La Falla Corona presenta su proyecto para 2017

Proyecto de Falla Corona 2017
Presentado en Els Tallers de la Ciudad Fallera
Sábado 5 de noviembre de 2016

El proyecto de Falla Corona para el año 2017, que lleva por título “Sense permís”, ha sido presentado este primer fin de semana de noviembre en Els Tallers de la Ciudad Fallera. La Falla estará compuesta por dos volúmenes, la infantil y la grande, aunque ambas funcionarán conjuntamente creando una gran escena. En la falla infantil una niña se aúpa sobre una corona y observa otra más grande construida en madera que es sostenida por un personaje adulto, que no es otra cosa que la falla grande.

La obra, diseñada por Isidro Ferrer (Premio nacional de diseño 2002) y que realizará El Taller de Manolo Martín, tiene múltiples lecturas que no ha desvelado del todo su autor, aunque uno de los significados evidentes es la relación entre el mundo de los niños y el de los adultos.

FullSizeRender-4Mossén Sorell Corona es conocida por sus propuestas de fallas innovadoras que desde hace unos años están proyectadas por grandes nombres del diseño como Ibán Ramón, Dídac Ballester, Escif, Javier Jaen y ahora Isidro Ferrer. El taller de Manolo Martín, que realizará la falla, ya ha trabajado en numerosas ocasiones en colaboración con diseñadores e ilustradores de la talla de Sento Llobell, Sigfrido Martín Begué o Javier Mariscal.

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Una de Garriris, por Javier Mariscal

Apuntes. Bocetos de una peli de Garriris, Javier Mariscal
Galería Pepita Lumier
Calle Segorbe, 7. Valencia
Inauguración viernes 16 de septiembre a las 20h

La producción artística de Javier Mariscal ha sido expuesta a lo largo de los años en numerosas galerías, museos y ferias de arte internacional y en ciudades como Nueva York, París o Barcelona. Su principal técnica es el dibujo mediante el cual ha sabido elaborar un lenguaje propio a partir de apuntes del natural, de ideas o conceptos de su entorno. Todo ello se transforma en una visión personal que le ha llevado a construir una marca de identidad presente a lo largo de su obra.

En esta ocasión, en la exposición Apuntes. Bocetos para una peli de Garriris, Mariscal continúa con su característica viveza cromática y un diálogo entre diferentes técnicas y soportes que destaca elementos cotidianos y paisajes mediterráneos. El resultado es un visualismo pictórico que apela a las emociones con un aire fresco, mediante la presentación de bocetos, trabajos gráficos de creación de personajes y desarrollo gráfico del guión de la película. Trabajos que suponen un acercamiento a aquellos componentes de un film de animación que suelen pasar inadvertidos.

Por primera vez, se mostrarán obras impresas sobre papel arte firmados por el autor,  también se presentarán impresiones sobre materiales especiales tales como metacrilato e impresiones en blanco y negro intervenidos individualmente por el artista. Asimismo, se muestran obras realizadas sobre papel de algodón de alta calidad que, juntamente con las tintas pigmentadas ofrecen un acabado perfecto y de excelente calidad cromática.

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Cartel expositivo Apuntes. Bocetos de una peli de Garriris.

Su experimentación con estos materiales suponen un paso más en el camino iniciado por Mariscal Portraits y que en unos meses se consolidará con el lanzamiento de impresiones sobre papel, aluminio o metacrilato. Un trabajo maravilloso de unos de los diseñadores gráficos más reconocidos de nuestro país que merece la pena conocer.

El proyecto nos ofrece una visión más personal del trabajo de Javier Mariscal y una de sus series de historietas más famosas, los garriris; a través del cual podremos conocer un proyecto al que el artista ha dedicado tiempo e ilusión. Uno en el que Mariscal lleva  trabajando con constancia y espera materializar pronto en una película de animación y un cómic.

MOLLIS. BOCETO Acuarela sobre impresión en blanco y negro 29,7 x 42 cm (2016)

Mollis. Boceto, Javier Mariscal. Acuarela sobre impresión en blanco y negro. 29,7 x 42 cm (2016)

La presentación del material gráfico al público supone un camino novedoso que acerca el arte digital al exterior. La laboriosidad minuciosa y cariño con el que se cuidan los detalles para dan lugar a un proyecto muy personal e íntimo, que nos permite hacer una introspectiva en el imaginario de Javier Mariscal y conocer desde dentro su trabajo y la materialización de su visión fílmica.

La película narra la historia de unos jóvenes protagonistas de 20 años que a principios de los años 70 deciden tomar un barco hacia Formentera en busca de la libertad, transportándonos a unos paisajes mediterráneos e imágenes de una naturaleza evocadora propia de la época estival, como el mar, los atardeceres y los amigos. Una historia donde ”el tiempo no existe y la naturaleza marca el ritmo de la vida”.

La exposición será inaugurada el próximo 16 de septiembre de 2016 y podrá visitarse hasta el 29 de octubre en horario de martes a sábado de 10.30 a 14.00 y 17.00 a 21.00h.

Todos aquellos que quieran conocer de cerca su trabajo podrán visualizar material inédito relacionado con la realización de un esmerado proyecto de realización de una película. Los asistentes podrán disfrutar de la presencia del artista tanto el día previo como el día de la inauguración.

Imagen de portada: Casa de Dustin, Javier Mariscal. Impresión sobre metacrilato, 126 x 59,4 cm (2016)

Raquel Andrade

Mariscal regresa al origen

Apuntes para una peli de Garriris, de Javier Mariscal
Galería Pepita Lumier
C / Segorbe, 7. Valencia
Inauguración: viernes 16 de septiembre de 2016, a las 20.30h

Colgar un auténtico Mariscal firmado por el famoso diseñador valenciano en la pared del salón ya no es un sueño imposible. Los fans del padre de Cobi pueden hacerlo realidad a partir del próximo 16 de septiembre asistiendo a la exposición ‘Apuntes para una peli de Garriris’ que se inaugura en la galería Pepita Lumier.

La muestra reúne 170 piezas totalmente inéditas impresas sobre papel arte, sobre materiales especiales como metacrilato e impresiones en blanco y negro intervenidos individualmente por el artista. Son series limitadas y numeradas a un precio asequible. Se trata de un camino novedoso de arte digital para acercar el mundo de Mariscal a todo tipo de público. Obras realizadas sobre papel de algodón de alta calidad que, juntamente con las tintas pigmentadas, dan como resultado un acabado perfecto y de una calidad cromática extraordinaria.

Ilustración de Javier Mariscal. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Ilustración de Javier Mariscal. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

‘Los garriris la peli’ es un proyecto cinematográfico muy personal e íntimo de Javier Mariscal en el que lleva tiempo trabajando y que espera materializar en un filme de animación y un cómic. “El nombre de Garriris viene de que yo soy muy disléxico y cuando era pequeñito no podía leer ‘gr’ y leía ‘garriri, garriri’”, cuenta Mariscal.  “Todo el mundo se descojonaba y con el tiempo me gustó. Además, al principio los personajes parecían siempre como enfadados con la vida, como gruñendo, grr, grr… Los Garriris son sinvergüenzas, no tienen un duro y, sin embargo, viven”.

En la Galería Pepita Lumier se mostrará un material inédito que incluye bocetos, trabajo gráfico de creación de personajes y desarrollo gráfico del guión de la película. El filme en proyecto se ambienta a principios de los años setenta y cuenta la historia de una pareja de jóvenes veinteañeros que toman el barco hacia Formentera para ser hippies. Un viaje hacia la libertad en busca de sexo, drogas y rock and roll.

Los dibujos de Mariscal hacen un colorista recorrido por paisajes mediterráneos, con preciosos juegos de luz, crepúsculos, amaneceres y un continuo ambiente de fiesta donde el tiempo no existe y la naturaleza marca el ritmo de la vida.

Ilustración de Javier Mariscal. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Ilustración de Javier Mariscal. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Vida de cómic

Javier Mariscal (Valencia, 1950, se trasladó a Barcelona en 1971, donde estudió diseño gráfico y fundó el cómic underground Rollo Enmascarado. Allí publicó sus primeros trabajos, entre los que destacan sus personajes El Señor del Caballito y Los Garriris.

A finales de los setenta inicia su andadura profesional con diversas exposiciones, publica en numerosas revistas y algún libro, como Abcdari Il.lustrat. En 1979, diseña el cartel Bar Cel Ona, que se convirtió en uno de los iconos de la ciudad.  En 1988, su Cobi es elegido como mascota de los Juegos Olímpicos de Barcelona’ 92. Al año siguiente, funda el Estudio Mariscal en Palo Alto y en 1999 le es otorgado el Premio Nacional de Diseño.

Ilustración de Javier Mariscal. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Ilustración de Javier Mariscal. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

En 2010 se estrenó  el largometraje de animación ‘Chico y Rita’ que dirigió junto a Fernando Trueba, ganadora del Premio Goya y nominada a los Oscar como mejor película de animación. Este año ha lanzado ‘Mariscal Portraits’, un proyecto personal para compartir y conectar con la gente a través de sus dibujos. Con ‘Apuntes. Bocetos de una peli de Garriris’ da un paso más por un camino  por el que avanzará dentro de unos meses con el lanzamiento de impresiones sobre papel, aluminio o metacrilato.

Tras haber sido expuesta a lo largo de los años en numerosas galerías y museos y haber participado en ferias de arte internacional, su obra se puede encontrar en colecciones de los museos más prestigiosos del mundo.

Ilustración de Javier Mariscal. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Ilustración de Javier Mariscal. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Bel Carrasco

La Línea Clara del IVAM

Valencia Línea Clara
IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 2 de octubre de 2016

Lo que ha hecho el IVAM, abriendo sus puertas de par en par al cómic, ya se ha realizado en otros museos: el MOMA de Nueva York, el Louvre de París. También la Fundación Telefónica o el Museo ABC, ambos en Madrid, han abierto su modesta brecha. “Faltaba que un gran museo como el IVAM diera ese paso”, subraya Álvaro Pons, comisario de la exposición Valencia Línea Clara, que reúne 200 cómics de ilustres autores valencianos de los 80.

No es un ejercicio de nostalgia, sino la manera de comenzar un proyecto de largo recorrido en torno a la importancia del cómic como noveno arte. “Que se acepte como una forma artística más dentro del IVAM”, señala el comisario. Porque si bien el cómic ya se reconoce como arte (“esa barrera ya se ha derrumbado”), lo que ahora toca “es seguir avanzando”, precisa Pons.

Valencia Línea Clara en el IVAM.

Valencia Línea Clara en el IVAM.

Y para ello nada mejor que empezar con los autores de la llamada Nueva Escuela Valenciana, en la que se integra a dibujantes como Miguel Calatayud, Sento Llobell, Mique Beltrán, Micharmut, Daniel Torres, Manel Gimeno y Mariscal. Autores “estilística y temáticamente muy diferentes, pero que tienen como punto de conexión la ciudad de Valencia, que está en todos ellos”. También el concepto de línea clara, que da título a la exposición, ”como filosofía de entender un tipo de dibujo”, explica el comisario.

Aquellos años 80 evocados en la muestra vienen a subrayar la importancia de todos ellos en la configuración de la imagen de Valencia. “Dieron forma artística a la ciudad, creando carteles, posters y diseños de bares, Luna de Valencia, Feria del Libro, Festivales de Jazz, en una relación profunda y estrecha que se perdió”. Álvaro Pons apunta cierta recuperación ahora “de toda esa filosofía gráfica” por parte del Ayuntamiento de Valencia. “Estaría bien que el espectacular volumen de originales de la editorial Maga, que perduró desde 1951 a 1986, en manos de la Biblioteca Valenciana estuviera al alcance de todo el mundo”.

Vista general de la exposición Valencia Línea Clara. Imagen cortesía del IVAM.

Vista general de la exposición Valencia Línea Clara. Imagen cortesía del IVAM.

Valencia Línea Clara va en esa dirección. “No es una sola exposición, sino un proyecto de largo recorrido que abarca muestras grandes como esta, pero también autorales o pequeños estudios”. También la compra de obra original para la colección del IVAM, lo cual implica tener en cuenta que el cómic “por su naturaleza fungible se está perdiendo”.  Pons, siguiendo en esto a Miguel Calatayud, no es partidario de un museo exclusivamente dedicado al cómic, “porque es un arte y tiene que estar en los museos de arte y no en un espacio propio”.

La Falla de 1987 Els Dalton de Marxalenes, realizada por Sento Llobell, Francis Montesinos y Manolo Martín abre el recorrido expositivo. Y es que las fallas “se fijaron mucho en el cómic”, subraya el comisario. De hecho, hay unas cuantas de Manolo Martín diseminadas por la sala 7 del IVAM, a modo de iconos representativos de la línea clara que atraviesa el conjunto. También ejemplos de publicaciones (El Capitán Trueno, Pumby, Jaimito, TBO…) que influyeron en las trayectorias de los autores de esa Nueva Escuela Valenciana, “etiqueta que esta generación no aceptó, pero que desde el punto de vista del marketing funcionó”.

Obra de Manel Gimeno en la exposición Valencia Línea Clara del IVAM.

Obra de Manel Gimeno en la exposición Valencia Línea Clara del IVAM.

“Hablamos de niños de los años 50 que crecieron leyendo tebeos, porque eran la gran forma contracultural de esos años”. Luego “se hicieron adultos y se vieron envueltos en las primeras vanguardias, Equipo Crónica, Equipo Realidad, mientras estudiaban en Bellas Artes”. En aquel contexto de “explosión de libertad”, muchos tendieron al “underground americano que metía el dedo en el ojo para provocar a la sociedad pacata, aquí provocar y fastidiar, mientras que curiosamente Mariscal hace algo radicalmente distinto, sus Garriris mediterráneos repletos de sutil ironía”.

Hay violencia, sexualidad y radicalismo social en la explosión creativa que va de la revista Cairo a Arrebato y  de Star a Bésame mucho, “rara avis en los estertores del franquismo”, como se recoge en la exposición. Cómic irreverente que luego se va suavizando mediante la reivindicación de cierto “género clásico, romántico y aventurero de relectura moderna”, sostiene Pons. Así, del trazo “limpio y espontáneo” de Mariscal, se pasa al “dibujo de trazo más radical y moderno” de Sento Llobell, sin olvidar “el lado oscuro de la línea clara” que personifica Manel Gimeno.  El recorrido concluye con una serie de documentales de Jesús Cuadrado, Llobell y Mariscal. Mirada al tebeo antiguo proyectada hacia el futuro.

Obra de Micharmut en la exposición Valencia Línea Clara del IVAM.

Obra de Micharmut en la exposición Valencia Línea Clara del IVAM.

Salva Torres

Cartel de Mariscal para una Mostra Viva en transición

Presentación del cartel de Mostra Viva, obra de Javier Mariscal
Mostra Viva del Mediterrani 2016
Del 7 al 15 de octubre de 2016

Mostra Viva del Mediterrani 2016 vuelve en octubre con una propuesta más ambiciosa e internacional, pero con el mismo objetivo: hacer de Valencia y el País Valencià un lugar de encuentro y de debate sobre las culturas y los conflictos de este convulso mar Mediterráneo. El equipo de Mostra Viva considera que hoy más que nunca es preciso descubrir otras miradas y tender puentes que acerquen las cosas que compartimos, pero también las que nos hacen diferentes. Y Valencia no puede quedar al margen de este proceso.

En la presentación del cartel, de la sintonía y de las grandes líneas de Mostra Viva del Mediterrani 2016 han asistido, entre otros, Albert Girona, Secretari Autonòmic de Cultura i Esport;  Abel Guarinos, director de CulturArts; Ramón Vilar, regidor d’Hisenda; Manuel Mata, sindic del PSOE a les Corts; Emili Payà, coordinador d’Octubre CCC; Andreu Iranzo director de la Fundació ACM; Gérard Teulìere, director del  Institut Français, y Ángela Nzimbi del Comité Español de Ayuda al Refugiado.

Cartel de Mostra Viva del Mediterrani 2016, obra de Javier Mariscal. Imagen cortesía de la organización.

Cartel de Mostra Viva del Mediterrani 2016, obra de Javier Mariscal. Imagen cortesía de la organización.

Javier Mariscal ha diseñado y cedido un cartel que muestra, desde un oscuro primer plano, una ventana abierta a la luz y la esperanza. Con él se cierra el círculo de los artistas que colaboraron con la primera Mostra de Valencia: Artur Heras (Mostra Viva 2013), José Morea (Mostra Viva 2014) y Manuel Boix (Mostra Viva 2015).

Vicent Tamarit, Vicent Garcés, Giovanna Ribes, Maite Ibañez, Vicent Gregori y otros miembros del equipo de Mostra Viva han presentado las novedades de una edición calificada de transición hacia una consolidación que se espera certificar en 2017.

La nómina de entidades que prestan su apoyo se ha ampliado considerablemente. Permanecen las que hicieron posible el proyecto: la Universitat de València, la Asamblea de Ciudadanos y Ciudadanas del Mediterráneo, Octubre Centro de Cultura Contemporánea, la SGAE, la Casa Árabe, el Instituto Europeo del Mediterráneo, el Parlamento Europeo, Dones en Art, la Facultat de BB.AA. de la Universitat Politècnica de València, el Institut Français, cervezas Turia.

Y se añaden otras nuevas como el Ajuntament de València, la Diputació de València, la Secretaria Autonómica de Cultura i Esport, CulturArts, la Agència Valenciana de Turisme, la Autoridad Portuaria, el Comité Español de Ayuda al Refugiado, el Consell Valencià de Cultura. Su apoyo se concreta en ayuda directa y en la cesión de locales. Y por ello los espacios se amplian: el Centre Cultural la Nau albergará cine y música; el IVAM, debates; Octubre CCC, cine y artes visuales; el MuVIM concentrará las actividades para público infantil y familiar, como circo, narración oral, talleres educativos y acciones culturales; el Palau de la Música, los grandes conciertos; el Paseo de la Mostra y la Fábrica de Hielo, fiestas, gastronomía, exposiciones y debates solidarios; San Miguel de los Reyes será la sede del Encuentro de Escritores y Escritoras. Otra novedad es la colaboración de Aragó Cinema donde se programaran sesiones nocturnas.

El director Ettore Scola, homenajeado en Mostra Viva del Mediterrani 2016.

El director Ettore Scola, homenajeado en Mostra Viva del Mediterrani 2016.

La inauguración será el día 7 de octubre en el Palau de la Música y la clausura el sábado 15 en el Teatro Principal. El esquema de ocho áreas temáticas se mantiene con la Mostra de Cine del Mediterrani, que ofrecerá largometrajes, documentales y cortometrajes de la mayoría de los países ribereños, homenajes a Ossama Mohammed y Ettore Scola, especial atención al cine valenciano, kurdo, palestino, saharaui y al cine hecho por mujeres.

La Trobada de Música del Mediterrani, sin olvidar nuestras bandas de música, acercará grupos de las riberas norte, este y sur. El Encontre d’Esriptors/es del Mediterrani gana peso en su nueva sede y unirá la música a las voces de poetas y narradores. La Escena del Mediterrani vuelve a apostar por el circo y la narración oral. Las Arts Visuals de Mediterrani mantiene el fructífero diálogo de alumnos y profesores de Bellas Artes con el mar.

Los Debats del Mediterrani profundizarán en las diversas caras de este mar mítico e infernal. La Gastronomía del Mediterrani indagará en la variedad y calidad de la dieta mediterránea. La Mostra Educativa y las actividades de acción cultural demostrarán que arte y cultura es algo cercano y participativo. Todas estás áreas coincidirán en diez intensos días, pero la perspectiva es que vayan adquiriendo personalidad propia y puedan celebrarse por separado a lo largo del año.

Como actividad pre-Mostra, el miércoles 15 de junio a las 19.00 horas en la Nau, se proyectará Sólo los muertos vuelven a casa, coproducción de Austria-Kurdistan, dirigida en 2015 por Tina Leisch y Ali Can, con presencia de este y del actor y activista kurdo Mem Hassaf.

El 23 de septiembre se presentará la programación completa de Mostra Viva del Mediterrani 2016 y se celebrará una fiesta pre-Mostra en la Fábrica de Hielo, en el Cabanyal, junto al olvidado Paseo de la Mostra.

Foto de equipo de Mostra Viva del Mediterrani 2016, en la Sala Berlanga de la Filmoteca de Valencia. Imagen cortesía de la organización.

Foto de equipo de Mostra Viva del Mediterrani 2016, en la Sala Berlanga de la Filmoteca de Valencia. Imagen cortesía de la organización.

Mariscal: “El nacionalismo es algo primario”

Sabios en Rambleta: Javier Mariscal
Espai Rambleta
Bulevar Sur, esquina Pío IX. Valencia
Miércoles 7 de octubre, 2015

Javier Mariscal pasó por Factoría Rambleta en calidad de ‘sabio’. Y famoso. Sin embargo, no dejó de poner en cuestión ambos términos. Mariola Cubells, directora de Relaciones Externas de Espai Rambleta, intentó atarle en corto procurando que se ciñera a sus preguntas. Y él, con cara (mucha) de sabio ¿? despistado, vino a decirle: a otro perro con ese hueso. Porque lo cierto es que se iba constantemente por los cerros de Úbeda que, en su caso, transitan entre Valencia, su ciudad natal, y Barcelona, la ciudad de acogida que le hizo famoso gracias a la olímpica mascota Cobi de los Juegos de Barcelona 92.

Javier Mariscal, en un momento de la conversación con Mariola Cubells, en Espai Rambleta.

Javier Mariscal, en un momento de la conversación con Mariola Cubells, en Espai Rambleta.

Cubells le recriminó que se fuera de Valencia, dejando a la ciudad huérfana de su creatividad. “Yo nunca me he ido de ninguna parte. No le doy importancia a dónde vives. De hecho, pensaba que en Barcelona iba a durar dos telediarios y ahí me he quedado, quizás por pereza”. Y para escapar de esa red que Cubells le tendía en torno a su huida de Valencia, Mariscal fue primero romántico y después taxativo cosmopolita. “Valencia es como una madre divina, acogedora, que te da caloret, te abraza y te produce un gran bienestar”. He ahí la luz romántica. Y, después, su sombra: “¡El nacionalismo es de tan niño pequeño, algo tan primario! Vas a Japón y enseguida echas de menos las lilas o lo que sea de Valencia”.

Javier Mariscal, junto a Mariola Cubells, observando la proyección de algunos de sus dibujos, en Espai Rambleta.

Javier Mariscal, junto a Mariola Cubells, observando la proyección de algunos de sus dibujos, en Espai Rambleta.

Su larga y distendida conversación con Mariola Cubells, ante un centenar de espectadores que acudió a escuchar al ‘sabio’, transcurrió a caballo entre ese caloret de la patria como infancia y los esfuerzos por despegarse de él. “Mis primeros recuerdos son dibujar, dibujar y dibujar”. Sobre todo chicas desnudas. “En 1964 no había ni el Playboy, entonces te las tenías que inventar”. Y como lo hacía muy bien, los compañeros de clase le pedían sus dibujos. “¡Qué te van a pagar! Al principio, el mayor reconocimiento era que les gustara y te robaran los dibujos”. Algo que le sigue ocurriendo en la actualidad. “Fernando Trueba tiene libretas mías enteras de La Habana en su casa”, en alusión a Chico y Rita, película de animación realizada junto al director de Belle Époque.

“Todas las conexiones neuronales importantísimas las he tenido en Valencia”, recordó. Eso sí, “yo en Barcelona aprendí a dibujar”, en Barrachina, espacio que había “en la plaza del Caudillo, donde ahora hay un McDonalds”. Fue allí donde saltó a la fama por la mascota Cobi que dibujó para los Juegos Olímpicos del 92. “Es muy difícil que te vuelva a tocar hacer algo así, tan difundido mundialmente”. Aquello lo recuerda con un punto de nostalgia y crudeza, porque Javier Mariscal narra su vida así: dando una de cal y otra de arena. “Los Juegos Olímpicos los veía como un negocio de un señor llamado Samaranch”. También como la “excusa para sacar dinero al Gobierno central”.

La mascota Cobi, de Javier Mariscal, proyectada en Espai Rambleta en un momento de la conversación de 'Sabios en Rambleta'.

La mascota Cobi, de Javier Mariscal, proyectada en Espai Rambleta en un momento de la conversación de ‘Sabios en Rambleta’.

Y puestos a valorar su trabajo, Mariscal explicó que una mascota tenía que ser “fácilmente reconocible”, con una identidad “potente y fuerte”. “Cuando creas un personaje [como Cobi], sabes que lo has logrado cuando te habla y estás ya hablando con él”. En este sentido, mencionó a Paco Roca: “Cada vez dibuja mejor, y sus soldados se ve que le hablan a él”. De todo aquello aprendió, con la distancia, “a perder el tiempo” en un mundo que “cada vez va a mejor”, algo en lo insistió: “Todos los días somos más felices y más sabios”.

Felicidad y sabiduría, a pesar de los pesares. “Hasta todo lo malo un día se acaba”, dijo en alusión al gobierno del PP en la Comunidad Valenciana. “¡Cómo se puede hacer eso [lo del Cabanyal], la tía gorda sinvergüenza [por Rita Barberá]!”, exclamación que arrancó en Espai Rambleta los mayores aplausos de la noche. Y volvió a Valencia, madre divina, al tiempo que demoniaca. “Tengo una tendencia bestial a la autodestrucción, que es muy valenciano”. Y puso como ejemplo las Fallas: “Se pasan el tiempo fabricando algo bellísimo para después destruirlo”. Creación y destrucción que atraviesa como un torrente el discurso de Javier Mariscal. “¿Qué es eso de tu tierra? Los únicos que tienen su tierra son los árboles”. Los demás lo que buscamos “es el cariño, desde los chimpancés”. Y así fue, a salto de mata, como Javier Mariscal fue desgranando su ‘sabiduría’ en Factoría Rambleta.

Javier Mariscal en 'Sabios en Rambleta' de Espai Rambleta.

Javier Mariscal en un momento de ‘Sabios en Rambleta’ de Espai Rambleta.

Salva Torres

Factoría Rambleta, el entretenimiento en serio

Factoría Rambleta
Espai Rambleta
Bulevar Sur, esquina Pío IX. Valencia
Juanma López Iturriaga
Miércoles 30 de septiembre, a las 20.00h

Hay dos tópicos que Espai Rambleta quiere romper. Uno tiene que ver con el entretenimiento, generalmente asociado al escapismo, la banalidad o la risa tonta. Y el otro se refiere a la cultura, igualmente ligada al ocio frívolo y de dudosa rentabilidad. Con Factoría Rambleta, el contenedor cultural inaugurado el pasado mes de marzo con el modista Lorenzo Caprile, pretenden quebrar, hacer saltar por los aires, ambos tópicos. Y, por lo explicado durante su presentación en la Fnac, parecen haberlo conseguido.

“Queremos llevar a Rambleta el talento para que Valencia sea una ciudad menos áspera, más confortable y más bonita”, lanzó Mariola Cubells, directora de Relaciones Externas de Espai Rambleta. Talento pensado para que los ciudadanos “sean más sabios, más felices”, apostilló. Felicidad y sapiencia que, a su juicio, pueden estar ligados: “La divulgación y el conocimiento pueden ser entretenidos”. Así lo ha entendido el público que desde el arranque de la factoría ha recibido con entusiasmo un espacio cultural por el que ya han pasado, además de Caprile, Jordi Évole, Santiago Auserón, Antonio Muñoz Molina o Elvira Lindo.

Juanma López Iturriaga inaugura la nueva temporada de Factoría Rambleta. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Juanma López Iturriaga inaugura la nueva temporada de Factoría Rambleta. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Ahora les toca el turno a Juanma López Iturriaga, con el que arranca la nueva temporada (30 de septiembre), y Javier Mariscal. Vicent Molins, responsable de la factoría, consideró que, tras “la serie de programas piloto” con la que se empezó “tímidamente”, el éxito de público “ha confirmado que se pueden hacer más y durante mucho tiempo”. Vamos, que el entretenimiento de Factoría Rambleta va en serio. Y el rumbo de crucero que parece tomar la iniciativa de traducir el conocimiento en felicidad se debe “al apoyo de la sociedad civil”, destacó Cubells.

Es ese apoyo de las entidades empresariales y otros organismos privados el que viene a romper el tópico de la cultura como gran ocio y triste negocio. Tanto es así, que la propia Mariola Cubells entendió ese apoyo como una “apertura, una sensibilidad nueva hacia la cultura por parte de las empresas privadas”. Empresas como La Caixa o Caixa Popular que, lejos de apoyar la iniciativa pensando en el simple retorno económico de su aportación, “reciben a cambio felicidad; suena naif, pero es así”.

Que “el entretenimiento es compatible con el conocimiento” (Molins) o que “la cultura es un vehículo para la felicidad” (Cubells) es lo que esas empresas han entendido, quizás debido al azote de la crisis, cuyo látigo aún resuena. Animados por ese apoyo y ese cambio de sensibilidad, los responsables de Espai Rambleta refuerzan su apuesta por ese conocimiento entretenido abriendo nuevos epígrafes dentro de esa factoría. Además de ‘Sabios en Rambleta’ y ‘Por los otros’, tienen pensado dedicar espacio a la ciencia o la gastronomía, con nombres todavía por concretar, al tiempo que se pondrán en marcha una serie de desayunos en los que determinados maestros dialoguen con jóvenes aprendices.

Uno de los objetivos de Factoría Rambleta es divulgar todo ese talento desparramado en diferentes áreas de la cultura, para “escuchar historias que hacen avanzar el mundo” (Cubells). Historias que repicando en Valencia evoquen esa felicidad aludida a través del conocimiento. “Hay mucha sensibilidad y talento en esta ciudad”, concluyó Mariola Cubells. La factoría ya está pensada para que funcione a pleno rendimiento.

Mariola Cubells y Vicent Molins en la presentación de Factoría Rambleta en la FNAC de Valencia. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Mariola Cubells y Vicent Molins en la presentación de Factoría Rambleta en la FNAC de Valencia. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Salva Torres

El Sáhara, a subasta en La Nau

Solidària. Artistes valencians amb el Sàhara
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. Valencia
Subasta: lunes 15 de septiembre, a las 19.00 horas

Franco, cautivo en su cama y desarmado por la enfermedad, dejó el Sáhara a su suerte. Y Marruecos, que andaba al acecho, la tomó por la fuerza tras aquella Marcha Verde. El franquismo no la subastó, pero casi. Pasados ya 39 largos años de aquel ignominioso episodio nacional, artistas valencianos suman fuerzas plásticas con el fin de restañar una herida que no termina de cerrar. Han donado su obra para una exposición ‘Solidària’ en La Nau de la Universitat de València que concluye el lunes con una subasta. La recaudación se destinará al proyecto de huertos familiares del pueblo saharaui.

Obra de Joan Cardells en la exposición 'Solidària' de La Nau. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Obra de Joan Cardells en la exposición ‘Solidària’ de La Nau. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Un total de 65 artistas valencianos con 67 obras integran la muestra ‘Solidària’. El arte al servicio de una causa que sigue levantando ampollas en nuestro país, avergonzado por aquella dejación del Sáhara, que Marruecos aprovechó. No servirá para resolver un conflicto enquistado, pero la subasta permitirá seguir dándole alas a una reivindicación libertaria que en este caso canaliza la Federación de Asociaciones de Solidaridad con el Pueblo Saharaui.

Como apunta Román de la Calle, encargado del asesoramiento plástico, “las tendencias estilísticas existentes, las técnicas pictóricas y los procedimientos empleados son plurales, sobre todo porque hay obras de reciente producción pero también piezas de fechas anteriores, quizás no menos tentadoras para algunos coleccionistas”.

Nestlé 06, obra de Javier Mariscal en la exposición 'Solidária' de La Nau. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Nestlé 06, obra de Javier Mariscal en la exposición ‘Solidária’ de La Nau. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Lola Claramunt, presidenta de la Federación organizadora, recuerda que “cada euro recaudado se destinará a dar color a las modestas casas saharauis que, con el proyecto de huertas familiares, llenarán pequeños espacios exteriores”, ya sea de rojos, naranjas, verdes o blancos. “Una verdadera explosión de color y vitaminas para una población especialmente vulnerable dadas las condiciones de vida como refugiados”, subraya Claramunt.

En la subasta del lunes se podrán adquirir obras de Artur Heras, Enric Mestre, Fuencisla Francés, Javier Chapa, Javier Mariscal, Joan Cardells, Juan Olivares, Manuel Boix, Molina Ciges, Nasio Bayarri, Rafael Armengol, Rafael Calduch, Rosa Torres o Carmen García Gordillo, entre otros. Piezas que van de los 100€ de Lluís Beltrán a los 2.000€ de José Saborit, Carmen Grau o el propio Bayarri. Trabajos muy diversos hermanados por ese espíritu que destila el propio título de la exposición: Solidária. Artistes valencians amb el Sàhara.

Manuel Boix, delante de su obra 'Cicle de Maig', en la exposición Solidària' de La Nau de la Universitat de València. Fotografía: Eduardo Alapont.

Manuel Boix, delante de su obra ‘Cicle de Maig’, en la exposición Solidària’ de La Nau de la Universitat de València. Fotografía: Eduardo Alapont.

Serigrafías, litografías, acrílicos, acuarelas, grafitos, pinturas y esculturas que, como la más explícita de Artur Heras, abren ‘Caminos al Sáhara’ en ese lento, pero inexorable avance hacia la libertad. Caminos repletos de interrogantes plásticos que los artistas formulan unas veces con vehemencia, otras con sorprendente colorido, texturas y formas que permiten colocar al espectador en la tesitura de tener que elegir entre esos caminos que les proponen.

El Sáhara sale a subasta en La Nau de la Universitat de València, esta vez con la noble intención de vendérsela al propio pueblo saharaui a precio de humanitario donativo. Una exposición comprometida que merced a la calidad plástica de las piezas subastadas logra un doble objetivo: la adquisición de notables obras y la mejora de las condiciones de vida de los saharauis por obra y gracia del arte.

'A Miguel Hernández', obra de Joan Castejón, en la exposición 'Solidària' de La Nau. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

‘A Miguel Hernández’, obra de Joan Castejón, en la exposición ‘Solidària’ de La Nau de la Universitat de València. Fotografía: Eduardo Alapont.

Salva Torres

Cine de mucha animación en la Filmoteca

Animatopía, los nuevos caminos del cine de animación

Filmoteca de CulturArts IVAC

Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia

Hasta el 29 de diciembre

Animación viene de ánima, alma: o sea, dotar de alma a lo que carece de ella. El Roto, que ahora expone en La Nau de la Universitat de València sus imprescindibles ilustraciones y dibujos, pone un ejemplo de situación desalmada: alguien le recuerda a un representante del poder que detrás de los números hay personas; “¡pues que se aparten!”, responde enojado aquél. La ahora denominada Filmoteca de CulturArts IVAC inicia un ciclo de Cine de Animación, con 25 largometrajes que se irán proyectando hasta el 29 de diciembre, que pretende básicamente eso: transitar por los nuevos caminos de la animación de las dos últimas décadas, con el fin de mostrar narraciones con alma en tiempos desalmados.

Fotograma de 'Biografía de un mentiroso: la falsa historia de Graham Chapman de Monty Phyton. Imagen cortesía de la Filmoteca CulturArts IVAC.

Fotograma de ‘Biografía de un mentiroso: la falsa historia de Graham Chapman de Monty Phyton. Imagen cortesía de la Filmoteca CulturArts IVAC.

De esta manera, mientras el holding CulturArts sigue con sus recortes de plantilla (“¡pues que se aparten!”), la Filmoteca, que pertenece a CulturArts, muestra 25 películas de animación pobladas de personas virtuales con problemas reales. Total: el ciclo Animatopía, los nuevos caminos del cine de animación, que arranca mañana martes 1 de octubre y se extiende hasta finales de diciembre. El inicio del ciclo no puede ser más esclarecedor: la recuperación del alma perdida de Graham Chapman, uno de los fundadores de Monty Python. A liar’s autobiography (Biografía de un mentiroso: la falsa historia de Graham Chapman de Monty Python), de Bill Jones, Jeff Simpson y Ben Timlett, dibuja el perfil francamente animado de Chapman, fallecido a los 48 años tras dejar muestras de su humor ácido en Monty Python. Él era Brian en la surrealista La Vida de Brian. La canción con la que finaliza esta película, la vitalista Always Look On The Bright Side Of Life, sería a su vez cantada el día de su entierro por Eric Idle, creador del tema y compañero de Chapman en los Python.

Fotograma de Vals con Bashir, de Ari Folman. Imagen cortesía de la Filmoteca.

Fotograma de Vals con Bashir, de Ari Folman. Imagen cortesía de la Filmoteca.

Con esta rocambolesca autobiografía de Graham Chapman arranca el ciclo Animatopía, cuyas siguientes películas rastrean igualmente pasajes del alma humana, mediante distintas técnicas de animación y con largometrajes de diversa procedencia. En Vals con Bashir, de Ari Folman, el alma se conturba al recuperar cierta memoria perdida en la Guerra de Líbano y, más concretamente, en la masacre de Sabra y Chatila. Cine de animación de muchos quilates, con una estética oscura y salvaje para subrayar una violencia pretérita que retorna.

Fotograma de Hair High, de Bill Plympton. Imagen cortesía de la Filmoteca.

Fotograma de Hair High, de Bill Plympton. Imagen cortesía de la Filmoteca.

El alma deprimida o destilando cierta nostalgia parece ser el hilo conductor de Animatopía, los nuevos caminos del cine de animación. Por el ciclo pasarán, entre otras, la agridulce Chico y Rita, de Fernando Trueba, Javier Mariscal y Tono Errando; Arrugas, de Ignacio Ferreras, o Gordo, calvo y bajito, de Carlos Osuna, todas ellas en representación de un cine de animación español sumamente imaginativo y de altos vuelos. Fantástico Sr. Fox, de Wess Anderson, o cierta rebelión en la granja; 9,99, de Talia Rosenthal, o cómo encontrar el sentido de la vida por menos de 10 dólares; Metropía, de Tarik Salehm, o visión futurista amarga por culpa del agotado petróleo, y Hair High, de Bill Plympton, o el regreso de los muertos vivientes en el marco de una High School norteamericana, son algunos de los 25 títulos programados. Películas de animación, con alma, en la Filmoteca de CulturArts IVAC, o lo que va quedando de ella.

Fotograma de 9,99$, de Talia Rosenthal. Imagen cortesía de la Filmoteca CulturArts IVAC.

Fotograma de 9,99$, de Talia Rosenthal. Imagen cortesía de la Filmoteca CulturArts IVAC.

Salva Torres 

Arquitecturas ‘fantasmas’

Pueblos valencianos abandonados

Agustín Hernández  

Próxima publicación en septiembre

Pasear por un pueblo o una urbanización completamente despoblados produce una inquietante desazón, un sentimiento entre melancólico y nostálgico, inspirado por el recuerdo de las gentes que antaño los habitaron. Y surge la inevitable pregunta sobre la causa o cúmulo de causas que provocaron el exilio humano, tan tremendo vacío. ¿Una masiva emigración hacia tierras más prósperas o una fuga impuesta como daño colateral de grandes obras públicas?  Abandonados a su suerte y a la erosión de los elementos, estos poblados  configuran lo que se podría llamar arquitecturas fantasmas, a medio camino entre lo natural y artificial, en las que la manufactura humana se ve poco a poco devorada y poseída por el ímpetu de la vegetación. 

Despoblado de Jinquer. Pueblos valencianos abandonados

Despoblado de Jinquer. Pueblos valencianos abandonados. Foto: Agustín Hernández

El tiempo y la intemperie actúan sobre ellos. Son piquetas de acción lenta e inexorable, pero también el doble cincel de un artista cósmico que talla en ellos formas de una estética única. La belleza de los pueblos perdidos salta a la vista en  las imágenes que ilustran este texto cedidas por Agustín Hernández, un periodista empeñado en que los pueblos abandonados no sean también pasto del olvido. Junto al geógrafo José Manuel Almerich publicó, en 2006, Pueblos valencianos abandonados. Los paisajes del olvido, agotado tras un par de ediciones, que describía con palabras e imágenes la situación de estas localidades deshabitadas a causa de los movimientos migratorios hacia las grandes ciudades. Desde entonces, Hernández ha ampliado y enriquecido sus conocimientos sobre estos exmunicipios, entre 30 y 40 en la Comunidad Valenciana y sus alrededores más dignos de interés. En septiembre saldrá  Pueblos valencianos abandonados. La memoria del silencio gracias a la colaboración de un grupo de mecenas espontáneos que conectan con su voluntad y sentir. En sólo 20 días el proyecto logró más del 70% del presupuesto previsto (2.090 euros), con la participación de 60 personas, entre ellas varias residentes fuera de España, en Australia o Alemania. Por otra parte,  Hernández busca el apoyo de instituciones públicas y empresas para mejorar el libro, que pretende ser un proyecto abierto y participativo. Así, los lectores del blog y la página de Facebook, Pueblos valencianos abandonados dan su opinión sobre distintas propuestas de portada y aportan diferentes contenidos; fotografías de los lugares deshabitados o sugerencias. Mientras tanto,  Hernández lleva a cabo una campaña de divulgación de estos espacios a través de las redes sociales para completar contenidos del libro, que incluye tanto los pueblos fantasmas como sus bellezas naturales más notables. ( www.elspoblesvalenciansabandonats.blogspot.com)

Trinchera de uno de los pueblos abandonados. Foto: Agustín Hernández

Trinchera de uno de los pueblos abandonados. Foto: Agustín Hernández

Bibioj, Suera Alta, Benicalaf o Vizcota son algunas de estas localidades desiertas que se integran en paisajes  poco conocidos, algunos de gran valor y belleza, como el Chorrador de Zucaina, el Pozo Negro, los estanques de Almenara o la sabina La Juana.  Hernández recorre Bercolón y el despoblado de Las Olmedillas, en la cola del Embalse de Benagéber, el Chorrador de Zucaina y la aldea deshabitada de Bibioj. También la aldea de Jinquer y las trincheras de la Guerra Civil de Pedralba; Suera Alta y el Pozo Negro de Fuentes de Ayóda. Asismismo, el antiguo pueblo de Benicalaf del que sólo queda la iglesia, y la Font de Quart o los estanques de Almenara. 

“Cada vez haces descubrimientos sobre la marcha y encuentras lugares que no sabías ni que existieran”, dice Hernández. “No es fácil localizar estos pueblos, implica una labor de documentación previa, tanto en mapas como en libros, pues no figuran en internet. Pero llegar a lugares insólitos y casi inéditos,  como Los Moras, y ver paisajes inmensos y deshabitados, como el entorno del barranco de Santa Ana, no tiene precio. Es una gran recompensa descubrir, por ejemplo, la aldea de Vizcota (Alpuente) y luego admirar sabinas de cinco siglos como La Juana”, concluye Hernández.

El libro Pueblos valencianos abandonados  incluirá también los que se están recuperando en los últimos tiempos, entre ellos, La Reduela, en Ludiente. El hecho de que, en muchos casos la vegetación los haya invadido les da un aspecto diferente al que tenían hace medio siglo, cuando la montaña estaba habitada y por tanto cultivada y abancalada. Aldearroqueta en el interior del Maestrazgo es un caso paradigmático de recuperación. Una aldea abandonada convertida en una atractiva residencia rural, un lugar de sosiego y reposo en medio de la Naturaleza. Nacho Hernández, hermano del diseñador Mariscal es el artífice y director de este ejemplar reciclaje.

Despoblado de Suera Alta. Pueblos valencianos abandonados. Foto: Agustín Hernández

Despoblado de Suera Alta. Pueblos valencianos abandonados. Foto: Agustín Hernández

 Bel Carrasco