigo, que han realizado en alguna ocasión mediometrajes. La Cabina Inèdits se hace cargo de ello, contando este año con películas de Federico Fellini, Claire Denis o la recientemente fallecida Chantal Akerman. “Fue una casualidad fatal que tuviéramos previsto programar una de sus películas y muriera justo unas horas antes. Sirva la proyección de homenaje, no sólo por ella, sino porque se dedicó al mediometraje”, subraya Madrid.

Novedad en la edición de este año, que se celebrará del 5 al 15 de noviembre, es la sección ‘A Mal Gam A’, tomando ese título de una película homónima de Iván Zulueta y que da idea del tipo de obras que se pretenden incluir: “Videoclips, rarezas, cine experimental, documentales pero no del tipo entrevista y voz en off”. Wikipedia se refiere a esos otros más convencionales que La Cabina en esa página por actualizar dice no incluir. “Recuérdame que la actualice porque es verdad que está desfasada”, se disculpa el director. Díptico Rock es otra de las novedades. “Arrancamos con Néstor Mir (La conquista del oeste) y el documental de Carlos Aimeur de seguimiento del grupo La Muñeca de Sal, que pondrá el colofón presentando oficialmente su disco”.

El crecimiento de La Cabina está, sin embargo, lejos de equiparar esfuerzo y presupuesto destinado a cubrir costes, aunque Carlos Madrid reconozca que esa diferencia se ha aminorado. “Este año tenemos 17.000€ gracias a la subida de CulturArts y de La Nau de la Universitat de València”, que siguen apostando por el festival. Nada que ver con la nula respuesta que en su momento obtuvieron por parte de la concejala de Cultura, Mayrén Beneyto, y del secretario autonómico de Cultura, Rafael Ripoll. Del nuevo equipo de gobierno dice tener buenas sensaciones. “Hemos hablado con Carmen Amoraga [directora general de Cultura y Patrimonio] y con Glòria Tello [concejala de Cultura] y ambas han mostrado interés por La Cabina”. Un festival que en su octava edición contará, entre sus apuestas más destacadas, con la película de James Franco y Travis Mathews Interior. Leather Bar, de Mike Leigh Carrera de obstáculos y Kung Fury (David Sandberg), “un auténtico fenómeno viral”, resalta Madrid.

Ver noticia en El Mundo Comunidad Valenciana

Carlos Madrid, director del festival La Cabina. Fotografía: José Cuéllar.

Carlos Madrid, director del festival La Cabina. Fotografía: José Cuéllar.

Salva Torres

La Cabina se consagra

La Cabina. VI Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia
Sala Berlanga de la Filmoteca, IVAM, La Nau, Jardí Botànic
Inauguración: viernes 8, a las 20.00h., en la Sala Berlanga
Del 8 al 17 de noviembre

A Carlos Madrid, tras seis años al frente de La Cabina, se le iluminaron los ojos cuando escuchó los parabienes que el vicerrector de Cultura de la Universitat de València, Antonio Ariño, le lanzó durante la presentación del VI Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia. A su lado, Manuel Tomás, director general de CulturArts, asentía. Las palabras oficiales, en esta ocasión, parecían cargadas de una voluntad sincera por impulsar un certamen único a nivel mundial. Los mediometrajes de alcance internacional tienen su inigualable escaparate en Valencia. Ariño y Tomás parecen haber entendido la ocasión que se les brinda de alardear de un proyecto tan singular como La Cabina.

Fotograma de 'Antes que perderlo todo'. Imagen cortesía del festival La Cabina.

Fotograma de ‘Antes que perderlo todo’. Imagen cortesía del festival La Cabina.

El festival nació para llenar un sorprendente hueco: nadie había prestado atención al formato del mediometraje. Hasta que Carlos Madrid y su joven equipo se puso a ello. Y lo hicieron por una sencilla y aplastante razón: “La calidad es lo que nos mueve”. Y había tanta en el terreno del mediometraje, que la apuesta del festival parecía condenada al éxito. Empezaron con ocho películas a concurso y durante cinco días. Ahora, en su sexta edición, se presentan 22 mediometrajes, de los más de 200 recibidos, en un certamen que se alarga por espacio de diez días, del 8 al 17 de noviembre.

Fotograma de Bowy is inside. Imagen cortesía del festival La Cabina.

Fotograma de Bowy is inside. Imagen cortesía del festival La Cabina.

Este año la gran novedad es La Cabina Inedits, sección destinada a acoger obra de directores consagrados, cuyos mediometrajes pasaron prácticamente desapercibidos para el gran público y los canales de distribución. Son los casos de Woody Allen, Francis Ford Coppola y Martin Scorsese con Historias de Nueva York; Jean Vigo, con Cero en conducta; Andrei Tarkovsky, con El violín y la apisonadora; Albert Lamorisse, con El globo rojo, y Nicolas Ribowski, con Cours du soir. Todo ello en el Aula Magna de La Nau.

Fotograma del mediometraje 'Parenthese'. Imagen cortesía del festival La Cabina.

Fotograma del mediometraje ‘Parenthese’. Imagen cortesía del festival La Cabina.

De las historias neoyorquinas, Woody Allen se hace cargo del episodio Edipo reprimido, un mediometraje centrado en los problemas psicoanalíticos que tanto atraen al director de Annie Hall. Coppola firma Vida sin Zoe y Scorsese, Apuntes al natural. La Cabina Inedits permitirá a su vez contemplar la ópera prima de Tarkovsky, un trabajo ya repleto de las constantes poéticas del autor de Sacrificio, y la polémica Cero en conducta de Jean Vigo, que estuvo prohibida en Francia más de diez años tras su estreno en 1933. De Lamorisse, fallecido en accidente de helicóptero, se podrá ver su premiado El globo rojo, interpretado por dos de sus hijos. Ribowski, con Jacques Tati como protagonista, firma Cours du soir o Clases nocturnas, que aparece como cortometraje del director francés. La diferencia entre corto y mediometraje daría, como apunta Carlos Madrid, director de La Cabina, “para un extenso debate”.

Fotograma del mediometraje Océan. Imagen cortesía de La Cabina.

Fotograma del mediometraje Océan. Imagen cortesía de La Cabina.

Esa dificultad de encaje del mediometraje es, precisamente, lo que hace de La Cabina un lugar de encuentro privilegiado para aquellas producciones a caballo entre el corto y el largo. Los galgos, de Gabriel Azorín (31 minutos de duración), única película española a concurso, y la israelí Aya, de Mihal Brezis y Oded Binnum (39’), podrán verse al completo en la sección oficial: “Se han presentado cortadas en otros festivales”, subraya Carlos Madrid. Junto a ellas, mediometrajes de 11 países, destacando principalmente este año la aportación francesa.

Fotograma del mediometraje Los galgos, de Gabriel Azorín. Imagen cortesía de La Cabina.

Fotograma del mediometraje Los galgos, de Gabriel Azorín. Imagen cortesía de La Cabina.

La Cabina Día 0, con la proyección de Un día en la galería, de Neil Young, y música en directo del grupo valenciano Senior i el Cor Brutal, servirá de prólogo al festival en la Explanada de la Biblioteca Pública el jueves día 7. La inauguración, un día después en la Sala Berlanga de la Filmoteca, con la película finlandesa La teoría del Korso, presentada por su director Antti Heikki Pesonen. El resto de la sección oficial se irá proyectando en el IVAM. Rebeca Romero, Gabriel Ochoa y Eva Peydró, jurado del festival, otorgará un premio de 600€ al mejor mediometraje. Y entre inéditos, proyecciones “al completo”, comedias, dramas, animación y ciencia ficción, La Cabina se consolida en los peores años de la crisis. Tomen nota.

Fotograma del mediometraje Midsummer Night. Imagen cortesía del festival La Cabina.

Fotograma del mediometraje Midsummer Night. Imagen cortesía del festival La Cabina.

Salva Torres