Oltra y Carmena ya son objeto artístico

Exposición colectiva
Galería Alba Cabrera
C / Félix Pizcueta, 20. Valencia
Hasta finales de agosto

Mónica Oltra y Manuela Carmena, recién alcanzado el poder en Valencia y Madrid, ya se codean con grandes monarcas. Al menos en la galería Alba Cabrera, donde Javier Marisco las incluye en su serie de ilustres personajes bajo el título de M Onarchy. Ejerciendo el papel de los antiguos pintores de corte (Velázquez, Rubens o Goya), Marisco superpone imágenes para construir mediante dispositivo LED retratos poliédricos de reyes y reinas de once monarquías. Oltra y Carmena se cuelan entre ellas, como representantes del poder plebeyo.

Javier Marisco ante sus obras LED de Mónica Oltra y Manuela Carmena, en la galería Alba Cabrera. Cortesía del autor.

Javier Marisco ante sus obras LED de Mónica Oltra y Manuela Carmena, en la galería Alba Cabrera. Cortesía del autor.

Se trata de “dibujos sueltos” sobre metacrilato, realizados a partir de “imágenes de revistas” como “reflejo de personajes públicos”. Con un estilo de línea de calco y en papel cuché, Marisco superpone en una misma imagen tres generaciones dinásticas que, en el caso de España, representarían la Reina Sofía, Doña Letizia y su hija Leonor. También ilustra las líneas sucesorias de Inglaterra, Holanda, Bélgica o el “presidencialismo eterno” de Corea del Norte. “Me apetecía ponerme en la situación de aquellos pintores de la corte”. De hecho, en una de las obras aparece él mismo retratado igualmente por triplicado.

Más que una crítica a la monarquía (“aunque los dibujos sean frívolos”), a Marisco le interesaba el rastro pictórico de quien realiza su trabajo por encargo del poder, en tiempos siempre difíciles para el artista que intenta avanzar por libre. La galería Alba Cabrera acoge, además de la obra de Javier Marisco, la de otros seis artistas, cuyas obras poseen un mismo trasfondo crítico, siempre supeditado a cierta visión poética de la realidad. Como son los casos de María Albero-Maestre y CoRTarcabezas (Toño FM y Raúl Lago).

Obra de María Albero.

Obra de María Albero-Maestre en la exposición colectiva de Alba Cabrera, por cortesía de la galería.

Bajo el título de Coordenadas de ausencia, Albero-Maestre se sirve de diferentes tejidos y de hojas que encuentra por las montañas de Biar, su pueblo natal, para hablar del dolor que provoca la pérdida de seres queridos. “La gente me dice que la obra es alegre y yo no la veo así”. Los colores otoñales, siendo amables, remiten precisamente a ese ocaso estacional de la luz que poco a poco se esconde y desaparece. Materiales orgánicos que aluden a su vez al trabajo del bordado caracterizado como femenino. “Lo hacían mujeres que para nada eran frágiles”. Esa fragilidad sin duda resistente es la que Albero-Maestre muestra en Alba Cabrera como “expresión visual de lo que no alcanza a decir las palabras”. En suma: “Apelo a la emoción”.

Obra de CoRTarcabezas en la colectiva de Alba Cabrera, por cortesía de la galería.

Obra de CoRTarcabezas en la colectiva de Alba Cabrera, por cortesía de la galería.

Toño FM afirma que lo de CoRTarcabezas, nombre con el que se presentan él y Raúl Lago, “no está planteado como algo violento”. De hecho, la utilización del infinitivo conecta, según su comisaria Ania González, “con la acción viva del lenguaje, que recorta y monta para construir diversos significados”. A la manera de Josep Renau o Martha Rossler (recién expuestos en el IVAM), CoRTarcabezas utiliza la técnica del collage para criticar aspectos denigrantes de la realidad mediantes contrastes de imágenes de gran potencia visual. “Son paradojas del mundo contemporáneo”, subraya Toño.

La exposición colectiva que hasta mediados de septiembre permanecerá en Alba Cabrera la completan los trabajos de Lourdes Fisa, Jacinto Moros, Marga García Polanco y Carmen Baena. Mónica Oltra, invitada al pase de prensa, todavía tiene tiempo de contemplar el que quizás sea su primer retrato público en el marco de una singular muestra de jóvenes artistas.

Salva Torres

El milagro de Incubarte

Incubarte 7
Festival Internacional de Arte de Valencia
Diversos espacios de la ciudad de Valencia
Del 18 al 21 de junio de 2015

“Alcanzar la séptima edición en Valencia es todo un logro, una odisea”. Y Francisco Molina, director del MuVIM, terminó catalogando tamaña proeza de “milagro”. Hablaba de Incubarte, el Festival Internacional de Arte, que se celebra del 18 al 21 de junio en diversos espacios de Valencia. Hasta un total de 15, entre ellos el propio MuVIM, donde se presentó, el Jardín Botánico, Instituto Francés, Teatro Escalante, Sala Tossal, La Llotgeta, Galería 9 o Ibercaja. Todos ellos acogiendo alrededor de 200 obras, de las 2.700 propuestas enviadas, de 150 artistas de todo el mundo.

De izquierda a derecha, Alberto Maestre, Javier Marisco y Francisco Molina, en la presentación de Incubarte en el MuVIM. Imagen cortesía de la organización.

De izquierda a derecha, Alberto Maestre, Javier Marisco y Francisco Molina, en la presentación de Incubarte en el MuVIM. Imagen cortesía de la organización.

¿Se trata de un milagro por producirse en Valencia, tierra yerma de noticias culturales alentadoras? “Yo no sé si los milagros son territoriales, pero en el ámbito mediterráneo la creatividad es abundante, pero de continuidad escasa”. Y añadió: “Cuando algo se mantiene y crece, aunando la iniciativa privada y la pública, si no es milagro es, sin duda, algo excepcional”. Javier Marisco, director de Incubarte, zanjó la cuestión: “Sí, es un milagro”.

Obra de Olga Guseva. Cortesía de Incubarte.

Obra de Olga Guseva. Cortesía de Incubarte.

Un milagro consistente en ofrecer “un plan de oportunidad a los artistas”, que de esta forma pueden exhibir sus obras sin necesidad de currículum, mezclándose “artistas ya consagrados con otros noveles”, subrayó Marisco. Parte de la “culpa” de ese salto cuantitativo (de las 800 de 2013 y las 1.880 de 2014 a las 2.700 actuales) y cualitativo se debe al “trabajo del 2.0 y del Call For Artist” y a la presencia este año de Fermax, un patrocinador singular.

Obra de Fernanda Ramos. Cortesía de Incubarte.

Obra de Fernanda Ramos. Cortesía de Incubarte.

Alberto Maestre, director corporativo de la empresa de porteros electrónicos, explicó su apuesta por el Street Art, en relación directa con su producto. “Nosotros fabricamos placas de la calle (telefonillos) y en este sentido hacemos arte urbano”. De hecho, acaban de pintar su nueva fábrica, en lugar de con el blanco tradicional con un sorprendente mural. “Predicamos con el ejemplo”, aseguró, tanto por su apuesta mural como por el mecenazgo que, a su juicio, sirve “para potenciar el arte”.

Y el arte que durante tres días inundará Valencia con “muchas obras en pocos espacios” (Marisco), con carácter público, gratuito y festivo, abarca diversas disciplinas: pintura, escultura, instalación, fotografía, videoarte, performance, danza, pintura mural, arte urbano o mapping. Proyectos y creaciones interdisciplinares seleccionados de acuerdo al espíritu o criterio que anima Incubarte: visión original, innovadora y creativa en todas sus manifestaciones artísticas.

Obra de Eduardo Cure. Imagen cortesía de Incubarte.

Obra de Eduardo Cure. Imagen cortesía de Incubarte.

Aunque el festival dura cuatro días, las obras seleccionadas permanecerán expuestas durante un mes. Entre los actos destacados, mencionar la inauguración en el Instituto Francés (jueves 18) de la Selección de la Biennale Internationale de Casablanca, que llega por primera vez a Valencia, acompañada para la ocasión de una performance poética de Pascal Uccelli. Una improvisación electroacústica de Antonio Jesús Sánchez, el mapping del colectivo Vitaminarte, Cassius Tonen Dj Set y ‘Fotocall Manta’, performance de Isabel Messeguer, serán quienes conformen el evento inaugural en la Plaza Correo Viejo.

Otra propuesta destacada es la proyección de videoarte en el MuVIM (viernes 19), selección de Bang Festival Internacional de Video Arte de Barcelona, del Under the Subway Video Art Night y de la mencionada Biennale Internationale de Casablanca. Así hasta el total de 200 obras en representación de más de 50 países. Milagro o no, Incubarte ha puesto el listón muy alto de cara a las próximas ediciones de un festival a rebufo de esas otras iniciativas artísticas populares que buscan la “simbiosis con la ciudad”, concluyó Marisco.

Obra de Ewa Doroszenko. Imagen cortesía de Incubarte.

Obra de Ewa Doroszenko. Imagen cortesía de Incubarte.

Salva Torres

Incubarte ya tiene mecenas

Incubarte 7
Festival Internacional de Arte de Valencia
Del 18 al 21 de junio

Fermax será el principal patrocinador de Incubarte7, la séptima edición del Festival Internacional de Arte de Valencia, que se celebrará del 18 al 21 de junio en espacios tan significativos de la ciudad como el MuVIM, Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad, o el Jardín Botánico. Transcurridos los tres días propios de Festival, las exposiciones que componen el certamen permanecerán abiertas al público durante un mes más.

Obra de Hakon Roisland. Cortesía de Incubarte 7.

Obra de Hakon Roisland. Festival Incubarte 7.

Incubarte tiene un carácter público, gratuito y festivo, y es para continuar con la posibilidad de ofrecer el acceso libre al mejor arte internacional a todos los ciudadanos, que el equipo del festival busca la colaboración de actores involucrados en el mundo del arte, como lleva haciendo Fermax desde hace ya algunos años.

Incubarte, como festival urbano, aúna artes plásticas y visuales en el centro mismo de la ciudad de Valencia, localizando los mejores espacios expositivos, y llevando a ellos las obras más novedosas e interesantes del panorama internacional, a través de su convocatoria de artistas, abierta a todo el mundo, y que edición tras edición ha ido creciendo exponencialmente, tanto en cantidad de las obras presentadas como en la calidad de las mismas.

Obra de Lola Bonet i Palop. Festival Incubarte 7.

Obra de Lola Bonet i Palop. Festival Incubarte 7.

Fermax, mediante este apoyo a Incubarte, Festival Internacional de Arte, afianza su estrategia como mecenas del arte urbano para transmitir sus valores de empresa: creatividad, diseño, innovación y personalidad. En declaraciones de los responsables de la marca: “El diseño ha funcionado también como factor fundamental para la internacionalización, pues no sólo ha supuesto una estrategia diferenciadora, sino que la búsqueda de lenguajes transculturales, capaces de traspasar fronteras, ha promovido dentro de la empresa la excelencia en el diseño. Y es el camino que toma Incubarte, con la participación de artistas internacionales que facilitan el intercambio de tendencias estilísticas de los diferentes países del mundo”.

Obra de Roland Maas. Festival Incubarte 7.

Obra de Roland Maas. Festival Incubarte 7.

Javier Marisco, director del festival, ha indicado la especial relevancia de que una marca valenciana, de prestigio internacional, se convierta en la principal patrocinadora de Incubarte 7, ya que es “vital la involucración de mecenas locales, para la supervivencia y desarrollo del arte en Valencia.”

Obra de Fernando Ramos. Imagen cortesía de Incubarte 7.

Obra de Fernanda Ramos. Festival Incubarte 7.

Cadáver exquisito: por azar al arte

A los postres un cadáver y otras nimiedades
Exposición del colectivo Cadáver exquisito
La Llotgeta
Plaza del Mercado, 4. Valencia
Hasta finales de febrero

Asociaciones libres. Escritura automática. Cadáveres exquisitos. He ahí los procedimientos utilizados por los surrealistas para hacer emerger un sentido oscuro, violento y pulsional que vendría a contrariar ese otro sentido del orden convencional. “Actividad ultra-confusional que toma sus fuentes en una idea obsesionante”, según afirmó André Breton, uno de sus impulsores. ¿Idea obsesionante? ¿Pero cuál?

Obra de Javier Marisco en la exposición 'A los postres un cadáver y otras nimiedades'. Aula de Cultura La Llotgeta.

Obra de Javier Marisco en la exposición ‘A los postres un cadáver y otras nimiedades’. Aula de Cultura La Llotgeta.

Los propios surrealistas partían de una evidencia: la de hallarse habitados por algo que no entendían, pero que sin duda les afectaba con gran intensidad. Tanta, que se tornaba en esa idea obsesionante que emergía en su obra, tras ponerse en marcha la maquinaria creativa impulsada por el torrentoso azar. Que es lo que hacen los 12 artistas valencianos reunidos en torno a esa misma práctica del Cadáver exquisito. Cadáver o cadáveres exquisitamente dispuestos en una de las salas de La Llotgeta.

Obra de Daniel Gordillo en 'A los postres un cadáver y otras nimiedades'. Aula de Cultura La Llotgeta.

Obra de Daniel Gordillo en ‘A los postres un cadáver y otras nimiedades’. Aula de Cultura La Llotgeta.

Iván Campos, Toni Cosin, Violeta Esparza, Manuel Gamonal, Daniel Gordillo, Daniel Granero, Javier Marisco, Jorge Montalvo, Eduardo Romaguera, Jorge Rubert, Nacho Ruiz y Bru Soler. He ahí los artistas, en riguroso orden alfabético sin duda inapropiado, cuya búsqueda de la provocación y del desconcierto, característicos del afán surrealista, adquiere otros derroteros. A estas alturas del culmen televisivo, donde el escándalo o lo escandaloso ha sido transformado en mercancía, la práctica del cadáver exquisito tiene ya otra finalidad.

Obra de Jorge Rubert en 'A los postres un cadáver y otras nimiedades'. Aula de Cultura La Llotgeta.

Obra de Jorge Rubert en ‘A los postres un cadáver y otras nimiedades’. Aula de Cultura La Llotgeta.

En el caso de los artistas reunidos en la muestra colectiva de La Llotgeta, que lleva por elocuente título ‘A los postres un cadáver y otras nimiedades’, se trata de poner el acento en la asociación libre, en la práctica artística de conjunto, en la energía que libera el propio acto creativo. Una energía que se bifurca como el jardín de senderos de Borges, tomando cuerpo de distintas formas.

Obra de Violeta Esparza en 'A los postres un cadáver y otras nimiedades'. Aula de Cultura La Llotgeta.

Obra de Violeta Esparza en ‘A los postres un cadáver y otras nimiedades’. Aula de Cultura La Llotgeta.

Y el cuerpo, sin duda, adquiere especial protagonismo en los casos de Daniel Gordillo, Javier Marisco y Eduardo Romaguera. Cuerpos descoyuntados o en bucle como experiencia de abismamiento de la pulsión que nos habita. Lo vivo de la pasión, pues, ligado a su reverso siniestro en forma de esqueleto, de masa amorfa o del eterno femenino. La problemática del deseo se escenifica en esa carnalidad que no termina de hallar la buena forma, por fragmentación del cuerpo, por apelmazamiento o por su repetición incansable.

Obra de Eduardo Romaguera en la exposición 'A los postres un cadáver y otras nimiedades'. Aula de Cultura La Llotgeta.

‘Entre dos lunas’, obra de Eduardo Romaguera en la exposición ‘A los postres un cadáver y otras nimiedades’. Aula de Cultura La Llotgeta.

La sociedad de consumo es otro de los caminos que toma ese espíritu del cadáver exquisito. Dólares (Granero), anagramas (Rubert), recortes de prensa de los medios de comunicación de masas (Montalvo) son utilizados para que emerja ese malestar en la cultura del que habló Freud. Incluso la historia del arte (Rembrandt comparece en la obra de Gamonal) se ve abducida por la seducción de las imágenes en tanto narcótico para la vista. De ahí la deconstrucción practicada en todos esos símbolos que apenas representan cierta alienación del sujeto.

Obra de Jorge Montalvo en 'A los postres un cadáver y otras nimiedades'. La Llotgeta.

Obra de Jorge Montalvo en ‘A los postres un cadáver y otras nimiedades’. La Llotgeta.

‘A los postres un cadáver y otras nimiedades’ pone el acento en la catarsis que supone la asociación libre y en los fantasmas que afloran una vez practicada. Por eso de nimiedades, nada. En todo caso, la manifestación real y sin ambages de cuanto este colectivo de artistas lleva dentro y de otra forma no se hubiera atrevido a contar. La neurosis de Woody Allen en materia sexual, trasladada a esta ristra de cadáveres exquisitos que el Aula de Cultura La Llotgeta muestra hasta finales de febrero. Bon profit.

Obra de Manuel Gamonal. La Llotgeta

Obra de Manuel Gamonal en la exposición ‘A los postres un cadáver y otras nimiedades’. Aula de Cultura La Llotgeta.

Salva Torres

Cinema Independent Valencià: 7 directores

Cinema Independent Valencià
La Llotgeta
Plaza del Mercado, 4. Valencia
Proyecciones los días 5, 12 y 18 de diciembre, a las 19.30

El ciclo Cinema Independent Valencià, que tiene lugar en La Llotgeta, recoge el trabajo de cineastas valencianos, tanto aquellos que poseen una dilatada trayectoria, como aquéllos que han realizado una serie de trabajos destacables. La mayoría de los autores ha sufrido tanto la carencia de medios como la de una inexistente industria audiovisual que les respalde.

Fotograma de 'Mundo de papel', de Iván Campos. Cinema Independent Valencià. La Llotgeta.

Fotograma de ‘Mundo de papel’, de Iván Campos. Cinema Independent Valencià. La Llotgeta.

Todos ellos han realizado obras, con cantidad de elementos en su contra, ejecutando las mismas por el afán de hacerlas, demostrando que cuando se hace algo con pasión e ilusión, aún teniendo elementos en contra y escasos apoyos, se realiza, teniendo luego una repercusión, porque a fin de cuentas, eso es lo que marca la diferencia.

Fotograma de El cadencioso movimiento de los vagos, de Javier Marisco. Cinema Independent Valencià. La Llotgeta.

Fotograma de El cadencioso movimiento de los vagos, de Javier Marisco. Cinema Independent Valencià. La Llotgeta.

La lista de los cineastas que participan en el ciclo Cinema Independent Valencià la integran J. Frames Bond, Javier Marisco, Pablo Llorens, Chechu Berlanga y Pablo Barrachina, Jorge Montalvo e Iván Campos. J. Frames Bond es director, escritor y animador en 2D y 3D. Dentro de su trayectoria emergente, ha realizado varios cortometrajes que le dieron a conocer, pudiendo realizar las series que le están dando fama, como ‘Cosas de Cosa’, cuya segunda temporada se está preparando, o ‘Subnormal muvis show’ nueva serie que está produciendo.

Fotograma de I don't no guay, de Jorge Montalvo. Cinema Independent Valencià. La Llotgeta

Fotograma de I don’t no guay, de Jorge Montalvo. Cinema Independent Valencià. La Llotgeta

Javier Marisco es un artista multidisciplinar, responsable del festival Incubarte y cuyo trabajo abarca también el cine. Ha realizado obras de vídeo creación, de distribución internacional, y realizado el cortometraje ‘El Cadencioso Movimiento de los Vagos’, y ahora se concentra en la preparación de su primer largometraje.

Javier Marisco, director de El cadencioso movimiento de los vagos, en Cinema Independent Valencià, retratado por Pedro Hernández.

Javier Marisco, director de El cadencioso movimiento de los vagos, en Cinema Independent Valencià, retratado por Pedro Hernández.

Pablo Llorens es director y animador en stop-motion. Ganador de dos premios Goya, por ‘Caracol, Col, Col’, en 1995, y ‘El enigma del Chico Croqueta’, en 2004.

Chechu Berlanga y Pablo Barrachina son director y documentalista, respectivamente. Han realizado diversos cortometrajes y documentales, así como gran cantidad de trabajos audiovisuales. Son los creadores de pasodetodo.com y de producciones exprés.

Pablo Llorens, director de Caracol col col, en Cinema Independent Valencià de La Llotgeta.

Pablo Llorens, director de Caracol col col, en Cinema Independent Valencià de La Llotgeta.

Jorge Montalvo es artista plástico y audiovisual. En la actualidad, su obra más representativa se compone de decollage, collage digital y vídeo creaciones difíciles de encasillar. Sus vídeos se integran en el colectivo valenciano ‘Hay don´t’ , desde el cual realizan diferentes proyectos de vídeo, performance y arte sonoro. Su obra plástica y piezas vídeo gráficas se han mostrado en diversos espacios expositivos a nivel nacional e internacional.

Iván Campos es director de cine, artista gráfico, divulgador y gestor cultural. Ha trabajado en la industria audiovisual y fue a principios de década cuando comenzó a realizar trabajos de vídeo creación, así como de investigación. Ha realizado un gran conjunto de obras en casi todo el espectro del sector audiovisual.

 

Imagen promocional del ciclo Cinema Independent Valencià. Cortesía de Art Gruppe.

Imagen promocional del ciclo Cinema Independent Valencià obra de Art Gruppe.

¿Quién es Ramón Espacio?

A=A [Ontopatía], de Ramón Espacio
Imprevisual Galería
C / Doctor Sumsi, 35. Valencia
Hasta el 15 de septiembre

Hay dos mundos que, por exceso, terminan conectados entre sí. El de aquellos que convierten su identidad en un universo cerrado de reconfortantes identificaciones que, llegado el caso, rivaliza con la de otros. Y el de aquellos cuya fragilidad existencial se debe precisamente a todo lo contrario: a la dificultad para hallar esa identidad que le permita reconocerse como alguien diferenciado del resto y, por tanto, en posesión de un yo. El delirio imaginario de la identidad cerrada versus la locura de la identidad abierta como un abismo.

Fotografía de Ramón Espacio en la exposición 'A=A Ontopatía' en Imprevisual Galería. Imagen cortesía de Imprevisual.

Fotografía de Ramón Espacio en la exposición ‘A=A Ontopatía’ en Imprevisual Galería. Imagen cortesía de Imprevisual.

Ramón Espacio hace de bisagra entre ambos mundos para retomar la cuestión de la identidad y someterla a debate. Y lo hace siguiendo el halo romántico de quienes se sienten habitados por un cuerpo cuya mente lo explora con extrañeza. ¿Quién es ése que me mira en el espejo? Sin duda soy yo, pero hay días o momentos del día en que uno descubre con inquietud ciertos rasgos de su persona. De pronto, yo parece otro. Y tirando de ese finísimo hilo, que vendría a partir en dos el sujeto que creíamos ser, Ramón Espacio se confronta a sí mismo con la figura del doble, de tan larga tradición literaria.

Fotografía de Ramón Espacio en la muestra 'A=A Ontopatía'. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Fotografía de Ramón Espacio en la muestra ‘A=A Ontopatía’. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

En ‘Los elixires del diablo’ E.T.A. Hoffmann ya avisa de lo que nos aguarda: “Soy lo que parezco y no parezco lo que soy; soy un enigma inexplicable para mí mismo: ¡Mi ‘yo’ se ha escindido!” Ramón Espacio también aparece escindido en las fotografías que integran la exposición elocuentemente titulada ‘A=A [Ontopatía]’. Imágenes en las que el propio artista muestra la extrañeza de verse a sí mismo en perpetuo desdoblamiento, ya sea frente a frente en el interior de una bañera, mirándose extrañado al volante de un coche o por triplicado en un espejo, cuyo reflejo siempre ha sido motivo de inquietantes lecturas.

Fotografía de Ramón Espacio en la exposición 'A=A Ontopatía'. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Fotografía de Ramón Espacio en la exposición ‘A=A Ontopatía’. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

El propio artista, autor del libro ‘Vivir apenas’, con ilustraciones de María Payá, arranca con esta dedicatoria: “A los que se fueron y se quedaron aquí”. También está en sus fotografías ese hálito fantasmal del que está, pero parece haberse ido. Como en la fotografía en la que, de pie, Espacio se contempla en su propio lecho ¿mortuorio o simplemente dormido? ¿Sueño, pesadilla? En todo caso, como apunta Arístides Rosell, responsable de Imprevisual Galería que acoge la muestra, el espejo donde se reproduce el título de la exposición A=A se correspondería con los sujetos que se miran, “y el igual sería el espectador que se involucra en el medio”.

Fotografía de Ramón Espacio en la exposición 'A=A Ontopatía'. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Fotografía de Ramón Espacio en la exposición ‘A=A Ontopatía’. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

No dos, sino tres personas involucradas: el artista desdoblado y el espectador que participa de tamaña extrañeza. Pero el doble se acentúa con el propio montaje expositivo. A un lado, una serie de fotografías, el espejo y la jaula instalación con determinados textos. Y al otro, la misma serie de fotografías, el espejo y la jaula instalación con los textos, pero a la inversa. De manera que Imprevisual se convierte en un espacio que parece reproducir el delirio que Ramón Espacio, en tanto A=A, genera con su Ontopatía.

La exposición es fruto del premio concedido a Ramón Espacio en el pasado Festival Incubarte, dirigido por Javier Marisco. Un audiovisual y una radiografía vienen a romper la siniestra simetría del montaje. La rompen para ampliar el efecto de extrañeza. Puestos a desnudarse por fuera, la radiografía, explica Rosell, “es una forma de desnudarse también por dentro”. La cuidada escenografía de las imágenes tiene su justa correspondencia con el montaje, haciendo del conjunto expositivo un brillante paseo por la cuerda floja de la cordura.

Fotografía de Ramón Espacio en la exposición 'A=A [Ontopatía]' en la galería Imprevisual. Imagen cortesía de Imprevisual.

Fotografía de Ramón Espacio en la exposición ‘A=A [Ontopatía]’ de la galería Imprevisual. Imagen cortesía de Imprevisual.

Salva Torres

Les refusés de Kessler-Battaglia

Les refusés de Kessler-Battaglia
Galería Mr. Pink
C / Guillem de Castro, 110. Valencia
Hasta el 15 agosto, 2014

Siempre que desaparece un espacio cultural, como una galería de arte, se agrieta el ya de por sí débil tejido cultural valenciano. Esto resulta todavía más dramático teniendo en cuenta que gran parte de las galerías de arte valencianas están haciendo más por la difusión del arte actual que muchas instituciones museísticas y salas expositivas de titularidad pública. La galería Kessler-Battaglia, que cerró sus puertas hace unos meses después de más de una década de existencia, ha querido resistirse a desaparecer por completo –quién sabe si mientras busca un nuevo espacio expositivo o como inicio de un proyecto itinerante por otros espacios amigos- ofreciendo una exposición colectiva, en la galería Mr. Pink, de aquellos artistas con los que debería haber iniciado la próxima temporada.

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Sueño funámbulo. Deva Sand. 107 x 60 x 18 cm. t/m maderas y cerámica 2014

El título de esta muestra hace referencia a un episodio concreto de los célebres Salones de París; la gran cita del arte francés durante la segunda mitad del siglo XIX. Los conservadores miembros del jurado del salón de 1863 desestimaron la participación de un elevadísimo número de artistas, por lo general a causa del antiacademicismo de muchos de ellos, como fue el caso del grupo de los impresionistas. Ante las enérgicas protestas de los artistas rechazados, Napoleón III, en una maniobra para intentar demostrar el talante democrático de los salones, decidió darles cabida en el que sería conocido como el Salon des Refusés (Salón de los rechazados) que vería nacer entre sus paredes el germen del desarrollo posterior de las vanguardias. En la exposición Les refusés de Kessler-Battaglia, si bien los artistas participantes no se corresponden exactamente con la definición de “rechazados” –en tanto que son autores que tenían previstas sus respectivas exposiciones desde antes del cierre de la galería-, sí coinciden en el hecho de verse obligados a exhibir sus obras en un lugar distinto del inicial, y se corresponden con aquella tipología expositiva de los salones consistente en un muestrario ecléctico que permitiera tomar el pulso a la producción artística del momento. De este modo, los artistas participantes en esta muestra constituyen una panoplia de distintas poéticas e intenciones que, desde su eclecticismo formal, conceptual e instrumental, trazan diversas líneas de investigación que convergen en un interés común por el querer decir; por expresar y generar opinión; por la denuncia y el análisis crítico del entorno.
El artista y activista transgénero Graham Bell Tornado, presenta la pieza The Catalogue II: Antitainment en la que combina el arte de acción con el vídeo (Antitenimiento, 2009), la edición (The Catalogue: A Living Artist’s Book, 2014) y la música (10 Grandes Éxitos por Artista Original, 1993-2014), en una equilibrada mezcla entre las artes frívolas del cabaret y la crítica social y cultural, especialmente contraria a las élites financieras, académicas y artísticas. Joan Esquerdo por su parte, desarrolla una reflexión conceptual sobre los roles de género y su obsolescencia en la sociedad contemporánea, centrándose en el binomio poder-sometimiento traducido en una serie de esculturas que asimilan dichos conceptos a las propiedades matéricas del hierro y la porcelana para proponer, de manera alegórica, un futuro en el que dejen de repetirse los patrones impuestos para dar paso a una diversidad social asumida. Javier Marisco, investiga en sus series Discursosº y M Onarchy acerca de las representaciones del poder político en los medios de comunicación; la primera de las series alude al mensaje simbólico de superioridad que evidencian los planos contrapicados con los que son registrados los líderes políticos, relacionando los grados de erección de sus cabezas con sus supuestas derivas o ínfulas totalitarias, hallándose numerosas coincidencias entre regímenes similares; en la segunda, se erige en pintor de corte por una “necesidad surgida de la coyuntura económica actual”, plasmando la cuestión hereditaria de los sistemas monárquicos mediante la superposición de retratos extraídos de las revistas sensacionalistas. Mau Monleón, en un proyecto en continuo proceso de documentación, aborda la violencia de género, denunciando la existencia en España de un verdadero feminicidio que goza de una incomprensible e irresponsable impunidad por parte del Estado; en el vídeo que forma parte de su serie Hijas del maltrato, analiza el impacto que la violencia intrafamiliar ejerce sobre los niños y niñas, a través de entrevistas a jóvenes que la han sufrido en sus casas. Nacho Ruiz, presenta dos obras realizadas con fibra óptica en las que reflexiona sobre la tendencia obsesiva a la hiperconectividad actual que se materializa en dinámicos haces de luz enmarañados hasta el punto de hacer casi irreconocible la silueta humana; como una suerte de hombre de Vitruvio contemporáneo que nos invitara a cuestionarnos las nuevas proporciones de la vida digital. Finalmente, Deva Sand, realiza un ejercicio de introspección en el que la calma y el frágil equilibrio de los objetos expuestos se convierten en un reflejo de la contemporización y el autoconocimiento; un sutil y poético memento mori que nos exhorta a la toma de conciencia de nuestra propia fragilidad mientras observamos “la maravillosa fiesta de la vida y la muerte”.
Hombre superconectado. Nacho Ruiz.

Hombre superconectado. Nacho Ruiz. 30 x 60 cm. impresión digital, 2013

Una última muestra comisariada por la galerista Elena Battaglia que nos ofrece una selección de algunas de las principales vías de investigación del arte actual desde la diversidad de ópticas y lenguajes, puestos al servicio del análisis crítico y la transmisión de las ideas. Un último gesto de generosidad con sus artistas, no exento de sentido del humor, mientras decide, en esta época de desasosiego generalizado y duda constante, si regresa o no a los salones oficiales.

Manuel Garrido Barberá

Imagen portada: Atomizadores de género de Joan Esquerdo, 36 x 17 cm, porcelana 2012

Kessler cierra, Charpa reabre sus puertas

Kessler Battaglia (hasta luego) y Charpa (bienvenida de nuevo)
Dos galerías valencianas de ida y vuelta

Dice un proverbio holandés que no puede impedirse el viento, pero hay que saber construir molinos. A rebufo de ese aire, que tan pronto se lleva las cosas por delante, como provoca cierto renacer en medio de sus remolinos, las galerías Kessler Battaglia (que cierra) y Charpa (que vuelve) ofrecen sendos testimonios del contradictorio azote de la crisis. La primera, porque aún cerrando, tras 12 años de intensa actividad en Pasaje Giner, se muestra abierta a nuevos proyectos y colaboraciones. Y la segunda, porque regresa con bríos renovados, después de viajar por medio mundo y respirar otros aires durante su largo año sabático.

Si ambas hicieran caso al magnate Warren Buffett, hace tiempo que habrían dejado de existir. Decía el prolífico inversor: “En los negocios sólo existen dos reglas. Regla número 1: nunca perder dinero. Regla número 2: nunca olvidar la regla número 1”. Y así debiera ser si las galerías de arte fueran comercios puros y duros. Pero no, resulta que se nutren de una extraña materia, tan pronto disuelta en los avatares del mercado, como resistente a sus vaivenes por confundirse a veces con esa otra materia de que están hechos los sueños…

Una mujer observa la obra de Ursula Kessler con la que cerró su sala Kessler Battaglia. Fotografía: Eva Máñez

Una mujer observa la obra de Ursula Kessler con la que cerró su sala Kessler Battaglia. Fotografía: Eva Máñez

…DE KESSLER BATTAGLIA

“Teníamos el local en alquiler [en Pasaje Giner] y últimamente no se vendía nada”. De manera que Elena Kessler, tras coger hace dos años el testigo de su madre al frente de la galería fundada en 2002, ha decidido cerrar. El propietario del espacio les ha dado “todas las facilidades”. Pero ni aún así. La crisis, cual gigantesco Gargantúa, lo devora todo. ¿Todo? No. “Estoy abierta a nuevas colaboraciones y propuestas”. Incluso no descarta abrir en otro lugar, siempre dentro del barrio del Carmen, “a un precio asequible”. De hecho, asegura tener “propuestas de varias personas”. Pero prefiere tomárselo con calma.

Para culminar la temporada, que con el cierre deja a medio acabar, ha llegado a un acuerdo con María Tinoco, que le cede su espacio de Mr. Pink para que en julio realice una exposición con los artistas previstos en Kessler Battaglia: Nacho Ruiz, Hugo Martínez Tormo, Mau Monleón, Javier Marisco, alguna pieza y performance de Graham Bell y la esquina Incubarte con un artista seleccionado. “La fórmula de colaboración es la mejor para sobrevivir en estos tiempos de crisis”, apunta Elena. Colaboración que se prolonga a la galería Punto, con quien acudió a Art Madrid, compartiendo al artista Dani Tejero.

Una de las obras de Dani Tejero expuesta en Kessler Battaglia. Foto: Eva Máñez.

Una de las obras de Dani Tejero expuesta en Kessler Battaglia. Foto: Eva Máñez.

De ARCO y sus ferias afines, Elena Kessler dice que son necesarias para las galerías, ya que sólo en ellas se puede vender algo. Eso, a pesar del coste que supone ir a ferias y de que las ayudas públicas “suelen llegar con dos años de retraso”. Incluso las compras, que el IVAM asumió en la pasada edición de ARCO, JustMad y ArtMadrid, se ejecutaron hace escasas fechas. Con todo, Elena no desfallece: “A partir del 1 de marzo me llamo Kessler Battaglia daughter (hija)”. Su fórmula colaborativa y abierta a la ciudad de Valencia será, más un aparte, el punto y seguido de una galería que cierra en busca de nuevos horizontes.

Obra de Bingyi en Charpa. Imagen cortesía de la galería Charpa.

Obra de Bingyi en Charpa. Imagen cortesía de la galería Charpa.

…A CHARPA

Todo el mundo la conoce por Charpa. Su verdadero nombre, Mercedes Moreno, sólo sale a relucir “cuando me viene algún recibo del banco”. Fundó su Galería Charpa, a modo de estudio, en Gandía hace ya 35 años. “En 1983 me vine a Valencia”. Primero a la calle Sorní y luego a Tapinería, donde todavía permanece contra viento y marea. El pasado año, en plan frenazo de película muda, decidió cerrar y recorrer medio mundo: Pekín, Londres, Nueva York. De manera que el hastío que le produce Valencia (“da muy poco de sí”), no ha podido con su pasión por el arte, ahora reverdecido tras su largo periplo viajero. “He conocido a una serie de magníficos artistas chinos y americanos”, a los que piensa exponer en Charpa, arrancando así nueva etapa.

Bingyi trabajando en una de sus obras. Imagen cortesía de Galería Charpa.

Bingyi trabajando en una de sus obras. Imagen cortesía de Galería Charpa.

De momento, ahí está la dedicada a Bingyi, de la que habla maravillas, no sólo ella, sino Vicente Todolí que acudió a verla. A Charpa, curtida en mil batallas, le sigue sorprendiendo el “escaso interés” por el arte que existe en Valencia. Y aunque tiene claro que una galería debe vender obras, también subraya que, por encima de todo, “es una forma de entender la vida”. Por eso habla de su galería como si fuera una “capilla”, que le sirve de fortaleza interior frente al adverso ambiente exterior. “Se han cargado el IVAM, que en su día dinamizó la ciudad. Y no lo digo porque esté Consuelo Ciscar, que esto viene de antes, sino por esa utilización del museo para fines personales, y con exposiciones mediocres y sin interés”.

Las galerías de arte, “ahora mismo”, dice que “tienen poco sentido”, frente al avance estrangulador de los museos. También apunta que en pleno auge económico no es que hubiera más coleccionistas, sino que había “compradores” salidos de la construcción. “Ahora ni eso”. Tampoco le seduce ARCO: “No me interesa cómo está montado, con mucha morralla que se hace pasar por bueno; prefiero los Documenta o las bienales”. Eso, y seguir apostando por los artistas que de verdad le conmueven. Allí, en su “capilla” de la galería Charpa, donde las campanas han vuelto a sonar con ritmo asiático.

Obras de Ursula Kessler en el interior de la galería Kessler Battaglia. Fotografía: Eva Máñez.

Obras de Ursula Kessler en el interior de la galería Kessler Battaglia. Fotografía: Eva Máñez.

Salva Torres

Incubarte, la eclosión del arte contemporáneo

Incubarte, VI Festival de Artes Plásticas y Visuales
Diversas localizaciones. Valencia
Del 21 al 24 de noviembre

Cabanyal Portes Obertes, Russafa Escènica, Mostra Viva, La Cabina, Ciutat Vella Oberta, próximamente Russafart, y, ya mismo, Incubarte. La cascada de actividades culturales impulsadas por los ciudadanos arrecia en Valencia. Las instituciones públicas, con la crisis por montera que, a su vez, sirve de capote para lidiar el ímpetu ciudadano, hace tiempo que tiraron la toalla del combate por la cultura. Arropan, en el mejor de los casos, esas actividades, pero sin ayudas económicas dignas de mención porque, como se sabe, no hay dinero público una vez dilapidado en tiempos de mangarrota. De manera que ahí están las plataformas cívicas, los colectivos vecinales o los simples ciudadanos sacando adelante proyectos de gran calado cultural, con escaso o nulo presupuesto y una voluntad a prueba de recortes.

Obra de la polaca Weronika Lawniczar. Imagen cortesía de Incubarte

Obra de la polaca Weronika Lawniczar. Imagen cortesía de Incubarte

El último caso de esta inercia ciudadana lo tenemos en Incubarte. El Festival Internacional de Artes Plásticas y Visuales se ha presentado en el Centro del Carmen. Celebra su sexta edición, del 21 al 24 de noviembre, con la mayor participación registrada hasta la fecha: 175 artistas de 26 países, después de haberse recibido 1.800 propuestas. “Es uno de los cinco mejores festivales de arte que hay en Europa”, afirma Javier Marisco, director del certamen. Y lo es principalmente por dos razones: porque, al no pedir currículum, sino basarse únicamente en la calidad de las obras, “se juntan artistas ya consagrados con otros más noveles”, y porque “se crean sinergias entre ellos”. De manera que Incubarte, he ahí su vocación internacional, “tiende un puente entre profesionales y artistas de diferentes países, que encuentran en el festival un lugar de intercambio de ideas y proyectos”, destaca Marisco.

Obra de Fernando Maselli. Imagen cortesía de Incubarte.

Obra de Fernando Maselli. Imagen cortesía de Incubarte.

Pese a la eclosión de Incubarte, el festival sigue adoleciendo de las ayudas necesarias para dignificar el trabajo de profesionales y artistas. Espacios donde exponer tamaña creatividad hay muchos: Centre del Carme, MuVIM, Jardí Botànic, La Llotgeta, Institut Français de Valencia, La Gallera, Espai d’Art Fotogràfic. Al igual que colaboradores: Universitat de València, Universitat Politècnica y, por primera vez, Universidad Miguel Hernández de Elche. “Nos falta dotación económica para cubrir a veces gastos imprevistos y remuneración por nuestro trabajo”. Este año, con 1.800 propuestas, disponen de 3.000€; la pasada edición, con 800 obras presentadas, contaron con 5.000€.   ¿Un contrasentido? «A base de mucho esfuerzo y consiguiendo cosas en especie o mediante el trueque salimos adelante, aunque nos gustaría lógicamente disponer de mayor presupuesto». Y Felipe Garín, director del Consorcio de Museos de la Generalitat Valenciana, que estaba a su lado, tomaba nota.

Obra de Séraphin Zounyekpe. Imagen cortesía de Incubarte.

Obra de Séraphin Zounyekpe. Imagen cortesía de Incubarte.

Javier Marisco prefiere, con todo, centrarse en un festival que ha ido creciendo “de forma exponencial” y que cuenta con una propuesta (“todavía por definir”) de ampliación en otra ciudad. Dejando de lado la falta de ayudas económicas, incluso la ambigüedad con que las instituciones públicas terminan materializando su apoyo, lo cierto es que Incubarte celebra su sexta edición con más artistas que nunca, más galerías valencianas, nacionales e internacionales, y nuevas disciplinas artísticas, como es el caso de las performances y del Live Art. “Nunca antes habíamos tenido performances”, subraya Marisco, que vienen así a unirse a la pintura, fotografía, escultura, instalación, videoarte, pintura mural y mapping. Todo ello pensado para ofrecer “una visión original, innovadora y creativa de la imagen en todas sus manifestaciones”.

Obra de Xabier Barrios. Imagen cortesía de Incubarte.

Obra de Xabier Barrios. Imagen cortesía de Incubarte.

Entre esas nuevas performances de Incubarte, cabe destacar las de Davis Museum en el Centro del Carmen, Ola Ignasiak en el trayecto que va del Institut Français a Espai d’Art Fotogràfic, Lorena Izquierdo e Isabel G. Mondragón en Espai d’Art o las de Alicia Cubells y David Trashumante en el MuVIM. DEIH realizará una pintura mural en el solar de la plaza Tavernes de Valldigna que, esperemos, corra mejor suerte que la de Vinz Feel Free censurada por la policía durante la pasada edición.

Obra de Jorge Rubert. Imagen cortesía de Incubarte.

Obra de Jorge Rubert. Imagen cortesía de Incubarte.

A falta de premios en metálico, Incubarte, por medio de las galerías participantes, concede ayudas relacionadas con proyectos expositivos para los artistas o bien producción de obra. De ello se encargarán, las valencianas PazYComedias, Punto, Kessler Battaglia, Alba Cabrera, Mr. Pink, Imprevisual, Espacio 40, Collblanc, Trentatres, Espai d’Art Fotogràfic, La Salita Espacio Creativo, junto a Momentolux y Screens. También estarán presentes los espacios Artnobel, Ob-art y Davis Museum, de Barcelona, Espacio Creativo Alexandra, de Santander, Czulosc de Varsovia y Dok de Zurich. Profesionales y artistas internacionales que, durante cuatro días, convertirán Valencia en la capital del arte contemporáneo más innovador. Incubarte, al calor de todos ellos, germina y eclosiona.

Obra de Magnus Bjerk. Imagen cortesía de Incubarte.

Obra de Magnus Bjerk. Imagen cortesía de Incubarte.

Salva Torres