Harterofilias domésticas | Estado de alarma (II)

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3 de abril de 2020

Lacerado su espíritu por la insania apremiante –y en los días previos a su internamiento clínico por enajenación sifilítica y megalomanía–, Friedrich Nietzche (1844 – 1900) rubricaba uno de sus últimos ensayos, ‘Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es’ (1889) –cuya publicación se demoraría hasta 1908–, un insólito dietario costumbrista de predilecciones domésticas en el que, amén de estas prosaicas periferias, el pensador sajón revisita su opus filosófico y, a la par, inficiona con vaticinios apocalípticos sus desenfrenadas reflexiones.

En el tercer punto del proemio Nietzche advirte del “aire fuerte” de sus escritos y sugiere la necesidad ineludible de adaptarse a sus alturas, puesto que “de lo contrario se corre el no pequeño peligro de resfriarse en él”. Y en su pertinaz búsqueda ”de todo lo proscrito hasta ahora”, se interroga:

“¿Cuánta verdad soporta, cuánta verdad osa un espíritu? Esto fue convirtiéndose cada vez más, para mí, en la auténtica unidad de medida. El error (el creer en el ideal) no es ceguera, el error es cobardía. Toda conquista, todo paso adelante en el conocimiento es consecuencia del coraje, de la dureza consigo mismo, de la limpieza consigo mismo. Yo no refuto los ideales, ante ellos, simplemente, me pongo los guantes”.

Y uno, encaminado por su heterodoxa senda, toma el guante (con la asepsia del látex) y prosigue el curso (¿ilimitado?) de ‘Harterofilias domésticas | Estado de alarma’.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XI) | Martes 24 de marzo de 2020

“(…) Cada individuo es virtualmente un enemigo de la civilización, a pesar de tener que reconocer su general interés humano. Se da, en efecto, el hecho singular de que los hombres, no obstante, serles (sic) imposible existir en el aislamiento, siente como un peso intolerable los sacrificios que la civilización les impone para hacer posible la vida en común. Así, pues, la cultura ha de ser defendida contra el individuo, y a esta defensa responden todos sus mandamientos, organizaciones e instituciones, los cuales no tiene tan sólo por objeto efectuar una determinada distribución de los bienes naturales, sino también mantenerla e incluso defender contra los impulsos hostiles de los hombres los medios existentes para el dominio de la Naturaleza y la producción de bienes. Las creaciones de los hombres son fáciles de destruir, y la ciencia y la técnica por ellos edificada pueden también ser utilizadas para su destrucción” (‘El porvenir de una ilusión’ | Sigmund Freud)

Primera serie para MAKMA, a modo de memorando/dietario, de las diez primeras jornadas de confinamiento, fruto del decreto de estado de alarma por la pandemia de coronavirus.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XII) | Miércoles 25 de marzo de 2020

“El final del presidio nos impide llegar con nuestra conciencia viva a las míticas regiones subterráneas. Nos han despojado del más dramático desplazamiento: nuestro éxodo. (…) El retorno, esa misma procesión en dirección contraria, no tiene ya sentido. En mí, la destrucción del presidio corresponde a una especie de castigo del castigo: me castran, me extirpan la infamia”.

Intoxicarse con la ebria abyección, confesional y decadente, de un instruido descuidero, excelso chapero de la lectroescritura.

‘Diario del ladrón’ (1949), de Jean Genet (RBA, 2010).

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XIII) | Jueves 26 de marzo de 2020

–“(…) en algunos aspectos, el humor y la ironía son respuestas políticas y son reductivas. (…) Está pretendiendo protestar cuando realmente no lo es. Alguien alguna vez llamó a la ironía la canción de un pájaro que ha llegado a amar su jaula. Y aunque canta sobre no gustarle la jaula, realmente le gusta estar ahí” (David Foster Wallace).

Frente a la pulsión feraz y posmoderna de un ahorcado.

David Foster Wallace unedited interview‘ (ZDF, 2003 | Manufacturing Intellect).

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XIV) | Viernes 27 de marzo de 2020

–“Si nosotros nos vamos a un país utópico, siempre sería a un país que encarga muy bien, pero no solo el diseño, sino todas las actividades culturales, por ejemplo. Gente que sabe utilizar los recursos disponibles de la mejor manera posible, con la máxima economía, la máxima rentabilidad, la máxima eficacia, la más pedagógica, la más formativa. Eso es una utopía (José María Cruz Novillo).

Cruz Novillo, el sujeto que actualizó un país y lo perfumó de semiótica y Helvética.

El hombre que diseñó España‘ (2019), de Andrea G. Bermejo y Miguel Larraya.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XV) | Sábado 28 de marzo de 2020

(François Truffaut) –“Porque la actitud de James Stewart constituye la curiosidad pura…”.
(Alfred Hitchcock) –“Digámoslo, era un voyeur, un mirón… (…) Sí, el hombre era un voyeur, pero ¿no somos todos voyeurs?”.
(F.T.) –“Somos todos voyeurs, aunque no sea más que cuando miramos un filme intimista. Además, James Stewart en su ventana se encuentra en la situación de un espectador que asiste a un filme”.

Mayúscula entrevista estival, uniformada de canículas, almuerzo en Universal y cine en paños menores.

‘El cine según Hitchcock’ (1966), de François Truffaut (Alianza Editorial, 2016).

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XVI) | Domingo 29 de marzo de 2020

(Goreng, leyendo ‘Don Quijote de la Mancha’) –“El grande que fuere vicioso será vicioso grande y el rico no liberal será un avaro mendigo, que al poseedor de las riquezas no le hace dichoso tenerlas, sino el gastarlas, y no el gastarlas comoquiera, sino el saberlas bien gastar”.
(Don Quijote) –“Al caballero pobre no le queda otro camino para mostrar que es caballero sino el de la virtud, siendo afable, bien criado, cortés y comedido, y oficioso; no soberbio, no arrogante, no murmurador, y, sobre todo, caritativo”.

Descollado abreboca dominical. Frugal divertimento ético.

El hoyo‘ (2019), de Galder Gaztelu-Urrutia.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XVII) | Lunes 30 de marzo de 2020

“Durante la cuarta semana en Venecia, Aschenbach hizo algunas observaciones desagradables relacionadas con el mundo exterior. (…) –’Usted se quedará, caballero, usted no tiene miedo al mal’. (…) Le pareció que aquel aroma venía envolviéndolo todos los días, sin él haberse dado cuenta; un olor dulzón, oficial, que hacía pensar en plagas y pestes y en una sospechosa limpieza” (Thomas Mann).

Oler/discenir, escuchar/advertir, leer/descifrar el ocaso, la decadencia y ruina del ensueño sobre las quiméricas aguas hediondas y delicuescentes.

Muerte en Venecia‘ (2013), de Deborah Warner, obra musical de la English National Opera basada en la novela ‘La muerte en Venecia’ (1912), de Thomas Mann.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XVIII) | Martes 31 de marzo de 2020

–“Poder ver lo que una persona puede llegar a hacerle a otra”.
–“Tengamos una pequeña charla”.
–“La salsa no te ha salido lo suficientemente sabrosa”.
–“Toda esta mala gente”.
–“Bien, pues vete a dormir. Adiós”.

Enlodadas cuitas de interior. Sorda vecindad de obsesiones y parafilias en un tórrido verano periférico de Viena.

Dog Days‘ (2001), de Ulrich Seidl.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XIX) | Miércoles 1 de abril de 2020

“Hay asombro y censura ante lo que se perciben como muestras de decadencia, pero también una curiosidad evidente por lo que parece ser el nacimiento de un mundo nuevo” (‘Influencias disolventes en la España de los pantanos’ | Alejandro Alvarfer).

Descender a los aljófares subterráneos del hedonismo mod, overol “moderno y retromaníaco”.

‘In Crowd. Aproximaciones a una subcultura escurridiza’, de VV.AA (Colectivo Bruxista, 2019).

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XX) | Jueves 2 de abril de 2020

🏋🏻‍♂️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰ 2️⃣0️⃣..🗣 (Escritor) —“Vaya experimento. Experimentos, hechos, la verdad en su última instancia. En sí no hay hecho alguno y menos aún aquí. Todo esto es un invento idiota de alguien. ¿Acaso no lo notan? Cómo es natural, ustedes necesitan saber quién lo inventó. ¿Por qué? ¿Qué de bueno tienen sus conocimientos? ¿A quién le remorderá la conciencia por ellos? ¿A mí? No tengo conciencia, solo nervios”..👉 Escudriñar las afligidas brumas postapoacalípticas. Acechar La Zona, proscrita y miraculosa..🎥 ‘Stalker’ (1979), de Andrei Tarkovski..#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoVerCine #PelículasPandémicas #Stalker #AndreiTarkovski

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Jeudi 2 avril 2020

(Escritor) –“Vaya experimento. Experimentos, hechos, la verdad en su última instancia. En sí no hay hecho alguno y menos aún aquí. Todo esto es un invento idiota de alguien. ¿Acaso no lo notan? Como es natural, ustedes necesitan saber quíen lo inventó. ¿Por qué? ¿Qué de bueno tienen sus conocimientos? ¿A quién le remorderá la conciencia por ellos? ¿A mí? No tengo conciencia, solo nervios”.

Escudriñar las afligidas brumas postapocalípticas. Acechar La Zona, proscrita y miraculosa.

Stalker‘ (1979), de Andrei Tarkovski.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XXI). Foto: Jose Ramón Alarcón.

Jose Ramón Alarcón

La Sala Russafa más portuguesa

Ciclo de Teatro Portugués
Sala Russafa
C / Dénia, 55. Valencia
Viernes 1 y sábado 2 de diciembre de 2017

España y Portugal, tan cerca y tan lejos, dos países que podrían mantener una relación en la que las sinergias culturales entre ambos dieran pie a un mayor conocimiento de lo que ocurre en la escena vecina, fomentando la colaboración entre espacios y profesionales de ambas naciones. Con ese afán nació en 2015 el Circuito Ibérico de las Artes Escénicas. Y fruto de él llega por primera vez a Valencia, de manos de Sala Russafa y Arden Producciones, el ‘Ciclo de Teatro Portugués’.

“La característica de este circuito es que lo formamos quince centros de creación de España y Portugal, es decir, compañías teatrales con sala propia. Esto facilita la posibilidad de intercambiar obras entre ambos países, porque cada uno ofrece espectáculos, pero también un lugar donde acoger las representaciones de del resto de integrantes del circuito”, explica David Campillos, socio de Sala Russafa y co-responsable de producción la compañía valenciana.

As criadas. Imagen cortesía de Sala Russafa.

As criadas. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Ambas se sumaron a la iniciativa el año pasado, representando en Braga y Oporto el montaje ‘Shakespeare en Berlín’, “con una gran respuesta por parte del público portugués, una audiencia increíble y muy respetuosa, que vio la obra sin sobretítulos, pero aun así llenó aforos de 800 personas un martes y un miércoles por la noche”, apunta Campillos, socio del centro cultural impulsado por Arden.

Ahora ha llegado el momento de actuar como anfitriones y este fin de semana, el teatro de Sala Russafa presenta la primera edición del ‘Ciclo de Teatro Portugués’, una oportunidad única para disfrutar de una de las dramaturgias más potentes y prestigiosas de Europa, la portuguesa.

Dos son las obras que conforman la programación de este ciclo, pionero en la Comunitat Valenciana. Y para facilitar el seguimiento de la trama y las interpretaciones, van a proyectar en el escenario sobretítulos en castellano.La primera es ‘As criadas’, una revisión del clásico de Jean Genet. La segunda, ‘Um punhado de terra’, que recrea uno de los episodios más funestos de la historia de Portugal: el secuestro de personas en África para venderlos posteriormente como esclavos.

Una selección nada casual porque, como avisa David Campillos, “se trata de dos de las compañías más importantes del país vecino que, además, vienen con propuestas muy valientes, tanto a nivel textual como de puesta en escena”.

‘As criadas’ adapta el título inmortal de Jean Genet. Una obra maldita cuando se estrenó, a la que tanto crítica como público le dieron la espalda, pero que pasados los años ha acabado siendo reconocida como uno de los textos teatrales fundamentales del siglo XX. En nuestro país han sido innumerables los montajes que se han hecho, desde ópticas más conservadoras, como el que llevó a Nuria Espert, Julieta Serrano y Marisa Paredes a compartir escenario, a otras más atrevidas, como el firmado recientemente por Pablo Messiez.

La compañía CTB, Teatro Circo de Braga, fundada en 1980 y con sede en el emblemático Theatro Circo, firma esta producción que se estrena en la Comunitat Valenciana el próximo 1 de diciembre. Un espectáculo que cuenta con una escenografía muy arriesgada, que polariza el desarrollo de la acción en el interior de una celda.

La obra cuenta la historia de dos hermanas que mantienen una relación de amor / odio con la Señora para la que trabajan, llegando a planear su asesinato. Una trama argumental que a su director, Rui Madeira, le gusta comparar con una matrioska, por “el texto dentro del texto dentro del texto, como una historia que se repite sin fin, como la adrenalina de esas hermanas que se entrenan en el odio para lograr lo indecible, como el crujir de dientes en un silencio que hiela”.

Um punhado de terra. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Um punhado de terra. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Un día después, el 2 de diciembre, la Sala Russafa acoge el estreno en la Comunitat de ‘Um punhado de terra’, de la compañía Teatro Art’Imagem, con sede en Oporto. Un ejercicio duro y necesario de recuperación de la memoria. Un grito contra el olvido del pasado esclavista. Pedro Eiras firma el texto que relata el rapto de un hombre en su poblado africano para ser vendido como esclavo en Portugal. Antes ha presenciado cómo asesinaban a su mujer, hijos y amigos. Una ficción que no lo es tanto y que pone al país vecino frente a un espejo en el que a ninguna nación le gusta mirarse.

Sobre el escenario, el actor caboverdiano Flávio Hamilton se enfrenta, solo, a un monólogo de casi una hora de duración en un reto interpretativo en el que se vacía física y mentalmente, con un resultado sorprendente. La sobriedad en el reparto se extiende a una escenografía en la que luces y sombras potencian la realidad fangosa que está viviendo el protagonista y que, en su mayor parte, está basada en hechos reales.

As criadas. Imagen cortesía de Sala Russafa.

As criadas. Imagen cortesía de Sala Russafa.

El aullido ubuesco de Aldo Alcota

Conversación con el artista y poeta chileno Aldo Alcota, con motivo de su reciente participación en Russafart 2016 y en la Revista de Arte y Literatura Canibaal

Merodear y reflexionar en torno de los turbios y densos cuerpos limítrofes que solidifican el encuentro entre obra -artística y literaria- y biografía exige aproximarse al inmediato devenir de individuos en sempiterno ejercicio atlético de su condición indisoluble, a perfiles sin descanso ni rutinas del ser, figuras volcanizantes que, aún dormitando, claman desde lo onírico una permanente vindicación de su fértil aullido.

Un complejo cómputo de estas contingencias existenciales cobran morfología natural en la figura de Aldo Alcota (Santiago de Chile, 1976), cuasi-inefable hombre de atributos ubuescos (un oremus por el disoluto patafísico Alfred Jarry) y radical cosmogonía de lo consuetudinario, cuya narración mítica palpita permanentemente en su conversación con la revista Makma.

Obra perteneciente a la serie 'Mundo Bruto' expuesta en IMT, para Russafart. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Obra perteneciente a la serie ‘Mundo Bruto’ expuesta en IMT, para Russafart. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

EL ALIMENTO/ LA OBRA

Los galpones comerciales de IMT (Literato Azorín, 35) y L’envers Du Decor (Cuba, 43) han sido refugio material de una selección de la obra reciente del chileno, consecuencia de su participación nominal en la quinta edición de Russafart, que ha permitido exhumar su intervención plástica en desechos rudimentarios, gabinetes de computadoras, papel pintado y objetos efímeros -”me gusta intervenir cosas en desuso, revivirlas, darles una nueva vida”, así como diversos dibujos sobre cartones encontrados que procuran componer un mapa comunicativo propio del movimiento ‘L=A=N=G=U=A=G=E poets’ norteamericano, con Charles Bernstein, Hanna Weiner o Clark Coolidge a la cabeza -”todos hablando a la vez, con diferentes tipos de energía”-.

Alcota manifiesta sumarísimamente el influjo dominante y explícito de la Patafísica, el Dadaísmo, y el Surrealismo, o la heteróclita humedad de lo sótanos de Pierre Molinier y el Marqués de Sade, la irreverencia de Eduardo Haro Ibars y el puerto erótico y delictivo de Jean Genet, si bien “algún crítico diría que lo mío es un arte ubuesco, de lo monstruoso, de la deformación de la corporalidad”. A propósito de alguno de sus trabajos asevera que “este es un tiempo de fragmentación. Por ello no son cuerpos en su totalidad, sino fragmentos (…) una especie de laboratorio del desmembramiento”

Sobre los anaqueles del IMT reposa su impía serie ‘Mundo Bruto’, una colección de collage sobre el frágil soporte de bandejas alimentarias de cartón -”comencé a emplearlas como recurso en 2007”, que se aproxima a personajes ínclitos, dementes, chamanes y magos, políticos y beodos “que viven un delirio surrealista”, como es el caso de la presente secuencia de ministros del Imperio británico extraídos de una enciclopedia sobre la época victoriana. “Trabajo sin boceto, soy primitivo, arrojo todo, papel, tinta y pintura (…) me seduce la precariedad del soporte mínimo, povera, de una bandeja para comer. Mi arte es alimenticio. Los ojos devoran la imagen”, es por ello que postula “que el ojo sea una mandíbula para comer imágenes”.

Detalle de varias piezas de Aldo Alcota expuestas en L’envers Du Decor, para Russafart. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Detalle de varias piezas de Aldo Alcota expuestas en L’envers Du Decor, para Russafart. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

SANTIGO DE CHILE/ DERRAME/ LA GÉNESIS

Reflexionar sobre el raquis teleológico de la obra de Alcota exige recurrir, de un modo ineludible, al denominado contexto de producción, acudir al origen del primer destello, que en el caso del autor capitalino -hijo de la dictadura, en tanto que nacido en pleno Régimen Militar, comandado por el general Augusto Pinochet- se remonta a una adolescencia perfilada por el influjo de uno de sus profesores de Liceo, Luis Reyes, quien le inoculó el ímpetu de salir de Chile y viajar al Viejo Continente -”había estado en Francia, en París, hablaba de arte en sus clases, de Salvador Dalí y de Miguel Ángel”-.

Con posterioridad, Aldo Alcota cursa estudios de periodismo en la Universidad Andrés Bello de Chile y se fraguan con ahínco sus inquietudes primigenias. Con los escritores y poetas Rodrigo Hernández, Rodrigo Verdugo y Roberto Yáñez Honecker -nieto del ínclito y denostado Jefe de Estado de la RDA-, entre otros, funda en 1999 la revista ‘Derrame’, que nomina al homónimo y ulterior grupo surrealista y cuyo título procede anecdóticamente “de haberse derramado una copa de vino sobre un libro de Vicente Huidobro”; sobre ella asevera que “algún día será leyenda”. ‘Derrame’ supervive durante ocho números, en los que se homenajea al surrealista portugués Cruzeiro Seixas y se dan cita nombres como Joan Brossa, Chema Madoz, Rosamel de Valle, el Grupo Mandrágora o Carlos de Rokha, con la pretensión, en muchos casos, de retomar la atención sobre figuras postergadas injustamente al olvido literario y artístico.

Paralelamente, irrumpe en la existencia de Alcota la agreste y nicotínica presencia de la poeta de la Generación del 50 chilena Stella Díaz Varín, popularmente conocida como La Colorina y determinante musa de Alejandro Jodorowsky; “la conocí en la Feria del Libro de Santiago de Chile. Yo había estado ese día con José Donoso (…) fue una de mis maestras. Se pintaba el pelo de color verde y llevaba un tatuaje de una calavera atravesada por un puñal (…) murió en 2006, tras diez años de amistad”. Acerca de Stella afirma que “era un vendaval, fuerte, capaz de golpear a un hombre. Allí golpeó a muchos escritores que la ninguneaban. En Chile se hablaba de esas anécdotas, que era buena para el boxeo (…) siempre he querido reivindicar su figura como poeta”.

De su etapa santiaguesa recuerda su primera exposición individual, en 2001, bajo el título ‘Jarry Monster’, en la que el escritor y crítico de arte italiano Enrico Baj le dedica unas palabras de ensalzamiento de su naturaleza ubuesca. Mención ineludible merece rememorar la censura de su obra en una exposición en el Instituto Chileno Norteamericano de Cultura, en 2004, según recoge el diario Tiempo Libre: “Tras detectar la presencia de minúsculos penes y senos en alguna de las composiciones del autor, el Instituto Chileno Norteamericano de Cultura intentó excluir esas obras. Ante ello, el artista decidió abortar el montaje”.

Diversas imágenes del álbum personal de Aldo Alcota. De izquierda a derecha, con Anne Éthuin, Édouard Jaguer, Stella Díaz Varín, Carlos Sedille y Jean Benoît. Fotografías cortesía del artista.

Diversas imágenes del álbum personal de Aldo Alcota. De izquierda a derecha, con Anne Éthuin, Édouard Jaguer, Stella Díaz Varín, Carlos Sedille y Jean Benoît. Fotografías cortesía del artista.

PARÍS/ LA ARCADIA SURREALISTA

Portando su reciente licenciatura, se traslada por primera vez a Europa -”mis padres, quienes me han apoyado mucho y a quienes admiro, me regalan el viaje”- y recala en París durante cuatro meses con un visado de turista que no osa mancillar -”intenté quedarme pero no tuve la valentía de permanecer como ilegal (…) qué hubiera sido de mí si me hubiera quedado en París”-. Allí se hospeda en la casa de uno de los miembros del Grupo Surrealista Derrame, el franco-peruano Carlos Sedille, periplo sobre el recuerda que “fui a su casa en la afueras. Tuve una relación delirante con su padre, un veterano de la guerra de Argelia, lepeniano y obsesionado con Napoleón”.

En París contacta con el eximio escultor surrealista Jean Benoît, quien “fue uno de los grandes amigos de Jodorowsky”. Benoît es recordado, entre otras singularidades, por su confección de insólitos trajes, como el de su pieza ‘El testamento del Marqués de Sade’, en el marco de la Exposición Internacional de Surrealismo -“en el apartamento de Joyce Manosur hizo un ceremonial primitivo-surrealista y con un hierro candente se marcó en el pecho las iniciales de Sade, secundado por Matta (Roberto)”, ante la presencia de André Breton-. Sobre una de sus creaciones (‘El traje del necrófilo’), Alcota escribe para la revista satírica chilena The Clinic. Con Benoît comparte una experiencia con un apurado desenlace superviviente: “Acudíamos a una exposición de Roberto Matta, Jorge Camacho y Gerardo Chávez. Benoît me invita a beber cerveza en un bar, vamos borrachos por París y casi nos arroya un autobús. Fue una experiencia alucinante”.

Igualmente, mantiene relación con el poeta y crítico de arte parisino Édouard Jaguer, a quien “todos los martes lo veía. Cenaba una botella de vino con galletas” y entabla relación con el pintor surrealista cubano Jorge Camacho y su esposa Margarita -”sabía de él por referencias enciclopédicas (…) pensaba que algún día lo conocería”. En el transcurso de una exposición y ante un cuadro de André Michaux, conversan acerca de la propia obra de Alcota y Camacho le reporta una sugerencia determinante a partir de entonces: “tienes que deformar más (…) y empecé a deformar las figuras”.

Por mediación de los Camacho y el auxilio de “una joven húngara que trabajaba en una galería parisina” se aproxima a la obra del poeta cubano Reinaldo Arenas, erigido desde entonces en una referencia. “Margarita Camacho me regaló ‘Antes que anochezca”, la celebrada autobiografía del autor. “Hay una frase de Arenas que me ha impactado mucho: yo escribo por venganza”; esto supone la revelación de un escritor a la contra que “yo comparto” -”Camacho (Margarita) decía que era un genio”-. Años después, conoce en Valencia al escritor cubano Juan Abreu, amigo y figura decisiva de Reinaldo y compañero de la denominada Generación del Mariel, en referencia al Éxodo del Mariel, que supuso el exilio masivo de cubanos hacia el puerto de Miami, en 1980.

Imagen de varias publicaciones y referencias del archivo personal de Aldo Alcota. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Imagen de varias publicaciones y referencias del archivo personal de Aldo Alcota. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

EL MEDITERRÁNEO/ PENÚLTIMO PUERTO/ COLMILLO CANIBAAL

En 2007 arriba en Valencia -tras los fortuitos e inesperados pasos de su hermano Miguel Ángel, chef de referencia afincado en Londres, en la actualidad- matriculado como visitante en la Facultad de Bellas Artes de San Carlos y posteriormente cursa un máster de gestión cultural. Acerca de esta experiencia Alcota manifiesta que “vine con otra concepción del arte. Había una práctica muy fanática por artistas como Antonio López, pero yo llegaba con otro discurso, influido por Roberto Matta, el arte primitivo o Basquiat”. De esta etapa recuerda las clases de Enrique Tormo, “de Arte Africano y Arte de Oceanía. También a Facundo Tomás, un hombre provocador, gran teórico del arte. Llevó una exposición sobre el Equipo Crónica a Chile y allí pude verla”, años atrás. Con ulterioridad, trabaja en el MUVIM en calidad de becario durante dos años y medio -”gané experiencia museística. Viví todo el conflicto con Román de la Calle”.

Tras este período “conocí a Ximo Rochera (director de la Revista de Arte y Literatura Canibaal) en el taller de literatura LAB, en la galería Imprevisual (dirigida por el cubano Arístides Rosell). Lo impartía Manuel Turégano (editor del sello Contrabando). Allí coincidí con Fran Amador Luna, Bárbara Blasco y Edu Reptil”, entre otros. Entablada la relación con Turégano, publica su primer poemario ‘Guayacan/ Virgen Bacon’ en Contrabando, tras haber formado parte de la antología ‘Por donde pasa la poesía’ (Baile del Sol Ediciones). Por su lar valenciano han transitado diversos poetas latinoamericanos, como Héctor Hernández Montecinos o Enrique Winter, amén de poetas visuales como el catalán JM Calleja, lo que le ha permitido “reconciliarme con la poesía. Puedo afirmar que en Valencia me he iniciado como tal”.

2013 supone la génesis de la revista Canibaal, comandada desde sus orígenes por Ximo Rochera y en la que Alcota ha sido director de arte y ahora colaborador y corrector, en compañía de Sergio Pinto Briones -”gran amigo, con quien he hecho diversas performance”. En la actualidad, forman parte del equipo directivo de Canibaal Jesús García Cívico y Pablo Miravet, “compañero de andanzas nocturnas, con quien realizo grandes homenajes a Lou Reed, Candy Darling (transexual amiga de Dalí y Capote, actriz en las películas de Andy Warhol) y Michi Panero.

Portada del número 6 de la Revista Canibaal, 'Carne y Metaliteratura'. Fotografía cortesía de la revista.

Portada del número 6 de la Revista Canibaal, ‘Carne y Metaliteratura’. Fotografía cortesía de la revista.

Fruto de la referencia al ciclo ‘Literatura y alcohol’, desarrollado por Canibaal, durante los meses precedentes, en la conspicua carnicería literaria Slaughterhouse, Alcota repasa su propio devenir etílico, determinante en su proceso de extraversión: “el alcohol es un excitante para poder hablar. Desde pequeño sufro de una pequeña tartamudez. Cuando bebo puedo leer ante el público, entro en un mundo de excitación y de delirio. Me siento como ‘El barco ebrio’ de Rimbaud, la alucinación de Bukowski. Con Stella (Días Varín) bebía mucho. Suponía olvidarse un poco de la crudeza del mundo, entrar en otra fase, de tranquilidad y de excitación a la vez, de catarsis (…) es como si estuviera aquí el dios Pan y todo empezara a enloquecer”.

Por Canibaal han transitado nombres decisivos como Nazario Luque Vera  -”conocer a Nazario ha sido uno de los momentos más grandes de mi vida. Caminar con él por barrio gótico barcelonés en compañía de Ximo Rochera (…) imaginar la Barcelona de Ocaña y Camilo…”-, Ana Curra o Enrique Vila-Matas, sobre el que recuerda que “pude conocerlo en la Feria del Libro de Santiago de Chile en 2002. Le regalé un cuaderno mío de poesía y dibujos (…) tiempo después me escribió un mail en el que me decía: he pensando en ti. Espero que te vaya bien”. Este encuentro pudo fructificar años más tarde, cuando Alcota le requiere para escribir en la revista -”desde entonces es un colaborador absoluto de Canibaal”.

A propósito del último número de la revista, ‘Carne y metaliteratura’, concluye que “el siglo XX, tan violento, ha supuesto una gran representación de la carne y la corpolaridad desgarrada, un colmillo canibal que devora a unos y a otros. La revista va acorde con los tiempos. Como afirma Woody Allen: el mundo es un gran restaurant”. En base a estos precedentes, Aldo Alcota no dubita en confesar que “el gran tema de hoy es el hambre, el físico y el espiritual”.

El artista y poeta Aldo Alcota, frente a una de sus obras expuesta en IMT, para Russafart. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

El artista y poeta Aldo Alcota, frente a una de sus obras expuesta en IMT, para Russafart. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Jose Ramón Alarcón